CAPITULO X
-¡ahhh, me duele! –la chica se quejo minutos después, el tampoco se había percatado de que ella estaba herida
-¿¡Te encuentras bien!? –Seiya observo la sangre que salía de la extremidad de la chica
-No –dijo pausado –creo que no es mi semana… –la chica tomo con su otra mano la extremidad, unos pequeños ojos la observaban con alegría.
-Ven te llevare a una farmacia –Seiya la tomo del brazo, no podía dejar de pensar que el aroma de aquella chica era como el de su bombón, con cierta diferencia, claro.
-No, no… -a pesar del dolor la chica sonreía, Seiya le tomo del brazo y sin decir más la halo hacia el otro lado de la calle, donde Ity esperaba a su padre.
-Vamos te llevare, cruza con cuidado las calles, sabes que siempre debes ver hacia los cuatro lados –dijo Seiya mientras la tomaba de la mano para cruzarse al otro lado, en ese momento la chica recordó lo que decía su padre de los cuatro lados.
-Lo sé, ver hacia arriba, por si pasa un avión, hacia abajo, por si va una hormiga y a los lados, por si viene carro –dijo la chica con una sonrisa en su rostro
-Vaya que si sabes, quien te lo enseño, debe de ser un sabio –dijo Seiya y sonrió, mientras se dirigía hacia Ity.
-Si es una sabiondo sabes, además lo quiero mucho –la chica sonrió y sus ojos observaron el sol, lo cual hizo que entre cerrara sus hermosos ojos.
-Espero que hables de tu padre –Seiya tomo a Ity de la mano, mientras las chica se sonrojo.
-Claro, de quien más… -dijo la chica sonrojada, pero de nuevo la comunicación fue cortada, la chica vio frente a ella a su hermanita, la pequeña sonrió a verla, pero la chica hizo señas para que no dijera nada. La niña comprendió que se trataba, su madre se lo había dicho.
FLASHBACK
-De acurdo pequeña, no te separes de tus hermanas –una hermosa mujer tomo sus pequeñas manitas.
-Mamá –a pesar de su corta edad, la pequeña comprendió el peligro en el que estaban.
-Has lo que te digan, te amo –la joven mujer le atrajo hacia su esbelto cuerpo y le beso en la frente.
-Amo –la pequeña se recostó en el pecho de su madre y le abrazo con sus angelicales manos.
-Mamá, el mal se acerca –un pequeño niño se acerco mientras la pequeña y su madre permanecías abrazadas –no las encuentro –al decir lo ultimo su madre se acerco a él y le tendí la mano de la pequeña.
-Toma llévatela, desaparece, busca a tu padre en el pasado –la voz de la joven mujer sonaba desesperada, abrió una puerta, una puerta blanca con destellos dorados, el pequeño entro junto a su pequeña hermana.
-Si mamá –la mirada del pequeño era determinante.
-Recuerdas donde vivía verdad –la madre antes de cerrar la puerta quiso asegurarse que su hijo no se equivocara.
-Fuimos un par de veces, recuerdo la energía de ese lugar –indico el pequeño, era bastante inteligente, era la reencarnación de su abuelo, en sé momento rayos caían del fuera del palacio.
-Vete, vete, cuídala y cuídate…te amo –las manos se rosaron, la joven cerró la puerta, las lagrimas brotaban de aquellos hermosos ojos.
FIN DEL FLASHBACK
Los tres fueron rumbo a la farmacia y en el proceso la chica aprovecho en hablar.
-¿Ellas es su hija? –Seiya se sonrojo un poco, la chica pregunto algo que aun el no podía comprender, como era posible que su hermana se encontrara en los brazos de… el, además donde estaba su hermano…
-Es una larga historia –Seiya se sonrojo, la chica era dulce y linda
-Necesita alguien que la cuide, soy buena con los niños, ¿verdad pequeña? –la joven de cabello rosa le sonrió dulcemente a la pequeña, era rara la sensación que Seiya sentía al estar junto a esa jovencita.
-Eña ini –la pequeña intento decir algo, claro ninguno entendí nada, o ¿quizá si?
-Ve, quiere hablar conmigo –el jovencito olvido el dolor del brazo y se agacho frente a la pequeña sonriéndole de una forma disimulada.
-No sería una mala idea, últimamente no me deja ni tomar una taza de café –Seiya las observo, había algo que unía a esas dos personas, era raro sentirse unido a ellas – ¿Dónde vives? –Seiya pregunto interesado
-No muy lejos de aquí, aunque si usted vive lejos me encantaría pasarme a vivir lo más cerca por tal de cuidar a tan hermoso angelito –esas palabras sorprendieron a Seiya, retomaron su marcha hacia la farmacia.
-Veras nos acabamos de mudar a la ciudad, el apartamento es grande seguramente te podrás quedar en ese lugar y cuidar a la pequeña –
-"una fenomenal idea"-pensó la chica que sonrió dulcemente ante tal petición.
-Me encantaría, como se llama su hija –la chica era algo espontanea, su felicidad era demasiado externa.
-Bueno…ella se llama… Ity –Seiya no sabía cuál era el nombre de la pequeña, pues Ity le decían porque la pequeña lo repetía muchas veces.
-Vaya que lindo nombre Ity –la chica sonrió confundida y aliviada a la vez, el nombre de su madre no era común, sería fácil saber quién era la pequeña.
-Si verdad, lo mismo digo yo, ¿y cuál es el tuyo? –pregunto Seiya sonriente
-Mi nombre… mi nombre es… -la chica se incorporo y algo nerviosa.
-Sí, te escucho, dime –Seiya sintió el nerviosismo de la jovencita.
-… Helena, mi nombre es Helena –la joven sonrió nerviosa
-Lindo nombre –Seiya sonrió y entraron a la farmacia.
La pequeña pelirroja camina por las calles de la ciudad de Tokio, observando cada centro comercial que encontraba y ya era el tercero que la invitaba a participar a una rifa para salir a la playa.
-"La playa, me encanta la playa, quiero ir a la playa… si participo y gano seguramente mi hermano no querrá acompañarme" –su cara de tristeza de hacía notar, pero la playa era su lugar favorito
FLASHBACK
-Bien, este fin de semana iremos de viaje… a donde quieren ir –el apuesto y joven padre les preguntaba a sus hijos durante la cena familiar
-¡Ahhhh, a la playa! –la jovencita de cabello rojo se puso rápidamente de pie golpeando la mesa ante la pregunta de su padre, a nadie le sorprendió la reacción.
-A la playa, pero acabamos de regresar de la playa –la mayor de los hijos tomo la mano de su madre, quien estaba junto a ella.
-Sí sí si la playa es lo mejor –la chica de cabello rojo confirmo lo que su hermana mayor decía
-Ya sé, mandémosla a la playa y nosotros vámonos a la selva –un pequeño de cabello rubio fue sarcástico al opinar, posando sus manos sobre su cabeza.
-¡a la selva! –la bella madre se estremeció jamás había sido buena para entender el sarcasmo.
-¡Siiiii! –el pequeño se puso de pie felizmente.
-Aya, aya, aya –la más pequeña de los cuatros hijos de la realeza tenia opinión también.
-¿Que dices tú… playa? –su padre dulcemente le pregunto, el padre amaba a sus cuatro hijos pero de todos era la pelirroja la que siempre atraía su atención, se parecía tanto a él en su forma de ser
-Si playa vamos a la playa –la pelirroja seguía insistiendo
-Que dices amor –el padre dulcemente le tomo las manos a su queridísima esposa, ella sonrió.
-La playa es lo mejor, allí te di el primer beso, amor –ella serio dulcemente, en la playa ella se había dado cuenta que lo amaba.
-Bien entonces será la playa –a todos le encantaba la playa, pero les gustaba que la pelirroja se emocionara opinando.
-¡Siiiiii! –la pelirroja se paro y dio vueltas hasta caer al suelo, todos sonreían al verla, en ese caso se parecía mucho su madre, los dulces y jóvenes padres sonrieron.
FIN DEL FLASHBACK
"Mamá, papá… pronto estaremos juntos" –pensó, limpiando se una traviesa lagrima, tenía hambre, se había levantado temprano pero una y otra vez dudaba en acercarse a la casa de su madre, así que caminaba nuevamente por los alrededores hasta que se hizo tarde y llego el medio día, quizá un poco mas y tomaría el valor necesario.
-Bien Rei, ¿qué aremos entonces? –las Sailor inners se había reunido para hablar sobre lo que harían con los visitantes en la tierra.
-Anoche me comunique con las Sailor exteriores, me confirmaron las presencias que sentimos –Rei hablo seria, sabía que esto significaba un gran cambio
-Es Seiya y sus hermanos verdad –Lita pregunto preocupada
-Si Lita, pero no entiendo por regresaron–Rei no quería imaginarse que el regresara por ella.
-No lo sé, quizá quieren retomar su carrera –Mina poso su mirada en las hermosas nubes de ese día.
-Lo dudo, Haruka se encontraba alterada, además pedía que protegiéramos a Serena –la mirada de Rei era preocupada
-Debemos de informarle a Serena lo que está pasando –Amy hablo esta vez, sabía que lo mejor era que su princesa lo supiera todo.
-Si vamos a su casa –Mina se apresuro abajar los escalones del templo Hikawa
-Está bien, iremos y le contaremos todo… pero chicas no se emocionen cuando hablen de Seiya –Rei las vio con duda
-¿A qué te refieres? –Lita pregunto aun más confundida
-Creo que Serena está confundida –las miradas de las chicas se frustro
-No digas eso Rei, Serena ama a Darién como a nadie –Amy tomo la mano de su amiga pelinegro
-Bien chicas vamos –Mina grito desde abajo, quizá era difícil no emocionarse
-¡Sí! –dijeron todas al unisonó.
Después de que Serena aceptara la propuesta de Darién habían pasado 3 horas, para eso ya era medio día y Serena no había obtenido su helado, estaba sentada en la sala esperando a que Darién terminara de atender la llamada que hace 5 minutos había entrado, cuando Darién salió de la habitación creyó que era hora de irse, ya que el traía las llaves del carro en la mano.
-Serena me llamo el doctor Rimura, siento que no podre llevarte a comer helado, espero me disculpes princesa, pero te veré más tarde –Darién camino hacia ella
-Si está bien, nos vemos más tarde, no te preocupes por mí, todo está bien –Serena se sintió desilusionada, sabía que el helado jamás se lo comería.
-Gracias princesa, cuídate, cierra la puerta cuando salgas –Darién salió de el apartamento dejando a una Serena aliviada.
-Adiós Darién –Serena sintió alivio cuando Darién se fue, eran las 12 del medio día, ya era demasiado tarde para llegar a su cita, así que pensó en salir a caminar, iría primero a su casa y luego saldría a intentar buscar el apartamento de Seiya, camino a su casa entre sus pensamiento y recordatorios vio una silueta de una niña que caminaba frente a ella, el color de cabello le recordó a aquella pequeña que hacía mucho tiempo atrás había vistos.
-¡Chibi-chibi espera! –grito detrás de aquella silueta.
La silueta se paralizo a escuchar ese nombre, Serena se emociono al ver que la pequeña respondió a ese nombre, pero de momento la niña inicio a correr y Serena no supo qué hacer.
-Que haces fighter
-Ese planeta azul es hermoso, pero la luna lo es aun más
-Y eso a que se debe
-Seguro ella es hermosa
-Seguro que si, recuerda que es hija de una diosa y ella es una princesa, su hermosura a de ser incorporable
–Bien, quería conversar con alguien, pero no quería saber opiniones –Ruby se frustraba, no podía ser ni la sombra de esa mujer, hasta la sombra era perfecta.
-Crees que pueda ir a visitarlo –la mirada de Ruby brillo
-Eso solo te podría en evidencia –Ruby entendió poco lo que su prima intento decir
-Eh -
-Déjalo, recuerda, si amas algo, déjalo libre, si regresa, tuyo es y si no, nunca lo fue –la mirada de violeta se lleno de tristeza, su amiga sufría y no podía hacer nada, ni mentir porque sabía que Seiya jamás podía olvidar a aquella persona.
-Si –ese sí, fue lleno de esperanza, aunque muy, pero muy en el fondo sabía que había perdido la guerra, incluso antes de iniciada.
-Sabes, jamás seré para Seiya ni la sombra de esa mujer
-El te quiere
-Pero jamás me amara, solo quiere que yo sea feliz, pero el sufrirá por eso
-Acepta lo que te entrega o déjalo libre
-Verdi no seas tan fría con Ruby
-Que quieres, que le mienta, ella lo sabe, el siempre amara a la princesa de la luna –Verdi era ruda al hablar, la frente de Ruby se frunció, le dolía escuchar la verdad, pero poco a poco comprendía que quizá hizo mal en enamorarse de alguien que había entregado su corazón, pero jamás se arrepentiría por eso
Tienes razón, quizá opte por la segunda opción Verdi, dejarlo ir será doloroso, pero no quiero atarle a algo que no desea.
-Que es lo que planeas estrellita, mi princesa jamás será para ti –Darién manejaba su caro a toda velocidad, en ese momento vio como un hombre de cabello negro y largo cargaba a una pequeña e iba acompañado de una joven muy hermosa, pero al fin muy joven hasta para esa estrella, detuvo su auto junto a la acera donde Seiya y Helena estaban de pie.
-Bienvenido Seiya –Darién bajo de su auto saludando cordialmente y con una sonrisa fingida.
-Darién –la pequeña que estaba en los brazos de Helena se estremeció, Darién vio esa reacción, podía estar ocupado pensando en cómo deshacerse de aquel que quería robarle a su princesa, pero al fin y al cabo el era el príncipe de ese planeta.
-Hola –Darién saludo a las pequeñas que se encontraban junto a Seiya, parecían temidas, aunque la mayor era hermosa, su aroma olía como al de su princesa y sus ojos se parecían a su futura hija, pero sabía que ella no podía ser, si fuera ella no estaría junto a Seiya Kou y menos lejos de él.
-Ahhh –la pequeña lloro de miedo, aunque nadie se percato acepto Helena.
-La llevare al parque Seiya, búscame allí
-Estábien Helena –Helena se alejo, Seiya quedo parado frente a Darién, ya lo había alcanzado en estatura, su porte era fuerte, Seiya ya no era un niño y Darién seguía siendo el mismo de hace cuatro años, únicamente con unos años mas que alcanzaba los treinta. Cuando Helena estuvo lejos Darién fue el primero en hablar.
-Que haces aquí, no puedes aparecerte así como así en mi planeta
-Estoy aquí porque tengo unos asuntos pendientes
-Que asuntos, mi princesa no te extraña
-Y no lo esperaba, no estoy aquí por ella, jamás pensé en regresar Darién
-Sé que la amas, lo sé todo, quisiste robármela y creo que hubieras seguido con tu plan si galaxia no hubiera aparecido
-No lo niego, me enamore de ella por su esencia, su calidez, ternura y creo que hasta de su ingenuidad, pero para dejarte tranquilo quiero que sepas que no regrese por ella, pero tampoco te niego que si tuviera la oportunidad con ella, la aprovecharía –Darién cerro sus puños, Seiya hablado con sus sentimientos a flor de piel.
-Creo que no deberías estar en mi planeta
-En cuanto arregle el asunto pendiente me iré, no temas y no dudes de su amor, ella te ama y si no fuera así, que lo dudo, debes de dejarla ir
-Cállate –Darién lanzo un derechazo a la cara de Seiya, Seiya lo esquivo, se había vuelto rápido en el combate, desde que lucho con galaxia, Darién se sorprendió de la rapidez, quizá estaba perdiendo su toque como príncipe, Seiya únicamente se hizo hacia tras, Darién volteo a verle más furiosos.
-Príncipe, se encuentra bien –una dulce voz hablo tras de él, las Outher estaban justamente tras de ellos
