CAPITULO XI

La pelirosa sintió la presencia de quienes se acercaban al el cual ella y su nuevo compañero se encontraban, regreso junto a Seiya, temía por él, no era bienvenido en este lugar. No creyó que el príncipe de la tierra le hiciera daño a Seiya, pero esas scaut eran a las que les temía.

-Sí, todo está bien –indico el príncipe de la tierra ante la pregunta de Sepsuna.

-Seiya –la vos tímida tras de Seiya llamo a todos la atención, la pequeña pelirosa de ojos rojizos estaba tras de él, asustada junto a la pequeña de cabello negro.

-¡Tu! –Haruka se acerco un poco mas ha Seiya y las pequeñas, Hotaru había crecido, ella y Helena estaban de la misma altura.

-Creo que no es momento de hablar, pero tenemos una plática pendiente –a Darién le incomodo de buena manera la presencia de las chicas que estaban frente a él con un perfil bajo, subió a su auto, puso en marcha el motor y salió del lugar, únicamente por el retrovisor vio a aquella pequeña que le ponía eriza la piel, ella le vio de reojo.

-¿Conoces a esa niña? –Haruka señalo a Helena, el auto de Darién desapareció en el horizonte.

-¿Por qué? –Seiya pregunto molesto, posándose frente a las pequeñas, una necesidad de protegerlas había crecido de apoco dentro de él.

-No te metas en problemas Seiya, no estás donde perteneces –Haruka se veía furiosa, pero no podía hablar frente a las niñas.

-Ustedes son las que nunca debieron de meterse en problemas, jamás debieron de haber llegado a ese lugar –Seiya estaba furioso pero al igual que las Outher no podía hacer mucho.

Hotaru veía a la chica pelirosa, pero esta esquivaba la mirada, desde que llegó, Hotaru no podía despegar su mirada de la chica de cabello rosa, así que sin aviso se acerco a ella y le vio directamente.

-¿Cómo te llamas? –Hotaru estaba frente a Helena, quien la vio espantada, cuando Hotaru vio tras los ojos de Helena sintió desmayarse, las mano de Helena la sostuvieron por los hombros y en ese momento, por la mente de Hotaru pasaron un sinfín de imágenes de algo que un no vivía. Helena sabía lo que había revelado con ese contacto, pero siempre supo en quien confiar y en quién no, era lo que la diferenciaba de su madre.

-Déjala –Haruka halo a Hotaru de la mano, Helena le vio espantada, Sepsuna intento ver algo más que una mirada retadora de la pequeña pelirosa, pero la chica bajo la mirada.

-¿Qué te pasa?, ella solo quería ayudar –indico Seiya molesto

-¡Tu cállate! –grito Haruka retando a Seiya con la mirada

-Clámate papá Haruka, es mejor que nos vayamos –Hotaru camino del al lado contrario por donde habían venido, las Outher simplemente la siguieron. De su mente no podía borrar las imágenes que la chica le había mostrado, vio desolación, desgracia y oscuridad, pero había imágenes que no podía creer, no de las personas que tanto amaba.

-"creo que he revelado más de lo esperado" –pensó helena

-¿Estás bien? –Seiya volteo a verle y sonrió, Helena solo acento con la cabeza y sonrió, Ity acaricio el rostro de la chica pelirosa

-No les hagas caso, no les gustan los extraños –indico Seiya

-Si –respondió la pequeña pelirosa inocentemente.

La pelirroja entro al siguiente centro comercial, chicas y chicos inmediatamente le tomaron de la mano para invitarla a jugar en la rifa, mientras que Serena la seguía y al final también fue tomada de la mano atrayéndola a una de las bancas dentro de la rifa, Lita, Rei, Mina y Amy estaban en busca de Serena.

-¿Estás segura Amy? –inquirieron las chicas

-Sí, acabo de ver que entro a ese centro comercial –Amy caminaba hacia dentro y las chicas la seguían

-Creo que Serena está comprando las cosas para su boda –las miradas se posaron en Mina, era casi imposible ese su comentario, Serena parecía andar en la luna desde hace semanas. Aunque ese era su verdadero hogar.

-No lo creo Mina –Rei corrigió

Las chicas entraron pero también fueron tomadas de la mano y sentadas en una de las banca de la rifa, en la computadora de la maligna se informaba la energía de cada una de las personas que allí se encontraban.

-Vaya, seguro estarán todas aquí, mi jefa dijo, atrápalas lo que quiere decir que son varias ¿verdad? –la maligna sonreía al ver que su propósito se cumpliría

Seiya, helena y la pequeña pasaban por el centro comercial cuando de momento sucedió lo mismo con ellos les tomaron de la mano y los sentaron en una de las bancas del centro comercial. Donde se llevaba a cabo la rifa era en un lugar sumamente grande, Serena aun buscaba a la chiquilla y la chiquilla aun se escondía de ella, las chicas buscaban a Serena.

-El mal ha empezado a actuar –Hotaru se paralizo

-A que te refieres Hotaru pregunto Michiru viéndole temerosa

-Sí, también siento, hay mucha maldad en la ciudad –indico Sepsuna con una mirada misteriosa

-Creo que es el centro comercial numero 10 de Tokio –esta vez fue Haruka la que hablo.

-Bien, vamos –índico Sepsuna

-Con tantas personas aquí no creo que ganemos –dijo la racional de Amy, conocía las posibilidades mejor que nadie de ganar.

-Lo mismo pienso –indico Rei

En ese memento la anfitriona apareció sobre el escenario.

-Hola chicas y chicos, bienvenidos a la cuarta rifa de la playa dorada, este es el juego más simple, cada uno está sentado en una silla la cual tiene el número ganador, busquen debajo de ella y todo aquel número escrito en papel dorado pase al frente.

-No creo que ganáramos chicas –agrego Mina, pero se emociono al seguir las instrucciones. Total un rato de diversión entre tanta inseguridad alrededor, era necesaria.

Deberíamos de estar buscando a Serena –dijo Lita volteando su silla.

Creo que no la encontraremos –respondió Amy.

*En otras esquina del salón

-"Ya no la encontré, seguramente la imagine, el color de su cabello era idéntico al de aquella pequeña" – pensó la chica de cabello rubio dorado, había perdido las esperanzas.

*Dentro de la computadora de la maligna aprecian muchos puntos rojos.

-Bien estos puntos quieren decir que serán los números ganadores, creo que las atrape a todas, soy demasiado inteligente.

*Sobre el escenario estaba la otra maligna

-Bien, a la cuenta de tres voltean su silla y pasan al frente, así ganaran el viaje a la playa dorada de Tokio

1…

2…

Ahora

Las silla fueron volteadas, los gritos aparecieron de inmediato.

-Miren chicas gane –grito Mina dando de saltos.

-Qué bien, miren yo también –grito Lita abrasando el boleto

-Miren chicas, miren yo también voy –grito Rei

-Chicas, creo que yo también gane –dijo Amy tímidamente con el boleto en la mano.

*Por otros lados del salón se escuchaba un pequeño grito

-Sí, sí, si gane, gane, gane

*Al medio del salo estaba una chica incrédula con un boleto en la mano

-No puedo creerlo gane este viaje, pero no iré, Seiya está en la tierra y necesito hablar con él –Serena estaba más interesada en encontrar a la pelirroja que emocionada por haber ganado.

*En otro lado del salón

-¡No puedo creer que ganáramos Seiya!

-Creo que muchas ganaron ese viaje

-Con tanta gente no puedo creer que sean muchas

*En un rincón de ese gran salón lleno de gente se encontraban otras personas interesadas en asistir.

-Esto es imposible

-Las cuatro ganamos

-Creo que es una trampa

-Eso creo también

*Sobre el escenario la anfitriona las hace subir

-Bien todo aquel que tenga su boleto dorado les pedimos que suban al escenario

Todo fue una sorpresa; Rei, lita, Amy y Mina fueron las primeras en subir, seguido de ellas estaba la niña de cabello rojizo, la siguiente en subir fue Serena, seguida por Taiky y Yaten.

-¿Que hacen ellos aquí? –se pregunto Seiya en voz alta.

-¿Quiénes son? –pregunto al chica pelirosa

-Son mis hermanos –respondió Seiya

-Vamos, subamos y recojamos el premio –dijo la chica emocionada de verlo nuevamente.

-Si –respondió Seiya

Las ultimas en subir fueron Haruka, Michiru, Sepsuna y Hotaru todos y todas quedaron sorprendías, pero más aun al ver que el ultimo que subía aquellos escalones era el futuro doctor Chiba.

Bien, los ganadores son 15 personas que tendrán un viaje hacia las playas doradas de Tokio este fin de semana, haber tu podríamos decir cómo te sientes –pregunto la anfitriona del evento emocionada, dirigiéndose hacia Seiya.

-Eh, emocionado –respondió, en realidad no sabía cómo se sentía, especialmente al ver a su bombón junto aquel hombre.

-Qué bien, es bueno en la salida les entregaran sus boletos, dejen su nombre, dirección y los datos que les pidan de acuerdo –las anfitrionas tenían una trampa y estaba lista.

-¡Si! –dijeron todos y todas al mismo tiempo, el público aplaudió y las miradas entre todos se hacía notar, algunas dudaban de la presencia de los demás, algunos otros veían con asombro a otros y entre miradas y miradas se comunicaron, todos y todas bajaron al mismo tiempo agradeciendo a las anfitrionas. Bajaron del escenario y se reunieron en la salida. Pero Seiya perdió de vista a Helena, aunque se acercó a su hermanos, no entendía que hacían allí.

-¿Que hacen acá, creí que estaban en la casa? –pregunto Seiya a sus hermanos.

-vinimos a comprar cuerdas para las guitarra, estábamos aburridos de no hacer nada… –explico Taiky.

-y ya sabes lo absurdo que son lo humanos –dijo Yaten con sus manos sobre su cuello –nos dijeron con insistencia, a pesar de las caras y la negativa, entramos y ganamos, el absurdo –dijo

-Princesa que haces aquí

-Darién, iba hacia la casa, pero en la entrada me tomaron de la mano y gane ese premio

-Pero y ustedes pregunto Darién observando a las guardianas inners y Outher

-Su majestad hemos sentido la presencia de energía maligna eso nos trajo hasta aquí

-¿Que dices Hotaru?

-Si su majestad, es lo que ha pasado han muchos intrusos en nuestro planeta –comento Haruka, Seiya y sus hermanos estaban al último de la fila, mientras buscaban a Helena ya que no aparecía por ningún lado, pero escuchaban lo que las demás estaban hablando. Lograron escuchar cuando Haruka indico no colocar nombre ni direcciones correctas, todos asentaron y así lo hicieron.

-¿Por qué no me dijeron eso?, soy su princesa

-Gatita no queríamos preocuparte

-Es por eso que me ocultan las cosas

-Serena, que te pasa ellas lo hace por ti

-Ya estoy cansada que piensen que soy una inútil

-Nadie piensa eso Serena –agrego Sepsuna dando un paso hacia delante.

-Serena, no te pongas así, nosotros estamos por el mismo motivo, te lo íbamos a comunicar pero con los preparativos de la boda no lo creímos conveniente.

-Mina, ¿por qué me hacen esto?

-Serena, tu eres su princesa debes de saber que ellas lo hacen todo por ti

-Pero Darién –Serena estaba molesta, pero aun así Darién lograba dominarla como siempre, Seiya solo podía observar como el novio de su bombón creía que era el dueño de la princesa de la luna.

A paso lento se acerco Helena con una chiquilla de cabello rojizo

-Helena, estaba preocupado por ti, ¿qué te hiciste?

-Perdone Seiya, es que encontré a mi hermana por estos rumbos

-¿Ella es tu hermana?

-Si

-¿Quién es esta chica Seiya? –pregunto Yaten curioso, las pequeñas tenían ciertas características que le recordaban a alguien pero no lograba descifrar a quien.

-Es Helena, trabajara con nosotros, cuidara a Ity –respondió Seiya emocionado en cierta forma, aunque no podía dejar de ver a su amada bombón.

Helena hizo una reverencia ante Taiky y Yaten, los dos jóvenes solo sonrieron. La pequeña pelirroja no dijo nada pero se quedó pensando, parecía que en cualquier momento abrirá la boca.

-cuando se anoten, es mejor hacerlo a esta dirección –dijo Taiky sacando pluma y papel, Seiya y Yaten comprendieron el porqué, así que Taiky anoto la dirección y teléfono falso para las chicas a las cuales no podía explicarles el porqué, ella al final solo creyeron que era la dirección de otra casa.

-¿Ity? –dijo la chica de cabello rojo sorprendida al ver a su hermanita en los brazos de Seiya. Y allí estaba la pregunta, Helena sabía que no podía quedarse callada.

-Sí, ¿la conoces? –pregunto Seiya rápidamente, pero que pregunta, aunque en realidad la desesperación te hace hacer o decir muchas cosas.

-Eh, no, no solo me sorprendió su nombre –dijo la chica avergonzada ante la mirada de Helena. Los dos hermanos mayores de Seiya veían cada movimiento de las chicas.

La pequeña Ity estiro los brazos hacia los brazos de Helena quien la tomo en sus brazos con mucha ternura cosa que llamo la atención de las amigas de Serena, pero especialmente de las Outher, ahora estaban seguras esas eran las misma chicas de aquel edificio, no terminaron de reconocer a la primera, pero ahora juntas no había lugar a duda, pero que hacían con los Kou, aunque se quedaron viendo, ninguna dijo nada.

-Vean, ¿ella será la esposa de Seiya? –comento Mina observando a la chica de cabello rosa acariciando el cabello de la pequeña hija de Seiya, a lo cual Serena solo pudo agrandar sus grandes ojos celestes.

-Pero se ve muy joven para ser mamá –comento Amy, Serena moría por la curiosidad, quería conocerla, sabía que no tenía derecho de sentirse como se sentía, pero al menos eso la mantenía viva.

-Es muy linda, su cabello es hermoso –comento Rei, Serena estaba bajo los brazos protectores de Darién, quien no comentaba nada y ese silencio aburría a Serena hasta morir.

-Seguramente sabe cocinar muy bien –el comentario de Lita puso el último ingrediente, a lo cual Serena agrego.

-Seguramente no, Seiya es tan sencillo que si le preparas una hamburguesa seguramente es feliz –se había hartado de solo escuchar, sabía que a veces juzgaban mal y especialmente a un chico tan sencillo como Seiya.

-Serena –Darién le sujeto con más fuerza de la cintura.

-A que te refieres princesa –Hotaru tenía ya 16 años, aunque de todas era la única que trataba con propiedad a Serena y Darién.

-Es mejor que nos vayamos, tenemos que reunirnos –Haruka hablo, aunque irían al viaje, únicamente porque sabían que era una trampa.

-Tienes razón Haruka, iremos al templo Hikawa en media hora –Rei dio su opinión.

-¡Sí! –dijeron todas al unisonó a lo que Seiya observaba a su bombón en brazos de aquel que no podía odiar pues era él se había enamorado de la mujer equivocada.

La pequeña pelirroja observo a Darién, pero sus ojos la delataban, Hotaru se quedo viendo a la chica de cabello rosa, pero este giro su rostro y codeo a su hermana, para que los dejara de ver.

Todos quedaron inscritos y con boleto en mano, sabían que era una trampa pero como Sailor tenía que acudir para saber quién estaba detrás de todo esto.

Después de soportar ver de nuevo a las personas que amaba, y ver que era el inicio del final, aquel final donde las personas que más querían, sufrieron.

Dejo a las dos personas por las cuales luchaba y prometió encontrarles a la salida del lugar. Camino hasta un rincón solitario del centro comercial, donde se metió y derramo unas cuantas lágrimas, esas lágrimas de recuerdo, dolor, amargura y soledad, soledad que hacia sangrar el corazón, una luz brillante resplandeció a su alrededor, en el lugar donde se encontraba acurrucada, la luz la cubrió desvaneciéndose al instante, apareciendo frente a aquella puerta donde hallaba consuelo cuando se sentía mal, pero ahora era un lugar desolado y frio, tan frio que calaba hasta los huesos.

-Sabia que vendrías tarde o temprano –esa voz le estremeció, se desapareció un rato para poder escapar de la tortura de su madre, pero se había encontrado con la persona que menos pensaba.

-¿quién eres?…-la chica se posiciono para el ataca, de las sombras del lugar salió aquel chico de cabellera blanca y ojos naranja tierno – ¿qué haces aquí? –pregunto con duda, aunque su corazón se aceleró de alegría.

-creí que jamás vendrías Rini

-Eliot, es mejor que te vayas, él no debe de encontrarte

-lo sé, pero hace tiempo que no me dejas entrar a tus sueños

-si él te encuentra todo iniciara antes de tiempo

-Estuve escondido en el futuro, el rey regreso, así que ahora todo estará mejor Rini

-¿Donde esta Helena? –Pregunto Seiya

-Creo que fue al sanitario, voy a buscarla –dijo la pelirroja.

-Gracias –la pequeña pelirroja se alejo del grupo, era igual a su padre en el carácter, las scout y Darién se fueron, Seiya y sus hermanos se quedaron esperando a las chicas.

Pero tenemos doble problema, estamos en un pasado donde aun duermen, pero si el del futuro nos encuentra Eliot, protege… protege ese cristal, espérame aquí, es un lugar seguro, pero recuerda que si P entra te descubrirá, en cuanto tenga oportunidad, vendrás conmigo, está bien

Rini… te amo –ella se quedo viéndole, se lanzo a sus brazos con lágrimas en los ojos

Si papá no despierta, james podremos estar juntos

Lo hará, el rey es fuerte y poderoso, y nosotros seremos felices

También te amo Eliot, si no te permito entrar a mis sueños es porque allí te encontraran más rápido

Lo sé pequeña

Debo de irme

Cuídate –sus labios se fundieron en un beso dulce e inocente, ella se alejo de él y le regalo una dulce sonrisa, desvaneciéndose al instante

-Por fin te encuentro –la pelirroja la encontró de espalda

-Selene –Helena giro para verle el rostro

-Vamos, ya nos esperan –le llamo su hermana, pero se percato del rostro dolido de su hermana mayor –porque estabas llorando –pregunto angustiada, sabía que su hermana era más parecida a su abuela, aquella mujer recia y decidida. Aunque a veces el llorar hacia que se sintiera mejor.

-De que hablas –Helena se secó las lágrimas

-Te pareces tanto a mamá –Selene camino rumbo a donde estaban los Kou, había dicho eso, porque su madre si será más sensible, ella expresaba sus sentimientos, y ver a si a su hermana, le hizo recordar a su madre.

-Vamos, hablaremos luego de tu desaparición –indico Helena caminando tras de Selene, Selene solo sonrió.

-Eh –agrego, no se había percatado que le faltaba un regaño

-Si Selene, no debes hacer eso, además ahora tengo un grave problema –Helena se refería a que ahora no podría quedarse con los hermanos Kou, ya que Selene había aparecido.

-Perdona

-Vamos –las chicas caminaron rumbo a donde se encontraban los hermanos Kou, pero había mucha gente que gritaba por todo lados, Helena sintió una mano tomarla del brazo, cosa que la asusto, pero era un chico con lentes y gorra, sonrió al verle

-¿Seiya eres tú? –pregunto

-vamos, no hay tiempo que perder, las fans nos reconocieron y si no salimos ahora, podrían matarnos de abrazos, Seiya sonrió, la pelirosa, amaba verlo sonreír –así que asintió y salió junto a él.