CAPITULO 12
De vuelta al apartamento de los hermanos Kou
-Seiya… –la chica de cabellera rosa bajo su mirada –pensé que mi hermana no viviría conmigo… por eso ofrecí cuidar a la pequeña Ity –la joven sintió tristeza, su pequeña hermana pelirroja había escapado esta mañana, aunque preocupada sabia que la pelirroja estaría bien, pero ahora que estaban de nuevo juntas no podía dejarla.
-¿A qué te refieres Helena? –Seiya pregunto con angustia –te necesito –término diciendo posando sus manos sobre la cabeza de la pequeña, un calor invadió su cuerpo.
-Lo sé, trabajare para ti, pero no podre vivir con ustedes –había tomado una nueva decisión, trabajaría con él, pero luego partiría a su apartamento junto a su hermana.
-De eso no hay problema –Seiya subió sus hombros –tú y tu hermana pueden quedarse con nosotros –Seiya sonrió, los ojos de la pequeña pelirroja brillaron de la emoción, Helena sonrió amablemente.
-Es en serio, escuchaste hermanita –la pelirroja sonrió y acentuó con la cabeza, giro y observo a través del vidrio del automóvil, la lluvia caí tenuemente, las gotas de agua se resbalaban por el vidrio.
-Seiya…crees que tus hermanos estén de acuerdo –no querían ocasionar problemas, además para Seiya sus hermanos eran muy importantes.
-De mis hermanos…–Seiya sonrió –no te preocupes, ellos estarán igualmente felices
-no te preocupes Seiya, nosotros no vamos aquí –dijo Taiky
-Eh, ¿Qué?… ¿son tus hermanos? –la pelirroja se sorprendió al saber que los tres eran hermanos.
-Si, Taiky es el alto y Yaten es el bajo –explico Seiya con ademanes.
-¡Que dices Seiya yo no soy bajo! –grito Yaten desde el asiento del copiloto. Lo cual causo la risa de todos.
-Bien llegamos preciosas, es mejor que bajen rápido, la lluvia pronto será más fuerte –amablemente Taiky abrió la puerta trasera del automóvil para que las jovencitas bajaran.
Seiya bajo con Ity en sus brazos, cubriéndola de la lluvia, Yaten tomo a la pelirroja de la mano y la llevo dentro, Helena corrió lo más rápido que pudo hasta la puerta principal del edificio, el último en llegar fue Taiky. Cuando estaban por entrar al apartamento el celular de Seiya sonó, era un mensaje de texto.
Hola, soy Serena, quiero verte en
el parque # 10 dentro de una hora
Seiya vio su reloj, marcaba las 6 de la tarde lo que se suponía que a las 7 se vería con su bombón. "como consiguió mi numero" –pensó
-¿Estás bien Seiya? –pregunto su hermano Yaten, ya que Seiya se quedo parada sin emitir ningún sonido.
-Si… –dijo y regreso su celular a su bolsillo.
-Sentimos no haberte comunicado esto antes Serena pero no queríamos preocuparte y pensamos que no era nada grave –Haruka se disculpo.
-No te disculpes Haruka, estoy bien –Darién y todas las chicas estaban reunidas en el templo Hikawa.
-¿Princesa que te pasa?, no ciento que seas la misma –Darién abrazo a Serena plantándole un beso en la frente.
-Darién, no digas eso, sigo siendo la misma –la mirada de Serena había cambiado desde hace mucho, quizá Darién apenas se daba cuenta del cambio debido a que sentía que su rival estaba cerca.
-Está bien Serena, hablemos sobre lo que está sucediendo –Darién se sentó junto a Serena.
-Bien, hay visitantes en nuestro planeta que buscan algo más que amistad –Haruka hablo segura de lo que decía.
-¿A qué te refieres? –indago Mina
-Sentimos la presencia de dos chicas –todas las miradas de la habitación se posaron en Michiru.
-Queríamos saber quiénes eran antes de comunicártelo princesa, pero parece que tienen poderes –Serena volteo a ver a Haruka espantada.
-Si Serena –Haruka no mintió
-El problema es que esas chicas son las chicas que se encuentran con los hermanos Kou –Sepsuna hablo
-Esos chicos no me dan buena espina, sentí su presencia el día que regresaron, y si esas chicas son malignas entonces ellos deberán de irse del planeta –Darién se puso de pie, las miradas se posaron en la expresión de Serena.
-Que les pasa, esto no se debe a ellos, ellos no vinieron a hacernos daño, además que han averiguado de ellas, hay pruebas a caso –Serena se puso de pie, las inners la comprendía pero las Outher la veían sin expresión alguna.
-Princesa ¿por qué defiendes a esas personas?, ellos no pertenecen a nuestro planeta –Darién la tomo del brazo y la atrajo hacia él, Mina y Rei se pusieron de pie, Haruka hizo lo mismo, pero no por el mismo motivo de Mina y Rei.
-Porque se… –dijo Serena tristemente –que ellos no nos harían daño, Darién –Serena lo vio tímidamente, pero no bajo su mirada.
-Serena debemos de sacarlos del planeta y solo el rey de este puede hacerlo –Haruka había dicho algo errado y eso molesto mas a Serena.
-Haruka, Michiru, Sepsuna y Hotaru denme una explicación, sobre lo que ellos dicen de ustedes –Serena se soltó del agarre de Darién y se dirigió hacia las Outher.
-¿Serena que te pasa?, dudas de tus guardianas y no de unos desconocidos –pero las Outher no respondieron, quien hablo fue Darién.
-Darién por favor, disculpa a Serena ella quizá este muy estresada –Rei quiso alejar a Serena de ese tornado al cual se dirigía.
-No Rei, esto está mal –las lágrimas de Serena amenazaban en salir.
-Serena es mejor que hablemos mañana –dijo Darién dirigiéndose a la salida
-Darién solo quiero tener todo claro, no podemos acusar…–pero Serena no puedo terminar de explicar.
-Dile a tu amigo que debe de irse –Darién no giro para verla
-Darién no puedes actuar así –Serena sintió que todo el mundo venia sobre ella.
-Darién disculpa a Serena ella no sabe lo quehabla –Mina intento bajar el enojo del príncipe.
-Si su majestad, sabe que la princesa esta bajo mucha prisión –Sepsuna sabía que esto estaba de mal en peor.
-Ya cállense no me pasa nada, saben que no juzgo así a las personas, no soy como ustedes, no todos son iguales –las lagrimas de Serena salieron de sus orbes celestes, su respiración era agitada, había dicho cosas sin sentido para las demás, pero con mucho sentido para ella.
-¡Ya te lo dije! –grito Darién dejando a todas en silencio
-Darién –se sorprendió Serena al escuchar a Darién levantándole la voz, todas las chicas se quedaron en silencio observando cómo Darién abría la puerta sin voltear a ver, todas se quedaron inmóviles hasta que la puerta se cerró tras la sombra de su futuro rey.
-¿Serena te encuentras bien? – Mina se acerco a su princesa, posando su mano sobre el hombro.
-Nos vemos maña –dijo Serena y camino hasta la puerta.
-¡Serena espera! –grito Rei, pero Serena abrió la puerta y antes de salir se volteo
–Mañana, hablaremos mañana –les regalo una sonrisa y la puerta se cerro tras ella, las chicas se quedaron allí, paradas sintiéndose mal por su princesa, su deber era protegerla de quien fuera pero su sueño de formar el reinado las estaba segando de su objetivo.
-La hora esta cerca –una voz grave hablaba entre las sombras.
-Si me doy cuenta, regresamos justamente en la época de nuestro amo –la segunda voz era más aguda.
-Cuando despierte nadie quedara con vida –la tercer voz era distinta a las otras dos.
En las tinieblas algo está haciéndose cada vez más fuerte.
-Cuídala mucho Helena –Seiya entrego en los bazos de Helena a la pequeña Ity.
-Está bien Seiya –Helena tomo a la pequeña Ity y se dirigió al cuarto
-¿A dónde te diriges Seiya? –Taiky su hermano mayor pregunto
-Ya regresare, las chicas cuidaran de Ity pero aun así también quiero que ustedes cuiden de ellas –Seiya abrió la puerta, pero antes de salir Yaten hablo.
-No olvides a que vinimos
-No lo hare Yaten –la puerta se cero tras él.
Seiya se dirige a su encuentro con el amor de su vida, caminando sobre la acera, la lluvia a cesado, pero la luna y las estrellas están ocultas sobre las nubes que aun rondan el cielo, Seiya lleva su mirada sobre el suelo y sin darse cuenta topa con una chica que se dirige hacia él a toda velocidad. La chica topa con el cuerpo bien formado de Seiya.
-¡Cuidado! –grito la chica haciendo que Seiya caerá al suelo ella quedara encima del.
-¿Que pasa? –grito Seiya con la chica sobre de él.
-¿Seiya?
-¿Mina?
-¿Que pasa? ¿Te encuentras bien?
-No Seiya, alguien me sigue –cuando Mina termino de decir eso una gran luz blanca se acercaba a ellos rápidamente.
-Transfórmate Mina –sugirió Seiya
-No puedo, no pude transformarme –indico Mina
-¿Que dices? –en ese momento la luz estaba por impactar el cuerpo de Mina, Seiya la tomo por la cintura y una luz dorada los cubrió, Mina sintió una paz que le rodeaba, se sentía mas poderosa ahora. Lo que les había atacado ya no estaba, no le había hecho daño, y al parecer no quería hacerlo pues después de ese ataque no hubo otro.
La luz dorada se desvaneció, Seiya estaba aun sobre el suelo y con sus manos tomando la cintura de Mina. Mina se dio cuenta de la marca en la frente de Seiya, ese sol dorado que poco a poco se desvanecía.
-¿Te encuentras bien? –pregunto Seiya
-Si Seiya, ¿qué ha pasado? –pregunto Mina pero antes de que Seiya pudiera contestar Yaten y Taiky corrían hacia donde se encontraban, Yaten quedo paralizado al ver a Mina sobre las caderas de su hermano.
-¿Seiya te encuentras bien? –grito Taiky que corría hacia donde ellos estaban
Mina y Seiya vieron venir a Taiky lo cual hizo que sus rostros se ruborizaran.
-Si hermano estoy bien –dijo Seiya quitando a Mina de encima.
-¿Que ha pasado? –pregunto un Yaten
-Fue un accidente –dijo Mina ya de pie.
-¿Dónde está la maligna que nos ataco, la pudiste ver? –pregunto Seiya mientras se acercaba a Mina.
-No, no pude verla, pero cuando quise transformarme no pude, tengo que hablar con las chicas nos vemos este fin de semana, ¿irán verdad? –Mina tenía que decirle a las chicas que algo había impedido que se transformara
-No, no hemos venido a divertirnos –dijo Yaten más serio de lo normal
-No lo creo Mina, tenemos asuntos que resolver –explico Seiya
-Bien, entonces, Seiya puedo visitarte mañana –Mina tenía dudas en su cabeza, que fue eso que había sucedido, ese poder que la había envuelto no era normal.
-¿Por qué a Seiya? –Yaten no pudo evitar preguntar
-¡Eh! –todos se quedaron sorprendido por la pregunta de Yaten.
-Está bien, te esperamos por Seiya –Yaten no hablaba con cordura.
-¡Eh! –Mina se sorprendió por la poca cordura de Yaten.
-Yaten –Taiky codeo a su hermano
-Mejor me voy –Yaten poso sus manos sobre su cabeza y camino hacia su departamento.
-Adiós –para Mina no paso desapercibido los celos de Yaten.
-Te acompañare a tu casa, está bien –Taiky ofreció a acompañar a Mina a su casa.
-Gracias Taiky, pero no quiero ocasionarte problemas –Mina fue modesta aunque en realidad le hubiera gustado que su acompañante fuera Yaten
-Problemas no te preocupes –Taiky sonrió
-Gracias –Mina sonrió
-Es mejor Mina –Seiya que hasta el momento no había pronunciado mayor palabra, se percato que la energía que los había atacado no era maligna
-Gracias, nos vemos mañana –Mina camino junto a Taiky
-Adiós –Seiya siguió su camino.
-¿Por qué regresaron Taiky? –Mina pregunto directamente
-Es una larga historia –Taiky no diría nada, era muy reservado
-Oye, Yaten tiene novia –Mina se sonrojo al a hacer esa pregunta, Taiky la vio de reojo
-No lo sé, ya sabes la vida de una estrella… aunque su corazón tiene dueña –esas palabras dolieron, Yaten había encontrado el amor y ella siempre imagino que un día llegaría a aquel planeta de las flores a buscarlo.
-Ya veo –habían llegado a la casa de Mina, quien subió las gradas presurosamente –gracias por traerme Taiky.
-No hay de que Mina, nos vemos luego –quizá un juego, un aviso o una advertencia, que fue o que hizo Taiky al decirle eso a Mina
-¿Porque los atacaste? –Unos ojos violetas vieron retadoramente a los ojos rojizos que giraron a verla – ¿es acaso que no hablas?, -pregunto al ver que la chica de ojos rojizos no emitía palabra alguna después de unos segundos -aunque me di cuenta que no querías herirlo, ¿pero, porque lo hiciste, es a caso que quieres que alguien más despierte? –la chica de ojos violeta y la de ojos rojizos se mantenían en la oscuridad, solo sus hermosos ojos brillaban en ese lugar
-Lo sabrás a su tiempo –la dueña de los ojos rojizos giro su mirada
-¿Quién eres en realidad? –los ojos violetas retaban con la mirada a esos hermosos ojos rojizos
-No es momento de que lo sepas –cerro los ojos rojizos se sorprendieron al ver que la chica, dueña de los ojos violetas se transformó en Sailor, mas no que fuera una Sailor.
-Se que no te sorprendes por mi trasformación, te sorprende que quiera pelear contra ti –Sailor Satur había aparecido, ahora la luz oscuridad dejaba ver mejor.
-¿Quién crees que soy?, no te conozco y lo que hice tiene un propósito, deja de seguirme –indico la chica de ojos rojizos
-¿Por qué no confías en nosotras, es a caso que crees lo que él dice? –confiar en las Sailor ahora no era prudente, quizá si en su amiga, pero no sabía eso aun
-¿A quién te refieres? –pregunto en realidad sería difícil sacar información de eso hermosos ojos rojizos.
-A Seiya, nosotros no atacamos su planeta –comprendía lo que Sailor Satur decía, pero no era momento en dejar al descubierto lo que tenía por decir, debía pensar su estrategia, no era la hora aun. Ya había revelado mucha información con las imágenes que había transmitido.
-No sé de lo que hablas, es mejor que me vaya –la dueña de los ojos rojizos salió de la oscuridad, su cabello rosa brillo con la luz de la luna, pero la Sailor de la oscuridad se poso frente a ella, Helena afrento a Sailor Satur con la mirada
-¿Quién eres, que quieres, representas un peligro para él, es tu futuro el que está en peligro? –la pelirosa sabía que si era su futuro el que estaba en peligro, pero no por lo que Sailor Saturno creía, además lo que le había dejado ver la ultima vez, para Satur ahora solo parecían sensaciones de un mundo desconocido, aunque esas imágenes que habían metido en su cabeza la hacía desesperarse.
-Futuro, no se de lo que hablas, y no temas por Seiya, mi misión es protegerlo –la pelirosa intento moverse de nuevo, pero el báculo de la Sailor la detuvo, así que la vio fijamente, la Sailor intento reconocer esa mirada, de nuevo esa sensación de conocerse, vio dos imágenes similares, pero la que se contrasto tenía dos hermosos chongos en forma de pico, se alejo lentamente del lugar, confiaba en la chica pelirosa, el poder que había utilizado no era negativo. Además, era una Sailor.
-¿Dónde estabas Hotaru? –pregunto Setsuna
-Lo siento, me sentí mal y salí a tomar aire –mintió, quería saber el porqué las chicas les temían.
-¿Pero ya te sientes mejor? –pregunto nuevamente preocupada Setsuna
-Si mamá Sepsuna, me iré a mi recamara –indico la joven Hotaru, Hotaru se tendió en su cama, la chica Helena no había dicho nada, pero con la mirada pudo hacer que Hotaru confiara en ella -¿Quién eres? –susurro Hotaru y cerro sus hermosos ojos violeta, Helena se parecía a su amiga, y la Sailor que vio esa noche era su amiga, de eso no había duda.
-¿Qué hiciste? –la pelirroja pegunto a su hermana
-A que te refieres –contesto esta
-Sentí tu poder, es a caso que lo usaste en contra delenemigo –Helena se paralizo, su hermana tenía muchas habilidades, tal como su padre.
-Es mejor que te duermas –le indico esta arropando a la mas pequeña
-¿Rini porque no confías en mi? –pregunto dudosa la pelirroja
-Confiar Selene, ¿cómo?, la confianza se gana, mamá nos lo enseño, ella y las chicas confían la una de la otra, pero no puedo confiar en ti –Helena estaba molesta, Yaten entro a la habitación
-¿Todo está bien? –pregunto serio
-Si –respondió len-len con pesar
-Disculpa si te moleste Yaten –dijo Helena
-No te preocupes, ¿ya se durmió mi pequeña sobrina? –pregunto por ultimo Yaten
-¿Tu sobrina, en serio eres hermanos de Seiya? –pregunto Len-Len curiosamente
-Eh, es a caso que no nos parecemos, bueno claro yo soy más guapo –dijo Yaten alardeando mientras su hermano no estaba.
-No es eso, es que… no me hagas caso –dijo len-len y sonrieron ante la broma de Yaten
-Está bien, duérmanse, mañana saldremos a la disquera –indico Yaten
-Está bien –Helena sonrió y vio por última vez a su hermana.
