Capitulo 16
Los hermanos Kou se presentaron a la disquera, las tres niñas iban junto a ellos, les dieron la bienvenida, sabían que todo esto sería un éxito, habían fan en espera de ellos, eso al menos eran un buen inicio, Seiya tomo una de las guitarras que se encontraban en el estudio, Len-Len corrió a la par y tomo una, la pequeña inicio tocando una melodía suave, romántica y que calaba la piel en melancolía, tocaba hermoso.
Seiya siguió la melodía, tenia buen oído y aprendía rápido, tocaron juntos, era como desaparecer en el espacio, todo inicio a obscurecerse, la melodía decía algo mas, Seiya sintió eso, muchas veces con la música intento comunicarse con su princesa, y ahora la música intentaba decirle algo, cuatro rostros conocidos, con peinados distintos, girando delante de una hermosa pareja, Seiya veía a aquellas imágenes que la melodía le mostraba, mamá, papa, dijeron las voces al unísono, cuando estaba a punto de distinguir el cuadro, un acústica ruidosa lo saco del trance, la mano de Helena sosteniendo el mástil de la guitarra, Seiya abrió los ojos y le volteo a ver, Helena solo sonrió, Len-Len bajo la mirada, soltó la guitarra y salió del lugar, Helena salió tras ella sin decir nada.
-Es hora de iniciar –salió Taiky a informarle, Seiya sabía que Len-Len estaría bien, era una chica fuerte. Helena se quedo parada en la entrada, junto a la pequeña Ity.
-Porque te alejas, eres presa fácil, niña tonta –susurro Helena para sí misma.
-Se están moviendo, cuando se alejan de él se siente la presencia de las mocosas –la mirada de maldad en la oscuridad se podía apreciar.
-Que esperan búsquenla –indico una mirada más negativa que la otra.
-Pero Sailor moon está cerca de ella –indico una mirada más.
-Pues aniquilemos a todo el que se interponga –indico la segunda mirada.
-Si –las Sailor del mal desaparecieron del lugar.
-Por aquí era la casa de mama Ikuko, espero que Rini no sepa que vine aquí –la pequeña pelirroja corrió al hogar que un día fue en esta tierra –Mama Ikuko me recordara como su hija, le entregare el espejo y así mama vera su pasado, espero que se tarde en llegar – el disfraz se desvaneció y quedo la chica de cabello rojo con dos coletas largas y de forma de corazón.
Serena se aproximaba a su casa, decidida a olvidar y a enfrentar su futuro, cuando vio una silueta de una niña conocida
-¡Chibi-chibi! –grito e intento aproximarse a ella, pero la chica noto su presencia y escucho su grito, así que guardo lo que tenía en su mano y corrió lo más rápido que pudo, al cruzar en la esquina, saco la pluma de transformación y regreso a su identidad falsa.
-Rini me va a matar, mama me reconoció, si me alcanza seguramente lograra la verdad –pensaba la chiquilla mientras corría a toda prisa sin parar, en ese momento tres siluetas se pararon frente a ella, Serena un la seguía a pesar de que ya estaba cansada siguió persiguiéndola hasta la esquina donde se percato que tres de sus guardianas se encontraban, así que se quedo parada detrás de una cajas grandes de sopas para escuchar la conversación entre sus guardiana y la niña.
-¿Qué haces aquí? –Sailor Urano se poso frente a la pelirroja.
-¿Plut, Urano, Neptuno, donde esta Saturno? –los ojos celestes de la pequeña les vio retadoramente, sabe que las Sailor de ese tiempo estaban acompañadas de una cuarta y así como veía el cuadro, se daba cuenta que posiblemente ellas no eran las que crea que deberían de ser.
-¿Porque nos conoces?, sentí tu presencia hace días, ¿quién eres? –pregunto nuevamente Sailor Urano, esta vez se acerco un poco más a esa niña, esos ojos parecían conocidos, la chiquilla retrocedió unos pasos.
-¿No me reconocen verdad? –Pregunto la pelirroja, las Sailor se vieron entre sí
– Quiere decir que son las buenas –dijo la chiquilla con un rostro más relajado y sacando su mano de la bolsa del pantalón, dejando allí la pluma de transformación.
-Buenas, ¿a qué te refieres?, primero somos mala y ahora buenas, tú eres la chica del apartamento, la que huyo –dijo Sailor Neptuno
-La batalla, la verdad pronto resurgirá, la muerte está cerca, les recomiendo alejarse de la batalla –dijo la pelirroja, las Sailor se inquietaron y arrugaron el ceño, que trataba de decir la pequeña y porque a ella.
-Espera, ¿quién eres y a que te refieres, además de dónde vienes? –Plut le vio mas pausadamente, notaba algo en esa niña muy familiar.
-Yo soy…–la pequeña se puso rígida.
-¿Eres?… –recalco Sailor Plut
En ese momento una gran explosión surgió desde el cielo, tres guerreras iguales a las tres Sailor exteriores aparecieron de la nada sus uniformes de Sailor eran iguales lo único que cambiaba era que el color era más obscuro.
Las tres Sailor y la pequeña quedaron tumbadas al suelo por el grandiosos poder de la Sailor Urano del mal, en todo Tokio se hizo notar aquella explosión, las Sailor inners, Seiya y sus hermanos, Sailor Satur y Darién sintieron aquella mala energía concentrada en un solo lugar así que transformadas y no transformados corrieron a ese lugar.
-¿Quienes son ustedes? –gritaba la Sailor del viento, mientras Serena salía de su escondite, como Sailor moon y corría a proteger a la pequeña pelirroja. Había escuchado, pero había entendido poco
-Vete Sailor moon, llévatela lejos –grito Sailor Neptuno mientras atacaba a las Sailor del mal con su poderoso maremoto.
Aunque las Sailor exteriores eran fuerte las Sailor del mal las superaban en poder, cuando la batalla estaba por terminar con las Sailor exteriores se escucho a lo lejos los poderes combinados de las inners.
-Rapsodia acuática de mercurio
-Hojas de roble de Júpiter
-Cadena de amor de Venus
-Saeta llameante de Marte
La Sailor de mal lograron esquivar el ataque pero dio tiempo para que todas las Sailor se pusieran en posición y comenzaran la lucha, Seiya y sus hermanos ayudaron a Sailor moon a salir con la pequeña pelirroja que estaba mal herida, Darién combatía contra las malvadas Sailor, pero lo peor de la batalla es cuando la chica pelirosa se acerca a la pequeña pelirroja, y las Sailor del mal unieron sus ataques para golpearlas juntas, pero Seiya las cubrió con su cuerpo y en ese momento una gran luz amarilla envolví a la pelirosa, a la pelirroja y a Sailor moon cubriéndolas del ataque, todo se ilumino de dorado impidiendo ver a las Sailor del mal y luego levanto su mano en esa dirección donde las Sailor malvadas se encontraban y con solo un movimiento un gran rayo dorado salió de su mano haciendo que la Sailor del las profundidades quedara fulminada, esto hizo enfurecer a la Sailor del viendo maligna y se dejo ir con todo su poder pero Yaten se interpuso y en ese momento de su pecho salió una gran luz naranjada convirtiéndolo en un guardián mas, el traje era idéntico al de Darién y Taiky pero de color blanco todas quedaron sorprendidas al ver esto, inmediatamente Yaten de su mano saco un bastón blanco que disparo un gran láser dorado haciendo caer a la Sailor maligna del viendo mal herida, la Sailor maligna del planeta Plutón tomo a su compañera y desaparecieron.
-Tiene que explicar que es todo esto –dijo Haruka molesta por lo que a cavaba de suceder
-¿Quién eres tú? –pregunto Hotaru al ver a la chica de cabello rosado acurrucada sobre la pelirroja, todas y todos esperan respuesta.
-¿Se encuentran bien? –pregunto Seiya poniéndose de pie con su armadura dorada, todas se sorprendieron aun mas, Seiya se había transformado en alguien pero no sabían en quien
-¿Quién eres, eres el mismo Seiya que vino hace algunos años? –la Sailor del viento tenía que saber que era lo que había sucedido.
-¿Eres un invasor? –esa vos ronca le sonó familiar al joven de armadura dorada
-Endimión – volteo a verlo con sorpresa, su mirada era diferente a la de aquel joven a quien llamaban Seiya, ahora era más seria.
-¿Quién eres? –pregunto Darién, pero la trasformación desapareció y con el muchos recuerdos, Seiya callo débil en los brazos de su hermano. Darién se sorprendió, por un momento reconoció esa mirada, parecía a verla visto antes, pero no lograba recordar donde.
-¿Quienes son estas niñas, han venido junto a ustedes? –pregunto molesto Darién.
-Ella es Helena y su hermana Len-Len –Seiya respondió débil, para ese entonces ya no tenía su transformación gloriosa. En ese momento Rini levanto la mirada, la cual dirigió a la Sailor Satur quien había llegado al sentir aquella presencia, Darién pareció reconocerla, era imposible, si ella regresara iría directamente a él y el peinado de la chica era diferente.
-Len-Len ¿qué te pasa?, por esto mismo mis padre perecieron, nunca obedeces… eres una tonta –reclamo Rini a su hermana pequeña con lagrimas en sus grandes ojos rojizos.
-Lo siento, es que… –como decirle en ese momento que extrañaba a sus padre, que todo lo que había sucedido la hacía sentir mal, pero Rini no escucharía nada.
-No, no es justo creí que habías aprendido…–como no culparla, pero no era lo que debía hacer, ahora solo debían luchar por lo que tenían, haz lo posible por cumplir la promesa.
-Helena cálmate, todo está bien –dijo Seiya tomando a Rini de la mano y poniéndola de pie, mientras Len-Len no dejaba de lamentarse, Rini había dicho la verdad pero odia recordar su gran error. El público presente comprendían muy pocos, algunos de ellos trataban de unir los cabos sueltos, pero nada parecía lógico.
-Siento lo de su padre –dijo Darién pero al intentar tomar la mano de Helena su corazón se contrajo, esta chica tenía una esencia noble y limpia, así que inmediatamente Darién cayó al suelo desmayado. Todos se sorprendieron, apenas logro tocar a la chica, Rini se agito, el no, él no podía descubrirla.
-Siento haber ocasionado tanto revuelo –dijo Len-Len a las Sailor scout helena se puso de pie y camino junto a su hermana rumbo a al apartamento de los Kou. Amy se acerco a Darién, pero estaba bien, solo había perdido un poco de energía.
Las Sailor scout se fueron junto a Darién, quien había vuelto en si después de alejarse de aquella jovencita, todos estaban sorprendidos ante lo que pasa, habían dudas, algunos ya habían visto mas allá de lo evidente, pero pocos se querían dar cuenta de lo que pasaba. Sailor moon fue la única que no siguió a su grupo, fue tras los hermanos Kou y las jovencitas que con ellos se encontraban pero no los siguió si no hasta que quito su transformación.
En el apartamento Yaten y Taiky invitaron a entrar a Serena quien accedió gustosa después de alcanzarles antes de la entrada del departamento. Len-Len estaba sumamente triste y Serena podía asegurar que era la misma pequeña de hace cuatro años a la cual había visto hace algunos minutos y en la cual aprecio en su lugar Len-Len.
-¿Quieres quedarte en mi casa Len-Len? –Serena sonrió hacia su petición, era algo que se le había metido en su loca cabecita.
-No, eso no puede ser –Helena se puso de pie, por un momento su mirada fue la de aquella chiquilla que regreso en busca de Sailor moon en algún tiempo atrás.
-¿Pero, por que Helena, solo quiero ayudarla? –Serena le observo con el temor de saber quién era.
-Lo siento, ella debe de estar conmigo, no sé nada de mi hermano y no quiero perderlas a ellas también –Helena camino hacia su habitación molesta, su carácter no era fácil de manejar.
-¿A ellas, quien mas está contigo? –pregunto Taiky misteriosamente a lo que Serena le volteo a ver y Rini se paralizo y volteo a verle.
-¡Digo a ella! –exclamo Rini nerviosamente
-Déjenme cuidar de ellas –suplico Serena a Seiya.
-Pero, bombón, tú tienes muchas cosas que hacer –la voz de Seiya pauso el paso de Serena.
-No lo creo, ella me necesita –el dejar todo por ayudar a alguien era lo que Serena sabia hacer mejor.
-No las conoces, por qué dices eso –índico Yaten
-No lo sé, siento que me necesitan, sus miradas y sus ojos dicen algo mas, hay algo oculto –Chibi-chibi bajo su mirada, era tan obvia y su hermana odiaba eso de ella.
-Haz lo que quieras por nosotros no hay problema –Fue lo último que dijeron Taiky y Yaten y se fueron a sus habitación, Helena, Len-Len y e Ity les siguieron, Serena se quedo preocupada, Helena protegería a su hermana pasara lo que pasara, al menos eso la tendría más tranquila.
-Quieres salir a la azotea, creo que necesito aire fresco –índico Seiya posando su brazo como todo un caballero.
-Yo también, gracias por permitirme quedarme –indico Serena y se aferro a su brazo, que bien se sentía, hacia mucho había dejado de sentir esa sensación de bienestar.
-No quiero ocasionarte problemas bombón –índico Seiya posándose en el balcón
-No lo haces, Darién casi nunca está conmigo, así que no creo que tenga algún problema –sonrió Serena imitando el movimiento del pelinegro.
-Eso espero, yo por ti paliaría contra el mundo, pero jamás te ocasionaría problemas –el volteo a verle, con aquellos hermosos ojos zafiros.
-Gracias –Serena se sonrojo ante aquella hermosa mirada de hombre.
La luna brillaba como nunca y las estrellas resplandecían alrededor de aquella gran luna llena.
-La luna esta hermosa –Seiya giro su vista hacia la hermosa luna llena.
-Tú crees –Serena le vio también, no se había dado cuenta que la luna brillaba más de lo que lo hacía hace algunos días.
-Claro, la contemplo todas las noches desde mi planeta y me recuerda mucho a ti, siempre alumbrando en la oscuridad y resplandeciendo para todos los demás –Seiya amaba a esa mujer, como había sido posible que el amor doliera tanto. Ningún libro explicaba eso, ninguna ciencia decía cómo hacer para que el amor no doliera, como era posible que doliera más que el dolor.
-Seiya, cuéntame, ¿cómo es que eres padre? –era una curiosidad que le mataba por dentro, quien era la dueña de su corazón
-mmm es como contar una historia jamás vivida –dijo Seiya y giro quedando de espaldas a la luna.
-Sabes he tenido mucho sueños que cuentan historia que jamás viví –dijo Serena tristemente.
-Estamos igual bombón, aunque el ultimo sueño, conto algo que jamás viviré –Seiya giro a ver a la luna y recordó aquel hermoso sueño con la princesa de la luna.
-Entonces tengo toda la noche para escucharte –Serena se poso en el barandal.
-No tendrá que madrugar mañana verdad –bromeo Seiya
-No Seiya, estoy en el mes de vacaciones, pero ya dime quien es la madre de tu hija –Serena necesitaba saberlo, escucharlo de los labios de Seiya.
-No lo sé Bombón –Seiya frunció el ceño, que rara respuesta, el no saber quién era la madre de una pequeña hija de el –sabes cuando estos sueños iniciaron mi vida cambio drásticamente –quizá ese debía ser el inicio de la historia pues no sabía cómo había llegado hasta este punto.
-Pude darme cuenta, que es esa transformación Seiya, ¿quién eres? –pregunto Serena tristemente, ya no conocía la hombre que había amado en silencio durante cuatro largos años
-Aun tengo cosas por descifrar y para saber quién soy, no sé en lo que me he convertido, lo mismo ha pasado con mis hermanos, no sabría decirte que es lo que está pasando, pero la primera vez que me transforme fue el día que un pequeño de 8 años se paro frente a mí, lo asesinaron ese día y lo último que dijo fue… fue papá –el corazón de Serena se había partido en mil pedazos al escuchar esa triste historia, los ojos de Seiya mostraban una profunda tristeza
-¿Era tu hijo? –pregunto melancólicamente Serena.
-El estaba junto a la pequeña que me llama papá –no existía otra respuesta más que esa.
-Creo que nos visitan Seiya –Serena volteo a verlo y Seiya la vio extrañado
-¿Como, a que te refieres? –pregunto Seiya desconcertado
-Te contare… hace mas de 4 años viajo una niña del futuro, era hija de Darién y… –Serena no termino la frase
-Tuya Bombón, es lo que me dijiste en la mañana –completo Seiya
-Si, mía Seiya…era mi hija –dijo Serena recordando el porqué jamás podría estar junto a él.
-Esa niña –la mirada de Serena fue dolorosa –venia del futuro
-Pero cómo es posible, quieres decir que es posible que el niño e Ity sean mis hijos del futuro –pegunto Seiya sorprendido
-Puede ser Seiya, lo que no entiendo es por que vendrían, mi guardiana Plut es la guardiana del tiempo ella debería saber quien viaja y quien no –lo volteo a ver –pero creo que es un futuro diferente al mío –termino de decir, Seiya aun no codificaba esa clase de información, como era posible.
-Aunque aun no entiendo nada, quien podría ser la madre de Ity, no conozco a nadie que me interese tanto como tu –Seiya había hablado, el cuerpo de Serena se descompuso al escuchar aquella palabra.
-Seiya…yo, tu sabes que –Serena se sintió nerviosa.
-No te preocupes Bombón, siempre serás la única mujer en mi corazón, pero no exijo nada, solo quiero que siempre lo tengas presente –Seiya le tomo de las manos
-Gracias Seiya –Serena bajo su mirada hacia el agarre de las manos
-No tienes que agradecer –una mano de Seiya se pose en la barbilla de Serena y subió la mirada
-Hoy vi a Chibi-chibi, la seguí, pero cuando le alcance después de una vuelta era Len-Len, además lo que le grito Helena, tendrá algo que ver con el futuro –Serena vio tristemente a Seiya.
-Quizá eso es lo que quieres ver, te he notado triste quizá te sientes mal y Chibi-chibi llenaba ese vacío –Seiya la vio dulcemente y Serena estaba a punto de llorar.
-No, no creo que me equivoque, además sabes reconoció a las Sailor Outher y les dijo que la batalla estaba cerca –este punto les había impactado, de que hablaba la pequeña.
-¡Vaya! –Seiya exclamo su sorpresa.
-Sí, eso fue lo que dijo –el romance que se sentía en la atmosfera había desaparecido con este nuevo descubrimiento.
-¿Pero porque están aquí, quienes son y porque me buscaron a mi? –Seiya hacia esa pregunta, si las o la hija de Serena estaba aquí porque lo buscaron a él, porque no a su futura madre o padre.
-No lo sé Seiya, pero creo que hay algo oculto –Serena regreso a su posición como al principio.
-No entiendo Plut, esa pequeña nos conocía –Sailor Urano aun mantenía su transformación, estaban paradas sobre la azotea de uno de los edificios cerca de la casa de los hermanos Kou.
-No lo entiendo Urano, no se quien es, pero parece ser alguien importante, para conocernos –Sailor Plut estaba inclinada, meditaba lo que había sucedido
-¿Que fue lo último que viste del futuro Plut? –la Sailor del tiempo giro a ver a la Sailor de la destrucción ante la pregunta.
-Nada Hotaru, la última vez que visite el futuro todo estaba bien, Rini había nacido y todo estaba… bien –sabía que Hotaru se refería a su amiga, la niña que sería su amiga, ella lucharía por que el futuro fuera como estaba escrito.
-Pero creo que si ese tipo sigue mas tiempo aquí ese futuro desaparecerá –la señora de los vientos era demasiado dura ante el tema, las tres Sailor voltearon a verle.
-Eso jamás –la más pequeña de las Sailor exteriores empuño su oz.
-Rini se sentó rápidamente en su cama –una presencia le había despertado.
-¿Qué haces aquí? –pegunto susurrando y caminando ante la figura.
-¿Princesa, lo siento, solo quería verte? –el joven de cabello blanco y ojos naranja le abrazo dulcemente.
-Eliot pueden sentir tu presencia –Rini lo alejo de su cuerpo –quédate en la puerta del tiempo –dijo susurrante y girando a ver a todos lados, parecía asustada.
-Pero Setsuna está preocupada, la reina sello la puerta del tiempo y ahora Plut se preocupa porque…–pero Rini tapo con su dedo la boca del chico.
-Ese ya no es un lugar seguro –si la Sailor del tiempo estaba las puertas del tiempo era cuestión de tiempo para darse cuenta que alguien habitaba allí.
-Mira esto—dijo el chico cambiando a su nuevo aspecto
-No Eliot, no puedes mezclarte, el cristal no puede ser descubierto –el miedo que Rini mostraba en su mirada era irreconocible.
-Lo se princesa, pero necesito verte –el Pegaso lo protegería con su vida, pero el amor hacia la princesa le hacía cometer error tras error.
-Y yo a ti, pero ahora no –dijo ella y se alejo de él.
-Ya no hay futuro –el Pegaso comprendió la mirada fría de su princesa –regresa el cristal solar –no se acerco mas a ella –apresúrate
-No lo tiene aun, se formara cuando despierte –Rini se acerco al joven y le beso dulcemente en los labios –ahora vete –había cambiado en el último segundo, cuando el creyó haberla perdido, regreso aquella Rini dulce y amable como su padre el rey.
