Muchas gracias por sus comentarios, me han ayudado mucho para avanzar, intente terminar en una semana la historia pero vera, primero me enferme de la gripe y ha costado que me recupere esto por otra enfermedad que ha votado mis defensas pero poco a poco me recupero, ya iba a iniciar el trabajo pero la jefa llamo y se canceló el trabajo por hoy, así que solo me dio tiempo de subir este capítulo y ya mañana inicio el trabajo, en fin, voy a seguir actualizando lo más rápido que pueda pues este medio año que hace falta es mi examen privado en la universidad y allí ya está difícil que logre avanzar, pero algo es seguro, esto termina porque termina y luego las demás historias que tengo acá y luego publicare más, es solo que si saben orar, oren por que gane el examen de la U, gracias y que la pasen súper bien.
* Capítulo 18
-Debemos de protegerla, la maldad está detrás de esas niñas y no podemos hacer nada, debemos alejarla de ellas –repuso Haruka, en el momento que la puerta sonó.
-Iré a ver quién es –dijo Hotaru dirigiéndose a la puerta, pues en el transcurso de la discusión alguien llego.
-¿Que haremos?, debemos proteger a los príncipes –dijo Michiru angustiada.
-Pero… ¿de quién? –se preguntó Sepsuna en voz alta.
-Seguro de Seiya y sus hermanos –argumento Haruka, nunca terminaría de confiar en quien amenaza con la realización del futuro, pudo haber luchado en el pasado por un mismo objetivo, pero eso no haría jamás que ella pudiera verle como aliado.
-Mama Sepsuna, su majestad está aquí –las Outher voltearon a ver, se sorprendieron en cierta manera que Darién haya llegado a su apartamento, pero más les sorprendió el que llegara vestido como el príncipe que era.
-Príncipe Endimión –exclamaron al mismo tiempo.
-Donde esta ella –pregunto el príncipe, no podía sentir la energía de su amada princesa y no comprendía el porqué.
-Pasa algo, se siente bien –Sepsuna tenía otras preocupaciones y era esa pequeña aura oscura que indicaba a verse en el iris del príncipe de la tierra.
-Está con él, verdad –argumento el príncipe con cierta pesadez, las Outher tan solo con la mirada dijeron el paradero de su princesa.
-Eh, iremos a buscarla –Michiru sintió pena por la triste mirada del príncipe. Pero no arriesgaría a que fuera por la princesa de la luna, más ahora que Seiya había demostrado ser tan poderoso.
-No, iré yo, esta vez tendrán que marcharse –dijo el príncipe cambiando su semblante cansado a furioso.
-Lo apoyamos príncipe, pero la trasformación de Seiya no es normal –dijo Haruka
-Así es, tiene la misma armadura que representaba al Rei del sol –el príncipe la vio directamente a los ojos, las Outher se sorprendieron al escuchar aquella información, que si mal no recordaban, era un reino muerto.
-¿Usted conoce el reino del sol? –Sepsuna entro en duda, era una información de no se había revelado desde milenios atrás.
-Anoche, el reino se me revelo, no entendí nada, pero sé que ese emblema lo tenía un hombre que trataba de destruir la tierra –ahora todo quedaba claro, el príncipe de la tierra estaba recibiendo información de las cosas que se avecinaban, por una parte las Outher se sintieron mejor.
-La tierra, quiere decir que Seiya es el enemigo –y es que Haruka ya sabía eso, por eso le entusiasmaba mandar a su luna a cierta estrellita.
-No lo sé, ya les dije no entendí nada –Hotaru había escuchado atenta, le había parecido interesante la información, aunque las dudas de su príncipe la atormentaban
-El reino del sol –dijo Sepsuna y las miradas se posaron en ella.
-¿Qué quieres decir? –le pregunto la Sailor del viento.
-Es un reino muerto, al igual que la luna –dijo y giro a ver al príncipe de la tierra
-¿Qué quieres decir? –pregunto el príncipe
-Aun no lo sé, pero aunque su emblema es diferente, no entiendo por que tiene la luna y el sol en su armadura –Sepsuna había recordado la última imagen encriptada en ella, era el emblema que sellaba la puerta del tiempo, no se lo había dicho a nadie, no quería sacar conclusiones precipitadas, pero ahora con el emblema de Seiya había sido diferente, aunque con ciertas irregularidades, pues el sello que ella veía tenía el sol y la luna unidos.
-Llamaremos a las inners y les diremos que mantengan a Serena lejos de esos tipos –dijo el príncipe, había visto en la mirada de Sepsuna más información de lo que ellas había querido dar.
-No, la inners solo servirán para juntarlos, ellas saben donde esta pero jamás nos lo dirán –dijo sabiamente Haruka
-Pero ella son su guardiana y deben saberlo – antes de que la discusión siguiera un fuerte trueno azotó los cielos y los obscureció. Tembló un poco en la tierra y la lluvia se hizo notar, todo había sido tan repentino que espanto hasta el más Valente.
-Eso no es norma –grito Haruka y se acercó a la ventana.
-Creo que estas Sailor del mal son muy poderosas, además porque son igual a nosotras –pregunto Michiru acercándose a Haruka, mientras veían que las nubes blancas se tornaban grises.
-Creo que el mal se ha apoderado de sus cuerpos, quizá sean de un futuro alterno –Darién ahora se acercaba a una de las ventanas.
-Vamos, no está lejos –Sepsuna salió por la puerta y los demás le siguieron.
La tormenta callo sobre los cielos de aquella ciudad que temía sobre su destino, Serena temía a los truenos y no podía creer que en plena mañana esa tormenta azotara Tokio. Muchos espíritus negros se movían bajo las nubes negras, dos siluetas grandes y fuertes salieron de las grandes nubes oscuras.
KINMOKU
-Pero Ruby, eso está mal –violeta se puso de pie alterada
-Lo ayudaremos, si está en problemas –Ruby le siguió tranquila
-no me vengas con ese cuento, quieres ver a Seiya verdad –violeta sabia el plan de Ruby
-bueno, que tiene de malo, además quiero ayudar al pequeño –Ruby recordó la mirada de ese niño, era encantador y le hacía sentir muy bien.
-pero Seiya, Taiky y Yaten se encuentran allá –Violeta señalo la ventana
-Sí, violeta pero no dejaremos ir solo al pequeño o si –Ruby tenía un buen argumento
-Ruby, Ruby… solo tú te metes en problemas, no vengas llorando luego –Ruby sabia a lo que se refería su prima
-Ya, como Sailor debemos de acompañarlo, Seiya lo haría –Ruby fue la que esta vez camino alterada por las palabras sinceras de su prima.
-Y sé que tu también, pero hay interés de por medio –la tercer chica hablo, conocía muy bien a Ruby, era una buena chica, pero cuando se proponía algo lo lograba.
-Ya, tú también, Verdi –Ruby volteo a ver a la chica de ojos negros
-Lo siento Ruby, pero Violeta tiene razón –Verdi se puso de pie y se dirigió a la puerta, pero antes de poder salir la puerta se abrió y el pequeño que cabellos dorados entro.
-Estoy listo –el pequeño sonrió, Ruby no entendía porque ese chiquillo la vea tan raramente, quizá no le agradaba, pero igual lo acompañaría a la tierra
Todas se preparaban para partir, Ruby estaba en su cuarto, jamás había viajado por el espacio, sería su primera vez, la princesa siempre viajaba con Seiya y sus hermanos, así que jamás le enseño a hacerlo, así que estaba meditando, tenía que hacerlo bien, el viaje le quitaría mucha energía, entre sus pensamientos estaba cunado el pequeño sin tocar entro a su habitación
-Lo harás bien –le indico viéndole con sus hermosos ojos zafiro
-Lo crees –ella volteo a verlo, la mirada del chico parecía mayor, quizá de unos doce años, era increíble que tuviera ocho años, seguro su padre seria un hombre muy guapo, claro no como su Seiya y su madre, definitivamente ha de ser hermosa.
-Lo sé, sé que puedes hacerlo, solo debes de confiar en ti –el pequeño dio media vuelta y cerró la puerta
-Confiar en mí, eso es fácil -dijo Ruby decepcionada de ella misma, ha luchado contra los sentimientos de su novio por mucho tiempo, no se arrepiente pero sabe que nunca lograra el ganar el corazón completo.
La puerta se abrió nuevamente, esta vez se espanto
-Un día amaras a alguien que te ame igual o mucho más –Ruby se sorprendió, quien era ese chiquillo, porque parecía que podía ver sus pensamiento y sentimiento, además como era que abría y cerraba la puerta tan rápidamente, no la dejo ni responder, ni alegar ni decir nada, cuando ella reacciono el ya no estaba
LA TIERRA
Las siluetas que habían salido de las nubes oscuras se movía por todos lados, y una voz ruda se hizo escuchar.
-Serena, Selene, Seiya y Serenity es mejor que aparezcan, de lo contrario este lugar será destruido, niños estúpidos, salgan de su escondite –la voz era tan chillante que dolían los oídos al escuchar.
-¿Quiénes son esas personas? –pregunto Taiky
-Creo que las tres soy yo, mis nombres de reencarnaciones pasadas – afirmo Serena
-Y me parecen que buscan a… Seiya –serena giro a verlo.
-Bombón… -dijo este sin más para argumentar.
-No, no lo creo, pero creo que buscan a alguien mas –afirmo Yaten
-Papi –dijo la pequeña antes los ojos dudosos de Yaten, Seiya la observo, la pequeña se había estremecido cuando escucho aquella o voz o era a caso por escuchar los nombres
-Ity, no es un nombre normal verdad pequeña, dijo Seiya mientras la veía con duda
Rini estaba parada frente a la ventana su respiración era agitada, Seiya había descubierto el nombre de la pequeña niña y Serena lo descifraría en segundos, las lagrimas comenzaron a caer, ella solo quería proteger a su hermanos pero había fallado
-Serenity… ese es tu nombre
-¿Por qué crees que esa pequeña se llama así Seiya? –pregunto nerviosa Serena
-Ity es lo único que puede decir, ya que Serenity es demasiado largo, ¿verdad? que así te llamas
-Ity si –aplaudió la pequeña, era demasiado pequeña como para guardar secretos.
-Len-Len tienes que decirnos que pasa –giro a verle Seiya.
-Yo, yo no sé nada –Len-Len frunzo el ceño
-Len-Len te ayudaremos, sabes que puedes confiar en nosotros –dijo Seiya
Len-Len sabía que podía confiar en su padre, su madre y sus guardianes, pero Rini estaba cerca y la política era que jamás debían decir quiénes eran ya que no querían que su madre se uniera a un destino que no quería tal y como lo estaba haciendo, ella debía de amar, experimentar y casarse con el que quisiera pero ella no podían hablar claro.
-Niña pelearemos por ti así que debes de decirnos quien eres, de donde bienes –grito Yaten al ver que la pequeña estaba asustada y callada
-Selene, tu hermana es Serena verdad, es tu hermana mayo verdad –Serena, se paralizo, había fallado en su misión, todo había cambiado y el futuro con ello.
-Helena te encuentras bien, es a caso que tú eres Serena, la pequeña…
Serena no termino la frase, pero al casi llegar a decir la pequeña dama Helena cerro sus ojos y las lagrimas se hicieron presentes, claro nadie lo había notado porque ella seguía viendo hacia la ventana
Todo quedo en silencio esperando una respuesta de la pequeña pelirroja quien nerviosa veía a su hermana sin obtener respuesta.
Selene solo podía ver los ojos de su madre, que con ansias esperaba escuchar la verdad, mientras Rini veía por la ventana se dio cuenta que un niño se acerca precipitado hacia el edificio donde ella se encontraba.
-Seiya – dijo entre dientes pero no paso desapercibido por los demás.
-¿Que pasa Helena? ¿Estás bien?, ¿Helena a dónde vas? –grito Seiya mientras veía como Helena salía corriendo por la puerta.
Dejaron Len-Len con Serenity y todos salieron tras Helena que al parecer había visto algo muy importante hasta el hecho de salir de ese lugar donde estaba protegida.
-Allá –grito una voz desde los cielos.
-Es ese mocoso, vamos –todos las sombras que rodaban enzima se precipitaron hacia aquel niño que corría desesperado.
Serena salió rápidamente del edificio aunque tarde ya que no había tiempo para salvar a su hermano.
-Por el poder de Ceres, lava de fuego ataca.
-Laser de estrella fugaz
Nuevas Sailor se pararon frente al chico de cabello rubio y atacaron a los seres maligno, dejando a todo impresionados La Sailor Star light se quedo viendo a la Sailor que tenia frente a ella, jamás imagino estar en ese planeta, además que el chico en verdad era buscado, no llevaban ni una hora en ese planeta y ya habían sido atacados y ayudada por las Sailor, en ese momento otros intentaron atacar a Rini pero una nueva Sailor se para frente a ella.
-por el poder del cristales de hielo ataquen
Todos se quedaron sorprendidas los poderes de estas nuevas Sailor eran superiores en mil, con dos ataques las nubes desaparecieron y las Sailor del mal igual, Serena trato de acercarse a ella pero un campo impidió que se acercara mas.
-Ceres, Eris, es bueno verlas, donde están las demás –Helena se aferro a la cintura de Ceres quien paso su suaves manos sobre el cabello de su princesa, pero las Sailor Star seguían allí, aunque Serena, Seiya, Taiky y Yaten no podían ver nada, las Star light estaban en asientos de primera fila.
-Makemake está formando un campo invisible, la reina no puede acercarse, pero cuéntame cómo va todo –la Sailor le abrazo y se notaba su felicidad por todos lados.
-Mal, ellos casi lo saben todo, traigan a Selene ella debe de alejarse, no puede estar cerca de ellos –Rini estaba a punto de llorar, no sabía que debía de hacer y cada día las cosas se complicaban más.
-Si se alejan princesas ustedes no podrán recuperar el cristal solar –la Sailor le poso el cabello detrás de la oreja
-Pero que haremos, ellos casi saben de nosotros –dijo Rini
-No, aunque mientas tienes que distraerlos en lo que el rey despierta –había una misión que cumplir, aunque las cosas no vayan bien
-¡Hermana! –Seiya halo a Rini de la mano, tenían que alejarse, alguien más se acercaba
-Seiya, estamos lejos ellos no te reconocen aun, cambiaremos tu color de cabello y lo cortaremos –pero Rini levanto su vista, las Sailor Star habían pasado desapercibidas hasta este momento
-Sailor fighter –balbuceo Rini, Ceres volteo a verle rápidamente, de la emoción o el susto no había notado que las Sailor Star habían presenciado la conversación
-Seiya..., así te llamas, porque te llama igual que el… y ella es tu hermana, quienes son ustedes, porque me conoces –Ruby se alteró, estaba pasando algo de lo cual era testigo pero no sabía cuál era el motivo o razón.
-Debo de irme princesa, dile a Chibi-chibi que no olvide su misión, Makemake me seguirá, después de que cambien la apreciación del joven Seiya –Ceres se despidió, lanzó una última mirada a las Sailor Star.
-Si –afirmó Rini
-No se preocupen, no estoy aquí –fighter fue sarcástica, Rini se acercó a ella.
-Por favor, te lo suplico, luego les explicare todo, pero por el momento no digan nada –le tomo de las manos, fighter era muy buena persona, sabía que la joven pelirosa sufría, así que accedió
-Pero recuerda que esta plática estará pendiente –el pequeño de cabello le vio y sonrió, sabía que de la boca de Ruby no saldría nada
-Si –indico Rini y tomo la mano de su hermano –ven hermano, cambiaremos tu cabello
-Me lo cortaras –pregunto el pequeño, por fin Ruby pudo ver la inocencia del pequeño, ya no tenía su mirada dura.
-Solo con la pluma de trasformación –Ruby comprendió poco, pero sabía que así como ella tenía otra vida, siendo Ruby los chicos que estaban frente a ella, podían tener otra.
La trasformación quedo hecha el joven ahora era portador de cabello rojo y ojos amarillos, pero los retumbos se hicieron escuchar, las Sailor Star se pusieron frente a los dos pequeños, pero el campo de energía inicio a desaparecer.
-Tierra tiembla
-Rapsodia acuática de mercurio
-Hojas de roble de júpiter
-Fuego enciéndete
-Grito mortal
-Maremoto de Neptuno
-Háganlo ahora
Las Sailor había atacado al campo de energía, las demás Sailor Star sabían que no podían contener tan gran ataque, así que cuando el campo de energía desapareció se pusieron en posición de lucha, pero algo al final las detuvo.
-Nooooooooooooooo –el grito de Serena hizo que sus guardianas detuvieran el ataque, luego giraron a verla, serena sudaba frio, Darién se acercó a ella.
-Serena aléjate –indico Darién y la tomo del brazo.
-Darién, no puedo permitirlo, ellas no son malas, además Helena esta allí –Serena se acercó al príncipe de la tierra. Sabía que las Outher eran manipuladas por el
-Cállate y vámonos, las Sailor se encargaran –Darién tomo más fuerte el brazo a Serena
-¿Serena te encuentras bien? –Mina interrumpió, a lo cual Darién volteo a verle molesto
-Venus, que bueno que están aquí, si todo está bien, ¿vieron a las nuevas Sailor? –Serena había visto a dos Sailor
-Nuevas, son el enemigo Serena, ven vamos –Darién la volvió a tomar, todo se habían dado cuenta del comportamiento de el príncipe, no era normal, además tratar así a la persona amada era poco común, al menos para los demás planetas.
-No, yo las vi ayudar, no son el enemigo –índico Serena, soltándose del brazo de Darién
-Ya Serena, vámonos –pero esta no se dejo tomar el brazo, se alejó medidamente del príncipe.
Las Sailor Star, Helena y el pequeño se acercaron lentamente, sabía que había muchas preguntas, Seiya fue el más sorprendido, Ruby estaba en la tierra…
-No solo tengo que aguantarte a ti, ahora a mas como tú –Darién dirigió sus palabras a Seiya, quien estaba sorprendido, Darién estaba molesto, las cinco personas se acercaron lentamente, Helena esperaba que fighter no dijera nada.
-Seiya, Serena, el es mi hermano, lo he encontrado, o bueno el me encontró a mí –Helena sonrió tristemente, sabía que todo se estaba desmoronándose, Taiky les tomo de las manos y les llevo directo al apartamento, sabía que algo saldría mal al estar reunidos en el mismo lugar
-Quienes son ustedes –Haruka se posó frente a las Sailor Star
-¿tu?, ¿qué haces aquí?… lacer de…
-maremoto de…
-no, ¿qué pasa?, ¿quiénes son ustedes? –Serena se poso en el medio de fighter y Neptuno, fighter la reconoció en seguida, emanaba de ella, pureza, calidez y alegría, además sin pensarlo se había posado frente a aquella maligna, que acaso era tonta además de hermosa.
-perdónalas bombón, ellas son las Sailor Star que protegen nuestro planeta
-Seiya –las tres Sailor Star se reverenciaron frente a Seiya
-es mejor que se marchen de mi plantea, no son bienvenidos
-quien eres tu -pregunto Healer
-el príncipe de este planeta
-no lo pareces, nuestra princesa jamás trataría nadie así, es más cuando ellas llegaron –Maker señalo a las Outher –les dio la bienvenida, creo que sería bueno que recibas clases de buenos moda… -pero algo silencio a Maker, Michiru le había dado una bofetada
-¡oye! ¿Qué te pasa? –Ruby se molestó y sin pensarlo devolvió la bofetada y tomo en sus brazos a Maker
-¿cómo se atreves y como osas hablarle a si a nuestro príncipe? –grito Michiru con su mano sobando su mejía.
-estas equivocada, el será tu Rey, pero no es tu príncipe Michiru –la voz de Rei se hizo notar
-ya basta –Serena hablo de nuevo –hablaremos mañana, en el templo –las chicas vieron la determinación de Serena, Ruby quedo impresionada, pero los celos lo la dejaban ver más allá de lo evidente.
-Es mejor irnos, el enemigo te busca –dijo Darién más tranquilo.
-No, claro que no me busca –dijo serena, segura que a quien llamaban no era a ella.
-Claro que sí, escuche cuando te llamaron princesa –Darién ya no podía controlar su frustración.
-Sí, espero que la sepan proteger, no sabemos quiénes son los buenos o los malos, espero que sepan hacerlo –Seiya ya se había hartado de cómo Darién quería manipular siempre a su bombón
-Tú cállate idiota, deberían de haberse quedado en su planeta, esta es la última vez que quiero verte –es mejor que entremos al apartamento Seiya, dijo Yaten
-Ya basta, tu eres el enemigo –Ruby mataría a cualquiera que se meta con su amado
-No, el emblema en su traje dice que lo es –todos quedaron sorprendidos, quizá Darién tenia sueños del pasado
-¿A qué te refieres? –pregunto Serena
-Tuve un sueño, el hombre que usaba ese traje trato de destruir la tierra
Todos y todas quedaron sorprendidas ante la aclaración que hizo Darién, Seiya y Serena sabían que no era totalmente cierto sus sueños habían revelado muchas cosas, pero nada tenía que ver con que Seiya perteneciera aun reino maligno.
-No te creo, no puede ser –indico Ruby
-Prepárate, mañana no quiero saber que sigues en la tierra, ni tus Sailor –Darién estaba furioso y los veía a todos como seres inferiores.
-Si quieres que me vaya, créeme no será por las buenas –y es que al final, Seiya defendería lo que creí que era justo.
-Quieres luchar verdad, a eso viniste –ambos estaban por explotar y es que sería como el big bang si eso llegara a pasar.
-Iré a ver a Sailor galaxia –todo voltearon a ver a Serena, jamás crearon que diría algo así, las Outher y las inners se paralizaron
-¿¡Que!? –gritaron al unísono
-Pero Serena –Darién no estaba de acuerdo, aunque claro a la princesa eso no le importaba.
-Lo siento, eso no podrá ser –Haruka intento tomarle del brazo, pero un resplandor la hizo alejar
-¿Permiso? –pregunto serena con el ceño fruncido, permiso seguramente no estaba pidiendo. Una pequeña marca en forma de luna inicio a aparecer en su frente.
