Este capítulo lo he escrito pensando en las dudas de las personas que me leen, gracias por preguntar y así hacerme ver que necesito explicar muchas cosas, será un capitulo extra, no lo tenía en mente, pero todo sea por mis apreciables lectoras.
Perdón por los detalles de la ortografía, sé que aunque nos guste la historia nos aburre la ortografía, prometo tener más cuidado. Y para aclarar, los nombre de las nuevas Sailor, son planetas enanos que se han encontrado en el sistema solar, los utilice para que así se siga con la temática.
Prometo que escribiré un solo capitulo para explicar las relaciones que aún no han salido a la luz, vaya que si tengo trabajo jajajajaja casi muero de la cólera, había escrito este capítulo ya, este que hoy público no es el original, el originas se perdió en el espacio tiempo del internet jejeje casi murero cuando veo que no se había guardado nada, así que inicie de nuevo y lo volví a escribir, creo que el primero había quedado mejor, pero espero que les guste.
En el capítulo encontraremos el pasado de dos milenios.
….
-Por el poder del cristal lunar…transformación –Serena no se transformó en Sailor Moon, el tiempo se detuvo al ver que Serena se convirtió en la princesa Serenity ya nada importaba, las Sailor eran amigas de Seiya así que era en vano que protegiera su identidad.
-princesa, ¿qué hace? –todos se reverenciaron ante ella
-no acostumbro meterme en estos acontecimiento y sentimientos de Serena, pero Serena sueña con mi pasado –la mirada de la princesa era clara, tierna y sincera, las Sailor Star se sorprendieron a ver tanta belleza, pero Ruby se dio cuenta que Seiya no amaba a esa mujer si no a la que minutos antes fue, eso lo noto por la mirada de Seiya.
-Serenity no puedes hacer eso –Darién no se atrevió a tocar a la princesa
-Endimión… no, Darién, tengo muchas cosas por saber, Los que quieran ir, pueden acompañarme –todos se sorprendieron, era totalmente diferente a la sumisa de Serena, la princesa cada día era mas sabia.
-No podemos dejarla ir su majestad –indico Setsuna
-Van a lucha contra mí –la princesa sabia como hablar
-Eh, no, eso jamás –indico Haruka con la cabeza gacha
-Estamos para protegerla y servirle, pero para encontrar a Galaxia se necesitara amucha energía –indico Mina,
-No te preocupes Venus, el cristal tiene suficiente y supongo que algunos de ustedes me acompañaran –indico la princesa y Venus asintió.
-Quiero ir con usted majestad –Hotaru la pequeña se puso de pie y se posó a la par de la princesa, Sepsuna, Haruka y Michiru solo pudieron ver como la más pequeña de las Outher tomaba su decisión
-Nosotros… no vamos –Haruka sabía que estaba perdiendo al contradecir a la princesa, pero no podía seguir con el juego.
-Mi querida Haruka, deja hablar a tus amigas –fue lo único que la princesa respondió.
-lo siento majestad –Michiru bajo la mirada
-no iré esta vez –Sepsuna sabía que si ella aceptaba lo que ahora pasaba, jamás volvería a ver a su pequeña Dama y es que ellas habían nació para servirle.
-es su decisión, todo está bien –la princesa no les juzgo, su luz aun brillaba como siempre.
-Darién, ¿tus iras? –y es que a ella le importaba el apoyo de su caballero, era el único amor que había conocido, pero él no era el mismo, Endimión no había aparecido.
-Busca a quien tú quieras, esta vez estas solas –Darién, no espero a ver más, salir de allí era lo único que quería, ya no esperaría a verla partir. La princesa no logro reconocer a quien un día fue su sueño.
-no está sola su majestad –Seiya se reverencio. La princesa le vio y sus miradas se cruzaron.
-nos quedaremos cuidando a las niñas, cuídense –indico Yaten tras de su hermano, Seiya asintió, sabía que debían de hablar con las pequeñas.
-Sailor Mercurio y Sailor Venus, necesito que se queden cuidado la tierra, ustedes sabrán que hacer –dijo la princesa dulcemente, las dos Sailor asintieron.
-Puedo acompañarla su majestad –Sailor fighter hablo, la princesa le vio dulcemente, no le reconocía, pero si estaba allí era porque era su aliada, Ruby no se separaría de Seiya por nada del mundo, pero les pidió a las demás Star light que se quedaran y aunque no querían al final obedecieron, total se quedarían con los chicos.
-Bien, todo el que quiera venir es bienvenido –la princesa sonrió dulcemente
-Por el poder de la luna
-Por el poder de marte
-Por el poder de júpiter
-Por el poder Saturno
-Por el poder del sol
Por el poder de fighter
-Teletranportación – una enorme luz arcoíris los envolvió y apresuradamente desapareció, Sailor Plut, Urano y Neptuno presintieron que el fin estaba cerca, Yaten y Taiky caminaron hasta llegar a su apartamento, después de un momento no quedaba nadie…
Hace más de cuatro mil año, todos los planetas de la galaxia flotaban alrededor del sol, el sol era el hogar del más grande de los príncipes, cada planeta tenía sus reyes, príncipes y princesas, pero había un planeta muy pequeño en especial, era un planeta llamado luna, el sol y la luna brillaban con gran resplandor, el sol era una gran estrella su majestuosidad era inmensa, los demás planetas los adoraban por su brillo natural, al pasar algunos años el rey del sol decidió crear un nuevo planeta, uno donde príncipes y princesa pudieran reunirse, pues no tendrían que viajar de planeta en planeta para obtener algo que su planeta no tenia, este planeta seria construido por los reyes y proporcionarían lo mejor para que fuera un planeta próspero y hermosos, pero su gobernante era de la más pura maldad y el hijo de este, estaba lleno de la misma maldad, todos los planetas vivían en armonía, viajando de un lugar a otro y en grandes bailes, así el príncipe sol y la princesa luna se enamoraron, pero el guardián tierra no soporto esto y a pesar que el príncipe sol y la princesa luna era poderosos sus corazones no acunaban maldad, así que jamás pensaron que la maldad estaba cerca.
El guardián de la tierra sembró en los ciudadanos de cada planeta la maldad, pero los soberanos de cada planeta no fueron tocados por esa maldad, el caos había llegado todos los planetas estaban en alerta, en guerra y en destrucción, algo que jamás se había visto, el sol comandaba las fuerzas de las estrellas, trataba de que nadie muriera en la lucha pero fue en vano, el guardián de la tierra había desatado el apocalipsis.
La última batalla fue librada entre el príncipe y el guardián, fue una batalla cuerpo a cuerpo, pero la maldad del guardián de la tierra lo llevo a tener un as bajo la manga y se trataba de la princesa de la luna, la había raptado del palacio y amenazaba al príncipe sol con quitarle la vida, el príncipe sol trato de llegar a un acuerdo, pero fue demasiado tarde, el príncipe de la tierra le quito la vida a la princesa, cuando los soberanos de cada planeta vieron esto, se precipitaron a subieron sus manos he hicieron un ritual, dado que la Reina de la luna era la más poderosa de todas las reinas recibió los poderes de cada planeta formando así un poderoso cristal, su hija había fallecido, para que la maldad no volviera a triunfar, el cristal tomo una decisión, separar sería necesario, pero daría la oportunidad para vivieran en otra era, el príncipe sol presintió en deseo de la reina de la luna, se puso de pie y corrió hacia donde estaba el cuerpo de su amada, la tomo de la mano como sabido que no volverían a estar juntos, apretó tan fuerte y una enorme luz cubrió el universo.
Tu sonrisa tan resplandeciente
A mi corazón deja encantado
Ven toma mi mano para huir
De esta terrible obscuridad…
La luz en el palacio era muy brillante, ese brillo que le daba la elegancia, hacía ya tanto tiempo que la pasa reinaba y eso era bueno, la pequeña princesa heredera del trono de la luna había nacido y ahora ya estaba cumpliendo ocho años.
En el palacio era fiesta y alegría, ahora todo en paz, su reina feliz y su pequeña princesa creciendo, no había más felicidad para pedir, aunque, esa felicidad era para las personas que se amaban.
-vamos bombón, te enseñare mi lugar favorito de la luna –las guardianas no podían alejarse del palacio, Sailor Moon, la Sailor más poderosa del universo, la guardiana de la princesa de la luna y del cristal de plata se había enamorado, era algo que no estaba permitido para ellas, habían nacido para servir, nacido para luchar, el amor se quedaba en segundo plano. Todas las Sailor habían nacido en su planeta guardián, pero nadie sabía de donde venía Sailor Moon.
Pero había conocido al caballero del sol, era un caballero errante, así le gustaba ser nombrado, pues en realidad su posición no dejaba que el amor llegara de cualquier parte, para su vida había sido escrito otro destino, un reino cercano al suyo, una princesa digna de la corona.
El amor para ellos dos había sido sellado por sus posiciones y su destino había sido escrito por terceras persona. No importaba lo que cada uno sentía, no había cavidad para más.
-hoy es el cumpleaños de la princesa, debo de estar en el lugar para protegerla, Apolo, te veré en el mismo lugar por la noche, después de la fiesta –Sailor Moon se acercó a los labios de su amado y lo beso, con pasión y ternura.
El tiempo pasaba rápidamente, la fiesta de quince años de la princesa había llegado, el reino se sentía feliz y los súbditos aún más, pronto un nuevo reinado llegaría y con ello más prosperidad como su actual reina se los prometía.
-cada día te pones peor padre, voy a ir a la fiesta, me han invitado –dijo el príncipe del sol molesto.
-no entiendo ¿cómo?, Apolo, tú no puedes estar visitando la luna, ya te lo he dicho, además faltan pocos días para tu boda – El príncipe solo apretó los puños, no era posible que su padre siguiera con ese plan, si él se iba a casar, esa persona seria Sailor Moon.
-pero… -intento decir
-no, he dicho –el rey estaba molesto, la misma discusión durante años le había desgastado más de la cuenta.
La reina de la luna se peinaba sus cabellos, con calma en su habitación.
-pronto te sentirán, dime que pasa –dijo y giro hacia la esquina de su habitación.
-aun la ve, prometiste que Sailor Moon se iría lejos, es la esencia de ella la que lo atrae – el rey Apolo salió de la oscuridad, había llegado a el reino de la luna para terminar lo que nunca debió haber dejado a medias.
-no pude hacerlo, fue mi debilidad, es la parte más inocente de mi hija –la reina se puso de pie, camino hasta quedar al frente del rey.
-cada uno sacrificamos algo Serenity, todo sea por el bien del universo –y es que en la guerra y en el amor se pierde siempre algo, es verdad que se gana más, pero al final las heridas son profundas. El rey giro y desapareció dejando allí a una reina indecisa.
Ese día antes que la fiesta iniciara, grandes sombras negras cubrieron el reino, se luchó hasta perder vidas, y es que si tan solo una vida se hubiera entregado, las cosas hubieran sido diferente, la princesa de la luna era el blanco principal.
-debo de ir padre, ¡déjame salir! –el rey lo sabía, no era su pelea, no podía ver morir de nuevo a su hijo, aunque eso conllevaba que el universo fuera destruido. El sol ese día brillo tan fuerte, una explosión dejo una mancha solar para siempre. Ahora el rey sabía que el tiempo debía de avanzar.
-¡Sailor Moon! –Apolo se arrodillo frente a su amada, estaba en el suelo pero sus heridas no eran profundas, una explosión acababa de lanzarla lejos.
-qué haces aquí –le pregunto Sailor Moon preocupada, al otro extremo estaba una bella mujer vestida de blanco, Apolo la vio.
-es una larga historia –dijo y le ayudo a ponerse de pie, Apolo se había escapado, provocando una explosión y dejando para siempre una marca a su reino.
-la princesa, ayúdala –dijo Sailor Moon. Apolo con su armadura de oro puro cubrió muchos ataques que iban dirigidos hacia la princesa, el jamás la había visto, pero ahora que la conocía se daba cuenta que era una princesa muy hermosa, la sostuvo entre sus brazo tantas veces que casi se volvieron uno.
La dejo en un lugar seguro, le ayudaría a Sailor Moon a salir libre de la pelea, pero cada vez la oscuridad se hace mayor, era como ver un gran agujero negro.
-Apolo, mi deber es proteger a la princesa, no quiero perderte en esta lucha –Sailor Moon tenía miedo, aunque era la guerrera más poderosa el universo, ella temía por su amado y su princesa.
-no me perderás –Apolo se lanzó al ataque, su luz brillante como el sol se hizo notar, por un momento la oscuridad se fulmino, pero nadie le dio seguimiento, habían muchas personas caídas, entre ellas la reina. Corrieron hasta donde estaba la princesa, estaba moribunda, cansada y temía.
-princesa, todo estará bien –dijo Sailor Moon tomándole la mano, la princesa no podía dejar de ver al apuesto caballero de armadura dorada.
-¿quién eres? –le pregunto, en ese momento sus miradas quedaron cruzadas y sin pensarlo la princesa se sonrojo, se preguntaba porque nunca había visto a ese apuesto caballero.
-soy el príncipe Apolo, my lady –dijo con propiedad, la princesa sonrió complacida, si un día ella se enamorara quería que fuera como ese príncipe que hoy la rescataba, Sailor Moon solo puedo bajar la mirada.
No había otra oportunidad ese día, sería la última vez que se verían, segundos después la oscuridad cubrió por completo el reino, el sacrificio de Sailor Moon era necesario, el cristal de plata se activó y quienes habían sido dos personas diferentes se fundieron en lo que habían sido desde el inicio de los tiempos. Sus vida se había separado, sus almas sentido cosas distintas, aunque el futuro intentarían sentir igual, tendrían que aprender a elegir como personas separadas, al menos que comprendieran que son solo un alma sintiendo lo mismo.
-¡Sailor Moon! –grito una voz agobiada al ver a su amada convertirse en una luz junto a la princesa y caer como polvo estelar. Un cristal de oro se activo, era brillante y entonces, su poder resalto, el tiempo avanzo y formo de manera regresiva lo que un día fue.
El rey Apolo sabía qué hacer, ya no permitiría que la historia se volviera a repetir, esa suficiente ver morir dos veces a su sucesor. Así que no lo pensó dos veces, sabía que separarse de él era necesario, pero no estaría solo, dos personas siempre cuidarían de él.
En el instante en que te volví a encontrar
Mi mente trajo a mí aquel hermoso lugar
Que cuando era niño fue tan valioso para mí.
Quiero saber si acaso tú conmigo quieres bailar
Si me das tu mano te llevaré
Por un camino cubierto de luz y oscuridad…
-¿qué vez hija? –le pregunta la hermosa reina de cabello lila a su hija que está por cumplir los 14 años.
-es el sol, madre, tiene una mancha oscura, la veo todos los días, encontré un libro en la biblioteca que habla sobre un reino, le he preguntado a Mars pero no sabe que paso –la princesa tenía una mirada nostálgica.
-son historias hijas, alguien las imagina, las escribe y los demás las leen, no es nada –la reina vio el horizonte.
En el reino lunar se celebraban los 14 años de la princesa de la luna, ese día ella se enamoró del gobernante de la tierra, él se impactó con la belleza y pureza de ella, ella sabía que él era el indicado, con quien debería de compartir el resto de su historia, lamentablemente después de cierto tiempo fue atacado el reino lunar por el mal, nada se pudo hacer, como consecuencia se produje la muerte de la primer reina de la luna, ahora su deseo mayor era que con el poder del cristal de plata, todos los habitantes de la luna, incluyendo su hija, fueran a vivir a la tierra, donde llevarían una vida tranquila como personas normales, así que esta vez, la princesa dormiría como en ese tiempo, durmió su otra parte… Sailor Moon.
ÉPOCA ACTUAL, LA TIERRA
Haruka estaba molesta, se había ido junto con las Outher a esperar nuevas noticias, no le había gustado que Hotaru se fuera y tomara esa decisión, pero sabía que era lo correcto, aunque admitirlo no quería.
-sé que he jurado lealtad a Sailor Moon, ahora frente a mi estaba a la princesa, no se Sepsuna, no sé si lo que hago está bien –dijo dejándose caer al sofá de su departamento perdiendo la trasformación.
-solo sigue tu corazón, lo correcto está allí –le respondió pasivamente Sepsuna, quien al hablar pedía su trasformación.
-es el problema, si sigo a mi corazón, el reino jamás se formara –dijo con pesar.
-si el reino no se defiende, la pequeña dama, a quien debemos de proteger, jamás nacerá –Michiru ya no era Sailor Neptuno, ahora solo llevaba las bebidas para calmar lo ánimos en el apartamento.
DEPARTAMENTO DE LOS KOU
Mina estaba atrasada en la cocina, las cosas no estaba saliendo bien, las tres pequeñas la veían hambrientas y mientras tanto esa nueva chica llamada Verdi coqueteaba con Yaten en la sala, por momento apretaba tan fuerte el cuchillo que las pequeñas creían que traspasaría la mesa.
-señora, se encuentra bien –pregunto al pequeña Len-Len, sabia como odiaba mina que le dijeran señora.
-si –respondió secamente mina, eso no era normal, no había notado que le llamaron señora y eso sí que era extraño.
-pregunto, porque lleva picando la misma zanahoria hace quince minutos y la comida del sartén se está quemando –mina giro rápidamente y en ese momento el humo salió hacia todos lados, las chicas salieron gritando de la cocina. Mina se sorprendió al ver a Verdi del brazo de Yaten, está emocionada porque quería salir a conocer la tierra.
-deberías ayudarme Yaten, tengo que cocinar y cuidar a las chicas y tu aquí, sin hacer nada –exclamo mina, Verdi le volteo a ver y Yaten se apeno, aunque no se le noto. Las chicas disfrutaban del momento.
-¿quién eres para hablarle así a MI YATEN? –hizo énfasis en que el hombre le pertenecía, eso solo enfureció más a Mina y Yaten lo sabía, así que hablo.
-solo… -pero no termino, no con el carácter explosivo de Mina.
-entonces cocina tu y yo cuidare a las niñas, vamos niñas –dijo Mina y Yaten se quedó con la palabra y Verdi le tomo del brazo.
-vamos, Yaten, te haré tu platillo favorito –dijo sin voltea a ver a Mina, Mina solo apretó los puños y se fueron a la habitación con las pequeñas.
EN LA BIBLIOTECA
Amy, Taiky y Violeta se fueron a la biblioteca para buscar información, existían libros llenos de mitos y leyenda, sabía que algo podrían encontrar allí.
-mira Taiky, este libro habla sobre un reino místico… -pero Amy no pudo terminar, Violeta había sacado su minicomputadora.
-no sé porque venimos aquí, la tecnología de nuestro planeta está más avanzada, mira Taiky –dijo, Taiky se giró y camino hacia Violeta, Amy sintió caminar pequeñas hormigas en su espalda, más aun cuando la cara de Taiky estaba tan cerca del rostro de violeta.
-¿Qué es eso? –pregunto Taiky.
-es el libro dorado, se encuentra en la biblioteca de nuestro planeta –dijo violeta.
-mira –dijo Amy quien se apresuró a buscar más información.
Fue un juego de ver quien encontraba más información, empezaron con la brusquedad de muchos misterios, pero terminaron compitiendo con quien sabía más cosas y quien tenía el primero lugar de donde estudia, Taiky se estaba volviendo loco pues las chicas no dejaban de lanzar información.
-yo creo… -dijo Taiky, pero violeta y Amy estaban en una larga y cruda discusión.
-¡ahora no! –dijeron al unísono, Taiky solo dio dos pasos hacia tras.
Un joven apuesto y tímido se acercó a las gradas de la biblioteca, llevaba en sus manos un ramo de rosas celestes, eran en sus clases únicas y especiales, así como a la chica que se las pensaba regalar.
Taiky, tomo su abrigo, salió de la biblioteca, se había cansado de la competencia, no había podido hacer nada pues las chicas solo competían. Bajo las gradas y vio sentado a un joven con un ramos de rosas, eran hermosas, pero no le tomo importancia, cuando llego a la penúltima escalera una voz lo detuvo.
-¡espera, Taiky! –era Violeta, le dio alcance y se prendió en el brazo.
Amy salió en seguida, vio a Taiky tomado del brazo de violeta, el joven se puso de pie, hasta entonces había pasado desapercibido por Amy, pero cuando ella bajo dos gradas más el joven hablo.
-Amy, que bueno verte –exclamo. Amy se paralizo al verlo, había pasado tanto tiempo sin verle.
-Andy –susurro, el joven rápidamente se acercó a ella, beso la mejía y entrego las rosas –como supiste que estaría aquí –Amy estaba nerviosa.
-que gusto volver a verte, tu madre me lo dijo –dijo y tomo la mano libre de Amy. Taiky sintió que el pecho se hundía, pero hizo caso o miso a esa sensación, termino de bajar las gradas.
-adiós Amy, suerte con tu novio –grito Violeta, Taiky retomo su camino y no dijo nada, Amy solo vio como aquel chico con el que soñó tantas noches se marchaba con quien creía que era su amor.
….
Espero que les haya gustado y cualquier duda, pueden hacérmela saber, gracias.
