HEAVENLY BLUE

Disclaimer: One Piece no me pertenece, es obra de Eiichirou Oda-sensei.

NOVENO CAPÍTULO

-¿Por dónde es? - Anna estampó al doctor contra la pared. Ambos habían llegado a una bifurcación.

-No...no lo sé. No suelo salir del laboratorio.

-¡Mentiroso!

-Creo… creo que a la derecha.

- Más te vale estar en lo cierto o te mataré aquí mismo.

Haciéndole caso al doctor, Anna tomó el camino de la derecha. Después de correr unos segundos, ambos llegaron a una pequeña sala con varias pantallas.

- ¿Quiénes son…? - el guardia del lugar intentó oponer resistencia, pero Anna lo noqueó fácilmente de un golpe.

- Que conveniente. - la muchacha de cabello azul sonrió al ver que las pantallas mostraban varios lugares del edificio. En una mesa contigua, se encontraban varios planos del lugar. - Esto nos será de gran ayuda.

Anna pudo ver a Law en una de las pantallas. El joven pirata se encargaba con extrema facilidad de algunos guardias que vigilaban los pasillos. La muchacha no pudo evitar sentir cierta admiración por la gran habilidad que mostraba el doctor.

- Ahora entiendo porque Doflamingo le tiene tanta confianza, pese a ser tan joven. - soltó, con cierta amargura. ¿Algún día sería capaz de superar a Law? Si ni siquiera era rival para el doctor, ¿cómo podría siquiera soñar con enfrentarse a Doflamingo?

Anna sacudió la cabeza. No era el tiempo de deprimirse. Si ni siquiera conseguía escapar de ese lugar, sus sueños de venganza se verían definitivamente frustrados. Tenía que concentrarse en escapar de aquel lugar. De pronto, su mirada aterrizó sobre una de las pantallas, la cual mostraba una pequeña oficina. En un rincón de esta, se encontraban la nodachi de Law y la katana de Anna. Los ojos de la joven pirata se pasearon entre el plano que tenía en sus manos y las pantallas que mostraban a Law y la oficina. El plano también indicaba una serie de altavoces, que se encontraban repartidos por todo el edificio. Cerca de las pantallas, Anna encontró un den den mushi, el cual, supuso, funcionaba para transmitir mensajes a todo el edificio por medio de los altavoces.

"Con este den den mushi podría guiar a Law hasta la oficina de ese pirata, donde se encuentran nuestras espadas", pensó la muchacha. De inmediato cogió el den den mushi, pero se detuvo de forma abrupta antes de siquiera descolgar el auricular. Otra idea surcó su mente. Podía aprovechar que el joven doctor se encontraba ocupado con los guardias para escapar con el herbólogo y utilizar la embarcación de Donquixote para huir del lugar. Quizás, si abandonaba a Law en esa isla, sus enemigos se encargarían de él y así se libraría del riesgo de que su pasado fuese revelado a Doflamingo. La idea de abandonar su katana, el único tesoro que le quedaba, no le agradaba en lo más mínimo, pero en esa situación, esa era su mejor opción. La muchacha soltó el den den mushi. Era lo mejor que podía hacer. Estaba convencida de ello, no obstante, sus pies se negaban a cooperar. No podía dar un solo paso.

"¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?", la pregunta resonaba constantemente en su cabeza. Era su gran oportunidad de librarse de Law, y mientras más tiempo tardara, más pequeñas serían sus oportunidades de abandonar a salvo la guarida del enemigo. De pronto, un recuerdo asaltó su cabeza. El recuerdo de Law salvándola de caer en las aguas durante la tormenta.

"Es una tontería, lo hizo sólo para humillarme. Ese bastardo no se preocupa por nadie", intentó callar sus pensamientos. "Si regreso con él, le contará de mi pasado a Doflamingo y entonces todo se habrá perdido… Si él muere, todo será mejor para mí. Pero… si escapa…" Anna se mordió los labios. Conocía muy bien el poder de Law y sabía que había cierta posibilidad de que el joven doctor lograse escapar por su propia cuenta. Si después de todo, lograba regresar con Doflamingo, no cabía duda de que le contaría todo lo que había descubierto de la muchacha. Aunque, si regresaban juntos, era casi seguro que el doctor no se quedaría callado. ¿Qué debía hacer? ¿Valía la pena arriesgarse?

"Por mi venganza… si"

Finalmente, la muchacha se alejó del Den Den Mushi y tomó los planos que había sobre la mesa. Después de darle una ojeada, se decidió a abandonar la sala de vigilancia.

- Muévete. - dijo con voz fría, mientras empujaba al doctor de vuelta al pasillo que los condujo a aquella habitación.

….. ….. …..

Law empezaba a sentir cierta agitación. Los guardias parecían ser infinitos y él aún no alcanzaba la oficina principal del pirata Yusuf, donde ,suponía, se encontraban tanto su nodachi como la katana de Anna.

"Sólo espero que no la hayan matado todavía", pensó. Aquella muchacha tenía un pasado muy intrigante y tenía deseos de conocer más. Pero más que preocuparse por la seguridad de la pirata, se sentía inquieto por su rehén. Los conocimientos de aquel hombre eran un bien valioso que no estaba dispuesto a perder tan pronto. Pero confiaba en que todo saliese bien, siempre y cuando la muchacha no cometiese una estupidez como matar al doctor.

Después de correr unos minutos y dejar en el suelo a una decena de guardias, Law logró alcanzar finalmente la oficina de Yusuf. No obstante, no la encontró vacía. Dentro de esta, el pirata del bigote ondeado lo esperaba con una sonrisa.

- Que decepción, sólo es el mocoso. - soltó el pirata. - Esperaba ver de nuevo a esa hermosa chiquilla.

- No hace falta nadie más para derrotarte.

- Cuanta confianza. Nada mal para un esbirro de Doflamingo. - Yusuf alzó sus brazos por encima de su cabeza, preparándose para atacar. En cada mano llevaba una enorme hacha. - Quizás sobreestimas tu fuerza, mocoso.

- Es curioso, yo pienso exactamente lo mismo acerca de ti. - Law alzó su mano. Ambos piratas se examinaron con la mirada durante unos segundos hasta que finalmente decidieron hacer su movimiento. - ¡ROOM!

Desde el suelo, el doctor observaba impresionado los ágiles movimientos de Anna mientras se deshacía con facilidad de media docena de guardias. Los cuerpos caían uno tras otro y la sangre salpicaba las paredes. Mientras Anna agitaba con fiereza la espada, sus ojos parecían haberse oscurecido a tal punto que ninguna luz se reflejaba en ellos. Mientras asesinaba a sus enemigos, la muchacha parecía en un trance. Rembert intentó aprovechar el momento para arrastrarse lejos de la pirata, pero un pie sobre su espalda frustró su intento de escape.

- Ni siquiera lo pienses. - la muchacha cogió al herbólogo de la ropa y lo obligó a ponerse de pie. - Ya estamos muy cerca.

Anna continuó avanzando, derrotando a cuanto guardia se interpusiera en su camino.

-¡Ayuda! ¡Los prisioneros del sector D se están rebelando! - se escuchó por el altavoz. Anna sonrió. Al parecer, la infiltración de los dos jóvenes piratas había causado toda una conmoción en el edificio, y las personas capturadas para servir como prueba para los experimentos del doctor Rembert habían aprovechado el momento para sublevarse.

- Mejor así. - soltó Anna, satisfecha, y continuó corriendo junto con su rehén. En su camino, la pirata se topó con cada vez menos guardias. Supuso que muchos de estos se encontraban tratando de calmar a los rebeldes. - No podría ser mejor para mí.

Al cabo de unos minutos, Anna logró hallar la salida. Una vez en el exterior, la muchacha se permitió echar un último vistazo al edificio. Sabía que Law aún se encontraba adentro. Si estaba a salvo o no, era un misterio para ella. Pero no iba a preocuparse por eso. Debía aprovechar y llegar hasta su embarcación, para así escapar del lugar junto con su rehén.

- Es la mejor decisión… - se repitió a sí misma, y luego, se dispuso a huir en dirección a la costa.

Tal como supuso, Anna casi no encontró resistencia por parte del enemigo en su huida hacia la costa. Los aldeanos que había observado cuando llegaron al lugar se habían escondido en sus casas, temerosos de ser víctimas de algún tipo de represalia si sus captores llegaban a creer que habían contribuido con la huida de la pirata. Los guardias que se encontraban en la zona eran inexpertos, como los que los habían esposado en el bosque, y Anna no necesitó matarlos para deshacerse de ellos. La muchacha se dio cuenta de que estos eran en realidad aldeanos que habían sido obligados a cooperar por sus captores, por lo que no estaban tan entrenados como los guardias que custodiaban el edificio donde se realizaban las pruebas en humanos del doctor Rembert.

No obstante, pese la escasez de enemigos, Anna se encontró con más de una dificultad para regresar a la costa. En cuanto ella y su rehén se internaron en el bosque, el camino se volvió más inhóspito, debido a la espesa vegetación de la zona. El viejo Rembert no le hacía las cosas fáciles tampoco. El doctor aducía cansancio, por lo que ambos habían dejado de correr a toda velocidad. Anna se preguntó si aún podía sacarle alguna información al viejo y matarlo ahí mismo, pero finalmente se decidió a seguir su camino. No tenía tiempo que perder. Debía alcanzar la costa lo más rápido posible.

Luego de tanto andar, Anna por fin pudo vislumbrar la costa. Entusiasmada, cogió al doctor de las solapas y, llevándolo a rastras, lo obligó a acelerar el paso, hasta que ambos se encontraron a sólo metros del barco de la familia Donquixote, que aún los esperaba anclado cerca de la orilla.

Agitada, pero sonriente, Anna empezó a caminar en dirección al barco. Estaba tan concentrada en llegar a la embarcación que no se dio cuenta de que unos hombres se acercaban a ella por la espalda. Cuando finalmente sintió su presencia, fue demasiado tarde para reaccionar. La muchacha no llegó a encarar a sus enemigos cuando escuchó el sonido de un disparo y un punzante dolor atacó su hombro izquierdo.

Continuará…

Hola a todos. Por fin puedo subir este capítulo. La verdad tuve que hacer algunos cambios. En mi idea original, Anna iba a ayudar a Law… pero luego me puse a pensar, que en verdad ella no tenía razones para hacerlo. Aún no confía en él, y además, si hasta ahora ha hecho todo con el fin de cumplir su venganza, ¿por qué haría algo que potencialmente podría perjudicarla? Así que lo abandonó, momentáneamente xD Pero no se preocupen que a partir de ahora empezará a cambiar la relación entre Anna y Law, pronto habrán más avances al respecto. Este capítulo salió un poco corto… Pero prometo no tardar mucho en subir el sgte. Es más, más pronto de lo que imaginan ya estará online : )

Y para los que les gusta el yaoi, tb estoy escribiendo un fic KidxLaw, si quieren, lo pueden buscar en mi profile.

Bueno, eso es todo. Saludos a todos y muchas gracias por su apoyo.