CAPÍTULO 22
Como ayer te busque en el doble techo de mi corazón,
Y halle nostalgia de ti, ¡soledad!,
Comencé a llorar estos versos bañados en canción
Quiero volver a dormir con tu olor.
-En este momento me encuentro confundida –Serena podía ver el dolor en los ojos de su amado, era algo que jamás imagino, luchar contra sus verdaderos sentimientos eran dolorosos.
-No te preocupes aunque nuestros recuerdos este de regreso… siempre te he amado y esto no cambia nada, te amare aunque elijas quedarte con él –Seiya le sonrió, esa sonrisa que podía iluminar el día más oscuro de la humanidad, Serena debía contener esas ganas de besarlo.
-Seiya, comprende que me siento confundida, en un minuto conoces tu vida y al siguiente no sabes ni quien eres…esos no te confunde –ella debía se ser fuerte y hacerle ver a el futuro estaba en juego.
-Claro que me confunde –Seiya quito la mirada de su bombón y vio hacia el cielo, ahora parecía tan diferente, ahora sabia el objetivo de las estrellas -no se te olvide que yo viva una realidad falsa y minutos después conozco que soy un príncipe, siempre te he amado, es lo único real para mí, porque no importa si te ama milenios atrás, sigo amándote igual o más ahora –Seiya no volteo a verla, se quedó allí viendo el cielo, serán podía ver el perfil perfecto de Seiya y sentía ganas tremendas de mandarlo a volar todo, a que la historia que vivió en un pasado se repitiera, pero no podía hacer eso, no porque no quisiera, sino porque uniendo todas sus vidas, ya no vivía en el pasado ahora había otro presente y había que luchar con ello.
Desahucie tus besos de mi memoria
y digo adiós,
Te dejare marchar.
Duele tanto vivir, duele siempre sin ti
Necesito tu olor, necesito tu calor
Quiero perfumar, mi alma con gotas de ti
Y archivar mi dolor
En doble fondo que hay en mi colchón.
-Lo siento Seiya –ella con pesar en su corazón poso su mano sobre la mano de Seiya, entonces recuerdos de ella siendo Sailor Moon y el un príncipe llegaron a su mente, sabían ya esa historia, mas no pequeños detallas como ellos en el lugar favorito de Seiya en la luna, era una gran cascada, rodeada de vegetación y hermosas flores silvestres, ambos estaban desnudos dentro de la laguna que se forma al pie de la montaña y un hermoso arcoíris se forma en la cina. Ambos se sonrojaron y por un momento se quedaron en silencio, para romper el hielo que iniciaba a formarse entre ellos Seiya hablo.
-No bombón, comprendo lo que sientes pero quiero que sepas que jamás te forzare a nada, aceptare lo que elijas –para ese momento Serena había alejado su mano de la de Seiya, el sonrojo aún se notaba en sus mejías.
-Gracias, Seiya –dijo pero esta vez evito recordar pequeños detalles, así que no toco a Seiya, este a pesar que el recuerdo le había encantado, prefirió cambiar el tema.
Como ayer me perdí el laberinto de caminar sin ti
Grite mi amor donde estas, y llore
Tú me preguntabas cuanto te quería yo:
¡Te quiero siempre amor!
-Sabes, recuerdas que dijeron que Rini está más cerca de lo que creemos –comento.
-Si –Serena fue la que ahora veía el cielo.
-Se quien pude ser –dijo sin más, ella lo volteo a ver confundía.
-¿En serio? –dijo ella dudosa.
-no la conocí en el pasado, ni se cómo luce, pero su aroma, su aroma es como el tuyo, ese si no puedo olvidarlo –dijo, Serena se sonrojo –las casualidades no existen, el día que la conocí me pareció familiar su olor, claro que no supe por qué –dijo Seiya sonriendo.
-Hablas de… -Serena no quería llegar a conclusiones falsa.
-Helena, es una niña tierna, ríe cuando está cerca de Ity-Ity y además Ity-Ity le tiene mucha confianza y huele como tú –dijo Seiya y tomo la mano de Serena, se vieron en un pasado, en un balcón, besándose, ella como princesa y el cómo príncipe. Aun no podían decir a ciencia cierta que eso era rea, se quedaron hablando un poco más, eran años de años de historias.
Pinto amaneceres sin saber,
Cuál es el color que ahora tiene tu piel
Canto despedida en pale, desechos de tu querer.
Duele tanto vivir, duele siempre sin ti
Necesito tu olor, necesito tu calor
Quiero perfumar, mi alma con gotas de ti
Y archivar mi dolor
En doble fondo que hay…
Te quiero siempre mi amor.
Las cuatro inners estaban sentadas en la parte trasera de templo, ninguna hacía mención de nada, de momento la mirada de Rei se posó hacia arriba, las chicas notaron el sobresalto que Rei dio, las volteo a ver con una mirada angustiada pero con una sonrisa en los labio.
-Rei, todo está bien –pregunto Lita.
-Prepárense chicas –dijo Rei, Pero antes de poder responder una gran luz blanca las envolvió, apareciendo ante ellas las reina Serenity.
-¡Majestad! –las cuatro scout se inclinaron.
-Hola Sailor, es un gusto volver a verlas –dijo la reina sonriendo.
-Para nosotros es un placer majestad –hablo Mina. Las chicas hacían una reverencia para la ex soberana de la luna
-Su majestad, a que se debe su visita, la princesa Serenity no se encuentra en este lugar –indico Lita.
-Lo se Sailor júpiter, he venido a verlas a ustedes –todas se sorprendieron y se pusieron de pie, que la reina de la luna del pasado las visitara no era común –ahora a lo que vine –dijo y sin mas dijo –No pueden permitir que la princesa y el joven Seiya estén cerca –Todo quedo en silencio la mirada de las chicas fue de dolor.
-Majestad la princesa y Seiya solo tienen una amistad, ella contraerá matrimonio en poco tiempo con el príncipe de la tierra – dijo Rei.
-No podemos alejarla de él, sería una tortura –hablo Amy.
-Se dé su preocupación Sailor, pero dejarla junto al significa la destrucción del mundo que conocen –la reina las veía profundamente, veía la respiración agitadas de las Sailor.
-Majestad, la princesa jamás haría algo que nos lastime, comprendo sus temores, pero lo que nos pide es demasiado duro e injusto – indico Mina.
-Lo se venus, pero deben de alejarla de él, si ella no se casa con el príncipe la tierra morirá –entonces en los rostros de las Sailor la reina vio el temor, pero no en el corazón de esas chica.
-Majestad estoy segura que hablo por mis amigas las Sailor… no haremos nada que lastime a la princesa aunque eso conlleve la destrucción de nosotros misma –Mina fue firme, su lealtad era sin su princesa y su amistad con su amiga, estaría con ella hasta el final aunque eso conllevará la destrucción.
La reina Serenity las observo pasivamente, su corazón latía rápidamente, las Sailor inners demostraron lealtad a hacia su hija.
-Sé que puedo confiar en ustedes –la reina Serenity ahora podía estar segura de que las amigas y guardianas de su hija harían lo correcto en el momento indicado, sonrió y la luz blanca desapareció junto son ella. Las chicas siguieron segundo paradas en el mismo lugar.
Seiya y Serena tenían dudas aun sobre lo que el futuro le deparaba, Seiya era el más ilusionado, conocía una de sus hijos y sus deseos se había hecho realidad una hija de su bombón y él lo visitaba, Serena estaba triste pues su vida era un mundo de mentiras, el pasado y el futuro jugaban con ella. Después de hablar por largo rato y recordar detalles pequeños de su pasado, se despidieron. Aunque aún faltaba hablar con Helena o Rini, quien quiera que fuera, por ahora debía de hablar con alguien más.
Serena se dirigió al apartamento de Darién, muchas cosas pasaban por su mente, el también había recordado, le seguiría mintiendo o simplemente ahora era un títere más.
-Hola princesa, veo que has regresado –Darién abrió la puerta cuando escucho que tocaban, se sorprendió al ver a allí a su princesa, sonrió.
-Hola Darién, perdona –dijo Serena y bajo la mirada.
-No te preocupes, pasa, cuéntame cómo te fue –dijo este sin más.
-Bien –ella sentía cierta tensión, no lo conocía, al menos no como en ese presento lo había hecho, ahora con sus recuerdos solo podía pensar en el daño que le había hecho una y otra vez.
-¿Qué averiguaste sobre el enemigo? –Darién invito a serena a sentarse para hablar.
-Son poderosas, pude averiguar que… debemos de tener cuidado – fue lo único que atino a decir Serena.
-¿Estas seguras que solo eso? –Darién dudo la pausa de serena no era normal, además parecía diferente, pero no quiso entrar en detalles.
-Si… Darién, tú me amas –la pregunta de Serena le precio extraña a él joven príncipe.
-¿Qué?... porque preguntas eso…dudas de mi amor –fue lo único que atino en decirle.
-No, solo quería escucharte decirlo –ella en realidad no se sentía cómoda, en sus recuerdos habían malos momentos con la persona que estaba ahora enfrente, habían buenos momentos, del presente, pero ahora esos le parecían falsos, pues en realidad jamás lo hubiera amado si nunca hubiera olvidado.
-Te amo princesa y siempre te amare –dijo él y se acercó a ella, la tomo de la cintura y la beso, ella sabía que aún no había elegido, y por eso mismo debería de pensar en que aria, pues quizá Rini regreso a impedir que ella se uniera a Seiya.
-¿Donde esta Hotaru? –después de un largo viaje que habían tenido que hacer la Outher, habían regresado a toda prisa, y sin dudarlo se dirigieron al apartamento de los Kou, después de tocar insistentemente Taiky abrió la puerta.
-¿Que hacen aquí? –pregunto sin responder.
-Ya escuchaste… quiero hablar con Seiya –dijo la Sailor del viento a punto de tirar la puerta.
-No puedes, está durmiendo –dijo Taiky tranquilo.
-Despiértalo –indico furiosa. El escándalo que Haruka hizo que las personas de apartamento despertaran incluyendo a las chicas
-¿Que escándalo es este? –Yaten se acercó molesto a la puerta.
-Yaten, quiero hablar con Seiya –grito Haruka a quien nadie podía contener.
-Haruka, él está indispuesto –comento Yaten más serio de lo normal.
-Una de nuestras Sailor partió con ellos, ¿dónde está? –Sepsuna hablo ahora con calma, aunque su voz tenia cierta desconfianza.
-Buenas días Haruka –y quien hablo fue Seiya, sus hermanos voltearon a verle, la Sailor del viento aventó la puerta para terminar de abrirla-
-Tu… ¿dime donde esta Hotaru? –señalo.
-Está bien, se quedó en el planeta de Galaxia, salió herida y galaxia está cuidando de ella –comento, las Outher se sorprendieron por lo dicho.
-Como te atreves a dejarla, además porque había guerra allá –Haruka no logro comprender.
-El enemigo es peligro, pero ella está bien –comento tranquilamente.
-Quiero a mi pequeña de vuelta Kou y que te alejes de la princesa –argumento más furiosa que de costumbre.
-Créeme que lo siento, ella regresara en cuanto se recupere –dijo Seiya sin hacer caso a la advertencia.
-Eres un desgraciado, si algo le pasa déjame decirte que no saldrá vivo de esto –comento, Michiru toma la mano de Haruka para clamarla, la princesa había viajado con Hotaru, si algo malo le hubiera pasado ella no lo hubiera permitido.
-Lo sé Haruka y te entiendo pero te aseguro que así estará mejor –dijo.
El día tan esperado había llegado, aunque sabían que era una misión arriesgada el ir a esa playa, Len-Len estaba emocionada, le encantaba la playa y además se sentía en familia junto a todos con ella.
-Buenos días Ruby –Seiya se acercó al cuarto de Ruby, no iba a mentir, esa chica era alguien especial, aunque su sentimiento no había cambiado, ella solo era un pequeño recuerdo en los milenios de recuerdos de apolo.
-Hola Seiya, ¿qué haces aquí? –pregunto ella, terminando de doblar las sabanas.
-Vine a ver como habías amanecido –dijo él amablemente, aunque por fuera era el mismo, Ruby veía en la mirada de Seiya algo diferente.
-estoy bien –Ruby estaba apenada, jamás pensó tener que soportar ver el amor entre su amado y una princesa.
-Las niñas y los chicos ya nos vamos, Verdi y Violeta están la sala con el pequeño… -Seiya hizo una pausa, con todo lo que había pasado se le olvido preguntar el nombre del pequeño –regresaremos en dos días –dijo.
-Ira ella verdad –Ruby pregunto, pero Seiya no podía mentirle, amaba a la princesa de la luna, en todas sus vidas.
-Ruby… es una misión, no quiero mentirte y lo sabes, hay muchas cosas que están pasando, ahora no puedo explicártelo, pero te prometo que en cuanto llegue la hora lo hare –dijo y allí en esa voz y en esa misión Ruby supo que era el final de la vida como la conocía.
-Ten cuidado, dale las gracias de mi parte, quieres –dijo y sonrió, ahora comprendía que jamás debió de hacerle ilusiones.
Todos llegaron al aeropuerto, las miradas se mezclaban y se clavaban de corazón a corazón. Como siempre Serena y Mina aun no llegaban.
-¡Buenos días a todos! –la pequeña Len-Len saludo a todos, las Outher la observaron, pero solo Sepsuna sonrió, Darién observo a la pequeña pero su mirada buscaba a otra persona.
-Pues a mí no me da gusto, falta Hotaru –el silencio se hizo notar, las inners estaban junto a los hermanos Kou, las Outher se encontraban al otro lados junto al príncipe de la tierra, en ese momento llego corriendo Serena y Mina. El rostro de Seiya dibujo una sonrisa, al ver a su bombón correr apresuradamente para tratar de llegar a tiempo.
-Qué bueno que no se han ido –dijo sin respiración, pues esa era ella, aunque sus recuerdos habían vuelto, su esencia no se había perdido.
-Debes de ser más responsable, el llegar tarde te hace perder oportunidades –dijo Darién sin sonreír.
-Lo sentimos Darién, Serena vino tarde por esperarme a mí –dijo la líder de las scout.
Todos guardaron silencio, las niñas solo podían ver a su joven madre junto a ese tipo que les había hecho la vida imposible, Seiya apretó sus manos para no golpearlo, sabía que Darién no había recordado como el, así que golpearlo ahora no tendría razón, las inners y las Outher tenían una sola misión.
-Buenos días, bienvenidos al aeropuerto de Tokio, los del vuelo 215 rumbo a las playas de Tokio favor de abordar el avión por la puerta 8, buen viaje –Todos iniciaron a caminar, pero del grupo se apartarían dos personas.
-Ya regreso, voy al baño –la Helena se separó del grupo de Seiya.
-Darién, ¿a dónde vas? –pregunto Serena al verlo alejarse.
-Voy a comprar un libro –dijo –Vete con Haruka, en seguida te alcanzo –agregó, Serena solo asintió.
-Qué bueno que no había cola en el sanitario jajaja –Helena caminaba a prisa rumbo a abordar el avión, cuando topo con un cuerpo que junto a ella era grande, su vista viajo por el pecho de dicho cuerpo, pero su sorpresa fue cuando vio aquellos ojos, aquello ojos que algún día la vieron con tanto amor.
-Darién… ¡lo siento! –bajo rápido su mirada, pero él alcanzo a distinguir aquellos ojos
-¿Estas bien pequeña? –dijo dulcemente, Darién podía estar segado por los celos hacia Seiya, pero seguía teniendo instinto.
-mmm… si –ella le vio de nuevo, quería evitar verlo, pero su cabeza se llenó de buenos recuerdos, el al final ahora no era el mismo. Las miradas de Helena y Darién se paralizaron una frente a la otra, el recordó a aquella pequeña que llegaría a gobernar el reino que él y su princesa formaran, ella temía de él.
-Te pareces mucho a ella –dijo el casi en un susurro que Helena logro escuchar -A una pequeña que hace años conocí, claro, aunque tu peinado es diferente tienes el mismo olor –agrego el ahora con más confianza.
-Es mejor que nos vayamos, el avión nos dejara –dijo ella con cierto deje de tristeza, él aún era sabio.
Todos estaban sentados ya en el avión, la pequeña Ity-Ity dormía junto a el asiento de Seiya, la inners no sabían qué hacer con la información antes entregada, las Outher tenían clara su misión, el viaje había concluido, Seiya moría de ganas por hablar con su bombón, pero estaba él, él jamás dejaría que él se acerque a ella, las Outher siempre estaban cuidando de él y de ella, además que no quería causarle ningún problema a su amada.
Mina y Yaten no habían hablado desde la última vez que ella estuvo en su apartamento, el miraba a través de la ventana, parecía no pensar, nada, Mina suspiro, Serena le giro a ver, sabía que sus Sailor jamás habían logrado amar y todo eso por su misión, su destino y al final ellas lo acataban, seguro en esta vida ella tendría que aceptarlo por fin.
Taiky y Amy leían, ninguno de los dos parecía estar en este mudo, no comprendía que pasaba en la vida de ahora sus amigos antes que sus guardianas y los guardianes de otro reino, suspiro, habían tantas cosas que quería decir, pero creía que al final o podría, Seiya se veía feliz con la pequeña con la que compartía un chocolate, le lucia ser padre y ella no podía resistir las ganas de abrazar a esa pequeña y a todas las demás pero tendría que decidir primero. Si Helena era Rini, se preguntaba porque no se le acercaba o porque a Seiya, lograba discernir que su forma física pudo haber sido transformada por la pluma, esa que tantas veces uso en su adolescencia.
En estos momentos de la vida los pensamientos se volvían más complicados, decidir por una vida soñada o por una vida impuesta, para Seiya era más fácil, él la amaba y aunque muriera por ello jamás dejaría de amarla.
Hoy vuelvo a sentir tus ojos sobre mi pasado
Y es como una nube repentina pero eterna
Eres un infierno donde corre briza fresca
Y esa tentación que dice que aun te amo…
