HEAVENLY BLUE

Disclaimer: One Piece no me pertenece, es obra de Eichirou Oda. Esto es solo el trabajo de una fan que adora escribir sobre su manga favorito.

DUODÉCIMO CAPÍTULO

Mar, oscuridad y estrellas, era todo lo que Law podía ver a su alrededor. Habían pasado varias horas desde que el sol se había puesto en el horizonte. Anna descansaba en el interior del barco, mientras el joven doctor se mantenía en cubierta, vigilando que la embarcación mantuviese el rumbo sin contratiempos. Ninguno de los dos estaba en condiciones de afrontar más problemas. Anna yacía inconsciente, con una herida que necesitaba tratamiento y sin energía debido a la pérdida de sangre. Él no tenía heridas de consideración, pero si se encontraba exhausto y sin ánimos de luchar.

De pronto, el tranquilo mar volvió a agitarse. Por un momento, Law esperó lo peor, pero de pronto se tranquilizó al ver un barco que conocía muy bien aproximarse. Se trataba de una de las naves de la familia Donquixote. Parada en la cubierta, se encontraba Jola, que aparentemente era la encargada de vigilar el curso de la nave. La regordeta mujer divisó a Law y de inmediato le hizo señas. Law frunció el labio. No era su persona favorita, pero al menos sabía que podía contar con su ayuda.

….

Cuando Anna volvió a abrir los ojos, se dio cuenta que ya no se encontraba sobre el viejo colchón del pequeño barco que había tomado para su misión, si no que reposaba sobre una alta y cómoda camada, en una habitación en la que cabían al menos seis camas del mismo tamaño. El frío que la había aquejado horas atrás había desaparecido y respirar ya no era un acto que le causara dolor y esfuerzo.

Se llevó la mano al hombro y entonces se percató que las telas que cubrían su herida habían sido reemplazadas por vendas de verdad.

- No deberías mover ese brazo por un tiempo. - le advirtió una voz masculina. El doctor de la familia Donquixote se adentró en la habitación.

-¿Dónde estamos? - quiso saber Anna.

- En un barco de Doflamingo. Tuvimos suerte de que nos encontraran mientras regresaban de una misión.

-¿Regresaban? Eso quiere decir que ya estamos muy cerca de nuestra base.

- Si, debe ser cuestión de minutos.

Law colocó una silla al lado de la cama de Anna y se sentó. La muchacha despegó su espalda del colchón, y con apoyándose en su brazo derecho, logró sentarse también sobre la cama.

- ¿Cuantas horas dormí? - preguntó.

- Aproximadamente nueve horas.

Anna se sorprendió. Nunca pensó que hubiese dormido tanto.

- En ese tiempo, abordamos este barco, pude operar tu herida y te hicimos una transfusión de sangre. Ya estás fuera de peligro. - le contó el doctor.

- Ya veo… - Anna frunció los labios. No quería decirlo, pero sintió que quizás era peor no hacerlo. - Gracias

- Sólo hago mi trabajo. - fue la respuesta escueta de Law. Al escucharlo, Anna se arrepintió de haberle agradecido. - Además, no es momento de relajarse. Doflamingo no estará contento de oír nuestro reporte. Fallamos por completo en la misión.

- ¿La misión? Nunca me explicaste nada al respecto, sólo que era de asesinato.

- Infiltración y asesinato. - Law dejó escapar un suspiro. - El hombre que nos derrotó, el capitán Jeireddín, era el hombre que teníamos que matar.

- ¿Qué?

- Es una graciosa coincidencia, ¿no? El hombre al que teníamos que sorprender terminó sorprendiéndonos. - al ver la expresión de desconcierto de Anna, Law prosiguió con su explicación. - Jeireddín es uno de los piratas más prominentes del Grand Line, tanto que su propia existencia se ha vuelto un estorbo para Doflamingo y sus negocios. Desde hace un tiempo, Doflamingo ha querido deshacerse de él, pero no ha sido fácil encontrarlo con la guardia baja. Es un hombre que ha sabido relacionarse siempre con personas poderosas. Doflamingo no quiere desperdiciar su poder militar en un choque directo, por lo que prefiere solucionar su problema de otro modo.

- ¿Entrando a hurtadillas en su alcoba para matarlo mientras duerme?

Law ignoró el comentario de Anna y siguió con su explicación:

- Desde hace un tiempo colocó a una suerte de doble agente en la tripulación de Jeireddín, el cual nos mantiene informados de los movimientos de este. El agente nos contó que Jeireddín se separaría del grueso de su tripulación y estaría con un pocos compañeros en una pequeña isla famosa por sus aguas termales. Parecía el momento ideal para atacarlo. Pero como bien sabes, el plan no funcionó.

- Pero, cuando nos encontramos a Jeireddín en el mar, parecía estar con toda su tripulación.

- Se suponía que debíamos tardar un día más en llegar a la isla de nuestra misión. Es probable que nuestra infiltración en su base de aquella isla extraña sucediera un día antes del día planeado para sus 'vacaciones' en las aguas termales.

- Los hombres de Yusuf debieron alertarlos de nuestro ataque y por eso decidió no separarse e ir con todos sus hombres a solucionar el problema.

- Así es. Lo arruinamos todo. - completó Law, con una media sonrisa. - Joker no estará contento.

Law se puso de pie y se dirigió a la puerta de la habitación.

- ¿Qué piensas decirle? - preguntó Anna, antes de que Law abandonara el cuarto.

- Eso es asunto mío. Pero, te advierto que es mejor que te prepares para lo peor.

….

Como Law había vaticinado, la gran embarcación de Doflamingo no tardó ni una hora en arribar a la isla que el pirata Donquixote utilizaba como base. Apenas llegaron, los jóvenes piratas fueron convocados por Doflamingo. El rubio pirata los esperaba en el salón del trono, acompañado sólo por Vergo, que lucía, como de costumbre, su traje de oficial de la marina. Al verlo, Law frunció el ceño. La presencia de ese hombre sólo dificultaba la situación. Con paso firme, los dos jóvenes se acercaron a Doflamingo, hasta que quedaron a solo un par de metros de ellos.

Anna no sabía donde colocar su mirada. Había llegado finalmente el momento que tanto había temido. Law iba a contarle la verdad. Había pensado en escapar en el puerto, pero con sus heridas, seguro no hubiera llegado muy lejos. Además, no quería que al final la terminaran viendo como una cobarde. Iba a afrontar los últimos momentos de su vida con toda la dignidad posible.

- Law. - habló Doflamingo. Aunque sus labios mostraban una sonrisa, no se percibía en su voz su usual tono jovial. - Me enteré que no pudiste realizar mi pequeño encargo.

- No fue nuestra culpa. Algo sucedió, pero Jeireddín no llegó nunca a la dichosa isla de aguas termales. Quizás tu doble agente confundió las fechas.

Doflamingo rió ligeramente. Anna observaba a Law con cierta sorpresa. Era increíble ver como en una situación tan tensa, el joven doctor no perdía la calma e incluso se atrevía a usar un tono desafiante con Doflamingo. ¿Tanta confianza se tenían?

- Ya veo, tienes razón. - habló el Joker, acariciando su barbilla. - Mi agente me comentó que un pequeño incidente con unos piratas produjo un cambio de planes en la agenda de mi 'estimado' colega. Que oportunos, esos piratas... Lamentablemente mi subordinado no pudo verlos. Si tan solo supiera quienes son, no descansaría hasta asegurarme de que fuesen destruidos de la peor manera.

- Pienso lo mismo, Joker. - agregó Law, con una seriedad mortal.

- Lo sé. Tú y yo somos iguales, Law.

El doctor se tensó un poco al oír las palabras de Doflamingo. Sin embargo, rápidamente intentó relajarse.

- Ese sería todo mi reporte. ¿Puedo retirarme? - preguntó el joven. Anna lo miró extrañada. ¿No pensaba decirle sobre su pasado? O quizás lo haría cuando ambos estuviesen a solas.

- No, aún no Law. - habló Doflamingo. - Verás, tu excusa es muy buena. De hecho, te exime de toda culpa del fallo de esta operación. Pero, no explica algo. Si no encontraron al pirata, y por lo tanto, no pelearon, ¿por qué mi joven y bella subordinada se encuentra herida?

Anna se tensó. Aún cuando llevaba la chaqueta puesta, la cual cubría los vendajes, Doflamingo se había dado cuenta de la herida.

- No me subestimes, Law. - prosiguió el joven amo. - ¿Acaso creíste que Jola no se contactaría conmigo cuando los encontró en el mar? Además, el olor de la sangre es muy distinguible para mí. No importa cuánto intentes cubrirlo, desde aquí puedo sentirlo con toda claridad.

- Tuvimos problemas en el viaje. Nos encontramos con una banda pirata en el camino y luchamos. Eso es todo. - contestó Law, con serenidad. Hubiera preferido decir que pelearon contra marines, pero Vergo, al ser miembro de la marina, podría verificar la información.

- ¿Una lucha de piratas? ¿En serio? - Doflamingo se rió. - Es creíble… si. Pero no sé porqué, tengo la sensación de que hay algo que no quieres contarme, Law.

Law frunció el ceño.

- Si no crees lo que te decimos, ¿por qué insistes entonces que hagamos estos reportes? Sólo es una pérdida de tiempo…

En un abrir y cerrar de ojos, Vergo se abalanzó contra Law. El doctor apenas pudo verlo antes de sentir una fuerte patada sobre su estómago, que lo mandó a volar unos cuantos metros. Anna se quedó congelada ante tal escena. La velocidad de Vergo había sido impactante. No había logrado ver con claridad el momento en el que el pie del hombre mayor había impactado en el estómago del menor.

Con dificultad, Law logró sentarse sobre sus rodillas. El dolor era tanto que le impedía respirar. Vergo se acercó a él. Law no se percató de su presencia hasta que este se encontraba frente a él. El joven levantó la mirada, pero apenas lo hizo, sintió un potente puñete impactar contra su rostro. La fuerza del golpe fue tanta que por un momento sintió que su cabeza se iba a desprender de su cuello. Lo que si salió volando, sin embargo, fue su sombrero de motas oscuras. Antes de que Law pudiera recuperarse del dolor, una nueva patada impactó contra su cabeza, haciendo que el muchacho terminara nuevamente en el suelo, boca abajo.

- Mocoso insolente. - Vergo colocó su pie sobre la espalda del muchacho, inmovilizándolo. - No deberías olvidarte cuál es tu lugar.

Vergo retiró el pie de la espalda de Law. Este intentó moverse, pero una fuerte patada sobre sus costillas lo detuvo. La mano derecha de Doflamingo empezó a desquitar su ira con el maltratado cuerpo del muchacho, propinándole duras patadas en el área del torso.

Law se mordía los labios para no gritar. Cada patada del hombre mayor le causaba un gran dolor. Pero el ataque del pirata no había logrado abrir solo heridas físicas. Con cada golpe, emergía un terrible recuerdo en la mente de Law. Imágenes de un Law mucho más joven, ensangrentado, con los huesos rotos y la piel desagarrada, atiborraron la mente del menor. Cada recuerdo era una tortura, que sumado al dolor físico, hacían del castigo un suplicio irresistible. Una parte de él hacía lo posible por ignorar el dolor y mantenerse firme, mientras que otra parte, suplicaba a gritos que el castigo parara.

Desde cierta distancia, Anna observaba la escena incapaz de moverse. La paliza que Law estaba recibiendo era brutal. Nunca se había imaginado ver al autosuficiente doctor en un estado tan deplorable. Pero lo peor no eran sólo los golpes. Anna había notado que desde que empezó la paliza, las manos de Law, que siempre se mostraban firmes, habían empezado a temblar. Eso no era productor del dolor. ¿Sería acaso… miedo? No , era más que eso. Era terror.

- Es suficiente, Vergo. Vas a matarlo. - Doflamingo se acercó a sus dos subordinados. La sonrisa no había desaparecido de su rostro.

- Sólo le estoy dando una lección, Doffy. - explicó Vergo, que había dejado de patear al menor.

- Lo sé, pero creo que ya aprendió. ¿No es cierto, Law?

Law no respondió. Enfadado, Vergo lo cogió de los cabellos y lo obligó a encarar a Doflamingo.

- ¡Contesta! - gritó.

- … Si…

- ¡Si qué…! - Vergo tiró con más fuerza el cabello de Law, haciendo que este levantara más la cabeza, al punto que le causaba dolor en el cuello.

- Si…señor… - finalmente habló Law, con voz temblorosa.

Doflamingo rió.

- No es necesario que me llames así, Law. - Doflamingo se inclinó para sostener a Law de la barbilla. - Después de todos somos hermanos, ¿cierto?

Law no supo qué contestar. Quería escupirle en la cara a Doflamingo, pero sabía que sólo empeoraría la situación. Su cuerpo adolorido le pedía a gritos que simplemente se callara.

- Quizás he sido demasiado permisivo contigo. - siguió hablando Joker, sin soltar a Law. - No te he sabido llevar por el buen camino, como un hermano mayor. Pero aún estoy a tiempo de corregir mi error. ¿No lo crees? No volverás a decepcionarme, ¿no es así, Law?

- … No…

- Muy bien. - el rubio pirata soltó a Law. - Pueden retirarse, los dos.

En silencio, Law se levantó como pudo y cogió su sombrero, que había caído al suelo. No volvió a pronunciar ninguna palabra o gemido de dolor mientras avanzaba hacia la salida. Anna lo siguió. Doflamingo los vio irse con su usual sonrisa.

Ya afuera del salón del trono, Anna intentó dirigirse a Law, pero no encontró la forma de hacerlo. Los puños del joven doctor estaban fuertemente cerrados y temblaban de forma violenta. Su cuerpo reflejaba la enorme ira que se había apoderado de él, no obstante, sus ojos mostraban otro sentimiento y Anna fue capaz de percibirlo. Sus orbes grises habían perdido toda luz. Anna fue capaz de ver en ellos, además del odio y el dolor, una profunda desesperación. Law, el hombre de la perenne seguridad, parecía perdido. Anna nunca lo había visto tan vulnerable como en ese momento.

Sin pronunciar palabra alguna, Law siguió caminando, hasta que su figura desapareció de la vista de Anna. La joven ya no sabía en qué pensar. Siempre había visto a Law como un perro fiel de Doflamingo, pero esa imagen parecía no encajar con la escena de la cual había sido testigo. Los ojos vacíos de Law… Anna ya los había visto: en su propio espejo. Toda esa rabia, desesperanza y frustración contenidas en la mirada de Law eran familiares para Anna. En ese momento, un pensamiento completamente nuevo surcó la mente de la muchacha, una idea que hasta ese momento jamás se le había cruzado por la cabeza: quizás Law, el temido joven doctor de la familia Donquixote, no era tan diferente de ella.

Continuará...

Bueno, antes que nada quiero pedir disculpas… por tardar tanto con este cap. y porque probablemente tarde lo mismo con el que sigue. Lo lamento :( Aún así les aseguro que no abandonaré esta historia. Apenas he empezado jejeje, bueno, si esto fuera una de esas series cortas de 26 caps, esta sería la mitad de temporada y para el sgte. cap habría nuevo opening xD Las cosas van a avanzar mucho más rápido ahora, sobre todo entre Anna y Law. Por algún motivo disfruté mucho este cap jeejej ve a saber xq le agarré un gusto a ver y a hacer sufrir a Law. Me costó en parte este cap. porque, tenía que reflejar que esto no es el mismo Law que el de la serie al cual Vergo vapuleó. Tenía que mantener su toque insolente, pero al mismo tiempo mostrar a este Law más vulnerable, que aún no supera ese trauma que le causó Vergo. Después de todo sólo tiene 15 años.

Espero que les haya gustado el capi. Muchas gracias a todos por apoyar este tic, ya sea con sus reviews (los cuales adoro! me animan mucho!) , follows o favorites. Ya nos leemos luego :)