CAPÍTULO 24
DECLAIMER: Todos los personajes que aparecen son propiedad de la grandiosa Naoko Takeuchi, usados sin ningún fin de lucro. La historia en cien por ciento origina de la autora aquí presente.
….
-¡Si no eres para mí no serás para nadie! –grito Endimión golpeando el campo de energía que Seiya había puesto alrededor de Serena. Serena se transformó en Sailor Moon y salió por voluntad propia del campo, Seiya luchaba contra Endimión, Ariana y Sailor Plut, habían invocado a miles de malignas de arena para pelear contra las Sailor y los guardianes solares, Yaten y Mina habían sentido la gran energía maligna y se habían unido a la pelea. Poco a poco los héroes se estaban cansando, las Outher aún no acudían.
Cuando Endimión vio afuera a Sailor Moon se lanzó hacia ella, Seiya exploto con un gran magma solar, así por un momento envió a todas las malignas al suelo, pero Endimión logro llegar a Sailor Moon, como había permitido que ese loco se acercara a su amada.
Endimión tomo por el cuello a Serena, las inners quisieron defenderla, para ese momento la Outher ya habían llegado a la batalla, no podían creer el gran poder que emanaba de Seiya ni la maldad que percibían de Endimión.
-Suéltame Endimión –la luna de la frente de Serena brillo pero su brillo fue apagado por un apretón más fuerte en el cuello.
-Déjala –Apolo grito desde atrás –pelea conmigo, cobarde -Cuando la luna inicio a perder su brillo y a oscurecerse, un grito se hizo escuchar.
-¡No papá, déjala! –Helena salió de donde se encontraba, corrió hacia donde estaba su madre y tomo el brazo de su "padre", el volteo a verla pero no soltó a Serena hasta que Helena cambio su peinado por el original y su ropa por un hermosos vestido blanco de princesa –déjala –dijo suavemente, entonces Seiya comprendió que si eso evitaba la muerte de su amada, era el sacrificio necesario.
-Rini… ¿eres tú? –pregunto Endimión dudoso, un dolor de cabeza le invadió.
-Si –Serena cayó al suelo, desmayada, Apolo corrió y la tomo en sus brazos, aun las Sailor no salían del asombro era sorprenderte saber que la pequeña dama ya había crecido y que esta entre ellas, además era una hermosa chica, pero con la diferencia que era más dulce de lo que la recordaban.
En ese momento una gran sombra aprecio tras de ellos, tomando por el cuello la pequeña dama, entonces todo inicio de nuevo, aunque había un giro en la lucha, las Outher habían entrado a pelear.
-Por el poder de Venus
-Por el poder de Neptuno
-Por el poder de Uranos
-Por el poder de Marte
-Por el poder de júpiter….
Las chicas combinaron de nuevo sus poderes, pero la sombra no sufrió daño ya que se interpuso la Sailor Plut maligna muriendo en el instante.
-Suéltala –grito Endimión, ataco a el hombre que esta tras la sombra.
-Deléjala –Apolo soltó un enorme rayo de luz que salió de su mano, impactando al instante en aquel hombre entre sombras, la luz dejo ver su rostro, era como Endimión, solo que años más grande, todas se impactaron al verle.
-Veo que eres más fuerte de lo que recuerdo –la pequeña dama empezaba a perder su color –pero yo tengo el cristal negro y ahora si te matare –el hombre apretó más fuerte el cuello de Rini, pero en ese instante una luz blanca aprecio.
-Déjela –y con su espada corto la sombra que la sostenía.
-¡Pegaso, dame el cristal dorado! –la mano se dirigía a Eliot, pero Haruka se interpuso
-Tierra tiembla –aunque salió mal herida ella no dejaría de luchar, y aunque su objetivo no fue logrado, la sombra que cubría le cuerpo de aquel príncipe de edad adulta tomo por el cuello a Eliot.
-No intervengan que les ira muy mal – grito la gran sombra.
-Eliot, corre –Rini intento ponerse de pie, pero su cuerpo estaba débil, todas sintieron su gran energía pero desapareció al instante.
Apolo deposito a Serena en el suelo y se puso de pie
-No dejare que hagas daños a las personas que amo -grito y con el viento y su poder emanando de la mano corrió y se formó una espada, eran dorada, con cristales de los colores de cada planeta, se veía que su filo era capaz de cortar en dos al monte olimpo.
-Si como no -grito la sombra, muchas estaban heridas y algunas mas sorprendidas, no comprendían que estaba pasando.
-Magma solar –Seiya grito y la espada se volvió como látigo corriendo hacia la sombra.
-Laser de estrella fugaz
-Estrella de Sailor Healer
-De Sailor Maker
La sombra desaprecio, pero Eliot también, todos se sorprendieron al ver a las Star light en el lugar, habían llegado de la nada y venían con el pequeño que recién se había unido al grupo. Darién estaba impactado, no se había confundido en la chica llamada Helena, pero había algo diferente en ella. Además que había pasado con ese personaje que se parecía tanto a él.
-ese infeliz, me ha lastimado, pero por lo menos tengo este tonto crista –dijo y deposito al Pegaso en una cama gelatinosa que al instante con electricidad inicio a sacar de su cuerpo el cristal dorado, Eliot solo atino a gritar por el dolor que eso le ocasionaba.
-¡No!, falle –lloro Rini en los brazos de Sepsuna –Plut falle, él no tenía que encontrar a, Eliot – exclamo en los brazos de su amiga.
-Fue su decisión pequeña dama, el sabrá que hacer –pero Rini se había desmallado, su energía empezaba a desaparecer
-Apolo aún estaba transformado, tomo el cristal solar en sus manos y lo deposito sobre Serena y Rini para devolverles energía -
-Perdónenme –un susurro salió de la boca de la pelirroja, quien corrió lo más rápido que pudo
Una luz pequeña y rápida pasó dentro todas las Sailor y los príncipes, llego hasta donde se encontraba Seiya, Serena y Rini, tomo el cristal de la mano de Apolo, todos se sorprendieron, al instante Apolo cayó al suelo.
-¿Qué haces Len-Len? –Taiky pregunto sorprendido, era su sueño.
-Vamos Seiya, lo siento solo así podre salvar a mi familia –el pequeño de mirada dulce y encantadora corrió hasta donde ella, le tomo de la mano y desaparecieron. Que podía ser más impactante, que lo llamara Seiya o que había robado un cristal milenario.
-Nooooooooo, Selene regresa –Rini había despertado con la ayuda del cristal solar, no logro hacer que su hermana la escuchara, la misión había cambiado desde el momento en que revelo su identidad
-Pero qué es esto, Marts, Ceres, hay alguien aquí –Len-Len que en realidad era Selene y Apolo quien era Seiya se encontraban en un lugar irreconocible, era más oscuro de lo que recordaban
-Nos trajiste a la época correcta Seiya –pregunto con cierto temor.
-Si Selene, pero, no sé qué paso –dijo el pequeño viendo el enorme impacto que la oscuridad habían hecho a su hogar. No había vida en ese lugar, solo se podía ver la luz del planeta tierra cerca de allí, pero nada más
-¿Papá, mamá, hay alguien aquí? –pregunto la pelirroja con temor en su voz.
-Creo que no hay nadie, es mejor que regresemos –se acercó el pequeño y la tomo de la mano.
-Regresar, ¿A dónde? –le volteo a ver su hermana tan solo seis años más grande. El pequeño solo la miro, no sabía que hacer -Ya no hay nada que hacer aquí vámonos
-Rini –Serena despertó y abraso a Rini, Rini sabía que había cambiado todo, la única forma de que el no despertara era mentir –que hace aquí, donde esta Len-Len y quien es Ity-Ity y el chico –Serena tenía dudas, si ella era Rini, porque los hijos de ella y Seiya estaban con ella, y como es que el pequeño que ella dijo que era su hermano siempre era hermano de Selene y si era Selene eso quería decir que era Chibi-chibi.
Las preguntas aturdían un poco a Rini quien solo atino a sonreír, Seiya había vuelto de su desmallo rodeado de sus amigos y hermanos, Darién estaba feliz de que Rini estuviera ahí pero no podía dejar de pensar en porque el hombre malo se parecía a él.
Muchas cosas se tenía que aclarar, Darién no había mostrado el mismo comportamiento de hace poco, Seiya se pudo dar cuenta que era el mismo Darién, pero no notaba en él su despertar. Así que no le haría despertar si no era necesario, no entendía porque le había dicho que era él quien siempre intento robar el amor de su bombón. Quien le devolvió sus recuerdos y se los arrebato.
-no hay tiempo para más, las puertas del tiempo se abrirá a medio día de mañana, prepárense para luchar –dijo Sepsuna y callo al suelo, así que era hora de descansar y luego de luchar, por ultimo buscarían respuesta.
Todos se fueron a su habitación, Rini se fue a la habitación con las Outher sin decir nada, aunque Seiya se entristeció tenia aun a Ity-Ity, Serena se fue con las inners, y Seiya, sus hermanos y las Star se fueron junto.
-¿Pequeña dama, que es lo que paso? –pregunto Michiru. Sepsuna ya se había recuperado pero no supo que paso. Así que mañana a medio día irían a las puertas del tiempo.
-Pequeña dama, porque no confiaste en nosotras
-Pequeña dama fuiste tú quien visito la puerta de tiempo
-Sailor, soy la misma pequeña dama, lo que paso fue desastroso y lo que ato mi madre con mi padre soy yo
-No digas eso, ellos se aman
-No, ya no mientan queridas Sailor
-A que te refieres
-¿Mentir?
-¿Qué quieres decir?
-Vengo del futuro, soy la misma Rini, pero mi padre jamás fue Darién o Endimión
-¿Que, que es lo que dices?
-En el futuro tú lo descubres y mi madre cierra la puerta del tiempo para que nadie lo sepa
-Pero, cuando regresaste la primera vez se supo que tu padre era Darién
-Es lo que yo creía, siempre pensé que lo era, pero no es así
-Pero si naciste, si eres la misma es porque eres hija de las misma personas
-Eso es correcto
-No entiendo pequeña dama, quieres decir que tu padre siempre ha sido tu padre
-Mi madre siempre amo a mi padre, pero se ató a un futuro que yo descubrí, pero lo que no sabíamos era que ella estaba embarazada cuando se casó con Darién
-Él, es tu padre
-Sí, Seiya es mi padre, siempre lo fue
Todas quedaron caladas, era algo no nadie se esperaba, había sido una sorpresa pero ahora algo quedaba claro, de una u otra forma él y su princesa debían estar juntos para que Rini pudiera nacer.
-Pero, ¿porque le dijiste padre a Darién hace menos de una hora?
-Era la única forma de detener su despertar, el aun cree que yo soy su hija
-Esto será doloroso para el
-Eso es lo que más me duele –Darién nunca fue malo con ella, eso era claro, aunque también duro hasta el nacimiento de su joven hermano, eso si no podía pasar desapercibido, además quien lo creería, su madre, la reina, jamás fue una mujer que faltara en nada a nadie, pero el amor podía ser tan fuerte y no pudo seguir negado a su corazón el amor que sentía hacia Seiya.
-Serena, ¿estás bien? –se había recuperado del todo, pero estaba parada junto a la ventana viendo el cielo.
-Chicas tengo que confesarles algo –las inners que estaban estudiando su siguiente movimiento la voltearon a ver, sus dos amigos felinos se acercaron a sus pies.
-Que pasa Serena –pregunto Rei y se puso de pie, su princesa no se veía muy bien.
-Descubrí cosas de mi pasado –Amy analizo la mirada llena de algo que no lograba distinguir, no había solo tristeza, había algo más.
-Serena, que pasa amiga, sabes que puedes confiar en nosotros –dijo Lita, ya sabían algunas cosas de cosas del pasado, aunque no todas, pero seguro su princesa sabía algo más.
-El milenio al cual viajamos para cuando el Negaverso despertó, era solo uno de ellos –en cuanto Serena estaba contando la historia, Luna y Artemis iniciaron a iluminarse, para las chicas parecía asombroso, algo empezaba a cambiar dentro de ellos –la princesa Serenity vivió milenios más atrás del conocido, donde todo era diferente y el mayor poder provenía del sol, se enamoró de Apolo, el príncipe del sol, quien correspondió su amor –las chicas observaban el rostro de preocupación de Serena y Mina recordaba a aquella visión que tuvo junto a Seiya –donde Artemis y Luna eran los consejeros de mi madre, ellos sabían todo, donde eran humanos y fueron cambiados a su forma felina en el siguiente milenio debido a que recordaban todo lo del pasado, es por eso que ahora no recuerdan nada –Artemis y Luna se elevaron por el aire, una luz blanca los envolvió, Serena sonrió y siguió relatando –el reino fue atacado por… -la luz termino de brillar y una mujer de cabello negro largo y ondulado apareció, junto a un hombre de cabello blanco y ojos azules, ella muy bella, el muy apuesto.
-Endimión –Luna hablo, todas la veían, la marca de su frente iniciaba a desaparecer. Un hermoso vestido amarillo resaltaba su figura.
-Porque desaparecen las marcas lunares, Serena –Mina preguntaba, al ver que sucedía lo mismo con Artemis, su fiel amigo, que ahora era un joven apuesto con ropas blancas.
-Son humanos como todos, mi madre les puso la insignia de la luna, como felinos para tener la habilidad de hablar y darnos las plumas de transformación…
-Y así seguirlas ayudado –esta vez fue Artemis el que termino de decir.
-¿Lo recuerdan todo? –pregunto Serena, pues ella si lo recordaba todo.
-Princesa lo siento, mi misión era hacer que usted y Darién se casaran –Luna bajo la cabeza, ahora que recordaba se daba cuenta que esa misión estaba errónea.
-Al parecer esa era misión de muchas, Luna –Rei hablo para que la antes felina no se sintiera mal.
-Es verdad Rei, la misión más importante era mantener a la maldad durmiendo –explico Artemis, aunque lograban tomar rayos de información, aun había muchas cosas que aclarar.
-Ya veo porque las malignas siempre se apoderaban de él – indago Amy.
-Si Amy, él fue el que ataco la luna –Luna recordaba todo, era una mujer muy inteligente y bella.
-Pero espera, porque estar Rini aquí, quiere decir que al final, preferirás sacrificarte –pregunto Mina, Rei se molestó, no podía ser eso posible.
-No lo sé, conozco el pasado Mina, no el futuro, pero Sepsuna podría saber lo que está pasando -
-Pero, ¿a dónde vas? –le dijeron las chicas al ver a Serena saliendo del lugar, ahora su amiga y confidente no podía seguirla sigilosa como antes, así que sin más se pasó en la puerta giro el picaporte y sonrió.
-Ya regreso, quiero pedirles de favor que me ayuden con Artemis y Luna, para que se acostumbre a su nuevo cuerpo, han pasado un milenio así y creo que algunas otras vidas –dijo y salió sin más.
-Toma –Ruby le dio una taza de chocolate a Seiya
-Gracias –Seiya mantenía la vista pegada en el suelo
-Que sucedió para que el gobernante de esta tierra se enfureciera –Ruby poso su mirada en Seiya, él se puso de pie.
-No es el gobernante de esta tierra –prefirió hacer una aclaración de una pregunta que jamás fue elaborada
-Pero, no fue eso lo que nos dijeron cuando lo conocimos –ella sabía que como siempre debía hacer que el entrara en razón. Lo que vio no había sido normal.
-Ruby quiero que sepas algo, no le he dicho esto a nadie, solo bombón y yo lo sabemos –es palabra, porque Seiya le decía a ella Ruby y a Serena no le decía Serena, le molestaba esa pasión que el sentía por la princesa de la luna.
-¿Qué pasa?, Seiya –los ojos de Seiya brillaban, había algo mas en ellos
-Sé que es duro lo que voy a decirte, no sé cómo lo temen los demás, pero como una de mis mejores amigas quiero confiar en ti y saber qué puedo hacer –esa palabra de amiga no le simpatizaba mucho y es que quien no quería ser amiga de un hombre como el, el problema es que ella lo amaba.
-Perdóname –Seiya volteo a verle –en aquel planeta quise morir por un instante –las lágrimas cayeron de los ojos de la joven –no tengas miedo, ya te deje ir, sé que lo nuestro duro lo que tenía que durar, siempre quise curar tu corazón herido y te agradezco que me hayas dejado intentarlo, se lo que sientes por esa mujer y no te niego, siento celos porque ella tiene tu corazón, aunque dile que siempre estaré para ti, así que tiene que hacerte feliz –el rostro de Ruby se adornó con una sonrisa sincera pero dolorosa.
-Ruby, lo siendo créeme que lo intente pero lo que siento por ella ha estado presente siempre en mi vida, ella es la soberana de la luna y hemos vivido un amor prohibido desde hace milenios –Ruby le vio dudosa, ella sabía que esa mujer era el amor de la vida de su amor, pero que su amor trascenderá el tiempo jamás se lo imagino –hace poco me entere, que dentro de mi vive el príncipe del sol, es el hombre que han conocido algunos días atrás –Ruby se le quedo mirando
-Quieres decir que el hombre de la armadura dorada no eres tú, si no otro -
-Es algo complicado, es mi cuerpo, es mi alma pero también es de él, pero he comprendido que llegara el día en que tengamos que elegir quien de los dos se queda viviendo en este cuerpo
-No entiendo casi nada, pero me llama la atención, quieres decir que…
-Apolo, así se llama o bien así me llamo –era extraño volver a escuchar ese nombre, así se llamaba aquel pequeño que había cambiado su apariencia al llegar a la tierra.
-Bien, quieres decir que Apolo ama a Serena también -
-Es algo así, Apolo ama a la gobernante de la luna, Serenity, yo amo a bombón, Serena, creo que nos tocó vivir lo mismo -
-Entiendo, pero el gobernante de la tierra a quien ama
-Creo que a Serenity, no lo sé Ruby, pero hay algo más que quiero que sepas
-Dímelo Seiya –que más podía sorprenderle, nada.
-Yaten y Taiky no son mis hermanos, bueno desde que nací han sido guardianes, al igual que Darién o bien Endimión, fueron destinados a cuidar siempre de mí, luego nos mandaron a aquel planeta y fui convertido en una Sailor para hacerme olvidar, pero cuando regrese y la vi, quede enamorado de ella –lo había aceptado, pero dolía y Seiya se daba cuenta que le dolió a Ruby –no pudieron evitarlo, logre despertar porque la princesa Kakyuu me quito el poder de Sailor -
-Seiya esta es demasiado información para sopórtalo solo, porque no hablas con tus hermanos -
-No quiero que se sientan inferior a mí -
-No lo harán, ellos te aman y siempre lo harán…- no pudo terminar de decir más, Taiky ya Yaten entraron.
-así es Seiya, siempre serás el hermano molesto que debemos de cuidar –dijo Taiky y llego hasta quedar al frente de Seiya.
-hermano, no eres solo de sangre, eres hermano por tu lealtad y por tantas cosas vividas –dijo Yaten y le sonrió. Seiya se sintió bien, ahora era tiempo de hacer que sus hermanos recordaran.
Su armadura dorada apareció en vez de sus ropas y Ruby se maravilló, el simplemente era un hombre perfecto.
-es hora de que recuerden –dijo y poso la espada al medio de sus dos hermanos, guardianes al final, pero hermanos para siempre. Así es como miles de imagen, de principio a fina aparecieron en su cabeza, su alteza estaba frente a ellos y ellos darían la vida por su alteza o hermano, total así lo amaban.
