Capitulo 5: La obligada entrada en acción de Uranus y Neptune.

Al día siguiente Michiru se reunió con el director del hospital, el abogado del hospital y por supuesto los abogados de Haruka en la jefatura de la policía para pedir una orden de alejamiento tanto del hospital como para la familia Tenou; en ese tramite que se suponía que tardarían días se hizo en tan solo en dos horas y media ya que un juez de el sector del hospital tenia a su esposa en el mismo, y no quería que siguieran haciendo desordenes por un personaje no tan publico y como estaba en su horario de entrada al servicio realizo esas peticiones en menos de lo que se imaginaron; pero el tramite de hacer desalojar a los paparatzis y reporteros fue todo un caos, sacarlos del área del hospital, tardaron más de cuatro horas en sacarlos a todos, lo único que deseaba Michiru cuando llego a la puerta del dormitorio de Haruka era que le diera un besos su amado viento y que su pequeña niña la abrazara, lentamente abrió la puerta cuando estuvo a dentro se quedo helada cuando vio como Sora se ponía en pie ella sola sin la ayuda de nadie y trataba de mantenerse en pie, cuando vio que su hija iba a dar el primer paso se atrevió a ver de reojo a Haruka la cual miraba también a Sora con mucha atención; Sora miro para arriba para ver si tenia la atención por la cual había tratado de tener de su padre por más de ocho horas y media, pero se encontró con la mirada de su madre la cual esperaba a que ella hiciera algo, Sora sonríe y mueve sus piernas un poco torpes todavía pero de manera decisiva para ir donde su amada madre poco a poco ese lento y torpe caminar se convirtió en una corrida pero un poco menos torpe, Michiru se agacha para recibir el abrazo que quiere darle su pequeña hija, la recibe con mucho amor y felicidad, su pequeña niña ya sabia caminar y le gustaba la velocidad como a su padre.

– Haruka estoy empezando a creer que nuestra hija solo saco genes tuyos – dijo Michiru aun llorando de la felicidad.

– ¿Mamá? – dijo Sora mirándola preocupada, Michiru la miro como esperando a que repitiera lo que acababa de decir – mamá.

– A penas cuando te fuiste ella dijo mamá, creo que se asusto por el hecho de no estar con contigo – dijo Haruka mirando como Michiru sonreía de la manera más hermosa posible.

4 años después – Departamento de la familia Tenou – 6:30 A.M.

Haruka viajo en el avión privado de su empresa para llegar a Japón lo antes posible y de una manera segura y que pudiera cruzar el océano para llegar a Tokio para estar presente cuando su pequeño angelito entrara en la primaria, sonrío siempre era lo mismo sus negocios no le permitían estar al lado de su esposa ni de su querida hija, muchas lujuriosas empresarias se le insinuaban a diario y la acosaban pero ella no tenia ojos para nadie que no fuera Michiru Tenou, pero debía admitir que tanto Molly, Laura y su mejor amiga Maritza le salvaban de muchas, en los cumpleaños de Michiru y Sora, siempre ellas le encubrían por los viejos tiempos y los momentos candentes que les dio a las tres en sus momentos antes de ser una sailor; pero ellas no perdían su toque de sexualidad que mataba a cualquiera pero igual y su independencia se les fue a Molly y a Laura las dos estaban lo más bien casaditas, para que decir que habían ocasiones en las que deseaba no estar entremedio de tanta mujeres de verdad ya que ellas ufff... le movían el piso a cualquiera, me nos a ella que tenia a la reina de la belleza y la sexualidad marina como su legitima esposa; entro lentamente a su dormitorio mirando que la alarma estaba puesta para que en una hora y media sonara la apago y comenzó a besar lentamente el brazo de su amada esposa, mientras se sacaba la molesta corbata junto con la chaqueta para tirarla a un lado de su cama, Michiru comenzó a abrir sus ojos por el electrizante contacto de caricias muy conocidas por ella, miro a su amada esposa que llevaba más de tres meses de cierta manera secuestrada por sus ex-novias; lentamente se dio media vuelta para poderla besar como se merecía; en esos cuatro años desde que Sora supo caminar Michiru dejo todos sus sueños para ser toda una dueña de casa y una madre ejemplar, a Sora no le falto amor de parte de sus padres, tal vez era por eso que Haruka aun en momentos de crucial importancia, movía cielo, mar y tierra si algo le pasaba tanto a Michiru como a Sora, en las pocas veces que Sora se enfermo Haruka siempre llegaba al día siguiente para saber como estaban su sirena y su pequeño angelito; solo en una ocasión no pudo llegar al día siguiente y ese día fue cuando los reyes de Tokio de cristal citaron a todos los más grandes empresarios y empresarias del país, y quien no fuera seria obligado por la guardia real. Haruka se detuvo cuando estaba a punto de hacerle el amor ya que quería saber si ella de verdad deseaba hacerlo a esas horas, recibiendo por respuesta un dulce beso y una muy clara afirmación de que si quería; hicieron el amor lentamente para disfrutarlo al máximo, entre besos y caricias Michiru masajeaba los senos de Haruka con ferocidad y ansiedad; llevaban más de cinco maditos meses sin hacer el amor tanto Haruka como Michiru estaban desesperadas pero desde que el padre de Haruka murió dejándola a ella como única heredera de las empresas internacionales Tenou y asociados, Haruka casi no tenia tiempo para estar con su familia por los múltiples problemas que la empresa de su padre tenia, Michiru discutió con ella más de un mes y porque hablaría con las otras tres accionista de una de las más grandes empresas del mundo, que por casualidad fueron novias de Haruka y para rematar su amado viento había transado más de mil horas con cada una de "tareas extraprogramáticas", Michiru le dijo que si quería que ella no desconfiara de su amor que durmiera un mes entero en el sofá, ahí fue cuando Haruka deseaba haberle hecho caso a Hotaru en eso de comprase un sofá cama.

– Te amo mi Michiru, ¿por qué no me creíste cuando te dije que no tenia ojos para nadie más? – dijo Haruka después de una hora de sexo salvaje.

– Porque siempre estas coqueteando con cuanta jovencita se te pase por el frente, lo bueno de eso fue que me demostraste que en verdad ya no ibas a jugar más con esas cosas – dijo Michiru mientras la volvía a besar en los labios.

Su apasionado beso fue cortado por el sonido de una puerta abriéndose, mostrando a una pequeña niña de cinco años de edad con un cabello rubio cenizas, que le llegaba hasta los hombros, quien entraba con un piyama de color verde claro, arrastrando por el piso un pequeño osito de felpa.

– Mami, quiero ir al baño, pero no puedo abrir la puerta – dijo una media dormida Sora.

– Vamos angelito, hoy papá te ayudara a ir al baño – dijo mientras la tomaba en brazos y la llevaba al baño de su habitación con una sonrisa de oreja a oreja, su pequeña niña ya era toda una damita – ¿estas lista mi angelito?

– Si, papi ya acabe – dijo una aun adormidla Sora.

Luego de ayudar a su angelito fue a su cama con Sora en brazos, programo la alarma para que sonara a las ocho con veinte de la mañana, para poder descansar con sus dos amores. Cuando la alarma sintió que su esposa he hija estaban en la cocina tal vez preparando el desayuno Haruka se levanto para ir al baño a ducharse y ponerse algo de ropa, una vez lista fue al comedor donde ya la esperaban su esposa y su hija, con una sonrisa que le daba fuerzas para tener energía todo el día, comieron entre risas y el tema más importante del día la entrada de Sora en la primaria, Sora estaba feliz su padre cumplió su promesa de ir junto con ella y su madre a la escuela para que conocieran a la profesora que se aria cargo de Sora en la primaria. Haruka miro con más cuidado a su familia, Michiru ya no usaba el cabello suelto y de corte mediano hasta debajo de los hombros, sino que ahora lo usaba en una trenza larga que le quedaba por debajo de la cadera, estaba usando un sencillo y delicado vestido color café claro, se vea como toda una diosa; su hija tenia el cabello suelto y con el corte un poco por debajo de los hombros, y estaba usando un vestido color turquesa; y ella, la gran empresaria Haruka Tenou usaba un pantalones azul marino, una camisa blanca sin corbata, un chaleco sin mangas y con cuello en v, el cabello muy corto.

– Papi, ¿cuándo vas a quedarte a vivir con nosotras? – pregunto Sora mirando su desayuno, Haruka la miraba de manera culpable – te extraño mucho papi, quiero que vivas con mamá y conmigo – dijo casi poniéndose a llorar.

– La verdad es que yo también quiero quedarme a vivir con Uds. pero… - dijo preocupada por lo que pudiera sentir Sora – no se si podría vivir acá en Tokio, ya que yo me ocupo de gran parte de las decisiones importantes de la empresa, y como la central esta en el extranjero, no puedo quedarme aquí como de verdad lo deseo – dijo mientras miraba a Sora y por ultimo a Michiru – lo siento mucho.

– Sora sabes que tu padre siempre trata de estar para ti, y sabes que no podemos pedirle que deje su trabajo porque gracias a el comemos y vivimos sin preocuparnos de muchos problemas aparte debes agradecer que tenemos para comer y darnos de vez en cuando unos gustos que no son muy baratos que se diga hija – dijo Michiru mientras tomaba en brazos a Sora ti le acariciaba el cabello – aparte tu padre a tratado en más de una ocasión quedarse a vivir acá pero no a podido por problemas muy grabes de la empresa.

– Y tía Maritza ¿no puede hacer que te quedes a vivir acá, papi? – pregunto Sora con mucha esperanza en sus ojitos.

– Déjame ver que dice – dijo Haruka sacado su celular del bolsillo del pantalón, marcando el número de su mejor amiga, espero unos segundo y nada – mmm... que raro no contesta, volveré a intentarlo.

Paris, Francia – central de la empresa Tenou y asociados, oficina de vise-presidencia.

– Alex ya para que nos pueden ver y no creo que eso… – fue callada por un voraz, salvaje y apasionado beso.

– Cherie tranquila, están todos almorzando, y la puerta esta cerrada y con seguro, aparte es anti-sonido por lo cual no escucharían nada en todo caso, cherie – dijo mientras terminaba de quitarle el sostén de encajes negros, dejando a su pareja totalmente desnuda.

Justo cuando se estaban por besar suena un teléfono celular, Alex mira el aparato como deseando que no existieran, cuando leyó el nombre que aparecía en la pantalla, bufo por lo bajo tomo el aparato y contesto.

– ¡¿QUÉ QUIERES GEMELA MALDITA? – dijo amablemente Alex a Haruka apenas contesto – ESTA ES LA SEXTA MALDITA VEZ QUE NOS INTERUMPES ASÍ QUE HABLA DE UNA MALDITA VEZ.

Maritza miro a su pareja asustada era la primera vez que lo veía reaccionar de esa manera, con forme pasaba el rato su expresión y el color de su cara cambiaban a cada instante.

– Ten amor, es tu ex amor platónico – dijo sulfurarte mientras le extendía su teléfono celular.

– Buenas noches, Maritza al habla ¿con quien tengo el gusto? – dijo Maritza de lo más formal posible.

– Si me ibas a contestar así hubiera seguido molestando a Alex – se escucha como tose un poco – perdón te llamaba para preguntarte ¿si ahí la posibilidad de que, de ahora para adelante me quede a vivir acá en Tokio? ¿la ahí, lindura?

Maritza alcanzó a escuchar un ¡HARUKA! no muy amistoso al otro lado de la línea, Maritza reviso mental mente el porque Haruka no podía vivir en Tokio, después de unos minutos no encontró casi nada por lo cual no pudiera mudarse a vivir definitivamente a Tokio.

– No te preocupes Haru creo que puedes irte a vivir tranquilamente a Tokio sin ningún problema a Tokio, dudo que Laura o Molly vayan a negarte podré vivir con tu familia así que tranquila yo lo hablo con ellas por lo demás no te preocupes, ahora te dejo cierto señor insistente me quiere de regreso, saludos a Michi y a Sora, bye bye – dijo algo apurada ya que su panorama no estaba para nada mal – ¿en qué estábamos amor?

Mientras en Tokio, Japón – Departamento de la familia Tenou.

Haruka miraba con una cara de incrédula su teléfono celular, no se creía que su mejor amiga le colgara así, pero se lo pensó mejor y recordó que el francecito era igual en su totalidad a ella era prácticamente mellizos, y luego el pensamiento de somos irresistibles vino a su cabeza; pero denoto que ella era más irresistible que Alex ya que el tubo que estar como tres meses detrás de Maritza para conseguir un sola cita, pero que después se vio muy bien recompensado por ella cuando le dijo que tal vez aceptaría otra cita con el; si río internamente por que eso se lo imito a Michiru ya que quería hacerlo sufrí porque por poco y pierde un muy importante contrato para la empresa; y ahora se iban a casar en un par de meces.

– Maritza dijo que no me preocupara que podía vivir tranquilamente acá en Tokio que ella y las chicas se encargarían de todo, así que mi angelito ¿estas feliz? – dijo con una enorme sonrisa en la cara; Sora y Michiru miraron a Haruka incrédulas – mmm ¿por qué me miran así? no era eso lo que querían ¿o no?

– De verdad ¿te quedaras a vivir con nosotras papá? – dijo Sora sin podérselo creer, no recibió una respuesta verbal solo obtuvo un fuerte abrazo y una sonrisa; a Sora se le cristalizaron los ojos de la felicidad su papá viviría con ella y su mamá, esta muy feliz y solo pudo llorar mientras la abrazaba con fuerza ya que tal vez se la podían quitar.

– Tranquila mi pequeño angelito, de ahora para adelante estaré contigo y con tu madre – dijo Haruka segura de sus palabras.

– Lamento interrumpir esto… pero ya casi es hora de ir a la primaria numero 10, y Sora todavía no se a cambiado de ropa y guardado sus cosas en su mochila, Haruka – dijo Michiru enternecida por la bella escena que tenia ante sus ojos.

– bueno mi angelito ya escuchaste a mamá, ve cambiarte yo te espero aquí – dijo Haruka viendo como Sora se iba corriendo como el viento a su habitación a cambiarse – de verdad que saco más genes míos que tuyos Michi.

– Y ahora te lo crees verdad – dijo Michiru mientras se sentaba en las piernas de su amante – no crees que ya es momento de darle un hermanito o hermanita a Sora, digo a mi también me gustaría tener a alguien que me siguiera mis pasos y sueños de juventud – dijo mientras se acercaba a los labios de Haruka para soplar sobre ellos antes de irse, dejando a un Haruka prendida.

– Vaya que en eso no a cambiado nada de nada; será mejor te me vaya al baño a mojarme la cara – dijo mientras se paraba para ir al baño.

Después de 20 minutos toda la familia Tenou ya se encontraba en el auto listos para salir con destino fijo a la primaria numero 10, Sora miraba con asombro a que velocidad conducía su papá, casi sentía que era el mismo viento, miro a su mamá y ahí recién noto que ella la estaba mirando desde hace rato. En muy poco tiempo llegaron a la primaria numero 10 sin ningún problema en el camino; cuando bajaron Sora miro a su papá como la clara pregunta ¿en donde aprendió a conducir así su papá? escrita en la cara; Haruka miro a Sora y al notar su interrogante sudo frío, giro muy lentamente la cabeza para mirar a Michiru quien la miraba con la obvia respuesta que tendría que decir.

– Fui la mejor piloto de carreras de la formula uno, hace muchos años atrás, mi pequeño angelito – dijo muy tranquilamente y pausado, mirando a su hija la cual tenia escrito "les arruine las vidas a mis padres" en la cara – no nos has arruinado las vidas Sora, tanto tu madre como yo decidimos dejar esa vida de lado para darte un vida tranquila, sin tener que escapar de los reporteros en cual quier lugar que valláramos; tu mi pequeña regalona, eres y serás lo más importante y valioso de nuestras vidas y haríamos esto una y mil veces si nos llegaran a preguntar – finalizo con una enorme sonrisa en sus labios mientras tomaba en brazos a Sora.

La familia Tenou entro tranquilamente a la primaria numero 10, entraron al salón A – 1, Sora estaba muy inquita y nerviosa; Haruka la abraza más fuerte para dale la tranquilidad que necesitaba en esos momento, en eso era igual a Michiru, con un abrazo ya estaba tranquila. La profesora entro en la sala de clases miro a los padres de sus alumnos y a sus alumnos, pero solo una familia le pareció familiar, especialmente la mujer de trenza larga y de cabello aguamarina o turquesa, y de ojos muy profundos; regreso a la realidad cuando sonó la campana indicando el comienzo de la clase.

– Muy buenos días, yo seré su profesora a cargo, mi nombre es Hotaru Tomoe, un placer conocerlos – dijo la joven mujer de lindos rasgos, con el cabello negro y largo, y ojos color violeta.

Haruka y Michiru se querían morir ahí mismo, su quería hija adoptiva iba a hacer la encargada de educar a su pequeño angelito, las vueltas que da la vida pensaron al mismo tiempo, solo se preguntaban el motivo de por qué Hotaru enseñaría en esa primaria, nada bueno para ellas de seguro.

– Ahora para dar comienzo a las clases, comenzaremos por conocer a sus compañeros y a sus padres, vemos… el orden de presentación será adelante para atrás – pasaron casi todas las familias, solo faltaba una sola y era la de la mujer que le llamo la atención – por favor pasen al frente y preséntese Uds. mismos – dijo mientras se hacia para un lado mirando a cada uno de ellos.

Sora bajo de los brazos de su padre para pararse al frente de su clase, respiro hondo para juntar valor y mirar para al frente, pero su padre la detuvo colocando su mano en su hombro.

– Mi nombre es Haruka Tenou, ella es mi esposa Michiru de Tenou y mi pequeña hija Sora – dijo con el mismo tono que le caracterizaba en todos esos años que fue el casanova del país pero con la diferencia de que su vos era más grabe y gruesa.

Todos los padres de familia miraron a Haruka con asombro, mientras una aun aturdida Hotaru las miraba como si no se lo pudiera creer, llevaba años buscándolas para saber de ellas pero nada, no las encontró en su casa de la playa, ni en el antiguo departamento del centro que actualmente le pertenecía; eran tan diferentes a como las recordaba, tanto por su mirada, aspecto físico, y carácter que no parecían ser las mismas personas que la criaron alguna vez. miro como le hacían una reverencia de respeto a la clase y después a ella.

El resto de las cuatro primeras horas fue más que nada como una manera de que los niños se acostumbraran a Hotaru; Haruka y Michiru miraban como los niños jugaban y a la vez aprendían, se notaba que Hotaru era una muy buena profesora. Las clases ese día solo durarían hasta la hora del almuerzo, Michiru hablo con Haruka para convencerla de que invitaran a Hotaru a almorzara con ellas, lo cual no le costo mucho. Toco la campana para el primer receso y Sora miro a sus padres para saber si estaba bien que saliera a jugar a fuera, a lo cual recibió una respuesta afirmativa, apenas le dieron la respuesta salio corriendo tan rápido como era costumbre para su madre, pero para Haruka era como ver su propio reflejo, el resto de los adultos miraron a Haruka como viendo a un antigua héroe del pasado, cosa que eso era, Haruka había salvado muchas vidas siendo Sailor y muchas personas la respetaban; las mujeres dejaron de mirar a Haruka, para mirar a Michiru Kaioh, quien actualmente se llamaba Michiru de Tenou, ya no era la misma de antes, ya no usaba los últimos gritos de la moda, ni tocaba su amado violín en los más grandes escenarios del mundo ni mucho menos presentar alguna de sus nuevas creaciones en algún museo, no ya no, ahora era solo una madre ejemplar y simple ama de casa. Sora llego a la cancha de baloncesto ilusionada por encontrad a alguno de su clase con quien jugar, para su buena suerte sus compañeros ocupaban la cancha para el juego de uno contra uno, se acerco.

– ¿Puedo jugar con Uds.? – dijo un poco tímida pero firme en todo momento.

– Claro nos hacia falta un jugador… bienvenida Sora-chan – la saludo el aparentemente líder del grupo.

Todos su compañeros la saludaron, jugaron hasta el toque de campana Sora se quedo atrás porque necesitaba abrochase los cordones de sus zapatos, decidió correr ya que estaba llegando tarde a su clase, pero en el camino se le cruzo un niño de cabellos rubios y ojos azules, mandándolo a otro lado, pero algo la ataco a ella. Haruka, Michiru y Hotaru escucharon un grito a fuera en los pasillos, siendo las dos primera las primera en reaccionar y salir a fuera, Hotaru salio un poco después las alcanzó en unos pocos segundo, los años no pasaron en vano para esta pequeña sailor, cuando llegaron al lugar en donde se originaban los gritos, Haruka y Michiru se quedaron paralizadas al ver a su pequeña hija estaba siendo atacada por un monstruo, Hotaru no le duro mucho la sorpresa y se transformo en Sailor Saturn, ataco al monstruo como pudo pero siempre tratando de no herir a Sora, pero cuando el monstruo se dio cuenta de ello lo uso para su ventaja dejando a Hotaru mal herida en el suelo y des transformada; Haruka y Michiru no sabían que hacer su hija estaba en peligro y ellas no podían hacer nada no como sus padre pero… si como Sailors, pero antes de decidir nada las Sailors internas en compañía de Sailor Plut llegaron y trataron de combatir al monstruo pero al parecer ellas no le hacían ni el más mínimo daño posible; Haruka entro en la desesperación cuando vio que ni los reyes de Tokio de cristal podían herirlo, su cuerpo temblaba de impotencia, Michiru no se quedaba atrás comenzó a llorar de la pura desesperación interna que tenia; Haruka miro a su hija por un largo rato, no se lo perdonaría nunca a ella misma si algo le llegaba a pasar, miro a Michiru para saber que aria ella, viendo en sus ojos que ella pensaba lo mismo. llevaban años sin usar sus poderes como Sailors pero ahora la prioridad era su hija y nada más.

– Jeje, parece que después de casi cinco años volveremos a hacer esto, me pregunto si todavía recordare ¿cómo peleaba? – dijo en vos alta Haruka - ¡POR EL PODER DEL PLANETA URANO, TRANFORMACION!

– Si lo mismo me pregunto yo – dijo en vos baja Michiru -¡POR EL PODRE DEL PLANETA NEPTUNO, TRANFORMACION!

Ante todos los presentes Haruka y Michiru se transformaron en Sailor Uranus y Sailor Neptune; tanto los reyes como las otras Sailor estaban en shock, mirando a sus antiguas compañeras transformadas y listas para la pelea, como si nunca hubiera dejado de pelear Uranus grito un tierra tiembla, su ataque llego hasta el monstruo y dejándolo un poco mal herido, después de ese ataque vino un maremoto de neptuno, que termino con lo que el primero había comenzado; el monstruo desapareció dejando en su lugar un pequeño diamante negro que cambio de color a uno blanco, a los pocos segundos después de su aparición, Haruka corrió para atrapar en el aire a Sora y así evitar su acida. Haruka se enderezó con Sora en brazos, quien se aferro con todas sus fuerzas al cuello de su padre, quien solo la abrazo con fuerza.

– Haruka, Michiru… a pasado mucho tiempo ¿no es verdad? – dijo la neo reina Serena mirando a la pequeña en los brazos de Haruka, mientra que esta ultima no la miraba de una manera muy amistosa – pequeña ya no tengas miedo, ya todo paso – dijo tratando de que Sora se calmara pero nada parecía calmarla y cada vez más fuerte era su agarre al cuello de Haruka, Michiru al ver esto se acerco lentamente ya destrasformada tomo en brazos a Sora y beso su frente de manera muy delicada, logrando así que se calmara – pequeña ¿sabes donde están tus padres?

Sora no dijo nada, solo miraba a la Neo Reina Serena de una manera analizadora, por alguna razón no dijo nada, Haruka no sabia si era porque todavía estaba asustada o la Reina no le inspiraba confianza, Michiru sentía que sora no le hablaba porque era una extraña y ella siempre que salían le decía que no hablara con extraños; Sora después de un largo rato le dirige una mirada a su papá, para luego mirar a su mamá, a quien miro por un largo tiempo, después de eso miro de nuevo a la Reina.

– ¿Quién es Ud.? – fue todo lo que dijo Sora de manera cortante y recelosa, Serena la miro durativa con la clara incógnita de cómo es que una niña tan pequeña no supiera quien era ella – mi mami siempre me dice que no hable con extraños y Ud. para mi es una extraña, por favor conteste mi pregunta.

– Mi nombre es Serena Tsukino, ¿cuál es el tuyo pequeña? – dijo Serena mirando a la pequeña Sora, quien parecía que no le agradara mucho Serena.

– Mi nombre es Sora Tenou y tu no me agradas para nada – dijo muy enojada Sora, Haruka lo encontró normal claro si era su hija era normal que fuera muy a la defensiva con las personas extrañas; Michiru por su lado solo se alejo de la Neo Reina para estar al lado de su amada Haruka.

Serena miraba incrédula a la pequeña, era igual a Haruka y solo en los ojos eran diferentes, ya que los de la pequeña era como los de Michiru; Haruka y Michiru se fueron de la primaria con Sora en brazos de la segunda, para ambas fueron muchas emociones por un día, y más para la pequeña Sora.

CONTINUARA….