CAPITULO 8: "VENGADORES UNIDOS"

[Jemma]

Todo había regresado a la normalidad por así decirlo, regresamos a nuestra rutina de Vengadores, encerrar criminales y detener sus planes de dominación mundial.

Nuestro equipo sufrió un golpe bajo al ser atacados por los robots Ultron de Hank, se había salido de control y Ultron quería eliminar a la raza humana pero lo pudimos detener, Hank se sintió tan mal y culpable por el fracaso de Ultron que decidió alejarse de los Vengadores por un tiempo para organizar sus ideas. Hablando sobre personas que se marchan, no hemos sabido aun nada Jane, cosa que tiene destrozado a Thor, lo único que sabemos es que se regreso a Londres y eso fue por que Stark quería quitarle un peso de encima a Thor haciéndole saber que ella se encontraba bien allá. Mi pobre amigo fortachón estaba deshecho, le había dolido mucho que Jane lo dejara así como si nada, pero al menos nos teníamos a ambos para apoyarnos, ambos pasábamos tiempo juntos sufriendo en silencio, yo por Loki y el por Jane, nos volvimos hermanos del dolor, pero aquel dolor aminoraba cuando estábamos con los Vengadores.

Los Vengadores teníamos una unión muy fuerte, éramos un gran equipo, éramos casi indestructibles y nuestros enemigos se daban cuenta de ello.

Un día de la nada llego una asgardiana que odiaba con todo mí ser. Amora "La Encantadora" y su perro fiel el Verdugo. ¿A qué rayos habían venido a Midgard? Tal vez venía por Thor, ella siempre estuvo detrás de él. Tan solo una vez nos enfrentamos a ella sola con su perro, las demás veces fue con algo de compañía. No sé cómo pero comenzó pero comenzó a buscar enemigos personales de cada uno de los Vengadores. Ella se unió con: Barón Zemo, Abominación, Cimson Dynamo, Chemistro, Hombre Maravilla, Gárgola Gris y Laser Viviente. A veces eran más, no eran un equipo muy sólido, ellos ridículamente se hacían llamar "Los Amos del Mal".

Aun que no eran un equipo sólido, como ponían la ciudad patas arriba, solo podíamos acabar con sus planes pero cuando estábamos por capturarlos escapaban, eran escurridizos; pero cuando terminábamos de destruir uno de sus planes ellos venían con uno nuevo.

El combatir con ellos para mantener a salvo a este mundo mantenía mi mente ocupada, pero cuando no había nada por hacer era una tortura, el hueco en mi pecho se abría y los recuerdos atacaban. Aun que no era la única que sufría en la torre, mi amigo Thor me acompañaba en el dolor ya que él seguía sufriendo por Jane.

Y ahí estábamos Thor y yo, apoyándonos y consolándonos juntos, sin darnos cuenta que si no nos controlábamos o nos cuidábamos la depresión nos llevaría a algo que nos haría arrepentirnos y dañarnos más de lo que estábamos.