CAPITULO 9: "LA NOCHE QUE NUNCA DEBIO EXISTIR"
[Jemma]
Era un día muy tranquilo en la torre Vengadores, no había nada que hacer. No había criminales creando alboroto por la ciudad, ni planes malvados de dominación mundial. La torre estaba casi sola a excepción de que Bruce, Thor y yo estábamos en ella.
Los Vengadores decidieron tomarse el día e ir a pasear por la ciudad de Nueva York. Tony se fue con Pepper a celebrar su aniversario de pareja o algo así, Clint y Natasha salieron a quien sabe dónde, Janet y Hank fueron al cine, Táchala se había ido a ver qué tal iba todo en Wakanda, Steve había ido a visitar a Peggy, Bruce se quedo en el laboratorio, Thor andaba en algún lugar de la torre y yo estaba encerrada en mi habitación.
En días como este, el dolor que mi pecho albergaba por la pérdida de Loki era agobiante, terrible hasta el punto de ser casi asfixiante, era como sentirse muerta en vida.
Observaba por el ventanal la ciudad de Nueva York, esperando algo de actividad, algo que pudiera distraerme del dolor que me ahogaba; por el ventanal pude observar mi reflejo y ver una lagrima solitaria rodar por mi mejilla.
¿Cómo estará Thor? ¿Qué estará haciendo Thor para mitigar su dolor? ¿Sufrirá igual o más que yo? No es posible que el sufra más que yo ya que él aun tiene la oportunidad de arreglar las cosas con Jane, de perdido Jane está viva pero… ¿y yo? ¿Cuándo iba a tener otra oportunidad con Loki? Ya jamás lo iba a volver a ver, ya jamás iba a oír su dulce voz diciendo mi nombre, ya jamás iba sentir sus carias o sus besos, ya jamás me iba a… hacer el amor.
Salí de mi habitación, necesitaba algo de compañía e iría a buscar a mi amigo y compañero de penas; entre al elevador y presione el botón del piso de Thor que estaba debajo del mío. Al llegar a su piso, toque a su puerta pero no abrió, abrí la puerta y el cuarto estaba solo, Mjolnir estaba en el suelo, Thor debía seguir en la torre si Mjolnir estaba ahí. Salí de la habitación del nórdico, subí al elevador pero esta vez presione en botón del Pent House.
Al abrirse las puertas ahí encontré al dios del rayo, sentado en la barra de la licorera de Tony, alrededor de Thor había unas cuantas botellas vacías y otras semi llenas, también había vasos pequeños y vidrios estrellados en el suelo alfombrado. Thor tenía su cabeza entre sus manos que estaban apoyadas por los codos en la barra, comencé a acercarme a él y lo escuche sorber la nariz, estaba llorando. Al llegar a su lado toque su hombro pero él no hizo ningún movimiento.
—Thor…—lo llame.
El volteo a verme, tenía sus ojos rojos y llorosos, el aliento le apestaba a alcohol midgardiano pero él no estaba lo suficiente borracho como para perder la conciencia y vaya que conocía a mi amigo cuando estaba borracho y en estos momentos no lo estaba. El alcohol de Midgard y la cerveza de Asgard eran muy diferentes y el alcohol de Midgard tenía un efecto demasiado retardado en nosotros los inmortales.
—Jemma… extraño a Jane—dijo mi amigo rubio y por sus mejillas cayeron lágrimas, limpie las lágrimas de mi amigo.
—Lo sé, ven vamos a que te bañes y te duermas—lo tome del brazo.
—No—se soltó de mi agarre—aun no logro emborracharme lo suficiente—se sirve un liquido ámbar en uno de los vasos—ten—me ofrece el vaso.
— ¿Qué es eso?
—No lo sé, solo sé que ayuda a olvidar las penas—tomo el vaso—vamos bebe conmigo y ahoguemos nuestras penas.
—No lo sé Thor—mire aquel líquido que tenía el vaso entre mis manos.
—No es tan bueno como el de Asgard pero… al menos ayuda, cuando llegas a los cien vasos comienzas a sentir el mismo efecto que te dejan tres cervezas de Asgard.
— ¿Cuántos vasos llevas?
—Ciento tres creo—se sirve un liquido blanco en otro vaso.
Al final no sé cómo me convenció pero termine sentándome con él y bebiendo todo lo que encontraba en la licorera de Tony. Perdimos la noción del tiempo al estar bebiendo, Thor estaba más borracho que yo, estaba por caerse de la silla si es que no se agarraba de la barra, yo también estaba borracha podía darme cuenta de lo que pasaba a mi alrededor pero se sentía como si no fuera real, era un sensación extraña.
—Tthorr…—la lengua se me arrastraba y no pude pronunciar bien su nombre, por efectos del alcohol—creo que es hora de…—un hipido salió de mis labios—de irnos a dormir.
Thor no puso objeción ante mi petición de retíranos del bar de Tony; Thor me envolvió los hombros con su fuerte brazo para sostenerse de mí como si fuera un bastón, ambos nos tambaleábamos pero nos trabábamos de balancear el uno con el otro para no terminar en el piso. A duras penas llegamos al elevador, presione el botón del piso de Thor. Llegamos al cuarto de Thor, el rubio se sentó estrepitosamente sobre el colchón de su cama.
—Hasta mañana—le dije, me di media vuelta para salir de la habitación del nórdico cuando él me detuvo tomando mi mano, me volvió a acercar a él, termina parada frente a él, su cabeza estaba a la altura de mis pechos pero él me miraba a los ojos, tomo mi otra mano.
—Gracias por todo—dijo con voz ronca el rubio.
—Te quiero—bese su frente.
Pegue mi frente con la de él, nos quedamos en silencio, en aquella habitación solo se oían nuestras fuertes respiraciones que chocaban, ambos cerramos los ojos. Sentía que debía irme pero no lo hacía mis piernas no se movían solo se quedaban ahí paradas, sentía las ganas de huir pero no sabía por qué, entonces paso lo inesperado o tal vez no era tan inesperado.
La mano de Thor subió hasta llegar a posarse en mi nuca, aquel roce provoco que un escalofrió recorriera mi columna; debía salir corriendo de ahí ya, pero seguía sin moverme. Su mano ejerció una presión sobre mi nuca para que me acercara más a su rostro, nuestras narices rosaban, sentía su aliento cálido sobre mis labios, nuestros labios comenzaron a rosar ¿Qué rayos nos estaba pasando? ¿Por qué Thor hacia aquello? ¿Por qué no lo detenía? Thor ejerció un poco mas de presión en mi nuca para acortar todo espacio existente entre nuestros labios. Thor y yo comenzamos a besarnos, no sé por qué rayos le estaba siguiendo el beso a Thor, tenía que parar debía de parar pero no lo estaba haciendo. Sentía como si mi cerebro estuviera dormido o hubiera decidido en ese preciso momento salir de vacaciones y solo mis sentidos estuvieran despiertos y más presentes que nunca. Me senté a horcajadas sobre Thor, apoye mis manos en sus fuertes hombros, Thor abandono mis labios para besar mi cuello, sentía sus cálidas manos pasear por mi espalda, abrí mis labios para dejar escapar suspiros de placer. Realmente quería parar esto, Thor es mi mejor amigo, ambos estábamos totalmente borrachos y realmente no sabíamos que estábamos haciendo, sabía que esto terminaría mal tarde o temprano. Thor se recostó en la cama, yo me acosté arriba de él, Thor volvió a besar mis labios, se separo de mis labios dando una mordida a mi labio inferior, rápidamente él aparto mi blusa de la escena que comenzaba a ser estorbosa, con un movimiento él me volteo y ahora yo estaba abajo y el arriba de mi pero no dejaba caer su peso, se apoyaba por los codos. Thor volvió a besar mi cuello, pasaba también su lengua dejando un ligero rastro de saliva, repartía una que otra mordida que me hacia gemir, comenzó a besar el nacimiento de mis pechos. Cuando Thor se deshizo de mi sujetador abrí los ojos y lo vi llevarse uno de mis pechos a la boca y volví a cerrar mis ojos extasiada por el placer, una sesión de besos, masajes, succiones y pellizcos impartidos por Thor comenzaron en mis senos. Al terminar aquello Thor se deshizo de su traje. ¿Por qué no deje a Thor meterse solo en su habitación? Para no tener mi cerebro activo no dejaba de comparar a Thor con Loki. Thor regreso a mi cuello, yo paseaba mis manos por su dura y trabajada espalda, a mi mente venía el recuerdo de la espalda de Loki, con menos musculo, pero era más suave, blanca, tersa y más agradable al tacto, aun a pesar de las cicatrices que tenía en su espalda. Las manos de Thor acariciaron mi cintura para comenzar a quitarme el pantalón, un fugaz recuerdo de las manos de Loki vino a mi mente, blancas, de dedos largos, suaves, y cálidas. Thor se deshizo de mi pantalón y mis bragas al instante. Thor era tan brusco conmigo muy brutal y salvaje, en cambio Loki me trataba como su muñeca de porcelana, me trataba con tanta delicadeza con el gran amor que solo él me tenía. Un gemido involuntario salió de mis labios cuando Thor toco mi feminidad y metió dos dedos para comprobar mi humedad. Saco rápidamente los dedos de mi feminidad y metió de una sola y profunda estocada su miembro. Arañe la espalda de Thor y el gimió de placer, no supe si por sentirme o por los rasguños, Thor era tan duro y áspero como una roca en todo sentido no solo su miembro si no todo él todo su cuerpo me recordaba a una roca, en cambio Loki era tan suave, delicado pero también resistente. Thor me penetraba rápido y sin descanso, en cambio cuando Loki me hacia suya era al inicio lento siempre iba a un ritmo que ambos pudiéramos disfrutar.
—Jane… oh Jane…—gemía Thor cada vez que me penetraba, aquello no me era molesto ya que yo también gemía otro nombre.
—LOKI…—grite su nombre al llegar al clímax.
La mayor diferencia que pude encontrar entre Thor y Loki era que… a Thor no lo amaba y a Loki lo amaba con toda mi alma.
[Loki]
¡Maldición! ¡Qué horrible día! Tuve problemas con unos rebeldes que se infiltraron al palacio y eso no fue todo, los idiotas del consejo se atrevieron a compararme con Thor. Estaba enfadado, molesto y estresado.
Entre en mi habitación y lo primer que hice fue aventar todo por los aires y romper todo lo que estuviera a mi paso, rompía y tiraba todo para descargar mi estrés y mi furia.
— ¡¿Estás loco?! —grito alguien detrás de mí.
Voltee y vi a la encantadora que miraba perpleja mi desastre. Al ver a la encantadora otra idea para descargar mis sentimientos surco mi mente.
Me acerque a la despampanante rubia, coloque mi mano rápidamente detrás de su nunca y la bese, la muy zorra no se negó a seguirme el beso. Ella de un brinco enrollo sus piernas en mi cintura, al llegar a la orilla de mi cama la avente, ella iba protestar pero me tire arriba de ella y la volví a besar, baje besando y mordiendo su cuello, ella suspiraba de placer sin control. Con magia me deshice de nuestras prendas, de una sola estocada metí mi erecto miembro en su feminidad, ni si quiera comprobé si estaba lista, ella grito de placer. Hacia movimientos rápidos, quería llegar al éxtasis sin importarme si ella llegaba, solo quería llegar yo y descargar todo lo que sentía.
Logre llegar al clímax y al aparecer ella también. Con Amora descargue todas esas horribles sensaciones y satisface una necesidad que hace tiempo aquella mujer que amo me había dejado.
[Jemma]
La luz del sol que entraba por el gran ventanal golpeaba mis parpados y era molesta ¿Por qué no cerré la cortina anoche? Un terrible dolor de cabeza me atacaba ¿Por qué me dolía tanto la cabeza? No recordaba nada de lo que había pasado ayer. Lleve mis manos a mi cara y me las pase de arriba abajo, por fin pude abrir los ojos aun que el infernal dolor de cabeza no cesaba, voltee a mi mesa de noche y mire que el reloj digital marcaba las 12:00 pm era tardísimo. Voltee a mi lado izquierdo y mí a Thor con el pecho descubierto. Mire el techo y cerré los ojos las oscuridad aminoraba el dolor de cabeza… ¡¿Thor con el pecho descubierto?! ¡¿Qué hace Thor en mi habitación?! ¡Un momento! Voltee a mí alrededor inspeccionando la habitación. ¡Esta no es mi habitación! En el suelo vi mi ropa tirada revuelta con la de Thor ¡¿Qué rayos paso anoche?! Voltee a ver nuevamente a Thor y note que solo una parte de la sabana azul tapa su entrepierna. ¡Maldición! La lluvia de recuerdos me golpeo tan fuerte que me dolió más la cabeza, lleve las manos a mi cabeza aplastando queriendo aminorar el dolor. ¡No puede ser verdad! ¡Thor y yo no pudimos haber tenido sexo anoche! Con temor levante ligeramente la sabana que me cubría y efectivamente estaba desnuda y debajo de la sabana olía a sexo. Sabía reconocer bien ese olor, amaba ese olor que emanábamos Loki y yo al terminar de hacer el amor, pero con Thor este aroma me parecía nauseabundo. Tape mi rostro con ambas manos ¡¿Por qué lo hicimos?! ¡¿POR QUÉ?! Thor se comenzó a mover.
— ¡Por las barbas de Odín, que dolor de cabeza! —Se quejo llevándose las manos a la cabeza, suspiro, bajo sus manos y me volteo a ver—Buenos días Jemma—miro el techo, se tallo los ojos, detuvo repentinamente su acción y volteo alarmado a verme de nuevo— ¡¿Jemma?! ¡¿Qué haces aquí?!
— ¿No recuerdas nada? —la verdad me daba vergüenza decirle lo que había pasado.
— ¿Recordar qué? —el bajo su mirada y fue consciente de su denudes miro alrededor de la habitación y vio mi ropa en el suelo— ¿Nosotros dos… tuvimos…?—no podía completar la pregunta y yo no lo podía decir a viva voz así que solo asentí— ¡Oh por Yggdrasil! —Se llevo las manos a la cara y después me volteo a ver— Jemma lo… lo lamento mucho, si tu… si tu llegas a sentir algo por mi yo… no…—lo interrumpí.
—No estoy enamorada de ti Thor.
—Bueno al menos no me preocupara de que si herí tus sentimientos… Jemma—me miro con mucha pena—realmente lo siento tanto…
—Yo también lo siento Thor, sé que esto empeorara las cosas con Jane.
—Esto nunca debió pasar—suspiró frustrado.
—Lo sé, debí haberme ido.
—No te debí haber besado perdóname.
—Olvídalo ya Thor, lo hecho, hecho esta.
—Jemma solo prométeme que seguiremos siendo amigos, que esto solo fue un error, ambos estábamos borrachos y no sabíamos lo que hacíamos y…—lo detuve.
—Lo sé Thor, eres mi mejor amigo y no te quiero perder por este error y lo prometo, será como si nada hubiera pasado.
En mi mente maldije mil veces esa noche, la verdad nos hubiera sido mejor que era noche jamás hubiera existido.
