¡Paz gente sensualona! Nuevamente he llagado yo con un nuevo fic Riren, aunque este solamente tendrá 3 capítulos, será muy cortito n.n espero que le guste, como a mí me gustado escribirlo 8D
Disclaimer: Shingeki no kyojin no me pertenece, sino que le pertenece a Hajime Isayama, la canción de la leyenda del hada y el mago tampoco me pertenece sino que le pertenece a Rata blanca umu.
Advertencia: Posibles faltas de ortografía. Alguna otra cosa que quizás no le guste a alguien. (?)
Sin más que decir espero que les guste8D
.
.
.
~Cuenta la historia de un mago
que un día en su bosque encantado lloró.
porque a pesar de su magia
no había podido encontrar el amor.~
Era de noche, la luna se encontraba brillando con su máximo esplendor. Reflejando su luz en aquel lago, iluminando a aquel hombre que se hallaba bañándose en aquella cristalina agua.
En la mirada de aquel hombre no se distinguía nada, era un rostro vacío… un rostro inexpresivo.
Aquel hombre junto un poco de agua en sus manos y la vació sobre su rostro, el agua bajaba por sus mejillas como si de lágrimas se tratasen, o tal vez si lo eran, aquel hombre… aquel mago… que sufría a causa de la soledad.
Traviesos mechones negros caían por su pálido rostro, gotas de agua bajaban por su trabajado cuerpo pero el en cambio no les tomó importancia.
Observó como el reflejo de la luna ya iba a llegar al centro del lago, así que prefirió salir de este y vestirse.
Pronto bajaría el "cuerpo" de la luna, su fiel y única amiga.
~La luna, su única amiga
le daba fuerzas para soportar
todo el dolor que sentía
por culpa de su tan larga soledad.~
-3… 2… 1… -Ya había comenzado su cuenta regresiva, había terminado a tiempo de vestirse.
Una luz inmensa ilumino por unos segundos el bosque, cuando aquel hombre se dio la media vuelta pudo verla con esa estúpida sonrisa en su cara.
-¡Enanooo! –Gritó ella corriendo a abrazarlo.
Colocó su pie en la cara de aquella mujer impidiendo que lograra tocarlo.
-Llegas un poco tarde cuatro ojos.
-¡Sólo me atrasé unos segundos! –Aquella mujer castaña comenzó a hacer un puchero- eres demasiado cruel conmigo Le~vii~.
-Eso te pasa por decirme enano, maldita loca.
-¡Ahahaha! Siempre tan tierno, yo también te quiero.
-Sí, si, como digas Hanji.
Observó a su amiga por unos segundos, ¿quién creería que aquella mujer ruidosa sería la luna? Si no la conociera, él se reiría sin pudor alguno en la cara de quien se lo dijera. Su cabello castaño tenía cierto brillo plateado, su vestido blanco que cubría hasta sus rodillas también tenían ese brillo especial que sólo ella poseía.
Quizás esos simples rasgos la hacían diferente y creíble el hecho de que ella sea la luna. Él en cambio era un mago, que por investigar mucho descubrió y adquirió la inmortalidad, tras eso las puertas a lo mágico se abrieron, pero a la vez se cerraron las puertas a la humanidad y a la posibilidad de tener compañía de otro ser humano se extinguió, ese fue el precio por aquel descubrimiento, ¿Cuántos años ya iban? ¿Mil? ¿Dos mil? Ya había perdido la cuenta.
-Levi… ¡Levi! –Gritó Hanji y este salió de su ensoñación- Ya está por amanecer… me debo ir… ¡Nos veremos a la noche! –Y de un gritó lleno de alegría se comenzó a desvanecer.
Nuevamente era de día, debía dormir un poco, aunque fuera inmortal, dormir era uno de los pequeños placeres de la vida de los cuales aún gustaba aunque fuera sólo un poco.
~Es que él sabía muy bien que en su existir
nunca debía salir de su destino.
si alguien te tiene que amar, ya lo sabrás
sólo tendrás que saber reconocerlo.~
Muchas veces Hanji le había dicho que estaba en su destino el no volver a hablar con otro ser humano, los de arriba lo habían querido así, y órdenes eran órdenes.
Aunque él se viera como un ser frío y sin sentimientos, cosa que no era así ya que el también sentía, reía hasta podía amar, soñaba con vivir con alguien el resto de sus días de inmortal.
-"El amor llega solo, sólo deberás saber reconocer si es que ese sentimiento es amor"-
Fue lo que Hanji una vez le dijo hace mucho, mucho tiempo. Aunque parece que su amor destinado se había perdido hace bastante.
Él no era el típico hombre romántico que las mujeres amaban, en realidad ni si quiera le importaba si su compañía era hombre o mujer, para él el género no era ningún impedimento para estar con alguien, tampoco importaba la raza, muchas veces se había llevado hasta su cama a algunas mujeres lobas, vampiras, a uno que otro espíritu del zorro cuando estaban en su forma humana, pero ninguno lograba sacar aquella soledad que su alma sentía. Nadie saciaba el vacío de su alma.
~Fue en una tarde que el mago
paseando en el bosque la vista cruzó
con la más dulce mirada
que en toda su vida jamás conoció.~
Fue en una tarde, mientras paseaba por el bosque cosa muy rara en él ya que siempre prefería limpiar su hogar, hacer investigaciones en su casa o pescar en el lago. Sentía como la brisa chocaba contra su cara y hacia danzar sus cabellos, era algo refrescante en un día tan caluroso como este.
Una bella melodía acompañada con una dulce voz llegó hasta los oídos de aquel mago. Era una voz muy bella, tanto así que no dudo en buscar el lugar de origen de esta.
Avanzó a través de los arbustos, muy lentamente, él no quería asustar al/la dueño/a de aquella maravillosa voz. Siguió caminando un poco más, encontrándose con un pequeño "escondite" detrás de muchos árboles y arbustos.
Aquel lugar era iluminado por los rayos de sol, dándole un toque de vida al bosque, también se podían observar animales rodeando a una figura que se encontraba dándole la espalda a Levi.
Aquel chico era el dueño de aquella gloriosa voz, a simple vista se podía ver como cualquier humano normal, pero la diferencia que había era que él tenía unas enormes alas de color blanco casi transparente. Por lo visto ese mocoso era un hada.
Quiso acercarse un poco más para poder escuchar mejor la canción que cantaba el hada, pero cuando lo hizo una rama, para su mala o buena fortuna, crujió y delató su escondite.
Aquel chico dejó de cantar e inmediatamente dio media vuelta.
Siendo ese el preciso momento en que el mago cruzó su mirada con el dulce mirar de aquella criatura, sus ojos de un color verde, pero con toques celestes era una mezcla perfecta y hermosa, se sintió unos minutos atrapado, engatusado por aquellos ojos. Nunca había visto una mirada tan pura y dulce en su vida.
Lo mismo pasó con el hada, cuando sus ojos se encontraron con los ojos de aquel hombre con traje y capa se sintió atrapado por esos fríos ojos, era una mirada de hielo abrazadora, era un bello color gris. Aunque él no quería ser visto por nadie, no le molestó que aquel hombre lo hubiera visto, él era hermoso. Pero no lo conocía, así que no se debía fiar de aquel desconocido.
-¿Quién eres?
-Sólo soy un humilde servidor que cuando iba paseando tranquilamente por el bosque fue hechizado por tan bella voz.-Hizo una reverencia mientras agarraba su capa y su sombrero.
-Eso aún no contesta mi pregunta.-El hada había levantado sus alas, en cualquier momento emprendía el vuelo.
Al percatarse de eso Levi, en rápido movimiento llegó al lado del hada.
-Eres un mocoso muy curioso sabes.
Una vena salió dela frente del hada.
-Y tú muy grosero, hmp.
Una imperceptible sonrisa se escapó de los labios del mago.
-Mi nombre no tiene nada de especial pero si tanto quieres saberlo te lo diré.
-No es como si quisiera saberlo –Haciendo un mohín se cruzó de brazos.
-Mi nombre es Rivaille Ackerman, pero mis amigos me dicen Levi-Tomó la mano de aquel joven y la beso, generando un sonrojo por parte del hada.-¿Y cuál es tu nombre mocoso?
-E-Eren, mi nombre es Eren.
-Mucho gusto, Eren.
Nadie pensó que ese primer encuentro sería el principio de todo.
Desde aquel día el mago y el hada se comenzaron a juntar todos los días en diferentes lados.
El mago siempre le mostraba las maravillas que él podía hacer con la magia que había descubierto hace muchos años atrás, los lugares que había encontrado mientras vivía en el bosque.
En cambio el hada le mostraba las pequeñas maravillas del mundo que casi nadie admiraba ya. Lo llevaba a lugares donde se podía apreciar bien el cantar de las aves, flores exóticas que sólo él y los de su raza sabían hallar, paisajes que nunca vio.
A cada minuto que pasaba con Eren, Levi sentía que ese vacío se iba llenando, de a poco un nuevo sentimiento comenzó a nacer, de a poco e imperceptiblemente se comenzó a enamorar.
Por primera vez sintió que sus sentimientos se estaban por desbordar.
Y como el creyó pasó, se desbordaron.
En una de sus muchas salidas, mientras estaban sentados frente a frente hablando, no resistió más y de un impulso lo beso.
Eren quedó sin habla, sonrojado hasta sus puntiagudas orejas estaban rojas, se veía adorable, pero Levi temió por su reacción.
-¿E-Eh?
-¿Acaso no sabes que fue eso, Eren?
-¡C-Claro que lo sé!
-¿Entonces?¿Te desagradó?
-Pues… estoy sorprendido…pero no, no lo hizo.
Miró fijamente a Rivaille a los ojos y de a poco se acercó.
Antes de tocar los labios de Rivaille, en un simple murmullo soltó.
-Te amo.
Sus labios se juntaron, fue algo torpe por parte del hada, cariñoso por parte de Levi.
-Yo también te amo mi hada.
Aunque vivían en un mundo mágico, ese momento se volvió el más mágico de sus vidas.
.
.
.
¿Qué tal? Hace un tiempo que estoy ausente en fanfiction u.u pero tengo mis motivos.
1ero en mi país estamos ya en los últimos meses de clases, y estaba colapsada en pruebas y cosas así, ¡pero ya estoy de vacaciones! 8D ¡Yupi!
2do tengo unas dudas para seguir Choose me, quiero saber qué clases te hacen en la universidad cuando tu estudias para ser profesor de literatura, quiero preguntarle a mi profesora, pero cada vez que la veo se me olvida ;-; tengo memoria de Doris uvu
3ero no puedo ocupar mucho el compu ya que cada vez que quiero hacerlo me mandan a hacer algo 8D bale berga la bida.
Sé que algunos pensarán "¡Hey actualiza otros fics y no hagas otros nuevos ¬¬" pero la inspiración me vino con este D:
¡Espero que les guste! Si les gusta dejen un sensual Review que se apreciará mucho ya que eso motiva a seguir *Corazón* 8D
Si has llegado hasta aquí déjame decirte que estamos casadas/os uvu y esperas un hijo mío. (?) Okno
¡Cuídense, nos leemos! *Corazón*
