CAPITULO 13 "EL DÍA MAS… ¿TRISTE?
[Jemma]
Han pasado tres meses desde que decidí entablar una relación con Tom. Es increíble las cosas que pueden suceder en solo tres meses; Tony y Pepper ya tuvieron a su primer hijo y le pusieron Robert, Hank y Janet ya están casados y finalmente Clint y Natasha han hecho una declaración formal de su noviazgo. Mientras que yo soy feliz con Tom a mi lado, él es realmente asombroso, es todo un caballero, él me ama y yo lo amo. Pensaba que cuando Tom se había enterado de toda la verdad no querría volver a verme pero me equivoque, es todo lo contrario, él está fascinado de al fin poder entrar de lleno en mi mundo de héroes y villanos, súper poderes y magia. Otra cosa que también me preocupo era… ¿Cómo iba a tomar Erick que su madre saliera con otro hombre que no era su padre? ¿Aceptaría Erick a Tom en su vida? ¿Se llevarían bien? Todas esas preocupaciones terminaron siendo en vano. Ambos se llevan de maravilla, Tom quiere y trata a Erick como si fuera de su propia sangre.
Tom de algún modo me ha hecho olvidar el hecho de que Loki ya no está conmigo; aun conservo mis bellas memorias con Loki pero ya no me duele recordar y ya no son un tormentoso pasado, solo son un lindo recuerdo. Tom me ha hecho ver que el amor si puede renacer de entre las cenizas y… que debemos dejar ir aquello que nos lastima y seguir adelante.
Mis amigos Vengadores están fascinados con Tom, ellos lo adoran. El hecho de que al fin salga con alguien y sea feliz los alegra. Creía que Thor se enojaría por no respetar la memoria de su hermano; se que él fue el que me dio el consejo de aceptar a Tom pero creí que se arrepentiría y se molestaría por eso pero no fue así. Thor y Tom se llevan demasiado bien y ambos son los mejores amigos. Aun que debo de admitir que si había un vengador que no estaba muy contento con el hecho de que saliera con Tom y no entendía el por qué. Ese Vengador era…
—Steve ¿Qué te pasa? —le pregunte sentándome con él en un sofá del Pent House.
—Nada Jemma—contesto seriamente el Capitán.
—Veo que te molesta la presencia de Tom ¿Por qué? —decidí ser directa con él y no andarme con rodeos. Él me miro molesto.
— ¿Por qué sales con un mortal? —esquivo mi pregunta con otra pregunta.
—Thor también sale con una mortal y la presencia de Jane no te molesta, además sabes que amo a Tom.
—Creí que amabas a Loki—contesto a la defensiva.
—Lo sigo amando pero él ya no está—trate de contener las lagrimas.
—Eres igual a Tom—dijo con amargura—se olvidan de los seres amados, son hipócritas.
— ¿Quieres decir que si tu decidieras seguir adelante, volver a enamorarte y dejar a Peggy atrás te convertirías también en hipócrita?
—Peggy ya murió—me contesto Steve muy molesto.
—Loki también—dije sin perder la calma.
— ¿Qué sucede? —pregunto Tom entrando de pronto al Pent House.
—Nada—conteste con normalidad, me paré del sofá. Recibí a Tom con un tierno beso en los labios—solo hablaba con Steve—Tom paso su mano por mi cintura y me abrazo por la cintura.
— ¿Y qué le dijiste para que se pusiera así? —pregunto Tom mientras veía la cara de molestia que el Capitán no trataba de ocultar.
—Es que no quiere probar el nuevo traje que le está diseñando Tony, Steve quiere solo su viejo traje. Está empeñado en vivir en el pasado—dije resaltando la última frase como indirecta para Steve.
—A veces el pasado es mejor que el presente—me contesto Steve—ahora si me disculpan iré a entrenar—Steve se levanto del sofá y emprendió la marcha al elevador.
— ¿Nos vemos ahí? —le pregunte.
—Hoy quiero entrenar solo, tú puedes disfrutar tu día con Tom—dijo molesto sin detener su marcha.
Steve salió dejándonos a Tom y a mí a solas.
—Presiento que no le caigo bien al Capitán—dijo Tom haciendo una mueca y posando sus manos en mi cintura.
—No es cierto—mentí—es solo que es muy serio y reservado—puse mis hombros—tampoco hablas mucho con T'Challa y eso no quiere decir que le caigas mal.
—Pero T'Challa no hace gestos cuando me ve.
—Por que casi nunca se quita la máscara.
— ¿Quieres decir que debajo de la máscara me hace gestos? —ambos reímos tontamente—bueno como tu entrenados te ha dado el día libre—me pego más a su cuerpo— ¿Qué te parece si te invito a cenar?
—Me parece bien—entrelace mis brazos en su cuello.
—Vengo por ti a las siete.
—Está bien.
Nos dimos un tierno beso en los labios, tomo mi mano y la beso. Emprendió su camino al elevador y salió de la torre.
Salí del Pent House para irme a mi habitación a prepararme para mi cita con Tom. Tenía la habitación para mi sola ya que Erick en estos momentos estaba estudiando con su tutor. Me sentía nerviosa y ansiosa por la cita con Tom, no entendía el por qué si solo iba a ser una cita mas o eso creía yo. En el closet encontré uno de los vestidos que compre con Jane y Janet. Era color azul rey, strapless, unos cuantos centímetros arriba de la rodilla y una tela ligera del mismo color lo envolvía y terminaba en forma de pequeña capa. Me coloque unos zapatos color crema de plataforma, mi cabello lo peine de una cebolla al casual pero a la vez elegante. Aplique un poco de maquillaje en mi rostro, nada ostentoso.
Al terminar subí al Pent House y ahí me encontré con Thor vigilando a Heidi y a Erick, Tony veía unos planos en su iPad, Clint jugaba en la consola de videojuegos y Janet leía "Las mil y una noches". Me asegure de dejar al cuidado de Thor a Erick.
El reloj dio las siete en punto y las puertas del elevador se abrieron de par en par dejando ver a mi apuesto caballero. Tom entro al Pent House de la torre vestido con un traje azul marino.
— ¿Nos pusimos de acuerdo? —pregunto Tom entre risas mirando nuestros atuendos.
—No lo creo—reí.
—No importa—me envolvió en sus brazos—te ves hermosa—me dio un cálido beso en los labios.
—y usted se ve muy guapo señor Hiddleston—acomode el cuello de su saco.
— ¿Nos vamos? —me soltó y me ofreció su brazo.
—Por supuesto. —tome su brazo.
Comenzamos a emprender la marcha hacia el elevador cuando de la nada Tony apareció frente a nosotros interponiéndose en nuestro camino.
— ¿A dónde vas tan rápido Hiddleston? —pregunto Tony cruzándose de brazos.
—Ammm… ¿a cenar? —pregunto Tom arqueando una ceja.
— ¿Sin permiso? —pregunto el filántropo como si fuera el padre de una adolescente.
—No fastidies Tony—lo fulmine con la mirada.
—Ya déjalos Stark—se escucho la voz de Thor detrás de nosotros.
—Tal parece que a Tony los años ya se le vinieron encima que se hizo un abuelito amargado—bromeo Janet.
—No es cierto— el genio puso sus manos hechas puño en sus caderas.
—Si Tony—intervino Clint—ya hasta se te ven las canas.
— ¡¿Qué?! —el vanidoso playboy corrió al espejo más cercano y reviso sus castaños cabellos.
Todos nos reímos de la pequeña jugarreta que se le hizo al inventor de Iron Man. Tom y yo aprovechamos la distracción para salir de la torre. En el elevador y camino a su auto no parábamos de reírnos de las caras que Tony había puesto.
Tom me llevo a un elegante restaurante y muy romántico. El restaurante tenía una sección de jardín y Tom había apartado el jardín solo para nosotros dos. Éramos los únicos ahí, bueno nos acompañaban un pequeño grupo de música que tocaba para ambientar y el grupo de meseros que iban y venían trayendo la comida y bebidas.
Estaba pasando una bella velada al lado de Tom. Cada segundo que pasaba con él sabía que era valioso e importante. Nunca antes había valorado tanto la vida de un midgardiano, ni siquiera valore la vida de Phil como valoro la de Tom. Estaba dispuesta a pasar mi eternidad velando por la seguridad y felicidad de Tom. Esa era mi forma de agradecerle por hacerme sentir amada nuevamente por demostrarme una nueva clase de amor, en la cual no tenía que sufrir, en la que no debía ocultarme u en la cual era plenamente correspondida.
—Jemma…—me llamo Tom tomando mi mano.
—Dime Tom—le sonreí.
— ¿Bailarías conmigo? —pregunto poniéndose de pie y ofreciéndome tomar su mano.
—Claro que si—tome su mano.
Juntos caminos a una pequeña plataforma de madera rodeada de focos que estaba frente al grupo musical.
Los músicos comenzaron a tocar una canción lenta ideal para bailar. Tom poso sus manos en mi cintura con delicadeza y yo coloque mis manos sobre sus hombros. Ambos comenzamos a movernos con el ritmo de la música, con un vaivén muy suave. Nuestras miradas se encontraron y ambas se perdieron en la profundidad de los ojos del otro. Sentía mi corazón palpitar a mil por segundo. Me sentía muy plena y feliz.
—Eres muy hermosa—dijo Tom acariciando mi mejilla—la criatura más hermosa que he visto en mi vida.
—Eso lo dices por qué no has viajado a otros mundos.
—No importa cuántos mundos o galaxias allá para mi solo hay una Jemma—beso la punta de mi nariz.
—Y tú eres el hombre más guapo de los nueve mundos. —acaricie su mejilla.
—Te amo Jemma, mi reina—junto su frente con la mía.
—Gracias Tom.
— ¿Por qué? —rozo nuestras narices.
—Por hacer que me vuelva a sentir amada—una lágrima corrió por mi mejilla y Tom la atrapo.
—Siempre te amare.
Nuestros labios se tocaron, uniéndose en un lindo beso. Provee el dulce néctar proveniente de los labios de Tom. Al separarnos enterré mi cabeza en su cuello, me encantaba oler el perfume de Tom. El beso mi cien y recargo su mejilla en mi cabeza.
—Pero… ¿Qué es esto?
Me separe de él y vi que una ligera brisa nos envolvía y un remolino de copos de nieve danzaban a nuestro alrededor formando una atmosfera más que romántica.
— ¿Nieve en pleno verano? —Pregunto extrañado Tom y me miro sonriente— ¿tienes alguna explicación para esto querida?
—Pues dicen que como el invierno es parte de nosotros también es controlado por nuestras emociones.
— ¿Y les pasa todo el tiempo?
—No… tiene que ser una emoción muy fuerte, nunca antes me había pasado esto—admití.
— ¿De verdad? —Asentí— ¿Cómo te sientes ahora?
—Que estoy alcanzando el máximo de mi felicidad.
—Y espero poder mantenerla—sus ojos brillaron como dos luceros.
Me recargue en su hombro y el beso mi oído. Me di cuenta que la música había cambiado solo por que Tom comenzó a cantarme al oído su canción favorita. Su aliento y respiraciones en mi oído me daban ligeras cosquillas que me hacían sonreír.
—And Darling, Darling stand by me oh stand by me…—cantaba Tom en mi oído—Quédate conmigo para siempre…
Cuando termino de cantar se arrodillo delante mi, saco una cajita negra y la abrió. La cajita contenía un bello anillo de oro blanco, tenía forma de copo de nieve y tenia pequeños diamantes azules y en el centro un gran diamante azul.
—Tom…—susurre llevando mis manos a la boca de la impresión.
—Jemma, reina de Glerheim, guerrera de Asgard, agente de S.H.I.E.L.D y Vengadora ¿Le concederías el honor a este simple y humilde mortal el privilegio de hacerte su esposa?
Estaba tan conmovida por la palabras de Tom que no pude decir nada, solamente asentí como en respuesta a su pregunta y llore de felicidad. El coloco el anillo en mi dedo anular, me tire en sus brazos, lo cubrí de besos, lo abrace y me sentí completa.
Al día siguiente Tom y yo reunimos a todos los Vengadores en el Pent House para darles la noticia de nuestro compromiso matrimonial.
—Bien ya estamos todos aquí—dijo Tony.
— ¿Qué nos quería decir con tanta urgencia? —pregunto ansiosa Janet.
—Bueno…—comenzó a hablar Tom—se que ustedes son la familia de Jemma y los hemos reunido aquí porque… les quiero pedir la mano de Jemma en matrimonio.
Janet soltó un grito de emoción y todos los Vengadores comenzaron a hablar al mismo tiempo dando sus opiniones, haciendo preguntas. Tom me veía preocupado, el pobre apenas se estaba controlando al disparate de estos héroes. Puse los ojos en blanco ya que para ser todos muy mayores se comportaban como púberos. Voltee a ver a Bruce y él me miro.
—Bruce por favor—le pedí.
Bruce suspiro. Su piel comenzó a tomar ese color verde y aumentar de tamaño. Hulk estaba en la escena y dio un grito ensordecedor. Todos pararon de parlotear y regreso la calma.
—Gracias Hulk—le dije y este comenzó a regresar a su tamaño normal. —señores ¿podría hablar solo uno?
Tony se levanto del sofá y se aclaro la garganta.
—Bueno creo que yo hablare por todos—dijo el filántropo—nos alegra ver que Jemma al fin es feliz y a todos nos sorprende el cambio tan brusco de pareja que…—Pepper le dio un golpe en la pierna y este la volteo a ver— ¿Qué? ¿Qué dije?
—Ajam…—se levanto Thor del sofá aclarándose la garganta—creo que lo que Tony trata de decir s que nos encantaría tenerte en la familia Tom—le sonrió a mi futuro marido.
—Gracias—dijo Tom.
— ¡Tragos para todos! —grito Tony quien se encamino a su bar.
Todos seguimos al millonario quien ya se había puesto detrás de la barra y comenzado a servir tragos para todos. Todos festejamos mi compromiso con Tom. Entre todos nos pasábamos copas de vino, vasos de whisky y algunos vasitos de tequila. Todos reíamos y bromeábamos. Todos los Vengadores están aquí. Un momento… ¿Dónde está Cap? Recordé que a Steve le molestaba la presencia de Tom. En toda la torre había solo un lugar al que Steve iba cuando estaba molesto.
Me fui a mi habitación, cambie mis ropas y me fui al gimnasio. Al entrar ahí vi a Steve que golpeaba un saco con todas sus fuerzas.
—No recuerdo haber recibido el memorándum de que hoy era día de entrenamiento—dije al entrar.
—No estoy de humor Jemma—continuo golpeando el saco sin voltear a verme.
—Vamos Steve—tome el saco.
—Déjame entrenar—siguió golpeando el saco pero con cuidado de no golpearme a mí.
—Sabes que necesitamos hablar.
—Sera después ahora estoy entrenando.
—Bien—solté el saco y fui por mis guantes para boxear—entrena conmigo— le dije colocándome los guates.
Rodeo los ojos. Me subí al cuadrilátero que estaba en medio de la habitación.
— ¡Vamos! ¿Qué esperas? —le dije desde arriba del cuadrilátero. El subió y ambos nos pusimos en posiciones y el entrenamiento comenzó— ¿Por qué te molesta tanto la presencia de Tom? —pregunte mientras tiraba el primer golpe y Steve lo esquivaba.
— ¿Por qué te vas a casar con él? —me regreso el golpe y yo también lo esquive.
—Porque lo amo—le tire dos golpes a Steve que esquivo perfectamente.
—Nunca te dará lo que necesitas—me tiro un golpe y me agache.
— ¿Ah sí? Y según tu ¿Qué es lo que necesito? —me di vuelta levantando la pierna para darle una pata per él me esquivo.
—Alguien que te proteja, no que tu lo protejas a él. —me tiro dos golpes y yo los esquive.
—Ya veo y… ¿Quién me puede proteger? —le iba a dar un golpe pero el detuvo mi puño, bajo mi mano y me hizo caminar hasta atrás y me puso contra las cuerdas.
—Yo…—mis ojos se abrieron en gran manera—estoy enamorado de ti Jemma—me acaricio la mejilla con el guante de box.
—Steve…—susurre—yo…
—No digas nada—bajo la mirada rendido—fue estúpido enamorarme de ti pero no pude evitarlo—seguía acariciando mi mejilla y estaba muy cerca de mi rostro. Amablemente aparte su mano y me aleje de él.
—Lo siento… yo…. Ah… amo a Tom… lamento si alguna vez te hice creer que entre nosotros…
—No… descuida no lo hiciste y no te preocupes, todo está bien… tal vez tu no eras para mí—sonrió de manera triste.
— ¿Amigos?
—De acuerdo.
Ambos sonreímos y nos dimos un abrazo. De esta manera dimos terminado todo esto.
Al terminar la pequeña fiesta que Tony hizo por mi compromiso con Tom; todos nos retiramos a dormir.
Cuando estuve segura de que todos dormían saque mi placa de S.H.I.E.L.D de su escondite. Salí de mi habitación sin hacerle ruido a Erick. Camine por el alfombrado del pasillo y entre en el elevador. Este me llevo hasta el taller de Tony.
— ¿Jarvis? —lo llame al entrar.
"¿Que se le ofrece señorita Jemma?" pregunto la I. A. con su etérea voz que resonó en el taller.
—Llama a Phil por favor—dije colocando la placa sobre la mesa.
Esto ya era algo secreto entre Jarvis y yo. Después de lo ocurrido con S.H.I.E.L.D y Hydra no fue la única vez que hable con Phil. Hable con él, otras veces para ponernos al corriente con nuestras vidas, para contarnos lo importante que ocurría en nuestras vidas.
La pantalla holográfica con la video llamada de Phil apareció ante mí.
—Hola Jemma—dijo Phil con su típica sonrisa sin mostrar los dientes.
—Hola señor Director— lo salude. Phil ahora es el Director del nuevo S.H.I.E.L.D.
— ¿Cómo estas Jemma? —pregunto sin borrar su sonrisa.
—Bien ¿y tú?
—Ocupado ya sabes, a veces extraño mis días como agente en los que tú y yo viajábamos en el bus y le partíamos la cara a los tipos malos.
Reí.
—Si yo también lo extraño, aun que le sigo partiendo la cara a los tipos malos; pero se a lo que te refieres, las cosas simples. Ahora ambos tenemos puestos y responsabilidades más grandes.
—Así es, me alegra que a pesar de que eso ha cambiado seguimos siendo los mismos de alguna manera.
—Sí, bueno Phil te hablaba por que ammm… ¿recuerdas a Tom?
— ¿El actor con el que sales? Sí, ya lo tengo investigado.
— ¡Phil! —fingí molestarme pero no dure mucho porque luego me reí.
— ¿Qué quiere que haga Jemma? Soy un agente, un espía. Por cierto es un buen joven nada de sucios secretos ni pasados tenebrosos ni falsas identidades—reí— ¿Qué pasa con él?
—Pues veras… me pidió matrimonio y yo acepte.
— ¡En hora buena! ¡Felicidades Jemma!
—Gracias Phil…. Y, me gustaría que estuvieras presente.
—Jemma sabes que…—lo interrumpí.
— Phil ¿no crees que ya va siendo hora?
El suspiro.
—Lo hare solo por ti.
—Gracias Phil.
—Te quiero mi niña.
—Y yo te quiero a ti Phil.
Beso sus dedos y me los mostro como mandándome un beso y yo hice lo mismo.
—Adiós corazón.
—Adiós…
La transmisión termino.
No me esperaba que Phil se presentara en la torre de los Vengadores al día siguiente.
Todo parecía apuntar como una típica mañana en la torre de los Vengadores; estábamos reunidos para desayunar en familia. Tony había mandado agrandar la mesa por obvias razones de que la familia Vengadores estaba creciendo.
—Jemma…—me llamo Jane que estaba sentada frente a mi— ¿Hoy vamos a ir a ver las cosas para la boda?
—Me parece bien.
—Si los amos del mal no atacan nuevamente—interrumpió el genio que le daba la mamila a su bebe. Robert futuro heredero de las empresas Stark.
—No seas negativo Tony—le amonesto Pepper.
—Solo eran un comentario—se defendió el filántropo—además tienen meses que no atacan.
—Deben estar planeando algo—argumento Natasha.
—Estaremos listo para lo que sea—dijo Thor limpiando la comisura de los labios de Heidi.
"Señor" la voz de la I. A. de Tony resonó en el Pent House sobre todo el barullo que armábamos.
— ¿Qué sucede Jarvis? —pregunto el millonario.
"El Director Coulson lo busca señor" al escuchar las palabras de la I.A. el color huyo de mi rostro ¿Phil?
— ¿Qué dijiste Jarvis? —pregunto incrédulo el genio.
"El Director Phil Coulson de S.H.I.E.L.D desea hablar con los Vengadores" repitió Jarvis. Todos menos los niños paramos de comer, la tensión se podia sentir en el aire.
—Debe estar descompuesto—dijo Tony más para sí mismo que para nosotros.
Le entrego su hijo a Pepper y se levanto como medio ido.
—Tony…—lo llame y él me volteo a ver—Jarvis no está descompuesto.
— ¿Cómo lo sabes? —me miro extrañado.
—Solo lo sé, dile a Jarvis que lo deje entrar.
—Jemma sabes que Coulson murió.
—Lo sé, pero dile a Jarvis que lo deje entrar—Tony me miro intrigado.
—Pepper, Janet y Jane llévense a los niños a mi habitación, Hank y T'Challa al salón de los Vengadores. Los demás, preparen sus armas. Jarvis despliega la Mark 75.
Todos siguieron las órdenes de Tony. Cuando estábamos listos Tony le ordeno a Jarvis que le diera paso a Phil. Todos apuntaban con sus armas las puertas del elevador.
Después de unos minutos las puertas del elevador se abrieron de par en par y la figura de Phil se dejo ver y mi corazón brinco de la emoción. Al fin podia verlo en persona.
— ¡Phil! —grite de la emoción y corrí a abrazarlo. El me correspondió el abrazo.
— ¡Jemma! —Me llamo Stark— ¡Apártate de él!
—Tony…—le dije—es Phil.
— ¡Phil esta muerto! —grito furioso Tony con la voz grave que su armadura hacia.
—Y lo estaba señor Stark—dijo Phil sin inmutarse ante las múltiples armas que lo apuntaban—déjenme explicarles—todos lo miraron dudando—bien…—suspiro—les probaré que soy yo—se quito el saco, me lo dio para que se lo cuidara, se quito la corbata y también me la entrego. Poco a poco fue desabotonando la camisa blanca que traía cuando termino la abrió y nos dejo ver la enorme cicatriz en su pecho—soy yo… déjenme contarles lo que paso.
Phil se volvió a colocar su ropa y todos nos sentamos en la sala del Pent House. Todos seguían con sus armas en mano pero ya no estaban a la defensiva.
Phil comenzó a contarles todos sus recuerdos de Tahití, el cómo fue descubriendo todos los secretos de su muerte. Nos conto en lo que estuvo trabajando con un grupo de agentes de S.H.I.E.L.D. Nos hablo sobre el GH325. También lo que vivió con la caída de S.H.I.E.L.D y todo lo que ha vivido como Director de la nueva S.H.I.E.L.D.
—Si no me creen ahí están los documentos que los prueban—dijo aventando un folder manila a la mesa con muchas cosas. Stark lo tomo y comenzó a leerlo—no solo ustedes fueron engañados con mi muerte si no que yo mismo. El Director Fury cometió muchos errores, errores que trato de corregir y no cometer ahora como Director.
—Bueno…—dijo Tony—ahora parece que tu nombre de pila es Director—bromeo Stark volviendo a ser el mismo.
—Así es y ahora que saben la verdad me gustaría que nos mantuviéramos mas en contacto si me lo permiten y espero puedan perdóname.
—Hijo de Coul—dijo Thor—todo queda olvidado.
—Muchas gracias—nos sonrió Phil sin mostrar los dientes.
—Gracias a ti Coulson—dijo el Capitán—por ser lo que nos unió como equipo.
—Gracias Phil—le dije—por hacer esto por mí.
—Eres mi niña—me abrazo—sabes que haría cualquier cosa por ti.
Tony quería celebrar que Phil estaba vivo; en realidad el solo quería una excusa para beber y que Pepper no lo regañara, Phil no se pudo quedar ya que tenía que seguir trabajando en S.H.I.E.L.D.
No me creía lo perfecto que era todo ahora. Tenía a mi hijo, Phil ya no tenía que estar oculto. Pero lo mejor de todo era que a mi vida llego un hombre que me amaba y yo también lo amaba y estábamos dispuestos a unir nuestras vida en matrimonio para siempre.
Hoy era el día que recordaría para siempre, hoy era el día en que a mi vida llegaría un nuevo comienzo, hoy era el día en que un hombre que de verdad me ama me daría la protección y seguridad que tanto necesitaba mi corazón. Hoy uniría mi vida con un hombre maravilloso. Hoy la reina de Glerheim se casaba con un midgardiano. Aun no se lo había dicho a mis padres pero bueno eso ya seria en otro momento, tal vez cuando ya esté casada. Me sentía lista para unir mi vida con el hombre que sano todas mis heridas. Tom Hiddleston. Hoy era el día de mi boda.
Aún recuerdos los días posteriores a este, cuando preparaba mi boda. Los Vengadores estuvieron siempre a mi lado como la familia que es para nosotros.
El día había comenzado muy temprano, antes de que me diera cuenta el sol de Nueva York golpeaba el ventanal dejando entrar la luz del astro mayor. Vi que Erick ya estaba despierto y jugaba con unos carritos en el suelo alfombrado de la habitación. Lo tome en brazos y salimos de la habitación para entrar al elevador.
Subimos al Pent House para desayunar con nuestra familia pero… no había nadie en el Pent House; ni siquiera había desayuno.
Deje a Erick en la sala para que jugara mientras yo comenzaba a preparar algo para desayunar. Genial a la novia le toca hacer el desayuno para todos. Voltee a ver a Erick y lo vi muy entretenido que jugaba con sus carritos y comenzó a hacer cosas nuevas con sus poderes; me encantaba verlo jugar, cada vez que lo veía a mi mente llegaba… Loki. Cada vez que veía a Erick a los ojos era como si viera de nuevo a ese niño pequeño en la clase y no me apartaba la vista, ese niño que fue mi mejor amigo. Los ojos de Erick tenían el mismo brillo que solían tener los de Loki; me había jurado a mi misma que daría mi vida porque mi hijo mantuviera siempre ese brillo en sus ojos y no lo perdiera como su padre. Sé que no tiene caso pensar en Loki ahora pero… jamás lo iba a poder olvidar, fue mi primer amor y él era el padre de mi hijo. Loki ahora solo es un simple recuerdo, ya no había dolor en ese pasado. Eso es algo que Tom me había enseñado. Sonreí. Estaba lista para darle mi corazón a Tom sin reservas.
—Amo el olor a waffles quemados por la mañana—la voz de Thor se escucho en el Pent House.
— ¿Qué? —pregunte saliendo del transe de mis pensamientos.
—Jemma se te queman los waffles—repitió el nórdico bajando a Heidi de sus hombros.
— ¡Témpanos helados! —exclame y corrí a salvar los waffles que ya se comenzaban a pintar de un color negro.
— ¿En qué pensabas pequeña? —Pregunto Thor parándose a mi lado y yo reí tímidamente—por esa risita ya me lo imagino. Pensabas en Tom. No estés nerviosa pequeña—me abrazo por los hombros mientras yo seguía preparando mas waffles y comenzaba a hacer unos huevos revueltos.
—No estoy nerviosa solo… ansiosa.
—Ya pronto veras a tu amado y te prometo cuidar bien a Erick para que disfrutes tu noche de bodas—le di un codazo en el estomago.
—No estoy ansiosa por eso tonto. Es que…tengo un presentimiento.
—Jemma…—Thor me tomo por los hombros y me hizo verlo de frente—olvídate de todo pequeña, este es tu día con Tom, este día se hizo para ustedes dos—me guiño un ojo—disfrútalo.
—Gracias Thor.
Nos dimos un abrazo y trate de relajarme en los brazos de mi amigo pensando en las palabras que él me decía.
Poco a poco fueron llegando los demás Vengadores y familia, todos bromeaban en que era mi último desayuno como soltera.
Al terminar de desayunar todos nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones para prepáranos para mi boda. Yo por mi parte me prepararía para la boda hasta el último, cuando todos terminaran de vestirse porque Jane, Janet y Pepper me querían ayudar a prepararme.
Mientras las esperaba yo bañaría y arreglaría a Erick.
Erick jugaba en la tina con su patito verde. Le tallaba el cabello a Erick y aquello me hizo recordar el día que bañe a Loki después del ataque a la ciudad de Nueva York. Lo que daría por estar Loki una vez más.
— ¿En qué piensas mami? —la vocecita de mi niño interrumpió mis pensamientos.
—En nada mi cielo—dije quitando el shampoo de sus crespos cabellos. Tome esponja y jabón para lavar su cuerpo.
— ¿Mami?
— ¿Si tesoro?
— ¿Hoy es tu boda con Tom verdad? —en su inocente voz había un dejo de tristeza, detuve lo que hacía y lo mire a los ojos.
—Sí, así es—su rostro estaba triste y hacia pequeños pucheros—pero… ¿Por qué haces esa cara? —Le di un golpecito con mi dedo índice en su mentón— ¿No estabas feliz ayer? Creí que querías a Tom.
—Si lo quiero pero…—bajo su mirada y vi una pequeña lagrima caer por su mejilla— ¿me vas a dejar por él? —mas lagrimas cayeron por sus mejillas y tome su rostro entre mis manos limpiando sus lagrimas con mis pulgares.
—Claro que no ¿Qué te hace pensar eso?
—Es que… siento que te vas a ir, siento que te perderé para siempre.
Lo saque de la tina, tome una toalla y lo envolví con ella. Me puse de cuclillas frente a él y lo abrace.
—Escúchame bien Erick…—me separe un poco para verlo a los ojos—nunca te voy a dejar, nunca…—acaricie su rostro—nada ni nadie me podrá separar de ti, estaremos juntos para siempre mi amor—bese su frente.
— ¿Cómo en los cuentos mami? —dijo con una sonrisita.
—Mucho mejor porque esto es la vida real—le sonreí y bese su naricita.
—Te amo mami—me abrazo.
—Y yo a ti pequeño—le devolví el abrazo.
Escuche que tocaron la puerta de mi habitación. Tome a Erick entre mis brazos, salimos del baño y abrí la puerta. Ahí estaban Jane, Janet y Pepper.
—Chicas aun no las esperaba—les dije—aun no termino de arreglar a Erick y aun no me he bañado.
—Yo lo visto—se ofreció Pepper— para que tú te bañes y te arregles. Ven guapo príncipe—tomo a Erick en sus brazos—vamos a ponerte más guapo.
Erick y Pepper salieron de mi habitación. Cerré la puerta cuando Jane y Janet entraron. Ellas se pusieron a preparar las cosas para arreglarme mientras yo me metía a bañar.
Salí del baño envuelta en una toalla y ellas ya tenían todo listo.
—Aun recuerdo cuando te arreglamos para tu primera cita con Tom—dijo Jane emocionada.
—Hoy será nuestra obra maestra—repuso Janet. La tres reímos—bueno comencemos con la magia.
Me senté en un banquillo frente al espejo. Jane quito la toalla de mi cabello y comenzó a cepillar mis blancos cabellos. Janet nos veía sentada en la cama con las piernas cruzadas. Jane termino de trenzar el cabello y arreglarlo en un bello peinado de novia.
—Janet—la llamo Jane—saca la corona de Jemma—le pidió la científica mientras terminaba de acomodar los últimos detalles con mi cabello.
—No puedo creer que una Vengadora se case con un famosos—dijo Janet emocionada sacando la corona de su caja—serán la comidilla de todos—le entrego al corona a Jane.
—Sujeta aquí—le pidió Jane a la avispa—y no cualquier famoso, es un famoso que realmente tiene cerebro; digo, sabe poesía, música, historia, baile, actuación cinematográfica y teatral y además habla… ¿Cuántos idiomas?
—Demasiados—conteste—inglés, español, francés… muchos.
—Ya era hora de que te olvidaras del psicópata de Loki—dijo Jane poniendo mi corona dando por terminado su trabajo con su cabello, a través del espejo vi una lagrima caer por mi mejilla.
— ¡Jane! —exclamo Janet al darse cuenta de las palabras de la otra—Excelente—dijo con sarcasmo—ahora esta triste.
—Oh Jemma lo siento—se disculpo Jane y tomo mi mano entre las suyas—no debí mencionarlo…pero…—la mire a los ojos, me habían dolido sus palabras ya que ella nunca conoció al verdadero Loki—creí que lo habías olvidado y ahora…. Estas por casarte con un hombre que en verdad te ama…
—Jane… no he olvidado lo que ha pasado, aun lo quiero demasiado pero solo… lo tengo como un lindo recuerdo, no te preocupes Jane todo está bien—le sonreí.
—Bueno…—dijo Janet terminando de romper la tensión— ¿Qué estamos esperando? Hay una novia a la cual arreglar y una boda a la cual asistir, a movernos señoritas.
Ambas fueron a sacar mi vestido de novia. Fue entonces que los miles de recuerdo me comenzaron a golpear como un rayo.
Recordé aquella ocasión en la que Loki me propuso matrimonio antes de que… todo se viniera abajo. Recordé la ilusión con la que me había pedido ser su esposa, la ilusión que sentí cuando le dije que si ¿Qué hubiera pasado si nos hubiéramos casado? Aun que… el no haber llegado a casarnos no nos impidió que nos comportáramos como marido y mujer; recordé todas las noches en las que me entregue a él. El ha sido el único hombre en mi vida. Con Tom nunca llegue a intimar y él me respetaba por eso.
—Ahora vamos a maquillarte—dijo Janet.
—Nada ostentoso—pedí.
—Déjame hacer mi magia.
En un minuto Janet termino de maquillarme.
—Estas lista—anuncio Jane. Me voltee a ver en el espejo y no podía creer lo que veía.
— ¿No es demasiado? —pregunte viéndome por completo en el espejo.
—Tonterías Jemma—dijo Janet—estar hermosa.
— ¿De verdad? —pregunta aun incrédula. ¿A caso esta era yo?
—Tom tiene mucha suerte—dijo Jane mientras yo acariciaba las finas telas de mi vestido.
—Es tan bello—dije—como si estuviera hecho para una reina.
—Esto hecho para la reina de Glerheim—dijo Jane acomodando mi corona que se había movido un poco.
—Es tan hermoso como los vestidos de Asgard, incluso es más hermoso que el vestido que use en mi coronación.
—Tony no reparo en gastos—dijo Pepper entrando con mi niño bien guapo con su pequeño esmoquin—no dejaba de decir "lo mejor para mi chica".
—No estás celosa ¿verdad Pepper? —pregunte bromeando. La verdad es que la mujer que se casara con Tony Stark tenía que ser la menos celosa en la faz de la tierra por el pasado de Tony. Por eso sabía que Pepper no estaba celosa.
—Claro que no—rio la pelirroja—se que Tony te ve como de la familia, desde la muerte de Phil sintió que el peso de cuidarte cayó sobre él.
—Y se lo agradezco.
—Mami…—dijo Erick. Pepper lo bajo y él corrió a mis brazos—te vez hermosa, eres la novia más bonita de toda la galaxia.
—Gracias tesoro—le di un beso en la frente.
Todos en la torre de los Vengadores ya se habían ido a la iglesia, solo quedábamos nosotras cuatro con Erick. Bajamos por el elevador, estaba dispuesta a salir en dirección a la iglesia donde se efectuaría mi boda con Tom.
Al salir de la torre escuchamos un claxon y una música rockera en verdad irritante, en toda la tierra solo había un humano que podía ser así.
— ¡Jemma! —grito el millonario al bajar de la blanca limusina.
— Anthony Edward Stark ¿en realidad siempre tienes que lucirte?
—La que se luce hoy eres tu nena—beso mi mejilla— ¿estas lista? —me dio su brazo y lo tome—no hagamos esperar al seño Hiddleston.
Entramos en la limusina y las demás entraron detrás de nosotros. Me daba risa la cara de Erick que no paraba de decir "Wow".
— ¿La alquilaste? —Bromee —Yo no creo que a Pepper le agrade saber que gastaste todo el dinero de Industrias Stark en mi boda.
—Esta limusina es mía querida—contesto Tony.
—No te preocupes Jemma—contesto Pepper—Tony ha gastado dinero en cientos de cosas que me molestan, pero tu boda sería lo último que me molestaría.
—A la iglesia Jaime—ordeno Tony al conductor.
—Tony—lo regaño Pepper—sabes que se llama Happy.
— ¿Por qué no me conseguiste uno que se llamara Jaime?
— ¿Así me agradece años de servicio señor? —contesto Happy. El era conductor y guardaespaldas de Tony hasta que Happy considero humillante ser guardaespaldas de Iron Man.
—A la iglesia Happy—dijo amable Pepper.
Happy arranco la limusina para llevarme a la iglesia y unir mi vida con Tom por siempre.
[Tom]
El reloj continuaba corriendo, mi muñeca literalmente me temblaba y mis manos me sudaban cual crio nervioso en su primera cita. Malditos nervios. Tenía una hora de haber llegado a la iglesia, todas mis amistades habían asistido felices de la vida a mi boda con Jemma. Estaba adentro de la iglesia, parado en el altar, esperando a mi bella novia; conversaba distraídamente con Jessica, me hacía preguntas sobre Jemma y de su hijo, pero no me sentía en la confianza de decirle que el hijo de Jemma tenía poderes y que Jemma controlaba el invierno, no me sentía con la autorización de hablar de la vida personal de Jemma. Mi amada Jemma, la amo tanto que no quiero exponerla a preguntas impertinentes o a ojos curiosos, suficiente era con que supieran que ella estaba con los Vengadores pero creían que era debido a sus grandes habilidades como espía.
A mi mente vino como una ola de recuerdos con Jemma como… ese día que nos conocimos en Londres, cuando trabajaba en el teatro en la obra Coriolanus, nunca me imagine que al salir por la puerta trasera del teatro le iba a pegar a la chica más hermosa. También recordé cuando huimos de los paparazzis, nos protegimos de la lluvia, la apuesta también recordé cuando…. Cuando nos besamos por primera vez.
— ¿Tom? ¿Me estas escuchando?
—Sí, sí Jessica perdona ¿Qué decías? —le pregunte yo acomodándome el saco distraídamente para hacerle creer que verdaderamente la estaba escuchando, cuando en verdad era todo lo contrario.
Cuando pensaba en Jemma no podía concentrarme en nada mas, no podía pensar en nada mas, solo pensaba en ella, esa mujer de cabellos blancos que me robo el corazón con una sola mirada, la mujer que me enseño que lo diferente es hermoso, que nunca es tarde para volver a creer en el amor, que… a veces lo imposibles puede ser posible.
Jessica seguía hablándome de cómo le iba a ella en la vida, yo seguía esperando impaciente la llegada de Jemma a la iglesia. A mi mente vino un pensamiento algo que me decía que esto no iba a ser una simple boda, como si algo fuera de lo normal, fuera de este mundo estaba por suceder; algo que podría a prueba cuanto a amo a Jemma, algo que nos marcaría y el miedo a perderla invadió mi ser.
—Tom—me llamo Tilda—ahí viene Jemma.
— ¡La novia! ¡Ahí viene la novia! —secundo gritando Benedict.
—Se ve tan hermosa como una reina ¿no Tom? —me pregunto Tilda con una sonrisa al mismo tiempo que Jemma tomaba la mano de Tony para caminar por el pasillo de la Iglesia.
La marcha nupcial comenzó a sonar. Todos ya estábamos listo y en nuestros lugares. Las damas de honor de Jemma comenzaron a desfilar por el pasillo; cuando ellas llegaron al altar llego el turno de Jemma. Ella caminaba con elegancia por el pasillo tomada del brazo de ese exentico millonario que siempre la molestaba. Tony Stark. Todos admiraban la hermosura de Jemma, parecía un ángel.
Voltee a ver a mi madre y a mis hermanas que sonreían y lloraban de felicidad. A ellas no les importaba que Jemma y su hijo fueran de otro mundo, ellas solo querían verme feliz.
Al llegar hasta donde yo estaba en el altar, Stark le dedico una última mirada a mi novia y tomo sus manos.
—Se feliz Jemma—le dijo el millonario—y tu Hiddleston—me volteo a ver aun tomando a Jemma de las manos—cuídate por que si le rompes el corazón te partiré la cara y no por nada nos llamamos Vengadores…
—Ya, ya, ya Tony—le dijo Jemma dándole unas palmaditas en su hombro para calmarlo—Tom cuidara bien de mi te lo aseguro.
—Más le vale porque si no Coulson me mata—contesto el millonario refiriéndose al hombre que cuido de Jemma y ella lo consideraba su padre. Stark aun no bajaba del altar, podía apostar que estaba buscando su momento de brillar y lucirse en nuestra boda pero Jemma lo detuvo.
—Stark tengo que casarme ¡baja del altar ahora!
—Que mal genio Frost—le dijo al mismo tiempo que le besaba la frente con cariño paternal—te quiero traviesa—con esas últimas palabras Tony bajo del altar.
Le ofrecí mi mano a Jemma y ella tomo con delicadeza mi mano. La acerque más a mí, ambos estábamos en el altar dispuestos a todo, dispuestos a olvidar que éramos de mundos diferentes, dispuestos a ser uno solo.
—Queridos hermanos, estamos aquí reunidos para celebrar la unión de estas dos personas…—el sacerdote continuo con su discurso inicial.
—Jemma…—le susurre inclinando un poco a mi izquierda para que ella me pudiera oír.
— ¿Si? —me dijo en un susurro mientras el sacerdote continuaba con toda su cháchara.
— ¿Puedo… decirte algo?
— ¿No puedes esperar a los votos? —pregunto ella entre dientes mirando al sacerdote de reojo.
—Es que…siento que si no te lo digo ahora no podre decírtelo después—la mire con preocupación y con la mirada que le dedicas a esa persona que estas a punto de perder.
— ¿Qué pasa Tom? —volteo a verme a los ojos.
—Prometo amarte cada momento para siempre—le dije sin importarme que el sacerdote me llamara la atención. Tenía que sacarme eso del pecho. El sacerdote tosió fingidamente llamando nuestra atención.
— ¿Tiene algo que decir joven? Los votos son después—me reprendió el sacerdote mirándome a través de sus anteojos.
—No, no, continúe por favor—dije yo con una sonrisa mirando de reojo a Jemma que se reía.
—Bien…—continuo el clérigo—aquí estamos ante dos jóvenes que vienen dispuestos a unir sus vidas en sagrado matrimonio; están dispuestos a dejar el "tu" "yo" "mío" "tuyo" para darle paso al "nosotros" y "nuestro". El matrimonio es la máxima prueba de amor hoy en día y ellos están aquí para dar esa prueba y ese gran paso. Están aquí para hacer público su amor—el sacerdote continuaba hablando mientras mi corazón latía deseos de ser el hombre que velara por los sueños de Jemma, deseoso de ver como nuestras vidas se unían en una sola, de ser testigos de que el dolor de una mujer de cabellos blancos se ha evaporado al igual que mi soledad. La verdad también me siento ansioso por la noche de bodas. Le tenía una bella sorpresa para esa noche tan especial—… Tom Hiddleston—me llamo el clérigo— ¿aceptas a esta mujer como tu legitima esposa para amarla y respetarla en la salud y en la enfermad, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte los separe?
—Por siempre y para siempre—tome las manos de Jemma y la vi a los ojos con todo el amor que le tenía—acepto.
—Jemma… ¿aceptas a este hombre como tu legitimo esposo para amarlo y respetarlo en la salud y en la enfermad, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte los separe?
Jemma me miro con una sonrisa en el rostro.
—Tanto como duren nuestras vidas—sus ojos brillaron como dos luceros—acepto.
—Bien si hay alguien que se oponga a la unión de estas dos personas que hable ahora o calle para siempre.
Un miedo inundo todo mi ser. La única persona que se podría oponer a nuestra unión estaba muerta o al menos eso creíamos todos.
[Loki]
—Señor…—dijo un gigante de hielo arrodillándose ante mi—los rebeldes han aceptado rendirse—sonreí maliciosamente.
—Excelente, díganle a Amora que ya puede ir a visitar a Karnilla. Es hora de que los nueves mundos estén en mi poder.
El gigante salió del salón del trono para cumplir con mi orden. Mi plan iba la perfección y nada lo podría arruinar, ni siquiera el odioso de Thor. Todo está casi terminado, ahora soy el rey de Asgard y… necesito a mi reina. Era el momento de ir por Jemma.
Sentado en el trono la comencé a buscar a mi amada reina. Ella aun estaba en Midgard, en un extraño edificio midgardiano. Maldición hay muchas personas con ella, entre ellos están los malditos Vengadores. Todos iban vestidos con elegantes ropas midgardianas; bueno si a eso se le puede decir elegante. Todos miraban hacia enfrente y sus vistas se enfocaban en dos personas. Eran… ¡Jemma con otro hombre! Ambos se veían felices, estaban tomados de la mano, el tipo vestía un traje y Jemma estaba aun más hermosa con… ¡¿un vestido de novia?! ¡¿Qué rayos está pasando?! Procese toda la información hasta que lo entendí todo perfectamente. ¡Jemma se estaba casando con otro hombre! La sangre me hirvió en las venas, los celos y el enojo me cegaron.
¡Debo ir por lo que es mío y me pertenece! No me importa a que costo pero recuperare a Jemma, ella es solo mía.
Tome a Gungnir y salí hecho una furia del salón del trono caminando a grandes zancadas. Llegue al Bifrost y lo abrí para ir a Midgard, matar a todos y recuperar lo que me pertenece.
El Bifrost me absorbió llevándome a Midgard.
[Jemma]
—Hable ahora o calle para siempre…—fueron las palabras de el hombre que estaba uniendo mi vida con Tom. Cuando el termino de pronunciarlas el miedo me invadió.
El viento comenzó a soplar dentro de la iglesia. Voltee hacia mis espaldas para ver qué era lo que estaba sucediendo, que era lo que provocaba aquel extraño efecto.
A mitad del pasillo se había formado un remolino. ¡Era el Bifrost abierto! El Bifrost estaba dejando a alguien a mitad del pasillo ¿Quién podía ser? Me abrace a Tom presa del miedo y la incertidumbre.
El Bifrost se cerró dejando su usual marca y dejando a alguien a mitad del pasillo. Al ver aquella figura casi me caigo desmayada ¡Era imposible! ¡Él estaba muerto! Él venía con sus ropajes reales asgardianos, Gungnir en mano, cabellos azabaches largos, su armadura dorada, su larga capa verde, ese casco de cuernos y sus ojos verde esmeralda encendidos en ira.
—Loki…—susurre.
[Loki]
Todos me miraban expectantes y asustados, todos estaban agachados temerosos de mi sublime presencia.
— ¡¿Qué haces tu aquí?! —vaya era el hombre de hierro.
—Viene por ese trago que tenemos pendiente—dije burlón.
— ¡¿QUÉ HACES AQUÍ?! —volvió a preguntar el mortal que antes solía tener una luz en el pecho; ignore su pregunta.
—Soy Loki de Asgard y he venido aquí con único propósito.
—Vaya parece que ya no es glorioso—dijo la zorra de Natasha.
—Pero que tenemos aquí una perra llorona bien vestida—dije altanero— ¿y ya saldaste tu deuda con Barton?
— ¡Maldito desgraciado! —Grito Barton— ¡No dejare que te vuelvas a meter en mi cabeza! —este saco un arco y me tiro con una de sus flechas. Con un ligero movimiento de mi mano la desvié y termino explotando en la pared detrás de mí y reí burlonamente.
— ¡Loki! —aquella gruesa voz que tanto odiaba se escucho y yo sonreí.
—Mi querido hermano—dije burlón—el gran y poderoso Thor—lo vi abrazado de su patética mortal y ella entre sus brazos escondía una pequeña niña de rubios cabellos y ojos azules. ¡Vaya! Thor tenía una hija con la mortal. Supe cual sería mi siguiente movimiento cuando Jemma estuviera conmigo.
—Loki salgamos, resolvamos esto civilizadamente afuera—pidió amablemente el nórdico.
—No he venido a dialogar contigo hermano.
— ¿A qué has venido? —pregunto Natasha.
—Por algo que es MIO.
— ¡Aquí nada te pertenece cuernitos! —dijo el hombre de hierro quien ya portaba su brillante armadura—así que ¿Por qué no te largas? —me dijo apuntándome con sus múltiples armas como aquella vez en Stuttgart.
—Esta vez no será tan fácil.
— ¡Lárgate! —grito disparándome con sus armas.
Rápidamente hice un campo de fuerza que me cubrió del ataque del midgardiano. Ataque al midgardiano disparándole con Gungnir y el hombre de hierro cayó desplomado en el suelo. Con poder estrelle a Gungnir contra el suelo.
— ¡De rodillas! —les pedí a los presentes.
— ¡Yo no me arrodillare ante ti! —grito alguien a un lado de mi.
¿Qué? ¿Quién osaba desafiarme? Gire mi vista y me encontré con un midgardiano de cabello rizado aun que no se le notaba mucho por el peinado y color castaño cenizo, sus ojos eran azules como los de… ella y recordé que era lo que me tenía aquí pero… ¿Dónde estaba Jemma?
— ¿Quieres eres tú? —le pregunte.
—Alguien que no se arrodilla ante tiranos como tu—midgardianos valientes y estúpidos.
El rostro de ese midgardiano se me hacia familiar, como que ya lo había visto antes pero ¿Dónde?
—Estúpido mortal tu lealtad me pertenece a mí.
—No me digas—dijo burlándose de mí y lo vi sonreír fue ahí donde lo reconocí ¡El era el hombre con el que Jemma se estaba casando!
— ¡Tu! —Lo apunte con Gungnir— ¡¿Dónde está?!
El semblante del midgardiano cambio de ser burlón a uno lleno de miedo.
— ¿De que hablas? —él sabía perfectamente de que estaba hablando.
— ¡¿Dónde está ella?! ¡Ella es MIA! ¡Es mi propiedad!
— ¡Ella no es un objeto que puedas poseer!
— Te arrepentirás de tratar de quitarme lo que es mío—le dispare al midgardiano con Gungnir pero vi como un rayo de hielo desviaba el rato de Gungnir. No podía ser.
— ¡No Loki! —grito aquella mujer de cabellos blancos parándose frente al midgardiano.
—Jemma…—susurre, se veía tan hermosa con su vestido de novia, como yo siempre soñé verla.
— ¿Quién te crees que eres para acabar con mi felicidad?
—Tú me perteneces…—comencé a caminar hasta ella—tu felicidad está conmigo, tu eres mía y de nadie más.
— ¡Ya no te pertenezco! —me grito a la cara en sus ojos vi algo que jamás había visto dirigido a mi persona… odio, odio puro.
— ¡Eres mía! —La tome por los brazos— ¡te he marcado con mi esencia, cada noche que te hacia mía! ¡Me perteneces! —por más que la zarandeaba por los brazos y la miraba molesto, ella no apartaba su mirada llena de odio y resentimiento.
— ¡Déjala en paz! —grito el midgardiano.
— ¡Tú no te metas imbécil, esto es entre ella y yo! ¿Verdad querida? —acaricie su mejilla pero ella aparto mi mano enfurecida.
— ¡Yo no soy tu querida! ¡Ya no más! Eres un desgraciado Loki ¿Cómo se te ocurre aparecerte el día más feliz de mi vida después de que me hiciste creer que estabas muerto? ¡¿Por qué?! —por sus mejillas corrían lagrimas de enojo y tristeza, quería estrecharla en mis brazos como antes pero debía ser fuerte.
— ¡Lo hago por nosotros! ¡Por ti!
— ¡¿Por mi?! ¡¿Fingiste tu muerte por mí?! ¡¿Me hiciste llorar noches enteras y sufrir creyendo que no te amaría más por mí?! —ella se rio—esto no fue por mi esto fue solo por TI—dijo ella golpeándome el pecho con su dedo índice.
—Bien fue por mi lo admito pero no quería lastimarte.
— ¡¿No querías?! ¡¿Sabes cuantas noches llore tu muerte deseando que fuera una mentira?!
— ¡Jemma por todo los dioses! —Grite— ¡Creí que habías madurado y dejado de ser patética!
— Sabes que… si era patética ¡Fui patética al amarte! —aquello me hirió ¿ya no me amaba? Ella lloraba y el midgardiano le ponía la mano sobre el hombro. Al verlo tocar a mi Jemma me enfureció aun más.
— ¡Te quejas que yo te he fallado! ¡¿Y tu como le llamas a esto?! ¡Dices amarme pero te revuelcas con este maldito hijo de…!
— ¡Lo que hago con él no te importa y ya no te amo!
—Eres una zorra—le dije y ella me abofeteo fuertemente.
—Cállate—me pidió.
Había regresado por lo que es mío y era hora de recupéralo, la tome en mis brazos y la bese. Jemma comenzó a forcejear y no me correspondía el beso. Ella nunca se resistía tanto a mis besos.
— ¡Suéltala! —grito el patético midgardiano.
Deje de besar a Jemma y la hice a un lado.
— ¿Tú crees que voy a dejar ir lo que me pertenece? ¡Sobre mi cadáver!
—Que así sea—me reto el idiota y yo reí con sonoras carcajadas —sí que eres idiota—dije entre carcajadas.
—Tom…—susurro Jemma. Así que así se llama el midgardiano. Repetí su nombre en mi mente y lo maldije mil veces.
—Vaya, vaya —pude decir cuando termine de carcajearme—el sistema de creencias de los midgardianos no deja de sorprenderme ¡Nadie lo ayude! Esto es entre Tom y yo.
— ¡No te atrevas! —comenzó a golpearme Jemma por la espalda.
— Quítate— tome a Jemma por los brazos y el empuje haciéndola caer al suelo.
— ¡No la toques maldito! —grito Tom.
— ¡Dame tu mejor golpe! —lo encare, deje a Gungnir en el suelo y ambos nos pusimos listo para atacar — ¡Anda! ¡Golpéame!
— ¡Esto es por Jemma!
El midgardiano dio el primer golpe pero lo esquive. Así estuvimos por un tiempo el trataba de golpearme pero yo era más rápido y lo esquivaba con gran facilidad, los midgardianos eran tan lentos. Cansado de este juego le di un simple puñetazo en su cara de niño bonito haciéndolo caer al suelo de inmediato.
— ¿De verdad crees que vas a vencerme?
—El no pero yo si—dijo Jemma saliendo detrás de mí y parándose frente a su midgardiano caído.
Observe fijamente a Jemma ¿ella quería pelear conmigo? ¿Por un estúpido midgardiano? Jamás había peleado de esta manera con Jemma. Solo la golpee una vez para noquearla y no arruinara mis planes. ¿Tenía miedo de no derrotar a Jemma? ¡Para nada! Soy más fuerte y poderoso que nunca. Lo único que tenía miedo es que podía herirla incluso matarla si no era cuidadoso.
— ¿De verdad crees que la Jemma que conociste sigue aquí? No Loki, tú la mataste junto con el antiguo Loki, frente a ti esta una nueva Jemma que ni se deja humillar y está dispuesta a defender su felicidad a capa y espada una felicidad al lado de ese hombre de ojos azules y no contigo.
—Te arrepentirás de esto Jemma ¡Tu solo me perteneces a mí! —me sentía temblar del odio y de coraje.
Ambos preparamos nuestras manos, no para pelear a golpes si no… con magia. Las manos de ella estaban listas de mis manos salieron destellos verdes.
—Me canse de sufrir—dijo Jemma entre lágrimas. Una ventisca helada se comenzaba a sentir—me canse de que me humillaras—copos de nieves comenzaron a caer y a remolinear a nuestro alrededor—ya no soy esa niña estúpida que se enredaba tan fácil en tus mentiras ¡Ya no!
Me lanzo un rayo de hielo el cual yo detuve con magia. A causa de la ventisca y el remolino de nieve que Jemma creo no se veía nada más. Solo estábamos nosotros dos en el centro de ese remolino. Una mezcla de colores y brillos azules y verdes se dejaban ver a causa de nuestra pelea.
— ¡Eres mía!
— ¡Jamás volveré contigo! ¡Déjame ir!
— ¡Eso jamás! ¡Jamás te voy a dejar ir, eres mía y siempre lo serás, me pertenecen tu cuerpo y tu alma! —Ella me miro con miedo, ella no quería estar conmigo pero yo no podía dejarla ir—te amo Jemma.
— ¡No sigas! —se llevo las manos a sus oídos y el remolino de nieve se hizo más fuerte.
— ¡Te amo!
— ¡Ya basta! —grito, el remolino de nieve desapareció entrando en Jemma y luego salió de ella como una explosión y me golpeo.
— ¡Agh! — caí de espaldas al suelo. Aquello en Jemma era nuevo, jamás la había visto mezclar sus poderes con sus emociones y eso la hacía más fuerte.
Me levante lentamente. Ella me daba la espalda pero veía lo agitada y cansada que estaba. Tom corrió hasta ella y el trato de sostenerla en sus brazos. Aquello me enfureció demasiado.
— ¡Ya basta de juegos! —me levante molesto, tome a Gungnir, le lance a Jemma un destello verde que salió de mi mano y ella cayó al suelo.
¿Qué hice? No me había dado cuenta de la gravedad de lo que había hecho hasta que la vi en el suelo. No estaba seguro de cuanta energía le había lanzado. Camine a agrades zancadas hasta ella y la cargue sobre mi hombro. Con mi magia apartaba a todo aquel que se me atravesaba en mi camino. Llegue a la marca que el Bifrost había dejado en el suelo. Golpee a Gungnir contra el suelo.
— ¡Mami! ¡No! —un niño venía corriendo hacía mi… él era mi viva imagen de cuando era pequeño, pero… no podía ser… a menos que…. ¡No! Eso no es posible… sentí un vuelco en el corazón cuando nuestros ojos se encontraron… ese niño es…
— Mi hijo…—susurre.
Cuando iba a caminar hasta él para llevármelo conmigo el Bifrost ya nos había envuelto a mí y a Jemma de regreso a Asgard. Nuestro único hogar.
[Jemma]
Las imágenes me envolvían y eran algo confusas en mi mente. Veía a Loki morir y luego estaba vivo pero… ¿Qué acaso eso no había sido un sueño cruel solamente? Pero… ¿Cómo era posible que él estuviera vivo?
Tenía tantos sentimientos encontrados. Me sentía muy feliz de que Loki no estuviera muerto pero me sentía mucho más molesta y dolida por que una vez más me había mentido con su muerte. Cuando cayó del Bifrost lo perdone porque tal vez el creyó que iba a morir pero no fue así, pero esta vez fue diferente. Lo hizo a propósito y con dolo.
Todo lo que Tom y yo nos habíamos tardado en restaurar nuestros corazones y sanar nuestras heridas. Llegaba Loki y lo destruía todo dejándome más rota y herida que antes.
Mi cabeza me dolía mucho, pero la verdad es que me había dado un buen golpazo cuando caí. Comencé a abrir los ojos lentamente, una tenue luz iluminaba el lugar. ¿Dónde estaba?
Me senté y pasee mi mirada por el lugar, era un calabozo, me levante y sentí pesadas mis manos.
— ¿Qué? —murmure y baje la vista a mis manos y vi unos grilletes que las aprisionaban— ¿Qué es esto?
¿Dónde estoy? Vi una ventana en el calabozo por la cual entraba la luz que iluminaba la celda. Como pude arrastre los grilletes y me acerque a la venta lo más que los grilletes me dejaron. Observe el lugar a través de la ventana.
—Asgard— murmure cuando reconocí el lugar.
¿Cómo llegue hasta aquí?... Loki. De seguro fue él quien me trajo hasta aquí pero… ¿Qué paso en Midgard? ¿Qué paso con Tom? ¿Cómo le diría a mi hijo que ese monstruo que vio era su padre?
—Tengo que salir de aquí. —dije desesperada.
Estiraba las cadenas con fuerzas pero nada pasaba. Se me ocurrió congelar los grilletes, trataba de congelarlos pero no pasaba nada ¿Qué rayos sucede? Eso siempre funciona.
—Son grilletes mágicos querida—me sobresalte al escuchar la voz de mi captor.
— ¿Por qué me trajiste aquí? —pregunte molesta.
—Este es tu hogar—me sonrió de manera cínica.
—Ya no más— solté con rabia.
—Pues aun que no quieras tú te vas a quedar aquí—me miro molesto el moreno.
— ¡¿Encerrada?! —le grite.
—Mejor así que con ese imbécil— soltó con veneno sin perder la calma.
—Loki…—murmure, no soportaba estar en esta situación. Un momento estaba a punto de ser feliz con el mejor hombre y al otro el hombre al que le había pertenecido mi corazón y creía muerto, ahora estaba vivo.
—Mírate…—me miro de arriba abajo con una sonrisa burlona—estas pérdida.
—No estoy perdida estoy ROTA—dije con dolor—TU, tu estas perdido. Toda mi vida te he necesitado, pero me di cuenta que puedo sobrevivir sin ti, caminar, hablar. Todo era jodidamente al revés, tú me necesitabas a mí— sentía que se me quebraba la voz pero no iba a ser débil ahora, en los ojos de Loki podía ver que le dolía la verdad de mis palabras pero el cambio el dolor por ira.
— ¡Bien tienes razón, te necesito más que a nada en mi vida, te necesito más que el jodido aire que respiro! ¡Tú eres mía y me perteneces! —estaba harta de eso. Decía necesitarme y que según le pertenecía pero él me abandono como un perro mugriento.
— Loki…—le dije tratando de no perder la calma—me tuviste, me tuviste años atrás y te fuiste, me hiciste creer que estabas muerto y esta vez a propósito ¿Por qué? No espera ya lo sé, todo porque Loki desea un trono.
—Jemma sabes que es mi derecho y me fue arrebatado, y si te deje ir pero ahora… quiero que todo dependa de ti…
— ¡¿De mi?! Esto no tiene que ver conmigo es sobre ti y siempre es sobre ti, lo que tú quieres y necesitas. ¿Sabes? Parece que solo me quiere cuando no puedes tenerme, cuando tus planes de conquista fallan o ya tienes lo que querías, siempre estuve en segundo plano en tu vida. Siempre estuve después de tu enfermo deseo de obtener un trono—el me dio la espalda, no podía verme a la cara sabiendo que todo lo que le decía era verdad— Loki no puedes solo sentarte ahí y destruir la vida de los que amas, de los que decías amar.
El se volteo y me miro con ojos encendidos de ira.
— ¡A ellos no les importo destruir mi vida cuando juraban amarme!
—Yo nunca te hice daño Loki…—trate de tragar para deshacer el nudo en mi garganta. Cerré un momento los ojos para contener las lagrimas que luchaban por salir—te ame y te protegí con toda mi vida ¿y cómo me pagabas tu? Despreciándome, hiriéndome, humillándome lo peor de todo es que lo sigues haciendo y juras amarme.
— ¡¿Crees que a mí no me lastimo verte con ese imbécil?! —me grito y me zarandeo tomándome por los brazos.
— ¡Creí que estabas muerto! —Le grite perdiendo la paciencia— ¡¿Qué esperabas?! ¡¿Qué te esperara por la eternidad?!
— ¡Yo tenía que vengarme de todo lo que me hicieron!
— ¡Fue ridículo!
— ¿Qué fue ridículo? —pregunto confundido.
— ¡Fue ridículo ponerme en esta tortura por tanto tiempo!
— ¡¿Quieres callarte?! ¡¿Por una vez en tu vida puedes escucharme?! —Me volvió a sacudir— ¡Tienes que saber lo que paso!
— ¡No quiero saber nada!
— ¡Escúchame de una maldita vez!
Me soltó de su agarre y comenzó a narrarme los sucesos en Asgard. Caminaba por la celda y me contaba como reino por un tiempo con la imagen de Odín. También me dijo que ahora el poseía el poder del padre de todo. Loki me contaba cosas de su bien elaborado plan y como ahora Asgard estaba bajo su reinado.
— ¡Me mentiste! —le escupí las palabras a la cara.
— No puedes cambiar el pasado, lo hecho, hecho esta—sentí que se lo decía mas para él mismo que para mí.
—Eso no te justifica.
— ¿Ah no? ¡Pues ahora tú trata de justificarte cómo es que me ibas a engañar casándote con otro hombre! —me grito el mago hecho una furia.
— ¡Creí que estabas muerto! —le grite de igual manera.
— ¡Me viste vivo!
— ¡Me hiciste creer que era un sueño! —grite recordando que Odín quien en realidad había sido Loki me trato de convencer que solo había sido un sueño. — yo te amaba Loki—susurre.
— ¡Cállate! ¡No es cierto! ¡Hubieras respetado mi memoria!
— ¡Lo hice por muchos años! Pero… era momento de dejarte y ser feliz por mí y por…—me mordí la lengua, no le iba a mencionar a Loki nada sobre Erick.
— ¡Te hubiera quedado en Asgard pero preferiste irte con Thor! ¡Me abandonaste y prometiste que siempre ibas a estar ahí para mí! — podía ver en los ojos de Loki el dolor y como se cristalizaban por las lagrimas. — ¡Lo prometiste! Pero tú y Thor me dejaron atrás…. Se olvidaron de mí.
—No es justo… no es justo que nos juzgues así.
— ¡¿Crees que no es justo?! ¡¿Y todo lo que me hicieron a mí?!
— ¡Lo ves! ¡De eso es lo que hablo! ¡Solo piensas en ti y en todo el daño que te hicieron pero jamás piensas en el daño que haces! ¡Mi madre siempre tuvo razón sobre ti! —le dije con odio recordando las palabras de mi madre sobre los gigantes y Loki cuando regresamos a Glerheim— ¡Lo tuyo solo era un amor egoísta, decías amarme porque te sentías bien conmigo! ¡Fui una estúpida al enamorarme de ti! —le grite.
— ¡Y yo un imbécil al corresponder tu amor! —sus palabras me dejaron callada, esto era mucho para mí, podía escuchar mi corazón romperse en mil pedazos, ya no aguantaba y me rompí a llorar.
Caí en mis rodillas y llore. Con mis lágrimas deje salir el dolor y el odio que me oprimían el pecho. Entre mis sollozos escuche el llanto de alguien más y solo Loki estaba conmigo. Incrédula levante la mirada; se había recargado a la pared abrazaba sus piernas a su pecho y lloraba sobre ellas.
Me senté en el suelo y también abrace mis piernas para menguar el dolor de mi pecho. ¿Cómo llegamos a esto? De ser dos personas que se amaban ahora éramos como dos extraños que se gritaban y se veían con odio… estábamos tan lastimados.
—Hay mucho dolor—dijo Loki rompiendo el silencio. Lo voltee a ver y estaba en su misma posición solo que veía al suelo con tristeza— y… no sé cómo detenerlo, no sé una mierda. — no sabía si debía hablarle o quedarme callada.
— ¿Qué te lastima?
—Yo… es… maldición, son todos y nunca para.
Decidí sincerarme con él.
—Lamento si te lastime inconscientemente.
— ¿Por qué jamás me odiaste? —Me miro con ojos rojos llenos de lagrimas— siempre tuviste amor para mí.
— Te amaba más de lo que te podía odiar, solo… tenía que escoger que sentir.
— ¿Cómo puedes escoger que sentir?
— No es fácil… solo creo que… debes recordar que lo que realmente importa.
— ¿Te importo? —medite aquella pregunta, busque en mi corazón y encontré la respuesta.
—Si—le dije sinceramente mirándolo a los ojos.
— ¿Aun me amas? —vi tantas emociones en sus ojos, se me seco la garganta ¿realmente aun lo amaba? no podía engañarlo, ni engañarme a mi misma la respuesta la estaba gritando mi corazón. Trate de hacer oídios sordos pero no pude— ¡DIME! —grito desesperado por una respuesta.
— Te amo…— le dije y vi como sus ojos instantáneamente recuperaba el brillo perdido y ahí estaba… mi Loki, pero a mi mente vinieron unos ojos azules que fueron lo que me devolvieron la vida… Tom—pero… Tom se ha ganado mi corazón—admití.
—Ahora todo tiene sentido…—se paro molesto—porque no importa cuánto digas que me amas…—cerro los ojos y murmuro palabras que me dolieron— no fue real…
— ¡Oye! —Me pare molesta— ¡Tú no sabes lo que yo quiero porque nunca te ha importado!
Me miro con miedo, me acaricio los hombros con cariño.
—Claro que me importas.
—No más que tu trono—solté las palabras con veneno.
Me miro triste y acaricio mi mejilla. Extrañaba su dulce tacto en mi piel pero me tenía que mantener fuerte.
— Siempre jodo todo, creo que eso es todo lo que hago—trago saliva ruidosamente—pero es que… tengo miedo.
— ¿Miedo de que?
—A… perderte para siempre—detallaba mi rostro con sus manos—todo es mi culpa Jemma pero… confía en mí cuando…—lo interrumpí molesta, me solté de sus caricias y me aleje de él.
— ¡¿Confiar?! Ya no puedo confiar en ti, no quiero y no tengo espacio.
Vi la furia en sus ojos. Camino hasta la puerta y la abrió.
— Bien si así es como son las cosas, entonces te quedaras en esta mazmorra ¡PARA SIEMPRE! —grito y salió azotando la puerta.
Se marcho nuevamente, dejándome sola, encerrada y rota.
