CAPITULO 18: "LA TRAICION"
[Jemma]
Después de que Loki se marcho, me caí de rodillas y solté todo lo que sentía en lágrimas. A mi mente venían los recuerdos de esa vez que nos conocimos y la vez en la que yo lo salve de esos niños que nos querían golpear, también recordé la primera vez que le cante y desee hacerlo sentir protegido.
—Jemma—Loki susurro mi nombre con voz quebrada—no me dejes solo—acaricie su mejilla, le di una pequeña sonrisa y lo vi directo a los ojos.
—Nunca… te dejare solo.
— ¿Lo prometes?
—Te…te lo prometo, ya hay que dormir.
— ¿Y si vuelvo a soñar con los gigantes? —sus ojos se abrieron con miedo y preocupación.
—Yo estaré aquí para ti—en eso comencé a cantar una canción de cuna que mi mamá solía cantar para mí cuando tenía pesadillas—solo cierra tus ojos, el sol se está poniendo, tu estarás bien, nadie puede herirte ahora, ven luz del día, tu y yo estaremos sanos y salvos.
Las lágrimas caían por mis mejillas mientras susurraba la canción… ¿Dónde había quedado esa inocencia? ¿Dónde había quedado ese amor? ¿Dónde quedaron todas las promesas que juramos mantener? Sollozaba en aquella sola y vacía celda. Los recuerdos siguieron llegaron a raudales, no quise recordar aquel momento pero no pude evitarlo… ese momento en que todo cambio entre Loki y yo, que nuestra amistad se convirtió en algo más, cuando nos dimos… nuestro primer beso.
— ¿Era eso?
—Por eso no te quería decir—cruce mis brazos molesta—sabía que te burlarías de mí, y no pienso aguantar tu humillación—cuando Loki se proponía humillara alguien llegaba a ser muy cruel y yo no quería ser parte de eso—me voy—me di media vuelta y antes de comenzar a andar, Loki tomó mi brazo, me volteo y me pego a él, sentía su corazón latir fuertemente en su pecho, nuestras respiraciones chocaban, no lo quería ver a los ojos, en eso tomo mi barbilla y me hizo verlo directo a los ojos, esos ojos que tenía una intensidad de mil soles.
—Sabes…—su aliento roso mis labios—ese fue el beso mas asqueroso que me han dado… y eso que es el único beso que me han dado, imagínate que tan mal tuvo que haber estado—ambos soltamos unas pequeñas risitas, luego él se torno serio y profundizo su mirada—Jemma…—mi nombre se oía perfecto en sus labios—los únicos labios que siempre me he muerto por probar son los tuyos—mis ojos se abrieron en gran tamaño al escuchar esa declaración y mi corazón se acelero—pero nunca me había atrevido a besarte por que no sabía tu reacción—su dedo pulgar acaricio mis labios con delicadeza, su mirada se poso sobre mis labios—no sabría si te agradaría o… dejaríamos de ser amigos, tenía miedo, prefería conservar tu amistad a perderla—su mano que sostenía mi barbilla camino lentamente hasta mi nuca acariciando mi piel haciendo que la electricidad y los vellos de mi piel se erizaran—pero ya no tengo miedo.
Dicho esto me atrajo hacia él acortando la pequeña distancia que queda entre nuestros labios, sus labios se posaron sobre los míos de una manera tierna, la danza entre nuestros labios comenzó, al principio comenzamos a besarnos con la timidez de dos adolescentes, con el miedo de no querer estropear tan bello momento, en eso el poso una de sus manos en mi cintura pegándome aun más a él, me comenzó a besar con más confianza, era un beso muy tierno, yo coloque una mano alrededor de su cuello atrayéndolo más hacia mí, había probado los labios de Loki, eran tan dulces y adictivos, con un beso tuve para no quererme separar jamás de él.
Sentía un cosquilleo en mis labios al recordar ese beso, había sido puro… amor puro. ¿Dónde estaba ahora? ¿Dónde estaba ese Loki que me amaba más que ese estúpido trono? Tantos sacrificios que había hecho por él, lo perdone, le di muchas oportunidades. Lo amaba y creo que… aun lo amo… porque aun me duele en el alma todo lo que él está haciendo. Aun siento como mis piernas me fallan cuando lo tengo frente a mí. Aun siento esas estúpidas mariposas revolotear dentro mi estomago cada vez que él me mira a los ojos. Pero estoy tan molesta con él estoy tan lastimada, herida y rota que no me atrevo a aceptarlo o a decirlo si quiera en voz alta. Necesitaba mantener viva la furia y el odio que sentía hacía Loki y por todo lo que nos había hecho para ser fuerte y por enfrentarme a él cuando el momento llegara. En mi mente aun se mantenía fresco el recuerdo de nuestra pelea en la iglesia. Jamás había peleado con Loki así, esa fue la primera vez que lo habíamos hecho y me temo que no sería la última.
— ¿De verdad crees que vas a vencerme? —dijo Loki.
—El no pero yo si—dije saliendo detrás de él y parándome frente a Tom que estaba en el suelo.
Loki me observo fijamente. Jamás había peleado con él de esta manera. Solo me golpeo una vez para noquearme ¿Tenía miedo de que me derrotara? Posiblemente, pero soy capaz de lo que sea con tal de mantener con vida a Tom y proteger a mi hijo.
— ¿De verdad crees que la Jemma que conociste sigue aquí? No Loki, tú la mataste junto con el antiguo Loki, frente a ti esta una nueva Jemma que ni se deja humillar y está dispuesta a defender su felicidad a capa y espada una felicidad al lado de ese hombre de ojos azules y no contigo.
—Te arrepentirás de esto Jemma ¡Tu solo me perteneces a mí! —Loki temblaba ligeramente del odio y de coraje.
Ambos preparamos nuestras manos, no para pelear a golpes si no… con magia. Mis manos estaban listas, sentía el frio correr por mis venas, de las manos de Loki salieron destellos verdes.
—Me canse de sufrir—dije Jemma entre lágrimas. Una ventisca helada se comenzaba a sentir—me canse de que me humillaras—copos de nieves comenzaron a caer y a remolinear a nuestro alrededor—ya no soy esa niña estúpida que se enredaba tan fácil en tus mentiras ¡Ya no!
Le lance un rayo de hielo el cual é detuve con magia. A causa de la ventisca y el remolino de nieve que estaba creando no se veía nada más. Solo estábamos nosotros dos en el centro de ese remolino. Una mezcla de colores y brillos azules y verdes se dejaban ver a causa de nuestra pelea.
— ¡Eres mía!
— ¡Jamás volveré contigo! ¡Déjame ir!
— ¡Eso jamás! ¡Jamás te voy a dejar ir, eres mía y siempre lo serás, me pertenecen tu cuerpo y tu alma! —lo me miré con miedo, no quería estar con él—te amo Jemma.
— ¡No sigas! —me lleve las manos a mis oídos y el remolino de nieve se hizo más fuerte.
— ¡Te amo!
— ¡Ya basta! —grite, el remolino de nieve desapareció entrando en mi y luego salió de ella como una explosión y lo golpee.
— ¡Agh! — cayó de espaldas al suelo. Aquello en mi era nuevo, jamás había mezclado mis poderes con mis emociones y eso me hizo más fuerte.
Ahora que pienso antes ya había mezclado mis poderes con mis emociones, pero no fueron para atacar a nadie y no fueron las mismas emociones que sentí cuando peleaba con Loki; fueron emociones diferentes, emociones que no había sentido hace mucho tiempo, hasta que Tom llego a mi vida.
—Gracias Tom.
— ¿Por qué? —rozo nuestras narices.
—Por hacer que me vuelva a sentir amada—una lágrima corrió por mi mejilla y Tom la atrapo.
—Siempre te amare.
Nuestros labios se tocaron, uniéndose en un lindo beso. Provee el dulce néctar proveniente de los labios de Tom. Al separarnos enterré mi cabeza en su cuello, me encantaba oler el perfume de Tom. El beso mi cien y recargo su mejilla en mi cabeza.
—Pero… ¿Qué es esto?
Me separe de él y vi que una ligera brisa nos envolvía y un remolino de copos de nieve danzaban a nuestro alrededor formando una atmosfera más que romántica.
— ¿Nieve en pleno verano? —Pregunto extrañado Tom y me miro sonriente— ¿tienes alguna explicación para esto querida?
—Pues dicen que como el invierno es parte de nosotros también es controlado por nuestras emociones.
— ¿Y les pasa todo el tiempo?
—No… tiene que ser una emoción muy fuerte, nunca antes me había pasado esto—admití.
— ¿De verdad? —Asentí— ¿Cómo te sientes ahora?
—Que estoy alcanzando el máximo de mi felicidad.
—Y espero poder mantenerla—sus ojos brillaron como dos luceros.
Tom… mi Thomas…oh mi amor ¿Cómo estará? ¿Qué estará pasando? ¿En que estará pensando? Me dolió el corazón de solo imaginar como la estará pasando. ¿Lo habrán dejado solo? Ay Thomas. Perdóname por meterte en esto, nunca lo quise pero… me enamoraste… me enamoraste día a día con tus palabras, tu forma de ser y tu gran corazón. Nunca había conocido un humano con un gran corazón como el de Tom, aun podía sentir la inocencia de aquel hombre. Era único.
Ahora que lo pienso, ya sé porque todos teníamos esos tontos presentimientos de que me iba a marchar o de que algo iba a salir mal; no era la boda era esto. Yo lo sentí.
— ¿En qué pensabas pequeña? —Pregunto Thor parándose a mi lado y yo reí tímidamente—por esa risita ya me lo imagino. Pensabas en Tom. No estés nerviosa pequeña—me abrazo por los hombros mientras yo seguía preparando mas waffles y comenzaba a hacer unos huevos revueltos.
—No estoy nerviosa solo… ansiosa.
—Ya pronto veras a tu amado y te prometo cuidar bien a Erick para que disfrutes tu noche de bodas—le di un codazo en el estomago.
—No estoy ansiosa por eso tonto. Es que…tengo un presentimiento.
—Jemma…—Thor me tomo por los hombros y me hizo verlo de frente—olvídate de todo pequeña, este es tu día con Tom, este día se hizo para ustedes dos—me guiño un ojo—disfrútalo.
—Gracias Thor.
Mi hijo lo sintió.
— ¿Hoy es tu boda con Tom verdad? —en su inocente voz había un dejo de tristeza, detuve lo que hacía y lo mire a los ojos.
—Sí, así es—su rostro estaba triste y hacia pequeños pucheros—pero… ¿Por qué haces esa cara? —Le di un golpecito con mi dedo índice en su mentón— ¿No estabas feliz ayer? Creí que querías a Tom.
—Si lo quiero pero…—bajo su mirada y vi una pequeña lagrima caer por su mejilla— ¿me vas a dejar por él? —mas lagrimas cayeron por sus mejillas y tome su rostro entre mis manos limpiando sus lagrimas con mis pulgares.
—Claro que no ¿Qué te hace pensar eso?
—Es que… siento que te vas a ir, siento que te perderé para siempre.
Incluso Tom.
—Jemma…—me susurró inclinándose un poco a du izquierda para que yo lo pudiera oír.
— ¿Si? —le dije en un susurro mientras el sacerdote continuaba con toda su cháchara.
— ¿Puedo… decirte algo?
— ¿No puedes esperar a los votos? —pregunté entre dientes mirando al sacerdote de reojo.
—Es que…siento que si no te lo digo ahora no podre decírtelo después—me miró con preocupación y con esa mirada que le dedicas a esa persona que estas a punto de perder.
— ¿Qué pasa Tom? —lo voltee a ver a los ojos.
—Prometo amarte cada momento para siempre…
Los tres habíamos tenido esos tontos presentimientos y si hubiera sido más lista hubiera cancelado la boda. No quise exponer a tal grado la vida de Tom. Jamás lo quise. Los recuerdos de Tom se unieron a los de mi hijo… mi hijo con Loki… mi niño, mi Erick. Aun recuerdo la primera vez que lo tuve en mis brazos.
Las horas que pase en trabajo de parto se me hicieron eternas, pero me olvide de todo aquello cuando tuve a mi bebe por primera vez en mis brazos. Mi bebe era tan hermoso, él era idéntico a Loki, cabellos negros como la noche, su rostro tallado a la perfección, en lo único que se parecía a mi era en los ojos, había heredado el azul cielo de mis ojos y mi nariz respingada. Este bebe que tenía en brazos era el fruto de amor entre Loki y yo.
Acariciaba a mi bebe de forma delicada, era tan pequeño y delicado, creía que cualquier cosa lo podría lastimar, pero para eso me tenía a mí para defenderlo.
Arrullaba a mi bebe en la cama del hospital cuando escuche que llamaron a la puerta.
—Pase—dije sin detener mi arrullo.
—Hola—dijo Thor al asomarse por la puerta—vinimos a ver a mi sobrino.
Thor entro a la habitación y detrás de él entraron todos los vengadores con Pepper y Jane.
—Abran paso—dijo Tony abriéndose paso entre los Vengadores—el tío millonario va a pasar—Tony se paró a mi lado en mi cama de hospital y observo al bebe.
—Oye—dijo Thor—yo soy más rico que tú.
—Sí pero recuérdame Thor ¿Quién está viviendo en MI torre? —Thor no le contesto al millonario— ¡Exacto! Ahora déjame admirar a mi sobrino—miro a mi bebe y acaricio sus negros cabellos— ¡Vaya! ¡No lo puedo creer! ¿Este pequeño tan lindo es hijo de cuernitos? ¡No puedo creer que algo tan bonito e inocente haya salido de él!
—En realidad salió de Jemma—bromeo Clint y todos rieron.
—Déjame cargarlo—pidió Thor, le di a mi bebe; a pesar de lo brusco que podía ser Thor esta vez lo vi ser demasiado delicado al tomar a mi bebe en sus brazos—es tan pequeño…—dijo Thor mientras miraba absorto a mi primogénito—es idéntico a… él. Así es como lo recuerdo cuando Padre lo trajo a casa.
— ¿Cómo le vas a poner Jemma? —pregunto Janet.
Mire a mi bebe y lo pensé por un momento y a mi mente vino el nombre perfecto.
—Erick—dije con una sonrisa.
— ¿Y eso por qué? —pregunto Jane acariciando los cabellos de mi bebe.
—Significa "Rey Eterno" —sonreí y Thor me regreso a mi bebe.
—Solo espero que no se vuelva loco por un trono—bromeo Tony y lo fulmine con la mirada.
—Él es el heredero al trono de Glerheim. —aclare.
Acaricie a mi bebe en eso el tomo mi dedo y fue una sensación que nunca olvidare.
Erick… mi niño. Maldición. ¿Cómo le diría a Loki que teníamos un hijo? ¿Y si le decía y lo mataba? ¿Y si no me creía? ¿Y si creía que era de Tom? No sé qué hacer. Solo sé que quiero salir de este maldito lugar y estar en los brazos de mí amado Thomas, tener a mí bebe entre mis brazos y estar en la cálida compañía de mis amigos los Vengadores.
Me pregunto ¿Qué estarán haciendo en este momento mis queridos amigos? ¿Estarán planeando algo para venir a Asgard a rescatarme? ¿Loki habrá regresado a matarlos? ¿Qué ha sido de ellos?
De pronto se escucho una fuerte explosión y el lugar dio una sacudida ¿Qué estaba pasando? Me levante y camine a la ventana para ver que estaba pasando. Las cadenas que me tenían atada de manos no me dejaron acercarme por completo a la ventana. No podía ver nada, solo veía personas correr de un lado a otro, también había ogros y gigantes de hielo por la calle. Estos últimos iban en dirección al Bifrost. ¿Qué estará ocurriendo? Estire el cuello lo mas que pude para intentar ver algo pero no veía más de lo que podía.
Camine un momento pensando y meditando sobre lo pasado entre Loki y yo. Los estruendos se siguieron escuchando por más tiempo. Escuche un ruido provenir de la puerta; me le quede viendo fijamente a este esperando que Loki entrara por esta a llevarme nuevamente a la fuerza por algún motivo. La puerta se abrió lentamente y me espere a todo mundo menos a aquella mujer de cabellos rubios que tanto odiaba.
—Amora…—dije con la mandíbula tensa y los dientes apretados. Camine hacia atrás alejándome de ella. Ella entro y cerró la puerta detrás de ella, me miro con una sonrisa altanera.
—Así que Loki y tu ahora juegan al dominante y la sumisa—dijo mientras veía las cadenas en mis manos y se acercaba peligrosamente a mi—aun que siempre has sido una perra llorona.
—Aquí la única perra eres tu bruja—dije con rabia. Ella sonrió con malicia y se siguió acercando a mí hasta que ya no pude retroceder mas por que las estúpidas cadenas no me dejaron.
—Siempre quise hacer esto—dijo ella cuando me tuvo lo bastante cerca.
— ¿Hacer qué? —pregunte confundida. Rápidamente Amora me tomo por el cuello y me alzo haciendo que las cadenas se estiraran y mis pies no podían tocar el suelo.
—Todos esos malditos días que pase en Midgard, todas las veces que luche con ese puñado de midgardianos inútiles y contigo y jamás pude dañarte por que el estúpido de Loki sigue enamorado de ti y no me prohibió dañarte pero ¿Qué crees? Él no esta aquí—dijo haciendo un puchero.
—Eres….una… bruja. —dije con dificultad.
—Si dime algo que no sepa—me soltó con brusquedad y caí de rodillas al suelo. Ella se alejo caminando—dime Jemma… que se siente que el hombre que siempre amaste te este mintiendo y engañando —volteo a verme con una sonrisa malévola.
—Que te jodan. —dije mientras aun intentaba regular mi respiración.
—Hay Jemma—camino en mi dirección—siempre fuiste una niña tonta e ilusa. Creíste ciegamente en un hombre que jamás debiste creer, en el único que jamás debiste creer.
—Cállate—dije con coraje. Sabía que me equivoque con Loki pero el corazón siempre quiere lo que quiere.
— ¿Qué? —se puso en cuclillas y tomo mi mentón— ¿Te molesta saber que el hombre que mas amaste te engaño? Y no solo con simples mentiras Jemma ¿crees que te fue fiel? ¿Qué solo fuiste su única mujer?
Mire los ojos de aquella mujer con miedo. Yo… yo había sido la única mujer en la vida de Loki ¿o no? ¿Él no sería capaz de engañarme en la cama o sí? Yo lo hice pero… yo creí que estaba muerto y estaba borracha… pero ¿Él?
— ¿Qué quieres decir? —sentí que la voz se me quebró y me odie por ser tan débil. Amora se acerco a mí hasta llegar a mi oído.
—Tu amado Loki…se acostó conmigo—susurro en mi oído. Ella lentamente se alejo de mí y me soltó.
Sentí como mi roto corazón volvía a romperse ¿Aquello era posible? No lo sé pero sentía que me estaba muriendo, que el aire me estaba faltando. Loki… me… me engaño y no solo con esto si no que… se acostó con Amora… Voltee a ver a la encantadora y mi mente cruel se imagino a ella con Loki. Sentí como una lágrima caía por mi mejilla…
—No…—fue todo lo que pude decir antes de comenzar a llorar en silencio.
—Así es querida y debo decirte que él quedo muy complacido—se miro las uñas.
De golpe abrieron la puerta y Amora volteo sobre saltada pero se tranquilizó al ver que solo era su hermana.
— ¿Qué quieres Lorelei? —dijo con fastidio.
—Está perdiendo—dijo la pelirroja con la respiración agitada y viendo asustada a su hermana mayor.
—Maldición—gruño y esta me volteo a ver—plan B hermana—Amora con magia soltó mis cadenas y me dispuse a atacarla pero esta me freno con su magia, me inmovilizo de pies y manos y me amordazo la boca—vámonos. Las tres salimos del calabozo— ¿Dónde están?
—La última vez que los vi estaba peleando afuera del salón del trono.
—Bien.
¿Qué estaba pasando? ¿Por qué me estaban llevando estas brujas? ¿Quiénes estaban peleando? Todas mis preguntas quedaron resultas cuando vi a… ¡Mis amigos! ¡Los Vengadores! ¡Estaban aquí, habían venido a salvarme! ¡Gracias al cielo! Nos acercamos más y ahí estaba Loki y el padre de todo. En cuanto más nos acercamos podría escuchar lo que decían.
—Yo Odín, padre de todo te condeno a ti Loki hijo de Laufey a la pena máxima… LA MUERTE. ¡¿Qué?! ¡Maldito viejo! ¡¿Cómo podía?! Sé que esta vez Loki se había pasado pero no… no podía morir… no así…
—Me gustaría presencia eso Odín—dijo Amora.
—Amora—dijo Odín con rabia.
—Y traigo compañía—todos voltearon a verla y Lorelei me llevo con ella y la mirada de todos se poso en mi. Ahí estaban todos mis amigos. Los vi con miedo suplicando que hicieran algo.
— ¡Maldita bruja te dije que no la tocaras! —grito Loki.
—Esta es mi venganza—dijo la rubia—por todo tu maltrato, por todo lo que hizo Odín y por todo lo que me han hecho los malditos Vengadores—todos se pusieron en defensa para atacarla— ¡¿La quieren?! ¡Vengan por ella!
Amora apareció una cortina de humo para hacernos desaparecer, pero antes de que desapareciéramos Odín las ataco y la única que salió lastimada fue Lorelei y no logro escapar con Amora quien me tenía atrapada.
Estaba en las garras de la Encantadora y me llevaba a quien sabe dónde. ¿Qué sería de mí ahora? ¿Volvería a ver a mi hijo? ¿Volvería a ver a Thomas? ¿A mis amigos? ¿A…Loki? ¿Quién me… salvaría ahora?
