EL Origen de los Guardianes.
La historia de Valentine.
Cuando oímos hablar de lo guardianes creemos que es una linda historia para antes de dormir. Pero para los niños son los célebres representantes de los días festivos que más ansiamos, que juran proteger a todos los niños del mal. Ese grupo de protectores está conformado por nada más y nada menos que Santa Claus, El conejo de Pascua, El hada de los dientes, Sandman, quien se encarga de otorgarles a los niños los mejores sueños. Y el nuevo integrante de este maravilloso equipo Jack Frost. Dándoles los mejores regalos que pueden ofrecer, luz, esperanza, asombro y diversión.
¿Un equipo maravilloso verdad? Pero, se preguntaran, ¿Qué ocurre con los demás días festivos?
Como el día de san patricio que es representado por un pequeño duende verde, el día de los muertos que ese lo representa Xibalba, alguien no muy amable, El Halloween que es representado por Pumpunkin y el día de San Valentín que a pesar de todo es importante, y tiene a su representante, Cupido.
Muy poco se sabe de estos personajes, pero esta historia se trata de como un guardia se enamora de una diosa del amor, que en realidad no sabe que es amar o ser amado por alguien, y que esto atraerá sentimientos encontrados y verdaderos rostros saldrán a la luz, y así comienza este viaje.
Capitulo uno: ¿Valentine?
Siendo un comienzo de año nuevo exitoso, algunos guardianes deciden darse un respiro. La navidad fue un gran éxito (como todos los años), La pascua también fue un éxito, la mayor producción de huevos jamás registrada, los niños felices y soñadores no paran de jugar con la nieve que queda del invierno, pues dentro de poco llegara la primavera. Algo que no tiene muy contento a uno de los guardianes.
-Odio cuando llega la primavera- exclamo Jack Frost.
-Ya cállate copito de nieve, es algo que no se puede evitar, no puede ser invierno todo el año- le regaño el Conejo de Pascua, quien estaba cansado de sus quejas.
-¿quieres pelea motita de algodón?-
Levantándose algo frustrado por los gritos de sus compañeros, Norte, como llaman los guardianes a Santa, los toma a ambos en sus enormes brazos y hace que se golpeen en sus frentes. -YA DEJEN DE PELEAR-grito Norte- No los invite a mi taller para que griten y peleen, estamos aquí para relajarnos y darnos un respiro.
Al instante los suelta y caen en el piso tratando der darse algún consuelo del dolor en sus frente, aunque Norte tenía razón, había sido un año muy agitado y con mucho trabajo para mantener felices a los niños. Se tumbaron en uno de los gigantes sillones que tenía Norte, otra vez era un ambiente tranquilo.
-Y dime Jack. ¿Por qué odias tanto la primavera? Es una época muy hermosa- Dijo Norte.
-Es que debo dejar de hacer mi trabajo, no me gusta ver como la nieve se derrite y los niños no puedan jugar con ella. No me gusta ver a mis fans desilusionados por no tener nieve- Dijo Jack en tono burlón.
-Huy sí que terrible-Dijo sarcásticamente Conejo- además debes entender que debe ser así, y que pronto necesitaremos de toda tu energía y apoyo-
-¿A qué te refieres?-
-Veras Jack, sabes que nosotros no somos los únicos días festivos, hay espíritus y otros días festivos también, aunque no son guardianes como nosotros, y pronto llegara el día festivo más problemático de todos SAN VALENTIN.
-HAHAHAHAHAHAHAH!- Estaba riendo descontroladamente- Perdona eso Norte pero, no había escuchado un buen chiste hace mucho tiempo-
Sin embargo ni Norte ni Conejo se estaban riendo, Jack noto que el ambiente se tornó serio y pesado. El miro a ambos compañeros y se dio cuenta de que no era un tema para reírse.
-Oigan ¿Qué les pasa? Estamos hablando del dia de San Valentín, ese dia no le importa a los niños-
-es verdad Jack, a los niños no les interesa esas cosas, sin embargo es algo aún más profundo que eso, algo que nos incumbe y nos afecta-
-¿En que nos afecta Norte?-pregunto Jack-
-Ya hablaremos de eso otro día, hoy amigos míos debemos brindar por otro año exitoso- dicho esto, tomo una botella de vino que dispuso a tomarla directamente, volviéndose un poco más alegre que de costumbre.
Conejo solo lo observaba tomando una copa de jugo de zanahorias y riendo de cada payasada que hacia su compañero. Sandman solo dormía, era lo que hacia la mayoría del tiempo, Jack sin embargo quedo pensativo con respecto al tema, pero esos pensamientos fueron interrumpidos por El Hada de los Diente quien entro a la sala como un rayo. Tomo la copa de vino de Jack y se sentó para poder tomarla.
-Lamento la demora, pero tengo mucho trabajo, solo puedo estar unos minutos y volver al trabajo- Dicho esto, se tomó el vino de un golpe.
-Oye Hada cálmate, no puedes beber eso así de rápido-Le dijo Jack.
-Oh si, pe-perdona-
Esta se sonrojo al escuchar a su compañero preocuparse por ella, la verdad es que a Hada le gusta Jack, y no solo por sus dientes blancos, es porque también es divertido, confiable, protector alocado y un montón de cosas más. Ella quería decirle sus sentimientos pero se sentía avergonzada. Sin embargo ella misma se prometió que algún dia se lo diría, después de todo tiene todo el tiempo del mundo.
-bueno chico yo ya debo irme, tengo un código 3 en el sector G-7, hasta pronto- y salio con la misma rapidez que entro.
-Ashta luego querrida, no tropeshes con las nuves- Le dice Norte algo pasado de copas.
-Vamos viejo, ya es suficiente para ti- Jack acompaño a su amigo hasta su habitación y lo ayudo a que llegara a su cama, lo acomodo lo más que pudo pero al tratar de hacerlo se tropieza y choca con un librero, y caen en su cabeza un libro, era rojo y el titulo decía "San Valentín" en color dorado, lo tomo y empezó a leerlo. Contaba la historia de este personaje, porque se volvió un día festivo su significado y quien representaba dicho día, pero al tratar de buscar una imagen no encontró nada.
Tenía mucha curiosidad al respecto, ¿cómo un día como este podía ser crucial para las labores de los guardianes? ¿Y qué problemas podía acarrear esta persona? Pero el pronto sabría todo esto y mucho más. Tomo el libro para leerlo mejor después.
Pasaron los días y los Guardianes volvieron a sus obligaciones, Norte tenía muchos juguetes que hacer, Conejo debía pintar millones de huevos, Hada, bueno ella siempre esta así de ocupada todo el año. Solo Jack estaba libre en primavera, y Sandman, pero solo de día, la cual pasa durmiendo y en la noche les da a los niños los sueños más maravillosos.
-Ey Meme!-así es como le decían a Sandman- ¿Hacemos algo divertido? Lo que sea pero hagamos algo.
Pero su amigo dormía, era lógico todas las noches debe estar despierto para cumplir con su deber.
-Vamos Meme, no seas así, me muero del aburrimiento si no tengo nada que hacer-
Pero su compañero no le hizo caso, estaba profundamente dormido.
-MEMEEE!-grito Jack, provocando que su compañero se despertara de golpe, solo vio a Jack que se reía de el por su expresión al despertar. Sandman no habla, el solo se comunica mediante dibujos que forma con su arena mágica. Y al estar molesto solo hacia un montón de dibujos rápido tratando de demostrar su enojo.
-Lo siento amigo, pero sabes que así no puedo entenderte- Meme ya muy enojado, saca uno de sus látigos para mostrárselos a Jack, quien entendió que si no lo dejaba en paz tendría problemas.
-O-ok, ya entendí el mensaje, a la perfección- y salió volando de la habitación.
-Diablos, como odio la primavera, todos están ocupados menos yo, y no me puedo divertir con los niños porque debo respetar un ciclo, fantástico- Jack se alejaba cada vez más y más, hasta llegar a lo que era su guarida, era una cueva profunda y oscura, muy lejos del taller de Norte. Quedaba cerca de un bosque y era lugar que pasaba desapercibido, al entrar no era la gran cosa pero al fondo había una pared de hielo, Jack se acercó y toco la pared con su bastón, la pared empezó a moverse mostrando un camino. Al entrar por el pasillo, este lo conduce a una habitación, las paredes eran de piedra, al igual que la cueva y el techo era de hielo que esta iluminaba todo el lugar por el reflejo de la luz del sol, habían varios muebles, estante con libro, una chimenea que jamás enciende, una gran alfombra en el centro de la habitación.
La verdad no entendía porque la tenía, solo la puso porque en todos los hogares que visita hay una en la sala. También había unas figurillas de hielo, eran de sus compañeros, estaban todos, Hada, Conejo, Norte, y Sandman. Y a un lado de los estantes había una pared de hilo transparente, que separaba lo que era la cocina de la sala, en ese hielo estaban los dibujos que Jaime y sus amigos hicieron para él, eran sus tesoros y por eso los puso hay, para conservarlos para siempre. Era una habitación acogedora, fue a lo que era su habitación, se dio el lujo de tener una cama exageradamente grande, cómodas con ropa, y un ventanal de cristal de hielo que podía abrir a su antojo. Así podía observar las auroras boreales que le ofrecía el paisaje.
-Bueno, será mejor que tome un baño y lea algo antes de dormir- se giró y se dirigió al baño, Jack no fue un tonto al construir su casa, lo hizo justo encima de un pozo de aguas termales, en las que coincidió con el baño, así que en su baño tenía una gran tina. Se iba quitando su polera y la colocaba en un cesto de hielo que el hizo, luego se quitó el resto de su ropa hasta quedar desnudo. Se dirigió a su tina y se sentó un buen rato, se sentía agradable el agua, y como no tenía deberes como el espíritu del invierno, pudo darse el tiempo que quería.
Después de un rato y de estar más relajado salió de la tina y se colocó una toalla alrededor de la cintura, fue de regreso a su habitación y se miró en el espejo. Tenía buen porte, había músculos pero nada exagerado y la piel tersa y blanca, al mirar por un rato su piel y analizándola surgió una pregunta extraña.
-¿Cómo será tocar la piel de una mujer? ¿La congelaría o no podría sentirla por el frio?-
Tuvo ese pensamiento rondando mientras se colocaba su pijama, lo que no era mucho, solo un pantalón de pijama. Tomo un libro y se metió a la cama "Las aventuras de Tom Sawyer"era su libro favorito, le recordaba un poco a él. Paso un rato leyendo hasta que sin darse cuenta se queda dormido.
A la mañana siguiente, Jack aun dormía y estaba soñando, era el mismo sueño desde el inicio de año, todo era confuso no podía ver nada, solo podía ver una silueta negra y de ella colgaba una toga blanca, estaba un poco lejos de él, pero aun así corría tras esa silueta para ver que era o quien era. Ya faltaba poco para alcanzarla. Y cuando estuvo detrás de ella, que era mucho más alta que Jack, toco lo que él pensaba que era su hombro. Y ella se percató de que tenía a alguien detrás de ella y poco a poco se iba volteando para encontrarse cara a cara, pero antes de poder ver su rostro sintió un sacudón y se despertó.
-¡ JACK MUCHACHO! ES HORA DE QUE TE LEVANTES NECESITAMOS QUE VENGAS CON NOSOTROS- gritaba a todo pulmón Norte.
-Diablos Norte, no tienes tiempo para pasar un rato con un amigo ¿pero si lo tienes para irrumpir en su casa y despertarlo?- repuso Jack.
-HAHAHAHAHAH! Jack ya sabes como soy, en fin es mejor que te alistes que debemos irnos, los demás están en el trineo- Dijo su compañero.
Jack no entendía que se trataba esto, no podía pensar con claridad, debido al sueño quedo un poco desconcertado, jamás conseguía ver su rostro y claro por la sacudida que le dio Norte también, pero no podía hacer nada, fue al baño, se lavó los dientes y se puso su ropa habitual. Al salir de su pequeña morada ahí estaba el trineo de Santa, muchos piensan que es un trineo común y corriente, que no tiene nada especial, pero se equivocan, era un trineo último modelo, de lo más moderno y funcional. Que dejaría en ridículo a cualquier auto de carreras. Jack subió al trineo y hay estaban sus otros camaradas algo nerviosos, pero más que todo Hada.
-¿ Hada que te ocurre? Estas pálida, te ves muy mal-
-Vamos al castillo de Valentine- Dijo Conejo, se le podía ver una chispa de entusiasmo.
-¿ Al castillo de Valentine?- Jack había leído el libro que tomo del estante de Norte, de lo que leyó, entendió que era un hombre que ayudaba a las parejas a contraer matrimonio en un tiempo en el que eso estaba prohibido, y que al llegar a los oídos del rey lo encarcelo y ejecuto. Pero Las leyendas más maliciosas apuntan a que era un Dios caprichoso que se entretenía apuntando a hombres y mujeres con sus flechas para satisfacer sus perversas necesidades de diversión, y le gustaba controlar a las personas dominando sus pasiones e instintos básicos. Y que al parecer esa era la idea más acertada, en ese mar de pensamientos Norte encendió el trineo y sus renos tiraron de el con fuerza dejándolo sentado de lleno en su lugar. Le encantaba viajar en el trineo sobre todo cuando hay estaba Conejo, no podía parar de reír al ver su cara de mareo y susto. Esa era la mejor parte del trineo.
- Sera mejor que se sujeten- Diciendo esto Norte saco una de sus esferas de nieve, sacudiéndola un poco- El castillo de Valentine- susurro y después de eso lanzo la esfera revelando un portar por el cual pasaron y en menos de un minuto estaban en un lugar maravilloso.
Era como un reino de nubes, eran de un color pomelo suave, daba un aire de paz y dicha, Jack no podía creerlo, el siempre volaba alto en los días nevados hasta llegar a las nubes, pero jamás vio algunas con ese color. Mientras iban avanzando se podían ver unas grandes nubes con unas magníficas puertas, pero estas estaban cerradas, en total eran cinco gigantescas nubes y en el centro una no tan grande al parecer era la nube principal, iban a aterrizar en una vacía que estaba al lado.
-¡ Espera! ¿El trineo no va a caer?- dijo Jack algo preocupado.
- Para nada muchacho, estas nubes son muy resistentes. Puedes caminar en ellas con total confianza, así que no te preocupes-
Aterrizaron y empezaron a bajar uno por uno, Jack fue el último en bajar, toco la nube con uno de sus pies descalzos y vio que Norte tenía razón, las nubes eran suaves pero sólidas, no podía creerlo, era algo fascinante. Aunque daba un poco de cosquillas al caminar. Jack miraba a todos lados tratando de ver todo, noto que debajo de las inmensas nubes había algún tipo de cristales, supuso que emanaban algún tipo de magia y eso las ayudaba a permanecer en el aire. Llegaron a la entrada, donde estaba una inmensa puerta de madera adornada por cristales del mismo color de las nubes y había una especie de dibujo, una mujer. Muy hermosa de cabello cortó y vestía un largo vestido blanco.
-¿Quién es ella?- pregunto Jack con la mirada perdida en el dibujo.
- Ya lo veras muchacho- Dijo Norte ansioso de ver su cara cuando entrara a conocer a Valentine.
Las puertas se abrieron lentamente solo para rebelar que un tigre blanco era quien los recibió, Jack obviamente se puso a la defensiva y apunto con su bastón al enorme tigre que rugía, estaba dispuesto a congelarlo hasta los huesos, solo para ser interrumpido por Norte.
- Cálmate muchacho, no puedes congelar las mascotas de otras personas- Dijo Norte tratando de calmar a Jack.
-¿Mascota? ¿Qué loco tendría un tigre de mascota?-
-Ese loco es Valentine- Dijo el Hada de los Dientes nada contenta, Jack estaba sorprendido de ver a su amiga en ese estado. Nunca estaba enojada, con nadie. Debido a eso Jack se sentía algo nervioso, ¿Qué clase de hombre seria como para poner a la defensiva a sus compañeros? No podía ser alguien muy amigable si tiene a un tigre gigante de mascota. Después de calmarse un poco, el tigre les dio el paso guiándolos a la sala principal, ya dentro Jack no podía creer lo que veía ¿cristales? La habitación estaba decorada con cristales de color rosa, también había esculturas y muebles que estaban hechos de las mismas nubes, pero lo más impresionante era la fuente que había en el centro de la habitación, en el que había ¿polvo Rosa? Era igual al de Sandman, al ver eso miro a su compañero quien solo le indico mediante sus dibujos de polvo que se calmara, que no era nada de qué preocuparse. Eso lo calmo y volvió la mirada a la fuente y vio que había algo negro en el piso era como una bola gigante de ¿cabello?
-¿Qué diablos es eso?- se dijo a si mismo Jack.
Al hablar esa bola de cabello se alzó, y al hacerlo ahora era una silueta negra, que al parecer vestía una toga. Jack no lo podía creer, era la misma silueta de sus numerosos sueños, él estaba nervioso, se preguntó si estaba soñando, pero sabía que no era así. No podía articular ninguna palabra, solo estaba hay parado estático, solo había un silencio que se tornó eterno hasta que Norte lo interrumpió.
-Qué bueno es verte Valentine, cuanto tiempo ha pasado- dijo alegre
La silueta se volteo revelando a una hermosa mujer, era obvio que su cabello era muy largo, ya que de espalda la cubría completamente, vestía una toga blanca, de una tela muy delicada y suave, y su rostro, eso es lo que más llamo la atención de Jack, por lo poco que podía ver, ya que la mitad de su rostro era tapado por el cabello, era perfecta, ojos rojos como el rubí, labios perfectos y rosas, y su piel. Su piel era blanca como la porcelana. Y al parecer era de la misma edad que Jack. Sentía que en su pecho crecía algo, pero no sabía que era. Sumido en su belleza Conejo lo saco de su trance.
-¿Acaso te enamoraste copito?- Dijo con intenciones de fastidiarlo.
-C...CLARO QUE NO!- Dijo Jack algo sonrojado y molesto.
-Hola Jack, yo soy Valentine- Por fin dijo la hermosa chica.
Capitulo Dos: ¿Ahora Cupido?
-Veo que aun tienes sentido de humor Conejito- Dijo la hermosa chica, quien por fin dijo algunas palabras.
-Ese es uno de mis atractivos- Respondió bromeando.
Por estar tan embobado Jack no había notado que ella estaba flotando, cuando toco el suelo vio que no era tan alta como creía, su cabello tocaba el piso, y llevaba a arrastra su toga, que por cierto estaba muy suelta. Parecía como si en cualquier momento se fuera a caer a sus pies . Algo que a él le encantaría que sucediera.
-¿QUE MIERDA? POR DIOS JACK ¿EN QUE DIABLOS ESTAS PENSANDO?- se dijo a sí mismo.
-Oye no ocultes tus alas, son realmente hermosas- Dijo Norte.
-Son demasiado llamativas, y no me gusta que se distraigan al verlas y no me presten atención-
-Pues deberías tenerlas a la vista, así nadie tendría que ver tu horrible cara y vulgar cuerpo ¡exhibicionista!- dijo el Hada de los Dientes.
Jack no podía creer que Hada dijera esas palabras tan horribles a esa joven, era obvio que no le agradaba, no, no era un simple desagrado ella la odiaba.
-¡HADA! Cariño, aun veo que sigues pareciendo una gallina de corral- le dijo con una sonrisa muy cínica en el rostro.
-¿A QUIEN LE DICES GALLINA? ¡BRUJA!- grito Hada aún más fuerte.
-Querida ya te dije que si sigues con ese vocabulario no tendrás novio nunca, lo cual es muy triste, ya que somos eternos. Además no es mi culpa de tener este cuerpo y tampoco es mi culpa de que tú parezcas un pavo relleno de navidad, y sin pechos ni atractivo-
Hada no podía contener su rabia hacia Valentine, estaba dispuesta a luchar con ella y se dirigió hacia ella, Valentine no se quedó muy atrás. Sin moverse de su lugar revelo sus alas, parecía que ese era un signo de que estaba preparada para la lucha, pero en cuanto Hada se dirigía más rápido a su rival el tigre se interpuso en su camino haciéndola retroceder.
-Tranquilo Grahilo, no hace falta que me defiendas-
Viendo que la situación se tornaba seria, Meme se comunicó discretamente con Norte para que interfiriera en la pelea, a él no le gustaba como se tornaban las cosas.
-OOOOOOOK, ya fue suficiente. Hada contrólate, debes dar el ejemplo tu eres una Guardiana- Dicho esto Hada recobro la cordura- Y tu Valentine debes aprender a cómo tratar bien a las visitas.
-Ella empezó, y sabes muy bien que no dejo que nadie me pisotee-
-Espera un momento, ¿acaso esta chica es Valentine?- pregunto Jack algo confuso.
-¿Acaso no me escuchaste cuando me presente? ¿Eres tonto o qué?, y si lo fuera ¿Habría algún problema?
-N...No es eso, es que leí acerca de ti y me imagine que eras un hombre- dijo algo avergonzado, no quería que pensara que era un acosador o algo.
-Eso solo es la versión que registraron los historiadores, solo para que no fuera tan terrible la muerte de "Valentine", en realidad soy mujer. Era alguien ingenua que se dedicaba a darles un final feliz a las jóvenes parejas de su pueblo, sin pedir nada a cambio, y cuando sus acciones, que eran ilegales, llegaron al Rey ¡ZAZ! Ejecutaron a la tonta.
Jack se sentía mareado con esa breve historia, se sentía mal, por ella. Quería saber más acerca de ella, conocerla mejor.
-Querida ya basta de charlas, necesitamos ver a cupido. Es urgente- Exigió Norte
-Si claro. No sabes lo que me costó poder estar aquí, así que ni lo pienses-
-Sabía que dirías eso, por eso traje mi arma secreta-
-Eres un panzón tramposo Norte- le dijo Valentine con un tono de disgusto.
-Sal ya Meme-
Saliendo detrás de Norte, Meme se dio a ver un poco, y se dio cuenta de que fue pillado por Valentine.
-estas me las pagas Meme- dijo Valentine y repentinamente cabeceo hacia abajo, como si se hubiese quedado dormida. Después de eso su cabello empezaba a dejar de ser negro, se tornaba a un rojo intenso, que paso siendo un rosa, Hasta ser de un dulce color crema
-¡MEME! Viniste, no sabes cómo me alegra poder verte- Y se abalanzo encima de Sandman.
Jack quedo perplejo, primero por ser alguien con un carácter terrible, peor que el de Conejo, segundo que era una chica y después que su cabello cambiara junto con su actitud.
-O…Oye no sé si soy el único que está viendo estas cosas pero ¿Su cabello cambio de color?- le pregunto a Conejo.
-Tranquilo amigo, así fue, la chica encantadora que viste en un principio era Valentine, Y esta dulce niña de cabellos claros es Cupido.
Después de abrazar a Meme, se levantó del suelo flotando para saludar a los demás.
-Hola Hada-
-Hola- se limitó a contestar, no odiaba a Cupido, pero aún estaba ardida por la pelea con Valentine
-Hola Conejo, no sabes lo feliz que me hace verte aquí- y le dio un beso en la frente.
-No más feliz que yo pequeña- le dijo tomándola de las manos y con la mirada le indico donde estaba Norte.
-Es un gusto poder verte Santa- dijo cupido.
-Querida no hace falta la formalidad eres como mi hija. Y por cierto, yo también estoy feliz de verte- y abrazo fuertemente a la joven.- Ven, quiero presentarte a alguien-
-Cupido él es Jack Frost, es el nuevo Guardián-
-Es un placer Jack Frost- dijo sonriendo.
-El placer es mío, y solo dime Jack- dijo y sin darse cuenta estaba sonriendo tontamente. Norte se aclaró la garganta para poder llamar la atención de Jack, solo para darse cuenta de que no había soltado la mano de la joven aun, echándose a reír la soltó, y esta se dirigió de nuevo a Norte.
-Cupido pronto será el día de San Valentín ¿No es así?- pregunto Norte
-será en una semana, y supongo que ese es el motivo de tu visita-
-No solamente por eso, también quería verte mi pequeña-
-Norte o te preocupes por mí, todo está bajo control, Valentine no ha supuesto algún problema, ha hecho su trabajo sin ninguna queja o con otras intenciones.
-Sabes que confió en ti, pero debo asegurarme de que todo está bien, es muy importante de que todo sea perfecto.
Jack envuelto en la curiosidad vuela al lado de ellos, estaba confuso y tenía muchas preguntas.
-¿Por qué te preocupas tanto por un día que los niños odian?-Dijo Jack, y casi instantáneamente se dio cuenta de lo que dijo
-Y…Yo lamento lo que dije, no quise…- intento disculparse, pero Cupido lo interrumpió y sonrió amablemente.
-No tienes que disculparte, tienes razón en eso, pero es por algo mucho más profundo que solo los niños-
-Quisiera saber que es-
-Todo a su debido tiempo Jack- dijo Norte mirándolo con una sonrisa, una sonrisaque indicaba que estaba tramando algo.
Jack lo miro con incredulidad, no sabía que era lo que estaba pasando, toda esa cuestión de Cupido, de Valentine y del día festivo. Pero algo si sabía, a partir de este momento su vida no sería la misma.
-Hombre, esto va a ser interesante- Dijo Jack mirando a cupido con una sonrisa
