CAPITULO 21: ¿TOM O LOKI?
Parte 1: "Mi primer amor vs el amor que me salvo"
[Jemma]
Decisiones. Todos en algún punto de nuestra vida comenzamos a tomar decisiones, van desde sencillas y cotidianas a difícil y complejas y otras que son de vida o muerte. Decisiones que te marcan para toda la vida, decisiones que no solo te afectan a ti si no a los demás. Yo, tenía que tomar una decisión, que no solo me afectaría a mí, si no a dos personas de las cuales estoy enamorada y a mi pequeño hijo.
Han pasado tantas cosas en mi vida, tome decisiones y no me arrepiento de ellas. Las decisiones de otros afectaron mi vida y ahora tenía que tomar una decisión, todo el peso caía sobre mis hombros, no era un decisión que podía tomar a la ligera, era una decisión que podría romperme el corazón una vez mas pero… tenía que decidirme. ¿Tom o Loki?
Sentí un calor en mis labios… un calor muy familiar, no era el beso frio de Loki, no. Era el cálido beso lleno de amor y cariño que siempre recibía de… Tom. Abrí los ojos lentamente, sentía que la cabeza me daba vueltas; entonces lo vi, lo vi ahí sentado a mi lado. No pude evitar sonreírle lo había extrañado tanto.
—Sabía que eras tú—le acaricie la mejilla con ternura y lo vi a los ojos, esos ojos azules que me susurraban "te amo" y siempre me hacían sentir paz.
Comencé a percatarme que había más gente a nuestro alrededor que no solo éramos Tom y yo, de reojo vi… vi esa figura familiar para mí. Lo voltee a ver y ahí estaba Loki contemplando ese momento intimo que había tenido con Tom y… su mirada… por Yggdrasil Loki jamás necesito palabras con su mirada me lo decía todo y me decía que le había roto el corazón. Jamás quise lastimarlo y yo aun lo amo… Espera ¿Qué? ¿Amo a Loki? Voltee a ver a Tom y sentí un nudo en mi estomago y sentía mi corazón acelerarse con solo verlo sonreír. Lo amo… pero… voltee a verlos a ambos… No se puede amar a dos personas a la vez. ¿O sí?
Estaba encerrada en mi habitación de la torre de los Vengadores. Después de que desperté en Asgard todos nos vinimos a Midgard, todos me contaron las locuras que vivieron cuando yo no estuve con ellos. No sabía que los Vengadores y Loki tenían una clase de tregua. Estaba feliz de volver a estar con ellos de estar otra vez con mi hijo pero… hubo un punto en que no pude más…
— ¡Mamá! —grito mi pequeño hijo cuando me vio entrar al Pent-house. Abrí mis brazos y el corrió para abrazarme, nos unimos en un abrazo y llene de besos a mi pequeño niño. —te extrañe mucho mamá.
—Y yo a ti tesoro—murmure contra su cabeza.
— ¡Tom! —grito y estiro los brazos al verlo.
— ¡Eh campeón! —Tom tomo en brazos a Erick y ambos se abrazaron.
—Suelta a mi hijo—dijo una voz molesta detrás de Tom.
— ¿Mamá? —Erick se volteo a verme con miedo— ¿Qué hace ese señor aquí?
— ¿Señor? —Loki volteo a verme molesto— ¿No le has dicho quién soy?
—Perdona por no tener una foto—dije con sarcasmo y tome a Erick en brazos.
—Bueno ¿nos presentaras o lo hago yo?
—Loki…—susurre.
—No deberías presionarlos—dijo Tom poniendo una mano en mi hombro.
— ¡Tú no te metas! Proras haberme robado a Jemma pero no me robaras a mi hijo—Loki miro con furia a Tom.
— ¡Basta! —dijo entrando Tony— Mierda, me harte oyéndolos por todo el camino de regreso aquí y la horrible tensión que había en el ambiente— bufo— ya deténganse por un minuto tengo hambre y ya llego el Shawarma.
Jamás había estado tan incómoda en mi vida hasta que…
—Jemma quiero hablar contigo— dijeron Loki y Tom al unisonó. Si, ese ha sido el momento más incomodo de toda mi vida. —Necesitamos hablar—volvieron a decir al unisonó y ambos se voltearon a ver con miradas amenazantes.
—Yo…—voltee a verlo a ambos.
—No tienes por qué hablar con él si no quieres—dijo Tom tomando la mano y mirándome comprensivamente.
— ¿Y qué tal si con quien no quiere hablar es contigo? —pregunto Loki.
—Yo no fui quien la lastimo y además la encadeno y encerró en una torre.
—Era para protegerla—Loki hizo puños sus manos sobre la mesa.
— ¿Protegerla? —rio Tom—eso es lo más tonto que he odio— Tú no sabes lo que es protegerla.
— ¿Crees que tu puedes protegerla mucho siendo un débil humano?
— Al menos he protegido su corazón. La he amado mejor de lo que tú.
— ¿Crees que ella te ama? — mi mirada horrorizada iba de Tom a Loki, intentaba decir algo para callarlos pero me interrumpían.
— Se que me ama.
— ¿Crees conocerla de verdad? ¿Conoces lo que le gusta? ¿Sabes lo que piensa? ¿Conoces cada rincón de su cuerpo?
— ¡Ya basta! —Golpee la mesa con las palmas de mis manos y me levante— Dejen de hablar por mi maldita sea ¡Estoy harta! ¡No le pertenezco a ninguno de los dos! Quiero estar sola—voltee a ver a Erick—quédate con tu tía Jane. —Salí del lugar sin decir nada más.
Y aquí sigo… encerrada en mi habitación, pensando ¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Qué decidir? Tenía tantas cosas en mi mente, sentía un gran peso en mis hombros. Pensaba en aquellos dos hombres que peleaban por mi amor. Con ambos tengo historia, bueno uno más que otro… no hay punto de comparación en ambos, son totalmente opuestos. Tom es muy caballeroso, tierno, el hombre con el que toda chica sueña tener a su lado podía decirse que era "el hombre perfecto". Loki, en cambio es tan… testarudo, mentiroso, celoso, me vuelve loca pero… me encantaba que me volviera loca. Todos soñamos con un amor perfecto pero a veces no queremos un amor perfecto. Lo correcto sería quedarme con Loki que es el padre de mi hijo, lo correcto sería quedarme con Tom que no tiene culpa de nada y nos enamoramos sin saber que Loki aun estaba vivo.
Me levanto y camino hacia el gran ventanal de mi habitación. Miro la bella ciudad de Nueva York y me cruzo de brazo. ¿Qué hago? Suspiro. ¿Me quedo con Loki o con Tom?
Loki fue mi primer amor… Loki me dio mi primer beso… Loki fue el primer hombre en mi vida… Loki y yo tenemos mucha historia…Loki es el padre de mi hijo pero…
Tom me salvo… fue el amor de Tom que me ayudo a superar a Loki de alguna manera, Tom me dio el amor que Loki no me había dado en mucho tiempo…
Maldita sea… aun amo a Loki aún deseo que me bese… que me toque… deseo estar con él… pero Tom… me enamoro… logro tocar mi corazón, derritió mi corazón congelado.
La decisión parecerá fácil para muchos, pero no para mí. Loki lo fue todo para mí y saber que está vivo es… no sé, después de haber estado tan molesta con él siento que mi corazón quiere recuperar el tiempo perdido con él, pero también creía que no sería justo para Tom, además me había enamorado de él.
Los recuerdos de ambos no hacían más que torturarme y hacían más difícil mi decisión… ¿Tom o Loki?
Detrás de mi escuche que alguien llamaba a la puerta.
— ¿Jemma? —Me sobresalte al escuchar la voz de Loki— ¿podemos hablar?
Me acerque con rabia a la puerta.
—Dije que quiero estar sola—dije con coraje sin abrir la puerta.
— Lo sé, lo sé es solo que…—suspiro pesadamente— creo que tenemos que hablar… sobre… ti… sobre mi y… sobre nuestro hijo…
Bueno nos tenía muchas ganas de hablar de "nosotros" pero si teníamos que hablar urgentemente sobre Erick. Abrí la puerta lentamente hasta dejarla abierta por completo y le indique con la mano que pasara, cuando entro cerré la puerta. Ambos nos volteamos a ver…estaba tan guapo como lo recordaba, seguía manteniendo su cabello negro y largo hasta unos centímetros debajo de los hombros, sus ojos verdes un tanto apagados brillaban al hacer contacto con los míos.
—Bien—comencé a hablar— ¿Qué quieres hablar sobre Erick?
—Primero… quiero disculparme… sé que no merezco tu perdón por todo lo que hice, por todo el daño que hice pero… quiero intentar remediarlo…—mire seriamente a Loki por un momento, mi corazón me gritaba que le creyera y mi mente susurraba que huyera— la verdad no sé ni por donde comenzar pero creo que podría ser por—carraspeo un poco la garganta— por nuestro hijo…me gustaría que me lo presentaras y… pasar tiempo con él… los tres juntos… —Loki hizo una ligera mueca y se acerco a mí y tomo mi mano, las mariposas que yo creí muertas cobraron vida—por favor Jemma… lo siento yo… no sé qué decir… pero… aun te amo…—voltee a ver a otro lado y parpadee para impedir que las lagrimas salieran, intente tragar el nudo que se había formado en mi garganta—dime algo Jemma, lo que sea… no importa si me dices que me odias pero prefiero oir tu voz que este silencio…—tomo mi rostro entre sus manos y sentí mi cuerpo temblar al tenerlo tan cerca—dime lo que sea…—susurro.
—No te odio—murmure huyendo de su mirada, él busco mi mirada y me derretí cuando nuestros ojos se encontraron.
— ¿Entonces? —sentí que su nariz roso la mía.
—Aun te amo…—cerré los ojos para evitar las lagrima pero no fue así, estas rápidamente cayeron aun con mis ojos cerrados.
Sentí la respiración de Loki cerca de la mía y sin esperarlo me beso… me beso como hace años no nos besábamos… no pude resistirme, lo extrañaba, lo necesita, él es mío y yo soy suya, ambos estamos tan enamorados que actuamos locamente… pero esa es la manera en la que lo amo; enrede mis brazos alrededor de su cuello, abrí los labios y su ávida lengua aprovecho aquello para entrar en mi boca, nuestras lenguas se encontraron con pasión. Nos besamos como dos amantes que tenían tiempo de no verse y eso era lo que éramos. Loki me acorralo contra la pared, gemí en sus labios al sentir que pego su cuerpo al mío, había olvidado lo bien que encajaban nuestros cuerpo juntos y como mis frías venas se iban calentando al calor de sus besos apasionados. Mis manos paseaban por su espalda, me sorprendí recordando aquellos caminos que hace mucho que mis manos no recorrían; las manos de Loki se posaron en mi cintura y sentí sus largos dedos escabullirse traviesamente debajo de mi blusa, cuando las yemas de sus dedos tocaron el borde de mi sostén lo tuve que apartar.
— ¿Qué pasa? —pregunto con la respiración agitada y los labios hinchados.
—Lo siento es que…—salí de debajo de los brazos de Loki y camine hasta la ventana y me mordisquee el dedo pulgar nerviosamente.
— ¿Qué sucede Jemma?
— Es que… —pase mi mano por mi cabello— ya no solo eres tú…
—Lo sé—me abrazo por la cintura y beso mi hombro—ahora somos tres.
—No—me aparte de él y lo vi con lagrimas en los ojos—estoy enamorada de Tom.
Vi la rabia en los ojos de Loki pero no iba dirigida hacía mi si no al midgardiano de ojos azules que me enamoro; sin esperármelo Loki golpeo la pared con furia.
—Maldita sea—murmuro Loki con la mandíbula apretada. Loki me volteo a ver, volvió a tomar mi rostro entre sus manos y me beso nuevamente y se separo de mi— te amo, lo digo enserio y no voy a dejar que ese maldito midgardiano me robe lo mejor de mi vida.
—El no me robo ¡tú me abandonaste!
— ¡Intento cambiar eso ¿sí?! —se paso las manos por el cabello desesperado—no me voy a rendir fácilmente Jemma lo sabes, no pienso volver a dejar ir. Dile a ese midgardiano tuyo que se aleje.
— ¡Ni se te ocurra lastimarlo! —lo mire molesta.
—No seré yo quien le diga que prefiero quedarme con el padre de mi hijo.
—No estés tan seguro de ello Loki—me cruce de brazos.
—Jemma… hare lo que sea necesario para volver a conseguir tu amor—beso mi frente— lo que sea. Te amo.
—Quiero dormir por favor sal—dije sin mirarlo.
—Jemma…
— Vete dije.
Loki suspiro pesadamente y salió sin chistar. Me tape la cara con ambas manos y las pasee hasta llegar a mi cabello. Mierda, aquel momento con Loki solo logro hacerme sentir peor y confundida. Me emociona el hecho de que yo le importe tanto a Loki que quiera recuperarme y resarcir todo el daño que me hizo y que quiera pasar tiempo con mí… nuestro hijo. Me toque los labios y aun sentía el cosquilleo del beso que nos habíamos dado Loki y yo… así debieron ser siempre nuestros recuentros… Me recosté en la cama mientras el recuerdo del beso me torturaba una y otra vez… ¿Qué pensaría Tom si me hubiera visto? Esto es tan frustrante…Escuche otra vez golpes en la puerta.
—Loki te dije que te fueras—dije desde la cama.
—Ammm… no soy Loki soy Tom—dijo desde el otro lado de la puerta. De un brinco me puse de pie y le abrí la puerta.
—Lo siento yo…
— ¿Te ha estado molestando?
—No…solo que hace rato vino y hablamos y…
— ¿Y? —pregunto viendo mis ojos con intensidad—no me digas nada… lo veo en tus ojos y…—acaricio mi labio con su pulgar—aun tienes los labios hinchados.
—Lo siento—dije apenada— ¿Quieres pasar? ¿Quieres hablar conmigo de algo?
—No—se recargo en el marco de la puerta—no sé cómo te sientes pero me lo imagino—tomo mi trenza con sus largos dedos y jugó con ella—solo venía a decirte que me voy a mi departamento.
—Creí que te quedarías aquí… conmigo…
—Me encantaría Jemma—acaricio mi mejilla— pero ammm… no estamos casados y además, se que necesitas espacio para pensar y no quiero abrumarte, —ese era Tom, siempre tan comprensivo y sensible— vendré mañana para ver que ese semidiós no se pase de listo con mi chica—sonrió— hasta mañana querida—beso mi mejilla y sentí una punzada de decepción al ver que beso mis labios—te amo—me dio un pequeño beso en los labios pero… no pudo apagar el ardor que sentía en estos por el beso de Loki.
Vi a Tom caminar hasta el elevador y no entre a mi habitación hasta que vi las puertas de este cerrarse.
Tom y Loki son tan diferentes como copos de nieve… pero ambos tienen mi corazón… escoger entre ambos sería como… arrancarme el corazón en dos… renunciar a una parte de mi…Me siento como en una montaña rusa que va muy rápido jamás creí que esto me pasaría a mí y terminaría tan enamorada…pero ¿Cómo escoger entre mi primer amor y el amor que me salvo? ¿Cómo escoger entre Tom y Loki?
Parte 2: Contrincantes
[Tom]
En el mundo hay muchas definiciones de amor, lo que yo pienso es que el amor no se puede definir por que definir es limitar y el amor es ilimitado. Pero hay algo que raramente hacemos todos en el amor y eso es… dar lo mejor de nosotros para esa persona. El amor no es egoísta y hoy en día todo el mundo maneja el amor como: "te amo según lo que me des a cambio"; eso no es amor y yo sentí un profundo odio hacía el ser que había practicado ese tipo de amor a un nivel jamás pensado hacía la delicada y hermosa mujer que me conquisto el corazón.
El semidiós estaba delante de mí. La verdad es que la furia, el coraje era tanto que podía sentir que me hervía la sangre de solo imaginarme lo que le podía hacer a ese maldito, sé que él tenía el amor de Jemma pero… se había marchado como si no le hubiera importado nada en ese instante, como un hombre cobarde que huye después de haber hecho algo que no debía, pero, esta vez, todo se había decidido, esta vez no iba a permitir que se largara, no iba a permitir que lastimara a la mujer que amaba, ya no más. Había habido una segunda oportunidad para ella y yo no iba a permitir que por culpa de un romántico lunático por el poder ella se hundiera, la amaba demasiado como para permitirlo.
Loki estaba delante de mí regodeándose de que pudiera burlarse de mí, un simple mortal, como él osaba llamarme. Lo miré y de pronto, con voz autoritaria y llena de suficiencia me gritó potentemente, atravesándome los tímpanos
— ¡Enserio creíste que un simple mortal como tú, Hiddleston, ¿podría ocupar mi lugar?!
—No se trata de ocupar lugares Loki sino de sanar un corazón herido—dije yo con la voz temblorosa debido a la furia que este ingrato me había desatado, en ese momento él comenzó a rodearme, se acercó a mí con suavidad, misma que me daba miedo he de admitir, pero por Jemma tenía que ser valiente, no sé cómo, pero tendría que serlo. Él me susurro lleno de furia y desdén
—Un corazón que me pertenece.
—Un corazón libre—repliqué— ¿Enserio crees que Jemma aun te ama después de todo lo que le hiciste?
—Tiene que. Lo sé, ella ya me lo demostró, además, tú no eres quien para cuestionarme ¡No sabes absolutamente nada de ella! ¡Nada!.—gritó él desesperadamente al mismo tiempo que yo me giraba para encararlo, tomé fuerzas para defender el amor que sentía por Jemma. Miré a Loki con dureza, con el puño cerrado le dije.
—No, no, te equivocas. La conozco lo suficiente. Jemma ha sido el amor de mi vida…
— ¡No sigas o te mataré maldito, incipiente mortal!—siseó.
— ¡Mátame! ¡Mátame si así lo deseas! ¡A Jemma no le agradará que tú hayas acabado con la vida del hombre que la salvo del hastío mientras tú te regocijabas en un trono que no te pertenece! ¡Serás para ella una rata!
— ¡CÁLLATE! —me dijo él apuntándome con su dedo y con la otra mano alzaba el puño que le temblaba por la ira y lo mucho que de seguro se estaba conteniendo para no golpearme. Mi piel comenzaba a hervir, a humedecerse, sudaba frío, le dije tartamudeando
—…Loki, mi señor. No vaya a cometer una tontería.
—Tu señor. Muy bien dicho ingrato—soltó él sonriendo.
—Ya basta, deja a Jemma ser libre, déjala ser feliz… déjala… DEJALA IR—dije yo con un hilo de voz al mismo tiempo que él me miraba con los ojos inyectados de furia; me dijo con desprecio.
—No. No haré eso, ¿Crees que en verdad puedes manipularme? Estás muy equivocado.
— ¿Es que no lo ves? Tu amor la lastima ¡La lástima Loki! ¡Si en verdad la amas, déjala ser libre!—aquello me estaba cansando, él me tomó de la camisa, con los ojos puestos en mis ojos me dijo verdaderamente solemne, una solemnidad que era temerosa y dura como el hielo
—La libertad es la mayor mentira de la existencia.
— ¿Tú qué sabes de la libertad? Ja, eres un fraude.
— ¿Cómo te atreves a decirme eso? ¡HABLA!— aspirando pesadamente, concentrándome en buscar y encontrar la respuesta correcta le contesté valerosa aunque temerosamente.
—…Lo eres. No eres un rey, simplemente eres un alma perdida. Buscas hacer sufrir a los demás para tu propia satisfacción ¡Eres un cobarde, Loki! ¡Jemma lo sabe y tú también! ¡Jamás la has amado! ¡JAMÁS!
— ¿Y tú sí?—replicó.
—Más de lo que te imaginas—escupí— ¿Y sabes por qué?
—Sorpréndeme.
—Porque yo si soy capaz de sacrificarme por ella, su bienestar, si te escogiera a ti, yo… lo dejaría ir, la dejaría ir. Algo que tú jamás harías—dije con determinación y dolor.
— ¡Eso se llama amor! ¡Lo que yo hago por ella es verdadero amor!—gritó.
—No—negué con la cabeza—Eso, mi rey, se llama… EGOISMO, nada más.
Mi respuesta dejo callado a Loki. ¿Qué? ¡¿Deje callado a Loki?! ¡Sí! ¡Punto para Hiddleston! Suspire. ¿Hasta cuándo duraría esto? Yo… yo amo a Jemma y no quiero que este idiota la lastime y se quede con ella. Sé que ella es libre de escoger pero… ruego al cielo que ella no me deje porque… quedaría devastado si ella me dejara. Jemma aun ama a Loki me di cuenta de ello en Asgard y cuando supe que lo beso… ni siquiera tuvo que decírmelo lo vi en esos hermosos ojos azules al ver que tenían un hermoso brillo y sus labios hinchados fueron la afirmación.
La amo tanto, ¿acaso es posible amar así a una persona? Siento que hasta me duele el pecho de lo mucho que la amo.
Jemma es mía… ella es mía y… todo el mundo quiere robarse a mi chica pero no iba a dejar que nadie me quitara a Jemma. La respeto y respetaré su decisión pero no sin antes saber que luche por ella.
[Loki]
Lo sé, cometí muchos errores con Jemma pero estoy harto de que me los estén restregando en la cara. Intento cambiar, intento ser diferente por Jemma y solo por ella, quiero comenzar de nuevo con ella pero no puedo hacerlo si fantoches como Hiddleston me están restregando en la cara cada cinco minutos lo mucho que dañe a Jemma. Necesitaba esta oportunidad más que nada, no quería perder a Jemma y no iba a dejar que un estúpido humano me la quitara.
—Se que cometí errores—murmure volteando a ver el ventanal que tenía la torre de los Vengadores, el imbécil de Stark supo cómo mejorar este lugar— y quiero remediarlos.
—Loki…—Hiddleston me llamo y lo voltee a ver altivamente—tienes que considerar la idea de que tal vez yo soy lo mejor para ella—reí ante las palabras del humano. ¿El ser mejor que yo no lo creo?
—Ella es mía y quiero que te largues.
—No te equivoques Loki, ella es mía, tu eres su pasado yo soy su presente y su futuro.
—Ella es mía Hiddleston—apreté la mandíbula— solo ha sido mía y no quiero verte cerca de ella.
—Creo que es ella quien tiene que decidir eso.
— ¡No! —grite molesto—No te equivoques ella es mía.
—Solo ella sabe cómo me siento… yo solo sé cómo es ella cuando me necesita…
— ¿Crees que te necesita a ti? Me necesita a mí
— En las noches cuando duerme a quién crees que necesita ¡A mí! Ella ya no te necesita… Ella es mía.
— ¡Ella es mía!
— ¡¿Qué está pasando aquí?! — Oh no… la molesta voy de Jemma se oyó a un lado de nosotros.
Hiddleston y yo volteamos en dirección del elevador y ahí estaba Jemma mirándonos con furia.
—Jemma…—murmuramos los dos.
De pronto Hiddleston y yo comenzamos a soltar excusas al mismo tiempo e intentábamos disculparnos con ella.
— ¡Basta, basta! —Dijo furiosa, su delicado rostro estaba pintado de rojo por la furia— ¡No soy un estúpido juguete por el cual ustedes puedan pelear sin que les importa lo que siento!
— Si me importa—dijimos el midgardiano y yo. Bien, ya me estaba hartando de eso.
—Por favor…—los ojos de Jemma comenzaron a inundarse de lagrimas—dejen de hacer esto.
Dicho eso salió del lugar y regreso al elevador. Jamás he soportado ver a Jemma llorar y mucho menos si es por mi culpa, al menos en este momento solo tenía el cincuenta por ciento de la culpa.
"Señor Hiddleston" la voz de la maquina parlante de Stark se oyó en el lugar.
— ¿Si? —contesto el midgardiano.
"El señor Stark solicita su presencia en el taller".
—Gracias Jarvis—el mortal salió del lugar.
Más tranquilo me deje caer en uno de los pequeños sofás del lugar. Suspire pesadamente ¿Qué iba a hacer ahora? Sé que Jemma aun me ama, me lo demostró con ese beso pero… rayos ¿Cómo luchar por ella y hacerla sentir que la amo sin que ella crea que es un objeto? ¿Cómo?
—Loki—escuche la voz ronca de Thor— ¿Qué pasa por que tienes esa cara? —se sentó a mi lado dejando su martillo en la mesa. Suspire pesadamente.
—Es Jemma… la amo… y… no se qué hacer… tal parece que prefiere a ese mortal—me pase la mano por mi cara.
—Ella aun te ama… lo veo en su mirada, no puede dejarte ir… no quiere porque aun siente algo y… no quiere lastimarte ni a Tom.
— ¡¿Por qué le importa tanto ese estúpido humano?!
—No estés celoso pero cuando tú no estuviste él la ayudo mucho.
—Si cuando no estuve, ahora ya estoy aquí ya se puede largar.
—Loki… hermano… ponte en el lugar de Jemma… piensa como se siente ahora…
— Dime que hacer Thor…
—Bueno… una ventaja que tienes sobre Tom es que… tú tienes historia con Jemma, usa eso.
— ¿Cómo?
—Recuérdale los viejos tiempos, lo felices que éramos todos cuando estábamos en Asgard, la conoces desde antes, has pasado prácticamente toda tu vida con ella. Como dicen los humanos: "donde hubo fuego, cenizas queda"
— ¿Eso que quiere decir? —lo mire extrañado.
—No lo sé… pero eso me lo dijo una vez Jane.
—Eres un idiota Thor—me levante—pero gracias—le di una palmada en el hombro y salí del lugar.
Baje por el elevador y fui al cuarto de Jemma la puerta estaba entre abierta y lo que vi me… rompió el corazón…tal vez Jemma no era tan mía.
[Tom]
— ¿Qué necesitas Tony? —pregunte cuando llegue al taller.
— ¿Qué jodidos le hiciste a Jemma? —pregunto molesto el creador de Iron Man.
—Yo…agh—me pase las manos por el cabello y me senté en un banquillo—tuve una estúpida discusión con Loki y Jemma nos escucho peleando por ella como un objeto—me tape la cara—me siento tan avergonzado de lo que hice.
—Ve
— ¿Qué? —Mire confundido al filántropo— ¿A dónde?
—Con Jemma—me dio la espalda y se puso a reparar algo que tenía en una mesa—Hiddleston estuve con muchas mujeres la he cagado otras veces con Pepper, casi muere por mi culpa pero bueno hay algo que si se sobre las mujeres, cuando ellas corren, corren por qué quieren que las detengan o las sigan.
—No quiero molestarla o atosigarla—jugué con mis pulgares.
—Solo ve a verla Hiddleston, está en su habitación, anda ve.
Me levante un tanto inseguro del banquillo. Pensé en las palabras que dijo Tony y… puede que tenga razón. Le di las gracias a Tony y subí al elevador. Llegue a la habitación de Jemma y llame a la puerta. Pasaron unos segundos que para mí fue como eternidad y lentamente abrió la puerta, baje la mirada y ahí vi a mi pequeña Jemma con sus ojos rojos y me dolió el corazón al saber que yo era el causante de esas lagrimas. Tome su rostro entre mis manos y con mis pulgares limpie sus lágrimas. Baje mi rostro hasta que estuvo cerca del de ella y la bese, me metí con ella a la habitación besándola, la recosté delicadamente en y la bese como nunca antes la bese, con amor, pasión y desesperación.
—Espera Tom—dijo entre besos— necesitamos hablar.
—Está bien—le di un último beso y me senté en la orilla de la cama, le ofrecí mi mano y ella la tomo para acomodarse en la orilla de la cama conmigo— ¿De qué quieres hablar?
—De… ti…de Loki… de mí…—contesto mirando el suelo.
—Te escucho.
—Yo a… —sus ojos se comenzaron a poner llorosos—no sé qué hacer… te amo pero aun siento algo por Loki y quiero hacer lo mejor y… me preocupa mi hijo también y yo… y yo…
—Oye, oye calma—la tome en brazos y la abrace con fuerza—te amo… y por mucho que me duela… te dejare para que seas feliz con él…—ella levanto la mirada…
—Tom…yo…
—Se feliz con él Jemma—sentí un nudo en mi garganta y que las lagrimas comenzaban a quemar mis ojos.
—Thomas…—acaricio mi mejilla— te amo… quiero estar contigo.
— ¿Conmigo? —Ella asintió y yo quite unos mechones traviesos de su rostro—te amo—acerque mis labios a los de ella y la besa con profundo amor y cariño. Jemma… Jemma me estaba escogiendo a mí ¡A mí! Me sentía tan feliz nada podría arruinar nuestra felicidad.
De pronto oímos que la puerta se cerro de un portazo y ambos nos separamos asustados.
— ¿Qué fue eso? —pregunto Jemma.
—Tal vez fue el aire.
"Me temo que no señor Hiddleston" contesto Jarvis "Ha sido el señor Laufeyson que se ha marchado molesto"
—Hay no—dijo Jemma y se tapo la cara.
—Tranquila—le acaricie los brazos—todo estará bien.
— ¡No, no lo va estar! Maldición esto no es correcto y él es el padre de mi hijo y yo…—volví a perder a Jemma.
—Jemma…—tome su rostro y la hice que me viera a los ojos— prometí amarte cada momento para siempre y así será—bese su frente—no importa que pase—murmure dejando mis labios contra su frente—y voy a luchar por ti Jemma… hasta que tu corazón deje de latir.
—Lo siento—dijo ella apenada. Me levante de la cama y sonreí con tristeza.
—Sería un honor tener el corazón roto por ti. Te ve luego.
Salí de la habitación de Jemma sintiéndome roto y devastado, no quería perder a la mujer que más había amado en mi vida. No quería perder a Jemma porque… ella era mía y yo era suyo.
Parte 3: Dolor
[Jemma]
Dolor…
Buda dijo una vez que… "El dolor es inevitable pero que el sufrimiento es opcional" Yo creo que… ambos van de la mano. Cuando algo te lastima te duele pero cuando verdaderamente importa… sufres. Yo tengo un gran dolor en mi corazón y sufro por dos hombres que amo y no quiero ver heridos… Dicen que después de la tormenta siempre sale pero… yo no veía el sol por ninguna parte.
Desde el inicio de todo siempre hubo dolor en mi vida, el primer dolor que viví fue cuando me separe de mi padre y me mandaron a vivir a otro lugar. Después cuando creí que entre Loki y yo no podía haber otra cosa más que amistad y después… la primera gran tragedia de mi vida… perder al único hombre que ame…
"Rompí el Bifrost… hubo una gran explosión que nos lanzo a Loki y a mí, estábamos cayendo pero padre me tomo del pie yo tome a Gungnir y Loki se tomo de él… ambos estábamos suspendidos en el aire, en eso… paso algo que no pude evitar… le roge y le grite que no lo hiciera, pero tú conoces a mi hermano más que a nadie y sabes lo testarudo que es y… Loki… soltó Gungnir y cayó por un hoyo negro…Loki murió… (Mis lágrimas comenzaron a mojar aquella carta) Jemma, iría en persona a darte el pésame y a llorar nuestra perdida juntos, pero con el Bifrost destruido me temo que será casi imposible, así deberemos de sufrir solos… con el tiempo Bifrost será reconstruido pero tardara, pero terminando la construcción iré a verte… solo el tiempo ahora puede sanar el vacio que Loki ha dejado en nuestros corazones… de verdad lo lamento mucho…
Te quiere…
Thor Odinson"
— ¡No, no! Esto no puede ser verdad—deje la carta en mi cama, quería ir a Asgard y ver aquello que Thor había dicho con mis propios ojos.
Salí corriendo de mis aposentos como una loca, nada elegante para una princesa, corrí por todo el palacio.
—Jemma…—mis padres trataron de detenerme pero no pudieron.
Seguí corriendo, lo más que mis piernas me dieron para hacerlo, salí del palacio, sentí mi corazón a mil, podía sentir su palpitación en mi garganta, el pecho me ardía al intentar jalar el suficiente aire para poder respirar, pero aun así no deje de correr, pase corriendo por la calle principal de Glerheim, los ciudadanos se me quedaron viendo perplejos, nunca se imaginaron ver a su princesa corriendo como una loca en su blusón de dormir, llegue hasta la entrada de la ciudad ahí donde Heimdall suele abrir el Bifrost.
— ¡Heimdall! —Grite— ¡Abre el Bifrost! —No paso nada— ¡Abre el Bifrost! —Aun nada, miraba el cielo esperando ver algo o escuchar aquel estruendo que producía el Bifrost— ¡Heimdall! —Pero nada paso, yo no quería dejar de insistir— ¡Heimdall, abre el maldito puente! —Pero nada ocurrió, caí de rodillas sobre la marca del Bifrost y rompí a llorar— ¡HEIMDALL! —Llore amargamente, esto no podía ser verdad, no podía ser real… Loki no podía estar muerto… Él me dijo que estaría bien… no mi Loki…
Alguien acaricio mi hombro, rápidamente voltee y vi a mi padre con una mirada llena de pesar.
—Hija, Odín mando notificar el incidente del Bifrost…—se arrodilló a mi lado—los nueve mundos están incomunicados, no podemos cruzar a ningún mundo…
—No…—lo vi a los ojos— ¡No! ¡Tengo que buscar a Loki! —Me pare y comencé a caminar en círculos como una desquiciada mental y empecé a gritar— ¡Loki! ¡LOKI! ¡LOOKII! ¡NO ME DEJES PORFAVOR! ¡LOKI! —mi padre me paró en seco.
—Se ha ido—me dijo en un susurro.
—No… no…—lo abrace y llore en sus brazos; nunca había sentido un dolor tan grande en mi vida… era algo que me desgarraba el alma y me partía el corazón, perderlo así tan rápido, en un momento tenerlo entre mis brazos susurrándome infinitos te amos y ahora jamás lo iba a volver a ver—no padre… dime que no es cierto…—mi llanto era tan desgarrador que podía asegurar que se escuchaba por todos los nueve mundos—yo lo amo…
Aquel recuerdo era desgarrador… recordar lo mucho que sufrí por la supuesta muerte de Loki… creí que me moría junto con él… me sufrí terriblemente con las palabras que me dijo en el Helicarrier… aun que eran mentiras… el segundo peor momento que pase fue cuando… vi a Loki morir ante mis ojos… eso es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo… ver morir lo que más amas en esta vida ante tus ojos…
El monstruo y Loki se vieron cara a cara, la bestia tomo por los brazos a Loki, lo levanto y le enterró la parte sobresaliente a Loki en el pecho.
— ¡NOOO! —gritamos Thor y yo al mismo tiempo.
El monstruo tiro a Loki en el piso, rápidamente corrí al lado de Loki.
— ¡Loki! —me tire a su lado, las lagrimas comenzaban a salir de mis ojos.
—Te veo en el infierno monstruo—le dijo Loki a la bestia con un coraje y temblando.
El monstruo fue absorbido por uno de los hoyos de los elfos oscuros. Loki temblaba sin control y se ponía muy frio.
—Loki…—dije entre lágrimas.
—Está bien Jemma—dijo Loki titiritando de frio—no olvides que te amo—lo tenía abrazado.
—También te amo Loki—bese los finos labios del mago.
Thor llego a nuestro lado.
—No, no, no—repetía una y otra vez mientras tomaba el cuerpo de Loki de entre mis manos—eres un tonto, no oyes lo que te digo.
—Lo sé… soy muy tonto—Loki temblaba sin control y su piel se había tornado grisácea—soy muy tonto.
—Calma resiste.
—Perdón, perdón.
—Shhh… tranquilo, tranquilo.
Tome la mano de Loki y la acaricie.
—Todo está bien, nuestro padre sabrá lo que hiciste este día.
—No lo hice por él.
Acaricie la mejilla de Loki y el beso mi mano con ternura. Los ojos de Loki se cerraron y el dejo de respirar.
— ¡Nooo! —grito Thor.
—No… no…—balbucee entre lagrimas—no me dejes… no otra vez.
Joder… más me duele saber que todo ese dolor que Loki me había causado fue en vano… me hizo sufrir tanto morir cada jodido día de mi vida para que todo fuera MENTIRA… no… no estoy bien y nunca estaré jodidamente bien. Si… Loki había sido el ser que más dolor había causado dolor en mi vida pero… no podía evitar amarlo… fue el primer hombre que ame… pero eso no significa que tenga que ser el ultimo…
Trague saliva al ver los numero del elevador avanzar… estaba cansada de sufrir de todo este dolor… tenía que terminar con esto y… solo había una sola persona que causaba dolor en mi vida y esa era Loki… Las puertas del elevador se abrieron revelándome el Pent-house. A unos metros de mi estaba Loki de espaldas, con las manos en la espalda mientras veía el gran ventanal que daba vista a la ciudad de Nueva York. A paso de gato me acerque a él… mientras me acercaba a él momentos vividos con él venían a mi mente… desde felices hasta desagradables…
—Mírate…—me miro de arriba abajo con una sonrisa burlona—estas pérdida.
—No estoy perdida estoy ROTA—dije con dolor—TU, tu estas perdido. Toda mi vida te he necesitado, pero me di cuenta que puedo sobrevivir sin ti, caminar, hablar. Todo era jodidamente al revés.
—Jemma... —susurro—Nunca te he dejado de amar… te amo.
—Loki—susurre, él estaba volviendo a ser el mismo—me hiciste mucha falta.
—Quiero que todo dependa de ti…
— ¡¿De mi?! Esto no tiene que ver conmigo es sobre ti y siempre es sobre ti, lo que tú quieres y necesitas. ¿Sabes? Parece que solo me quiere cuando no puedes tenerme, cuando tus planes de conquista fallan o ya tienes lo que querías, siempre estuve en segundo plano en tu vida.
—Lo-Loki…—trate de decir, me voltee para verlo, lo mire directo a los ojos y pude ver su brillo acompañado por una oleada de deseo, acaricie su mejilla-te amo demasiado y…—me apenaba decir esto…—también te deseo…
— ¡Fui una estúpida al enamorarme de ti! —le grite.
— ¡Y yo un imbécil al corresponder tu amor! —sus palabras me dejaron callada, esto era mucho para mí, podía escuchar mi corazón romperse en mil pedazos, ya no aguantaba y me rompí a llorar.
—Jemma…—dijo mi nombre con dulzura—antes de ir a hablar con el padre de todo, quería hablar contigo, y lo que quería decirte es que no importa si soy o no rey de Asgard, pero después de la coronación… sea quien sea el rey, el siguiente evento sobre el cual quiero que todos estén hablando sea nuestra boda…
— ¿Cómo? —sus palabras me dejaron sorprendida nunca me imagine algo así, tal vez estaba alucinando.
—Jemma…—de sus ropas saco un pequeño cofre dorado y lo abrió ante mí, este contenía un bello anillo de compromiso asrgardiano— ¿te casas conmigo?
—Oh Loki… por supuesto que sí.
—Hay mucho dolor—dijo Loki rompiendo el silencio. Lo voltee a ver y estaba en su misma posición solo que veía al suelo con tristeza— y… no sé cómo detenerlo, no sé una mierda. — no sabía si debía hablarle o quedarme callada.
— ¿Qué te lastima?
—Yo… es… maldición, son todos y nunca para.
—Loki… lo único capaz de matarme eres tú, pero eso no sucedió así que no creo que nada pueda dañarme más que tu.
Loki beso mi frente y después pego su frente con la mía.
—Aun así cuídate, no vaya siendo que te encuentres con un loco como yo y él si logre matarte.
—Sabes que no hay dos como tú.
—Lo sé pero déjame sonar humilde—reímos ante su tonto comentario. —te amo Jemma.
—También te amo Loki.
— ¿Aun me amas? —vi tantas emociones en sus ojos, se me seco la garganta ¿realmente aun lo amaba? No podía engañarlo, ni engañarme a mi misma la respuesta la estaba gritando mi corazón. Trate de hacer oídios sordos pero no pude— ¡DIME! —grito desesperado por una respuesta.
— Te amo…— le dije y vi como sus ojos instantáneamente recuperaba el brillo perdido y ahí estaba… mi Loki, pero a mi mente vinieron unos ojos azules que fueron lo que me devolvieron la vida… Tom—pero… Tom se ha ganado mi corazón—admití.
—Ahora todo tiene sentido…—se paro molesto—porque no importa cuánto digas que me amas…—cerro los ojos y murmuro palabras que me dolieron— no fue real…
— ¡Oye! —Me pare molesta— ¡Tú no sabes lo que yo quiero porque nunca te ha importado!
Dicen que cuando estas a punto de morir tu vida pasa frente a ti como una película… pero yo no estaba a punto de morir… o tal vez una parte de mi estaba a punto de morir al dejar ir a Loki…
—Loki…—mi voz sonó débil y temblorosa cuando pronuncie su nombre. El se volteo lentamente hacia mí, su rostro estaba ensombrecido y sus ojos estaban llorosos. Mi corazón me dolió… no quería lastimarlo—tenemos que hablar.
—Lo sé… esta todo arruinado—dijo con voz temblorosa y lo vi tragar—se que eres libre de escoger pero…—se paso la mano por el cabello desesperado—siento que ya no me amas porque he intentado todo y… nada…
—Te amo Loki—dije con ojos llorosos— y no quiero herirte o lastimarte pero…amo a Tom… pero creo que lo nuestro ya… no tiene solución y… lo siento…
— ¡Tu no sientes nada! —me grito furioso.
— ¡Deja de pensar por mi! ¡Deja de decir que sabes lo que siento o no! ¡Soy una Jemma diferente Loki! ¡He madura y he crecido! —le grite igual de furiosa y no sé que vio en mis ojos que lo hizo calmarse… —no quiero herirte…
—Pues lo haces…—cerré los ojos y suspire— ¿Qué pasara con nuestro hijo? Ni siquiera… ni siquiera me lo has presentado…
—Lo siento—hice una mueca de dolor—te lo presentare… y… ¿piensas quedarte en Midgard?
—No tengo a otro lugar a donde ir…
—Bien, podríamos programar visitas para que puedas verlo y pasar tiempo con él…—sonreí con tristeza— es idéntico a ti.
—Me imagino que con tus poderes—sonrió con tristeza.
—De hecho heredo la magia…—me quede por un momento en silencio—de verdad lo siento…
—Quisiera pasar un último momento contigo…yo… mierda… lamento no haberte aprovechado cuando te tenía…—acaricio mi mejilla y yo cerré los ojos dejándome llevar por su dulce y tibio contacto. Sentí los labios de Loki haciendo presión sobre los míos y no pude contenerme a seguirle el beso. ¿Cómo podía dejarlo marchar así? ¿Cómo?
— ¿Jemma? —jamás había escuchado en su voz tanto dolor. Me separe de Loki y ahí vi parado a Tom que me veía con ojos abiertos y llorosos.
—Tom yo…—intente acercarme a él pero levanto sus manos en señal de que me detuviera.
—Ahora no Jemma… necesito tiempo…—sin decir más dio media vuelta y se fue por el elevador.
—Jemma…—Loki toco mi hombro.
—Ahora no Loki… mañana… mañana te presentare a Erick…ahora déjame sola.
Loki siguió el mismo camino que Tom hacia el elevador. Cuando se hubo marchado me senté en el sofá de cuero negro, me tape la cara y me eche a llorar. Mi relación con Loki siempre estuvo en una línea muy delgada y jamás creí que viviría parar verla romperse… Loki era todo lo que quería pero… ¿Por qué no podía ser un poco mas como Tom? Esto es tan frustrante y desesperante…
— ¿Jemma? —La dulce vocecita de Janet pronuncio mi nombre— ¿Qué te pasa Jemma? —acaricio mi espalda para consolarme.
—Es que… por no herirme a mi misma hiero a todos a mi alrededor y no hay nada que pueda hacer—rompí a llorar y Janet me abrazo.
—Oh Jemma lo siento tanto pero… bueno mi madre solía decir que… tarde o temprano tu dolor te ayudara a encontrar el camino a la felicidad—me levante y la mire con ojos lloroso.
—Eso no se siente posible…—murmure con un nudo en la garganta—hiere lo que hago o hiere lo que escojo ¿Qué esta mal?
—Todo se solucionara Jemma—Jan me dio una sonrisa esperanzadora—ya lo veras.
Tal vez Janet tenga razón. Tal vez la felicidad no estaba tan lejos. Solo tenía que ser valiente y escoger qué camino tomar.
Parte 4: Familia perfecta.
[Jemma]
Todo va a estar bien. Todo va a estar bien. Me repetía a mi misma esta frase para calmarme y dejar de temblar como un perro chihuahua. Hoy sería un día un tanto… ammm… no sé como describirlo.
Hoy finalmente presentare a Erick y a Loki como padre e hijo. Erick siempre estuvo haciéndome preguntas sobre Loki pero yo las evadía.
— Mamá ¿Quién es ese señor? —me preguntaba Erick mientras se sentaba a mi lado en la mesa a la hora de la cena.
—Soy…—Loki iba a comenzar a hablar y le dije que no con la cabeza.
—No es momento para hablar de eso Erick—dije mientras seguí comiendo.
Tampoco deje que Loki se le acercara mucho a Erick.
—Mamá ¿a qué horas llega Tom? —pregunto Erick sentándose a mi lado mientras leía "La Elite"
—Hasta las cinco, cariño—le di una sonrisa a mi hijo y regrese a mi libro.
—Falta mucho—hizo un puchero—yo quería jugar en el Wii.
—Puedes jugar con alguien más—le dedique una sonrisa y el se puso a ver en toda la sala y vio que Loki estaba leyendo "Harry Potter y las reliquias de la muerte". Mi hijo se levanto y se encamino hasta Loki.
— ¿Juegas conmigo? —le pregunto Erick con una dulce sonrisa. Loki aparto la mirada del libro sorprendido y abrió sus labios para contestarle pero lo interrumpí.
—Erick cariño creo que Clint no está haciendo nada ¿Por qué no vas con él? —Erick miro a Loki con ojos tristes y luego me miro a mí suspirando resignadamente.
—Sí mami.
Sé que estaba mal pero… no sabía cómo hacerlo y tenía mucho miedo de la reacción de Erick. ¿Qué tal si se enojaba conmigo por escoger a Loki como su padre? ¿Y si no quería a Loki? Tenía tantas preguntas en mi mente pero… era hora de afrontar las cosas. Erick tenía que saber que Erick era su padre y Loki… debía convivir con su hijo. Aun que temo que Loki use a Erick en mi contra. Erick es lo único que nos une ahora.
Le secaba el cabello a Erick delicadamente, tome un cepillo y comencé a peinarlo.
— ¿Hice algo malo mami? —pregunto Erick mientras movía sus pies en el borde de la cama.
—No mi cielo ¿Por qué lo preguntas? —deje el cepillo a un lado, baje de la cama y me puse de rodillas frente a Erick para comenzar a atarle las agujetas de sus tenis.
—Has estado muy seria y… ya casi no sonríes—sorprendida alce la mirada a mi hijo y lo vi con ternura.
—Oh mi vida—la abrace y el me abrazo con fuerza— todo va a estar bien cielo—le dije pero sabía que lo decía mas para mí misma que para él—ahora ¿listo para ir al parque?
— ¡Sí! —Grito brincando en la cama— ¿Tom vendrá con nosotros?
—No cielo, hoy vendrá alguien más.
— ¿Quién?
En ese momento tocaron la puerta de mi habitación.
—Pase—dije mientras bajaba a Erick de la cama. Levante la mirada y vi que Loki entraba a mi habitación.
— ¿Están listos? —pregunto con una cálida sonrisa que hace años no veía y hizo que mi corazón revoloteara. Erick tímidamente se aferro a mi brazo y se escondió detrás de mí.
—Si estamos listos—dije con una pequeña sonrisa.
Loki nos cedió el paso y salimos de habitación, llame al ascensor y las puertas se abrieron. Entramos y al instante que las puertas se cerraron una ligera tensión entre Loki y yo se sintió en el aire. En mi mente repasaba una y otra vez como empezaría a decirle a mi hijo que su padre "muerto" estaba aquí y que en realidad nunca estuvo muerto solo hizo para poder poseer un trono. Por todos los dioses, ayúdenme a encontrar las palabras que necesito.
Bajamos del elevador y di una bocanada de aire. Creí que moriría asfixiada dentro de ese elevador. Salimos a la calle y le hice señas a un taxi.
— ¡Taxi! —gritaba.
— ¿Qué es un taxi? —pregunto Loki confundido viendo lo que hacía.
— ¿No sabes que es un taxi? —pregunto mi niño extrañado.
—No—contesto Loki.
—Pues son esas cosas amarillas con ruedas que nos están ignorando.
— ¿Y cómo se detienen? —pregunto Loki viendo con el ceño fruncido los taxis que pasaban ignorándolos.
—Mueves los brazos como loco—dijo Erick mientras extendía sus brazos y los agitaba de arriba abajo—y les gritas "¡Taxi!" lo haces muchas veces hasta que uno se pare. Loki se rió ante la explicación de Erick—inténtalo es divertido—dijo Erick mientras seguía moviendo sus brazos— ¡Taxi! —Loki lo vio e hizo una mueca algo inseguro de intentar aquello pero sonrió y comenzó a imitar lo movimientos de Erick.
— ¡Taxi! —grito Loki. Observe la escena enternecida y luego comenzó a darme un ataque de risa. Milagrosamente un taxi se detuvo. Loki abrió la puerta y Erick iba a saltar al taxi pero Erick lo detuvo—No, las damas primero—esas son las cosas que no podía inculcarle a mi hijo, bueno podía pero era más correcto que lo hiciera su padre.
Erick miro a Loki y luego a mí, Erick se regreso y se puso al lado de Loki.
—Madame—me dijo Loki haciendo una seña con su mano para que entrara.
—Madame—Erick repitió la acción y sonreí enternecida.
—Gracias caballeros—subí al taxi y después subieron Erick y Loki.
— ¿A dónde los llevo? —pregunto el taxista.
—A Central Park—le pedí y el taxista comenzó a conducir por las saturadas calles de la Gran Manzana.
—Mami quiero ver por la ventana ¿puedo sentarme en tus piernas? —me pidió Erick.
— ¿Por qué no dejas que yo lo cargue? —pregunto Loki mientras Erick y yo lo volteábamos a ver.
— ¿Quieres ir con Loki? —le pregunte a Erick.
— ¿Puedo? —Pregunto con una sonrisa y asentí— ¡Gracias! —más me tarde yo en asentir que Erick en sentarse en las piernas de Loki.
Era tan emotivo verlos al fin juntos a padre e hijo y mientras yo los veía convivir juntos mientras mi corazón daba vuelcos al conocer una faceta de Loki que jamás había visto. Y por un momento me pregunte… si… era correcta la decisión que iba a tomar.
[Erick]
Me siento muy emocionado, voy en el taxi de camino al parque con mi mamá y el señor Loki. No sé quién es él, ni sé de donde salió, a mí siempre me llamo la atención y algo me hacía quererlo mucho. Estaba sentado en las piernas de Loki mientras veía los carros pasar y los grandes edificios de Nueva York. De camino le contaba a Loki todas las batallas que había tenido en algún lugar de la ciudad y le conté que cuando yo fuera grande quería ser un Vengador.
Llegamos a Central Park, era mi parque favorito en todo Nueva York. Loki abrió la puerta y salí corriendo al parque corrí y corrí me encantaba sentir el aire golpear mi rostro era la libertad.
— ¡Erick no te apartes mucho! —escuche que me grito mi mamá mientras yo comenzaba a correr en dirección a los juegos.
— ¡Sí mamá! —grite sin mirar atrás.
Llegue a los juegos y me subí a un resbaladero, la verdad el resbaladero no me gustaba mucho solo lo usaba mientras esperaba que uno de los columpios estuviera vacio, esos eran mis favoritos. Los columpios. Cuando baje del resbaladero vi que un columpio se desocupo y corrí lo más rápido que pude puse mi mano sobre el asiento del columpio y vi que una niña se quedo muy cerca de llegar a tocar el columpio. Recordé lo que Loki me dijo antes de subir al taxi: "las damas primero" pero… ella es una niña… ¿una dama es una niña también? ¿Qué significa dama? ¿Tiene que ser solo una mujer? ¿O solo mi mamá? Mire a la niña y ella se comenzaba a alejar del columpio.
—Espera—le dije y la niña volteo y me vio— tu primero.
— ¿De… de verdad? —pregunto tímidamente.
—Si—sonreí. Le deje el columpio a la niña y me iba a alejar para esperar otro columpio y escuche que la niña comenzó a hacer ruidos raros, voltee a verla y vi que no podía mover el columpio— ¿quieres que te ayude? —le pregunte y la niña se sonrojo.
—Por favor.
Me puse detrás de la niña y le di un leve empujón por la espalda y el columpio comenzó a moverse. Así estuve jugando con la niña y nos reíamos mientras ella pedía que le diera más fuerte. No supe en qué momento muy fuerte a la niña y ella cayó y se raspo la rodilla.
—Lo siento mucho—le dije y me arrodille a su lado. Intento poner mi mano en su rodilla.
—No—ella aparto mi mano—me duele—dijo con ojos llorosos y haciendo un puchero.
—Voy a hacer que no te duela—le toque a la niña la rodilla y comencé a curarle el raspón. La niña me miro sorprendida.
— ¿Cómo haces eso?
—Es magia pero shhh…—puse mi dedo en mi labio—no le digas a nadie.
—Está bien—sonreímos siendo cómplices de mi secreto.
— ¡Diana Victoria! —grito una mujer.
—Es mi mamá—dijo la niña— te veo otro día—la niña se acero y me dio un beso en la mejilla—gracias—sonrió y salió corriendo con su mamá.
— ¡Erick! —escuche que grito mi mamá y la vi sentada a un lado de Loki en una banca— ¡¿quieres helado?!
— ¡Sí!
Corrí y corrí hasta que llegue con ellos. Pedí mi helado y me senté en medio de ellos dos, movía mis piernas arriba y abajo, me sentía muy contento.
— ¿Erick? —me llamo mi mamá y la voltee a ver.
— Mande—conteste.
— ¿Te acuerdas que…las cosas que te contaba sobre tu padre? —me pregunto mientras me acariciaba el cabello y me miraba a los ojos. Siempre me gustaron los ojos de mami. Azules como el cielo.
—Sí que era guapo como yo—sonreí.
—Si cariño—sonrió— ¿recuerdas que te dije que tuvo un accidente y murió?
—Ajam—conteste mientras le daba una lamida a mi helado.
—Bueno él… él no murió Erick.
— ¿Esta vivo? —pregunte sorprendido.
—Sí.
— ¿Dónde está? —Me pare en la banca— ¡Quiero verlo llévame con el mami! —brinque emocionado en la banca.
—Tu padre está aquí—mi mamá me tomo de la cintura para que dejara de brincar.
— ¿Dónde? —comencé a ver a todos los hombres del parque buscando al mío.
—Es Loki—mi madre se modio el labio. Voltee a ver a Loki.
— ¿Tu eres mi papá?
—Así es—Loki me sonrío.
— ¡Papá! —me avente a sus brazos. Siempre había soñado con conocer a mi papá y al fin estaba conmigo y me abrazaba. Mi familia estaba completa. Éramos una familia perfecta.
[Jemma]
Cuando vi a Erick saltar a los brazos de Loki sentí que se me quitaba un peso de encima. Al contemplar mejor la imagen de ellos dos abrazándose se me llenaron los ojos de lágrimas. Sin darme cuenta era un sueño cumplido el ver a quien fue el amor de mi vida que es el padre de mi hijo verlo abrazar a nuestro hijo Erick.
—No te vuelvas a ir papá—escuche que le dijo Erick a Loki.
—Jamás los volveré a dejar—Loki me volteo a ver y mi corazón se me acelero ante su sola mirada—tú y tu mamá son lo más importante en mi vida.
Me mordí el labio para no soltarme a sollozar puesto que de mis ojos saltaban las lágrimas. Esto era lo que yo más quería, lo que siempre desee. Vernos los tres juntos unidos al fin como una familia. Lástima que llego un poco tarde ahora Tom estaba en mi vida.
— ¡Ven a jugar conmigo! —Erick se bajo y tomo la mano de Loki para comenzar a estirarlo.
—Está bien, está bien—contesto Loki entre risas.
Ambos salieron corriendo y comenzaron a jugar. Loki perseguía a Erick y a veces viceversa. Reía emocionada y divertida viéndolos jugar desde la banca. Jamás me imagine a Loki jugando así con nuestro hijo, era la cosa más tierna y hermosa que jamás había visto. En ese momento sentí que el Loki que conocí él Loki del cual me enamore… volvía a la vida.
De pronto vi que Erick vino corriendo hasta mí y tomo mi mano.
— ¡Ven a jugar con nosotros! —me pidió Erick agitado y lleno de sudor— ¡Anda ven! —estiro mi mano.
—Está bien allá voy.
Me pare de la banca y comencé a correr con ellos. Los tres comenzamos a jugar y hacer cosas divertidas como una familia normal. Comenzamos a jugar a rodar por el pasto, los tres reíamos.
Yo comencé a rodar en el pasto y por accidente Loki cayó sobre mí.
—Lo siento—se disculpo Loki.
—Descuida—le dije con una sonrisa tímida. Nuestros ojos se encontraron y… por un momento en volví a perder en aquellos ojos verdes… esos ojos que había recuperador su brillo de antes. Ahí estaba el Loki de antes. El Loki del cual yo me había enamorado años atrás estaba frente a mis ojos. Mi cuerpo y todo mi ser lo reconocieron, mi corazón sintió como si… hubiera llegado a casa después de un largo viaje. Estaba en casa. Mis ojos cerraron y Loki poso sus labios sobre mí. Todo me resultaba familiar y tan entrañable. Mis manos se pasearon por la espalda de Loki mientras correspondía el beso con amor. Por un momento sentí que solo éramos Loki y yo.
— ¿Jemma?
Mierda. ¡¿Tom?! ¡¿Qué hacía Tom en el parque?! Aparte a Loki y me pare rápidamente limpiando el césped de mi ropa.
—Tom yo…—intente darle una explicación.
—Olvídalo, los veo en la torre—se dio media vuelta y se alejo.
Y nuevamente me sentí en la disyuntiva que creí tener resulta pero mi corazón volvía a reñir… ¿Tom o Loki?
Parte 5: Me elijo a mí.
[Jemma]
¿Cuáles son las peores batallas que peleamos en la vida? Las que se pelean contra uno mismo.
¿Cuántos no hemos tenido una pelea interna contra nosotros mismos? ¿Cuántas veces nos decidimos internamente buscando hacer lo correcto? Muchas veces lo correcto y lo incorrecto se cruzan en una línea tan fina que a veces se pueden confundir.
¿Qué es más correcto? ¿Seguir a la mente o al corazón? ¿Tom o Loki?
Según yo ya me había decido por uno de los dos pero cuando pase la tarde con Loki y nuestro hijo Erick fue tan bello, era el sueño que siempre quise y nunca pude tener y haberlo visto con mis propios ojos fue… choque emocional para mí.
Levante mi vista y veía como los números del elevador iban cambiando, se me hacia tan lento el recorrido. Estaba a punto de encontrarme con Tom y explicarle lo que había pasado y contarle lo confundida que me sentía y que probablemente iba a necesitar más tiempo para que me dejara pensar y analizar la situación.
Las puertas del elevador se abrieron de par en par revelando ante mis ojos el Pent-House de la Torre Vengadores. Salí del elevador y comencé a buscar a Tom. Lo encontré parado frente al gran ventanal, tenía una mano metida en el bolsillo de su pantalón y en la otra sostenía un vaso de cristal con un líquido ámbar. Me acerque a pie de gato para que aun no notara mi presencia.
— ¿Por qué Jemma? —pregunto Tom con gran pesar sin voltear a verme y aquello hizo que el alma se me cayera a los pies.
— ¿Cómo sabías que estaba aquí?
—La habitación comienza a oler a gardenias.
—Oh—pase un mechón de mi cabello detrás de mi ojera.
—Creí que me habías escogido a mi Jemma—Tom me volteo a ver con un gran dolor en los ojos que me partía el corazón— ¿Por qué cambiaste?
—No es que…—baje la mirada y jugué nerviosamente con mis dedos—yo…
—Cuéntame que paso—alce la mirada y me mordí el labio.
—Pues veras…—comencé a contarle la tarde que había pasado con Loki y Erick. Tom escuchaba atentamente y asentía mientras daba pequeños sorbos a su bebida.
— ¡Maldita sea Jemma! —lanzo el vaso al suelo y este se estrello rompiéndose dejando cristales por toda la alfombra y una mancha de licor. Tony se iba a molestar— ¡Uso a Erick para llegar a ti!
—No fue así—dije frunciendo el ceño.
— ¡No lo defiendas! ¡Lo has estado defendiendo toda tu maldita vida deja de defender a Loki por una vez en la vida! —me encogí ante las palabras de Tom, jamás me había hablado así.
—Loki no utilizo a Erick.
— ¡Claro que sí! ¡Estas ciega ¿o qué?! —fruncí el ceño y me moleste con Tom.
— ¡No estoy ciega! ¡Loki no uso a Erick! ¡Él estaba volviendo a ser el mismo Loki de antes!
— ¡¿Cuál Loki?! ¡¿El que te mando a la mierda?! ¡¿Ese Loki?!
— ¡No! ¡Era el Loki del cual me enamore!
Lo solté lo había dicho y se sintió tan bien sacar al fin todo esto que me ahoga sacar lo que siento y entonces me canse de estarme conteniendo, de estarme tragando todo mi dolor solo por no lastimar a los demás, me canse de quedarme callada para no herir a los demás. Me canse de siempre tener que ante poner mi felicidad para que otros fueran felices. No importaba, hoy YO iba a ser feliz.
— ¿Entonces te quedaras con él? —suspiro y bajo la mirada tristemente—está bien lo acepto.
—No, no Thomas ¡No! Ya me canse ya me harte de que todo el mundo este decidiendo por mí, me canse de siempre anteponer mi felicidad por no arruinar la felicidad de otros. Me canse de solo pensar en que te hare sufrir a ti o que voy a hacer sufrir a Loki. ¡Estoy harta de eso!
— ¿Qué quieres decir Jemma? —Me miro confundido— ¿A quién estas escogiendo? ¿A Loki o a mí?
—No, no lo escojo a él ni te escojo a ti. Me elijo a mí.
— ¿Eso qué significa para nosotros? Es decir para Loki y para mí.
—Que me quedare con quien me haga sentir feliz y con quien yo quiera—dije remarcando la palabra "yo" —ahora si me disculpas tengo que hablar con el padre de mi hijo.
Salí de aquella habitación sintiéndome libre al fin. Había dejado ir un gran peso en mí y era libre. ¡Soy libre!
[Loki]
Jemma llego a la habitación luciendo feliz y radiante, me sentí tan feliz de verla así, a juzgar por la sonrisa que traía creí que me había escogido a mi pero… me impactaron las palabras que me dijo: "Me elijo a mí". Eso aun quería decir que no sabía quién se quedaría con ella si el humano o no.
En la mirada de todos los Vengadores veía que apostaban por que el midgardiano se iba a quedar con ella, yo me negaba a creer aquello pero ahora sabía que ella lo prefería a él.
Llegue a la parte alta de la torre de los Vengadores y me senté en una silla alta que estaba frente a la barra. Detrás de la barra estaba el humano sirviéndose un trago.
— ¿Quieres? —pregunto el humano alzando un vaso de cristal.
— ¿Por qué no?— le conteste. Me pase las manos por el cabello sintiéndome frustrado. Puse los codos en la barra y me tape la cara con las manos.
—Aquí tienes—alce la mirada y vi que había puesta el vaso frente a mí.
—Gracias—tome el vaso y di un gran sorbo dejando que aquel liquido quemara mi garganta.
—Creo que ya te conto.
—Si—suspire pesadamente—yo estoy resignado se que la he perdido.
—Tal vez… —alce la mano en señal de que se callara.
—Ni intentes ser amable, se que tu llevas las de ganar—le di otro trago a la bebida.
—Lo siento—salió de detrás de la barra y se sentó a mi lado. Por un momento nos quedamos en silencio mientras veíamos las botellas de licor que tenía Stark y nos sumergíamos en nuestros propios pensamientos, pensamientos que intentábamos ahogar en alcohol.
— ¿Cómo lo hiciste? —pregunte con la mirada perdida entre las botellas.
— ¿Disculpa? —pregunto el midgardiano mientras ponía el vaso sobre la barra.
—Sí, ¿Cómo le hiciste para enamorar a Jemma? —lo voltee a ver.
—No fue fácil—se encogió de hombros—tuve que ganarme su corazón ya que al parecer—él me volteo a ver— tenía dueño. Si hubiera sabido que estabas con vida o algo ni siquiera hubiera intentado conquistarla pero… solo quería amarla y adorarla como nadie en la vida.
— ¿Cómo le haces?
— ¿Para qué?
—Para ser tan bueno.
—Sabes Loki creo que…. Todos tenemos luz y oscuridad dentro de nosotros pero la parte que dejamos actuar eso es lo que somos.
—Si pues creo que yo deje actuar mucho a mi oscuridad—termine de beber lo que quedaba en mi vaso. Las puertas del ascensor se abrieron de par en par y por ellas salió Jemma. Tom y yo nos paramos al verla ahí.
—Bueno me alegra que estén juntos y no estén intentando matarse—intento bromear Jemma—bien… si estoy aquí es por una sencilla razón… sé lo que quiero…—sentí que contuve la respiración al oir las palabras de Jemma—yo… quiero la vida que tenía antes de que llegara…—ella se mordió el labio y nos volteo a ver a ambos—antes de que llegaras Loki—me volteo a ver ¿Qué quería decir? ¿Antes de que llegara? ¿Ósea cuando….? Oh no… lo estaba eligiendo a él, tantas veces que intenté enmendar mis errores, tantas veces que intenté borrar de mi alma todo rastro de odio, dolor, por ella, aquella vez en la que incluso me alié con los Vengadores para salvarla… nada de eso había servido, pero claro, ¿Cómo iba a funcionar? ¿Cómo no me di cuenta antes? Mientras yo jugaba al poderoso, al invencible, había alguien tratando de sanar las heridas que yo causé, había alguien dispuesto a renunciar a todo con tal de verla a ella feliz… Tom se había ganado el corazón de Jemma de una manera limpia, manera en la que yo jamás podré vivir…. No, esto no puede estar pasándome, trato de ser fuerte pero, a pesar de ser un hombre cruel y despiadado aun soy aquel niño que le pedía a la niña de cabellos blancos como la nieve, que le cantara aquella canción de cuna con la que comenzó todo… Jemma, yo no puedo vivir sin ti… no me dejes solo… dime que estaremos sanos y salvos… por favor.
—Lo siento Loki—dijo mirándome con pena—pero es lo que quiero—baje la mirada y asentí.
Con el dolor en mi corazón, todo se rompió dentro de mí… soy un estúpido, un idiota, por mi avaricia, mi codicia, sin querer… lo deje ir, la deje ir, deje ir a la mujer que amaba… Sabía que llevaba las perder sabía que ella lo iba a escoger a él pero… era mucho peor oírlo venir de sus propios labios. Ahora era el momento de aprender lo imposible… vivir sin ella, ¡¿Cómo haré eso?! Ella es mi todo ¡TODO! No puedo, no quiero estar sin ella, ¡prefiero morir antes que hacerme a la idea de que me han arrebatado todo! Tenía que ser fuerte, por mí, por mi hijo, pero sobretodo, por Jemma. Sin más, y con el corazón hecho trizas, como un hombre que va a ciegas, sin saber que le depara el destino…salí del lugar sintiéndome verdaderamente solo.
