CAPITULO 23: "UNA LECCIÓN DE AMOR"
3 AÑOS DESPUES
[Jemma]
Ha pasado tanto tiempo desde la vez que le dije adiós a Loki. En estos tres años han pasado muchas cosas. La última noche que pase con Loki tuvo su fruto. Al mes resulto que estaba embarazada de Loki. Fueron mellizos, una niña y un niño idénticos a mí, blancos cabellos y poderes de hielo. Son los pequeños Jack y Elsa. Ahora Loki y yo tenemos tres hijos.
Después del nacimiento de los mellizos, Tom y yo nos pusimos a planear nuevamente nuestra boda. Tony se volvió a tomar la molestia de volver a pagar por todo, todo era casi idéntico a cómo iba a ser nuestra primera boda, solo mi vestido cambio. Loki estuvo presente en mi boda con Tom. La verdad admiro mucho a Loki por haber tenido el valor de presentarse, sonreírme y felicitarnos a Tom y a mí por nuestra boda. Tom y Loki hablaron en privado, Tom jamás me ha querido decir lo que hablaron y lo respeto.
Los fines de semana Loki se lleva a Erick a pasear, además de que cada miércoles por la noche viene a la torre de los Vengadores para cuidar de Elsa y Jack mientras Tom y yo tenemos una cita o salimos a pasear por ahí.
Por boca de Tony he sabido que a Loki le ha ido viendo acoplándose a la vida de los midgardianos. Al principio no le fue nada fácil. Por las tardes Tony llegaba vociferando maldiciones y me decía como era que podía soportar a Loki, pero al final Tony terminaba regresando. Él y Loki tenían una extraña amistad. De hecho era con el único Vengador –aparte de su hermano- con el cual se relacionaba.
Mi vida ha estado bien. Los Vengadores hemos estado bien, luchando contra los criminales y encerrándolos, lo normal. Mi vida con Tom es… perfecta. A veces demasiado perfecta de lo que desearía.
Hay momentos en los que extraño a Loki. Sí, lo admito. Extraño a Loki. Extraño gritar y pelear con él. Sí, sé que es algo loco pero a veces un amor imperfecto es lo que a veces queremos. Sé que escogí a Tom, no me estoy arrepintiendo de haber escogido a Tom. Tenemos dos bellos años de estar casados es solo que… simplemente extraño lo que solía tener con Loki.
Hablando de tener dos años casa con Tom; hoy cumplimos nuestro segundo aniversario matrimonial. Tom vendría por mí en cualquier minuto para ir a cenar algo.
Subí al Pent-house y ahí estaban todos, Elsa y Jack estaban en sus andadores y cerca de ellos estaban Loki y Erick jugando Monopoly. Me acerque a ellos y sonreí.
— ¿Quién va ganando? —pregunte.
—Erick me está dando una paliza—contesto Loki y alzo su mirada— Wow, Jemma… estas… bellísima—me sonroje y Loki se levanto del suelo.
—Gracias—sonreí.
—Sabes—Loki me acomodo un mechón rebelde y me roso la mejilla con sus dedos al hacerlo—cada vez que te veo con Tom me arrepiento de todo lo malo que hice en mi vida, sobre todo las cosas malas que te hice a ti. Creo que Odín sabía perfectamente el castigo que me estaba dando—Vi como tragaba saliva con dificultad—pero me alegra verte feliz y al menos poder tener a nuestro hijos.
—Lo siento—murmure y pestañee varias veces para no dejar que mis lágrimas cayeran.
—Tú no tienes que disculparte, soy yo el que vivirá disculpándose de por vida—beso mi frente.
Loki dejo por un momento sus labios en mi frente, cerré los ojos llenándome de su presencia. Se sentía tan bien tenerlo tan cerca, hace tanto tiempo que no estaba tan cerca de Loki. Lo extrañaba. Estaba tan relajada y me sentí tan completa en ese momento que solo sentí que fuéramos Loki y yo. Escuche que alguien carraspeaba con su garganta.
— ¿Estas lista Jemma? —pregunto Tom a mis espaldas.
Loki y yo nos separamos rápidamente y me baje la mirada apenada.
—Sí, estoy lista.
—Bueno, vámonos—me tendió su brazo y lo tome.
—Regreso más tarde—le avise a todos en el Pent-house.
El camino al restaurante fue muy callado. Demasiado callado debía de admitir. Eso era algo fuera de lo normal, Tom siempre estaba hablando conmigo, siempre me contaba cómo le fue hoy o me decía algún chiste. Las únicas veces que no hablaba era porque había tenido un mal día o estaba molesto. Intentaba decir algo o buscar las palabras correctas para decirle pero no sabía que decirle. ¿Por qué me sentía tan culpable? Loki y yo no habíamos hecho nada malo o tal vez me sentí culpable por lo bien que me había sentido al estar con Loki cuando con quien debería sentirme de aquella manera era mi esposo que estaba sentada a mi lado.
—Yo…—comencé a hablar pero Tom me interrumpió.
—No Jemma, estoy bien—suspiro—solo estoy pensando—me mordí el labio y me removí inquieta en el asiento.
Llegamos al restaurante y Tom me ayudo a bajar del taxi. Entramos al restaurante, el mesero nos llevo a la mesa que Tom había reservado con anticipación. Tom y yo nos sentamos, ordenamos lo que comeríamos.
La cena había avanzado, ya estábamos comiendo el postre. Yo no podía soportar más aquel sepulcral silencio que tenía Tom. Necesitaba que él me dijera algo, lo que sea.
—Thomas por favor—le pedí.
—Bien—suspiro, puso sus manos en la mesa y entrelazo sus deseos—alguien dijo una vez que: "No hay nada mas inextinguible que el primer amor". No has olvidado a Loki. Lo sigues amando.
Sabía que aquello no era una pregunta pero aun así conteste.
—No, no lo he olvidado y si lo sigo amando—admití.
—Lo sé—Tom tomo mis manos con delicadeza y las acaricio—Jemma—me miro a los ojos—tu y yo no fuimos hechos para estar juntos.
— ¿Qué quieres decir? —pregunte confundida y Tom suspiro.
—Jemma ¿No has pensado que yo entre a tu vida y a la de Loki para enseñarles algo?
—No.
—Piensa las cosas por un momento Jemma ¿Qué aprendiste estando conmigo? ¿De qué manera has cambiado Jemma? Ya no eres la misma chica que era antes, has crecido y has madurado.
Tom se quedo en silencio para dejarme pensar y meditar en sus palabras. Fruncí el ceño al recordar todo lo que había pasado en mi vida hasta llegar hasta este momento. La noche que conocí a Tom, estaba devastada por la muerte de Loki pero al ver los ojos de Tom algo dentro de mí había renacido… la esperanza. No me volví a topar con Tom hasta que lo volví a necesitar. Necesitaba a alguien que me enseñara el verdadero significado de amar. Cuando estaba a punto de casarme Loki apareció como una prueba no para mi amor con Tom si no para mí, para demostrarme a mi misma que ahora era más fuerte y que el amor que creía muerto seguía vivo ardiendo en mí. Tom siguió en mi vida y al mismo tiempo en la de Loki para enseñarnos lo que es el verdadero amor. No porque Tom le mostrara a Loki como se ama a una mujer si no despertándolo y haciéndolo reaccionar. Loki y yo habíamos aprendido que amar es poner las necesidades del otro antes que las tuyas. Amar era dejar ir pero también volver a tener. Amar no era forzar era dejar en libertad. El amor no era que la otra persona te hiciera sentir bien es que tú hagas sentir bien a la otra persona.
Levante la mirada al entender lo que Tom me había querido decir pero si Tom solo entro para enseñarnos una valiosa lección de amor ¿Qué pasaba con Tom? ¿Cómo se sentía él? ¿Qué haremos los dos al respecto?
Tom me vio a los ojos y sonrió con calidez.
—Estoy bien Jemma—acaricio mi mejilla—créeme llevo pensando y meditando en esto por estos dos largos años. Tranquila no me lastimas—Si yo no estaba lastimando a Tom y él se había dado cuenta de esto ¿No estaría con alguien más?
—Tom ¿no me estas engañando con alguien más?
—Jemma—me miro con seriedad— te amo, no he conocido a otra mujer como tú y no creo que voy a conocer a alguien que te llegue a los talones. Subiste mucho mis expectativas de lo que una mujer debe de ser—suspiro—Pero… hoy cuando los vi a Loki y a ti juntos me sentí mal—abrí los labios para disculparme por eso pero Tom siguió hablando—No me mal entiendas, no por que creyera que hacías mal o que hubiera algo entre tú y Loki. Me sentí mal por estarle arrebatando la mujer a otro hombre. Le estoy quitando la verdadera felicidad a Loki y no solo a Loki, a ti también Jemma.
Me quede callada por un momento, mi mirada se paseo por la mesa y finalmente la alce para encontrarme con los ojos azules de Tom.
— ¿Qué debo hacer? ¿Qué haremos?
—Hoy al verte con Loki y al escuchar sus palabras comprendí que él ya entendió su lección la única que no se había dado cuenta de que esto era una lección era tú Jemma—Se llevo mis manos a sus labios y deposito un tierno beso en cada una—haz lo que te indique tu corazón querida.
Sonreí, me levante de la mesa y bese la mejilla de Tom.
—Gracias por todo Tom. No sé como pagártelo.
—Siendo feliz querida—sonrió y le sonreí—anda ve.
Le di un último beso en los labios y salí corriendo del restaurante. Quería llegar rápido a la torre de los Vengadores, pero no quería desperdiciar tiempo esperando un taxi. La torre no estaba tan lejos, gracias a los dioses. Corrí y corrí lo más rápido que me dieron mis piernas.
Llegue a la torre y presione el botón del ascensor, gracias que el elevador se abrió casi al instante. Mientras veía los números del ascensor cambiar, sentía que mis piernas me temblaban e intentaba recuperar mi respiración. Mi respiración se había casi normalizado cuando las puertas del elevador se abrieron de par en par dejándome ver el Pent-House. Loki estaba solo recogiendo los juguetes de los niños. Entre al piso y Loki me volteo a ver abriendo sus ojos muy sorprendido.
—Jemma ¿Qué haces aquí? —no le respondí y me acerque a él lo mas que pude hasta que nuestros cuerpos estuvieron pegados— Jemma… ¿Qué pasa? ¿Está todo bien? —Tome el rostro de Loki entre mis manos y acerque a sus labios a los míos y los roce.
—Te amo—susurre y bese los labios de Loki con profundo cariño y pasión.
Loki dudo por unos momentos pero termino posando sus manos en mi cintura y me correspondió el beso.
Con aquel beso sellamos todo el pasado marcando así el inicio de algo nuevo. Este amor era bueno. Este amor era malo. Este amor había vuelto varias veces de la muerte. Mis manos habían dejado ir a Loki muchas veces de la misma manera en la que él me había dejado ir pero… este amor había regresado a nosotros y no lo íbamos a volver a dejar ir.
