Capitulo ocho: Un viejo enemigo.

Valentine no pudo dormir aquella noche, la rabia y la tristeza que tenía en su corazón se lo impedía.

-Esto terminara por matarme, incluso creo que estar muerta es mejor- Dijo para sí misma.

La joven no dejaba de pensar en Jack, fue el único, aparte de Meme, en ser amable con ella sin conocerla. Se atrevió a seguir viéndola, y se atrevió a expresar algún tipo de cariño hacia ella.

Mientras tenía su mente turbada por todo eso, el sol se alzaba, dándole luminosidad a su habitación. Un rayo de luz se posó sobre algo que hizo que brillara, llamando la atención de Valentine.

-Es…una caja, ¿de hielo?- Dijo asombrada.

En ella había una nota. Con una linda letra.

"Norte me confió un regalo para Cupido, es el de la caja azul. Pero este es para ti. Sé que te verás hermosa con él. Después de todo yo lo hice. Este presente perdurara hasta que yo viva. Jack Frost"

-Idiota, somos inmortales- dijo y no se daba cuenta que estaba sonriendo.

Valentine no pudo evitar sonreír, pues nunca había recibido un regalo. Esto solo hizo que soltara unas lágrimas. Intento secarlas pero era inútil.

Así que solo abrió la caja de cristal de hielo. En ella había un collar, era totalmente de hielo, y el dije del collar era un copo de nieve, pero este tenía un corazón en medio.

-Es el primer regalo que recibo, desde….- Luego recordó su pasado- "desde siempre"- pensó ella.

Se colocó el collar y lo miro en el espejo, simplemente era hermoso. Ahora tenía algo preciado y que siempre le recordara a ese nefasto muchacho que ha logrado entrar, de alguna forma, a su mundo.

De solo pensar en él, la hacía sonreír, pero esa sonrisa se esfumo al sentir una presencia, una muy conocida. Salió disparada de la cama y se colocó su ropa habitual. Bajo al salón volando rápidamente, y cerca de la fuente de arena estaba Grahilo guardando su llegada.

-Grahilo, no sé si me estoy equivocando, ¿pero ese es….?

El tigre no dejo terminar la frase cuando este asintió, miro a la chica y luego miro la gran puerta.

-Pensé que él jamás volvería- Dicho eso se apresuró en llegar y abrir las puertas.

-PITCH BLACK- Grito Valentine

No se esperaban esto, pero la joven se abalanzo encima del Rey de las Pesadillas y lo abrazo.

-¿Qué tal todo querida?- Dijo Pitch.

-Grandísimo hijo de puta, creí que jamás te volvería a ver. ¿No deberías estar confinado en un encierro por un tiempo más?- Dijo burlona Valentine.

-Cuida ese vocabulario, y sabes que hay un equilibro entre el bien y el mal, y Moon tuvo que dejarme ir- Bajo a la chica, que aún estaba colgada de su cuello, tomo su mano y beso su dorso.

-Pitchy déjate de formalidades, pasa-

-Te he dicho que no me llames así- Dijo irritado.

-Sabes que jamás aprendo-

Se dirigieron a la gran biblioteca de Cupido, Valentine preparo algo de té para su invitado. No dejaba de verlo, Pitch Black ciertamente era algo así como una especie de amigo, pues era el único que comprendía la soledad que ella vivía. Pero sabía que no debía dejarse engañar de él. Después de todo era el Rey de las Pesadillas y era malvado.

-¿Qué tal te ha ido querida? Hace unos días fue San Valentine si no me equivoco- y sorbía algo de té.

-Como todos los años, empalagoso hasta enfermarme seriamente, pero es el trabajo que me designaron. Así que tuve que hacer lo que debía-

-¿Y Cupido?-

-Está dentro, últimamente no ha querido salir a menudo. Recuerda que ella es un poco más débil que yo y que es muy delicada-

-Es una lástima no poder saludarla- Y observo a la joven con ojos penetrantes.

-Se a lo que vas Pitch, no voy a dejar que la veas- Miro furtivamente al hombre frente a ella.

-Bueno debí intentarlo- Y sonrió con malicia. Mientras detallaba a la joven noto el collar que tenía.

-¿Y ese collar?- Pregunto.

Valentine mira su cuello y recordó que no se lo había quitado antes de salir. Maldiciendo por lo bajo miro al grisáceo hombre.

-Me lo regalo alguien muy especial para ti-

-¿Quién?-

-Jack Frost- Ante ese nombre, el Rey de las Pesadillas emano una especie de arena negra. Definitivamente odiaba a ese joven. Pero aún más que se haya acercado tanto a Valentine como para obsequiarle eso y que ella lo recibiera.

-¿Acaso estas celoso mi cielo?- Dijo en tono de burla.

-Claro que no querida, solo estoy algo sorprendido. No creí que fueras tan blanda como para recibir eso de alguien.

Fue un comentario que la hizo poner los pies sobre la tierra. Era cierto, ella jamás lo hubiera aceptado, pero ¿Por qué lo hizo? Con algo de irritación miro al hombre y comento.

-No soy blanda, pero un regalo de vez en cuando no está mal-

-Como tú digas- Hubo un momento en el que Pitch se tensó, parecía que había recordado algo- Bueno, fue un placer verte de nuevo Valentine. Pero debo irme. Mucho trabajo que hacer y pesadillas que repartir- Y volvió a besar la mano de la joven como seña de despedida- Ah y salúdame a Cupido-

-Lo hare-

-Casi lo olvidaba- Y de un saco de seda negra, saco un brazalete, era negro decorado con rubíes -Es un pequeño obsequio de mi parte. Por favor acéptalo-

La joven no tenía palabras ¿Acaso Pitch Black, El Rey de las Pesadillas le obsequió algo?

-Ok, me estas preocupando Pitch,- Lo miro incrédulamente

-Hace unos meses fue tu cumpleaños, tenía intenciones de darte este presente ese día. Pero fue imposible salir antes- Sonrió Pitch

Valentine miro el brazalete, era precioso. Los rubíes eran del mismo color que sus ojos.

-Gracias por el detalle Pitchy, espero verte pronto- Y sonrió al grisáceo hombre

-Sí que lo harás- Dicho eso se esfumo entre las sombras

Al irse Pitch miro su nuevo brazalete, y luego miro el dije que le regalo Jack.

-Las cosas se pondrán interesantes-

En el Polo Norte, Jack estaba en la oficina de Norte esperando a que el llegara. Estaba supervisando algunos prototipos de nuevos juguetes para los niños.

El joven Guardián no podía dejar de suspirar, su vista estaba perdida en aquella ventana. Definitivamente quería ayudar a Valentine, de cierta forma no era justo que ella sufriera de esa manera.

-Una máxima prueba de amor, con eso sus almas se fusionan formando una- No se daba cuenta que estaba pensando en voz alta.

-Así que esa chica sí que te llego al corazón, que ternura de tu parte paleta helada- Dijo Conejo. Jack se sobresaltó, pues no había notado su presencia.

-¿desde cuándo estas aquí?-

-Desde hace un rato, no dejas de suspirar por esa niña-

-Cállate, no estoy de humor para ti canguro-

Conejo estaba a punto de discutir con él, pero vio la tristeza en su rostro. Nunca había visto a Jack de esa manera. Por un momento Conejo se sintió mal por él, debía ser muy duro para el enterase de eso.

-¿Así que ella te dijo que ocurre cuando da su máxima prueba de amor?- Dijo Conejo tratando de sonar lo más amable posible.

-Ella no me lo dijo, después de que ella mal entendió mal algo que dije, me hecho pensado que mi intención era esa, de hacerla dar esa prueba de amor y que se fusionará. Así que me escondí en el tejado de su palacio. Y ella dijo eso. Estaba tratando de hablar con Moon y quería que él le dijera porque le había hecho tal cosa….- Jack no podía continuar con la conversación, de solo recordarla llorando, lo hacía sentir muy miserable.

-Jack, solo debes hablar con ella, sé que no fue esa tu intención. Tú mismo nos dijiste que jamás harías algo así por algún beneficio-

-Trate de decírselo, pero ella no quiere verme-

-¿Tan malo fue lo que hiciste o dijiste?-

Jack miro a Conejo, pero no podía decir nada, y poco a poco su rostro se tornó rojo. Viendo esa reacción Conejo solo pudo hacer una expresión de asombro.

-ERES UN DEGENERADO FROST- Le grito Conejo.

-N...No es lo que tú piensas, de verdad-

-Es mentira, puedo olerte, hueles a ella y…- Pero no reconocía ese otro aroma.

-¿Qué?- Pregunto el albino.

-¿Qué tenías en tu mano?- Le dijo señalando su mano derecha- Nunca había olido algo así, huele a algo dulce, no sé qué es pero, es agradable. Y también esta esa marca en tu labio. ¿Acaso Valentine te mordió porque la estabas manoseando?- Dijo bromeando

Jack miro a Conejo muy avergonzado, pues eso fue exactamente lo que paso.

-Eres un maldito Frost- Dijo, y se abalanzo encima de muchacho- No puedo creerlo. Te has vuelto un hombre- Dijo riendo mientras le daba golpecitos en la cabeza a Frost.

-CONEJO SUELTAME, ESTAS EQUIVOCADO- Grito Jack muy avergonzado.

-Si claro, no puedo creer que te atrevieras a…tocarla y a besarla- Conejo solo reía de la vergüenza del muchacho.

En ese momento entro Hada caminando junto con Norte y Meme, los tres se sorprendieron de ver a esos dos jugando de esa manera.

-¿Y esto a que se debe?- Dijo el anciano con su acento ruso.

-(¿Acaso están peleando de nuevo?)- Pregunto Meme con sus dibujos.

-Parece que la están pasando bien muchachos- Dijo Hada con una sonrisa

-No lo van a creer pero, este degenerado estuvo manoseando y besando a Valen…- Conejo se detuvo, había olvidado que Hada estaba hay.

Meme y Norte se miraron asombrados, percatándose también de que Hada había oído eso.

Su sonrisa se esfumo en un instante, quedo estática en el lugar.

-Hada yo….- Trato de disculparse Conejo.

-OH, miren la hora, ya debo irme. Las niñas necesitan que supervise unos trabajos- Y sin decir adiós salió volando lo más rápido que pudo, empujando a los Yetis y apartando del camino a los duendes.

-Bien hecho Conejo. Por eso todos quieren más la Navidad que la Pascua- Dijo Norte en tono de reproche

-No fue mi intención decirle eso, además eso no tiene nada que ver en este asunto- Dijo Conejo algo molesto.

-(eso es verdad, pero estaba demás decirle eso en su cara)- Dijo Meme, quien también estaba algo molesto.

-Oigan no entiendo nada de esto, ¿decirle que a quién?-

-Muchacho, ¿de verdad no te has dado cuenta?- Pregunto Norte

-¿Cuenta de que?-

-eres un tonto- Dijo Conejo

-Oigan en los últimos días no han hecho más que explicarme las cosas de una manera confusa. Así que mejor díganme que pasa aquí.

-(Hada está enamorada de ti Jack)- Dijo Meme

El albino no podía creer lo que escuchaba. ¿El Hada de los Dientes estaba enamorada de él? Siempre pensó que esa amabilidad y esa radiante actitud hacia él eran porque le agradaba nada más. No pensó en esa posibilidad.

-Creo que deberías hablar con ella- Dijo Norte.

-Pero ¿Qué le diré?, Norte no puedo decirle que acepto sus sentimientos, no siento eso por ella. Es obvio que la quiero, pero como una amiga-

-Solo se claro y honesto con ella-

-Supongo que sí, realmente no quiero que este mal por mi culpa-

-Oye no es tu culpa, estás enamorado de otra mujer, eso no se puede controlar-

-Debo ir a disculparme con ella- Y Jack salió volando también, se sentía terrible al no darse cuenta de los sentimientos de su amiga. Pero no podía aceptarlos. Quería a Valentine y solo a ella.

-Muy buen trabajo Conejo- Dijo con sarcasmo el ruso.

-Ya te dije que no era mi intención lastimarla-

-(ya cállate, esperemos que Jack la haga entender)-

Después de ver alejarse a Jack, cada uno volvió a su labor. Solo esperando que todo salga lo mejor posible. Y que su compañera se encuentre bien