Capitulo diez: ¿Cuál será el final de esta historia?

La noche cayó sobre el palacio de Valentine, todo estaba tranquilo y en silencio. La Luna se alzaba con toda su belleza y gloria. Definitivamente era una noche que solo se podía apreciar una vez cada mil años. Simplemente hermoso.

Val estaba tendida en su cama, al parecer dormida. Aunque en realidad meditaba para poder estar en paz y llegar a un punto de su mente para estar con Cupido.

En unos momentos se hallaba en un lugar que parecía infinito, de un blanco puro. Valentine buscaba con la mirada a su compañera y hermana, hasta que por fin la diviso

-Hola- Dijo en voz baja.

-¡Valentine¡ no esperaba verte- Dijo Cupido.

-Yo tampoco esperaba venir, pero necesitaba estar lejos del drama-

-¿Drama?-

-Han pasado muchas cosas, no podría decirte todo- Valentine trataba de no tocar el tema de Jack.

-Val sé que te ocurre algo, dime que es-

-Pues… Pitch Black vino de visita-

Ante ese nombre Cupido se horrorizo, ciertamente no le agradaba ese hombre, era una entidad tan malvada que cuando estaba cerca de él se desmayaba.

-¿Te hizo algo?

-Nah, sabes que él no puede hacerme nada. Nos respetamos mutuamente, pero eso no quiere decir que no quiera intentar hacerte algo-

Ciertamente Cupido era mucho más débil que Valentine, Pitch Black ya había expresado sus intenciones de aprovecharse de eso y utilizarlas contra los Guardianes. Pero Valentine nunca se lo permitió.

-Lamento ser tan débil- Dijo cabizbaja.

-No digas eso, no lo eres. Me has ayudado mucho con este terrible trabajo y no me has dejado sola. Eso ya es mucho- Le sonrió dulcemente a su hermana -Incluso a pesar de ser, algunas veces, un poco mala y le ocasione algunos dolores de cabeza a esos Guardianes-. Cupido se complacía de hacer un poco más tolerante su vida, ella realmente la pasaba muy mal dando algo que en su vida jamás ha recibido, amor.

-No sabes lo feliz que me hace escuchar eso hermana- Y le regalo una radiante sonrisa. Examinado mejor a su compañera pudo notar el collar que le obsequio Frost.

-¿Y ese collar? Es muy hermoso-

-Demonios, olvide quitármelo de nuevo- Dijo irritada

Cupido tomo el delicado dije entre sus dedos, pudo notar que era un copo de nieve, y en medio de él había un pequeño corazón. Y no solo eso, también estaba ¿frio? Miro a Valentine con un brillo en sus ojos.

-¿No me digas que…?- dijo con una amplia sonrisa pero Valentine la hizo callar con una fulminante mirada.

-Ni se te ocurra decir algo- Dijo seriamente Val, pero no importaba cuanto tratara de intimidar a Cupido. Ella jamás se inmutaba ante esa actitud, sabía que ella no sería capaz de hacerle daño.

-Fue Jack Frost el que te regalo ese collar, es increíble-

-No lo digas- Dijo Valentine muy sonrojada.

-Estas enamorada de el- Dijo muy feliz.

No podía negar que sentía algo por ese muchacho, pero no podía ser lo que Cupido sospechaba. Ella se negaba a que fuera eso. Sabía que si llegaba a sentir amor seria el fin.

-No estoy enamorada de él, y no me importa ese muchacho. Ni siquiera me agrada- Dijo muy molesta Valentine.

-Val, por favor. Deberías darle una oportunidad Si no fuera nada no hubieras aceptado ese regalo- Dijo con una cálida sonrisa- Quiero verte feliz-

-No me hace falta, estoy bien así. Y si sospechas eso solo porque me obsequiaron esto, entonces debo decir que Pitch debe sentir algo por mí, el también dio un presente- y se volteo, estaba a punto de irse.

-No lo puedo creer. ¿Qué te obsequio ese hombre?- Dijo Cupido algo horrorizada

-Un brazalete, y muy hermoso. Dijo que era un obsequio por mi cumpleaños- Dijo mirando su muñeca, Valentine no era tonta. Antes de ver a Cupido se quitó el brazalete. No sabía que trucos incluía esa cosa.

-¿No sientes nada por el verdad?-

-Claro que no, es un "amigo"- Dijo Valentine acentuando esa palabra.

-Espero que así sea, no toleraría ser cuñada del Rey de las Pesadillas- Dijo Haciendo una mueca de disgusto.

-Que graciosa Cupido- Dijo Val con notable sarcasmo- Ya debo irme, sin esos querubines tengo mucho trabajo que hacer-

Pero antes de irse Cupido la detiene y toma sus manos.

-Quiero verte feliz, por el amor a Moon, acepta los sentimientos de Jack-

-No necesito de esa basura Cupi- Así le decía Valentine algunas veces- Solo necesito a mi pequeña hermana a mi lado-

-me hace feliz oír eso, pero sabes que no puedes vivir así para siempre-

-Dejaremos el tema hasta aquí, volveré pronto-

-No te preocupes Val, no tengo intenciones de salir mientras tu amigo está aquí-

-Está bien, volveré muy pronto hermana- y en unos momentos se desvaneció.

-Debo ayudar a Frost, ella se merece ser feliz. A pesar de las consecuencias que eso implique- Dijo cupido mientras se abrazaba a sí misma.

Después de esa charla tensa con Hada, Jack se dirigía a la oficina de Norte. Se sentía exhausto, no pensó que ella hiciera eso.

-"MALDICION, ENTIENDE QUE TE AMO"- Jack solo podía recordar esas palabras

-Realmente no pensé que ella sintiera algo así por mí- Dijo el albino para sí mismo. Inconscientemente tocaba sus labios, los que hace un momento, estaban junto a los de la Guardiana. Era raro, con Valentine sintió algo en su interior, y sus labios cosquilleaban, pero con Hada fue distinto. No sintió nada.

Después de caminar un rato para despejar su mente, se dispone a entrar a la oficina. Pero solo se dio cuenta de que no había nadie.

-Debieron volver al trabajo- Dijo algo fastidiado, quería estar con alguien o distraerse.

Así que solo se volteo para irse a su casa, pensó que tal vez debería ir a fastidiar a Conejo o acompañar a Sandman mientras hacia su trabajo. Pero se dio cuenta que realmente no tenía humor para eso. Salió volando a toda prisa para llegar a su hogar.

Al ir a su casa, en varias ocasiones estuvo a punto de estrellarse. Pensar en todo lo que había pasado lo distraía mucho. Hasta que por fin llego a su destino. Aunque no estaba muy complacido de llegar, era un lugar solitario, no era igual cuando era un humano. Su madre y su hermana siempre lo recibían con una radiante sonrisa y con esa frase "me alegro de que hayas llegado bien". Era algo que extrañaba. Volver a su hogar vacío fue una mala idea.

-Debo salir de aquí, el silencio me volverá loco- Así que tomo su cayado y salió a visitar a un amigo.

Sobrevolaba en una ciudad muy especial para él, el lugar donde habían empezado a creer en su existencia y donde encontró su centro y su razón de ser Guardián. Burguess. Era un día cálido, demasiado en realidad, algo que no le agradaba mucho al albino, pero podía soportarlo.

Pasando por un parque pudo divisar a un grupo de niños que regresaban de la escuela, su sonrisa no se pudo evitar al ver quieres eran. Era Jamie y sus amigos

-¿Qué tal niños?- Dijo Jack con una amplia sonrisa.

-JACK, ¿QUE HACES AQUÍ?- Grito de alegría el pequeño amigo y primer creyente de Jack. Corrió hacia el albino y lo abrazo fuertemente.

-Hey, tranquilo, estas más fuerte que antes. Y más alto- Dijo el Guardián midiendo su estatura con su mano.

-¿Qué te trae por aquí? No esperaba verte tan pronto-

-Es verdad, ¿No te vas a derretir con este calor?- dijo en broma Pippa, una de las amigas de Jamie.

-Nah, estaré bien. Solo quería salir un rato, distraerme-

-¿Qué ocurre Jack?, te noto extraño-

Jack se tensó un poco al escuchar eso, no quería que ellos se dieran cuenta de que realmente no estaba bien. Así que trato de desviar el tema.

-hey estoy bien, solo algo cansado del trabajo-

-¿Qué trabajo, estamos a mitad de la primavera- dijo Pippa

-Atrapado- Pensó Jack, esa niña era muy lista.

-NO PUEDE SER- Dijo la niña de gorro mientras se tapaba la boca de la impresión. –ESTAS ENAMORADO-

-¿QUE?- Dijeron todos al unísono, incluso Jack.

-Lo estas, mi hermana mayor se enamora casi diario de muchos chico, y cuando alguno le rompe el corazón o se enoja con ella actúa igual que tu- dijo la niña con una sonrisa pícara en su rostro- Desvía los temas, dice que está cansada y no quiere hablar, o solo quiere salir para distraerse-

-Deja de decir tonterías, a Jack no le gustan las niñas- Dijo incrédulo Jaime. Este miro a Jack esperando que el afirmara eso, pero en realidad miraba al suelo pensativo y muy sonrojado.

-Se los dije- Dijo Pippa con una sonrisa triunfal.

-¿Jack?-

-Perdón, solo estoy distraído- dijo dándose un golpecito en la cabeza

-Deja de parlotear y dinos quien es la chica que te gusta- Dijo Calleb, uno de los amigo de Jamie.

Jack miro sorprendido al grupo de niños que tenía en frente, él no era bueno para decir mentiras. Y no podía mentirles a ellos, no solo porque fueran sus amigos, sino porque eran listos.

-S…se llama Valentine- Dijo el Guardián en voz baja y sonrojado

-¿Y es un espíritu igual que tú? Pregunto Jamie.

-Sí, ella es el espíritu del amor. Muchos la conocen como San Valentín o Cupido-

-Espera- Dijo la amiga de Jamie- ¿Ella es el espíritu del Día de San Valentine?-

-Exacto- Dijo Jack con una amplia sonrisa

-Eww- Los niños expresaron su desagrado ante ese día y lo que representaba.

-Vamos Jack, pensé que te desagradaban las niñas- Dijo su amigo Jamie.

-Eso mismo pensé yo, pero ella es totalmente perfecta. Es hermosa, su cabello, su piel, sus ojos. Y lo mejor es que sabe luchar, no lo mejor de ella es que sabe luchar con espada. Es una chica espectacular- dijo sonriendo

-Wow, cuando dices eso no parece una chica muy agradable- Dijo Claude, otro amigo de Jamie

-En realidad no lo es, al principio, pero luego de que la conoces te agrada- En eso a Jack se le ocurrió una idea.

-Hey ¿quieren conocerla?- Pregunto el albino.

-¿Podemos?- pregunto Pippa.

-De seguro se negara, pero la voy a convencer-

-Genial, conoceremos a la novia de Jack Frost- Dijo Caleb

-No es mi novia- Aun – pensó el albino.

-Oigan ya debemos irnos, tenemos tarea que hacer- Dijo Pippa

-Es verdad, bueno fue un gusto verte de nuevo Jack- Dijo Caleb

-Espero que podamos conocerla pronto, quiero ver qué tipo de niña capturo a mi amigo- Dijo Jamie.

-hasta luego amiguito- y sacudió el cabello del niño

Después de las despedidas, Jack vio como sus amigos se dirigían a casa de Jamie para hacer sus deberes. Y solo podía escuchar esa cancioncilla tan vergonzosa -"Jack y Valentine, sentados en un árbol besándose"- Tenia que pensar en algún plan para que Val quisiera aceptar eso.

-Si que has puesto mi mundo de cabeza Val- Suspiro de tan solo recordarla.

Dirigió su vista al cielo azul, era un lindo día. Pero vio que algo flotaba, era ¿Arena?

No podía ser la de Meme, aun no era de noche, coloco sus manos para atrapar un poco de esa arena y verla mejor, era arena rosa.

-Valentine- exclamo Jack, miro en todos lados para poder encontrarla, pero no la vio. Así que empezó a volar para tener una mejor vista de la ciudad, y pudo ver una gran melena oscura internándose al bosque.

-Te encontré- Dijo el albino y se dirigió al bosque a toda velocidad Esquivando las ramas y arboles hasta que por fin vio a Valentine.

Llevaba la ropa que usaba para hacer su trabajo y estaba sentada a la orilla del lago, con sus pies delicados jugueteaba con el agua, haciendo pequeñas ondas en ella, y la luz que se reflejaba en el agua iluminaba su rostro. Era como un sueño.

-No me gusta que me espíen- Dijo la joven sin voltearse.

Jack se puso nervioso, era imposible que lo hubiese visto. Y tampoco pudo oírlo, el estaba flotando tras un árbol.

-¿Cómo supiste que estaba aquí?- Pregunto el albino.

-Emanas frio, pude sentirlo-

-¿Estas enojada?-

Valentine se levantó y miro al joven. Intento parecer lo más inexpresiva que pudo, pero se sonrojaba al verlo.

-Veo que en realidad estas feliz de verme- Dijo el albino con una sonrisa.- Incluso estas usando el collar que te regale-

-No digas estupideces Frost. A demás para eso es un collar, para usarlo- y empezó a alejarse de él.

-Val espera- y tomo su mano para evitar que se fuera.

-Suéltame-

-Oye, espera un momento- y la hizo mirar su rostro, estaba sonrojada, se veía linda, a pesar de que tuviese esa expresión de estar molesta- quería decirte porque estuve contigo esa noche en tu habitación-

-No quiero hablar de eso Jack, no quiero siquiera recordarlo-

-Val, estuve contigo porque quería hacerlo, no por lo que dijiste. Ni siquiera sabía de eso-

-¿No lo sabias?- Dijo Val sorprendida.

-No, realmente no sabía que acabaríamos- De solo recordarlo se sonrojaba hasta las orejas- En esa situación, y mucho menos lo que ocurria si dabas tu máxima prueba de amor. De saberlo me habría detenido para no lastimarte-

-Jack…- Val se sentía rara de oír que todo fue un mal entendido. Acaso se sentía ¿Feliz?

-Val, no sabes cómo has cambiado mi mundo- Tomo las manos de la joven y se acercó cada vez más a ella- Necesito que estés en mi vida.

-Jack- Valentine se sentía embriagada de tal sensación. Quería estar más cerca del Guardia, bésalo, abrazarlo. Pero recordó lo que eso implicaba, se apartó del joven. Quien estaba confundido.

-¿Qué ocurre?- Pregunto Jack

-Perdona, pero no puedo. No debemos estar juntos-

-Por favor, no digas eso-

-Lo siento Jack- Y salió volando del lugar. Podía jurar que en un momento tenía lágrimas en sus ojos. Sabía que debía dejarla sola, no debía ser fácil para ella.

Jack solo quería saber qué ocurriría al final de esta historia, si todo terminaría en un final feliz o en una gran tragedia.