En realidad no debería de disculparme he tardado demasiado en publicar pero la verdad es que no me encontraba con los ánimos suficientes para publicar; no daré muchos detalles pero el motivo es que he perdido a una de mis musas mas hermosas y que se que no volverá; pues luego de varios meses de ver sufrir a mi hermoso Bach me he visto en la penosa decisión de mandar a dormir al mas grande amor de mi vida; y luego de mucho llorar y de una larga sesión de tortuosas angustias, he vuelto con un poco mas de ganas de escribir. No seré la persona mas feliz del mundo pero al menos mis ganas de escribir han regresado.
Sobre el capitulo de hoy "Night after night" hablaremos de la vida de la dulce Juvia en su nueva mansión de pesadilla, pero allí no todo es penumbra y tragedia pues nuestra dulce dama también encontrará seres bondadosos para su vida de infierno. La canción para hoy es Lucifer's Ángel de The Rasmus ¡Hermosa canción sobre una hermosa mujer incomprendida!
Advertencia: Hitman Chronicles es una historia Rated M, puesto que hay cierto contenido sexual, lenguaje soez, temáticas poco adecuadas e insinuaciones de actos violentos. ¡Si lees la historia ya se te ha advertido!
Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail, NO ME PERTENECEN, estos son entera propiedad de Hiro Mashima (Quien aun no de dice QUIEN ES SILVER ¡Y YO NECESITO SABERLO!) yo solo los tomo prestados para escribir esta historia; además no deseo ninguna ganancia monetaria por ello.
"Detrás de esos ojos está la verdad y el dolor
Detrás de esas sonrisas hermosas he visto tragedia
La piel sin defectos oculta los secretos dentro de
Las fuerzas silenciosas que secretamente encienden tus pecados
Vuela lejos, vuela lejos
De la antorcha de la culpa
Ellos te cazan
Ángel de Lucifer
Nunca viviste, nunca moriste
Tu vida ha sido negada
Te llaman
Ángel de Lucifer"
Lucifer's Angel - The Rasmus.
Part 15. Night After Night.
"Porque mientras el inquieto gato de Cheshire desaparece de la vista de la dulce Alice, es que ella se pierde bajo los perversos palacios gobernado por el Jabberwocky desde las sombras; mientras que una fe que se quiebra a cada instante la doncella y princesa de Wonderland solo reza sus plegarias noche tras noche"
~Porque ya ha pasado casi dos meses desde que la pequeña Juvia Lockser ha sido vendida al viejo decrepito como reprimenda de sus acciones, sin saber que poco a poco entierra sus memorias mas felices en los pozos de la indiferencia~
Pues ya han pasado casi 46 días desde que Juvia Lockser ha llegado a lo que puede denominar -su nuevo hogar- y aunque el trato que recibe en este lugar no es inadecuado dista años luz de las libertad que tenia dentro de los muros de la mansión del innombrable; dado que ahora la pequeña niña no solo tiene que servir como una maid mas de esa mansión, sino que también debe de ser el juguete favorito de ese anciano libidinoso y horrendo "Otro día, otra noche que Juvia pasará con ese viejo asqueroso" y habla de frente a su reflejo, que ahora es solo una burda copia de lo fue Juvia Lockser; pues ese rostro rebosante de infantil inocencia, esos brillantes iris que vislumbraban dulzura han desaparecido y dejado a su paso una expresión helada e inclemente "Solo Juvia debe de fingir un poco mas y todo será un poco mas tranquilo" dice acomodando un poco mejor sus vestimentas para después suspirar y dar inicio a la mas grande falacia que puede aparentar.
Así que ahora mientras camina por los grandes pasillos de la edificación la pequeña que va en camino de hacerse una hermosa mujer deja ver al mundo esa perversa mentira que quiere hacerles creer; con su sonrisa amistosa, con su actitud sumisa, con su expresión de máxima entrega, y la mayoría de aquellos que le conocían en el recinto se hacían fieles seguidores de su grandiosa actuación; sin embargo, dentro que aquella mansión hay una muchachita que no se cree todo ello y esa es Namida Atsuko quien con mirada severa se dirige a la falsa chiquilla "¿Hasta cuando seguirás con este juego de pretensiones Juvia Lockser?" le dice la señorita de cabellos de esmeralda y ojos color jade con sutileza al oído "¡Atsuko-san!" le responde Juvia con un ligero respingo en la voz a causa de la sorpresa "¿Desde cuando esta aquí?" pregunta con ligero nerviosismo en cuanto siente que le toma de los hombros y le dirige rápidamente a la cocina "Lo suficiente como para ver tu espectáculo ¿Puedes dejar de fingir de una buena vez?" le confronta la jovencita de unos dieciséis años con una expresión casi maternal "Solo te haces mas daño aparentando algo que no eres ¡Este juego debería de acabar!" y con voz tranquila la mayor de las jovencitas acaricia su mejilla con dulzura, hasta que es la propia Juvia quien rompe con tan noble contacto "¡Juvia no tiene mas opciones Atsuko-san!" dice la pequeña con la voz ligeramente destrozada "Juvia será prisionera de este lugar por siempre!" y antes de que pequeñas lagrimas escapen de sus iris la peli verde habla con extrema decisión "¡Eso jamás!" comenta antes de tomar en brazos a la pequeña "Te aseguro pequeña que encontrare una forma de sacarte de aquí" en ese momento ante fervientes palabras; la pequeña Juvia lloriquea como hace días no hace.
~Pero ¿Cómo fue que la pequeña Arisu ha terminado bajo los brazos de un espíritu bondadoso? Eso es de lo que ahora hablaremos, de cuando la pequeña Juvia pudo resguardarse en otro ser~
Así que es ahora el momento en el cual hablaremos del comienzo de la estancia de la inocente Juvia dentro de aquella dantesca pesadilla; en donde en un principio la adorable damita se negaba a realizar tan degeneradas acciones, esos momentos donde lloriqueaba, como la pequeña que era durante gran parte de su día a día "¡Mocosa llorona! ¿Puedes hacer alguna maldita cosa de utilidad?" le grito en una ocasión una mujer regordeta y fea en cuanto se negó en -atender- a su decrepito dueño "Juvia no desea hacer eso ¡Por favor que sea otra cosa menos eso!" suplicó en aquella ocasión llena de terror, solo para recibir como respuesta un sonoro bofetón "¡Niñata melindrosa! Al parecer aun no aprendes tu posición en este lugar" fueron las oscuras palabras que recibió sin ninguna anestesia aquella tarde de mediados de julio; y fueron pasando así los días y las horas, esos en donde la dulce damita hacia aquellas barbaridades sin ninguna iniciativa, aquellas noches que llegaban después en las que hecha un pequeño ovillo en su cama, dejaba que todas sus frustraciones y tristezas escapar de sus ojos en pequeños gimoteos. Sin embargo las cosas cambiaron diecisiete días después de su llegada a su nueva prisión, aquella mañana en la que fue asignada a una nueva habitación "Espero te comportes niñata malcriada, o me veré en el gusto de darte una merecida reprimenda" le dijeron antes de cerrar la puerta tras de si; fue en ese momento que la pequeña niña cruzo miradas con los grandes orbes de color esmeralda de la otra jovencita "Supongo que tú eres la chica nueva; mucho gusto yo soy Atsuko"
Por lo que los días en compañía de la joven Namida fueron mas llevaderos para la pequeña e inexperta Lockser, quien con el paso de los días comenzó a interactuar de mejor manera con su entorno; aunque fuera todo esto una falacia "Juvia ¿Por qué te enviaron a un lugar tan detestable?" le pregunto una noche su nueva amiga, la doncella de cabellos de mar y ojos de cielo solo desvió su mirada llena de angustia "Juvia trato de escapar de la mansión de Deliora" dijo con la voz distante mientras patidifusa le observaba la chica de ojos jade "¿Vivías en ese lugar?" una respuesta afirmativa y continuo hablando "¡Menuda suerte!" ojos zafiros confusos y una disculpa en el aire "Quiero decir... Ese palacio es la gloria comparado con este burdel decorado" ambas jovencitas soltaron un sonoro suspiro, antes de que hablara la mayor "Juvia" se vieron por unos segundos "Te prometo que te sacare de aquí" palabras firmes y la mas joven habla con nerviosismo "¿Por qué Atsuko-san haría algo como eso?" juguetea con sus cabellos "Porque tú aun eres un espíritu noble y yo ya he sido corrompida por esto Juvia" continua con su lúgubre discurso "Eres buena Juvia...No dejes que el mundo te corrompa" Luego de ello ambas durmieron en un metódico silencio.
~Porque esta historia no es solo sobre la adorable Arisu, sino que también debemos de conocer un poco mejor a esa jovencita que lleva por nombre Atsuko; quien será el consuelo de nuestra pequeña doncella~
Así que cuando vio cruzar por aquella puerta de madera a la pequeña niñita, sus entrañas dieron un vuelco "Tan dulce e inocente, ¡Me recuerda tanto a mi!" fueron los pensamientos que surcaron la mente de Namida Atsuko en cuanto observo con sus grandes orbes de jade a la pequeña niñita con cascadas de azul como cabellos "Supongo que tú eres la chica nueva; mucho gusto yo soy Atsuko" dijo al mismo tiempo que extendía su mano y una delicada sonrisa invadió sus facciones, en ese momento la jovencita de mirada opaca extendió la suya correspondiendo a su gesto "Te aseguro de que a mi lado no la pasarás tan mal" Y así fue que los días fueron pasando hasta convertirse en dos meses, esos en donde trataba de que su nueva hermanita sufriera lo menos posible; aquellos en donde era ella quien soportaba las jugarretas pervertidas y sucias, en donde cambiaba de lugares con la damita y prefería que fuera su cuerpo el que fuera mancillado. "Jamás dejes que el mundo te corrompa Juvia Lockser" era lo que solía decirle mientras trataba de mantener su cabeza lejos de la locura y la decadencia; fue por ello que una noche, en la que la inocente niña dormitaba en la cama contigua, que tomó una decisión ¡Acudiría a él aunque no le gustara la idea!
"Piénsalo un poco, después de todo me debes un favor" fueron sus palabras ante el joven, quien con sus brazos cruzados le observaba con esos profundos ojos carmesí "¿Y que te hace creer que arruinare todo lo que llevo por una idea tan jodidamente estúpida?" y frente a ella Gajeel Redfox se levantaba como el jovencito corpulento que era "Porque si no lo haces soltare la lengua" soltó con amenaza la peli verde, el chico de largos cabellos azabaches soltó una carcajada arrogante "Gihee, parece que la niña tiene agallas" suelta rápidamente a la vez que quedaban frente a frente y la diferencia de alturas se notaba "¿Quien es esa persona por la cual la arrogante Atsuko es capaz de suplicar?" escucha que decía el joven con burlesco tono de voz "Su nombre es Juvia Lockser y no es una mujercita digna de estar en un antro infernal como este" dice con ligera rabia por la situación; frente a ella el joven Redfox se queda analizando la situación extrañamente pensativo, para luego de un par de minutos hablar al respecto "Te ayudare con esto" comenta con inesperada seriedad, aquellos orbes color jade brillan llenos de emoción "Porque si vienes a pedirme ayuda por esa mocosa es porque en verdad la necesita" escucha que dije el chico con rapidez y sin darse cuenta de ello termina abrazando a su compañero "¡Muchas gracias!" exclama con entusiasmo, el joven de cabellos oscuros solo sacude su cabello antes de abandonar la posición "Tsk, no tienes que agradecerlo" dice con desinterés fingido antes de separarse de ella y alejarse con mucha seriedad.
~Pues la cosas parecen mejorar para la pequeña damita, dado que ahora, por azares de un destino en extremo juguetón, la adorable e inocente Arisu ha dado con alguien que pensó no encontrarse nuevamente~
Es en ese instante en el que una sonrisa nostálgica aparece en el rostro de Gajeel Redfox en cuanto logra divisar a la chiquilla que con su uniforme de maid atiende los trabajos de la cocina "Jamás pensé que llegaras a hacerte una muchachita tan bonita" dice para si con una risilla un tanto juguetona paseando por sus facciones mientras rememora con claro detalle aquella época en la que se conocieron; esa en donde le vio por primera vez dentro de la academia Phantom portando su pequeño uniforme y jugueteando sobre un charco de agua "Si te quedas aquí sola te vas a resfriar" fueron sus palabras ante la chiquilla que solo le miro con sus grandes ojos celestes "Pero si Juvia no tiene amigos aquí" fue la respuesta que escucho de esa niñita de mirada triste "Pues si ellos no quieren ser tus amigos ¡Yo lo seré!" dijo entonces tomando su mano y llevándola por el jardín de juegos donde miles de aventuras pasaron; fueron así muchos años, años en donde la cobijo como a su dulce hermanita, años de jugarretas y visitas al zoológico, años que finalizaron en cuanto sus padres murieron y ella desapareció sin dejar rastro. Y ahora, de nuevo frente a él resurgía su figura con la gracia y elegancia de antaño; fue por ello que en ese momento se aproximo a la cocina con sigilo, ansiando mucho el poder hablar con ella.
Así que el sonido del cristal quebrándose en el suelo fue lo único que se escucho en aquella silenciosa habitación, en donde cara a cara se observaron con detalle, en donde la gentil Juvia Lockser con los ojos cristalizados y temblando levemente observa a Gajeel Redfox que le sonríe con clara dulzura "¿Gajeel-kun?" dice la dulce damita evitando llorar, el jovencito de cabellos negros acaricia su cabellos con ternura "Por fin puedo encontrarte Juvia" comenta con bastante felicidad antes de estrecharla entre sus brazos; es ese momento en el que la chiquilla llora en silencio sobre su pecho y descarga todas sus frustraciones, todas esas desgracias que han rondado su vida desde que papá y mamá se fueron para siempre "Shh, shhh mi pequeña Juvia ¡Te prometo que las cosas serán mejores!" le dice con cariño mientras acaricia sus hebras de océano; luego de ello se quedan hablando lejos de todo el ajetreo del lugar, ocultos de cualquier entrometido. Y pese a que el joven Redfox sea impulsivo y bastante tozudo solo puede apretar sus puños con fuerza al tiempo que chirrea los dientes y escucha las atrocidades hechas a su pequeña "Juro que matare a ese hijo de puta algún día" dice con rabia pura antes de volver a hablar a su pequeña damita "Pero antes Juvia ¡Prometo que se sacare de este infierno! Sin importar como lo haga" comenta totalmente decidido, la pequeña niña solo le agradece suavemente antes de besar su mejilla y dormirse en su hombro como solían hacer.
~Y para finalizar la historia de hoy vamos a narrarles de aquellos días en los que la dulce niña enviaba sus plegarias a Kami-sama no por ella sino por aquellos a quienes adoraba~
Así es que avanzan entonces los días, las noches y las horas en los que ahora la pequeña Juvia dedica a realizar sus acciones con el espíritu un poco mas tranquilo, pues ahora que sabe que dentro de aquella aterradora mansión descansan almas bondadosas con su persona, la dulce doncella puede ser un poco mas como ella "Así que el tonto te conoce" escucha decir a la intrépida Atsuko que le mira con sus curiosos orbes color jade "¡Menudo idiota! Por eso acepto ayudarme, y yo que pensé que lo había logrado ablandar" Juvia Lockser solo suelta una pequeña risilla en cuanto observa a su compañera de alcoba arrojar una almohada en su cara "Juvia conoció a Gajeel-kun durante sus días en la primaria" dice la damita de cabellos azules con las mejillas pintadas de leve carmesí "Gajeel-kun siempre fue bueno con Juvia, y la defendía de los que la molestaban" una sonrisilla un tanto nostálgica escapo de sus facciones en cuanto recordó aquellas épocas de antaño; aunque instantes después pudo ver la mirada seria de la mayor "Al menos se que podrás escapar de este infierno" habla la joven de cabellos esmeraldas con decisión "Promete que serás feliz allá fuera Juvia" le dice con seriedad antes de acercarse y sacudir sus cabellos de mar "Y que encontraras a una persona especial para ti" ante esas palabras Juvia Lockser solo se sonroja un poco y se acuesta a dormir.
"¿Qué crees que sea lo que nos espere afuera pequeña?" dice que con voz grave Gajeel Redfox mirándole con gran interes, la dulce Juvia Lockser solo suspira con ligereza antes de sonreírle con tranquilidad "No lo se Gajeel-kun a veces... A veces es mejor no pensar en ello" habla ella mientras sus pies se balancean por la orilla de la muralla del jardín "Juvia no esta muy segura de querer escapar" dulces palabras con un tono ligeramente oscuro escapan de sus labios ante la mirada atónita de su compañero "Juvia no esta segura de sea una buena idea" y su vista se aleja un poco de aquel horizonte que comienza a desaparecer bajo las distantes colinas, dejando a su paso una estela de naranjas y cobaltos "¿Por qué eres tan temerosa Juvia? ¡¿Por qué no confias en mi?!" su mejor amigo le habla con gesto serio y un tanto desafiante, pues le consterna su actitud; la dulce Juvia levemente temerosa desvia la mirada con gesto apagado y gris "¡Porque Juvia no quiere que alguien mas termine pagando por sus errores!" dice con ligeros lagrimones tratando de escapar por sus parpados a las vez que sus labios tiemblan con levedad "Juvia no quiere que nadie pague por sus errores..." pero antes de que pueda hablar de nuevo, siente su cuerpo ser acunado, en gesto consolador "¡Siempre estare contigo Juvia, nunca lo olvides!" y en ese momento la dulce Juvia se deja abrazar mientras en tiernas caricias envia mas plegarias para Kami-sama como hace noche tras noche.
Que si! Para mi Gajeel y Juvia son puro amor fraternal entre ellos (no se nota?), en fin como ando publicando mientras ando en mi trabajo (y si mi jefe me pilla me descuenta) termino este capitulo rápidamente, esperando con toda mi alma que les guste de verdad ¡Espero sea de su agrado!
Así que cualquier duda, comentario, sugerencia o intento de asesinato ¡Pueden dejarlo en un lindo review! Y recuerden: ¡Un review hace a sus escritores favoritos un poquito mas felices!
Nos vemos en el próximo...
Pd: Como digo la cancion de hoy es Lucifer's Angel de The Rasmus, la cual me ha enamorado y es perfecta para el capitulo ¡Maravillosa canción!
"Más allá de estas nubes puedes ocultar todas tus lágrimas
Más allá de este mundo estarás a salvo de tus temores mas bajos
Y en sus corazones el temor es tu demanda
Ellos saben lo que piensas, no te van a aceptar, nunca te van a entender
Por tu cuenta, sé que lo puedes hacer
Verdad o hueso, se que te puede sacudir
Sobrevivir por ti misma, sé que lo puedes tomar..."
Lucifer's Angel - The Rasmus.
