Hola aquí con el segundo capítulo, espero que les guste, trate de no hacerlo muy corto, sin más preámbulos a leer.

Advertencia: AU Occ
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.

Capitulo II

Se encontraba en su despacho, estaba asqueado, nunca en su adolescencia había tenido una novia ni siquiera cuando entro a la preparatoria, en la universidad todo era peor, si bien se había acostado con muchísimas nunca quiso un relación formal, pues sabia como terminaban las cosas, cuando se encariñara tal vez las cosas terminarían, le romperían el corazón y era una de esas emociones que evitaba demasiado.

Subió, observo la enorme falda y el corsé tirados en el piso, suspiro, era una mocosa desordenada, lo doblo y lo coloco en la cama, siguió caminando y con ello un camino de ropa interior encontró, esa mujer le sacaría canas verdes, entro sin ni siquiera tocar, después de todo ya estaba casado, la encontró felizmente sumergida en la tina, se aclaró la garganta logrando que ella abriera un ojo, vio la sorpresa en su rostro y el cómo tapo sus atributos—¡Largo maldito pervertido! —bufo—Eres una infantil—frunció los labios—Vete, estoy dándome un baño—no le tomo importancia y comenzó a quitarse en traje— ¡Espera ¿Qué haces?! —Él se quitó la playera— ¡Espera! —no le importaba, ella se debatía entre verlo desnudo o que el la viera desnuda, vio como desabotonaba su pantalón, alarmada se levantó dejando ver su cuerpo, él se detuvo, salió de la bañera y se colocó una toalla—Eres un tonto—salió lentamente, una vez fuera comenzó a vestirse, se sentó frente al tocador y comenzó a cepillar su cabello, estaba tan absorta en lo que hacía que no se dio cuenta cuando él se posó detrás de ella, dejo el cepillo en el tocador y volteo, lo que vio la dejo sin aire, él estaba desnudo de espaldas a ella vio su trasero, volteo rápidamente, tomo una bocanada de aire y se levantó, entro de nuevo al baño y comenzó a cepillarse los dientes, cuando regreso él ya estaba acostado en la cama tomo una almohada y se acostó en el sillón—¿Qué haces? —se acostó—No dormiré en la misma cama que tu—cerro los ojos, sintió unas manos abrió los ojos abruptamente, la deposito en la cama suavemente y se colocó sobre ella—No seas tonta, después de todo somos esposos—susurro en su oído, una corriente la recorrió su cuerpo, se removió al sentir la lengua de el en su oreja—De…ten…ah—un leve mordisco había sido depositado en su lóbulo, él se separó con una arrogante sonrisa—Niña—se quitó de encima y se acostó dándole la espalda, se tapó el rostro, se sentía tan estúpida, se escabullo debajo de las sabanas tratando de ocultarse, su vida sería muy dura.

—Despierta—él se removió—El desayuno está listo—escucho pasos alejarse, se sentó en la cama, se levantó y comenzó a caminar con pereza, salió del enorme cuarto y bajo las escaleras, y ahí en el comedor se encontraba ya desayunando ella escuchando música, se sentó sin prestarle importancia, el desayuno estaba delicioso, se sorprendió de lo bien que cocinaba, tomo el vaso de jugo y al hacerlo el sonido de su alianza resonó en sus oídos, miro el pequeño aro de oro blanco que adornaba su dedo anular, observo la mano de ella y al igual que en su dedo también reposaba una alianza muy parecida a la suya solo que esta con un diamante muy discreto, se levantó y la dejo sola.

Había llamado a casa ya diez veces la primera vez su madre había contestado, pero al haberla saludado ella le había colgado, seguía insistiendo—Mierda—arrojo el teléfono, se sentía miserable, cayó al piso estrepitosamente, eso le dolía—Mami—la necesitaba más que nunca, la observo desde el umbral de su despacho, sentía lastima al verla así, sabia lo mucho que debía dolerle el que su madre le diera la espalda, se acercó lentamente—Hey—ella alzo la vista se limpió las lágrimas furiosa, se levantó y comenzó a caminar siendo detenida por un brazo—¿Qué pasa? —Trato de zafarse —Nada que te importe—el agarre en su brazo se volvió más fuerte—Claro que me importa—se estaba desesperando, quería que la soltara— ¡Suéltame, alguien como tú no me puede entender! —Apretó su brazo sin medir su fuerza— ¡¿Alguien como yo?! —una mueca se hizo presente en su rostro— ¡Si alguien como tú, quien lo ha tenido todo! —se exaspero ante sus palabras, la arrastro a su habitación y la boto en la alfombra—No sabes lo que dices—se removía desesperada, las lágrimas poco a poco se acumulaban en sus ojos— ¡Tu familia te ama, la mía me ofreció sin importarle nada! —poso una mano en su boca, estaba en su límite—Tú crees que a tu familia no le dolió el ofrecer a su hija así como así, eres una estúpida—las lágrimas ya corrían de sus ojos, se sentía devastada, dejo de forcejear para comenzar a hipear por las lágrimas, se quitó de encima suyo y la abrazo, sentía que debía cuidarla, aunque no lo quisiera su corazón comenzaba a palpitar rápidamente, quería deshacerse de ese sentimiento, se levantó con ella en brazos.

Ya había pasado media hora, ella al fin se había tranquilizado, estaba sentado con ella en su regazo, ella alzo la mirada y sin que ninguno de los dos se pudiera contener unieron sus labios, era como si ella fuera un imán y el hierro, se besaban con desesperación, su mente estaba en blanco, no sabía qué hacer ni que pensar, metió su mano debajo de su blusa sintiendo la nívea piel, la necesitaba, con desesperación se deshizo de la blusa, sus labios descendieron a su cuello, las pequeñas manos rodearon su cuello, se separó un poco para mirarla, ella lentamente asintió ¿De dónde había surgido tanta pasión?

06:05 pm 01/03/15 ¿Reviews?

Espero que les guste, siguiente capítulo ya saben que, mañana lo subo, espero que les guste y si tengo un límite de siete mil palabras por toda la historia y tengo plazo hasta el cuatro de marzo, ósea ya así que tratare de hacerlo en cuatro capítulos, nos leemos mañana y besos.