Hola al fin vacaciones de semana santa aquí en México, y gracias a esto puedo actualizar, pero sin más preámbulos las y los dejo leer.

Advetencia: AU Occ Contenido hentai leer bajo su responsabilidad
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.

Capítulo VI

La encontró pensando sabia lo mal que se debía sentir, se acercó lentamente a ella, sus bellos orbes marrones estaban aguados, no entendía el por qué su madre actuaba de esa manera, paso su brazo por los hombros de ella tratando de darle consuelo, ella solo se refugió en su pecho— ¿Quieres ir a hablar con ella? —asintió lentamente, necesitaba que su madre le digiera el porqué de sus acciones—Mañana mismo vamos, está bien—ella asintió nuevamente.

—Madre ¿Por qué te has desecho de mis cosas? —la mujer alzo los hombros— ¡Porque me desprecias! —se acercó a ella y la tomo del brazo—¡Madre! —la mujer furiosa volteo y la abofeteo haciéndola caer al piso, las lágrimas no tardaron en hacerse presentes—¿Por qué…—la mujer bufo—¡Cállate ya Kagome, y deja de llamarme madre, yo no soy tu madre, tu madre murió hace años, desde que naciste! —la azabache gimió dolida— ¡Mi hermana me pidió que te cuidara, y solo acepte por ser una buena persona, pero ya no te soporto, de lo único que te doy gracias es que gracias al casarte con el hijo de Inutaisho pude salvarle la vida a mi hijo—los sollozos eran incontenibles—Ma…—la mujer no la dejo terminar abrió la puerta—¡Llévatela Sesshomaru! —el ambarino asintió y entro a la habitación, la vio sobre el piso y algo se removió en su interior molestándolo, la ayudo a levantarse, y antes de que salieran—No te quiero volver a ver por aquí Kagome—asintió cabizbaja, sentía que el mundo se le había venido encima.

— ¿Qué ha pasado? —negó, no había dejado de llorar desde que habían llegado, no podía creer que esa mujer la hubiera engañado, y no solo eso la había utilizado, ahora ya estaba casada con Sesshomaru, nada podían hacer, y menos ahora que sabía que esperaba a su primer hijo.

La observo dormir, le había dado unas pastillas en un jugo, el verla tan deshecha lo perturbaba de sobremanera—Madre…—limpio la lagrima que corrió por su mejilla, que había pasado para que su madre se hubiera sobresaltado de esa manera.

— ¡Kagura, ya déjame en paz! —le había marcado cinco veces y era la primera que contestaba—Sesshomaru entiende te necesito a mi lado—bufo, ya no quería saber nada—Entiende lo nuestro ya fue, esto se ha acabado—la mujer del otro lado sollozo—Por favor Sessh, te amo y sé que tu no me has dejado de amar…—colgó el auricular, ya no quería saber nada de ella, sabía que si la veía terminaría como la última vez, besándola, tocándola, haciendo el amor, no quería, tenía palabra, él había profesado sus votos, y a pesar de que ya los había roto no lo quería volver a hacer.

Sentía la cabeza darle vueltas, se sentó en la cama, pero en vez de mejorar las cosas empeoraron, se levantó con urgencia, chocando con la mesita de noche, con problemas llego al inododro y sin más vómito, las arcadas no se detenían, a pesar de ya haber vaciado su estómago seguía vomitando—Ya estás bien—negó, él se acercó y tomo sus rizos con la mano, se tranquilizó y después de diez minutos, se puso de pie con cuidado, el paso su brazo por su cintura, la llevo al lavabo, se lavó la cara y los dientes—Podemos ver la tele un rato—asintió, la tomo en brazos y bajo a la sala.

La observo dormir en su pecho, le había gustado esa actividad, el verla más relajada sobre su pecho, riendo de vez en cuando y ahora durmiendo plácidamente sobre su pecho, su delicioso calor era reconfortante, la abrazo para sentirla más cerca y sin darse cuenta se quedó dormido.

Parpadeo varias veces, la luz del sol le daba en los ojos, los abrió poco a poco y cuando termino de acostumbrase, se dio cuenta que estaba dormida sobre él, se maravilló con lo guapo que era su esposo, después de todo no había sido tan desdichada, no era feo y tampoco era un viejo, coloco su cabeza en su pecho y escucho el latir de su corazón, eso la relajo, ronroneo, le gustaba estar así— ¿Cómoda? —Asintió mientras una risita salía de sus labios, se levantó con cuidado para no lastimarlo, lo observo sentarse—Diablos que bien dormí—ella asintió, estaba un poco avergonzada, la había descubierto disfrutando de estar sobre el— ¿Desayunamos? —Pregunto un poco apenada—Hm—

Estornudo una vez más, se había resfriado, y todo por haberse comido dos paletas de hielo a las dos de la madrugada, pero no se podía culpar después de todo estaba embarazada, le molestaba estar enferma, tomo las pastillas de la mesa de noche y las trago y se recostó, estaba sola en casa, cerró los ojos y se permitió imaginar a él cuidándola, platicando sobre trivialidades, recordó la prueba de embarazo, poso una mano en su vientre, su bebe debía de estar creciendo ahí feliz, se levantó, y bajo la caja del ropero, saco la pequeña prueba y la observo, se permitió sonreír, se froto el vientre con amor—¿Qué serás mi vida? —guardo de nuevo la prueba y la coloco en su lugar, se recostó en la cama y se durmió.

—Kagome…—los parpados estaban más pesados, sentía su cuerpo muy caliente—Kagome…—se removió, quería quitarse el calor del cuerpo—Kami, estas hirviendo…—sintió ser levantada y después no supo nada.

—Despierta—abrió los ojos lentamente— ¿Por qué no me dijiste que estabas enferma? —Negó, se sentó poco a poco —Gracias a kami solo tenías treinta y ocho de temperatura—asintió, se sentía abatida—Lo lamento vale, tengo hambre—alzo las cejas sorprendido—Vamos a desayunar—estaba por levantarse, pero fue detenida cuando sintió que la tomaba en brazos, le sonrió, con el tiempo se volvería adicta a esas atenciones.

11:51 pm 03/04/2015 ¿Reviews?

Espero que les guste, se que es chiquito, pero bueno, espero que les guste, nos leemos con la próxima actualización, uuuuu si hiii, nos leemos pronto.