Hola aquí por estos rumbos, si lo se tarde pero paso algo terrible, ahorita no las entretengo, nota al final; ¡A leer!
Advertencia: AU Occ Contenido Hentai leer bajo su propia responsabilidad (Drama, es recomendable mantener pañuelos o papel higiénico, y una cubeta grande para embotellar sus lágrimas y venderlas por internet)
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.
Capitulo VIII
Despertó poco a poco, los recuerdos de la noche anterior la golpearon, había desnudado su alma frente a él, se sentía avergonzada, se supone que no se lo debía de decir, pero por algún motivo lo tuvo que hacer, se levantó despacio, sabia de ante mano que si lo hacía con brusquedad terminaría vomitando, vio el camisón de seda que cubría su cuerpo, él la había cambiado, sus mejillas se encendieron ante tal pensamientos, sacudió la cabeza, tomo la bata que estaba colgada y bajo, sin duda su bebe le traería varios kilos.
—Kagome—la mujer volteo y encontró a su esposo con una rosa en la mano, se puso de pie—Toma—extendió la mano y tomo la flor, era tan roja como la sangre, acerco su nariz y la olfateo—Huele delicioso—volvió a mirarlo a los ojos con su mano libre acaricio la mejilla de su esposo, aquel pequeño detalla valía oro para su corazón, con suma lentitud acerco su rostro y con suma delicadeza poso sus labios sobre los de él, trato de separarse pero las manos del en su rostro no se lo permitieron, la beso con plenitud, tenía que enmendar su error, esa mujer era perfecta para él, tan perfecta de lejos como de cerca, se separaron, sus pulmones demandaban oxigeno—Te amo—susurro ella.
—Papi, aún no sabe que vendrás pero muy pronto—estaba en el centro comercial observando ropa de bebe, caminaba con paso lento, no tenía prisa, era de las pocas cosas que disfrutaba hacer diviso un pequeño mameluco color amarillo con una ballena bordada, le encantaba, lo tomo y lo fue a paga, lo disfrutaría tanto.
Tarareaba una canción, saco las llaves antes de que el elevador abriera, tenía bien escondida la bolsa en la que le habían entregado la pequeña prenda de su bebe, camino hacia la puerta entro a su casa, pero para su sorpresa él estaba ahí— ¿Dónde estabas? —Sonrió—Fui al centro comercial—el asintió, se acercó a ella y sin más la beso, había pensado mucho en ella mientras estaba solo, poso sus pequeños brazos en el cuello del, se separaron nuevamente a falta de oxígeno—Iré a guardar esto—el asintió y la dejo ir.
Se cercioro que él no estuviera cerca, bajo la caja que tenía en el ropero y guardo el pequeño mameluco y el sobre, tendría tiempo para abrirlo después, subió la caja nuevamente, quería sorprenderlo, sentirlo cerca de ella, tenía un plan un muy buen plan, entro al baño.
—Sesshomaru necesito tu ayuda—el ambarino subió y la encontró sentada en la cama con su bata— ¿Qué necesitas? —se puso de pie, estaba nerviosa, con suma lentitud desato el cinturón de la bata dejando expuesto su desnudo cuerpo, daba gracias a kami que su embarazo no fuera evidente, bajo la mirada, no quería verlo, tal vez era una estupidez hacer eso, tal vez él no la deseaba, estaba por cerrar su bata cuando sintió la mano del sobre su muñeca deteniendo su acción—Perfecta—susurro, esa palabra calo en su corazón, la tomo de los hombros y deslizo la bata fuera de su cuerpo, sus mejillas se encendieron, a pesar de haberlo ya hecho una vez sentía vergüenza, dio vuelta y la observo desde atrás, su respiración se volvió pesada, no podía creer que una mujer así de bella fuera su esposa, era aún más bella que Kagura, aun no sabía cómo había podido pensar en que Kagura podía ser más bella que la deliciosa mujer que estaba desnuda frente a él, la abrazo por la espalda haciéndole sentir su duro miembro entre las nalgas, la mujer gimió en respuesta—Esto es lo que tu provocas en mi—le susurró al oído mordiendo en el proceso su lóbulo, la mujer temblaba deseosa por él.
La recostó con delicadeza en la cama, recorrería cada centímetro de su piel, la beso con pasión hasta que sus pulmones le demandaron oxígeno, descendió por el lechoso cuello llegando a si a sus deliciosos senos, tomo uno con sus manos tanteándolo, comenzó a amasarlo, los suspiros de la mujer le daban a entender que lo está disfrutando, sin pensarlo más se llevó a la boca su rosado pezón, un grito salió de sus labios— ¿Te gusta? —Pregunto con tono lascivo, la mujer gimió—Dilo—demando, quería escucharla—Si…—respondió con dificultad.
Su mano descendió traviesa por los muslos de la mujer, su piel era tan tersa, los acariciaba de arriba abajo dejando a su paso sensible la piel de la mujer, se separó de su cuerpo para quitarse la ropa, deseaba sentir su piel contra la de ella, la azabache toco su pecho, sintió sus músculos, sus dedos quemaban a medida que tocaba el cuerpo del mayor, sintió sus pectorales tan duros, el sonrió al verla tan concentrada en lo que hacía, pero no era momento de juegos, se acercó a ella y la volvió a besar con pasión, pero esta vez fue diferente, Kagome con dificultad se incorporó quedando sentada, le sonrió, poco a poco lo recostó, beso sus mejillas, su cuello, su clavícula, no estaba muy segura de lo que hacía pero haría lo mejor que pudiera, con cierta duda tomo el pene del hombre y comenzó a masturbarlo, observo su rostro contraído, sonrió él tenía los ojos cerrados, y sin pensarlo dos veces se lo llevo a la boca, introduciendo una gran parte, escucho un gemido, se sentía poderosa al desarmar a un hombre así, al otorgarle placer al hombre que amaba, comenzó un vaivén lento siendo apresurado por la mano del en su cabeza, sintió como palpitaba, pronto seria su liberación.
La tomo por los hombros y la recostó debajo del, no quería terminar en su boca, al menos no aun, las mejillas aún más sonrosadas le daban un aspecto tan sexy, estiro una mano y tomo el condón de la mesa de noche—"Irónico" —pensó ella, que más daba si se cuidaba o no ella ya estaba embarazada, pero él no lo sabía, salió de sus cavilaciones al sentirlo en su entrada, tembló y sin más tomo una vez más todo de ella, gimió ruidosamente, sentía estar en el cielo, el arremetía con lentitud—Ahhh…mas…mas… por favor…dame más…—su petición fue tomada y aumento el ritmo con el que la penetraba—¿Te…gusta Kagome… te gusta que este dentro de ti? —La mujer asintió, se estaba volviendo loca—Dilo—pronuncio cerca de su oído, ella no podía articular alguna palabra coherente —Dilo—pronuncio con más insistencia saliendo casi por completo—Si… me gusta—se sumergió en ella por completo— ¡Ahhh! —la mujer arqueo la espalda, su mente estaba en blanco—MI nombre Kagome, ¿Cuál es mi nombre? —Pronuncio saliendo de nuevo de la mujer—Se…Sesshomaru—el hombre sonrió y la recompenso entrando en ella, sintió los espasmos de la mujer y del como sus paredes apretaban deliciosamente su pene, aumento el ritmo, estaban tan cerca—Sesshomaru…Sesshomaru… ¡Sesshomaru! —termino gritando cuando un orgasmo celestial atravesó todo su cuerpo.
Ya habían pasado dos semanas más y daba gracias a kami que l la tratara con amor, o al menos eso creía, todos los días tenía algún pequeño detalle con ella, y sin más termino por enamorarse de él, de su esposo, de aquel al que odio cuando supo que se casaría con él, al que odiaba, pero que sin duda ahora amaba, si lo amaba con cada fibra de su ser.
Poso las caletitas verdes en su vientre así como los guantes, estaba ansiosa quería ya tenerlo en sus brazos, hoy era día de su cita, por suerte Sesshomaru llegaría hasta tarde, guardo las cosas en su bolsa y salió rumbo al médico.
—Kagura, sabes que la esposa de Sesshomaru está embarazada—la mujer gimió— ¿Embarazada? —el asintió, la mujer tenía ganas de llorar eso le dejaba pocas posibilidades—Entonces la fotos ya no sirven—arrojo el sobre a la pared, estaba enojada—Pero…—se colocó un dedo en la barbilla, tal vez habría una mejor forma de separarlos.
—Sesshomaru, hoy son dos meses en los que vivimos juntos—el hombre asintió abrazándola—Quiero que los meses se conviertan en años—los ojos de la mujer brillaban con genuina felicidad—Espero que así sea—pronuncio el con amor.
—Tu esposa está embarazada—el ambarino abrió de sobre manera los ojos—Eso…—la mujer asintió con una sonrisa en el rostro— ¿Qué no la has tomado como lo haces conmigo? —Quería desaparecer a esa mujer— ¡Cállate Kagura, eso es mentira! —agrando su sonrisa—Vamos, admítelo, nunca sabes que hace, y créeme te ha engañado y se con quién—la furia lo cegó, la mujer salió de la oficina pavoneándose, sabia lo mal que lo pasaría esa mujer.
Llego a casa enojado, entro y encontró a la mujer dormida sobre la cama, se acercó y detallo su rostro, ella no estaba embarazada, ella no podía estar embarazada, abrió el closet, observo todo tratando de encontrar una frazada para taparla, jalo la frazada de color azul y al hacerlo una caja callo dejando al descubierto su contenido, levanto las cosas, sus pupilas se delataron tomo la prueba de embarazo—Positiva…—susurro, se sintió traicionado, herido, humillado, observo nuevamente a la mujer que descansaba en la cama—Me engañaste—alzo el ultrasonido y lo arrugo entre sus manos.
Despertó, se había quedado despierta esperándolo y al ver que no llegaba opto por dormir un rato, le sonrió y se puso de pie, tenía todas las intenciones de abrazarlo—No me toques—pronuncio con asco, lo miro confundida— ¿Qué pasa Sessh? —el negó—Ahora no sabes Kagome—negó, que le estaba tratando de decir, observo la caja sobre el piso, la ropa de su bebe fuera, la prueba de embarazo y el ultrasonido hecho una bola—Pero…—trato de nuevo acercarse—Creías que no me iba a enterar de que estas embarazada—Ella negó, su cerebro comenzó a procesar, el creería que lo engañaba—Espera no es lo…—el rostro del se descompuso—¡Que no es lo que yo creo!, ¡Que es lo que tienes que explicar, que me engañas y que dentro de ti está creciendo un engendro! —Sintió que las piernas le temblaban, tenía que explicarle—No Sessh, estas mal interpretando las cosas—los ojos comenzaban a arderle— ¡Yo no mal interpreto nada! —Tomo el pequeño mameluco y se lo arrojo— ¡No niegues que me engañaste! —Negó con la cabeza, las lágrimas poco a poco comenzaron a caer— ¡Dime me mentiste cuando me dijiste que me amabas! —Negó una vez más, le dolía lo que le decía—Déjame explicarte—suplico, intento tomarlo del brazo siendo rechazada— ¡Te he dicho que no me toques! —Las piernas le fallaron cayendo al piso, sentía un enorme vacío en el estómago—Este bebe es tuyo—
La tomo por los hombros sentándola en la cama—No te quiero volver a ver en mi vida—ella negó, se abrazó a el— ¡No me hagas esto, este bebe es tuyo, yo nunca te he engañado, no podría hacerlo, te amo! —sus suplicas hicieron que se removiera incomodo, le dolía el verla así, pero él estaba aún más herido, la había engañado—Ahora veo que no somos tan diferentes—no entendía sus palabras—Solo que yo fui precavido y no la deje embarazada—ella sintió pánico— ¿De que hablas? —el sonrió, le haría tanto daño como ella se lo había hecho—Si Kagome, te engañe y no solo una vez, lo hice desde que nos casamos—negó, le dolía escuchar eso de sus labios, el enserio había faltado a sus votos—En cambio tú, tu solo te revolcaste con alguien más, como una cualquiera, para tu mala suerte quedaste embarazada de ese engendro, pero podemos hacer algo si tú te deshaces del…—No termino su frase ya que la mano de la mujer se estampó contra su mejilla—¡Cállate! ¡Cállate de una buena vez! —Su respiración era agitada, sentía el corazón roto— ¡Dime cualquiera, piensa que te engañe, pero con nuestro hijo no te metas! —iba a seguir hablando pero lo callo una vez más, no podía creer que lo que le había dicho— ¡Porque si Sesshomaru, este bebe que crece en mí, es de tu sangre, cuando nazca lo podrás comprobar, si tanto lo deseas! —eso había dolido más que otra cosa.
Sintió nauseas, quería vomitar, pero tenía que ser fuerte, tenía que soportar— ¡Te odio tanto como te amo! —Limpio con rabia las lágrimas— ¡Y lo que más duele es que tu si rompiste tus votos, tu si me engañaste, tu…tu…—Se abrazó a sí misma, quería sostenerse—Lárgate—alzo la mirada aguada— ¡Vete ahora mismo de mi casa! —asintió lentamente, levanto la caja y guardo todo lo que está contenida, desarrugo el ultrasonido y partió uno de los cuadros lo mejor que pudo, doblo lo que sobraba y lo metió en la caja, dejo el trozo de papel sobre la cama—Tu hijo—susurro, tomo su bolso y salió de la habitación.
Escucho la puerta principal ser cerrada y por fin dejo que su alma se desquebrajara, nunca en su vida se había sentido así, nunca en su vida había sentido tanto dolor— ¿Por qué…—sintió el molesto nudo en la garganta, sabía que quería desahogarse y llorar, llorar por el dolor que esa cruel mujer le había provocado.
Observo el cielo nocturno, miro su celular, una de la mañana se aferró a su bolsa, se tocó el vientre—Los dos saldremos adelante—las lágrimas comenzaron a caer—Papi…papi ya no está—sentía las lágrimas escurrir por sus mejillas—Mami estará bien, ahora solo somos tu y yo—camino por las calles vacías, era tarde como para que ella estuviera vagando sola, el frio comenzó a calarle, se abrazó, no podía más, se recargo contra una pared y se deslizo poco a poco hasta llegar al piso—¿Por qué? —se preguntó mientras el pecho le subía y bajaba rápidamente por las lágrimas, se recriminaba, tal vez si le hubiera dicho antes, pero había tenido tanto miedo, además se lo hubiera dicho o no él la había engañado, recordó sus crueles palabras, se limpió las lágrimas y se puso de pie—Te odio Sesshomaru, te odio, jamás te perdonare—jamás perdonaría su engaño, y mucho menos el haberle dicho que abortara a su hijo, a su sangre, eso le dolía más que nada, eso calaba en el alma.
11:55 pm 13/04/2015 ¿Reviews?
Espero que les guste, si tarde mucho, pero se me des configuro el office en la lap y pase cuatro días tratando de instalarlo de nuevo, en fin tuve que hasta desfragmentar mi disco, pero después de sufrir tanto tiempo y tantos desvelos tratando de que quedara lo logre, al fin mi lap está trabajando con normalidad, pero para mí mala suerte empiezo a ir al hospital el sábado de la otra semana, por lo que mi tiempo se fue a la mierda, espero hacerme unos espacios, o escribir mientras tenga mis ratos libres en prácticas o la escuela y poder pasarlo a la lap, pero bueno no las entretengo, no me quieran matar, ahorcar, golpearme con palos, quemarme o esa clase de cosas, díganme ¿Haremos sufrir a Sessh por estúpido? Si ustedes deciden que si lo hare y si no lo hare sufrir poquito para después reconciliación, ustedes tienen la última palabra, las amo, nos leemos pronto, Besos con musho musho sueño.
