Y este va antes de empezar con el ajetreo del hospital y la escuela el lunes, increíblemente la idea surgió de una bonita canción de Jose Jose XD gracias a él me inspire, si suena chistoso pero bueno, no las entretengo más ¡A leer!

P.D: Ha ignorancia mía utilizare como referencia monetaria los dólares, si no se ni que show con lo yenes, aclaro esto por si las dudas.

Advertencia: AU Occ
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.

Capitulo IX

No sabía a donde ir, busco en su bolsa, debería de cargar algo de dinero, después de todo en su cartera cargaba efectivo y su tarjeta de débito, suspiro aliviada al encontrar cien dólares en efectivo, al menos esa noche no la pasaría en la calle, camino buscando algún hotel o algo en lo que alojar y como si kami escuchara sus suplicas encontró una casa de huéspedes, entro con cautela y encontró a una mujer castaña tras un mostrador—Buenas noches—saludo la mujer con cortesía—Buenas noches, quisiera un cuarto—la mujer asintió—Nuestros cuartos tienen el costo de cincuenta dólares por noche—ella asintió, tendría que pasar dos días en ese lugar, asintió, la mujer le pidió datos, tomo la llave que colgaba en una caja de madera—Habitación diez segundo piso—asintió tomando la llave.

No era un lugar elegante pero era acogedor—No es tan malo verdad—se sobo el vientre, se sentó en la cama, estaba hecha un desastre, se supone que ella debería de estar ahora dormida en su cama, con su esposo, negó ante sus pensamientos—Vamos tomemos un baño y durmamos, mañana mami tendrá que buscar trabajo—dejo su bolsa en la cama y se adentró en el baño.

Era el cuarto vaso de Whisky, la había echado a la calle en plena madrugada, que haría ella sola, a pesar de todo se preocupaba, se levantó, el alcohol comenzaba a marearlo, tomo el cuadro del ultrasonido y lo arrugo de nuevo, no quería saber nada del engendro que crecía en el vientre de ella, tal vez y solo tal vez el aceptaría que volviera a su lado si se deshiciera del, tal vez la perdonaría, pero sola tal vez.

Observo su teléfono, dos de la mañana, tenía que descansar, mañana vería cuánto dinero tenía en su tarjeta de débito, necesitaba saber con cuanto oxigeno contaba antes de conseguir un empleo.

Vómito, sentía el mundo girar, quería que eso se detuviera, pero no lo hacía, no había nada en su estómago, y no quería que lo hubiera, después de diez tortuosos minutos todo por fin paso a excepción de su temblor en las piernas, se sentía débil, odiaba los malestares matutinos, se lavó los dientes así como la cara, salió y tomo su bolso, se sentó en el pequeño comedor, saco las cosas, su prueba de embarazo y la ropa de su hijo, suspiro, tomo su tarjeta, marco el numero al reverso de esta, siguió los pasos que le indicaba la operadora—Su saldo es de dos mil dólares—suspiro una vez más aliviada, tenía oxigeno por algunas semanas, tendría que buscar un lugar que rentar por un mes, salió de la casa de huéspedes, tendría que comprar algo de comida, y ahora que lo pensaba necesitaba ropa.

Despertó, la cabeza le dolía, observo la botella vacía de whisky y la otra mitad de una botella de coñac, observo la cama vacía, se sentía realmente solo, le hacía falta la pequeña mujer, o tal vez no tanto, tomo su teléfono y mando un mensaje—"Si aún lo quieres puedes vivir conmigo" —busco entre la lista de contactos—Kagura…—susurro, tal vez no era mala idea regresar con ella, después de todo con ella había engañado a su esposa, que más daba.

Leía en el periódico, sabía hacer varias cosas, pero algo le había llamado la atención en particular una de pastelera, le encantaba hornear y esas cosas, remarco el anuncio con una pluma, pedía a kami que la ayudara, si sacaba cuentas si obtenía el empleo podría vivir bien, y su bebe también después de todo el pago era de dos mil quinientos dólares quincenales, claro era una pastelería reconocida y de eso podría sacar mucha experiencia—Kami ayúdame por favor—

—Sabía que después de todo tú me amabas—el asintió fastidiado, la mujer se acercó a sus labios a los suyos y se dejó besar, no sentía lo mismo, no era lo mismo, la alejo y dio la vuelta y se dirigió a su estudio—Diablos—susurro la mujer.

—Contratada—sonrió con genuina felicidad, su nueva jefa era la persona más dulce y gentil que había conocido en toda su vida, le había dicho que estaba embarazada y aun así le había dado el empleo, estrecho su mano y salió de la elegante oficina, empezaría mañana—Gracias kami—ahora tenía una preocupación menos, pero todavía tenía que encontrar donde vivir, después de todo no se podía quedar en ese lugar por siempre, retiro todo el dinero que tenia y camino en busca de algún departamento.

Ya había recibido su primer pago, su trabajo le encantaba ella era la encargada de hornear tartas, pues según su jefa le quedaban exquisitas, salía y caminaba feliz, compraría algo de comida he iría a su departamento, entro al supermercado y busco pollo y verduras, tomo una canastita de fresas y otra de frambuesas, últimamente comía demasiado esas frutas, salió con la bolsa d papel y al cruzar la calle choco con alguien, alzo y el rostro y sintió ganas de vomitar, ahí estaba el mirándola fríamente, con dificultad se levantó del suelo, sacudió su pantalón y recogió sus compras, estaba por comenzar a caminar cuando fue detenida por el agarre en su brazo—¿Dónde has estado? —Pregunto duro—A ti no te importa, y nunca jamás en tu vida me vueltas a tocar—se zafo de su agarre y comenzó a caminar a presa—olía a manzanas—susurro con algo de nostalgia.

Poso una mano en su pecho, sentía que el corazón se le saldría, las lágrimas no tardaron en aparecer, después de todo aun le amaba, se tocó la barriga ya la tenía algo hinchada, después de todo tenía dos meses y medio, acomodo todas sus cosas en su apartamento, era pequeño y acogedor tenía dos habitaciones un baño una cocina y una pequeña sala de estar, así como también una terraza, había sido una fortuna encontrar el lugar, sería perfecto para criar a su hijo.

— ¡Después de todo la mentira no funciono! —Grito a la persona al otro lado del teléfono— ¡No, aun no la olvida! —La mujer arrojo el frasco de cristal— ¡No importa, a pesar de que es una mentira el haberle dicho que lo engaño, la ama! —Se sentía desesperada— ¡No importa, tendré que…—no termino su frase ya que el aire abandono sus pulmones, él estaba frente a ella, en su mirada se observaba el enfado—¿Qué acabas de decir? —

10:02 pm 20/04/15 ¿Reviews?

Espero que les guste, si se le viene el sufrimiento a Sessh por ser tan idiota, pero ya saben todas querían sangre sudor y lágrimas así que lo are, nos leemos pronto, si es que no termino en quirófano por estar enferma, pero en fin, besos con musho musho sueño.