Hola, si por esto rumbos de nuevo y demasiado pronto gracias a los divinos puentes *U* si, lo malo es que yo si voy al hospital el fin de semana U_U pero en fin ya no me quejo, espero que les guste y sin más molestias ¡A leer!
Advertencia: AU Occ
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.
Capitulo XI
Su embarazo ya era de tres meses, su ombligo se volvió prominente, y le parecía gracioso, adoraba sobarse el vientre, hoy era la cita con el obstetra, vería como estaba su pequeño, las ansias por saber el sexo la carcomían, quería comenzar a comprar ropas de niño o niña, sus ahorros comenzaron, el parto seria caro y el tener todo listo y predispuesto sería difícil, había olvidado lo caros que eran los pañales y formulas, tendría que apañárselas o de otra manera se las vería muy difíciles.
Se colocó la blusa verde era bombacha de abajo, se miró en el espejo, incluso ella se sentía rara, pero no era momento de pensar en eso tomo la bolsa negra y salió.
—Quítate Sesshomaru—el negó con una sonrisa, no se perdería el ver a su hijo—Te acompañare al médico—Ella negó, quería mantenerlo lo más lejos que se pudiera, temía que en un arranque de enojo le pasara algo a su hijo, además el estarse preocupando constantemente sobre él no le traía nada bueno—Quítate, por kami, déjame en paz—él la tomo del brazo, su tacto le quemo en la piel, por lo cual se zafo de un movimiento brusco—Quiero hablar contigo…—ella negó—Tu y yo ya no tenemos nada que hablar, así que déjame pasar, porque si no perderé la cita con el obstetra y aun así la tendré que pagar—A él no le importo, él le agendaría otra y pagaría por la cita perdida, pero él tenía que hablar con ella, contarle el porqué de sus acciones, el porqué de las frías palabras pronunciadas.
—Déjame ayudarte—ella negó, alzo una mano en señal de que se detuviera y por primera vez él lo respeto, estaba ella una vez más vomitando, era lo que el producía, solo malestares, solo producía que el estómago le diera vueltas y el enojo burbujeara en ella, se levantó con dificultad, se lavó la cara, y los dientes, ya había perdido la cita, era una estúpida, el agendar esa cita le había costado un ojo de la cara, y lo peor era que ella tendría que pagar aun así, tal vez tendría que posponer esa cita, o acudiera a un hospital público, pero de antemano sabia las largas horas que tendría que pasar para que le atendieran.
—No te preocupes por las citas, yo las pagare y me encargare de agendar—ella negó, no aceptaría nada del—Sesshomaru, ya déjame en paz, no quiero nada de ti, yo criare, mantendré y todo lo que tenga que hacer con mi hijo, pero yo sola, no quiero tu lastima, ni deberte nada más, lamentablemente no cuento con dinero para tramitar el divorcio—el negó, el jamás aceptaría tal cosa—No Kagome, escúchame tu a mí, yo jamás en mis cinco sentidos te daré el divorcio, TU eres mi esposa y él bebe que crece en ti es MI hijo, tu no me puedes negar el tenerlos a mi lado—
Quiso vomitar de nuevo, pero tenía que contenerse—Ustedes son mi familia—las lagrimas querían salir de sus ojos, tenía tantas ganas de estar entre sus brazos y embriagarse con su aroma, se encontraba en el borde, pronto se desmoronaría frente a el pero no quería hacerlo—Te amo Kagome, te amo como a nada en este mundo—esas sencillas palabras terminaron desmoronarla, poco a poco se arrodillo, las lágrimas escurrían como cascadas por sus mejillas, trato de levantarla
—No me vuelvas a tocar, ni a decir que me amas…no te quiero volver a er cerca de mi… o de mi hijo—tomo aire como pudo, le dolía pronunciar lo que estaba por decir—Yo te odio Sesshomaru, que acaso no lo entiendes—abrió sus hermosos ojos ámbares en sorpresa, ella no le odiaba, sabia que no lo odiaba.
—Quiero que me des el divorcio, no te dejare ver al pequeño, y no te quiero ver cerca de mí nunca más y menos ahora, si sigues haciendo estas cosas, temo no poder llevar el embarazo a término—tapo su rostro con su mano, trago y sintió el ardor en la garganta—Kagome…—no sabía que decir verla sobre el piso, llorando le partió el alma—Kagome…—no lo soporto más— ¡Que te largues, no entiendes! —
Iba demasiado nervioso, no podía creer lo que había pasado, el solo se había cerrado la puerta a conocer a su hijo, las manos le temblaban, quien diría que él, a quienes las personas apodaban el corazón de hielo, el hombre sin alma, el sujeto sin sentimientos, estaba sumido en una profunda tristeza, la vista se le nublo por las lágrimas, cerró los ojos tratando de alejarlas, una luz lo cegó, soltó el volante y trato de tapar su rostro, el auto impacto contra otro, el cristal se rompió en mil pedazos, el cinturón de seguridad lo detuvo, sintió un dolor inmenso y sin más cayo inconsciente.
Su celular sonó, eran las dos de la mañana y ella ya estaba dormida—Señora Taisho—ella murmuro en asentimiento, después de todo aún seguía casada—Llamamos del hospital Sant Louise, su esposo el señor Taisho tuvo un accidente automovilístico—sintió un frio recorrerla—Tememos que no sobreviva—el celular resbalo de sus manos, las lágrimas inundaron sus ojos—Sesshomaru…—
11:56 pm 30/04/15 ¿Reviews?
Espero que les guste el capítulo, creo que es algo corto, pero ya ven, huy se acerca el final, si muy pronto el final, no me vayan a linchar por lo que acabo de hacer, pero es que échenle la culpa a mi cabeza, es que ya saben estoy algo chiflada, espero actualizar este hermoso puente que me han dado, pero eso si no esperen nada el fin de semana ya que estaré en mis deliciosas prácticas, así que nos vemos mañana tal vez con otra actualización, les mando besos con musho musho sueño.
