¡Lucky Star: Reto! Capítulo 8: ¿Adónde se van las lágrimas?

La historia original es de Zokusho, el titulo original es Lucky*Star: Dare!

Ésta es la "Segunda temporada" del fanfic ¡Lucky*Star: verdad o reto!.

Sí, Solarius Scorch y VampireCabbit tienen razón; las niñas lo tomaron algo a la ligera al final del último capítulo. Probablemente no empatíce con los personajes lo suficiente al escribir eso. Pero, por ahora, no voy a reescribirlo.

Este capítulo es muy breve. Es solo un interludio, escrito para molestar a los otros autores que se atreven a publicar poco después que yo(Sólo bromeo, ¡es genial que las personas publiquen cosas de Lucky Star)

No poseo a Lucky Star ni los personajes. Esta historia podría contener algunos spoilers de Lucky Star.


"Ha pasado un rato desde que vine a visitar", Kanata pensaba. "Es probablemente medianoche... Por alguna razón, es cuando esto es más fácil."

Kanata trató de agarrar la manija de la casa Izumi, pero su mano pasó atraves de ella. "¡Oh!, cierto..." Pensó. "Y probablemente este cerrado con llave también."

Sin esfuerzo, pasó atreves de la puerta. Las luces todavía estaban encendidas en la sala. "¿Sojiro-kun está despierto tan tarde?"

Voló hacia la sala y vio que la TV estaba encendida, y Sojiro y una mujer peli rosa estaban juntos sobre el sofá, profundamente dormidos, apoyados uno sobre el otro.

"Así que encontraste a alguien... Es bonita. Y ustedes dos parecen llevarse bien."

Kanata suspiró profundamente y se limpio una lágrima. Miró, y vio revistas esparcidas sobre el piso, una caja de pizza vacía sobre la mesa, y polvo bajo la estantería.

"Uh... Adivino...siempre y cuando seas feliz. Sólo no me olvides completamente..."

Se fue arriba y entro a la habitación de Konata.

"¡Oh!, ¡mi niña pequeña ha crecido!"

La persona en la cama giró dormida, y reveló su pecho.

"¡¿Qué?! ¿Te has puesto implantes de seno, Konata?"

Gritó, cuando se dio cuenta de que la niña no era Konata. Por supuesto, su grito no podía ser escuchado, pero la niña se movió con inquietud.

"¿Quién eres ?! … Por el color de tu pelo... Debes ser la hija de esa mujer. ¿Así que Konata fue cambiada a otra habitación? ¿O en el sótano? ¿Es una madrastra malvada?"

Kanata miró y vio que había una pila de libros sobre la mesa. "¿Anatomía? ¿Bioquímica? Ah, su nombre esta escrito aquí. ¿Miyuki Takara? ¿Estudia para volverse una doctora? Eso es bastante impresionante."

Escuchó un sonido de la habitación de al lado. Rápidamente, paso a través de la pared y vio una pequeña niña, todavía mas pequeña que Konata, sujetando un celular.

"Ah, pequeña Yu-chan. Por lo menos tu todavía vives aquí."

"¿Kona-chan? Sí, todavía estoy despierta, ¿cómo adivinaste?" Yutaka dijo.

"¿Konata está llamando?"

"Estaba estudiando hasta tarde con Yuki-chan. Ambas tenemos pruebas la próxima semana. ¿Cómo esta tu trabajo?"

"¡Oh!. Suena como que esta Yuki-chan es buena", Kanata pensaba.

Yutaka escuchó un largo rato, riendo de vez en cuando. Finalmente, exclamo, "No, Kona-chan! Por favor, ¡no podría! Y tu sabes que mi figura no se vería bien en un vestido de maid."

"Konata, ¿qué le estás sugiriendo a Yu-chan?!"

"¿Una demanda por mi cuerpo? Uh..."

"Konata!" Kanata gritó. Yutaka se estremeció y miró alrededor.

"¿Qué?, ¿tomar un baño tan tarde? Está bien, te veré mañana entonces. Yui nos recogerá. 3-20-1 Ayase, ¿verdad? ¡Adiós!"

Yutaka colgó su teléfono.

"¿Una dirección? Puedo encontrar eso. Gracias, Yu-chan."

Kanata besó a Yutaka sobre la frente antes de partir. Yutaka se ruborizó y frotó su frente. "Me pregunto que fue eso" Murmuró.

デリミタ デリミタ デリミタ

Le tomó a Kanata un rato para llegar allí, principalmente porque la ciudad por la noche era un espectáculo en sí.

Encontró el edificio y miró los buzones. "Este debe ser... ¿Qué?, Izumi y... ¿Hiiragi? ¿Está viviendo con alguien? ¿Un compañero de habitación? No puede estar casada aún, de ninguna manera. Lo habría sabido."

Voló arriba y entro en su departamento. Había solo un futón para dos persona sobre el piso, preparado para dormir. Nadie se veía alrededor, pero una conmoción podía ser escuchada en el baño.

"¿Está tomando un baño con alguien?"

Kanata se ruborizó ligeramente, pero decidió echar una miradita. "Espero que no piensen que soy como Sojiro-kun... Qué estoy diciendo... No pueden verme de todos modos."

Había dos niñas en el baño. Konata y otro niña más alta, con largo cabello lila. Konata sólo estaba lavando su espalda.

"Konata, ¡te dije que puedo lavarme la espalda yo misma!" La niña más alta dijo.

"Pero me gusta hacerlo!" Konata exclamó.

"¡No puedo relajarme porque temo que me harás cosquillas o algo!"

"Kagamin, hay mucho tiempo para hacer cosquillas después", Konata dijo.

"¿Así que su nombre es Kagamin Hiiragi?" Kanata murmuró.

"¡No me gustan las cosquillas!" Kagami gritó.

Konata se río tontamente. "Tal vez me refería a otro tipo de cosquillas..." Gorjeó.

"¡Oh!. Bien, de ese tipo está bien..." Kagami dijo, y se ruborizó.

"K-Konata! ¿Ustedes dos...?" Kanata exclamó.

"¡Estoy lista! Es tu turno para lavar mi espalda", Konata dijo.

Kagami dio media vuelta y se puso de pie. Konata la besó en los labios y se sentó en el taburete.

"Sí, lo son. Definitivamente..." Kanata suspiró.

Ahora, ya que Konata no podía ver su cara, Kagami dejó aparecer una gran sonrisa en su cara. Suavemente, empezó a frotar la espalda de Konata con la esponja de baño.

Konata se río tontamente.

"¿Qué es tan gracioso ahora?" Kagami preguntó.

"Bien, tengo el presentimiento de que alguien nos esta mirando..." Konata explicó.

"¡Eso no sería gracioso!" Kagami dijo, y miró la ventilación, pero era del tipo que no se podía ver atraves de ella.

"En segundo lugar, olvidas el espejo", Konata dijo.

Kagami exclamo cuando se dio cuenta de que Konata podía ver su reflejo. "Yo...Yo estaba sólo...!"

"Relájate, Kagamin..."

"Nunca te he visto parecer tan feliz, Konata-chan..." Kanata dijo. "¡Oh! Es mejor que las deje tener un poco de privacidad."

Regresó a la sala y se sentó en la mesa. Colgó su cabeza abajo y lloró.

"Mi hija ha encontrado a alguien a quien realmente quiere. Eso es estupendo. Debo ser feliz... Pero... Es niña... Dos niñas... Esto quiere decir... Yo nunca podre tener nietos."

Sus lagrimas parecían atravesar la mesa y el piso. "Con el tiempo, nadie me recordará más... Extinta, como estas lágrimas. Me pregunto a dónde van las lágrimas de un espíritu..."

Kanata suspiró profundamente, se puso de pie y miró las fotografías. "Ésta debe ser la familia de Kagamin. ¿Su padre es sacerdote? ¿Cuatro hijas? ¿Tsukasa, Matsuri, Inori? Y he aquí su dirección..."

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"Perdón para la intromisión", Kanata dijo, cuando entró en el casa Hiiragi. "¡Oh!, no me escucharan de todos modos..."

Miró, pero no parecía haber nadie en casa. Extendió sus sentidos y escuchó respiraciones en uno de los dormitorios de arriba.

"Suena como si estuvieran dormidos. Supongo que está bien sólo echar un vistazo..." Pensó, y pasó atraves de las paredes.

Vio mucha ropa, incluyendo ropa interior, sobre el piso, también peluches, obviamente tirados de la cama para hacer sitio no para una, sino para tres niñas abrazadas juntas.

La mandíbula de Kanata cayó. Por un largo rato, sólo flotó allí, mirándolas fijamente.

"Esa debe ser Tsukasa. Por lo menos esas dos no son sus hermanas...!" Dijo finalmente.

Había sonidos que venían desde la planta baja. "¡Oh! ¿Alguien volvió a casa a esta hora? ¿O es un ladrón?"

Kanata voló abajo y vio a dos mujeres en el vestíbulo. Una mujer alta y rubia acababa de empujar a la más joven contra la pared y la estaba besando apasionadamente.

"¿Qué clase de familia es ésta!?" Kanata gritó.

Las mujeres patearon sus zapatos y se dirigieron hacia las escaleras, parando para besarse varias veces, y dejando caer sus abrigos en el camino.

"Ohh, Matsuri..." La rubia suspiró.

"¡Así que es una de las hermanas!"

La pareja trepó arriba, arrancando sus ropas, hasta que solamente tenían su ropa interior.

"¡Oh no!... No vayan para allá..."

En pasillo de arriba, Kuroi-sensei empujó a Matsuri contra la pared otra vez-excepto que no era la pared, sino la puerta de la habitación de Tsukasa. La puerta se abrió y cayeron sobre el piso, Kuroi-sensei encima.

Las tres niñas en la cama se despertaron y gritaron con terror.

"Hermana!" Tsukasa gritó.

"Tsukasa! Y... Misao! Y... Ayano!" Matsuri exclamó, cuando las vio.

"Kuroi-sensei!" Ayano exclamó

"¡Panties con personajes!" Misao gritó.

Se miraron fijamente todas por unos segundos que se sentían muy, muy largos.

"¿Es su profesora?! ¡Oh no!, no puedo soportar esto más..." Kanata pensó, y huyó de la casa.

A gran altura encima de la ciudad, miró los millones de luces que la iluminaban.

"Su padre es sacerdote y ustedes son mikos. Cierto. Me pregunto como seria si no fueran…."

"Ah bien... Por lo menos todas parecían felices", susurró, antes de partir.


Ese nombre es difícil. ¡ Seguía escribiendo "Katana" constantemente!

Incluí una dirección con el propósito de que Kanata los encontraría. No tiene sentido; es en realidad la dirección de un lugar llamado Tokio Budokan. No es una referencia a nada.

¿Así que cuál estaba llevando panties de personaje? ¿Kuroi-sensei o Matsuri? Ésa es una pregunta que perseguirá a los lectores por el resto de sus días. O no.