A decir vedad no apetecía escribir, tengo mucho sueño, pero no puedo dormir, así que antes de que arruine esto les dejo un muy pequeño capitulo, no tiene titulo en francés porque no se como podría llamarse, así que me gusto el de Loser, porque siento que así se sentiría Lian-chu por lo que hizo, así me sentiría yo, así que espero lo disfruten, aunque sea un poco.
-Ana Park.-
Chasseurs de dragones : Á la fin du monde.
Chapitre 16 : Loser.
"Necesito estar contigo para sentirme vivo, necesito que estés a mi lado porque eso me hace sentir tranquilo, te necesito porque... te amo".
Toda la vida le habían enseñado que las palabras dichas eran mucho más fuertes, pero que si uno las repite demasiadas veces dan la vaga sensación de que quien las dice no reflexiona ni toma en cuenta de lo que significan por lo cual sus declaraciones pueden ser simplemente una burla.
En toda su vida no midió la fuerza de sus palabras y siempre había rechazado a la gente que decía que le gustaba, como Camellia, como Antoinette... incluso sus nombres ahora resonaban en la nada con suma irrelevancia, se desvanecían y desaparecían, como si nunca hubiesen existido ante su vida. Y cuando sintió la brisa golpear su cara y vio a lo lejos que la isla donde estaba Gwizdo se desvanecía ante su vista una duda nueva le asalto.
¿Y si esas palabras que quería decirle a Gwizdo se desvanecían en los oídos de aquel hombre?¿Y si su nombre dejase de resonar con relevancia como los de Camellia y los de Antoinette?.
Algo de miedo lo inundo en su mente, ignoro las burlas de Cinamomo Yang y de los soldados alrededor suyo, ignoro incluso que iba hacía su peor enemigo y que quizás moriría ante aquella misión. No le importo nada. Simplemente el hecho de que en se momento abandonaba quien era la persona más importante en su vida, le hacía a un lado para seguir su propio destino.
Lian-chu suspiro pesadamente y se abrazo a si mismo tras sentir no solo el viento helado, si no también un extraño sollozo, "Gwizdo..." pensó.
Todo parecía más confuso que antes, incluso él sintió que su nombre dejaba de tener sentido, algo que no era posible, pero que de alguna forma le aterraba al no sentirse escuchado, incluso antes de haberse declarado, algo dentro de él le decía que ya había sido rechazado y que de alguna forma, no podría cambiar eso.
¿Sus sueños se desvanecerían mucho antes de verlos alcanzado?¿Él y Gwizdo no eran realmente compatibles?¿Todo ese tiempo había sido tiempo perdido?. ¿O quizás él haya sido el causante de todo su mal sentir?
Había perdido, incluso antes de dar batalla, eso es lo que su mente pensaba. Con su cuerpo temblando y con el miedo carcomiendo le las entrañas como viles insectos carniboros, tenía miedo de que si se soltaba a si mismo desaparecería como arena al ser soplada.
Había sido un estúpido tras seguir a Cinamomo Yang, había sido un estúpido tras ocultar sus sentimientos, había sido un estúpido al sentirse cobarde, ¿Pero que podía hacer? su creciente fuerza y su apariencia no decían que él fuese valiente, él incluso se sentía mucho más débil que Gwizdo, él solo no podía controlar su cólera ni sus demás sentimientos, él era como un baso de precipitado lleno de sentimientos hasta el borde, que no podía controlar cuando todo eso se desplomara en el suelo.
