Un nuevo capitulo /u\ espero actualizar rápido los próximos capítulos, creo que ya llego la inspiración, esperare a actualizar pronto también los otros fics, ¡Sean pacientes! espero les guste, en el próximo tratare de aclarar dudas, tanto de ustedes y mías xDDDD
-Ana Park
Chasseurs de dragones : Á la fin du monde.
Chapitre 17 : Zoria et Phoenix.
Zoria no supo que sentir tras ver descender el Saint George en la isla de los gnomos, se sentía emocionada, nerviosa, asustada y sobre todo, feliz. Ella como su madre le había enseñado no debía exponer ciertos sentimientos, como estar enamorada de alguien, la posadera le solía decir cosas como "Una señorita responsable y sobre todo educada nunca debe decirle al hombre que ama que lo ama" Jennyline, a veces la molestaba en su infancia con esa clase de educación, le enseño a cocinar a bordar y atender a un hombre como una mujer casada lo haría, porque según su madre, una mujer debía ser buena madre y buena esposa. Sólo eso.
Zoria nunca pensó que sus palabras le caerían después de tantísimos años apartada de ella, pero simplemente sucedió, se dio cuenta que estaba enamorada del mismo hombre que su madre amaba, y lo peor que le sucediese después de darse cuenta de aquello fue que Jennyline se diera cuenta de igual manera. Pero a pesar del disgusto que llego entre las dos féminas ninguna menciono aquello aun sabiéndolo, para ellas se volvió una batalla silenciosa por tratar de enamorar a aquel hombre testarudo y egoísta. La cazadora pudo siempre hacer uso de su rebeldía y declarar su amor sin pena ni gloria, pero después de algún tiempo comprendió que haría lo mismo que su madre, mantenerlo oculto.
Y Gwizdo realmente era muy estúpido por no darse cuenta...
Se acercó impaciente, pero se detuvo en seco cuando sus ojos vieron lo que vio. Al principio su impacto pudo ser confundido por la ausencia del hombre más grande, pero no, ni siquiera lo noto, lo que le dejo perturbada fue las manos entrelazadas de Phoenix y el semblante cansado de Gwizdo, de Su dulce Gwizdo.
-¿Qué sucede?.-Pregunto la cazadora al pequeño hombre mientras trataba de que su voz no mostrara sus celos, acercándose rápidamente, mientras lo sarandiaba con nerviosismo de los hombros, maliciosamente para que Phoenix deshiciera aquel nudo y se alejase de él, cosa que logro y de la cual trato no dar una sonrisa de victoria.-¿Donde esta Lian-Chu?.-dijo segundos después al darse cuenta de su ausencia.
-No se Zoria...-La voz de Gwizdo le quebranto el alma, se abrazo a el estafante. Alejando el sonoro palpitar de su corazón, porque realmente le preocupaba no ver al gigante hombre a lado de su amado, ya que, lo veía como lo único en el mundo que podría proteger a su apreciado, y ahora que no lo veía temía que algo malo hubiese ocurrido ¿Qué había ocurrido realmente?.
(...)
Boint miró con ceño fruncido la estancia, los gnomos les habían acogido bien después de saber su plan, tratar de hablar con el rey de la zona, y tratar de mantener a raya a la isla los habían hecho recapacitar.
El plan del pequeño que tenía los ojos rojizos y se veía quebrado era bueno, si no hacían recapacitar a los reyes de la región y a los sabios, entrarían en guerra, todo aquel guerrero que pensará que fuese injusta aquella lucha podría unirse a ellos, y Boint estaba dispuesto a pelear, no dejaría que dragones inocentes muriesen, a pesar de que ese era su trabajo. Tampoco podía permitir que muriesen personas... no lo dejaría por nada del mundo.
Pero ahora que veía su situación, Phoenix ido, Casper e Isaac temblando del miedo, y a la valiente cazadora sin apartarse de Gwizdo con semblante preocupado, hacía que se sintiese gravemente alarmado, tal vez por que Lian-Chu era por los limites alguien mucho más fuerte que ellos juntos, (tal vez exageraba), y sin él sentía que iban en desventaja, quizás por que el cerebro del pequeño equipo le había puesto muchas esperanzas al plan de estafador, y ahora que estaba claramente deshecho ya con pensaba con claridad.
-No puedo entenderlo...-Dijo rompiendo el silencio.-¿Porqué huiría?, ¿Qué paso?. Me estoy hartando de la situación, ¡Tengo familiares cerca de la frontera del fin del mundo! si no hago algo con confianza temo que no podre salvarlos, y si Lian-Chu se hecho para atrás fue por algo ¿Qué mierdas paso?, Eh ¡¿GWIZDO?!.-Dijo mientras se acercaba tembloroso y enojado. La cazadora se alarmo y trato de proteger a Gwizdo con su cuerpo, pues temió que el hombre, claramente más fuerte que el pequeño estafador le pudiese hacer daño, Phoenix, que estaba a su lado tomo de los hombros a Boint y lo alejo de el hombre, Casper e Isaac solo miraron un poco atontados por lo que ocurría, pero cuando vieron a Boint golpear en el rostro a Phoenix se levantaron y detuvieron al hombre.
-¡Cálmate Boint!.-Menciono Casper sudando frió.
-¡No ganaras nada desquitando te con él!.- Completo Isaac.-Todos estamos asustados...
-¡Yo no estoy asustado!.-Grito Boint.-¿Qué les pasa chicos?, ¡Si algo malo pasa al único que tendremos que culpar es a aquel niño! ¿Se dan cuenta que ahora no tenemos nada?, aquel mastodonte desapareció, ¡Él, que era más grande y fuerte que nosotros se lo han cargado los soldados!, nosotros seremos mucho más fáciles de matar, ¿No entienden? ¡Moriremos todos sin él!, no tenemos plan, ¡Y esta claro que la culpa la tiene él!.-Dijo mientras señalaba a Gwizdo.
Entonces en un movimiento rápido Boint se libero de los brazos de Casper y de los de Isaac, quienes cayeron a una de las esquinas de el pequeño cuarto.
-Déjame sacar mi frustración Phoenix.
-¡No permitiré que toques a Gwizdo Boint!.
Boint tomo del cinturón a Phoenix de manera sorpresiva y una vez teniéndolo en el aire lo lanzó hacía la otra esquina del lugar, Zoria se levanto asustadísima, y comenzó a forcejear con el hombre.
-¡Cálmate Boint!.-Grito la cazadora golpeándole a la cara.
-¿Crees que me da miedo golpearle a una mujer?.-Pregunto mientras alzaba el puño, Gwizdo se levanto despertando de su trance y con un poco de valentía gracias a la adrenalina que comenzó a recibir con aquella disputa se abalanzo hacía Zoria y la alejó del golpe, rodaron por el piso, pero en la confusión que tuvo la cazadora al se golpeada con el suelo cubierto de paja no pudo reaccionar rápidamente, abrió los ojos descolocada de la realidad, y al ver arriba de ella a Gwizdo, hizo que el corazón le palpitar le desenfrenado, se sonrojo y al acto, también lo hizo Gwizdo, pero entonces, el pequeño hombre salio volando al otro lado de la habitación, y miro asustada como Boint Golpeaba a Gwizdo en la cara, no tardo para que el estafador comenzó a gemir de dolor, la sangre le escurría por la cara, de la frente y de la nariz, Boint le sostenía de manera fuerte por la cabeza y con la otra no dejaba de golpear, Gwizdo estaba gritando de dolor, la cazadora comenzó a lagrimear, temía que muriese, el estafador era tan pequeño y tan frágil que un golpe con verdadera fuerza del hombre avejentado podría matarlo, si ella hubiese sido un poco más valiente y fuerte, tal vez le hubiese podido protegerle.
-¡Gwizdo!.-Gimió de dolor, cuando se levanto para dirigirse hacía él, miro como los demás también lo hacían, sintió la bilis en su paladar y sintió que la tierra le daba vueltas.-¡Por dios Boint!, para, para... para por favor, no sigas, siguió gimiendo.
Cuando llegaron a él, Gwizdo cayo al suelo semi consiente tosiendo sangre, Zoria no se atrevió a detener al hombre, solo se acerco al estafador con las lagrimas dificultándole la visión, ¿Desde hacía cuanto no lloraba?, se arrodillo ante Gwizdo y tomo con ambas manos el rostro de Gwizdo, el pequeño hombre sangraba de alguna parte de la cabeza y de la nariz, aparte de tener los labios partidos y de igual sangrantes, podía distinguir incluso que unos de sus ojos, a la mañana siguiente estaría morado, se sintió culpable, nunca había pensado en poder perderle de una forma así, y le dio miedo, se sintió débil.
-Estoy bien Zoria.-Dijo gimiendo en un suspiro Gwizdo mientras trataba de verla.-¿Estas tú bien?.
Se mordió los labios y solo asintió con la cabeza, deseando dejar de llorar.
-Si, lo estoy...-Dijo mientras le sonreía con lástima.
Le limpio los restos de sangre y lo saco del lugar no sin antes recibir una mirada celosa de Phoenix, donde entendió muy bien lo que pasaba quizás por la cabeza de el cazador y haciéndola sentir poderosa, aquella noche, ambos, Zoria y Gwizdo habían dormido juntos en los limites de la isla.
