Creo que ya se esta aclarando el asunto 7u7 lo siento si alguien siente que Gwizdo es muy alborotado, déjenlo, y déjenme a mi, tengo gustos en ukes un poco extraños lol, pero no se preocupen, él AMA a Lian-chu, si quieren puedo darles un poquito de pegue con Phoenix, ya que les gusta tanto lol, espero que les guste.

-Ana Park


Chasseurs de dragons: A la fin du monde.

Chapitre 18: Le véritable plan et le sentiment.

-No comprendió.-Dijo Lian-chu al escuchar el plan de la mujer en frente de ella, habían detenido su trayecto cerca a una isla antes de entrar a las islas de Huang-Fei.-¿Porqué hicieron todo el escándalo de los dragones si no los piensan matar?, ¿Qué esta esperando la Quinta unión en realidad?.-Pregunto más confundido, hacía apenas unos cuantos días atrás había abandonado a Gwizdo para dar por finalizado aquella relación con la que se había amarrado hacía años atrás y que no pudo romper de la buena forma. Y en aquellos pocos días fue comprendiendo lo que Cinamomo Yang querían hacer realmente.

-¿Realmente eres insoportable, verdad Lian-chu?.-Dijo la mujer mientra bufaba con los solados que tenía a su disposición.-La quinta unión solo quiera las tierras, trataron de las buenas hacer recapacitar a Huang- Fei con un bueno trato, le dejarían las islas reales pero lo demás les permanecería a ellos, le dijeron clarísimo que él no podía hacerse cargo de un puesto como ese con tan pocos años, que le dejara gobernar a los sabios unas cuantas partes, seguiría llamándose islas de Huang Fei pero no le pertenecerían ni tampoco podría tomar cartas en ciertos asuntos.

-Entonces.-Interrumpió Lian-chu.-¿Dejaría de ser el Rey del lugar y pasaría a ser un simple burgués?.

-Prácticamente.

-¿Y que paso?.

-¿No esta claro?.-Dijo la mujer mientra fruncía el ceño.-Huang Fei no lo acepto, su Nana le dijo a los reyes de la quinta unión que ese era terreno que el padre de Huang Fei había gana mucho antes de que se creara la quinta unión, que solo les darían el lugar cuando Huang Fei muriera, y ni eso, por que según ella, Huang Fei ya tiene un heredero al que supuestamente ya esta entrenando e instruyendo le. La gente de las islas, sus súbditos, están en paz con que él sea su rey, su vida es rica muy a pesar de ser campesinos y jamás han tenido que reclamar le nada, nunca han entrado en guerra y la verdad es que viven tranquilos, la quinta unión decidió hacerse de otro trato pero también lo rechazo, una semana después me expulso del condominio... me dijo que ya no me necesitaba.-Dijo un tanto dolida.- Fue cuando la quinta unión me secuestro y quiso que les soltara toda la información, me conocían después de todo, les dije que Huang Fei no era humano, que solo lo podríamos matar cuando fuese el año de el eclipse de la sexta luna, pues según un libro que le robe a la Nana decía que así se podía matar a un dragón milenario, porqué el dragón en cuestión entraba en una especie de trance. Solo así se puede matar... Les di mis condiciones y ellos aceptaron.

-¿Entonces porqué necesitan a los soldados y a los guerreros y a demás?.

-Sigues siendo un poco estúpido, ¿verdad?, ¿No recuerdas las islas, Lian-chu?, ¿Lo fuerte que son todos, de los dragones que poseen porque viven en paz con ellos?, si fuéramos solo yo y estos par de idiotas quizás si podríamos matar a la nana y a Huang Fei, pero una vez que sus sirvientes vean sus muertes advertirían a la gente más asustados que nada, pero aún así, conozco a alguien que hubiese levantado en protesta y hubiese declarado la guerra a la quinta unión, si pasase así, adivina que, todos estarían muertos o se hubiesen rendido antes de entrar en batalla.

-¿Quién es él?.-Pregunto curioso de el hombre que pudiese levantar la rebelión.

-Takashi...No lo conoces pero yo si, ese hombre también deberíamos de matarlo, es una gran amenaza, si lo encerramos encontraría la forma de escapar, en serio, es un dolor de cabeza.

-Entonces, los soldados son para...

-Para derrotar el pueblo... a todo.

Lian-chu miro a la mujer con el ceño fruncido, un extraño escalofrío le recorrió la espalda y sintió que quizás había elegido mal el camino, se cegó por sus celos y ya no había vuelta atrás, se lamento a si mismo, pero ya que estaba ahí, no dejaría que Huang Fei viviese.

(...)

Las cosas iban bien, habían encontrado varios guerreros para combatir la batalla, su relación con Phoenix había dejado de ser incomoda, e incluso se compartían besos inocentes cuando nadie les veía, a pesar de que aún así Gwizdo sentía que le estaba siendo "infiel" a Lian-chu, pero las cosas con él le habían dejado confundido, y se sentía bien con Phoenix...

Zoria no se apartaba de él, le abrazaba de vez en cuando de la misma forma en que se compartía besos con Phoenix, a escondidas, Gwizdo asumió que lo hacía de esa forma por que nunca fue muy cariñosa en publico, y por que quizás la situación no era apropiada por aquellas muestras de amor, el estafador sentía que la mujer estaba triste por que no podría ver a Lian-chu, él también estaba triste.

Tenían alrededor de 100 hombres ya, todos mucho muy fuertes y dispuestos a proteger a los dragones, que por cierto, desde hacía semanas atrás todos habían desaparecido, algunos libros de mitos decían que cuando morían iban a las islas del fin del mundo, pues ahí podrían acercarse a su propio "dios", en realidad Gwizdo no creía en eso, porque muchos de los dragones peligrosos que Lian-chu había matado, ninguno había decidido por mejor escapar y ir a aquel lugar, pero no declaro nada como cierto, pronto estarían en las islas de Huang Fei, y había decidido ir a advertirle, y de alguna forma el encuentro le hacía revolotear el corazón.

Si, se sentía infiel...

-Gwizdo.-Le llamo la cazadora desde el otro lado de la puerta.-Puedo hablarte un segundo.

Asintió al verla, se levanto del lugar y miro como todos dormían, así que salio a su encuentro, Zoria lo guió algo lejos de el campamento, y se sentó en cerca de un árbol muy grande, Gwizdo le siguió y se sentó a su lado.

Zoria se sonrojo, y el estafador se sintió algo confundido.

-¿Qué pasa Zoria?.

La pelirroja abrazo sus piernas y oculto un poco su rostro, pero después de unos segundos poso su mirada en los ojos azules de Gwizdo.

-Estaba pensando.-Dijo un poco nerviosa.-Que mañana sera un día pesado...todos estaremos a primera hora en las naves e iremos a las islas de Huang Fei. Claro que todos menos nosotros, digo Casper, Isaac, Phoenix, Tú y yo.-Enfatizo eso último, hizo que Gwizdo se sonrojara con inocencia.- Claro que no pasara nada malo, lo se.-Dijo fingiéndolo, porque en realidad le temía a todo.- Pero si algo pasa, no quiero morir...-siguió con tono nervioso, dudando un momento.- Si no llego a protegerte, creo que es hora de decir lo que quizás no tenga oportunidad mañana...

-¿De, de, De que hablas, Zozoria?.-Respondió Gwizdo temblando como gelatina.

-Me gustas Gwizdo.-Dijo sin aparta su mirada del estafador.-Me gustas mucho, me gustas mucho.-siguió mientras se inclinaba un poco y le robaba un beso a Gwizdo, el corazón del pequeño castaño se altero y comenzó a palpitar le con fuerza y de manera rápida, podía escucharlo en cada centímetro de su cuerpo, lo podía sentir en la garganta y en los oídos, el sentir los labios de Zoria en los suyo le hizo sentirse un poco más Infiel.

Siempre había creído que la Cazadora se sentía atraída hacía Lian-chu, y ahora que podía sentir aquello, le hacía sentirse un poco estúpido con la idea. La cazadora se separo de él y le miro ilusionada.

-No necesitas corresponderme ahora Gwizdo, solo quiero que lo sepas.

Dijo sonriendo le y levantándose dejándolo solo en medio de la nada, Gwizdo no sabía que sentir.

Huang Fei, Phoenix, Zoria...Lian-chu.