Cambio de opinión xDDDD tal vez solo dos capítulos o uno y ya la acabo.

-Ana Park-


Chasseurs de dragons : A la fin du monde.

Chapitre 20 : Lian-chu et le mauvais décision.

La mujer se dirigió con rapidez a la ventana para confirmar el ataque.

-Dios mio...-Escucho gemir a la mujer mientras lo miraba con lágrimas en los ojos, después de un segundo frunció el ceño notoriamente.-Necesitamos mover a Huang Fei.

-¿Porqué?.-Pregunto algo alarmado aunque la respuesta era muy obvia.

-La quinta unión nunca planeo matar a los dragones, pretendía matar a Huang Fei.-Dijo de manera preocupada, Gwizdo comprendió todo y se posiciono a lado del dragón para pasarle un brazo por la cintura tratando vagamente de cargarle en peso.-Llamen a Takashi, ¡LLAMENLO AHORA!.

Uno de los doctores se puso a su lado y cargo a Huang Fei con mucha mayor habilidad que la suya, comenzaron a correr por los pasillos no sin antes ir por sus amigos que esperaba que siguieran en la misma habitación, cuando abrió la puerta miro a un Phoenix totalmente preocupado yendo hacía él para sostenerlo y correr si era necesario, pero en lugar de tomarle la mano tomo la de Zoria y comenzó a correr diciéndole a todos que se movieran de ahí. Phoenix no dijo nada, pero siguió la orden.

Comenzaron a escuchar bombas y gritos por todos lados, la nariz de Gwizdo pudo detectar a lo lejos un olor que le picaba, como si algo se estuviera quemando, se encontró con la nana y con Huang Fei en una habitación al final de un pasillo la mujer los condujo por lo que parecía un refugio y una vez ahí las dudas comenzaron a asaltarle la cabeza.

-No podemos quedarnos aquí.-Grito Casper intentando recuperar el aliento.

-No mientras todos los demás están siendo atacados.

Hubo un gran silencio, Gwizdo miro a un Huang Fei inconsciente y eso, eso si le había roto el corazón, acaricio la mejilla pálida del dragón y se trago las lágrimas que estaban apunto de caerle.

-¿Acaso crees que estén muertos?.-Pregunto Zoria, aun muy cerca de Gwizdo.

El estafador suspiro dolido y miro a sus compañeros, pero al poco rato paso la mirada a la de la nana.

-Usted los vio, ¿Quienes son?.

-Cinamomo Yang...-Contesto sin vacilar, la mujer miro a Phoenix y entrecerró los ojos.- Y Lian-chu...

-¿Qué?.-Pregunto al unisono Zoria y Gwizdo.

-Es por eso que tu no debías venir Gwizdo.-continuo la mujer.- Pensé que lo habías comprendido, tu estas atrayendo nuestra desgracia.

-No lo creo.-Contesto indignado.-Lian-chu no puede ser el que este ahí tratando de matar a la gente.

-Gwizdo, Casper e Isaac tienen razón, no podemos quedarnos aquí, ¿No estábamos dispuestos a una guerra? pues es aquí donde comienza.-Interrumpió Phoenix.-Y si nos tenemos que enfrentar a Lian-chu lo haremos.

-Pero...-Dijo un poco sin ánimos.

-Dios Gwizdo, ¡No están matando Dragones, están matando a la servidumbre del lugar!, personas como tu como yo, inocentes que no pueden defenderse como nosotros.

-Phoenix tiene razón.-Dijo Boint.-No me hagas querer golpearte de nuevo Gwizdo.

-Gwizdo.-Susurro Zoria a su lado mientras le tomaba de los hombros.-Me ocupare de que Lian-chu no salga herido, si es que esta ahí...pero lo tendremos que entregar a las autoridades...¿Entiendes?.

-Zoria.-Contesto Gwizdo con lagrimas en los ojos.-Es de nuestro Lian-chu del que estas hablando, ¿Como puedes creer que sea él quien esta haciendo cosas malas ahí afuera?

-Gwizdo, no lo creo yo tampoco, pero no hay que confiar en nadie.

Los cazadores tomaron sus armas y salieron de la habitación, Zoria se detuvo unos segundos antes de mirar a los ojos al castaño dentro de la habitación, titubeo un instante pero después le dedico una enorme sonrisa en modo de ánimos.

-Todo saldrá bien Gwizdo...no salgas de la habitación...

Y desapareció detrás de la puerta.

(...)

Cuando bajaron de la nave Lian-chu pudo ver una vez más el palacio, habían entrado por un lugar que no se veía tan fácilmente en la isla real, pero ahí estaban, preparados para la "Batalla".

Caminaron en silencio, él detrás de Cinamomo Yang, y justo cuando llegaron a la superficie, miro como algunos sirvientes se les acercaban para saber su propósito en la isla, lamentablemente la situación no salio como Lian-chu se la imaginaba.

Uno de los soldados clavo la espada en el estomago de uno de ellos, y la saco de una forma violenta y brutal, el pobre miro a Lian-chu ya sin vida en sus ojos, y al cazador se le revolvió la bilis sintiéndola palparle la lengua, el soldado había matado a un ser inocente y el hecho le hacía repugnarse a si mismo.

Avanzo sin fuerzas en las piernas y miro con horror como iban matando a las pobres personas que se encontraban ahí.

-¿Ves lo que te dije, Lian-chu?.-Dijo Cinamomo Yang sin dejar de caminar esta vez en los pasillos del lugar.- No eres capaz de asesinar a alguien.

-Pensé que solo mataríamos a Huang Fei.

-Eres un poco inocente Lian-chu...muy inocente.-Dijo mientras se detenía en seco. Saco la espada en modo de defensa y Lian-chu por inercia le siguió volteo hacía todos lados esperanzado de ver de una vez al rey dragón y acabar con aquello, pero cuando miro de quien se trataba no pudo contener el suspiro de sus labios, Zoria.

-¿Lian-chu?.-Pregunto la mujer con claro temor, levantando su espada y detrás de ella los demás que anteriormente conocía, exceptuando a un hombre alto con músculos impresionantes y mirada asesina, a pesar de que ellos eran más, Lian-chu sintió mucho miedo de sentirse perdido.

-Takashi...-Susurro Cinamomo Yang detrás de ella.-Hace mucho que no nos veíamos, ¿Cómo esta tu mujer?.-Hubo un silencio y pudo ver por el rabillo del ojo que Cinamomo Yang miraba a Phoenix con mucha atención.

-Huang Fei te dio asilo en sus territorios y mira como le pagas mujer desgraciada.

-Mi hermano pago por mi.-Sonrió de medio lado.-El siempre fue un mojigato, Huang fei no necesitaba doble paga.

Otro silencio.

"¿Cinamomo Yang tiene un hermano?" pensó Lian-chu.

En un momento inesperado, los soldados que les acompañaban atacaron a su antiguos compañeros, y Takashi ataco a su vez a Cinamomo Yang, Zoria y él se quedaron viendo fijamente y sintió que su corazón latía de una forma peligrosa, miro a todos lados y cuando vio que no estaba Gwizdo pudo respirar, ¿Cuando había contenido la respiración?.

-¿Qué haces Lian-chu?.-Decía la cazadora con lágrimas en los ojos.-¿Mataste a toda esa gente?.-Las manos le temblaban y la espada se meneaba imprecisa.

-Zoria...-comenzó a balbucear.-No es lo que tu crees...

-Pensé que lo era, pero esto no tiene explicación...¿Qué pretendías Lian-chu?, ¿Ibas a matar al rey Huang Fei?

-Si, lo pensaba hacer.-Sincero.-Pero no pretendía que pasase la masacre de atrás. Zoria, por favor créeme.

-¿Porqué?.-Pregunto asustada.

-Porqué le odio Zoria, ha hecho muchas cosas con Gwizdo.

-¿Qué clase de cosas?.-Pregunto bajando la espada un poco.

Meneo un poco la cabeza y en un movimiento rápido empujo a Zoria con poca fuerza pero que hizo que la joven cayera al suelo, comenzó a correr en dirección a la habitación de Huang Fei, donde esperaba verlo, pero cuando abrió la puerta se encontró con nada.

Su sexto sentido le hizo darse la vuelta y miro a la nana de su enemigo con un cuchillo detrás de él, la tomo de la muñeca y la tiro al suelo al ganarle en peso.

-Sabía que al final siempre serías tú.

-¿De que habla?.

-El que traería desgracia...

La mujer se esfumo de sus manos con un soplido, como si fuese arena, Lian-chu se asusto y se levanto precipitado, después miro como Cinamomo Yang aparecía enfrente de la puerta.

-No esta aquí, deben de estar en el refugio, sígueme.

Lian-chu sostuvo su espada, preguntándose de paso que habría pasado en el pasillo, se sintió culpable, de absolutamente todo, ¿Cómo no estarlo?

Corrieron por un pasillo y después llegaron a una puerta enorme de metal, Cinamomo Yang la abrió con rapidez y adentro le vieron, el Dragón durmiendo en una cama improvisada, entraron al asegurarse que no había nadie ahí y entonces con la orden de Cinamomo Yang apunto el filo de la espada en la frente del hombre, suspiro profundamente hasta que escucho un golpe detrás de él que hizo que voltease a ver.

Miro a Gwizdo siendo pateado por los costados por la mujer, soltó la espada y se dirigió con el ceño fruncido agarrando a la mujer de ambas manos y alejándola de Gwizdo. En realidad no sabía muy bien que hacer.

-¿Lian-chu?.-escucho que murmuraba el pequeño estafador.-¿Lian-chu que haces?.

El cazador titubeo, y en ese descuido la mujer alzo la espada y le hirió una de sus piernas, la sangre comenzó a salir a borbotones y el dolor punzante comenzó a hacerle perder la fuerza.

-Si Lian-chu, ¿Qué haces?.-Dijo Cinamomo Yang con una sonrisa en los labios, con la espada aún incrustada en la pierna del hombre quien la dejo libre y en el acto ella saco el arma con brusquedad lo que hizo que Lian-chu gimiera de dolor.

-¡Lian-chu!.-Grito el estafador acercándose a su mejor amigo.

-Si tu no lo matas lo haré yo.-Menciono la mujer ignorando la situación, se acerco a la cama del rey y le apunto con ella, sonriendo de manera maliciosa y en un suave movimiento ataco a Huang Fei.