¡Lucky*Star: Reto!, Capítulo 17: Caballero Jedi

La historia original es de Zokusho, el titulo original es Lucky*Star: Dare!

Esta es la "Segunda temporada" del fanfic ¡Lucky*Star: Verdad o reto!.

Sí, sé que esto es realmente corto y no bueno del todo. Pero sólo tengo que seguir adelante. De lo contrario se quedara estancado para siempre.

No poseo a Lucky Star ni los personajes. Esta historia podría contener algunos spoilers de Lucky Star.


Tsukasa, Misao, y Ayano estaban sentadas en un banco fuera de la habitación donde Kagami había llevado a Konata para ver al doctor. Estaban bastante silenciosas, pensando sobre lo que acababan de ver.

"¡Oh!, hola, Patty-chan y Hiyori-chan", Tsukasa notó.

Patricia tuvo que sostener a Hiyori, que parecía pálida y tenía sangre en la nariz. Kagami echó una ojeada desde la habitación, la miró fijamente, y murmuró, "Parece que la audiencia sangró más que nosotras..."

"¡Edo due inquedible! me hido queder dibugar manma depowtivo", Hiyori masculló.

"¿Qué?" Misao preguntó.

"Ella dijo que eso fue increíble, y que la hizo querer dibujar manga deportivo", Patricia explicó. "La estoy llevando para ver al doctor, casi se desmayó aquí fuera."

Kagami suspiró, y murmuró, "¿Cómo podría alguien estar tan emocionado por eso?"

"Uh, hermana... también pensaba que eso fue... Umm... candente. Especialmente la parte donde ustedes dos lucharon..." Tsukasa dijo silenciosamente. Un matiz rosado aumentó en sus mejillas.

Kagami dio vueltas a sus ojos ante su hermana menor.

"Creo que a Hiyori le gustó más lo que ocurrió después de que habías noqueado a Izumi-san. Fue tan dulce..." Patricia dijo. Hiyori sólo masculló algo y miró fijamente el piso.

"Bien, ¡me gustaban mas los puñetazos y las patadas!" Misao anunció.

"¡No quería escuchar nada de eso!" Kagami gimió. "¡Para! ¡No tu también!" Gritó a Ayano, que estaba a punto de abrir su boca.

"¡No iba a decir algo sobre eso! Kona-chan dijo que quería hablarnos, es por eso qué la estamos esperando aquí", Ayano dijo.

"Y aquí estoy", Konata dijo, cuando se tambaleó fuera de la habitación. Tenía un par de curitas en su cara, y estaba sujetando una bolsa de hielo en ambas manos, otra sobre su cabeza y otra a un lado de su mandíbula.

"Kona-chan, te ves terrible", Tsukasa dijo. "¿Estás bien?"

Konata tomó una honda respiración, y dijo, "Bien, tengo una contusión, perdí un diente-nunca lo encontraremos-tengo un ojo morado o dos, mi nariz no está muy fracturada, una o dos de mis costillas están probablemente fracturadas, hay un moretón inmenso sobre mi trasero-ni siquiera sé cómo conseguí eso-dijeron que no puedo tener otra pelea por seis meses-"

"Para, ¡ya me siento suficientemente culpable!" Kagami gimió, y limpió una lágrima de la esquina de su ojo.

Konata dejó de sonreír y se volvió inusualmente seria.

"¡No, no!" Konata exclamó. "Me merecía esto. ... te hice llorar. No, no me refiero a ahora. Quiero decir antes, cuándo estábamos jugando ese... juego estúpido."

"¿Tú me hiciste llorar?" Kagami preguntó. Le tardó un poco de tiempo recordar el incidente. "¡Oh!, eso. Umm... No importa más..."

Hubo un momento del silencio inoportuno, hasta que Misao pregunto, "¿Te duele?"

Parecía más interesada que comprensiva.

"Solamente cuando me río", Konata dijo, y cuando trató de reírse sobre eso, se convirtió en una mueca.

Ayano miró detrás de ella y notó, "Hey, sensei nos está llamando. Se supone que haríamos sparring o algo."

"Está bien, las veo después, chicas. Nos vamos a casa", Kagami declaró.

"¡No! ¡Debo ver a Tsukasa en kendo!" Konata exclamó, y trató de caminar. Kagami la atrapó por el brazo antes de que cayera. "¿De verdad?"

Hiyori también dijo algo, que Patricia otra vez interpretó. "¡Oh!, Hiyori dice que tiene que verlo también, incluso si sangra hasta morir."

Kagami suspiró. "Muy bien entonces..." No mencionó que se estaba poniendo algo curiosa. Veía totalmente improbable que Tsukasa estuviera en kendo. Pero lo estaba, y aparentemente había terminado el curso básico con éxito.

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"Okay, ¡todos los que terminaron el curso básico hoy, reúnanse aquí!" El profesor de kendo gritó. Este grupo incluía a Tsukasa y Misao, que se reunían con los otros. "Ahora tendremos un pequeño torneo. Seleccionaré parejas al azar, y los ganadores avanzan al próximo round."

"Conociendo mi suerte..." Misao murmuró.

"Kusakabe, tú lucharás contra Hiiragi", el profesor dijo.

"Lo sabía."

"¡¿Por qué, es mi hermana tan buena? ¿Por qué no te gusta enfrentarla?" Kagami preguntó.

Tsukasa frotó su nuca y se río tontamente.

"No... tú verás por qué..." Misao murmuró, y empezó a ponerse su casco.

Pronto-parecía demasiado pronto para Misao-era su turno y de Tsukasa para tomar una pelea.

Mientras no podían ver la cara de Misao, su postura se veía de algún modo... insegura. Kagami y Konata se miraron, pero parecían no tener ni idea qué estaba ocurriendo.

Sensei les ordenó que empezaran. Ahora mismo, Tsukasa dio un paso adelante y balanceó su shinai-espada de bambú- desenfrenadamente de un lado al otro. Golpeó la espada de bambú de Misao fuera del camino y golpeó su costado con el movimiento de regreso.

"¡Paren!" Sensei gritó, y ordenó a los combatientes que regresaran a sus posiciones iniciales.

Una y otra vez, Tsukasa atacó en una manera totalmente impredecible, y Misao fue golpeada de varias maneras. Después de tres veces, sensei dijo, "Hiiragi-kun...me temo que tendré que descalificarte."

"¡Qué! ¡No puede ser!" Konata gritó, e hizo una mueca de dolor.

"Pero destruyó a Kusakabe!" Kagami exclamó. "… Nunca pensé que sería tan buena", añadió.

"No, Sensei tiene razón. Este no es el deporte de Tsukasa-chan", Ayano dijo silenciosamente.

"Hiiragi-kun mientras atacas muy valientemente, ninguno de tus ataques son hechos limpiamente. No gritas en absoluto. No especificas tu destino cuando atacas. Y hemos estado tratando realmente duro para enseñarte... espera, ¿tú cerraste los ojos todo el tiempo otra vez?" Sensei dijo.

Tsukasa sacó el casco de su cabeza, y sonrío con aire vacilante. "Umm... bien, algo así...sí, lo hice...sólo no puedo evitarlo. Si abro mis ojos entro en pánico y trato de escapar..."

Sensei rascó su cabeza. "¿Cómo puedes ganar sin siquiera mirar? Eso es asombroso... pero sólo no lo hagas, no en este deporte."

"Sí, sensei..." Tsukasa suspiró.

"Es caballero jedi..." Konata farfulló.

"¿Ella es qué?" Kagami y Ayano preguntaron.

Pero Konata no respondió-tenía un ataque de tos. Kagami notaba que parecía muy pálida.

"Konata, esto es suficiente por esta noche. Nos vamos a casa, ahora mismo", Kagami dijo, y jaló a Konata suavemente.

Cuando Kagami estaba llevando a Konata afuera, paró repentinamente. "¡Espera!-¡ouch!..." Konata dijo.

"¿Ahora qué? No te sientes bien en absoluto. Debemos irnos", Kagami dijo.

"¡Recordé qué tenía que preguntarle algo al trío!" Konata gritó. "Misa-chan! Ayano-chan! Tsukasa-chan! ¿Podrían venir al Comiket con nosotras! ¡Yo las paso a recoger! ¡No tienen que pagar nada!"

"¿Comiket? ¿Qué es eso?" Misao preguntó.

Tsukasa parecía aturdida.

"¿Comiket? ¿Esa reunión otaku? ¿Por qué?" Ayano preguntó.

"... Yo, uhh..." Konata murmuró, y agarró su costado.

"Sólo digan sí o no! O se morirá antes de que salgamos de aquí", Kagami gruñó.

"¡Está bien! Parece divertido de todos modos", Misao exclamó.

"Bien... nunca he estado en el Comiket. Supongo que veré como es, entonces", Ayano dijo.

Tsukasa sólo gorjeó y se recargó en Misao y Ayano.

"Estaremos ahí también, por supuesto", Patricia dijo. Hiyori todavía era incapaz hablar, sólo asintió.

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"Tomaremos un taxi", Kagami dijo.

"No, es caro-puedo-" Konata protesto, pero Kagami la interrumpió. "No, tú no te ves demasiado bien-quise decir, ¡estoy cansada! Esta noche no quiero caminar más de lo necesario."

Konata se río. "¡Oh!, ¡Kagamin está preocupada por mí!"

"Hey, ¡no estamos en la escuela secundaria más! ¡Vivimos juntas! ¡Estamos comprometidas, por el amor de Dios! ¿Así que por qué estoy avergonzada, de todos modos?" Kagami gimió.

"Tú eres tan linda cuando te ruborizas", Konata susurró, haciendo el rubor de Kagami aun más profundo.

Kagami le echó un vistazo, sonrío disimuladamente, se acerco a Konata, envolvió un brazo alrededor de sus hombros, y cuchicheó en su oreja, "Por supuesto que estoy preocupada por ti. Porque, te amo, Konata..."

"¡Diablos!" Konata dijo, cuando sintió sus propias mejillas arder.

Era el turno de Kagami para reírse.

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Konata miró las escaleras. "Uh, Kagami. Estoy muy adolorida. ¿P-podrías cargarme arriba?" Dijo silenciosamente.

Kagami miró fijamente a Konata, tratando de ver si sólo estaba tratando de ganar el juego de hacer a la otra persona ruborizarse.

Konata sólo miró fijamente hacia atrás, inocentemente, con ojos de cachorro.

Kagami suspiró, giró y dobló sus rodillas.

"No a caballito... llévame en tus brazos..." Konata murmuró.

"Eso es... eso es..." Kagami empezó, pero cuando pensó en eso, no se sentía absurdo o estúpido. En absoluto.

"… Está bien..." Susurró, y levantó a Konata en sus brazos.

Konata no contó ninguna broma. Sólo miró fijamente los ojos de Kagami cuando empezó a trepar a las escaleras.

"Konata..." Kagami cuchicheó. "… Es-esto es..."

"Cállate. Lo sé..."

"Tan dulce..." Kagami pensó. Otra vez, Konata había hecho su corazón palpitar. "Supongo que estás demasiada lastimada para algo de eso..." Cuchicheó, distraídamente.

Konata se río.

"¿Qué, qué? ¿Pensé en voz alta otra vez?" Kagami gimió.

"¿Qué le has hecho a mi hija?" Una voz de hombre preguntó, haciendo a ambas estremecerse.

Kagami miró hacia arriba y vio a Sojiro Izumi y su nueva esposa Yukari estar en su puerta.

"Hiiragi, ¿tú le diste una paliza a mi hijastra?" Yukari exclamó.

"No, ¡no lo hice!" Kagami exclamó.

"No,", Konata confirmó. "O, bien, sí, pero no fue así, verán-"

"Konata, podrías dejarme explicar esto", Kagami gimió. "Pasen, entonces", añadió, y suspiro profundamente.


Encima de todo lo demás, me doy cuenta de que no sabía nada sobre kendo, salvo cómo es sujetada la espada de bambú, así que tuve que investigar. No pude encontrar mucho...


El capitulo era corto así que lo pude subir rápido. Si hay mas capitulo así de cortos tardarí días y los demás alrededor de 1 semana.