El comedor del que salieron los aprendices al terminar de comer era grande, con mesas largas y diversas sillas. Los jóvenes cuchicheaban sobre cuál sería su primera misión.
Espeon los esperaba ya en el salón cuando todos entraron después de comer. Se sentaron y prestaron atención.
-Bien, aprendices. –Dijo, sacando un sobre.- Vuestra primera misión consistirá en lo siguiente.
La jefa abrió el sobre y lo leyó rápidamente. Luego, volvió a levantar la vista, y habló de nuevo.
-Tendréis que ir al Bosque Nocturno, y traerme una Manzana Negra. Son difíciles de encontrar, pero confío en vosotros. Ahora, Absol os dará los objetos, os explicará los detalles, y os aclarará dudas.
Absol ocupó el sitio donde segundos antes había estado Espeon, se aclaró la voz, y dijo:
-En el Bosque Nocturno hay Pokémons más fuertes de los esperados por vosotros. Así que tened cuidado, no son lo que se dice moco de pavo. –Les miró.- ¿Alguna pregunta?
Grovyle levantó la pata.
-¿Sí? –Preguntó Absol, señalándolo con un movimiento leve del hocico.
-¿En qué parte del Bosque se encuentran esas Manzanas Negras de las que hablaba Espeon exactamente?
Absol consultó el papel de la misión.
-En unos árboles con hojas negras en el último nivel.
Shinx levantó esta vez la pata.
-¿Qué ocurre? –Preguntó Absol.
-¿Cuántas hay que traer?
-Mínimo una por grupo. –Respondió Absol.- Bien, jóvenes. La sesión de preguntas termina aquí. Que si no, no saldréis nunca.
Fue dándole a cada equipo una mochila con una Sem. Revivir para cada miembro del grupo, una Fugaesfera por si las cosas se ponían peliagudas, y dos Elixir Máx.
-Bien, aprendices. –Dijo Espeon cuando todos estuvieron fuera del Pokégremio.- Os esperamos aquí al anochecer, así que no os demoréis mucho. ¡Buena suerte, y ánimo para todos!
Los jóvenes dijeron un "¡Gracias!" y se fueron a paso más o menos rápido.
Espeon se dio la vuelta y entró al Pokégremio, donde Absol la esperaba.
-Tenemos que ir preparando la siguiente misión. –Comentó Absol.
-Aún hay tiempo. Tomémonos un descanso aunque sea. –Objetó Espeon, bajando a su cuarto y cerrando la puerta.
