¡Fue un viaje fantástico, alucinante! Se me paso muy rápido la semana y media, pero después de todo lo que pasamos este año creo que esto fue lo mejor. ¡Me gustaría volver pronto! Había Dragones de todos los tamaños, grandes, chicos, hasta uno que tenía todos los colores del arcoíris, y otro que era tan chico como la palma de mi mano. –Decía Ron a todos los chicos de la Sala común de Gryffindor con total entusiasmo y alegría.

Mi Roro me regalo un collar de colmillo de Dragón irlandés. –Lavender saco del interior de su remera un colgante se hilo negro con un pequeño colmillo ataco en el centro.

La charla continuo por dos largas horas, Harry al principio lo escuchaba pero luego ya no. Se comenzaba a aburrir un poco, así que se levanto disimuladamente para escabullirse entre los otros chicos. Sin un buen resultado, Ron lo vio, pero Harry con astucia contesto rápidamente –Debo ir a terminar de estudiar para un examen que tengo por la tarde.

A Ron no le molesto, continuo contando con detalle cada una de las actividades que realizo con su familia junto a Lavender.

Hermione que estaba sentada en el suelo, fuera de la sala común, leyendo un libro. Intentando no escuchar a Ron y menos a Lavender. Cuando Harry salió, Hermione se sorprendió bastante, creía que Harry iba a aguantar más esa charla, después de todo es su mejor amigo..

¿Leyendo? –Harry le sonrió.

Si, intento aguantar mis ganar de ahorcarlo. –Suspira Hermione

Prefiero que intentes relajarte, terminaras estresada antes del examen de esta tarde.

¿Quieres que te ayude a repasar los temas?

No… pero si me gustaría que dejes los libros por un minuto y vayamos a cuatro escobas, te relajaras.

No puedo ir a cuatro escobas cuando estamos a horas de rendir…. –Se levanta del suelo con su libro entre los brazos. –Bueno, tal vez tenes un poco de razón.

Harry le sonrió victorioso.

No me pongas esa cara o cambiare de opinión. –Le advirtió Hermione mientras tomó rumbo hacia la escalera izquierda.

Salieron de Hogwarts y caminaron entre las hojas que volaban de los árboles y caían a sus pies. Llegaron muy pronto al pequeño pueblo mágico, donde cuatro escobas era el lugar donde los alumnos iban a tomar una cerveza de mantequilla, la más rica de todas.

Harry y Hermione se sentaron en una mesa cerca de la ventana del fondo. Esperaron a que el mesero llegara a su mesa, hicieron su pedido y ahora solo les quedaba esperar que sus cervezas de mantequilla estuviesen listas y llegaran a su mesa.

¿Seguís enojada con Ron? –Pregunto Harry, como si no supiera como comenzar la conversación.

Nunca estuve enojada, solo molesta… Tal vez ni siquiera con él, si no que con su tonta novia.

Pero... ¿qué te hizo ella?

¿Me lo estas preguntando en serio? –Suspiro.

Bueno, Si, tenes razón. Es insoportable Lavender, y Ron un poco también cuando esta con ella.

Bueno, exacto. ¡Ahora me entendes! –Hermione desvió la vista por la ventana.

El mesero llego muy pronto con las dos cervezas de mantequilla, tan espumosas como deliciosas. Harry tomo su vaso y dio varios sorbos largos como si tuviera muchísima sed. A diferencia de Hermione, que apenas dio un sorbo cortito.

¿En qué pesas Hermione? –Dijo Harry

En nada… -Mintió.

¿Te puedo dar un consejo?

¡Claro Harry! –Lo miro sorprendida, no sabía que podría llegar a salir por su boca, que consejo le daría…

Ron al parecer tomo una decisión, y hay que respetarla y aceptarla. Porque después de todo será él quien tenga que sufrir las consecuencias de sus actos, no nosotros.

Las palabras de Harry tocaron fuerte a Hermione, ella sabía que tenía razón, en cada una de las palabras que dijo. Y que después de todo estar angustiada, enojada o lo que sea que este sintiendo, es su propia decisión y solo ella puede elegir cuando dejar de estarlo. Aun continuaba molesta, ella era muy orgullosa, pero sonrió; al principio fingiendo y luego hasta ella misma se creyó su mentira, una mentira tan simple y a la vez tan complicada como "estar contenta, feliz, sin importar nada más".


Pasó casi dos horas, Harry y Hermione aun seguían charlando cómodamente en cuatro escobas, cuando una chica rubia y lunáticamente simpática entro por la puerta principal.

¡Luna! –Harry se levanto de su silla y levanto la mano, moviéndola de lado a lado, para llamar su atención.

¡Hola chicos! Los estaba buscando… Esta por empezar el examen de Historia de la Magia. No los vi, creí que capaz se habían olvidado.

¿Pero qué hora es? –Hermione miro un gran reloj antiguo que había sobre la pared de noble.-Oh, por las barbas de Merlín, se nos fue volando el tiempo. ¡Vamos a llegar tarde!

Los tres chicos dejaron algo de dinero sobre la mesa y salieron de cuatro escobas lo más rápido que pudieron. Ya fuera, corrieron en dirección al colegio.

Cuando llegaron al salón de clases, se podía apreciar un silencio total, hasta llega a ser un poco incomodo; Lo único que se escuchaba era el ruido de las plumas al mojarse en tinta y escribir. Los bancos estaban acomodados cada uno separado del otro en 6 filas distintas… Solo sobraban tres bancos en el fondo, uno para cada uno.

El examen no fue tan difícil como ellos pensaron. Hermione aun que fue una de las ultimas en empezar, fue la primera en terminar. Había completado todo, era un alivio, estaba más desestresada… sin contar los cuatro exámenes que todavía faltaban el resto de la semana.

Hermione salió del aula después de entregar tu examen y espero a sus amigos, sentada en un largo banco de madera que estaba ubicado frente al aula. Mientras que aprovecho para terminar de leer el libro que hoy no había podido.

Como siempre… No fue cuestión de tiempo para que la presencia de una persona interrumpiera su lectura.

Hermione levanto la vista de su libro, para ver quien había salido del examen. A Harry no le podía faltar mucho. Pero no era exactamente la persona que ella espera, no en ese exacto momento… Era Draco. Había terminado el examen de una de las dos únicas materias que comparte, al igual que Pociones.

El joven chico, no avanzo mucho, como si quisiera decir algo… -La penúltima era "Gales, Siglo X" ¿Cierto?

Hermione por un momento, sin saber porque exactamente, y se sentía tonta por ello, esperaba otra cosa, otro tema de dialogo. –Em, Creo… no recuerdo cual era la pregunta.

Nacimiento de Helga Hufflepuff… -Dijo cortante y frio.

Ah, sí. Está bien esa respuesta. –Le sonrió amablemente.

Draco hizo una mueca con su rostro, difícil de comprender, tal vez era un agradecimiento o algo por el estilo… -Pensó Hermione.

El joven Slytherin dio media vuelta para retirarse cuando Hermione Interrumpió con una sumisa voz su firme paso.

¿Qué te sucede?

Nada, ¿Por qué? ¿Tendría que suceder algo?

Supongo… -Freno su discurso y pensó por un minuto que era lo que estaba haciendo, porque era que le interesaba tanto porque Draco esta raro, era su vida, pero algo llamaba su atención. –Hace unos días fuiste cortez y cálido conmigo. Ahora vuelves a ser cortante e indiferente… Aun que has dejado de llamarme Sangre Sucia, y eso no es algo… ¿Cómo decirlo? … Ordinario en ti.

Puede que haya cambiado, ¿Qué te importa? –Contesto casi sin pensarlo.

Si, importa, porque cambiaste con respecto a mí, a tu forma de tratarme.

Si quieres vuelvo a mi viejo hábito. –Sonrió de lado.

No es necesario… Aun que sigo confundida, una persona no cambia de un día al otro.

Si una situación fuerte se interpone en tu camino créeme que comienzas a preguntarte muchas cosas. –Suspiro y retrocedió unos pasos, dando a entender que se sentía incomodo y que se iba a retirar en cualquier momento.

Hermione se levanto del banco donde estaba sentada. -¿Qué situación? ¿Ser un mortifago, haber estado a segundos de asesinar a una persona? Respóndeme, en serio, quiero saber. –Su voz estaba algo tensa.

No es de tu incumbencia. Déjame en paz porque si no voy a tener que comenzar a llamarte de nuevo Sangre Sucia. –Parecía algo furioso.

¡Qué amenaza tan original, tengo tanto miedo! –Se rio para cortar con el ambiente tan tenso que se había creado. Aun que no sirvió de mucho.

Mira, Fui educado contigo por pura cortencia, porque me diste pena. Llorando ahí como una pequeña rata escabullida en un solitario rincón. Escapando de todo… me recuerdas a… -Dejo de hablar, como si de la nada se hubiera quedado mudo o en Shock. Estaba furioso con cada palabra que había dicho, se notaba en cada musculo de su rostro. Pero sus ojos trasmitían angustia, aun que lo ocultaba bastante bien.

¿A quién? –Preguntó Hermione dudosa, y con sutileza.

A nadie, esta charla termino acá. –Estaba nervioso, furioso y hasta Hermione podía asegurar con dificultad que algo angustiado también estaba. Draco se fue con paso firme hasta desaparecer al final del pasillo girando a la derecha.

¿Qué fue lo que acaba de suceder? ¿Draco se estaba volviendo loco o era su imaginación?

Hermione esta frustrada, cuando por fin había librado su mente de todos los problemas con Ron y ya había logrado sacar de su mente los pensamientos y cuestionamientos acerca del primero encuentro con Draco, una nueva situación se interponía en su mente.

Su confusión era terrible. Draco ocultaba algo, eso era seguro. Y por este "algo" cambio su comportamiento, su forma egoísta de ser. Era extraño, ¡una locura!

Pero Hermione no podía negar que se sentía motivada, era un desafío para ella, un enigma por resolver.


Nota de Autora

Holaaaa, bueno ojala les haya gustado tanto como a mi :3 Por temas personales me atrase en subir este capitulo, pero en recompensa lo hice mas largo que los demás. ;D jaja Pronto subiré el próximo, lo antes posible. LO JURO! (?

Bueno este capitulo esta bueno, a mi gusto, porque los personajes van revelando sus pensamientos. Hermione logro aceptar las decisiones de Ron y se propuso a descifrar a Draco. Esto parece que se va poniendo lindo :3

Bueno, nada mas, solo eso. Muchas Gracias por leer mi historia, la hago con mucho cariño!

Agus Black (M. Agustina Fernandez Del Regno)