¡¡Hola amigos!! Después de tanto tiempo sin actualizar traje una nueva historia. Ahí ustedes dirán: "Pero solo paso una semana desde actualizaste". Y yo responderé: "Pero me gustan que lean mis historias así que pongo esta ahora."

Sé que dije que iba a seguir esta historia cuando termine la otra pero como realmente quería subir una historia y la única que tenía terminada era este lo subo ahora. Además como parece que esta historia género muchas expectativas, subo este capítulo ahora para ver si estoy a la altura de ellas.

Espero que les guste este cap. Veremos un poco como se desempeña la vida de Ash como ninja y la de Naruto y Sakura como sus padres y el rol que cumplen como sus maestros. Ojala no me haya salido muy exagerado y sea de su agrado.

Crossover: Naruto y Pokemon.

Parejas: Ash y May y Naruto y Sakura.

Disclaimer: Ninguna de las dos series me pertenece sino Ash sería un pervertido campeón de ligas, Naruto ya seria Hokage y ni Hinata ni el Lechugas existirían o estarían bien muertos.

Advertencia: Por el momento ninguna pero no se descuiden teniendo cuenta quien escribe esta historia.


Capitulo 2 "El nacimiento de un nuevo ninja: Ash Uzumaki entra en escena."

(Konoha, Oficina del Hokage)

Naruto Uzumaki entraba en su oficina después de una reunión con los viejos del Consejo. Suspiraba pensando que esos viejos eran igual que la yerba mala ya que nunca morían y siempre estaban presente para hacerle la vida a cuadritos.

Por lo menos no tenían mucho de qué quejarse, en vista de la época de paz que el país estaba viviendo. Eso lo llenaba de orgullo porque significaba que estaba haciendo bien su trabajo pero al mismo tiempo lo aburría porque sentía que ya no había nada por hacer.

No es que deseara que estallara una guerra o algo así. Pero un pequeño conflicto con una aldea distante podría hacerle sentir la misma emoción que las misiones de antaño. Lanzo una carcajada al pensar que si su esposa escuchara lo que pensaba tendría que prepararse para un sermón de dos horas y una posible amenaza de dormir en el sillón por un mes.

La sola idea le daba escalofríos.

Colgó su sombrero en la percha que estaba junto a su puerta pero se dejo el gabán puesto. En esos años había adoptado el mismo estilo que su padre cuando fue Hokage. La ropa de jounin con el saco de Hokage arriba. Pensar en su padre lo ponía melancólico así que decidió dejar esos pensamientos de lado y encaminarse a su escritorio a terminar el papeleo.

Fue ahí cuando lo sintió.

Alguien estaba en su oficina escondido. Cuidadosamente, para que el individuo no notara que su presencia había sido descubierta, se llevo a una mano a su espalda donde estaba su estuche de armas y saco un kunai. De forma escrutadora, paso su mirada azul cielo por toda la oficina hasta que detecto algo fuera de lugar.

Con un sigilo que nadie que lo conociera creería capaz, avanzo unos pasos hasta un punto fijo del lugar. Llego a una esquina donde se encontraba una lámpara de pie, la recorrió con los ojos y esbozo una sonrisa al descubrir al intruso. Su mano derecha se torno en un puño que salió despedido con fuerza hacia su enemigo.

Pero en vez de estrellarse con fuerza y mandar a volar al intruso solamente rozo la pantalla de la lámpara y dijo con voz divertida.

-Te encontré.

La lámpara pronto se vio envuelta en una cortina de humo dejando ver a un chico de unos once años que usaba la banda azul de Konoha entre sus rebeldes cabellos azabaches, una remera negra con un remolino rojo en el medio y unos pantalones negros.

-No es justo papa- dijo inflando sus cachetes y haciendo resaltar las setas en sus mejillas- Siempre me encuentras.

-Por algo soy el Hokage- dijo riéndose de la expresión de niño pequeño que ponía su hijo. Si porque ese era el pequeño bebe que habían recibido hace ya once años. El tiempo ya había pasado y el pequeño Ash ya había crecido.

Rodeo el cuello del chico con uno de sus brazos y lo atrajo hacia él para despeinar su cabello. Era la forma que tenían de saludarse entre ellos por lo que pronto estallaron en risas. Ash abrazo con cariño la cintura de su padre y lo miro a los ojos, muy feliz.

Tanto en el azul del mayor como en el marrón del menor se podía ver el cariño que ambos compartían. Podían no ser parientes sanguíneos pero en el seno de esa peculiar familia se podía comprobar que los lazos se pueden formar desde el corazón.

Aun con el niño entre sus brazos se acerco hasta la mesa indicándole a su hijo que se sentara enfrente de él para poder hablar con más comodidad. Ash obedeció contento a su padre y los dos comenzaron una de sus típicas charlas de padre e hijo. La pila de papeles que el Hokage tenía pendiente sobre su escritorio quedo olvidada.

-¿Qué tal las misiones?- pregunto curioso sabiendo lo que a continuación pasaría.

-¡Son aburridas!- grito el chico poniendo de nuevo su gesto de niño pequeño a punto de hacer su berrinche. En muchos sentidos, Ash era un digno descendiente Uzumaki- Hoy tuvimos que ir a buscar un gato que se escapo de su dueña.

-¿Por casualidad no tenía un moño en una de sus orejas?- pregunto curioso al ver que la eterna misión de recuperar al gato se mantenía- ¿Qué esa señora nunca se da cuenta que su gato no quiere estar con ella?

-Creo que ahora es el de la hija el que debemos recuperar- respondió el pequeño Ash- Aunque no estoy seguro. Encima Hiyama y Sonomaya se la pasaron molestando y Shikamaru-sensei solo dijo que todo era problemático.

-Cuando no- murmuro el Hokage y los dos se largaron a reír en conjunto teniendo en mente al grupo de Ash en el que estaba Sonomaya, la hija de Kiba y Hiyama el de Ino y Sai. Menudo grupo le fue a tocar al perezoso de Shikamaru.

-¿Otra cosa más?- le pregunto Naruto, sabiendo que a su hijo le encantaba relatarle su día.

-Me encontré con Kayaka-chan y actuó medio raro- conto Ash llevándose su mano a su mejilla en actitud reflexiva- Primero se sonrojo y me quedo mirando, para que cuando le pregunte que le pasaba me golpeo y me dijo que no era mi asunto. Esa chica es rara.

-Con los padres que tiene- Naruto se volvió a reír al ver la inocencia de su hijo con respecto al tema del sexo opuesto. Kayaka era el resultado de mesclar los genes de Hinata y Neji, un matrimonio arreglado que se termino convirtiendo en uno de amor.

-No entiendo a las mujeres, son todas raras- se quejo el pequeño Uzumaki, inflando sus mejillas renegando y jurando nunca fijarse en el sexo opuesto. Naruto sabía que esas eran cuestiones de la edad y que se le pasaría al crecer.

AL tener ese pensamiento, no pudo evitar sentirse nostálgico y mirar a su hijo adoptivo pensando que el tiempo corre y no espera a nadie. En un momento era un pequeño bebe que reía entre sus brazos y al poco tiempo ya era todo un genin. Tampoco pudo evitar pensar que en unos años se separarían.

En medio de ese mar de nostalgia se le vino a la mente el momento en que él y Sakura les contaron a sus amigos que habían decidido adoptar al pequeño refugiado como su hijo. Eso lo hizo reír de nuevo y su hijo se le quedo viendo extrañado.

(Flash Back)

El día siguiente del encuentro con los seres interdimensionales, la nueva familia salió a buscar las cosas necesarias para el nuevo integrante de la familia. Fueron los tres juntos, con el pequeño bebe Ash en los brazos de su madre.

El primer lugar en el que se detuvieron fue en una tienda de ropa, donde compraron varios conjuntos de varios colores y diversos diseños para el infante. Naruto y Sakura se divirtieron eligiendo los modelos para su nuevo hijo. Aunque también se pelearon con respecto a unos diseños llenos de volados que Sakura quería comprar y Naruto alego que ningún hijo suyo se pondría eso.

Después de la ropa, la familia partió, con Ash estrenando ya uno de sus conjuntos nuevos, a comprar las otras cosas necesarias como chupetes, biberones sonajeros y demás juguetes para entretener al bebe. Incluso compraron un peluche de zorro del que Ash se enamoro cuando lo vio. Una de las últimas adquisiciones fue un cochecito donde pusieron al bebe junto con su nuevo peluche, que Naruto comenzó a empujar orgulloso caminando al lado de su esposa que lo abrazaba muy feliz.

La nueva familia estaba tan metida en su nuevo mundo perfecto que no se daba cuenta de la conmoción que ocurría a su alrededor. Perfectamente entendible si consideramos que estaban viendo a su Hokage y esposa paseando de la nada con un bebe, y posterior cochecito, salido de quien sabe dónde. Mirando al bebe y luego con extrañeza el vientre plano de Sakura, descartando en el acto cualquier idea errónea.

Cuando pasaron enfrente de la florería de Ino fue la gota que derramo el vaso. En ese instante solo la sorpresa lo que evito que la rubia saliera a hacerles un escándalo pero decididamente su amiga tenía que darle algunas muy buenas explicaciones. Ino convoco a una reunión de los novatos y amigos y esa noche se presentaron decididos en la puerta de la residencia del Hokage.

Para darle más extrañeza al asunto llegaron en medio de una disputa sobre cómo se cambiaba un pañal. Acaba la discusión, con un Ash limpito en uno de sus trajecitos nuevos y unos padres cansados pero felices, los ex novatos comenzaron con su interrogatorio teniendo como líder una a furibunda Ino.

-Bien frente de marquesina- dijo levantando un dedo acusador- Tienes mucho que explicar.

- ¿Sobre qué?- pregunto inocentemente. Ella y Naruto estaban muy ocupados haciéndole mimos a Ash para darse cuenta de la situación que se desarrollaba a su alrededor. Eso termino de despertar la ira de Ino, ya de por sí muy grande.

-¡PODRIAS COMENZAR QUE HACE ESO AQUÍ!- grito enojada y señalando al bebe. Solo que no sabía que eso encendería la de los padres.

-¡MAS REPETO QUE ES NUESTRO HIJO!- dijeron los dos al mismo tiempo. Todos sus amigos quedaron sorprendidos por la furia de los nuevos padres. Ino quedo callada unos minutos sorprendida. Hasta Shikamaru carraspeo algo incomodo.

-Son un par de problemáticos- dijo en su habitual tono de queja-¿Podrían explicar de dónde salió el bebe?

-Estábamos en el bosque entrenando y escuchamos un sonido como un llanto- comenzó a contar Naruto un poco más calmado mientras Sakura seguía con Ash en sus brazos- Nos adentramos al bosque y encontramos los restos de una caravana. En medio del despojos, estaba Ash y decidimos acogerlo.

-¿Ash?- pregunto Kiba-¿Ese es su nombre? ¿De dónde sacaron un nombre así?- quiso burlarse del bendito nombre pero no quiso sacar de nuevo la cólera de los padres.

-Estaba escrito en la sabana que lo envolvía- explico Sakura a la par que le pasaba el bebe a su marido para luego mirar fijamente a Kiba que trago saliva asustado- ¿Algún problema?

-No ninguno- dijo con una sonrisa nerviosa.

-¿Decidieron quedárselo así nomas?- pregunto Neji-¿No consideraron otras opciones?

-¿Acaso podrían decirle que no a esta carita?- pregunto Sakura levanto a Ash que justo se llevo un dedo en la boca y miro a todos con sus ojitos chocolates a todos los presentes.

- Awww- dejaron escapar Hinata e Ino que se acercaron como bólidos al acercarse al bebe y comenzaron a rodearlo. Eso causo un suspiro en los hombres, un problemático en Shikamaru y la risa de Naruto al ver como su hijo compraba a sus amigos.

Después de eso, comenzaron a llover los regalos y las sorpresas para el pequeño Ash.

(Fin del Flash Back)

-¡PAPA!- grito Ash, sacudiendo la mano enfrente del rubio para sacarlo de la ensoñación- ¿Me estas escuchando?

-¿Eh?- respondió Naruto, algo confundido. -¿Qué decías?

-Que si después vamos a comer ramen.

-Claro- respondió el ninja rubio que miro con más atención al pequeño cuando se dio cuenta que algo faltaba- Por cierto ¿donde está?

-¿Quién?- respondió Ash poniendo su mejor cara de inocencia, cosa que por cierto no engaño a Naruto.

-Ya sabes- explico haciendo un ademan con los ojos-Desde que nacieron no los he visto separados.

Ash iba a seguir negando pero al saber que era inútil por la cara que le daba su padre decidió hacerle caso. Llevo sus dedos a su boca y silbo una nota aguda. Por unos minutos nada paso hasta que un sonido de caída se hizo oír.

Sobre la cabeza de Naruto cayó una pequeña rata de color amarillo con orejas negras y unas mejillas rosadas que se froto contra la cara de Naruto al que le hizo cosquillas y después paso a la cabeza de Ash. El chico lo tomo en sus manos y comenzó a acariciarlo. La rata cerró los ojos en señal de agrado.

-Me alegra ver que Pichu no se separa de ti- comento Naruto riendo al ver a su hijo con su mejor amigo. Naruto también quería mucho al pokemon, a Sakura le costó un poco mas adaptarse pero igual también quería mucho a la rata.

Pichu nació del huevo que los pokemones dejaron para que fuera su compañero y desde que el huevo se rompió habían estado juntos. Se rio acordándose de la excusa que tuvo que inventar para justificar la presencia de la rata y más cuando comenzó a lanzar ataques eléctricos pero había sido divertido y había valido la pena porque Pichu era un fiel guardián tanto de Ash como de sus otros hijos.

-¿Cómo están Tsunade y Kushina?- le pregunto Naruto a Ash que seguía acariciando a Pichu. Al escuchar la pregunta de su padre, lanzo una de esas risas cómplices dando a su padre una mirada suspicaz.

-Están castigadas porque intentaron robar un pergamino de una misión de nuevo- conto riéndose con su padre imaginando la cara de sus hermanas al verse descubiertas- Mama grito tanto que creo que Gaara-san la habrá escuchado en Suna.

-Espero que tu madre no me saque en cara de nuevo lo mucho que se parecen a mi- dijo algo asustado Naruto- Siempre me echan la culpa de las travesuras que ustedes hacen.

-No nos tendrías que dar ideas entonces- replico Ash, con Pichu esta vez arriba de su cabeza y asintiendo, dándole la razón al chico.

Tsunade y Kushina eran las hijas gemelas de Sakura y Naruto y hermanas de Ash. Nacieron cuando el tenia 5 años y hoy a sus 6 años, junto con su hermano de 11 años eran conocidos como el trío pesadilla en lo que a travesuras se habla. Ellas eran exactamente iguales a su padre, rubias ojos azules e incluso tenían las marcas de sus mejillas. Solo su familia las podían distinguir, el resto tenían que agradecer que se hicieran las colas de diferente lado.

-Bien querido padre- dijo Ash levantándose con su amigo en la cabeza- Por desgracia debo ir a entrenar.

-Hoy te toca con tu madre ¿Verdad? – pregunto comenzando a leer uno de los muchos documentos de su pila de pendientes.

-Si-confirmo su hijo-Vamos a seguir con el control de chacra.

-Espero que hagas tu mejor esfuerzo como siempre- le dijo con confianza y sin mirarlo.

-Por supuesto- afirmo Ash alzando su puño derecho, Pichu lo imito.

-¿Por qué eres?

-Soy el hijo del Hokage y debo actuar con valentía y dignidad- termino de decir y salió por la ventana de un salto. Naruto se levanto y vio a su hijo partir hacia su lugar de entrenamiento.

El y Sakura habían decidido darle un entrenamiento aparte de la academia. Habían comenzado con el control de chacra con la idea de enseñarle el rasengan, otras técnicas que se completan con los de Pichu y algunas técnicas médicas que podrían serle útiles en su futura misión.

Ash había demostrado los mismos dotes de control de chacra que Sakura y ya era capaz de hacer algunos clones de sombra e incluso ya sabía los principios básicos del rasengan. En ese sentido el Hokage no podía sentirse más orgulloso de sus tres hijos.

Con un último suspiro se alejo de la ventana y comenzó a revisar, esta vez de manera definitiva, la larga lista que tenía pendiente.


Ash caminaba tranquilamente por la villa al punto de encuentro con su madre con su amigo en la cabeza y las manos en los bolsillos. Una imagen ya normal en la villa, que no causaba lo mismo que al principio ya sea por la sorpresa de la presencia del chico o de su pokemon.

Después de presentarlo a sus amigos, Naruto y Sakura habían organizado un evento al que invitaron a toda la aldea y presentaron a Ash como hijo reconocido. También ahí nombraron a Sai y a Ino como los padrinos el pequeño. Algo que Ino exigió y los padres no se atrevieron a negarse.

Con el tema de Pichu la situación fue algo más delicada, en la que tuvieron que inventar algo sobre una criatura de otras tierras y demás. Tampoco tan raro si pensamos que en los demonios creados de chacra. Digamos a favor de la villa que hasta altura, todos tenían una mente bastante abierta. Pero como había personas que aun odiaban a Naruto, ese odio también se extendió durante cierto tiempo a su familia y más a sus hijos.

No fueron pocas las veces que tanto Ash como las gemelas recibieron un mal trato por ser supuestamente hijos de un demonio. Por suerte, para cuando empezaron esos tratos para el moreno, el compañero del pequeño ya había nacido y ahuyentaba a los instigadores. En el caso de las gemelas, contaban con su hermano mayor que las protegía en toda situación.

Pero como los chicos habían sacado el carácter poco vengativo de su padre, esas afrentas estaban en el pasado y eso no les impedía vivir felices. Por eso, Ash ahora caminaba tan tranquilo y correspondiendo el saludo de muchos de los amigos de sus padres que se lo cruzaban.

Como todavía era relativamente temprano, decidió ir un rato al monumento de los Hokages, donde podía ver la cara de su abuelo Minato, la de su querida vieja Tsunade y la de por supuesto su padre. Sabía que entre su padre y la vieja había habido otro Hokague pero como había sido un traidor la gente no lo considero digno de tener su lugar en la montaña.

Cuando llego, se puso de espaldas en el barandal y contemplo las caras en silencio. Su amigo pokemon, había abandonado su cabeza y jugaba con las palomas del lugar. Lo único malo de ser el único de su tipo, es que casi no tenía con quien jugar. Su único amigo animal, era el perro de Sonomaya pero ahora estaba con su ama en su casa.

Ash miraba las caras con un dejo de admiración y respeto hacia los héroes que antes pelearon por la seguridad de su tan amada aldea. Cada vez que veía ese monumento, se le venían todas las historias que su madre le contaban a él y a sus hermanas sobre su padre cuando aún era un simple ninja. Su pecho se llenaba de orgullo al saberse hijo de tan importantes ninjas.

-¡Pero yo no me quedare atrás!- grito con decisión el chico- ¡Seré un mejor ninja que mi padre y protegeré a mi familia a como dé lugar porque ese es mi camino ninja!

Busco a su amigo con la mirada para ir al entrenamiento con su madre, cuando sintió que algo lo golpeaba desde atrás. Lo último que vio fue la cara preocupada de su amigo Pichu y el resto fue todo oscuridad.


Despertó como dos horas después. Su cabeza le dolía mucho y sentía que algo viscoso corría por su banda. Ash supuso que era sangre. Quiso llevarse las manos a la cabeza para sobársela y aliviarla pero fue en ese momento en que se dio cuenta que las tenia atadas. Eso le hizo abrir los ojos de golpe para examinar su situación.

Estaba atado de manos, recostado contra un árbol. No estaba atado de pies ni tenía los ojos vendados, se veía que sus captores no lo consideraban un gran contendiente por lo que mucho atención no le prestaban.

Hablando de ellos, el chico pudo ver que estaban cerca de donde estaba el. Estaban sentados en grupo en el suelo, eran cuatro y por lo que se apreciaba por lo rasgado de sus bandas, eran unos ninjas renegados. Como no estaban muy lejos de donde estaba cautivo, podía escuchar perfectamente sus planes.

-Ahora que tenemos al hijo del Hokage podremos pedir rescate- dijo uno que era uno renegado de la Aldea de la Roca.

-Seguro que pagaran una fortuna por tenerlo de vuelta-acoto ahora uno de la Aldea de la Niebla.

-Pero teniendo en cuenta los buenos ninjas que se suponen que son, tenerlo a este mequetrefe debe ser toda una vergüenza- se burlo un renegado del viento- Seguro que deben querer deshacerse de él.

-Con lo fácil que fue agarrarlo, deberíamos haber intentado apresar a las hijas-dijo esta vez un renegado de la Hoja con un tono perverso- Son bastante apetecibles.

Ash escucho estas burlas y perversidades hacia su familia y hacia él y sintió que su sangre hervía por la furia que sentía en esos momentos. Si hubiera sido por él, se hubiera tirado encima de los ninjas que se habían atrevido a insultar a su familia, para hacerlos a arrepentir de esas palabras. Pero las cuerdas no le dejaban cumplir con sus intenciones.

Eso hizo que la razón volviera poco a poco y que las palabras de: "Un ninja debe ver más allá de la decepción" que siempre decía su padre le vinieron a su cabeza. Intento tranquilizarse para evaluar mejor su situación, los que lo habían secuestrado no lo miraban mucho. En ese sentido, parecían muy confiados y sería muy fácil tomarlos por sorpresa. Lo primero sería entonces, librarse de las ataduras.

Miro a sus alrededores buscando por alguna cosa con la que se pudiera liberar. En eso sintió un ruido y vio a su fiel amigo Pichu en unos de los arbustos cercanos. Se miraron unos minutos y entre ellos formaron un plan.


De nuevo vemos la oficina del Hokage, Naruto estaba leyendo y firmando el último papel de toda la pila de pendientes. Con una sonrisa de felicidad alargo la mano hacia el montón para poder terminar oficialmente su trabajo por eso día. Pero no pudo terminar porque unos torbellinos rubios se le tiraron en los brazos y de paso lo tumbaron a él y al montón de papeles que había estado tranquilamente sobre la mesa.

-¡Tsunade, Kushina les he dicho millones de veces…!-Pero su reto quedo en la nada cuando vio que los ojos de sus hijas estaban llenos de lagrimas. Las dos chicas rubias se apretaron contra su pecho y se refugiaron en el buscando consuelo.

Consternado se quedo en el suelo con sus hijas en los brazos, en eso escucho otro sollozo que venía desde arriba y enfrente de donde él estaba., levanto sus ojos preocupado cuando vio a su esposa con la misma expresión de tristeza que sus hijas. Sus ojos verdes, que el tanto amaba, estaban cubiertos por las lágrimas.

Eso fue demasiado para él.

-¿Qué ocurre Sakura-chan?-pregunto, levantándose con sus dos hijas en los brazos- ¿Por qué las niñas están llorando? ¿Por qué lo estás haciendo tú? ¿Qué paso? Por favor decímelo por favor no las puedo ver triste…

Pero Sakura cortó las aceleradas preguntas de su esposo con la simple frase que explicaba la situación que había puesto a las tres mujeres de esa manera.

-Ash no aparece-le explico luchando por mantener las lágrimas en sus ojos y mostrase tan fuerte como la situación lo ameritaba.

El corazón de Naruto sintió como se estrujaba al recordar la imagen de su hijo a salvo y en perfecto estado hace apenas unas horas. Dicen que un hombre solo llora por tres cosas, sus padres, su esposa y sus hijos. En ese momento la frase quiso tomar vida y hacerlo caer pero sabía que debía mostrase entero por su familia que lo necesitaba en ese momento.

-¿Cómo están tan seguras que desapareció?-pregunto muy serio y dejando a las gemelas en el suelo. Estas se abrazaron entre ellas y se apartaron discretamente dejando a sus padres resolver la situación- ¿Buscaron entre sus amigos?

-Lo estaba esperando para entrenar- comenzó a explicar Sakura, reaccionando a la seguridad de su marido. No era momento de lagrimas sino de acción- Sabes que nunca llega tarde. Cuando pasó media hora, salí a buscarlo pensando que a lo mejor se quedo jugando con las gemelas, pero ellas no lo habían visto ¿Verdad chicas?

-No lo vimos después que se fue de la casa- explicaron las chicas al mismo tiempo.

-Entonces comencé a buscarlo en la aldea pero todos lo que lo vieron dijeron que iba camino al sitio de entrenamiento. Por último se me ocurrió buscarlo en el monumento de los Hokages, como le gusta tanto ir ahí, y ahí fue donde encontré esto.

Terminando su relato, la joven alargo la mano mostrando una banda ninja que Naruto inmediatamente tomo al recocerla como la de su hijo. Era fácil porque era la misma banda que el usaba cuando era genin y se la había cedido a Ash.

Al ver a su marido apretar la banda con fuerza, la entereza de Sakura no pudo más y se abalanzó a los brazos de Naruto llorando preocupada por el destino de uno de sus hijos. Las gemelas la imitaron y se aferraron a las piernas de su padre.

-Espero que este bien- sollozo Sakura. Entonces Naruto la aparto y la miro a los ojos. Verde chocando con azul. Decisión y seguridad contra preocupación y desesperanza.

-Lo hemos criado bien. Es un gran ninja que podrá resolver cualquier situación- dijo Naruto con la sonrisa de confianza marca Uzumaki- Ya verán que lo encontraremos y estará bien.

Las tres mujeres se sintieron algo avergonzadas pero secaron sus lágrimas y se contagiaron del optimismo del Hokage. Las gemelas se miraron entre ellas y después sonrieron igual que su padre y levantaron sus puños al aire.

-Nuestro hermano es el mejor, nadie le ganara- gritaron al dos.

-Así se dice – respondió Naruto- Bien ahora que tenemos su banda podemos pedirle a Kakashi que lo rastree por el olor…

Pero su plan se vio interrumpido por un nuevo grito de las gemelas que hicieron señas para que los adultos vieran hacia la ventana. Ahí en el alfeizar estaba nuestra adoraba ratita amarilla que salto a los brazos de Naruto.

-Los que hayan hecho esto lo pagaran caro- pensó Naruto cerrando sus ojos azules para volver a abrirlos de color rojo.


Mientras que en el claro donde Ash estaba secuestrado el plan de nuestro ninja estaba a punto de ejecutarse. Sus captores se habían juntado enfrente de una fogata para comenzar a cocinar su comida del día. Por lo que estaban distraídos y susceptibles a un ataque sorpresa por parte de algún enemigo.

Tampoco que le hubieran prestado mucha atención.

Cuando la comida estuvo lista y ellos terminaron de devorarla se acordaron de su rehén y le llevaron su ración. El ninja de la roca fue el que le llevo el plato y se lo tendió a bastante lejos de el chico si tenemos en cuenta sus manos atadas. Ash lo fulmino con su mirada ante la patente burla y el ninja solo lo miro con un gran desprecio.

-Mejor come que no queremos que nuestra ganilla pierda sus plumas-le dijo con ese brillo burlón en los ojos- Aunque no sé como un mequetrefe como tu podría ingeniárselas para comer.

-Solo espera que este libre y te prometo conseguir una cama para acostar tu trasero pateado- le respondió Ash que no se dejo intimidar por la maldad del hombre. Era ante todo el hijo del Hokage.

-Me gustaría ver como lo haces enano.

-Oh ya lo veras- dijo con la arrogante sonrisa de su familia.

Lo siguiente que paso fue todo muy rápido. Ash salto de su posición, libre de manos y le dedico una patada a su enemigo seguido de un puñetazo que lo mando volar hacia donde estaban sus compañeros que lo miraban estupefactos. Antes siquiera que reaccionen, una criatura extraña a sus ojos salió detrás del chico y los miro con furia.

-Ahora Pichu- ordeno el chico apuntando a sus agresores- ¡Chidori contra ellos ahora!

Entonces Pichu cargo sus mejillas que comenzaron a brillar y a despedir chispas. De la sorpresa no pudieron esquivar una descarga eléctrica que se dirigió hacia ellos y los electrocuto sin piedad. Los renegados cayeron algo debilitados y humillados ante el chico que los miraba con arrogancia.

-¿Con eso les basta?-pregunto soberbiamente y al ver que los ninjas se levantaban lanzo un suspiro de alegría- Me alegra ver que no.

-Ya verás mocoso –dijo el de la roca mas enojado que los demás- Aprenderás quien es el mejor.

-Pensábamos entregarte en una pieza pero no creo que a tu padre le moleste que llegues en partes-apoyo el del viento poniéndose a la par que su compañero.

-Como quieran- respondió Ash sacando un kunai y poniéndose en pose de pelea al igual que Pichu a su lado- Escoge el que quieras amigo.

-Pichu- respondió la rata muy animada.

-Entonces vayamos juntos- dijo lanzándose en contra de sus enemigos junto a Pichu. –Ahora Bushin Not Jutsu.

A medida que corría hizo unos sellos con sus manos y un clon apareció al lado suyo. Con sorpresa para los renegados Pichu hizo también aparecer a su lado una réplica suya. De esta manera una pareja de Ash con Pichu se dirigió en contra de uno de los renegados que esperaban listos para el contraataque.

Pero los golpes que se perfilaban no llegaron a conectar porque las replicas desaparecieron enfrente de sus ojos. Sorprendidos comenzaron a mirar a sus alrededores para buscar al chico pero no lo encontraban. Antes de lo que esperaban aparecieron por detrás mandándoles a volar gracias a una nueva patada de Ash y Pichu hizo brillar su cola volviéndola tan bura como el acero.

Los dos ninjas se estrellaron contra el árbol en el que antes estaba Ash. Sin darles tiempo a recuperarse, el chico les lanzo una horda de kunais que se le estrellaron en el cuerpo y en las ropas. No obstante el chico le volvió a ordenar a su amigo.

-Pichu Chidori Nagashi contra los kunais.

Su amigo no lo dudo y volvió a cargar su electricidad solo que estaba vez la descarga fue más fuerte y pareció salir de todo su cuerpo que se dirigió contra los ninjas apresados. Descarga que se vio mejor conducida por el metal de los kunais y que causo más dolor en ellos de modo que quedaron inconscientes.

Ante esto se volvieron contra los ninjas renegados que quedaban. Quienes por cierto los miraban con un odio indescriptible por las molestias que ese simple mocoso les estaba causando. Ash no se vio amedrentado por esas miradas sino que les desafío con su sonrisa altanera que cambio por una mueca de ira al mirar al renegado de su aldea.

-Pichu encárgate del otro- ordeno- Quiero encargarme de aquel que se atrevió a insultar a mis hermanas.

-Así que nos saliste vengador- se burlo el susodicho-Mejor para mí y peor para ti.

-Eso lo veremos.

Los dos se enzarzaron en una pelea de puro taijutsu. Los dos eran buenos pero el renegado aventajaba en experiencia y técnicas a Ash pero este no se quedaba atrás. Como decía su padre que lo único que importaba era la astucia no las técnicas y él era el nuevo número uno en sorprender a la gente.

Por su lado Pichu, también estaba en su pelea que consistía más en esquivar los intentos de apresarlo que otra cosa. Podríamos decir que el pokemon disfrutaba provocar al ninja disparándole pequeñas descargas para incitarlo más que para atacarlo. Pero eso se termino cuando escucho a su amo ordenándole que termine de una nueva vez.

Jutsu Shuriken, seguido de Chidori para acabarlo!

Cumplió con la petición de su amo y ejecuto sus dos ataques. En un momento se movió tan rápido como un Shukiren y después remato con la descarga que dejo inconsciente a su rival. Después se apresuro para ayudar a su amo que estaba en problemas. Realizo otra descarga que paralizo momentáneamente al renegado dándole la oportunidad a Ash de alejarse.

-Maldición- se quejo el chico mirando aun con su sonrisa al rival- No quería hacer esto pero me obligaste a hacerlo.

-Veamos con que nos sale el bebe ahora- se burlo el ninja.

-Vamos Pichu- ordeno tirando una bola de humo al suelo y el humo cubrió por unos instantes el lugar- Espero que salga todo bien, solo tengo una oportunidad.

El ninja espero pacientemente que el humo se disipe, no quería atacar a lo loco y ganarse una descarga nueva. Atento a las siluetas que distinguía entre la neblina y escucho como la vos del chico gritaba con toda claridad.

Kage Bushin Not Jutsu!

Así que el pequeño sabia hacer la técnica por la que era tan famoso su padre. Pero estaba seguro que no importaba cuantas replicas realizara, no le podría ganar a un ninja con tanta experiencia como él. Al despejarse la niebla completamente lo que vio lo dejo casi sin palabras.

Ash estaba al lado de uno de sus clones de sombra al igual que Pichu pero en las manos del muchacho estaba una esfera de chacra que giraba a toda velocidad. El ninja se asusto un poco al ver que un simple genin de once años podía hacer la técnica de dos de los Hokages más famosos de su aldea.

-Prepárate para conocer mi Rasengan- le reto Ash una vez que estuvo lista su técnica y el clon desapareció.

-Primero tendrás que darme.

-No creas que no he pensado en eso- refuto Ash- Pichu y el clon Chidori a sus pies ahora.

El ninja se preparo para recibir una fuerte descarga pero solo sintió un leve choque por parte de los dos Pichus cosa que lo confió un poco. Tal vez las técnicas de esos dos disminuyeran de intensidad una vez que hayan hecho la técnica de los clones de sombra.

-¿Es es lo mejor que tienes?- pregunto con desdén al ver al chico correr hacia él con la esfera en la mano- Ahora veras.

Intento saltar para esquivar la técnica pero no pudo moverse. Con algo de horror comprendió el plan, la maldita rata uso electricidad estática para inmovilizarlo en el suelo y dejarlo susceptible al ataque del chico que cada vez más se acercaba.

-¡Soy Ash Uzumaki hijo del Hokage y nadie insulta a mi familia!-grito cuando estuvo enfrente del ninja-¡Toma esto! Rasengan.

Dicho eso, estampo el jutsu en el estomago de su enemigo que recibió toda la fuerza de su ataque, quedando gravemente herido en el suelo y apenas consiente. Como golpe de gracia recibió una embestida gratuita de Pichu que lo termino de noquear.

Al ver a su rival derrotado, Ash cayó sentado agotado por haber realizado dos técnicas difíciles seguidas. Nada mal teniendo en cuenta que era la primera vez que las realiza, conocía la teoría del rasengan porque su papa se lo había enseñado y siempre veía que hacia la multiplicación de sombras para escapar de muchas situaciones (casi todas relacionadas con su madre)

Estaba recuperando fuerzas cuando sintió que los otros ninjas habían recuperado el conocimiento y se disponían a atacarlo en venganza. Sonrió una vez más a pesar que ya no le quedaba fuerzas porque había conseguido que esos malditos lo mirasen como una amenaza en vez de un simple niño.

-Esta vez no quedara nada de ti- amenazaron los renegados.

Cuando estaban listos para atacar cuando de la nada un kunai se clavo en el espacio que los separaba del muchacho y dos figuras hacían acto de presencia seguidas de una pequeña que desapareció al ver cumplido su objetivo.

-¡Atrévanse a tocar a mi hijo de nuevo y desearan una muerte rápida!- dijo Naruto con una voz fría y sus ojos rojos que confirmaban su amenaza. La otra figura se acerco a su hijo preocupada y procedió a examinarlo.

-No te preocupes hijo- dijo Sakura tomándolo en brazos y muy feliz de verlo a salvo- Ya estamos aquí.

-Me alegro de verlos- dijo para caer dormido por el cansancio y sentirse seguro en sus brazos.


Esa noche pasado el peligro y con los seis miembros de esa familia festejando el desempeño del pequeño Ash, todo recuerdo amargo fue borrado y solo la felicidad y el orgullo quedo en el hogar Uzumaki.


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Bueno si están leyendo esto quiero creer que les gusto lo que leyeron. Espero que la historia este cumpliendo sus expectativas hasta ahora.

Comentemos el cap. ahora. Bien Ash ya es todo un ninja y hasta ya está en un equipo y todo, espero que se hayan dado cuenta que puse un hijo de cada uno de los equipos de los nueve novatos y hasta podemos ver que la tradición Hyuga de querer a un Uzumaki se mantiene.

Vimos al pequeño Ash poder hacer algunas de las técnicas más famosas de su padre. Espero que el hecho de que haya hecho dos de las técnicas más famosas de Naruto a tan corta edad no les parezca exagerado pero el chico ha sido entrenado desde pequeño y además solo ha hecho un Kage bushin y no pudo repetir el rasengan. Con respecto a ese entrenamiento, lo iré detallando mas conforme pasa la historia. Al igual que la vida de bebe de Ash.

Otro punto que espero que les haya gustado, porque no estaba muy segura era el hecho de nombrar los ataques de Pichu como justus pero como no había nadie que sepa como se llaman realmente me pareció lógico que se llamen así.Si los ataques no les gustan como jutsus, díganmelo y lo cambiare cuando vuelva a su mundo.

Para que entiendan cuales eran los ataques acá se los pongo:

Chidori = Impactrueno.

Chidori = Trueno.

Bushin Not Jutsu = Doble Equipo

Kage Bushin Not Jutsu= Sustituto

Jutsu Shuriken = Ataque Rápido

Como última cosa, pido dos favores. Uno: ¿Podrían decirme los capítulos en los que Ash se viste como mujer para poder diseñar su apariencia para el Jutsu Sexy?

Dos: En el siguiente capítulo veremos cómo ven las cosas que ocurren el mundo de Ash por lo que veremos la infancia de sus futuros amigos (si quieren alguno en especial solo díganmelo) y por lo tanto de May pero tengo tres ideas para ella y no se por cual decidirme así que se los dejo a ustedes. Pueden elegir entre tres complejos

Complejo Sakura: chica insegura, algo creída que entrena duro para poder impresionar al chico que le gusta y NO considerara a Ash un estorbo más bien como alguien que le enseñara el camino.

Complejo Gaara: chica callada y tímida, traumada por un duro pasado que ve a los pokemones su forma de consuelo. En este caso Ash usara el famoso don de su padre para hacer amigos donde sea, solo que se harán algo más.

Complejo May: la misma chica que todos conocemos que vera a Ash como siempre lo hace solo que por motivos más adelante explicados no creo que lo vea como un maestro pero quien sabe, puede enseñarle otras cosas Jajaja.

Espero sus comentarios críticas y opciones con respecto a esta historia.