Hola a todos ¿Cómo están? Espero que también como yo o que al menos les haya pasado algo bueno como a mí. Mis buenas noticias son que metí una materia más en la facultad, ya tengo metida en total diez y estoy a 30 de recibirme, es decir tres años y eso me emociona mucho.

Por eso y para celebrar traje este capítulo que lo escribí de un tirón una vez que me dieron la buena nueva. Como estaba muy contenta cuando lo escribe tal vez los hechos narrados que deberían ser tristes me hayan salido flojos pero creo que están bien. Hoy leerán lo que pasa en el mundo de Ash mientras el pequeño esta con su familia feliz, que traman los malos y los pokemones legendarios cada por su cuenta. Qué pasa con May y el otro futuro compañero de nuestro querido entrenador/ninja.

Espero que sea de su agrado y me sigan dejando sus opiniones.

Crossover: Naruto/Pokemon.

Pareja: Naruto x Sakura y Ash x May

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen, solo soy una loca que se atrevió a juntarlos.


Capitulo 3 "Mientras en nuestro mundo"

Los años pasaban a la par que Ash iba creciendo y se convertía en un ninja de alto rango como una vez su padre lo había prometido. Crecía acompañado de sus amigos y maestros pero en especial de sus padres y hermanas que lo veían como el orgullo de su familia.

Pero mientras el pequeño Ash y Pichu crecían en un mundo ajeno, su propio mundo seguía su curso y este no los había olvidado. Ese mundo estaba en calma y en paz, pero lo que no sabían era que era una calma que precedía a la tormenta porque sobre las fuerzas que Latías había advertido se habían puesto en movimiento.

Sin embargo ese mundo se encontraba ajeno e inocente con respecto a eso por lo que las personas seguían su vida normal. Cada día eran más los entrenadores, criadores y coordinadores que nacían con el objetivo de ser los mejores en sus rubros y recorrer el mundo junto a sus amados pokemones. Peleando junto a ellos, criándolos y forjando lazos de amistad y cariño que muy pronto se pondrían a prueba.

Podíamos decir que los pokemones eran los únicos que podían sentir en el aire los hechos que se avecinaban pero por órdenes de los guardianes de su zona no le avisaban a sus entrenadores. Así estos permanecían en una tierna ignorancia que los protegerían mejor, al menos por el momento.

Los guardianes eran los pokemones legendarios que se organizaban para defender cada uno una región de su amado mundo. Para esto, los más fuertes dentro de este grupo fueron elegidos con esa explicita misión y se habían formado los famosos tríos que a veces se vislumbraban por la zona y que de vez en cuando algún entrenador con suerte podía ver.

Pero dejando eso para más tarde nos enfocaremos un momento en un dúo de personas que iban caminando por un bosque rumbo a una reunión muy importante y en donde tenían que dar cuentas ya que a ellas se les había encargado una misión muy importante, posiblemente igual o más importante que la que cuidar las distintas regiones.

Ellos eran los guardianes del elegido.

Eran un hombre y una mujer. Ambos castaños solo que de diferente color de ojos y de distinto peinado. El chico era ligeramente más alto que su compañera y hermana y su rostro no contaba con los dulces rasgos de esta sino más bien con un semblante más frio y serio que se reflejaba en sus ojos negros. Aunque una sonrisa torcida hacia que sus facciones se vieran menos toscas.

Contrarios a los verdes de ellas, que reflejaban simpatía y dulzura pero que en este momento también reflejaban preocupación. Ambos estaban vestidos con ropa normal deportiva, perfecta para el camino en el que estaban. Hasta ahora estaban en silencio cómodo pero algo pero la joven decidió romperlo

-Latíos ¿Crees que Ash estará bien?- pregunto la joven a su hermano que la miro serio por un momento para después tranquilizarla con una sonrisa. Se acerco un poco y la abrazo.

-Seguro-dijo acariciando la cabellera de su hermana menor- Los jóvenes con los que lo dejamos eran buenas personas y lo trataran bien.

-Espero que tengas razón- respondió con un suspiro lleno de tensión.

-Los papeles se invierten-contesto con una sonrisa y ante la mirada incrédula de su hermana decidió explicarse- Yo soy el optimista ahora y tú la fatalista que se preocupa por cualquier cosa

Eso hizo reír mucho a Latías y comprendió que su hermano tenía razón pero es que no podía evitar preocuparse por ese bebe que le toco rescatar y que amo las pocas horas que estuvo con ella. Aun tenía en su memoria, los hechos que los llevaron a rescatar al inocente infante que lloraba en medio de un pueblo destruido.

Flash Back

Unos soldados estaban distribuidos por el pueblo en llamas. Casi nadie que no tuviera el uniforme de los soldados estaba vivo. Era un espectáculo terrible, que era observado con impotencia por dos personas que estaban aguantando las ganas de acabar con todos esos seres malvados.

Pero las órdenes eran claras y ellos debían cumplir con su misión. Así que con sigilo se fueron acercándose a una casa en particular en parecía por el momento a salvo de los ataques. Se pusieron contra la pared y buscaron con sus oídos un sonido en particular. Por desgracia lo encontraron pero no en las circunstancias que ellos habían planeado.

Tal parecía que la casa no estaba tan salvo como lo parecía desde lejos porque la puerta se abrió con brusquedad y dos soldados salieron empujando a una mujer pelirroja que cargaba un bulto. Ese bulto producía el sonido que ellos tantos habían buscado. Era el llanto de un bebe.

-Levanta estúpida y damos todas tus pokebolas- le ordeno uno de los hombres a la mujer tirada antes de darle una patada que le saco el aire. A mujer tuvo el buen recaudo de alejar a su bebe para evitar que saliera lastimado.

-Ya les dije que no tenemos ningún pokemon-le respondió intentando recuperar el aire y meciendo a su bebe para que dejara de llorar. Internamente rezaba para que todo esto tuviera un buen desenlace.

-Mírame perra-le ordeno el otro soldado tomándola del cuello de la ropa y casi haciendo que ella soltara a su hijo- ¿Me vas a decir que no guardas ningún pokemon que te ayude?

-No, ya se los dije-suplico con lagrimas en los ojos- Déjennos ir, no tenemos nada que les interese.

-En eso estas equivoca-le dijo pasando una mirada por el cuerpo-Pero por desgracia nuestras ordenes son que no halla sobrevivientes.

-No por favor-volvió a suplicar, no pensando en ella sino en su bebe que aun era muy pequeño y tenía toda su vida por delante.-Tengan piedad, se los ruego.

-La piedad es para los débiles- le dijo el otro y apunto su arma hacia ella con una mueca maliciosa.

La pobre mujer cayo con un ruido seco, la vida se le escapo aun antes de hacer contacto con el suelo. El bebe quedo tendido al lado del que ahora era el cadáver de su madre. Tal vez sentía que había perdido algo muy importante porque sus llantos fueron aun mayores que antes. Eso provoco el regocijo de uno que amaba ver el sufrimiento ajeno y el fastidio del otro.

-¿Qué hacemos con el mocoso?-pregunto muy frustrado.

-Esa es una pregunta estúpida- respondió el otro lamiéndose los labios como si estuviera anticipando el placer de matar a un alma inocente. Levanto una vez más su arma y esta vez apunto a la inocente criatura que lloraba en el piso.

Pero la bala impacto en el brazo del joven que había estado escondido hasta ahora junto con su hermana. Habían intentado salvar a la mama también pero llegaron muy tarde. La joven tomo al bebe y lo resguardo en su pecho pero aun así no dejo llorar.

-Latías, toma al bebe y huye- le ordeno el joven muy serio-Te seguiré en unos minutos.

-Estúpido insolente, te enseñare a no meterte en asuntos privados- amenazo el hombre, dejando su arma en el suelo y tronándose los dedos, estaba dispuesto a masacrar al joven confiado por su delgada contextura.

-Te reto a que lo intentes- replico haciendo brillar sus ojos y revelando su condición de legendario. Una vez que estuvo seguro de que su hermana estaba a salvo con el bebe, la pelea dio comienzo.

Fin del Flash Back

Después de la lucha que tuvieron y que causaron las heridas de su hermano tuvieron que abandonar rápidamente este mundo gracias al portal creado por los legendarios y depositar la esperanza de su mundo en unos jóvenes que apenas y si creían su historia. Pero después de ver la mirada del rubio y esa sonrisa cargada de una aceptación casi infantil supo que ellos eran los indicados.

Solo esperaba que en estos momentos el bebe estuviera creciendo rodeado de amor y lejos del destino que le aguardaba y los enemigos que aun no sabía que tenía pero que no tardarían en aparecer. Su esperanza estaba puesta que en los malos no conocieran la profecía o al menos no la aceptaran hasta que no fuera muy tarde.

-Llegamos hermana-anuncio Latíos cuando los dos se detuvieron enfrente de una cueva. Esta no parecía ser diferente de las miles de cuevas que abundaban en el bosque pero por alguna razón para ellos era especial. Después de cerciorarse que nadie los veían los dos aparentes humanos se adentraron en ella.

-Llego el momento de presentar informe- murmuro Latíos divertido.

-¿Desde cuándo tan emocionado?-pregunto extrañado por la rara actitud de su hermano.

-Es que todo esto es tan increíble que no deja de ser divertido- explico Latíos- Acabamos de entrar y salir de un mundo distinto al nuestro con solo atravesar una puerta, conocimos a dos humanos con habilidades parecidas a las nuestras que viven en un mundo casi sin ciudades y bastante más primitivo que este. Todo eso me divierte.

-Espero que hayamos tomado la decisión correcta- al ver el rostro de su hermano se apresuro a agregar- No lo digo por la familia que escogimos sino por el mundo. Como lo has dicho, tienen habilidades y costumbres distintas a las nuestras ¿Crees que lo que le enseñen le servirá?

-En ese mundo puede aprender a lanzar rayos como Zapdos y fuego como Moltres- dijo su hermano imaginando la cara de los futuros rivales de Ash- Además conociendo a los demás, no creo que solo lo tiren a nuestro mundo con solo esos conocimientos.

-Veremos- respondió Latías con un suspiro. De pronto se detuvieron al llegar al final de la cueva pero en vez de hacer un alto para sentarse o dar la vuelta, los pusieron su mirada en un punto de la pared y avanzaron hacia ahí con soltura.

Ahí atravesaron la pared.

El paisaje que se mostro ante ellos era un jardín de gran hermosura. Había arboles en rededor y flores y mas flores estaban en cada lugar donde los ojos se posaran. También había un rio que corría por esas tierras que culminaba en una tranquila cascada que era uno de los pocos ruidos que se escuchaban en esa zona.

La poca sorpresa que reflejaban los rostros humanos hacía pensar que no era la primera vez que estaban ahí. Buscaron con su mirada hasta que en el medio del jardín encontraron unas escaleras que culminaban en una gran glorieta. En ese lugar se podían ver unos bancos de piedra. Claramente era un lugar de reunión, por lo que nuestros amigos avanzaron con tranquilidad hacia ese lugar.

Al llegar a las escaleras, sus ojos brillaron un momento y sus sucias ropas de campo cambiaron a un atuendo un poco más formal. Latías se vistió con un sencillo vestido de tirantes blancos y un cinturón rojo mientras que Latíos cambio a una camisa y pantalones azules con detalles blancos.

Avanzaron hasta llegar a la entrada de la glorieta y se metieron en el centro de ella. Llegaron hasta donde estaban los bancos de piedra y una mesa también de piedra. Vieron que los bancos estaban agrupados de a tres y que cada banco tenía una gema en su respaldo. Todos estaban formando en círculo. Como si fuera la mesa del rey Arturo.

Ellos se arrodillaron ante uno de los tantos bancos que estaban frente a ellos y fue cuando las gemas comenzaron a brillar. Por un momento el jardín se ilumino de distintos colores producto de tan curiosa iluminación. En eso los jóvenes arrodillados exclamaron con voz clara.

-Los guardianes Latíos y Latías han venido a informar que la misión que nos encargaron a resultado con éxito- dijeron al mismo tiempo.

En ese momento de los cuatros puntos cardinales de cada sector del jardín comenzaron a surgir diversas formas que llegaban de aparecían de diversas maneras. A simple vista eran pokemones al igual que ellos pero cuando llegaban a la escalera por la que debían subir sus figuras cambiaban a humanos de distintos géneros y edades.

Ellos eran los guardianes de cada región y estaban por entrar en consejo.

Del norte y representantes de Kanto llegaron tres grandes aves, una con alas de fuego, otra amarrilla con plumas negras y una azul con blanco. Al llegar a su escalera se transformaron en tres hermosas jóvenes una pelirroja con un vestido amarillo, una rubia con vestido negro y una de pelo azul con un vestido blanco.

Moltres, Zapdos y Articuno.

Del sur y representantes de Sinnoh aparecieron tres ratones flotando con cara de distintos colores. Uno con cara seria y cara rosada, otro un poco mas risueño con cara azul y uno que parecía dormido con cara amarilla. Cuando estuvieron enfrente de la escalera, cambiaron a unos niños con túnicas blancas y los cuellos del mismo color que sus rostros al igual que su cabello.

Mesprit, Azelf y Uxie.

Por el oeste y en representación de Jotho aparecieron los tres perros legendarios, uno azul con manchas blancas, uno marrón con una parte del pecho blanco y rojo y uno amarrillo con manchas negras. Ellos se convirtieron en unos adolecentes vestidos de pantalón y camisa con los mismos colores y detalles que sus pelajes

Suicune, Entei y Raiku.

Por último del este y de Hoenn aparecieron tres figuras, las más grandes hasta ahora. Lo curioso fue que llegaron de distintos lugares. Un dragón verde del cielo, un dragón rojo de la tierra y un pez enorme del rio. Ellos se convirtieron en unos hombres de más edad que la mayoría pero no por eso parecían viejos, sus ropas eran también túnicas pero con sus colores característicos.

Rayquaza, Groudon y Kyogre.

Una vez que todos llegaron, se sentaron en los bancos y dieron orden a los jóvenes que se levantaran. Ellos eran guardianes de una cuidad pero recientemente habían sido removidos para comenzar a proteger otra cosa igual de valiosa.

-Me alegra ver que cumplieron con su misión- dijo la pelirroja que era Moltres- Nos alivia el corazón saber que el elegido está a salvo.

- Lamentamos haber tenido que usar el portal- se disculpo Latíos- Pero como ustedes dijeron, al final era la única opción.

-Lo entendemos- le respondió Mesprit con su voz de infante para después suspirar- Ese portal fue creado como última opción para poder garantizar la seguridad del elegido.

-¿Cómo fue que llegaron a tales consecuencias?- pregunto Suicune sin intenciones de reprender, solo por curiosidad.

-Los humanos que atacaron el pueblo eran increíblemente despiadados- relato Latías- No sabemos qué intenciones tenían con atacarlos pero fue una completa masacre. Por lo que mi hermano y yo decidimos llevar a Ash a otro de los mundos para que pudiera defenderse ya que aquí no tendría muchas oportunidades para hacerlo.

-¿Por qué eligieron ese mundo?- siguió preguntando Suicune- ¿Están seguros de los humanos a los que les confiaron la seguridad del elegido?

-Cuando atravesamos el portal, todas las puertas de los diversos mundos aparecieron. En ellas se reflejaba como eran los seres que habitan ahí. Nos llamo la atención la forma de lucha y las habilidades de los humanos que habitaban ese lugar. Además esos humanos parecen ser dignos de confianza.

-¿Cuáles son sus nombres?-pregunto Entei interesado.

-Se llaman Naruto y Sakura Uzumaki- le respondió Latíos- Quiero a hacer constar que el humano ocupa un lugar importante en ese mundo. Creo que le dicen Hokage o algo así.

-¿Creen que lo cuidaran y trataran bien?

-No me preocuparía de ellos-dijo Latías con una sonrisa- Apenas vieron a Ash, se enamoraron de él. El hombre prometió cuidarlo y quererlo como si fuera su verdadero hijo. Estoy segura que son buenas personas.

-¿No pondrán reparos cuando lo vayan a buscar dentro de unos años?- inquirió seriamente Rayquaza.

-La mujer tuvo unas dudas pero estoy segura que venían de su corazón de madre. Pero prometimos que una vez que todo se terminara, Ash seria libre de elegir en qué mundo vivirá. Perdón si cometí un error.

-Creo que obraste acertadamente-respondió Zapdos interviniendo en la discusión-Después de todo es justo para el elegido querer volver al mundo en donde fue criado y estará los que el consideren su familia.

-¿Ocurre algo hermano?- pregunto Rayquaza al ver a Groudon tan serio.

-Me pregunto porque justamente ellos atacaron el pueblo donde vivía el elegido- dijo sus dudas el chico- Me preocupa que ellos sepan sobre la profecía.

-Yo no me preocuparía por eso- comento Latíos- Parecía que las intenciones de los soldados eran llevarse los pokemones de ese lugar. Todos saben que en ese lugar de Kanto, nacen y se crían los más fuertes.

-Aun no entiendo porque tuvieron que matar a los humanos de esa zona- exclamo Azelf con varias lágrimas en sus ojos- Su líder debe ser un humano cruel.

-Mucho por lo que se puede apreciar pero es muy listo y discreto tanto que los humanos aun no sospechan la amenaza en la que están por caer- suspiro Entei- Me alegra saber que el elegido esta salvo de su poder por ahora.

-Muy bien- continuo ahora Suicune- Cuando sea el momento, ustedes dos irán de nuevo a ese mundo y traerán a Ash y se quedara con ustedes un año antes de emprender su viaje como un entrenador. Así podrán educarlo en las reglas de nuestro mundo.

-¿Qué te dije hermana?- dijo por lo bajo Latíos a su hermana para después decir en voz alta- Cuenten con nosotros.

-Nosotros nos encargaremos de que Ash pueda comenzar su viaje con toda normalidad-aseguro Latías.

-¿Cuándo llegue deberemos decirle de la profecía?- pregunto Latíos.

-No-ordeno Moltres- Lugia será el encargado de contarle todo cuando este venga a las islas naranja por el primer amuleto. Hasta entonces solo debe saber que tiene una misión importante.

-Esa será su primera prueba como elegido-dijo Zapdos- Deberá despertar a Lugia.

-Pasando a otros asuntos ¿El portal está debidamente protegido?- inquirió Rayquaza a sus hermanos guardianes, tocando un tema que hasta ahora pasaba desapercibo pero una voz hasta ahora desconocida le respondió.

-No te preocupes- dijo un joven pelirrojo con ropas negras que aprecio en medio de un arco iris y se sentó en el único banco desocupado- Mew y Mewtwo lo protegen al igual que los cuerpos de Cresselia y Darkai.

-Tú y tus entradas llamativas Ho-Oh- se quejo el hombre de pelo verde- ¿Estás seguro que con ellos dos serán suficientes?

-Si lo dices por la actitud juguetona de Mew- dijo con suspicacia el líder de los cuatro tríos- Créeme que en esto tanto él como Mewtwo se toman su trabajo en serio, sabes bien que dejando de lado esa actitud son uno de los dúos más fuertes que tenemos.

-Al menos sabemos que los cuerpos de nuestros hermanos están protegidos al igual que el portal- dijo Kyogre- Es de fundamental importancia que el enemigo no se entere de la existencia del portal. Sino su sed de poder se extendería hasta los otros mundos y llegaría hasta el elegido.

-El no tiene los medios para enterarse- replico Articuno- Solo los miembros de consejo de legendarios conoce su existencia, al igual que la existencia de la profecía.

-Pero si conocen la existencia de los 7 amuletos podrían conocer cualquier cosa- inquirió Raiku para apoyar a su hermano- Al menos sabemos que Cresselia y Darkai podrán dormir en paz por siempre.

-Me pregunto de donde consiguió esa información- dijo a nadie en particular Kyogre- Todos los relatos humanos no los mencionan y los únicos registros humanos están escondidos en los aposentos de Cresselia y Darkai y desde que aceptaron su misión, es imposible acceder ahí.

-Aun me cuesta creer que ellos eligieron sumergirse en el sueño eterno- dijo tristemente Uxie- Los extraño mucho, lamento que hayan tenido que hacer ese duro trabajo.

-Todos lo hacemos- dijo con compasión Ho-Oh- Pero sabes que ellos son los únicos que podían acceder al mundo de los sueños. Al mantener el camino de los sueños abiertos, la senda que conduce a los demás mundos está abierta.

-Ahora lo que debemos hacer es mantener sus cuerpos intactos al igual que el portal y los amuletos- dijo seriamente Suicune- ¿Todos tienen los suyos debidamente protegidos?

Al ver que todos asintieron continúo.

-Entonces cuando el elegido vuelva lo enviaremos en la búsqueda de ellos para que pueda cumplir con su destino.-concluyo el joven.


(En un lugar desconocido)

Alejada del lugar donde se estaba produciendo el encuentro del consejo de legendarios que en ese momento estaba planeando como enfrentar la situación que se desencadenaría en unos años, otra reunión de la misma índole pero con otras intenciones estaba siendo llevada a cabo.

Al igual que los legendarios, también estaban en alrededor de una mesa pero esta tenía una cabecera donde el líder se sentaba. Eran diez figuras en total pero era imposible distinguir sexo o edad porque todos estaban cubiertos con capuchas que cubrían sus rostros.

Todas las personas en ese lugar discutían los hechos recientes y sus próximos planes tanto entre ellos como con su líder. Ellos se dirigían con cautela y mucho respeto para no hacerlo enojar. Si bien era de un carácter tranquilo y serio, la menor provocación podía encender la llama y ninguno de los presentes deseaba pasar por las salas de torturas.

-El trabajo de esta noche fue bastante fácil- dijo una de las siluetas con una voz que dejaba distinguir su género.

-Estoy de acuerdo- apoyo la que estaba que estaba al lado- Los habitantes eran bastante ineptos en lo que se refieren a peleas. Es una lástima que tuvieran pokemones tan fuertes a su disposición.

-Al menos solucionamos ese pequeño detalle-tercio con malicia una tercera voz- Los más fuertes deben estar con los más fuertes y los débiles solo deben caer.

-¿Ocurrió algo inusual durante el ataque?- inquirió esta vez el líder, levantando sus ojos de los papeles donde estaban detallados los hechos.- ¿Pudieron confirmar que ese era el lugar donde estaban las ruinas del templo del pokemon arcoíris?

-Si, gran líder pero por desgracia todo rastro de las ruinas fue trasladado a los museos- informo la primera voz- Sera un poco más complicado localizar el primer amuleto pero nada que no se pueda lograr.

-Es cuestión de investigar e irrumpir que cada museo de la zona- tercio una voz.

-Eso espero, esos objetos son indispensables para cumplir con nuestro plan y nuestro objetivo-dijo el líder.

-¿Cuál es ese líder?- pregunto una nueva voz, era la del miembro más reciente del grupo y aun no tenía los objetivos muy en claro.

-Venganza- respondió el líder- Pura y simple venganza.

-Por lo de algún hecho fuera de lo normal, hubo algo- siguió contando la voz que hablo primera- Dos legendarios aparecieron de la nada y comenzaron a luchar contra nosotros. Es curioso porque no era ninguno de los tríos de las regiones sino los guardianes de Altomare.

-¿Me pregunto qué harán en un lugar tan alejado de sus tierras?-pregunto el miembro reciente- Ellos son uno de los dúos más débiles dentro de los legendarios. Enfrentarnos era casi una misión suicida.

-¿No es obvio?-pregunto el líder-Está claro que los malditos saben que lo que buscamos, posiblemente el objeto estaba ahí y ellos se lo llevaron.

-Eso complica más el asunto-dijo una nueva voz dando su opinión.

-Al contrario lo simplifica-siguió el líder-Ahora ellos vendrán más fáciles a nosotros por lo que su captura será algo mucho más simple.

-¿Capturar a los legendarios?-pregunto alguien con gran incredulidad- Eso es imposible.

-No no es imposible-dijo la voz maliciosa-Solo debemos entrenar y ser más fuertes. Para ganar a los demonios solo debemos ganar un poder mayor que ellos, es simple.

-Es cierto- afirmo el líder levantándose y mirando por una ventana quedando a espaldas de sus subordinados- Los fuertes son los que debemos dominar para instaurar la paz. Solo la revolución trae la calma y la historia se escribe con la sangre de los perdedores.

Los demás solo pudieron darle la razón.


(Hoenn, hospital de Petalburgo)

Un hombre ansioso entraba a la habitación de su esposa. Hoy era el día del nacimiento de su primer hijo, el que tanto había deseado. Estaba ansioso de poder compartir sus conocimientos sobre las batallas pokemon y algún día cederle el puesto de líder de gimnasio.

Porque la persona que abría la puerta con una fuerza excesiva productos de sus nervios no era otro que Norman Balance, el reconocido líder de gimnasio de esa ciudad y como varios rumores decían, el próximo miembro de la elite de Hoenn.

El hombre por fin termino de entrar a la habitación donde su esposa estaba descansando con el tan ansiado y esperado bulto. Este estaba cubierto con una manta del tono neutral blanco por lo que no se podía develar al menos por ese lado el sexo de su bebe. Era cierto que podían haber sabido el sexo del bebe antes pero su esposa había insistido que sea una sorpresa y el no se pudo negar.

Pero en su corazón estaba seguro que los dioses lo recompensarían con su tan deseado hijo.

Se acerco con una amplia sonrisa que fue correspondida por su esposa que abandono por unos minutos su labor de hacerle caricias al bebe para alargar su mano hacia su marido y poder compartir la dicha de haberse iniciado en el fantástico mundo de la paternidad juntos como tanto habían anhelado.

-¿Cómo estás?- le pregunto dulcemente Norman a Caroline, mientras acariciaba con su pulgar la mano que ella le había ofrecido.

-Como si fuera querido pasar una sandia por un agujero del tamaño de un limón- respondió con una sonrisa que fue correspondida por su marido- Estoy bien no te preocupes.

-¿Cómo está el pequeño Max?- inquirió ahora cambiando el objetivo de sus ojos hacia el bulto que sostenía Caroline.

-Este… bueno…-tartamudeo un poco Caroline sabedora de dar malas noticias, aunque tampoco eran tan malas- Lamento decirte que no es Max, es May.

-¿QUE?-grito y alejándose de ahí como si quemara, por alguna extraña razón su cerebro no quería aceptar la información recibida.

-Amor, tenemos una saludable bebita-dijo extendiendo el bulto para que su marido lo contemplara. Tal vez si la viera se olvidaría de su comportamiento tan infantil y la amara tanto como lo hacia ella.

Norman se acerco hasta donde estaba el bulto y pudo ver a una pequeña bebe durmiendo, los pocos mechones que asomaban en su cabeza eran de color castaño y su piel blanca aun estaba un poco sonrosada por el parto. En ese momento el bebe decidió abrir los ojos mostrando un color azul y estiro un dedo hacia su padre con una sonrisa desdentada.

Pero en vez de reaccionar como cualquier padre y agarrar y apretar esa cosita como si fuera lo más importante del mundo, el solo se dio media vuelta y abandono lo habitación de un portazo, dejando a su esposa muy desilusionada y a la bebe llorando por el estruendo del golpe.

El no estaba dispuesto a criar a una debilucha, no importaba que fuera de su propia sangre.

-No te preocupes mi niña-dijo Caroline meciendo a su bebe para intentar calmarla- Aunque tu padre no te quiera, yo siempre estaré ahí para cuidarte y protegerte.

La bebe se calmo y sonrió feliz ante la promesa de madre. ///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

(Hoenn, ciudad de Petalburgo varios años después)

-¡LEVANTATE!-ordeno una voz furiosa dirigida a una figura en el piso-¡MI HIJA NO PUEDE SER UNA DEBILUCHA!

La figura que resulto ser una niña de unos 11 años se levanto con dificultad del suelo, dejando ver sus ropas algo ropas y su semblante cansado. Pero no pudo hacerlo, sus piernas temblaron irremediablemente y cayó de nuevo al piso respirando agitadamente buscando que algo de aire entraran a sus pulmones.

-Perdón papa pero ya no puedo mas-respondió la chica sabiendo de antemano lo mucho que eso enfadaría a su padre. Inconscientemente cerró sus ojos y preparo sus oídos para el grito que estaba próximo.

-¡ERES UNA INUTIL! ¡COMO PIENSAS HACERTE CARGO DEL GIMNASIO SI NO RESISTES NI UN POCO DE ENTRENAMIENTO FISICO!

-Te he dicho mil veces que a mí no me interesan los pokemones, no me gustan así que no tengo intenciones de hacerme cargo de ese gimnasio.

-Son estos los días en los que lamento que Max y tu madre hay muerto-le dijo con odio su padre y tirando sal en heridas que aun no cerraban- Así no tendría que hacer cargo de una inservible como tú.

-Di lo que quieras pero estoy segura que si mi madre viera como me tratas hace rato te hubiera mandado a la cárcel-replico ella con igual odio y mirando a los ojos a esa persona que se hacía llamar tu padre.

Ante tal desafío, la ira de Norman creció más y se encamino hacia su hija que comenzó a retroceder hasta chocar contra la pared. Al ver a su hija atrapada, le dirigió una bofetada que le dio vuelta la cara y le hizo salir algo de sangre. Levanto a su hija por el pelo y le fulmino con su mirada pero ella le devolvió la mirada decisiva.

-Estás sola- le dijo con puro veneno-Tu hermano y tu madre se han ido así que estas completamente sola. Por lo que me tendrás que obedecer quieras o no. Seras una campeona y líder o si no te hare arrepentirte del día en que naciste.

Dicho esto la tiro de nuevo al piso y salió de la habitación. May se puso de pie de nuevo con dificultad y se encamino con un paso tambaleante hasta su habitación. Llegada ahí se encerró con la puerta con llave para evitar que su padre entrara y tomara represalias contra ella. En eso, busco su botiquín de emergencias y procedió a cursarse sus nuevas heridas.

Esto ya era una rutina y no podía decir que la sorprendiese. Su padre que ya era un hombre algo frio con ella, cambio radicalmente desde la muerte de su madre y hermano hace ya un año. De no darle ninguna atención paso a entrenarla duramente con la excusa que el destino y el honor de su familia estaba en sus hombros.

Una excusa patética a su parecer.

Una vez ya curada se recostó en su cama controlando que su cuerpo no le ardiera demasiado. Se llevo las manos al cuello y de ahí saco un colgante que tenía un dije en forma de corazón. Al abrirse se pudo apreciar la foto de tres personas. Una era ella misma, las otras dos eran su hermano y madre. Lucían verdaderamente felices y May añoraba esa época.

-Seré fuerte por ti madre- le dijo a la foto- Sonreiré y cumpliré tu sueño.

Pero por el momento esa promesa estaba lejos de cumplirse porque sendas gotas caían de sus ojos mojando la foto.


(Región de Kanto, ciudad Verde)

-Esto es aburrido- se quejaba un niño castaño y vestido con ropas moradas tirando unas piedras al lago que estaba en el jardín de su casa- Quisiera no haber tenido que mudarnos.

-Sabes que el pueblo quedo destruido por los pokemones salvajes- le contesto una figura a sus espaldas- No teníamos mas remedio Gary.

-No por eso me tiene que gustar esta ciudad-argumento con terquedad el joven- No hay rivales dignos para pelear y esta ciudad apesta.

-Era el único lugar cerca que teníamos para venir a vivir- le contesto un anciano sentándose a su lado- Además el lugar no es tan malo.

-Si tú lo dices- replico el chico no muy seguro- Pero sigo sin tener rivales dignos de mí.

-Ya aparecerán- le dijo riendo el anciano.

-Si tú lo dices abuelo- volvió a repetir el joven


N/A

Veamos, si están leyendo significa que les gusto o que al menos no les desagrado. En este capítulo vimos un poco que se está gestando en el mundo de Ash mientras el está ausente, un pantallazo de cómo fue rescatado por Latías y su hermano, cosa que se verá ampliada cuando el chico los conozca personalmente. También hice mención de cómo será la vida del chico cuando vuelva a su mundo y más o menos quienes estarán con él.

Con respecto a sus acompañantes, May y Gary serán los principales, pueden que aparezcan más por el camino y con respecto a Brock tengo otros planes. Espero que se hayan dado cuenta que esto ocurre tan pronto como Latíos y Latías vuelven de dejar a Ash y después hay otro salto temporal. Con respecto a May uní las dos ideas más votadas y salió eso, le están haciendo pasar lo peor que puede pasar en Naruto, su existencia fue negada por su propio padre pero aun así quiere ser normal. Gary por el momento es igual. Por el lado de los malos vemos que son sádicos y no les importa nada con tal de llevar sus planes y por el lado pokemon vemos que estos también se están organizando para la próxima guerra. Lo de que Cresselia Darkai Mew y Mewtwo tendrá importancia más adelante.

Como avance para el siguiente capítulo, volveremos con Ash y veremos más de las técnicas que hasta ha cosechado y que se enterara de que debe volver a su propio mundo separándose de lo que más ama en este mundo su familia. ¿Cómo lo tomara él? ¿Sus hermanas lo dejaran ir? ¿Qué le dirán sus padres?

Esto y mas en el siguiente capitulo.

Besos y espero que les haya gustado.