Como se los prometí, traigo la continuación de esta historia, después de mucho tiempo. Es larga así que podrán disfrutarla. Este capitulo es la versión ninja del segundo capitulo de la primera temporada de Pokemon. Los voy reescribiendo usando este Ash y demás personajes. Reescribiré varios de esos capitulos pero no todos.
Aca vemos a un Ash acostumbrandose a una nueva forma de vida, lo que le es facil y lo que mas le cuesta. También salen nuevos personajes y nuevos pokemon. Hay acción y romance.
Espero que sea de su agrado. Desde aqui me disculpo de las faltas ortográficas y gramaticales. Mi beta esta de fiesta y no pudo encargarse de editar este capitulo.
Pareja: Ash y May; Naruto y Sakura. Mencion de otras parejas como Ino y Sai; Neji y Hinata.
Disclaimer: Ni Naruto ni Pokemon me pertecen, solo la idea de mesclarlos y crear este universo.
Capitulo 7: Mi nombre es May
La lluvia caía sobre ellos mojándolos constantemente, ajena a toda consideración por su salud o calor corporal por lo que los bañaba sin piedad alguna. La ropa y pieles de aquellos que estaban parados en ese descampado estaban completamente acuosas y congeladas debido al agua del cielo. Sin duda el frio se estaba instalando en el mismo centro de sus huesos.
Pero a ellos mismos no les podría importan menos.
Su sangre estaba muy distante a sentirse helada ya que estaba hirviendo por la sensación de triunfo de haber conseguido la derrota de su primer rival en esta nueva aventura que estaban comenzando. El ursaring se habían levantado después de la derrota y por temor a una nueva golpiza se alejo lo mas que pudo en el menor tiempo posible. Los ganadores solo lo vieron alejarse para después comenzar a festejar el desenlace con los gritos más fuertes que sus pulmones pudieron liberar.
En esos momentos, lo único que les importaba era poder festejar y sentir que sus vínculos de compañeros/amigos se había estrechado aun más. Pasada la euforia inicial, cuando el frio por fin consiguió hacerse sentir, calándose bajo su epidermis, recordaron que no estaban en las mejores condiciones y que necesitaban comida y refugio además de medicinas y cuidados.
Ash tomo a Pikachu y lo alzo en el aire para darle una revisión superficial. Con su ojo entrenado por las diferentes misiones, pudo detectar algunas heridas triviales y algunas otras que necesitarían algo más de cuidado para que no se infectaran. El mismo tenía muchos raspones sangrantes y varios moretones en distintas partes del cuerpo que le dolían y le escocían. El también necesitaba un poco de atención medica.
Y de pronto se acordó de su otro compañero que necesitaba ayuda…
Charmander. Y tampoco podría olvidarse del Evee herido.
No había pensado en ellos, solo estaba en su mente derrotar al pokemon agresor. No lo hizo intencionadamente, era solo que estaba acostumbrado a que el único compañero no humano que había tenido era Pikachu. Y el siempre había sido su prioridad. Por dentro se sintió como un ser vil y traicionero. ¿Acaso no había escuchado la regla de oro de todo shinobi desde que inicio su entrenamiento?
"Los que dejan de lado a sus compañeros son considerados peores que escoria"
El que siempre se había enorgullecido de seguirlo al pie de la letra, de ser un capitán en el que todos podían confiar sus vidas, le falló a su primer compañero en este mundo a los pocos minutos de conocerlo. Sin mencionar que había dejado de lado a un herido que en teoría debía salvar.
Apresuradamente, intentando compensar su error, busco la pokebola de su amigo de fuego para ver en qué condiciones estaba, mientras que mandaba a Pikachu a ver como estaba el pokemon zorro. Libero a Charmander de su pokebola. Su pequeño amigo de fuego estaba sin heridas pero con un gran cansancio físico, fruto de su extrema labor a la que no estaba acostumbrado el pobre. Ash lo volvió a guardar en su pokebola al tiempo que Pikachu lo alertaba con un potente chillido. El entrenador corrió presuroso a responder la llamada de su amigo. Cuando llego, pudo ver porque del grito desesperado de su amigo. El pequeño evee estaba muy lastimado y débil, apenas se mantenía consciente. Ash se acerco al pequeño para tomarlo en brazos y pudo comprobar en su propia piel lo caliente de su temperatura. Estaba ardiendo en fiebre y la lluvia no era exactamente lo que necesitaba. Desesperado, hizo lo único que se le ocurrió hacer para poder protegerlo.
-Lamento esto, no quiero que pienses que me quiero aprovechar de ti pero no tengo opción- se disculpo Ash ante lo que estaba por hacer pero como dijo no había muchas opciones- ¡Pokebola ve!
Ash lanzo la pokebola con dirección al Evee que se acaba de desmayar por lo que no fe muy difícil capturarlo. Solo demoro unos segundos para que la luz indicara que el pokemon zorro era de él. Sinceramente no esperaba que su primer pokemon fuera atrapado así, aunque se consolaba pensando que era por su bien y una vez que estuviera sano lo dejaría en libertad para que siguiera con su camino. Tomo la pokebola para ponerla junto a la de Charmander, que también necesitaba atención medica para decidir su próximo movimiento.
Lentamente y sin que se diera cuenta, la lluvia dejaba de caer.
-¿Dónde estará el pueblo más cercano?- pregunto al aire y mirando para todos lados, buscando un camino o algo similar. Pikachu lo ayudaba desde su hombro.
-Deberías seguir por ahí- dijo una voz relajada a su espalda- Cuidad Verde esta a unas pocas horas corriendo.
Ash se dio la vuelta en pocos segundos en posición de ataque. Sus reflejos ninjas no se apagaban tan fáciles y en esa situación algo desesperada no podía evitar ser algo paranoico. Vio que la voz pertenecía a un chico pelirrojo que se recostaba por un árbol, mientras señalaba una dirección en el bosque. El ninja-entrenador evaluó con sus ojos meticulosamente a la persona enfrente de él pero no pudo percibir nada que indicara peligro por lo relajo su postura lo suficiente para poder escuchar lo que el extraño tenía que decir.
-¿Qué dijiste?- pregunto amablemente pero con algo de precaución- Disculpa mi agresividad pero me acaban de atacar y mis pokemon están heridos.
-No hay problema, lo vi con mis propios ojos- respondió el desconocido. Viendo la cara que Ash ponía se anticipo a su respuesta- Te estaba por ayudar pero vi que podías manejarlo. Eres un tanto especial.
-Podrías decirse que si- respondió vagamente y algo apenado pero Pikachu le recordó lo urgente de su situación- ¡Es cierto! No quiero ser grosero pero debo irme ¿Por donde decías que es el camino a Cuidad Verde?
-Debes seguir por ese sendero- volvió a indicar el extraño pelirrojo, señalando una senda que apenas se divisaba por entre los arboles- Deberás atravesar el bosque verde para llegar pero es el camino más rápido.
-Gracias, espero volver a verte- le agradeció el entrenador. Antes de salir corriendo, tanto él como Pikachu se concentraron para mandar chakra a sus pies para aumentar su velocidad y salir disparados a conseguir la ayuda que sus compañeros necesitaban.
Estaban tan apurados que no le dedicaron una segunda mirada al desconocido que les había brindado su ayuda. Tal vez si Ash no hubiera estado tan preocupado por su Charmander o Evee se hubiera dado cuenta de una pequeña peculiaridad de su nuevo amigo que en otras circunstancias, hubiera sido muy fácil de detectar.
-Que no te quepa la menor duda- respondió el chico, comenzando a brillar con un resplandor dorado- Seguiré tu destino con atención, elegido. Nuestro mundo depende de ti.
Con esas palabras concluyentes, el pokemon arcoíris alzo su vuelo mostrando en el cielo los colores que traen alegría y esperanza después de una tormenta como esperaba que Ash difundiera lo mismo cuando le toque el turno. Sobrevoló el bosque para ver como el elegido corría y saltaba entre los árboles para poder salvar a sus nuevos amigos y sintió que el mundo estaba en buenas manos.
Mientras que Ash estaba en una carrera contra el tiempo, pero eso no le impidió ver el arcoíris y al extraño pokemon que volaba en el cielo sin detenerse o pensar mucho en el por el momento ya que entre sus manos tenía una misión más importante entre manos, tal vez mas tarde, buscaría en su poquedex información sobre el pero ahora no quería fallarle a sus amigos solo por satisfacer su curiosidad.
-Este mundo está lleno de sorpresas- pensó, mientras continuaba con su carrera- Espero poder verlas todas. A mis padres siempre les gustaron las buenas historias.
El bosque era más denso de los que estaba acostumbrado a travesar, sin mencionar que en ellos los animales estaban acostumbrados a personas saltando entre las ramas y corriendo por la superficie de los ríos. En este lugar, a los pokemon les parecía toda una novedad y salían a ver por lo que Ash tenía que esquivarlos. A pikachu también se le hacía dificultoso por esa misma razón, más porque los pokemon salvajes querían preguntarle qué era lo que sucedía.
-¡Apártense!-gritaba al ver como una multitud de pokemon obstaculizaban su camino.
A pesar de todo, los dos avanzaban lo más que podían para poder llegar a tiempo a la cuidad.
-Esta noche debemos robar en el centro pokemon-dijo una chica de pelo rosa mientras alistaba su equipo. Después de eso, tomo varias pokebolas y las engancho en su cinturón, seguido de un par de cuchillos. Encima de su cabeza, se puso una boina negra que combinaba con sus pantalones.
-Esto será sencillo, todos saben que en los centros pokemon solo hay pokemon débiles y enfermos- respondió un chico de pelo celeste. Al igual que se compañera alistaba sus pokebolas y su equipo de pelea que incluía elementos de lucha cuerpo a cuerpo.
Al estar listos, se acercaron a una mesa donde estaba un plano del centro pokemon que estudiaron cuidadosamente, viendo todas sus salidas, entradas, donde estaban los pokemon que debían robar y hasta un lugar donde encerrar a sus prisioneros.
-Es raro que el jefe haya dicho que no haya victimas, generalmente prefiere acabar con todos los testigos- comento la chica-Es todo un desperdicio mantenerlos con vida.
-Opino lo mismo, no dará para un buen combate pero son las ordenes- replico su compañero- Creo que es porque el jefe decidió no dar a conocer todo nuestro potencial.
-Supongo que tienes razón- suspiro la chica a la par que tecleaba unas cosas en una computadora cercana- Avisare a nuestros superiores que estamos por partir.
- Esperare afuera-fue todo lo que el chico dijo.
El monitor se encendió mostrando a una chica de pelo marrón y ojos negros con el mismo uniforme que estaba usando la pareja. Su rostro de piel blanca no mostraba ningún tipo de emoción cuando vio quien era la que la llamaba ni al iniciar la conversación.
-El equipo alfa comienza con la operación- informo la chica- Confirmación de órdenes.
-El cuartel autoriza su misión-contesto la operadora con una voz casi robótica- Ordenes busca y captura.
-Afirmativo-acepto la chica y apago el monitor- Hoy nuevos pokemon se unirán a nuestro ejército de conquista mundial.
Por último, la chica corrió a unirse con su compañero para poder iniciar su misión, sin saber las sorpresas que le esperan.
El día en Ciudad Verde había sido tranquilo y apacible. La lluvia había refrescado el ambiente y fue un buen regalo para las plantas. En la caseta de la policía, la oficial Jenny se encontraba un poco inquieta. No había sucedido nada significativo en todo el día ni en toda la semana pero aun así se encontraba algo intranquila. Desde las otras ciudades les había llegado el rumor de una nueva banda de ladrones pokemon. La central general también le había advertido sobre esto ya que ellos estaban seguros que no eran simples rumores.
Eso era lo que tenia nerviosa a la oficial. Por lo que habían dicho eran bastante violentos y les gustaba el caos, los heridos e incluso matar a las personas. La oficial no estaba segura de cómo actuar en caso de que esos ladrones decidieran atacar esa zona justamente. Además no sabía si tenían los suficientes recursos o el personal para hacerles frentes. Por el momento decidió no preocuparse y esperar. Para que todos estuvieran alertas, decidió emitir un comunicado para que la gente estuviera alerta ante cualquier cosa sospechosa. Tomo su micrófono y lo encendió.
-Atención ciudadanos de Ciudad Verde tenemos reportes de posibles ladrones de pokemon- puso un tono serio pero alegre para no asustar a la población, lo que menos quería era un ataque de pánico-Estén alerta contra cualquier extraño sospechoso. Repito estén alertas contra cualquier sospecho desconocido.
Tan pronto termino de decir eso, puso ver como una nube de polvo que se aproximaba hacia ese lugar a una velocidad muy extraña para ser considerada algo del clima. Extrañada (con su preocupación renaciendo) salió a ver de que trataba. En medio de toda la polvareda notaba la forma de un chico que venía corriendo a una alta velocidad junto con Pikachu que venían corriendo al mismo ritmo.
Demás estaba decir que la velocidad a la venían no era la de la mayoría de los humanos por lo que decidió pararlo para interrogarlo y sacarse dudas de la cabeza. Como había advertido a la población buscaba algo extraño en cualquier desconocido.
¿Qué era más extraño que esto?
Se puso en su camino y en posición para interceptarlo. A los pocos minutos el chico estuvo al alcance de su agarre pero el chico, junto con el pikachu parecía estar esperándolo porque realizando un poco de juegos de pies, la esquivo fácilmente, sin disminuir su velocidad. Tampoco parecía muy concentrado en ella, como hubiera tenido algo mejor que hacer.
Sin embargo antes de alejarse de todo el chico realizo un algo en el aire, realizando algo parecido a una vuelta de carro y lanzo algo en su dirección que se quedo clavado en el talón de anuncios de la comisaria. El chico le hizo un gesto y una sonrisa y siguió corriendo hasta desaparecer de nuevo de la vista. Jenny se acerco al lugar para ver qué era lo que el chico le había dejado.
En el cartel de anuncio estaba algo que ella solo describir como un arma de estilo ninja que se ve en las películas de samurái y esas cosas con un pedazo de papel clavado en la madera. Eso hizo que la oficial se extrañara aun más. En el momento en que se encontró cerca del joven en cuestión pudo tomar nota de su extraña apariencia. Eso sumado a su evidente habilidad física y esta forma de dejar mensajes le dio la pauta que el chico no era alguien corriente.
El mensaje decía así.
"Me llamo Ash Uzumaki y soy entrenador pokemon. Lo siento por lo rudo del mensaje pero no tengo tiempo para detenerme a hablar. Llevo pokemon heridos y necesito llegar al centro pokemon cuanto antes. Véame ahí para ver que digo la verdad"
El mensaje estaba preparado obviamente de antemano y eso volvió a extrañar a la oficial. Decidió llamar a un sustituto para ir a investigar este extraño incidente. Fue hasta el garaje del lugar y saco su motocicleta para perseguir al chico, supuestamente llamado Ash. Montada en su vehículo salió a la persecución, dejando el mensaje el arma colgada pero llevándose el papel y de paso, llenando de humo a una chica que estaba llegando al lugar.
Era chica castaña vestida con una blusa naranja y calzas negras. Con un pañuelo verde esmeralda en la cabeza. La chica tenía sus ojos azules encendidos de ira y más aun por haber tenido que aspirar ese humo de caño de escape. Lo que nadie sabía era que ella también había estado persiguiendo al chico de la extraña apariencia desde el bosque.
Solo lo había visto una vez y fueron en circunstancias muy vergonzosas para la chica ya que se había estado bañando tranquilamente hasta que el chico cayo de la nada, la vio enteramente e incluso se atrevió a besarla. Con ese pensamiento, sus mejillas se pusieron un poco coloradas cosa que la hizo enfadar aun más. No le hubiera dedicado ningún pensamiento más al chico si no fuera que lo vio corriendo por el bosque en esta dirección y lo siguió, dispuesta a darle una paliza.
-¡Pagaras caro tu atrevimiento, maldito pervertido!- gritaba pasando de largo la comisaria sin si quiera fijarse en lo que estaba puesto en el cartel.
Segundos después, salieron de las sombras dos personas que habían estado observando y se pusieron frente al talón observando cuidadosamente el arma. Ellos estaban más familiarizados que la oficial y sabían que eso era un kunai, pero el llamo la atención la forma que tenia y el material del que estaba hecho. La mayoría de las armas modernas estaban hechas con una combinación de acero y otros metales. Pero ese estilo de hierro, no se veía desde hace décadas.
La chica de pelos rosa lo tomo en la mano y lo examino mejor.
-Una persona que lleva esta arma y se mueve como lo hizo, definitivamente tiene entrenamiento- le dijo a su compañero haciendo girar el arma en sus manos calculando su peso y forma de manipulación.
-Creo que este robo será interesante y algo me dice que me divertiré mucho- contesto su compañero y luego la regaño- ¡Lástima que eso ocurrirá mas tarde de lo previsto porque alguien se perdió!
La chica tuvo la decencia de sonrojarse y parecer avergonzada.
-¡Ya te dije que lo siento!- exclamo la chica, parecía que la discusión que tenían llevaba bastante tiempo ocurriendo- ¡Mi sentido de orientación no es la mejor del mundo!
-Sí, sí como digas- le restregó el chico llevándose la mano a la cara y gruñendo quedadamente-¡Terminamos en Ciudad Plateada por tu culpa!
-Lo importante es que llegamos y tenemos trabajo por hacer- fue toda la respuesta de la chica, avanzando decididamente e ignorando al chico que la acompañaba y que se seguía quejando.
-La próxima vez, el mapa lo llevare yo.
-Ya cállate.
La ciudad era grande y poblada. Sabía que si seguía a esa velocidad llamaría mucho la atención. Además su avance seria retrasado por la cantidad de personas que se encontraría en el camino. Su única opción fue hacer su camino a través de los tejados de los edificios de la ciudad. Estos eran bastante más altos y estaban más separados entre sí que los que estaban en Konoha pero rápidamente le cogió el truco y pudo avanzar sin problemas. Asimismo la altura fue de mucha utilidad para poder encontrar el centro pokemon.
En su loca carrera para poder llegar a ese lugar y hacer que sus amigos recibieran cuidados médicos, también fue evaluando superficialmente la cuidad y las personas que vivían ahí. El lugar le parecía excesivamente grande, muy poblado y demasiado bullicioso para su gusto. Pero ahora que la noche estaba llegando y mucho del ruido se había acabado, el aire fresco y la vista de las luces le pareció muy reconfortante. Realmente este mundo le estaba comenzando a gustarle bastante. Tendría muchas cosas que contar a su familia en la reunión familiar.
Después de un tiempo, finalmente pudo ver desde el techo de donde estaba el Centro Pokemon. Le pareció más grande que el hospital en Konoha y no pudo evitar pensar en que diría su madre si lo viera. Tanto él como Pikachu se tomaron para poder admirarlo en todo su esplendor. También usaron ese tiempo para poder revisar el perímetro y comprobar que estuviera despejado ya que no querían asustar a nadie con la visión de un jovencito junto a un Pikachu, saltando desde lo alto de un edificio como sin nada y no conseguir ningún daño.
Mientras andaba por los techos, había sido cuidadoso de no haberse encontrado con ninguna persona y así no asustar a nadie innecesariamente. En ese sentido ya había llamado mucho la atención con la oficial de policía que se encontró cuando entro a la ciudad. Esperaba que hubiera leído el mensaje que escribió en el bosque y se acercara al centro pokemon mas tarde para que pudieran aclarar todo y no tener problemas con la ley.
Lo que menos quería era acabar en la versión del libro Dingo de ese lugar.
Viendo que el camino estaba despejado, Pikachu y el descendieron de un salto y se encaminaron al centro. El pokemon eléctrico se acomodo en el hombro de Ash ya que el también empezaba a sentir el cansancio acumulado. Ambos entraron y se encontraron con gran salón blanco de color blanco, con sillones, teléfonos, unas puertas que guiaban a una sala trasera y en el medio un mostrador donde estaba una enfermera de pelo rosa buscando cosas en una computadora. Ash camino hacia ella con bastante prisa.
-Disculpe ¿Es usted la enfermera a cargo de este lugar?- pregunto el entrenador sacando las pokebolas de sus amigos- Necesito ayuda.
-Si lo soy, mi nombre es Joy- dijo la enfermera prontamente al ver la ansiedad del chico por ser atendido-¿En qué te puedo ayudar?
-Es una emergencia pokemon- respondió poniendo las pokebolas de Evee y Charmander sobre el mostrador y pasándoselas- Encontré un Evee siendo atacado por un Ursaring. Y luego nos persiguió a mí a y mis pokemon haciendo que Charmander se debilitara seriamente.
La enfermera tomo las pokebolas y saco ambos para poder evaluar mejor su estado. Al ver lo grave que estaban (Evee estaba muy lastimado y el agotamiento de Charmander era bastante serio) se preocupo bastante y paso rápidamente a la acción. Llamo a dos Chansey para que trajeran camillas para los dos pacientes. Al tenerlas a mano, puso a los dos pokemon en ellos y se volvió un poco enojada a Ash.
-¿Cómo pudiste dejar que esos dos pokemon llegaran a ese estado?- le pregunto taladrándolo con la mirada y sus brazos en jarra- Como entrenador pokemon que eres, no debes dejar tus pokemon luchen hasta que se les acabe las fuerzas.
-El Evee fue atacado por un pokemon salvaje, solo atrape para que sea más fácil traerlo hacia acá- volvió a explicar Ash, un poco irritado por el tono en que la enfermera se estaba dirigiendo hacia el- Después de salvarlo, el pokemon nos persiguió a todos, haciendo que Charmander se cansara ya no tuve mucho tiempo para entrenarlo.
-Eso no es excusa- replico la enfermera- Lo del Evee lo entiendo pero Charmander es tu responsabilidad. Debes estar pendiendo de él y saber qué es lo mejor para él. Es tu responsabilidad como entrenador.
-¡Eso ya lo sé! ¿Acaso cree que esto es una broma para mí? ¿Qué me divierte que mis pokemon queden en este estado?-le pregunto, harto de las acusaciones, ya bastaba como se sentía el mismo con respecto a la situación- Me siento horrible por todo esto, Charmander está conmigo desde esta mañana y ya se encuentra hospitalizado.
-Bueno, es común en los novatos. No debí ser tan dura- le dijo Joy un poco intimidada por Ash y sonrió un poco al ver la preocupación y estima del entrenador- Se nota que te preocupas por ello, solo debes estar más atento. El cariño es lo más importante.
-¿Estarán Charmander y Evee bien?- pregunto mirando el piso, avergonzado por su arrebato y las palabras que la mujer le había dedicado.
-Ninguno está en peligro mortal por lo que estarán bien- respondió poniéndose unos guantes y avanzando hacia las puertas con los Chansey- Tu déjame el trabajo a mí y espera.
La comitiva desapareció por las puertas y una señal de emergencia se prendió. Ash se quedo mirando un rato la puerta para después sentarse en un sillón que había cerca. Pikachu se bajo de su hombro entendiendo el estado de su amigo y decidió darle su espacio por lo que se acomodo a su lado, quedando prontamente dormido. Ash puso sus manos en su cara y se quedo pensando en todo lo que había pasado desde que salió de la casa de sus amigos esta mañana. Viendo a su mejor amigo dormir apaciblemente a su lado, comenzó a acariciando su suave pelaje y pensando aun mas en todo lo ocurrido.
Vio los teléfonos al otro lado de la habitación. Se toco el medallón del pecho pensando en la conversación que tendría con sus padres (el adorno se calentaba, anunciándole que sus padres y hermanas estaban listos para hablar) y pensó en que necesitaba también hablar con sus amigos en Altomare. Se levanto, cuidando de no despertar a Pikachu y se dirigió hacia uno de ellos. Marco el número de la casa de Bianca y espero unos momentos escuchando el tono de marcado. Momentos después la cara de Bianca se apareció en la pantalla pero para ese entonces Ash ya sabía distinguir que era en realidad Latías.
-Hola Latías, confío en que me extrañes.- saludo un poco quedadamente el chico a su amiga que lo miraba emocionada.
-Hola Ash, todos te extrañamos mucho por aquí- respondió notando el tono de su amigo y preocupándose un poco- Bianca se fue a su clase de dibujo, Lorenzo y Latíos salieron a comprar la cena de esta noche. ¿Dónde estás?
-En el centro pokemon de Ciudad Verde- fue su escueta respuesta.
-Me alegro. Todos aquí te estamos apoyando y creemos que lograras grandes cosas- le dijo intentando alegrándolo- Eres nuestro elegido.
-Me pregunto si eligieron bien.
-¡Ash no te permito que hables así de ti mismo! ¿Qué pasó para que estés así?
-Supongo que mi primer día fue más complicado de lo que espere.
Y le conto todo lo que le había pasado, sintiendo un poco vergüenza por los problemas que había pasado y como los había resuelto. Se sentía un poco fuera de lugar ya que esta no era la vida a la que estaba acostumbrado y no estaba seguro de poder manejarlas en su totalidad. Pero su padre siempre le había dicho que lamentarse es inútil y las cosas solo cambian cuando uno lucha por cambiarlas. Así que lo único que le quedaba, era eso precisamente. Luchar y salir adelante.
-No te preocupes, es normal cometer errores. Nadie es perfecto- le consoló Latías, recordándole un poco al tono maternal de su madre-Ten paciencia y veras que todo mejorara. Yo misma te entrene así que se de lo que eres capaz. ¡Hazme sentir orgullosa!
-Sabes que complacer a jóvenes hermosas es lo que mejor se hacer- le respondió en su estilo de siempre, tranquilizando a su amiga sobre su estado anímico- Cumpliré con lo que me pediste y llegare a las Islas Naranja sin problemas.
-Ese suena más como al Ash que conozco- se sonrió Latías y después se puso seria- ¿Aun tienes la cuchara? Ese es tu pase de entrada para hacer lo que tienes que hacer en ese lugar.
-Nunca perdería un regalo tuyo. Esta a buen recaudo- dijo señalando su estuche donde estaban sus armas- No entiendo su importancia pero la cuidare bien.
-Todo a su momento- le dijo enigmáticamente- Debo dejarte, tengo que alimentar a los pokemon. Suerte con todo y llama con frecuencia.
-Gracias por el apoyo y llamare todo lo seguido que pueda. Saludos a los demás.
Latías corto la llamada y Ash suspiro un poco sacando de dentro de sí mismo los últimos retazos de depresión. Se giro, viendo si la enfermera o si alguien más salió a darle alguna noticia de sus amigos pero estaba solo y el cartel seguía prendido. Pikachu también seguía dormido también pero sabía que pronto se despertaría hambriento e inquieto por hablar con sus hermanas. El pequeño pokemon también extrañaba a su familia.
Recorriendo el lugar con los ojos se detuvo en un cuadro que estaba detrás del mostrador. Era muy grande y estaba dividido en cuatro partes y se mostraba la silueta de algunos pokemon tallados en piedra. A Ash le llamo la atención poderosamente porque una de esas formas se parecía al pokemon que había esta mañana cuando la lluvia termino. Se acerco para verla mejor cuando el teléfono sobre el mostrador. Confundido, se paso detrás del mostrador para atenderlo.
-Habla Ash Uzumaki- fue lo que dijo al levantar la bocina- Por favor, dígame quien es y que necesita.
Al momento, el cuadro que estaba atrás suyo levanto uno de sus paneles revelando una enorme pantalla de televisión. Ahí apareció el rostro de un hombre mayor, usando una bata roja. A Ash le costó un poco ubicarlo pero se dio cuenta enseguida como el profesor Oak, el hombre que le había dado a Charmander esa mañana.
-¡Vaya! Hola Ash- el profesor lucia un poco sorprendido pero agradable de verlo-¿Estas en el centro pokemon de Ciudad Verde?
-Si le hablo es porque estoy ahí- fue la respuesta lógica que le dio el chico, encogiéndose de hombros.
-Cierto, yo llame a el centro y si tú me atendiste es porque estás ahí- fue lo que dijo algo pensativamente pero luego recordó algo- Justo había hablado con mi nieto de ti. El decía que no atraparías ningún pokemon. Incluso apostamos dinero.
-Debería decirle a su nieto que tenga preparado el dinero- le dijo con una sonrisa ladina.- ¿Quería hablar con la enfermera Joy?
-Si tenía que darle unos informes que me pido pero es agradable hablar contigo también- le dijo el anciano.
-Dígame profesor ¿Usted conoce a un pokemon parecido a ese?- le pregunto al profesor, intrigado por el pokemon que había visto.
-¿Por qué tan curioso sobre ese pokemon?- pregunto a su vez el profesor al ver al cual se refería.
-Porque estoy seguro que lo vi volando hacia el arco iris esta mañana- le dijo Ash contándole su experiencia de esta mañana.
-No digas tonterías, muchas personas han pasado su vida buscándolo y no lo han encontrado.- fue todo lo que dijo el profesor.
-Pero estoy seguro de que lo vi- se empecino Ash.
-Debes estar equivocado- replico el profesor, tercamente.
-A lo mejor- cedió el chico sin ánimos de discutir. Del lado del profesor, sonó el timbre y el profesor se apuro a acortar, alegando que su cena había llegado. El chico se despidió con una sonrisa. Colgó el teléfono (el cuadro se cerró automáticamente) y salió detrás del mostrador. Del lado del hospital todo seguía igual. Ash de quedo de frente el mostrador pensando en donde podría dormir una vez que recibiera noticias de sus amigos y hablara con sus padres.
De pronto sintió peligro detrás de él. Sus sentidos ninjas entraron en piloto automático y se agacho para esquivar un golpe que llego desde atrás con dirección a su cabeza. Casi se agacho a sacar un kunai pero se dio cuenta que su agresora era una chica castaña. La misma que había visto más temprano en el día. En su boca apareció una sonrisa zorruna, acordándose de las circunstancias especiales en donde se habían visto.
Su sonrisa pareció aumentar el enojo de la chica y a Ash le toco esquivar unos cuantos golpes más. A cada golpe fallido la rabia de la castaña parecía aumentar pero el entrenador no podía dejar de notar lo linda que era y lo adorable que se veía. Además por la forma que tenia de golpear se notaba que la chica tenía un poco de experiencia en combate. No pasaba de lo elemental pero tan débil no era.
-¿Te cansaste de intentar golpearme?- le pregunto después de unos minutos Ash- Este juego me divierte pero me gustaría saber tu nombre.
-¡Te diré mi nombre tan poco te golpee!- replico la chica enojada pero algo cansaba por haber estado tirando golpes al aire-¿Quién te crees que eres para espiarme? ¿Sabías que es crimen espiar a la gente?
-Mi nombre es Ash- le dijo viendo que la chica se detenía y ponía sus manos detrás de sus espaldas, dedicándole su mejor sonrisa zorruna- Y eres tan hermosa que el crimen seria no espiarte.
La castaña se quedo muy descolocada con eso y sin querer sus mejillas se tiñeron levemente de un tono rojizo. Era el primero piropo que le hacían en mucho tiempo y no estaba acostumbrada. Lo que la rodeaba era más bien una mescla de insultos, desprecio e indiferencia. Sin embargo el tono atrevido del chico, hizo que le mandara una cachetada. Solo que esta vez en vez de esquivarla, Ash sujeto su mano.
-Tu mano es muy suave- le dijo el chico al sentir el contacto de la piel de la chica entre sus dedos- Te verías mas linda si sonrieras, el enojo no te queda bien.
-Me asustaste- le salió sin pensar, concentrada en esos ojos que la miraban seriamente, sin preocuparse porque el chico tuviera aun atrapada su mano- Caíste de la nada y me asustaste.
-Me estaban persiguiendo pero supongo que eso no es escusa para asustarte- le conto y luego tomo con las dos manos la de la chica y la llevo a sus labios, besándola un poco-Y lamento sinceramente haberte asustado.
Esta vez la chica si se puso muy colorada y se quedo en silencio sin saber muy bien qué hacer y qué decir. Abrió su boca para decir algo pero vio que el chico puso una cara extraña y se soltó. Puso una sonrisa y se dirigió a la chica.
-Lo lamento- dijo antes de dar un salto hacia atrás haciendo que la oficial Jenny cayera hacia el suelo.
La oficial había tenido que atender una pequeña diligencia camino al centro por lo que se había demorado más de lo previsto en llegar. Entrando al establecimiento vio como su sospechoso estaba hablando con una chica de pañuelo verde. Decidida a interrogarlo, decidió acercarse con cuidado y tomarlo por sorpresa pero el muchacho salto en el momento justo lo que la mando a visitar el suelo.
-Parece que hice enojar a muchas mujeres el día de hoy- comento Ash viendo a las dos mujeres que estaban frente a él. Pikachu, que por fin se había despertado, había avanzado hasta su entrenador y se subió a su hombro.
-Por algo será- fue todo lo que dijo la castaña cruzándose de brazos.
La oficial Jenny se levanto del suelo y miro al chico que había perseguido el día de hoy. Ahora que lo tenía frente a frente no sabía muy bien que decirle. Haberlo encontrado en el lugar donde le había dicho que estaría era una prueba que no tramaba nada sospechoso por el momento. Pero aun no estaba del todo convencida con respecto a él.
-Hoy corrías muy rápido, debo decir- comento como queriendo ponerle una trampa al chico- Tan apurado estabas que no tuviste tiempo de presentarte ni mostrarme una identificación.
-Mis amigos estaban necesitados de ayuda y eso le mete prisa a cualquiera- fue la repuesta evasiva de Ash, este no era su primer interrogatorio y sabia como manejarse sin dejar caer sospechas- Con respecto a una identificación creo que esto podría servir.
Saco su pokedex. Bianca le había dicho que eso servía para identificarse, localizarlo, para recibir dinero etc. Abrió su pokedex y apretó unos botones. Enseguida una voz robótica comenzó a decir.
-"Soy Dexter una unidad robótica programada por el profesor Oak para el entrenador Ash Uzumaki de Altomare, mi función es proporcionar información y consejos relacionados con pokemon y su entrenamiento. Si me pierdo o me roban no puedo ser reemplazado"- termino la metálica voz.
-¿Le parece suficiente oficial?- le pregunto Ash pero la joven oficial tomo el pokedex en sus manos, como intentando verificar si era real o una falsificación.
-¿Eres de Altomare?- le pregunto la castaña y al ver que Ash asintió le dijo secamente- Estas muy lejos de donde perteneces.
-Mis padres eran de Kanto pero murieron hace tiempo, estuve con una familia adoptiva que me cuido desde entonces- conto la historia que tanto se esforzaron por preparar-Cuando pude empezar mi viaje pokemon decidí hacerlo en su zona natal.
- ¿Recién empiezas tu viaje pokemon?- le pregunto la oficial Jenny devolviéndole su pokedex- ¿Por qué no lo empezaste a los 11 como todos?
-Ese año murió mi tío y yo después enferme- comento usando sus dotes de actor para hacer la historia mas creíble- Mi padre me dejo viajar este año.
-Te mueves muy bien para ser un niñito enfermo- replico la castaña, recordando la forma de moverse del chico- ¿Planeas retar a la liga?
-Nunca dije de que estuve enfermo- retruco a su vez el chico con una sonrisa- No planeo retar a la liga todavía. Mi objetivo es ir a las Islas Naranjas, tengo parientes allí que me esperan y quiero visitarlos.
-Eres bastante extraño pero tu historia parece creíble- le dijo la oficial no encontrando un hueco en su relato- Solo pórtate bien y no te metas en problemas.
-Eso lo intentare pero creo que los problemas me persiguen- dijo graciosamente Ash, haciendo sonreír a la oficial no así a la castaña.
Jenny les hizo unas preguntas más y se retiro del lugar. Los dos entrenadores quedaron solos y en silencio. Ash acariciaba a su amigo en la cabeza, mientras esperaba a que salieran Evee y Charmander. La castaña lucia aburrida pero mandaba miradas furtivas al entrenador, procesando lo que había escuchado y tomando nota de la extraña apariencia del chico.
-¿Vistes así porque perdiste una apuesta?- le pregunto ácidamente, señalando todo el estrafalario conjunto. Mas para su sorpresa, en vez de ofenderse, Ash se rio.
-Tenemos una tradición en mi familia y me gusta mantenerla- le conto enseñando orgulloso sus ropas- Se que sonora gracioso pero vengo de una familia de ninjas.
-Si no hubiera visto tu forma de moverse y ese reflejo metálico de tu rodilla, creo que si me reiría- le dijo la chica seriamente- Supongo que si debo creer que lo ninjas existen, tu eres bastante parecido a uno.
-Me siento halagado- le confesó Ash y solo para lucirse un poco, saco uno de sus kunais y lo hizo girar en la mano- He entrenado desde muy chico y me alegra que una chica lo aprecie. Aun si no se su nombre todavía.
- A lo mejor si me enseñas esos trucos, te lo digo- replico la chica, intentando sonar interesante.
Ash no pudo responder porque justo escucho como la puerta de la sección de la clínica se abría y justo salía la enfermera Joy con Evee en los brazos, seguidos de cerca por el pequeño dragón de fuego. Pikachu salto emocionado y fue a reunirse con su amigo de fuego. El entrenador también se acerco hasta donde estaba la enfermera.
-¡Muchas gracias por atenderlos!- agradeció tomando al Evee y acariciándolo. También acaricio a Charmander cuando este se acerco a donde este estaba- ¡Me alegro de verlos!
-Solo necesitan descanso y buena comida- recomendó Joy al entrenador y después se fijo en la castaña- ¡May hacía tiempo que no te veía por aquí!
-Hola enfermera Joy- dijo algo incomoda la castaña- Este año quise participar en la liga Añil.
-Me alegro que la campeona de Hoenn venga a probar suerte a esta región-revelo la enfermera sin querer y después le pregunto- ¿Quieres que revise a tus pokemon?
-Creo que están bien- replico pero ante la mirada de la enfermera suspiro y saco su cinto lleno de pokebolas y se lo paso- Aquí lo tienen.
-Estarán listos para la mañana- informo Joy y después se dirigió a Ash que seguía entretenido con sus pokemon- Pueden quedarse aquí hasta mañana. Debo ir a hacer mis rondas.
-Gracias enfermera- dijo Ash. May no dijo mucho y fue a sentarse a uno de los sillones. El chico la siguió con la mirada pero decidió darle su espacio y debía resolver una cuestión- Charmander me alegra que estés bien, me tuviste muy preocupado.
-¡Char, Char!- respondió alegremente el dragón de fuego. Pikachu también se veía feliz por ver a su amigo en buen estado.
-Pero tú, Evee no me perteneces, solo te atrape para traerte aquí- le dijo al pokemon zorro- Mañana te soltare de nuevo en el bosque.
Para su sorpresa el pequeño zorrito se lanzo a su pecho y comenzó a frotar su cabeza contra su cuello. Pikachu y Charmander aplaudieron la acción que significaba que tenían un nuevo amigo pokemon.
-¿Quieres venir conmigo?- le pregunto al pokemon y este asintió y volvió a acariciar al chico- ¡Genial! Ahora quédate con ellos. Dentro de poco, les presentare a mi familia.
Los tres pokemon se quedaron jugando alegremente entre ellos mientras que su amo se fue hasta donde estaba la castaña (ahora sabia su nombre) y se le planto delante.
-¿Con que May la ganadora de la liga Hoenn?- le pregunto el chico alegremente.
-También fue segunda en Jotho pero no me vez presumiendo de eso- replico indiferente la chica.
-Me gusta saber más tu nombre que tus títulos-dijo Ash calmadamente- Supongo que ahora sabemos nuestros nombres, podemos ser amigos.
-Como quieras, mientras me dejes tranquila.- le replico May, poniéndose sus auriculares y levantándose para ir a afuera- Te veré mañana ninja.
-Una chica misteriosa- se dijo el muchacho viéndola partir. Pero una cosa más importante llamo su atención. El relicario se estaba calentando en su pecho lo que indicaba que era hora de la conversación familiar. Llamo a sus pokemon y todo el grupo se dirigió a la parte de atrás del centro pokemon.
Una vez en una zona vacía, todos se sentaron en el suelo y Ash abrió su medallón. Inmediatamente las figuras de su madre y de su padre se manifestaron enfrente de ellos, sus hermanas no estaban por ningún lado pero no le extrañaría que aparecieran por sorpresa. Después de todo, eran unos pequeños remolinos, como lo había sido el de niño. Sus padres sonrieron al verlo y se sentaron en el suelo para poder hablar más cómodos.
- ¿Cómo esta mi pequeño en este día?- le pregunto dulcemente Sakura, ansiosa por compartir las experiencias del día- Veo que has hecho nuevos amigos.
-Me alegra ver que Pikachu tiene nuevos compañeros-dijo Naruto, viendo fijamente a Charmander y a Evee que estaban un poco asustados por la forma de comunicación-Soy el papa de Ash, la ratita amarilla me conoce bien, es mi compañero de comer ramen.
-Pika, pika- saludo alegremente el pokemon eléctrico al hombre y mas emocionado por la palabra ramen-¡Pikachu!
-Papa, mama estos son Charmander e Evee- les dijo presentando a cada pokemon- Chicos ellos son mis padres.
-Es un gusto conocerlos, son tan lindos- se fascino Sakura viendo a los nuevos amigos de su hijo- Es una lástima que Kushina y Tsunade se hayan ido a visitar a Gaara.
-¿Cómo esta mi padrino?-pregunto Ash, escuchando el nombre del pelirrojo que hacía tiempo que no veía.
-Callado y serio, como siempre- respondió Naruto- Pero al menos ha dicho que te extraña y que vuelvas cuanto antes.
-Sí, yo también lo extraño mucho. Aunque también los extraño mucho a ustedes- suspiro el chico- Un año es mucho tiempo.
-En vez de deprimirte, mejor cuéntanos que paso hoy- dijo Naruto, queriendo escuchar todo lo que paso.
Ash se lo dijo. Una vez sus familiares se encargaron de consolarlo y hacerle sentir mejor. Naruto tampoco perdió la oportunidad de molestarlo acerca de la chica que su hijo le conto que conoció. El, como padre, una de las cosas que más deseaba que su hijo conociera el amor como él lo había sentido con su Sakura-chan.
Hablando de esta, estaba claramente feliz por algo en particular y se le notaba en sus ojos verdes y sus mejillas sonrosadas. Miraba al horizonte un tiempo, luego miraba a su hijo para reírse sola y volver a empezar a empezar todo de nuevo. Ash noto ese comportamiento errático de su madre.
-¿Está todo bien con mama?- pregunto el chico- Parece muy soñadora.
-¿Te acuerdas de que dijimos que Ino y Sai iban a tener un hijo nuevo hace un tiempo?-comenzó a contar el rubio Hokage.
-Sí, me acuerdo que dije que necesitaban urgentemente cable para entretenerse por las noches.
-Bueno, Sakura-chan ha estado pasando todo el tiempo con ella, ayudándola con el embarazo y con Alice, la que tiene dos años- siguió explicando el mayor- Ayer dijo su primera palabra.
-¿Y eso es importante porque…?- no entendía el punto de todo esto.
-Me hizo acordar cuando ustedes eran pequeños- explico Sakura, tocándose el vientre melancólicamente- Cuando las gemelas estaban aquí, cuando tu llegaste. Las primeras palabras de los tres.
-Recuerdo que los dos se enojaron mucho porque las gemelas dijeron mi nombre como primera palabra-recordó Ash, también viajando al pasado de sus recuerdos- Hicimos una apuesta y la gane yo.
-Cierto- aporto Sakura suspirando en deleite- Lo que fue problemático fue tu primera palabra. Y todo por culpa de tu padre.
-¡Oh vamos! Han pasado muchos años- se enojo el rubio- ¿Cuándo vas a dejar de sacarlo a colación?
-Cuando admitas que fue un error, llevarnos a todos ahí dentro- replico Sakura, mirándolo irritadamente.
-¿Llevarnos a donde? ¿Qué paso ese día?- pregunto confundido el chico.
-Que te lo explique tu querido padre.
-Todo empezó debido a que después de la cuarta guerra, me hice buen amigo de Kurama, ya sabes quién,- conto Naruto, señalándose el ombligo- Desde entonces, hablamos mucho y cuando tu llegaste me pareció una buena idea llevarlos ahí para que los conociera apropiadamente.
-¿Me llevaste a conocer al zorro de las nueve colas?- pregunto muy sorprendido, Ash no recordando nada de lo sucedido.
-Fuiste más veces de las que recuerdas pero cuando te hiciste más grande tu madre creyó que no era una buena idea-le dijo con una sonrisa pero cuando Sakura le golpeo volvió a la historia- Como sea, ese día en particular, después de mucho trabajo y concentración, pude llevarlos al interior de mi mente.
Flash Back (Memorias de Naruto)
Los tres Uzumaki (Ash en brazos de Sakura) caminaban en el largo pasillo lleno de agua hasta donde estaba la jaula del zorro. Naruto caminaba tranquilamente, familiarizado con el trayecto. Sakura estaba un poco más nerviosa por ser la primera vez que estaba a dentro de la mente de su marido y encima estaba por ir a conocer a uno de los responsables de todo el sufrimiento de su aldea. Ash, de un año, estaba en sus brazos y miraba todo con curiosidad. El pequeño había comenzado a dar sus primeros (con ayuda de sus padres) pero aun no había dicho ninguna palabra.
-Esta idea no me gusta, Naruto- le dijo su esposa, reacomodando el peso del pequeño para sujetarlo mejor- El zorro aun me pone muy nerviosa.
-Pero ya te dije que ha cambiado bastante- le tranquilizo el rubio, tomándole la mano- Aun responde sarcásticamente y se hace el desinteresado pero realmente quiere conocer a Ash.
-¿Y si le hace algo?- pregunto algo preocupada. Años de temor no son fáciles de olvidar- El es muy pequeño.
-Tranquila, el nunca lastimaría a mi familia- le dio un beso en la frente y tomo a Ash en sus brazos- Y yo nunca dejaría que nada les pasara.
Caminaron en silencio el resto de camino, tomados de las manos. Hasta que Sakura pudo ver el brillo de la jaula y sentir el enorme chakra que emanaba la criatura. No era tan maligno ni cargado de odio como lo era antes pero aun así se imponía. Avanzaron despacio para no asustar al pequeño pero aun así en poco tiempo estuvieron frente a las puertas. Sakura no pudo contenerse y se puso detrás de Naruto.
-Hola Kurama, como te lo prometí aquí está mi familia-saludo el rubio al zorro que estaba apoyado sobre sus patas, fingiendo dormir.
Al escuchar la voz de su contenedor abrió los ojos y se encontró con la mujer de Naruto viéndolo con un poco de temor y su hijo en brazos que lo miraba curioso, mientras se chupaba el dedo. El zorro sonrió ácidamente, intentando ocultar su felicidad. Aun no estaba seguro de donde le había salido el deseo que conocerlos personalmente (los conocía a través de sus recuerdos) pero le alegraba que Naruto cumpliera su promesa.
-Tu mujer es bonita, solo que se asusta con facilidad-dijo el zorro, viéndoles desde lo alto y dándole una sonrisa torcida- Tu hijo parece inteligente, espero que no lo arruines.
-Sakura-chan dice lo mismo- se quejo el rubio inflando sus cachetes, luciendo ofendido como un niño. Ash se rio de su cara y le pincho los cachetes con los dedos.
-Mujer inteligente-comento Kurama pero lucia extrañado por algo-Solo que aun no ha dicho nada.
-Di algo Sakura-chan- la amino su esposo, tomándole por el hombro- Parece que siempre esta de mal humor, pero el es así.
-Gracias por todo lo que has hecho- dijo tímidamente Sakura- No debe ser fácil, estar acá dentro.
-Que lo digas- suspiro el zorro- Este lugar apesta a ramen. No sé como lo soportas.
-Intento que deje de comer tanto pero creo que es imposible- se atrevió a bromear.
-Te compadezco, yo solo lo soporto unas horas al día, tu toda la vida- se rio el zorro con la mujer. Sakura también emitió una ligera carcajada.
-Tu vives en el.
-¡Zorro idiota! ¡No pongas a mi esposa en mi compra!- se quejo el rubio y se dirigió al pequeño en brazos- Solo tú me quieres pequeño.
Pero el pequeño comenzó a quejarse y señalar el piso y la jaula como si quisiera estar ahí. Naruto lo bajo extrañado y lo tomo de las dos manos, ayudándolo a caminar en el agua, cuidando de que no se cayera. Hicieron eso hasta que el morenito apoyo sus manos contra los barrotes y se quedo mirando fijamente. Todos (Kurama incluido) estaban atentos a la acción del niño. Pronto Ash estiro su mano dentro de la jaula como si quisiera tocarlo.
-Acércate Kurama- le dijo Naruto feliz- Creo que alguien quiere conocerte.
El zorro acerco con cuidado su enorme cabeza hasta el niño que comenzó a acariciar con su dificultad la mejilla de Kurama para después posarla en su nariz. El pequeño sonrió al sentirla tibia y húmeda.
-El es Kurama, Ash. Un compañero de peleas- le dijo con una sonrisa a ambos mencionados- Kurama el es Ash, mi hijo.
-Hola Ash- saludo el zorro.
-Ku...Ku…ra…Kura…ma- intento decir el pequeño- ¡Kurama!
-¿Dijo mi nombre?- pregunto sorprendido el Zorro. Sakura y Naruto también se sorprendieron y alzaron al pequeño para festejar su primera palabra. Aunque no hubieran sido la que les gustaría aun así estaban felices. El zorro también estaba emocionado por eso, aunque claro jamás lo admitiría.
-¿Eso es una lagrima, Kurama?- le molesto el rubio.
-¡Cállate, idiota!
Fin del Flash Back
-Y así fue como dijiste tu primera palabra- término de contar el rubio.- Después de eso, te lleve solo a ti un par de veces más. Pero después te hiciste más grande y era muy difícil que tu mente se pusiera en el estado correcto. Además a Sakura le preocupo un poco que el zorro influyera un poco en ti.
-¡Vaya! Mi infancia fue genial- dijo Ash muy contento por lo que le contaron- ¿Crees que pueda volver a visitarlo algún día?
-Tú vuelve, entrena y veremos- le dijo Naruto.
-Hablando de eso- le pregunto seria su madre- ¿Cómo vas con tu entrenamiento ninja? Espero que ser entrenador no te haga distraerte de tus responsabilidades.
-Eso nunca- aseguro el chico- He querido mostrarles esto desde algún tiempo.
Ash se concentro e hizo los sellos que liberaban su barrera de sangre. Sus ojos se pusieron celestes completamente. Después de eso, puso una de sus manos sobre la cabeza de Pikachu e hizo sellos con una sola mano. El pokemon eléctrico adquirió un pequeño resplandor azul y sus ojos se pusieron celestes. Después de Pikachu hizo lo mismo con Evee y Charmander. Finalmente Ash ceso el jutsu y todos volvieron a la normalidad.
-¿Conseguiste transmitir tu Hadou a tus pokemon?- pregunto Sakura, gratamente sorprendida por el avance de su hijo.
-Solo parcialmente y por poco tiempo pero esa es la idea- respondió Ash, secándose el sudor de la frente- Pero sirve para aumentar la potencia de sus ataques pos unos minutos.
Naruto estaba por decir algo pero inmediatamente se callo y agudizo su oído. Sakura y Ash hicieron lo mismo. A pesar de que no podían sentir las presencias, los dos adultos pudieron escuchar el ruido de unas personas avanzando sospechosamente por el techo.
-Hijo creo que tienes asuntos que atender- le dijo seriamente Sakura- Ten cuidado.
-Los problemas me siguen.
-Es la maldición Uzumaki- le dijo el padre- Ahora ve y encárgate de ellos.
Diciendo eso, la imagen de sus padres desapareció. Ash se levanto y se acerco hasta la pared. Toco la superficie fría y cerró los ojos concentrándose. Pudo sentir el chakra y el aura de dos personas que estaban en el techo, en una actitud por lo demás sospechosa.
-Pikachu, prepárate tenemos compañía- alerto al pokemon. Después se alejo de la pared y dijo a sus nuevos pokemon- Se que no tengo derecho pero necesito su ayuda. Sé que Pikachu les hablo como manipulo su chakra y hare lo mismo en ustedes. Les pido que no se asusten y confíen en mí.
Todos asintieron y Ash hizo un clon de sombras para ir a avisar a la enfermera y May de los problemas para que pudieran poner a salvo a los pokemon heridos. Le ordeno alejarse rápidamente para que no sospecharan que podía estar en dos lugares al mismo tiempo. El Ash real y sus amigos fueron de vuelta hasta el salón. Se pusieron delante del mostrador, con los pokemon en estado de alerta y su entrenador en pose de batalla.
De pronto, del techo cayeron un Miltank y un Hariyama creando destrozos y levantando una nube de polvo. Detrás de ellos aparecieron dos jóvenes vestidos con uniformes similares. Era una chica de pelo rosa con un polo blanco sin mangas con una estrella roja en el centro. Usaba unos pantalones cargos negros y una boina negra. El chico tenía pelo azul y usaba el mismo uniforme que su compañera. Ambos vieron al chico que los estaba mirando de forma fija y se rieron por su postura-
-Tenemos a alguien que se cree luchador-le dijo la chica en tono de burla- Porque mejor no vuelves con tu mama y le pides que te lave la cara.
En respuesta, Ash lanzo el kunai tan cercano a la cara de la chica que se trazo un hilo de sangre rojo. La chica se llevo sorprendida la mano a la herida donde vio su propio líquido orgánico manchar sus dedos. Eso hizo que en vez de burlarse, la chica lo mirase enojaba.
-Creo que la debería lavarse la cara eres tu- replico Ash, no cambiando su pose pero si riendo sardónicamente- ¿Por qué mejor no se van todos y se evitan la paliza?
-La paliza la vas a recibir tu- dijo esta vez el chico- Creo que mejor sales corriendo.
-Soy Ash Uzumaki y no nunca huyo de una pelea- explicó el entrenador- ¿Quiénes son? ¿Qué quieren aquí?
-Nuestro nombre no es importante pero pertenecemos a Akairo hoshi- dijo el chico- La estrella roja de la nueva era.
-Pintaremos la historia con la sangre de nuestros enemigos-termino la chica- ¡Empezaremos con la tuya!
La chica de pelo rosa se lanzo hacia donde estaba Ash, dispuesta a golpearlo. Pero el simplemente se agacho para esquivarla y conecto a una patada a su abdomen, golpeándola en su plexo solar. Enseguida salto para evitar el ataque del chico, en medio de su salto lo tomo de los hombros y usando el impulso de su salto, lo mando hacia atrás. Mientras esperaba que se recuperaran mando a Charmander y a Evee para que lucharan contra los pokemon enemigos.
-Nada mal chico-le halago el de pelo azul, levantándose y sacando dos bastones donfa-Pero tu suerte se acabo.
-Esto no ha hecho más que me empezar- replico Ash, lanzándose esta vez hacia el enemigo.
El chico quiso moverse pero sintió sus pies clavados al suelo, Miro hacia abajo y vio su ropa enganchada por varios kunais. Al levantar su rostro se encontró con el puño de Ash que se le clavo directamente en el rostro. Sin perder tiempo, se dio la vuelta y, en vez de esquivar el puño de la chica, lo tomo y la levanto en el aire haciéndola girar y estrellándola en contra del chico que volvió al ataque. Ash se detuvo y miro como los chicos estaban en el suelo. Para ganar algo más de tiempo, hizo que Pikachu los aturdiera con un ataque eléctrico.
Aprovecho esos momentos para revisar como les estaba yendo a sus otros pokemon. Evee usaba su velocidad para esquivar la rodada que usaba el Miltank e intentaba contrarrestarla usando ataques de híper rayos. Charmander también esquivaba los golpes del Hariyama y lanzaba sus lanzallamas para causar todo el daño posible.
-¡Charmander, apunta a sus pies para frenar su ataque!- ordeno Ash al dragón, después siguió con Evee- ¡Evee, forma canaletas en el suelo para sacarlo de balance!
Ash recibió un golpe en la cabeza de uno de los bastones, pero no dejo que el dolor lo nublara y conecto un derechazo en el estomago del chico. Aprovechando la debilidad, la chica le arrojo un cuchillo en el brazo derecho al entrenador. Este se saco el cuchillo a la primera oportunidad y lo arrojo al suelo. No quería usar el rasengan ya que los dos oponentes no lo resistirían. Llamo a pikachu y lo transformo en una copia de sí mismo.
Confundiendo a los chicos avanzo en zigzag, los dos lanzaron una patada a los rivales seguido de un golpe. Mando varios kunais para que los dejaran clavados en el suelo, el tiempo suficiente para terminar su plan. Mientras tanto, Evee había hecho las canaletas y se escondió en una de ellas. Cuando el Miltank pasó encima, a duras penas lo mando aire y realizo una embestida para descolocarlo y termino con un mordisco al cuello que lo dejo inconsciente.
Charmander dirigió el fuego a los pies del pokemon al que se enfrentaba ralentizando su avance. Cada vez que el Hariyama lucia confundido por el dolor, el pequeño dragón aprovechaba y usaba golpes de portazo. En uno de esos momentos que estuvo cerca, aprovecho y uso aliento dragón para confundirlo y lo remato con una embestida, seguida de una estrella de fuego.
-¡Pikachu, Evee, Charmander, vengan pronto!- llamo Ash, decidido a acabar con esto antes de que llegara la policía, cuyas sirenas se escuchaban a lo lejos- ¡Quiero que usen su máximo ataque y aprovechen esto, que solo podremos usarlo una vez!
Rápidamente hizo aparecer tres clones de sombra. Estaba muy cansado ya que sin que sus rivales se dieran cuenta, cada vez que los golpeaba usaba su barrera de sangre para ir disminuyendo su fuerza y que la pelea terminara lo más rápido posible. Cada uno de los clones de sombra realizo los sellos que les había mostrado a sus padres a la víspera e intento juntar la mayor cantidad de Hadou posible para transmitírsela a los pokemon.
Y así, cada clon toco la cabeza de un pokemon que brillo y cambio de color sus ojos. Una vez cargados cada uno libero su ataque. Evee lanzo un híper rayo de color celeste, Charmander disparo llamas azules y Pikachu disparo una tormenta de rayos azules que mando a los pokemon y a sus dueños a volar, destrozando la puerta. Todos quedaron en el suelo agotados.
-Así se manejan las crisis al estilo Uzumaki- fue todo lo que dijo Ash, antes de caer inconsciente junto a sus pokemon.
Continuara…
N/A Espero que les haya gustado este capitulo. Fue difícil de escribir y tuve que eliminar algunas escenas para que no quedara muy pesado y poco creíble. Solo para que sepan que tan dedicada estoy con esta historia, cada vez que escribo un nuevo capitulo veo el original para seguir el mismo ritmo de la trama e incluso algunos de los diálogos son sacados textualmente de la historia.
Pasando a aclarar algunas posibles dudas, como por ejemplo como hizo Naruto para llevar a su familia ahí. Digamos que me tome una licencia literaria, es solo que he visto los avances del manga de Naruto y pienso que el Zorro se merecía su incursión en la feliz familia que son los Uzumakis y esta fue mi forma de honrarlo.
¿Evee y Charmander peleando sin ordenes? El zorrito es salvaje y esta acostumbrado a luchar sin nadie que le guie, Charmander solo usa ataques basicos y cuenta con cierta ayuda de Ash que le da algunas ordenes. Proximamente, Ash los entrenara mejor y seran una version mas ligera de Pikachu en el sentido ninja.
¿Ash pateando traseros tan rápido? Recordemos que el entrenador es ante todo un ninja y ha tenido mas año entrenando y luchando que otra cosa. Ademas usa su barrera de sangre para ir mermando fuerzas y que sea mas facil de pelear para el. También tengamos en cuenta que los enemigos lo viven subestimando por su juventud y el chico quiere terminar todo lo mas rápido posible antes que venga la policía y el tenga que dar explicaciones que nadie creería. ¿Por que se desmaya? Recuerden que estamos en la noche del capitulo anterior. El ninja ha usado su chakra para huir del Ursaring, llegar mas rápido al lugar. Usa su Hadou mas de lo que debe, en la demostración con sus padres, en la pelea y potenciando el ataque de sus amigos. Hay que tener en cuenta que el no ha descansado ni comido ni es la enorme reversa de chakra que es su padre.
Si tienen mas dudas, haganmelas saber. Si les gusta también y que les gustaría ver del pasado de Ash en el mundo ninja.
Besos y suerte.
