Hola, queridos lectores. Espero que estén bien y que estén pasando una buena semana.

Para los ansiosos, aquí les traigo el nuevo capitulo de esta historia. Como siempre, diré que lamento la demora. Este capitulo esta escrito desde hace tiempo pero mi beta a tenido problemas por estar muy ocupada y si la espero, mas capítulos se acumularan. Lo edite yo misma asi que si hay errores, lo lamento.

Pasando a la historia, esta es otra adaptación mía de uno de los capítulos mas famosos de la saga. Como en la linea son seguidos no hay eventos contados en forma alusiva. Si me pusiera a adaptar todos los capítulos no terminaríamos mas. Solo quiero decir que los pokemon que este Ash va recogiendo son una combinación de sus equipos de todas las temporadas, mas algunos que puse porque serán necesarios mas adelante.

Otra cosa que quiero aclarar. Por el tema del aura de Ash quiero decir que el solo la sabe usar de maneras muy concretas. La usa a la hora de pelear mano a mano como esta explicado en el fic. Le sirve para rastrear cosas y escanear mejor lo que lo rodea y como una forma de impulsar sus jutsus. No sabe manifestarla fisicamente por lo que no esperen escudos de aura o esferas de aura para el ataque, al menos no pronto.

May y Ash avanzan lentamente pero pronto habra mas romance dentro de poco.

Gracias. Disfruten.

Disclaimer: Ni Naruto ni Pokemon me pertenece, solo la historia.

Parejas : Ash y May; Narusaku; NejiHina;SaIno y mas.


Capítulo 11 El Guardián de la Aldea

Ash se había levantado muy temprano para poder entrenar un poco antes de que sus compañeros se despertaran. Aún estaba bastante oscuro cuando dejo a sus amigos dormidos en sus respectivas bolsas de dormir. Pikachu y el resto de sus pokemon fueron con él para poder seguir entrenando. El chico había estado pensando mucho en la amenaza que había recibido hacia unos días.

Realmente era algo en lo que no podía dejar de pensar.

Si bien había tranquilizado a sus amigos sobre el peligro que representaba ese grupo y le había quitado toda la importancia posible al asunto, Ash esta genuinamente preocupado. Le había pedido de favor a Bianca y Latías que investigaran todo lo que pudieran averiguar sobre ese grupo. Todo esto sin contarles nada a Gary y a May, por supuesto. Gracias a eso se enteró que el grupo que lo estaba amenazando era un grupo serio. Habían aparecido hace unos pocos años, justo después de que los demás grupos, como el Rocket y el Magma, hubieran desaparecido.

Se caracterizaban por el robo masivo de pokemon de todos los lugares donde atacaban. Su rango de acción se extendía por todas las regiones y atacan por igual los centros de pokemon, lugares de crianza etc. Incluso eran los principales sospechosos de las desapariciones de algunos pueblos pequeños en distintas áreas. Esas eran otras cosas por las que eran conocidos. Sus métodos sucios y sangrientos y la fuerza y eficacia de sus miembros. Hasta donde sabían, solo habían sido detenidos en contadas ocasiones, incluyendo la vez que el mismo los detuvo en el centro Pokemon en Ciudad Verde. Nadie sabía cómo atacaban o como pararlos.

A lo mejor por eso lo habían marcado como blanco.

Ash no estaba tan preocupado por sí mismo (cuidarse era inevitable porque no quería imaginar el dolor que le ocasionaría a su familia si algo le sucediera) sino por sus amigos. Gary era un idiota, un maldito grano molesto e irritante y con tanto aire para llenar una docena de globos y aun así sobraría pero lo podría considerar su amigo. Era leal, cocinaba aceptablemente y le daba algunos consejos sobre cómo entrenar a sus pokemon (a pesar de que eran para demostrar su supuesta superioridad y encontrar algún punto débil) Y luego estaba May y que ella saliera lastimada estaba fuera de discusión.

Por ese motivo se estaba levantando tan temprano y entrenando a sus pokemon mas estrictamente todos los días. Todo para poder proteger a sus seres queridos. No podía entrenar sus jutsus usuales por lo que siempre se enfocaba en mejorar sus niveles de pelea cuerpo a cuerpo. La rutina era pelear hasta el cansancio contra cuatro de sus clones todos los días mientras Pikachu supervisaba y ayudaba en el entrenamiento de sus compañeros. Quienes ya dominaban a la perfección el manejo de sus chakras y ahora estaban aprendiendo a usarlo en los Bushin y Kage Bushin. Ash lees había dicho que el ultimo que aprenderían a utilizar seria el Henge por un motivo especial.

Generalmente, luego de esa parte del entrenamiento se enfocaban en mejorar sus habilidades naturales como mejorar su puntería, la potencia o la velocidad. El chico constantemente les instaba a no depender solo de sus órdenes y generar una cierta independencia como la de Pikachu. Este les ayudaba en todo lo que podía (ya que él había hecho todo ese entrenamiento en su momento) y al descansar les contaba sobre las misiones y los códigos que usaba con Ash para poder entenderse durante estas. Ellos intentaban absorber de la manera más rápida toda la experiencia que el ratoncito tenia.

En ese momento, Ash estaba peleando contra sus clones mientras Pikachu supervisaba el entrenamiento de sus compañeros pokemon. Eran estos momentos donde se lamentaba no poder tener la misma reserva de chakra que su padre o incluso como sus hermanas. Su padre podía convocar a todo un ejército de clones y eso era muy útil para el entrenamiento. El sabia lo útil de utilizarlos a la hora de entrenar por la acumulación de experiencia pero el como máximo podía convocar diez clones de sombra empujando su límite. Por eso, nunca hacia aparecer más de dos clones para poder usar su chakra en sus otras técnicas. Además siempre contaba con el apoyo de Pikachu y eso valía más que mil clones.

Mientras peleaba con sus copias, el chico pensaba que era lo que tenía que mejorar. Aunque en su momento le pareció una locura lo que sus maestros esperaban, en cierta forma había podido lograr y unificar ambos estilos de combate. Su mejor estrategia era utilizar sus golpes físicos como distracción (además de que estos ocasionaban daños serios) para alternar sus golpes de palma suave y que sus oponentes no se dieran cuenta del verdadero daño que estaba ocasionando. Y lo mejor era que cuando notaba que sus rivales estaban cansados sin saber porque el comenzaba a aumentar el ritmo y la fuerza para que el desgaste se notara más.

Actualmente, el chico pensaba que lo que más debía aumentar era su velocidad. De esa manera podía utilizar su puño suave más veces y poder terminar las peleas más rápido y sin daños. Pero más velocidad implicaba que su uso del Hadou tendría que ser más preciso. Por lo que tendría que mejorar su manejo de chakra y de su aura. Al menos compensaba su falta de chakra con un manejo casi perfecto de él. Por eso podía tener la misma fuerza de su madre y era apto para convertirse en un médico ninja. Lo único que no tenía igual que su madre era la capacidad de detectar genjutsu.

La mejor forma de mejorar esas cosas era entrenando. Todos sus clones tenían lo mismo en mente, por lo que no solo aumentaba sus habilidades sino también podría ver sus propios puntos débiles. Una cosa que le preocupaba era si debía usar sus ninjutsu. Como solo se estaba concentrando en su taijutsu, o sea solo en su parte física (e indirectamente en su barrera de sangre) temía estar descuidando sus técnicas. Pero era obvio que no podría utilizarlos aquí, eso generaría más preguntas de las necesarias. Lo mejor sería usarlos cuando no hubiera testigos y solo para noquearlos y no matarlos (a menos que la situación lo requiriera).

Lo único que le quedaba era formar un equipo perfecto con sus pokemon. Es por eso que los estaba presionándolos ahora. Se los había dicho antes de empezar y ellos lo habían entendido y puesto todo de su parte para lograr cumplir con sus expectativas. Estaban recibiendo casi el mismo entrenamiento que recibió Pikachu (no tan duro porque no era solo uno y podían compartir la responsabilidad de protegerlo) y estaba seguro de que sus padres los entrenarían más cuando llegara el momento. Por el momento lo estaban haciendo muy bien. Ya manejaban muy bien los clones y ahora estaban empezando a entender la importancia de usarlos para pelear y entrenar. Su meta era lograr que pudieran dominar hasta tres clones antes de empezar con el siguiente nivel.

Al terminar de pelear, hizo una señal para que todos pararan a descansar. Todos sus pokemon se acercaron hacia donde esta para que Ash pudiera revisarlos y curarlos. Era indispensable que ellos estuvieran bien por si era necesario durante el día. Una vez que todos estuvieron con sus energías renovadas, su entrenador les dio agua algo de comida. El chico había comprado varias bolsas de comida nutritiva para ellos y también había renovado su dotación de ramen. El gusto por esa comida era algo que se estaba contagiando entre todos sus pokemon. Para que no comieran mal (y para que no se le acabara rápidamente) comerlo era un premio cada vez que avanzaban de nivel. A la par que sus compañeros comían, Ash también había sacado algo de agua para sí mismo y los restos del estofado de anoche mientras descansaban recostado contra un árbol.

Le había tocado a él cocinar (se iban rotando todos los días) y debía admitir que la comida no le había salido del todo mal. No se acercaba ni de lejos a las comidas preparadas por Bianca y Latías pero sabía rico y era comestible. Pensar en ellas le hizo acordar en como lo habían hecho sentir en casa e inevitablemente pensó en su familia y en su propio mundo. Sentía una terrible añoranza de sentirse en familia. Extrañaba horrores su familia, su casa, sus amigos, su rutina diaria. Sabía que si quería volver lo más rápido posible, debería concentrarse en llegar rápido a las Islas Naranjas, saber su misión, cumplirla y volver. Pero Latíos le había dicho que se tomara las cosas con calma, que no podía ir ahora mismo sino esperar y no llamar mucho la atención.

Todo parecía indicar que aún podría disfrutar de sus aventuras con Gary y May.

-Creo que aun podremos entrenar un poco más chicos- les dijo a sus amigos mientras se ponía de pie. Todos habían terminado de comer-Sus atributos siempre pueden mejorar más.

Todos asintieron y corrieron a practicar entre ellos (esta vez sin ningún clon de por medio). Ash estaba por imitarlos cuando sintió una presencia detrás de él. Dándose la vuelta pudo ver como Gary y May lo miraban desaprobatoriamente. El chico no pudo evitar sentirse algo avergonzado (e intimidado) por la mirada dura que salían de sus ojos. Una risa idiota no pudo evitar salir de su boca y se llevó la mano a su cabeza para rascarse, en clara señal de que había sido descubierto.

-¿Entrenando temprano?- le pregunto May a la par que los dos castaños se acercaban y se sentaban dónde estaba Ash.

El chico estaba secretamente agradecido que hubieran llegado recién y no hubieran visto cosas de las que no habría podido explicar.

-Supongo que si-respondió con cautela. Ninguno de ellos parecía enojado pero no estaba de más asegurarse-Lamento haberme ido cuando dormían.

-Lo entendemos-aseguro Gary y algo en su tono le dijo que no lo entendían del todo. Al menos Gary- ¡Seguro no quería que te viéramos entrenar para que no conociéramos el secreto de tu estilo! ¡Como, seguramente no haz descubierto el misterio detrás de los nuestros, no querrás quedarte atrás!

-Gary conozco su estilo de pelea mejor que ustedes mismos-le retruco con una voz acida. A veces no podía creer hasta donde llegaba la arrogancia del muchacho-Los he visto pelear varias veces y sus estrategias no son nada del otro mundo.

-¡¿A qué te refieres?!- pregunto un indignado Gary. May solo se limitó a mirarlo un poco mal-¡¿Me estas llamando simple?!

-Eres simple- suspiro y luego se giró para explicar mejor su punto- May se basa en un ataque de combinaciones rápidas y precisas para terminar las peleas cuanto antes. Casi siempre funcionan porque sus pokemon son de muy alto nivel pero cuando la batalla se alarga comete errores hasta que vuelve tomar el ritmo. Tú te especializas en batallas largas con estrategias donde combinas poder y velocidad. Nada mal pero pierdes si no llevas el control desde el principio.

-Buen análisis, Sherlock- le replico May, algo intimidada de que haga leído tan a la perfección su juego- ¿Cómo definirías tu estilo?

-A mí me gusta sorprender a la gente- dijo, creyendo que esa respuesta iba a enojar de nuevo a sus amigos pero los dos solo se miraron entre ellos, suspiraron y se recostaron contra el árbol. Gary cruzo sus brazos y May abrazo a sus rodillas.

-Eres raro-dijeron al unísono. Ash se extrañó aún más por lo que estaba pasando.

-¿Por qué lo dice?-quiso saber sin demora.

-Eres un buen entrenador, y debes tomarlo como un gran elogio viniendo de mi-comenzó a decir Gary sin mirarlo, viendo como la luz de la mañana comenzaba a colarse entre las hojas de los arboles-Tienes unos buenos pokemon que entrenan hasta el cansancio solo por ti.

-Eres un buen estratega y ahora resulta que también eres analista- siguió diciendo May, solo que ella miraba como los pokemon de Ash seguían entrenando-Tienes un estilo único, peleas como nadie y sorprendes tanto que dejas fuera de balance a tu rival.

-Y aun así no retaras a la Liga- término de decir Gary pero no lo decía como un reproche como siempre sino que sonaba sinceramente decepcionado- Pienso que es todo un desperdicio.

-Tienes talento y sueñas en convertirte en maestro pokemon-aporto May- ¿Pero cómo sabrás que estas cerca de tu sueño sino ganas títulos? Enfrentándote a esos rivales y ganándoles sabes que eres el mejor. Nadie puede ser el mejor sino lo demuestra.

En vez de dar una respuesta directa, el chico llamo a todos sus pokemon que rápidamente llegaron hasta donde estaba el. Los acaricio a todos en la cabeza mientras pensaba en cómo responder a las inquietudes de sus amigos. ¿Cómo decirles la verdad sin engañarlos?

-Creo que puedes tener todas esas experiencias sin necesidad de títulos ni rangos-respondió a sus amigos- Para mí, el mejor no es el que tiene más altos títulos sino el que nunca se rinde.

-Eso suena a patética escusa de perdedor-replico Gary diciéndolo seriamente.

-A veces un perdedor supera al genio en trabajo duro-retruco a su vez pensando en todas las personas que conocía que habían probado que eso era verdad- Solo necesita confianza y trabajo duro.

-Ese es el pensamiento de un niño-fue todo lo dijo May- Te dolerá cuando te encuentres con el mundo real.

-Ya veremos- fue la respuesta del moreno.

Los tres chicos se quedaron sentados un rato en silencio, meditando. Hasta que Gary se levantó y dijo que lo mejor que podían hacer era ir a desayunar para seguir camino.

-Esa es una buena idea- acepto May levantándose y sacándose la tierra de la ropa-¿Vienes Ash?

Pero solo obtuvo ronquidos como respuesta.

-Es peor que un niño- suspiro viéndolo dormir.


Los chicos dejaron dormir a Ash mientras ellos preparaban el desayuno (era el turno de May de todas formas) y levantaron el campamento antes de despertarlo para darle más tiempo. Mientras ellos limpiaban algunas cosas, el moreno comió su desayuno. Luego todos se fueron a asear un poco y partieron rumbo a Ciudad Carmín.

Pero rápidamente hubo una discusión por el camino a tomar. Gary siempre era el encargado de los mapas al ser el nativo de la región. Solo que ahora quería tomar un atajo de dudosa precedencia y May estaba en contra de dejar el camino principal. Los alegaban que era la mejor forma de llegar más manera rápida a su destino. Ah había dejado claro desde el principio lo malo que era para ubicarse y su poco sentido de la orientación por lo que no estaba dispuesto a unirse a la discusión.

Gary finalmente se impuso y todos lo siguieron. El supuesto atajo comenzó a hacerse espeso e intricando al punto de que la grama les llegaba a la cintura. Para ese momento, incluso Ash dijo que estaba era una mala idea pero Gary seguía empecinado en seguir recorriendo el dichoso atajo que si o si los llevaría más cerca a su destino. Según el, solo hacía falta confiar en sus instintos y no solo en los de una brújula.

-No se preocupen- era lo que repetía a cada momento como si fuera alguna clase de mantra- Estoy seguro que esto nos llevara al camino central.

-¿Estás seguro?- pregunto May sarcásticamente a su compañero.

-Llevas diciendo eso desde hace una hora ya- acoto Ash, barajando seriamente la posibilidad de estar perdidos. Aunque sabía que eso era algo que Gary no iba admitir.

-Te dije que deberíamos seguir en el camino-dijo May al chico castaño, responsable de la situación- Pero tenías que insistir en tomar este atajo.

-¡Fue Ash el que lo sugirió!- respondió señalándolo en un intento desesperado por deslindarse de la culpa. A pesar de que claramente el moreno no había sugerido tal cosa.

-Creo que no habría hecho que nos perdiéramos-replico Ash burlonamente ante el ataque que le habían disparado.

-¿Quién dijo que estábamos perdidos?-pregunto Gary con ira a su compañero aun sabiendo que lo que decía era correcto.

-Si no sabes dónde estamos es porque estamos perdidos- dijo Ash simplemente- Creí que serias más inteligente.

-Deberían dejar de pelearse- acoto May pasándolos y dejándolo detrás- Aunque yo les gritare sino llegamos nunca a Cuidad Carmín.

Siguieron caminando un rato más. Gary veía el mapa en un intento desesperado por saber dónde estaban. May estaba escuchando música como siempre, observando el bosque y disfrutando del clima. Ash estaba calmado pero atento. Se estaba preguntando si sería buena idea mandar a alguno de sus pokemon, Noctolw como la opción más probable, para que los ayudara con su problema actual. No quería pensar en ningún tipo de emboscada por parte de su recientemente nombrado enemigo.

En algún punto, llegaron a un claro donde estaban unas grandes rocas. Los amigos decidieron que era mejor sentarse a descansar. Ash dijo que si Gary no se ubicaba pronto iba a mandar a su pokemon volador le gustara o no para salir de este enredo. Sabía que al menos, contaría con el apoyo de May. Se detuvo a pensar en la castaña, preguntándose si sus avances estaban funcionando. La chica había parecido celosa de Giselle y estaba reaccionando un poco más positivamente a sus insinuaciones. Faltaba aún mucho trabajo por delante pero al menos el camino parecía que se estaba despejando un poco.

-Qué bueno es descansar-murmuro Gary, sacando su agua y mirando con más calma y atención el mapa.

May se quedó en silencio pero acepto el agua de Ash. Este comenzó a observar detenidamente el paisaje, en parte para disfrutarlo y por otro lado para analizarlo. En seguida descubrió una pequeña saliente de agua donde podían rellenar sus botellas y limpiarse un poco. Estaba por sugerir eso cuando vio a un Oddish acercarse tímidamente a tomar un poco de agua. Para estar seguro sobre las características de ese pokemon saco su pokedex y lo apunto, deseoso de obtener más información.

"-Es típico encontrarlo vagando por el bosque irrigando polen mientras camina" –anuncio la voz robótica de su pokedex una vez analizado y procesado la información del pokemon en cuestión.

-Creo que lo atrapare-murmuro Ash guardando el aparato y sacando una pokebola .Podría ser una gran adicción a su equipo en vista que no tenía ningún tipo planta todavía. Por lo que sabía este podía ser su siguiente amigo.

Pero Gary vio su jugada y lo que estaba pensando hacer y decidió adelantarse. Hoy viendo como Ash entrenaba a sus pokemon, comenzó a entender porque el chico era tan fuerte en lo que hacía y si este agregaba un nuevo miembro a su equipo podría adelantársele y él no estaba dispuesto a quedarse atrás.

-¡Alto!-dijo el castaño poniéndose delante de Ash. Este se extrañó mucho por la extraña actitud de su amigo.

-¿Por qué?- quiso saber ingenuamente el chico. A veces podía ser verdaderamente incauto sin proponérselo.

-Porque seré yo el que atrape a ese pokemon- respondió engreídamente, señalándose a sí mismo como siempre hacia cuando quería expresar su superioridad.

-¡No lo creo!- replico enojado por lo injusto de la situación. Gary realmente se estaba pasando de la raya- Yo lo vi primero.

-Eso a quien le importa-alego, restándole importancia con la mano. Desde la periferia pudo ver como el Oddish se estaba alejando y decidió que era momento de actuar. Agarro una de sus pokebolas y la lanzo- ¡Ve Arcanie!

Su pokemon de fuego hizo aparición en el campo. El pokemon aún tenía su orgullo un poco herido por haber perdido contra el Pikachu de Ash y estaba dispuesto a compensarlo con una actuación perfecta ahora que era requerido por su entrenador. Todo parecía indicar que entrenador quería atrapar a un nuevo pokemon.

-¡Lanzallamas!- ordeno Gary apuntando al Oddish. No era un pokemon muy útil en su equipo pero siempre podría entrenarlo mejor cuando tuviera tiempo. Lo importante era impedir que Ash se hiciera con más pokemon.

El can de fuego lanzo una fuerte llamarada de fuego que tomo por sorpresa al pokemon planta. Su cuerpo fue cubierto por el calor y pronto estuvo cerca de perder la conciencia. Su rival vio la oportunidad y lo derribo sin demora con su embestida, sin darle al pokemon ninguna oportunidad en su defensa.

-Eso lo debilitara- sonrió complacido Gary al ver al pokemon en el suelo con sus ojos en espiral- ¡Pokebola ve!

El pokemon casi era suyo cuando de la nada un borrón rojo apareció y evito que la pokebola cumpliera su fin. Todos vieron asombrados (incluida May que hasta entonces no estaba muy interesada en lo que estaba ocurriendo) porque ante sus ojos un Scizor estaba plantado delante del Oddish en una postura claramente defensiva.

-No puedo creerlo ¡Un Scizor!- dijo emocionado Ash. Ese siempre había sido uno de sus pokemon favoritos y este que tenía enfrente parecía bastante fuerte. Sin darles tiempo a responder el Scizor se lanzó contra el Arcanie de Gary lo derribo de una embestida.

-¡Arcanie!- dijo Gary dispuesto a atrapar a ese pokemon pero esta vez se le interpuso Ash.

-Ahora es mi turno, ese Scizor es mío- se impuso Ash sin darle tiempo a Gary de pensar, lanzo su propia pokebola- Yo te elijo Charmeleon.

Ahora fue el turno de que el pokemon de fuego de Ash hiciera su aparición.

-¡Ahora ataca! ¡Katon: Ryūka no Jutsu!- ordeno Ash con su siempre tan particular estilo. Como ya se había mostrado con Evee, no solo Pikachu actuaba bajo esos extraños nombres.

Charmeleon sabía que era lo que le estaba pidiendo y se concentró para poder lanzar su lanzallamas. Podía potenciarlo con su chakra pero su entrenador no le había dado ninguna señal de hacerlo. Y Ash le había dicho que solo debería hacerlo en casos de importancia por lo que su ataque fue uno normal. El chico estaba ligeramente confiado por la obvia ventaja que tenía contra su adversario.

Pero este claramente lo tomo por sorpresa. El Scizor uso su doble equipo para evitar el ataque y se movió tan rápido e incluso sorprendió a Ash. Antes de siquiera pensarlo, golpeo a Charmeleon fuertemente en el estómago con su pinza. Después de eso, tomo al Oddish en brazos y salió corriendo.

-¡Oh no!- se sintió frustrado Ash al ver como su presa se escapaba. Lo único que pudo hacer fue llamar de nuevo a Charmeleon a su pokebola. Gary hizo lo mismo con Arcanie y May se acercó hasta donde estaban ellos.

-¿Están bien?- quiso saber. Aunque se aguantaba la risa de que un pokemon salvaje haya podido más que dos supuestos maestros pokemon.

-Si lo estamos- dijo Ash pero luego miro hacia donde se había escapado e inflo sus cachetes en señal de enojo- ¡No es justo! ¡Yo lo quiero!

-No es tiempo de ponerse berrinchudos- le recordó May cortándole el arrebato- Debemos llegar a Cuidad Carmín y aún seguimos perdidos.

-Gary ha metido la pata mucho hoy- suspiro Ash resignado al haber pedido a un pokemon valioso a sus ojos. Se veía fuerte, inteligente y rápido. El entrenador pensó en que niveles podría alcanzar si lo entrenaba.

-¡Cállate!- grito un colorado y avergonzado Gary por lo cierto de sus palabras.

Con una ligera idea de donde estaban (gracias a la exploración realizada por el Noctolw de Ash y una revisión concienzuda al mapa por parte de May) se pusieron en camino de vuelta. Siguieron caminando por el bosque hasta que se encontraron con un acantilado. Por abajo se movía un rio que parecía ser bastante profundo y salvaje. Los chicos pensaron en como cruzar hasta que Gary diviso un puente hecho de cuerdas y madera. Ash dijo que no parecía muy seguro pero no había ninguna otra forma de cruzar por lo que tendrían que arriesgarse.

-Realmente quería atraparlo- seguía quejándose Ash a la par de que cruzaba el puente-Espero que en este en el bosque.

-Pareces disco rayado- suspiro May. El moreno no había parado de hablar del dichoso pokemon.

-Esto es raro- dijo Gary algo intranquilo revisando el mapa- No encuentro este puente en el mapa.

De pronto una violenta ráfaga de viento soplo llevándose al mapa y haciendo que todo el puente temblara bruscamente. En algún punto, el movimiento fue demasiado para las viejas cuerdas porque se rasgaron haciendo que el puente quedara solo sujeto de un lado. Gary y May pudieron aferrarse pero Ash no tuvo tanta suerte por lo que él y Pikachu cayeron en el rio y la corriente los arrastro sin piedad.

-¡No! ¡Ash cayo!- grito May poniendo cara de desesperación al ver lo ocurrido. Estaba tan sorprendida que incluso sus brazos perdieron fuerza y el viento casi la tumbo.

-¡May tienes que resistir!- le grito Gary viendo la actitud de su amiga. Parecía dispuesta a dejarse caer- ¡No es momento de perder la cabeza!

-¡No puedo!

-¡Si puedes, solo tienes que tirar muy fuerte!-replico el chico, dándole ánimos a la chica e intentando hacer lo mismo- ¡Es la única esperanza que tenemos!

Tuvieron que usar toda su fuerza y toda su sagacidad para poder moverse sin caer. El viento era fuerte y traicionero y el puente parecía que no iba a resistir más pero pudieron lograrlo con un poco de suerte. Gary llego primero hasta el otro lado y de esa manera pudo ayudar a May a conseguirlo. La pobre necesitaba toda la ayuda posible porque aún no se había repuesto de ver caer a Ash. Cuando ambos estuvieron seguros, se permitieron unos minutos para recuperar el aliento.

-Estoy totalmente agotado- suspiro Gary, intentando recobrar su aliento. Pero May no estaba dispuesta a descansar por mucho tiempo. Enseguida se puso de pie e urgió con la mirada a que Gary hiciera lo mismo.

-¡No podemos perder tiempo!-le espeto casi yéndose sin el-¡Tenemos que encontrar a Ash!

-Tranquila, tu noviecito ya aparecerá.

-¡Que no es mi novio!

-Lo que digas.

Rápidamente se pusieron en marcha. Pudieron encontrar un camino que descendía hasta donde el rio corría y dudaron en bajar hasta ahí. La mejor forma de buscarlo era seguir la corriente hasta donde desembocara. May esperaba que no le hubiera pasado nada a ese idiota. ¡Aún quedaban cosas que resolver entre ellos! Primero que le pagara todo lo que le debía, que le contara la verdad detrás de todos sus misterios. ¡Por Arceus, no podía morirse sin ayudarla a vengarse de su papa! No podía perderlo ahora que había dejado entrar a alguien después de tanto tiempo. Su pobre corazón ya no iba a soportar tantas perdidas.

Gary también estaba preocupado por su amigo. Como May, el también tenía deudas que saldar con Ash. Aun debían tener su revancha, el idiota tenía que reconocer su evidente superioridad. ¡Debían tener al menos una batalla oficial en un torneo lleno de gente para aplastarlo como se merecía! Sacando de lado su gran deseo de derrotarlo, también era amigo suyo. Le gustaba discutir con él, entrenar con él, viajar con él. Nunca había viajado en un grupo tan extraño y a la vez tan divertido. Ninguno de sus viajes se comparaba a este.

-Démonos prisa-sugirió May intentando apurar el paso.

Corrían con todas sus fuerzas hasta que el suelo se abrió bajo los pies de Gary que cayo limpiamente en un agujero. Se notaba que era una trampa ya que la tierra estaba evidentemente excavada pero el único que se hubiera podido dar cuenta de eso no estaba presente. Ambos estaban en estados mentales muy alterados (May estaba histérica y preocupada y Gary estaba preocupado con una mescla de sorprendido) para notarlos. Todo lo que estaba ocurriendo hoy tenía un raro matiz pero los dos chicos estaban muy preocupados para notarlo.

-¿Estas bien?-pregunto la castaña, acercándose con preocupación para no caer ella también. Hasta donde sabia, podía haber varios de esos agujeros.

-Si lo estoy ¡Maldito agujero!- respondió Gary en el fondo del hoyo revisando por si no tenía alguna herida o algún hueso roto- ¿Qué hace un agujero así aquí?

-Todo esto es muy extraño-secundo May cada vez más preocupada por como la situación se estaba desarrollando.- ¿Necesitas ayuda? Porque puedo usar a mis pokemon para que te ayuden a salir de ahí.

-No creo que será necesario, puedo solo- rechazo Gary, haciendo salir a su Arcanie que lo saco del lugar-Este realmente no es nuestro día.

-Y que lo digas

Siguieron corriendo hasta llegar a la parte donde el rio cruzaba el bosque. Para esa altura ya estaban cansados y sentían que sus piernas estaban temblando. Siguieron la búsqueda caminando. A lo mejor de esta manera les era más fácil encontrar cualquier rastro de Ash que indicara a donde se había ido. Corriendo hubiera sido difícil ver alguna señal.

-¡Ash!- llamaba May con sus manos en su boca para aumentar el alcance de du voz- ¡Ash! ¡¿Dónde estás?!

-¿Estas cerca?- gritaba Gary también buscando alguna señal de su amigo- Solo espero que la corriente no lo haya arrastrado muy lejos.

-Debemos seguir buscando- fue todo lo que dijo. No quería ni imaginar alguna situación negativa o alguna donde Ash estaba herido o algo así.

Siguieron caminando hasta que May sin saberlo piso una cuerda saliente que activo una nueva trampa. En menos de un segundo, una red salió debajo de la tierra y los atrapo llevándolos a quedar colgados en medios del bosque. Gary se puso bastante nervioso y comenzó a forcejear contra la red en un intento de romperla. May lo detuvo porque la estaba lastimando (el espacio compartido era muy reducido) y le dijo que romperla a lo bruto no era lo mejor solución.

-¿Por qué estamos arriba de este árbol?- quiso saber May enojada por todo lo que había sucedido durante todo el día.

-Creo que se llama trampa, genio- contesto irritado Gary. No estaba para contestar con sutilezas y a él también toda la situación le estaba exasperando.- ¡Haz algo!

-¿Qué quieres que haga? No soy la escapista del grupo- replico May, frustrada- ¡Tu deberías ser el que haga algo!

-¿Por qué yo?

-Tú eres el hombre.

-No sabias que eras tan machista.

-¡Cállate!

Hubieran seguido discutiendo inútilmente pero se dieron cuenta que debajo de donde estaban ellos un Scizor los miraba agresivamente. Los dos castaños se dieron cuenta que era el mismo que habían visto más temprano protegiendo al Oddish que quiso atrapar Gary. Al verlo, este se puso más ansioso y empezó a gritarle que los bajara de ahí. Eso ocasiono de nuevo que este se moviera de forma nerviosa haciendo que May se lastimara de nuevo por lo que empezó gritarle que parara por lo que empezaron a discutir de nuevo.

Justo lo que necesitaban en ese momento.


Desde lejos, cerca de las colinas los entrenadores estaban siendo observados por dos personas bastante conocidas.

-¡Que sorpresas verlos por acá!- dijo la chica de pelo rojo que había aparecido frente Ash en la escuela- Y cerca de la aldea que planeamos robar.

-Supongo que el imbécil estará cerca de aquí y seguro que querrá intervenir- dijo su compañero, el chico rubio- Eso hará que todo esto sea más divertido.

-Y esta vez, tengo permiso de enfrentarme a el-comento la pelirroja y lamiéndose los labios siguió diciendo- No puedo esperar.


Habían pasado varios minutos y la situación no había cambiado mucho. Por lo menos habían dejado de discutir pero aún seguían colgados en la estúpida red. Lo que hacía que fuera imposible salir a buscar a Ash y eso aumentaba la preocupación y la tensión en ambos amigos. Realmente querían saber que le había pasado el tercer integrante de su grupo.

-¿Qué le habrá pasado a Ash?- suspiro Gary bastante preocupado.

-Espero que este bien y que rió no lo haya llevado hasta el océano o algo así-contesto May también bastante preocupada-Con su suerte podría terminar en un barco pirata o algo así.

-Tienen mucha imaginación- dijo burlonamente una voz debajo de ellos. Una voz muy conocida-No sabía que me extrañaban tanto.

Debajo de ellos y en perfectas condiciones se encontraba Ash. A simple vista no se le veía ninguna herida y parecía estar bien. Miraba a sus dos amigos colgado con una sonrisa burlona en el rostro. Parecía que esos dos no se arreglar sin él. Solo estuvieron separados por unas horas y esos dos terminaban colgados en una sencilla trampa.

-¡¿Qué esperas para bajarnos?!- pregunto Gary histérico pero secretamente aliviado de que su amigo estuviera bien-¡¿Debemos mandarte una tarjera o algo parecido?!

-Pero parece que se están divirtiendo mucho ahí arriba- dijo haciéndose el desentendido y disfrutando de la vista de las piernas de May-Creo que hasta me dan algo de envidia.

-¡Bajamos ahora mismo, idiota!-le exigió su amigo al borde de la histeria. May no estaba muy lejos de ese lugar tampoco.

-Como gusten- comento Ash, lanzando un kunai donde estaba la cuerda y cortándola. Los dos chicos comenzaron a caer pesadamente hacia el duro suelo. Pero May fue sujeta por los brazos de Ash haciendo que el único que tuviera un encuentro rudo con el suelo fuese Gary.

-¡Auch!- aulló Gary de dolor, levantándose con dificultad de la caída. Vio como la castaña descendía delicadamente de los brazos de su amigo y comento ácidamente- Gracias pero la próxima vez suaviza la caída de todos, no solo las de tu novia.

-No sabía que te gustaba abrazarme Gary-replico Ash antes que May dijera algo- ¿Debo preocuparme que intentes entrar en mi saco de dormir de noche?

-¿Qué dijiste idiota?- exploto el chico rojo como un tomate y se hubiera dirigido a golpear a Ash sino no hubiera sido porque fue detenido por el miembro femenino del grupo que lo atajo a tiempo a antes de empezar una nueva batalla.

-Hemos estado buscándote por un largo tiempo-apunto May más interesada en saber que había pasado que en verlos pelear salvajemente.

-Es cierto- se tranquilizó Gary, olvidándose el comentario. También estaba interesado en saber que era lo que había pasado-Te vimos caer al rio.

-Bueno tuve suerte- explico Ash bastante feliz y con una cierta mirada libidinosa que puso a May en alerta-Estaba siendo arrastrado por los rápidos cuando una sexy chica me salvo.

-Hubiera preferido a los piratas-suspiro May sabiendo lo libertino que podría llegar a ser Ash cuando una joven linda estaba en la ecuación.

-¿Dijiste algo?-quiso saber Ash.

-Nada-respondió secamente.

-Vengan entonces- dijo alegremente el chico (para muchas cosas a veces seguía siendo un total despistado) guiándolos por el bosque- Los llevare a la aldea.

Los dos castaños siguieron al moreno por un camino que eventualmente llego a la supuesta aldea. Era más que nada una pequeña cabaña de madera en medio de un claro del bosque. Cerca estaba una laguna y se podían ver a muchos pokemon jugando por la zona. Pikachu siendo uno de ellos. Una chica vestida de overoles rojo oscuro con una remera rosa debajo estaba curando a uno de los pokemon. Se levantó al verlos y pudieron ver era bastante linda con un largo cabello azulado atado en una cola baja y una vincha en su pelo. Puso una gran sonrisa en el rostro cuando estuvieron frente a frente.

-Melanie te presento a mis amigos Gary y May- dijo Ash señalando a los nombrados. Los dos saludaron educadamente a la jovencita que tenían delante.

-¿Así que son ustedes los amigos de Ash?-les pregunto cordialmente. Parecía muy contenta de conocerlos- El me hablo mucho de ustedes.

-Me imagino-dijo May entre dientes. Por algún motivo no le gustaba la idea de que ese pervertido hubiera estado a solas con la chica.

-¿Todos esos pokemon son tuyos?-pregunto Gary muy curioso viendo a los pokemon jugando y comiendo tranquilamente.

-Oh no, solo los estoy cuidando-respondió Melanie con su eterna sonrisa. Se notaba muy comprometida con el papel que desempeñaba.

-Este es un lugar donde los pokemon heridos vienen a descansar-dijo Ash mientras se agachaba y acariciaba a Pikachu que se había acercado hasta donde estaba el- Si son heridos o abandonados pueden venir y ella los cuida hasta que sienten mejor y se van.

-Entonces este lugar es una especie de Centro Pokemon y tú eres su enferma-aporto May no muy interesada pero aun así participando en la conversación.

-No es tan así, no puedo ser considerada enfermera ni nada-respondió Melanie poniéndose adorablemente colorada-Solo intento darles a los pokemon un lugar donde puedan descansar y divertirse hasta que se sientan mejor.

-No solo haces eso-la defendió Ash, no permitiendo que disminuyera el valor de la gran obra que estaba haciendo- También los curas cortando hierbas y haciéndoles medicinas. Lo que haces es increíble.

-Creo que concuerdo con el idiota-apoyo Gary, intentando lucirse con la chica-No es fácil hacer lo que tú haces. Debes ser una chica realmente especial.

-Solo hago lo mejor que puedo- murmuro la aludida, poniéndose colorada ante tales elogios de parte de dos chicos guapos.

-Siempre estoy rodeada de fanáticos de los pokemon- dijo May por lo bajo recorriendo el lugar con la mirada, parecía agradable y tranquilo. Después volvió a posar su mirada en Gary que seguía coqueteando con la chica. Ash no decía nada pero seguía mirando a Melanie- Los hombres pueden ser unos babosos.

Melanie, Gary y Ash estaban cercanos al grupo de pokemon mientras que May se mantenía un poco más alejada de ellos pero aun si escuchaba todo lo que decían. Melanie intercalaba sus palabras hacia los chicos con alguno gesto hacia los pokemon que se acercaban en busca de su cariño o alguna otra cosa más.

-Me gustaría saber quién fue el que puso esas trampas-pregunto al aire la castaña. Quería saber quién era el responsable de haberle hecho pasar mal rato.

-Debo decir que esa fui yo- sonrío en señal de disculpa Melanie, sintiéndose realmente apenada por haberlos puesto en tales predicamentos- Quise evitar que los entrenadores lleguen hasta aquí.

-¿Por qué?

-Estos pokemon están heridos y no es bueno que vengan entrenadores a llevárselos antes de que terminen de curarse-explico Melanie.

Ash se quedó pensando un poco.

-Las trampas son buenas pero un poco simples- medito llevándose una mano al mentón-Si quieres, te puedo ayudar a diseñar algunas un poco más elaboradas.

-Gracias Ash, eso sería de mucha ayuda- contesto muy feliz la chica.

-Presumido-bufo Gary. En ese momento vio al Oddish que había intentado atrapar antes. Suspiro un poco y decidió que lo mejor era disculparse. Camino hasta donde estaba el pokemon planta quien se alejó un poco asustado pero el chico lo tranquilizo con un gesto- Lamento haberte sorprendido antes, no estuvo bien de mi parte.

El pequeño Oddish lo miro sin comprender.

-Tú necesitas un entrenador sensible, que te comprenda- sonrió un poco mientras acariciaba sus hojas-Lamento lo ocurrido y espero que podamos ser amigos.

El Oddish uso sus hojas para acariciar la mejilla de Gary en señal de amistad. Después de eso, Ash se encontró solo con los pokemon. May se había metido dentro de la cabaña a escuchar música y Gary estaba ayudando a Melanie a recoger las hierbas para hacer nuevas medicinas. El chico estaba cerca de la laguna, con todos los pokemon rodeándolo, contando historias de cuando era pequeño.

-Tengo dos hermanas menores que son gemelas- les contaba a sus nuevos amigos- Son bastante traviesas e inquietas. Eran así desde pequeñas. A nosotros tres nos gustaba jugar muchas bromas en la aldea en la que vivíamos.


Flash Back (Konoha, Montaña de los Hokages; dos años atrás)

Era cercana a la medianoche, la aldea estaba muy tranquila y silenciosa. Solo los locales como los bares y el cine estaban abiertos. La era de paz instalada después de la cuarta guerra aun duraba y todos los civiles del lugar estaban felices por eso. Les gustaba la tranquilidad y la serenidad que se podía respirar y era agradable pasar las noches sin temer ataques o cosas por el estilo.

Pero eso se estaba por acabar. Rondando la montaña de los Hokages tres sombras rondaban cuidándose las espaldas mutuamente, asegurándose que nada ni nadie se interpusiera en su camino. Tenían una misión que cumplir y el fracaso no era una opción. Una de las sombras (la más grande, físicamente hablando) distribuyo un par de herramientas a sus compañeros. Luego ato tres cuerdas, se pasó una por la cintura y dio las otras dos a sus cómplices que hicieron exactamente lo mismo. Todos aseguraros, caminaron hasta la baranda y se pusieron sobre ella para después lanzarse al vacío.

Cayeron en seco hasta que las cuerdas evitaron su descenso. Una vez asegurada la cuerda a la altura necesaria para completar la misión, el líder les dio la señal para empezar. Los tres, herramientas en mano, comenzaron. Cada uno tenía un tarro de pintura en la mano y un pincel. Sin ningún tipo de piedad, comenzaron a desfigurar las cabezas talladas de los líderes más importantes de la aldea. Cada uno de los integrantes pintaba una zona específica y luego iba por otra, detonando una magnifica organización y una gran eficacia al realizar el vandalismo. Una vez terminado el acto, el líder dio señal y comenzaron a subir. Una vez de vuelta en la plataforma se sacaron las máscaras.

Dos cabezas rubias y una morena se dejaron ver en la oscuridad.

-Hicieron un gran trabajo chicas- felicito Ash a sus dos hermanas menores que lucían complacidas por el halago de su hermano mayor- Papa estará muy orgulloso de su desempeño.

-¿Crees que mama se dará cuenta?- pregunto una temerosa Kushina a sus dos hermanos. No quería entrar en un castigo después de haber salido de otro.

-Creo que a la larga sabrá que fuimos nosotros pero por esta noche estamos cubiertos- le tranquilizo.

-Dejamos clones- afirmo Tsunade para calmarle a su gemela.

-Mama se dará cuenta- replico la rubia- Ella siempre se da cuenta.

-Papa es el que nos ira a arropar y prometió cubrirnos-dijo Ash- Además hicimos esto por él.

-¡Aniversario de que se hizo gennin!-gritaron emocionadas y al unísono las dos gemelas. El chico rio al verlas actuar como hormigas hiperactivas.

-Hizo algo parecido un día antes de volverse gennin pero me alegra decir que lo superamos-señalo el chico, emocionado-La aldea recordara este día por siempre.

-Sigo diciendo que debimos explotar las cabezas-menciono Tsunade con un suspiro- Están viejas, pasadas de moda y la aldea podría permitirse unas nuevas.

-Y nuestros amigos nos van a visitar en la cárcel si mama no nos mata antes- le espeto a Kushina a su hermana, golpeándola en la cabeza-¡Piensa un poco, cabeza de chorlito! ¡Usa esa cabeza para pensar algo más que perversidades!

-¡No me ofendas! ¡No pienso perversidades!- grito enojada y luego su rostro cambio a uno libidinoso y pervertido- ¡Pienso súper perversidades! ¡Soy una súper pervertida!

-Cállense- les dijo Ash y se señaló con gran orgullo-Todos sabemos que el súper pervertido soy yo. Tengo muchas pruebas y muchas chicas de la aldea pueden probarlo.

-¡Ero-oniichan! ¡Ero-oniichan!- lo señalaron las gemelas riéndose. Ash también rio.

-A mucha honra pero no dejemos que mama lo sepa- les hablo y luego acaricio sus cabellos rubios. Las chicas corrieron a esconderse en su pecho y su hermano, las abrazo con ternura.

Después del momento tierno, los tres hermanos volvieron a su casa amparados por la noche. Una vez ahí, cada uno fue a acostarse en sus camas dispuestos a descansar muy ansiosos por el día de mañana. Al día siguiente la aldea se sorprendió al encontrar todas las caras pintarrajeadas más allá de lo creíble. Pero también los perpetradores se habían tomado las molestias de pintarles cuerpos debajo de los rostros.

La cara del primero estaba coloreada como si fuera una enorme flor sonriente con el tallo dibujado por debajo. El segundo tenía el cuerpo de una voluptuosa sirena con el rostro haciendo juego. El tercero era un gorila que sacaba músculos en una postura ridícula. El cuarto lucia como un delincuente juvenil con lentes oscuros y todo. La quinta estaba maquillada como una prostituta y su cuerpo estaba en ropa interior. El sexto lucia el aspecto de un shinigami con capa y guadaña incluida. Debajo de todo eso se leía la siguiente frase.

"Feliz Aniversario"

Ese día se escuchó por toda la aldea el grito de la primera dama de la Aldea.

-¡Naruto Uzumaki!

Fin del Flash Back


-Papa durmió en el sofá toda una semana-conto Ash a la audiencia-Mama no nos hizo nada porque sabía que habíamos sido instigados por papa. Pero aun así, no comimos ramen por una semana.

Todos se estaban riendo pero de nada Ash sintió una señal de peligro y salto de donde estaba sentado (dejando a tos boca abiertos) evitando por poco el ataque de Scizor. Ash tuvo que esquivar de nuevo el ataque (esta vez eran sus pinzas de metal) cuando el pokemon se lanzó hacia el viendo que no había podido dañarlo.

-No debes atacar a la gente-le dijo algo enojado por haber sido agredido por el pokemon sin razón alguna.- Alguien podría salir seriamente lastimado.

Pero el pokemon no lo escucho y se lanzó una vez más al ataque. Intentaba alcanzarlo con sus pinzas pero el chico era muy rápido. Más rápido que cualquier humano que hubiera conocido antes.

-Aun te falta mucho para hacerme daño y no quiero lastimarte-señalo Ash muy confiado. El Scizor era bueno pero él era mejor. Sus palabras parecieron hacer enojar más al pokemon porque se lanzó de nuevo hacia el-Pero si insistes.

Tan pronto tuvo al alcance sus dos pinzas, las sujeto fuertemente. Estaba usando algo de su súper fuerza para mantenerlo sujeto. El Scizor intentaba liberarse pero no podía. Al parecer ese chico estaba lleno de sorpresas. Y así era porque a continuación Ash lanzo una patada directo al abdomen del pokemon que termino siendo arrastrado unos metros.

-¿Suficiente?- le pregunto. Realmente no estaba interesado en pelear con el pokemon pero este era obstinado por se volvió a levantar. Ash, entonces decidió sacar una de sus pokebolas. Era mejor dejar que sus pokemon arreglaran todo- Parece que no. Dejare que pruebes la fuerza de uno de mis pokemon.

Pero en ese momento, Melanie apareció y se puso delante del Scizor evitando así cualquier tipo de pelea. Gary apareció detrás de Ash (cargando la cesta con las hierbas recogidas) y May salió de la cabaña para ver qué era lo que estaba ocasionando tanto ruido. Todos pudieron ver la escena que se estaba desarrollando.

-¡No lo hagas, por favor!- suplico Melanie aun defendiendo al agresivo pokemon- ¡El solo está intentado defender la aldea! ¡El creyó que estabas intentando atacar a sus amigos!

-¿Atacar a sus amigos?- pregunto un Ash algo incrédulo- Solo les estaba contando historias y el salió de la nada y me ataco.

-Lo se Ash pero a Scizor no le gustan los humanos-respondió su nueva amiga- Él se ofreció a proteger la aldea de los enemigos. Es el pokemon más valiente y leal que yo conozco.

-Supongo que tienes razón- dio la razón Ash pero en seguida tuvo que esquivar un nuevo ataque del pokemon-¡Dile que deje de atacarme!

-Él debe creer que están aquí para llevarse a los pokemon-asumió Melanie viendo como el moreno tenía que esquivar varios de los ataques- Quiere que se vayan.

-Pero no estamos aquí para llevarnos ningún pokemon-intervino Gary- Solo queremos ayudarlos.

May solo se estaba riendo de como su amigo estaba siendo atacado por uno de sus tan amados pokemon.

-¡Díganle que pare!- rogaba Ash aun en su intento de evitar todos los ataques- ¡Solo intentaba ayudar!

-¡Es cierto Scizor!- gritaba Melanie para que su guardián parase de atacar.

-Ese pokemon sí que es valiente y rudo-dijo una voz cercana a ellos. Era una voz femenina que hizo saltar las alarmas en la mente de Ash-Sería estupendo tener un pokemon así en mi equipo.

-Me imagino que podría llegar a hacer con el tipo de entrenamiento adecuado-aporto ahora una voz masculina.

Los dos jóvenes salieron de detrás de los arboles con una extraña maquina a sus espaldas. Era una enorme caja de mental de donde salía un tuvo largo y grande. Sea lo que fuese, no presagiaba algo bueno. Sin siquiera dudarlo, Ash se puso delante de todos en caso de que fuera necesario defenderlos.

-¡¿Qué quieren?!- exigió saber.

-Que niño tan rudo, hace que me ponga a temblar- dijo la mujer de pelo rojo-¡Queremos a todos los pokemon para nuestro equipo!

-Serán perfectas futuras máquinas de matar-continuo el chico de pelo amarillo- Una vez que conozcan la luz de nuestro líder, sabrán de lo que son verdaderamente capaces.

-¡No dejaré que lo hagan!- les espeto Ash. Los otros no sabían que estaba pasando ni que era lo que debían hacer.

-¡Nadie pregunto tu opinión!- exclamo la chica y pulso un botón en la máquina. El gran tuvo comenzó a aspirar grandes cantidades de aire a una velocidad realmente increíble. El aparato resulto ser una gran aspiradora. El viento comenzó a atraer a los pokemon.

-¡Rápido, lleven a los pokemon adentro! ¡Yo me hare cargo!- les grito Ash viendo como sus nuevos amigos estaban en peligro de ser capturados. Gary, Melanie y May hicieron lo dicho al tomar rápidamente a los pokemon en sus brazos y dirigirse a la cabaña.

Oddish no tuvo tanta suerte porque fue succionado por el vértice pero fue agarrado por Scizor antes de que quedara atrapado. El pokemon de acero se sujetó a la tierra para no ser arrastrado también ya que estaba bastante cerca del tuvo pero Ash fue hasta donde estaba el y comenzó a empujarlo para alejarlo de ahí.

-¡Resiste!- le dijo mientras lo empujaba. El pokemon estaba muy sorprendido porque nunca había conocido a un humano (Además de Melanie, por supuesto) que estuviera dispuesto a salvar a un pokemon. Con la ayuda de Ash llegaron a la cabaña.

-Entra ahí, yo me hare cargo- repitió Ash pero el pokemon solo dejo a Oddish y se dispuso a lanzarse a atacar pero fue detenido por el chico- ¡No debes lanzarte a atacar sin pensar! Si quieres ayudar, deberás confiar en mí.

Scizor dudo un poco pero acepto.

-¡Ese muchacho entrometido, siempre arruinando nuestros planes!- se quejó la chica de pelo rojo.

-Esta vez no, ha reunido a todos los pokemon en un solo lugar-le tranquilizo su compañero. –Nuestra súper aspiradora acabara con la cabaña.

Y todo parecía indicar que tendrían razón. La cabaña era muy endeble y no estaba hecha para resistir este tipo de ataques. Ash vio que no había tiempo que perder y se decidió a actuar sin demora. Saco una de sus pokebolas y libero a su Noctolw que apareció en medio de chispas brillantes.

-¡Noctolw yo te elijo!- dijo Ash y luego señalo a la aspiradora- ¡Fūton: Tatsu no Ōshigoto! ¡Y asegúrate de hacerlo con todo lo que tienes!

El pokemon capto la indirecta y lanzo su ataque de ráfaga aumentando su potencia mandando todo el chakra que era posible. El viento despedido por las alas del pokemon choco bruscamente con la corriente de aire de la máquina. Las corrientes de viento al ser de direcciones opuestas formaron un tornado que anulo el viento.

-¡Ahora Scizor, ataca con ataque rápido seguido de garra de metal!- indico al pokemon de acero y luego se quedó pensando en algo- Es la primera vez que llamo a sus ataques como son. ¡Que complicado que es!

Ajeno a la extraña lógica del entrenador, el pokemon hizo lo ordenado y se lanzó a atacar la extraña máquina. Su ataque rápido de sirvió para esquivar a los malos y ganar impulso para poder incrustar sus pinzas con más fuerza dentro del aparato que pronto dejo de funcionar. Una vez cumplida su parte, volvió al lado de Ash.

-¡Maldito mocoso, me las vas a pagar!- grito la chica y se adelantó hasta donde estaba Ash- ¡Te hare morder el polvo!

La chica se puso en posición de ataque. El entrenador noto que era variante del estilo del tigre.

-No me molesta pelear con chicas hermosas y sexy pero me gusta saber sus nombres- le pidió poniéndose en su típica posición de ataque. Solo que primero dio una dramática vuelta para ocular la secuencia de sellos que liberaba su Hadou.

-Soy Asuna pero mi nombre en el equipo es Flannery-le respondió la chica con un guiño sensual por el piropo- ¡Seré la que te haga morder el polvo!

-Sera un placer dejar mi marca en tu trasero-dijo Ash, lanzándose al ataque.

El moreno fue el primero que conecto un golpe. Lanzo un gancho con su izquierda que golpeo la mejilla de la chica sin piedad, mientras aprovechaba la distracción y con su mano derecha golpeaba unos puntos con su puño suave en el cuello de la pelirroja para comenzar a afectar su rendimiento físico. Flannery le lanzo un combo de derecha e izquierda que el chico evadió sin problema y una patada que Ash esquivo arqueando su espalda hacia atrás. Al volver hacia su posición normal, junto grandes cantidades de aura en sus dos palmas y golpeo el pecho de la chica mandándole hacia atrás.

Ese golpe estaba destinado a afectar sus pulmones y su corazón. Solo para aumentar el daño de la caída, mando una ráfaga de aura a sus pies que transmitió la fuerza en el suelo, golpeándola más. La chica probo que era muy resistente al levantarse y dirigirse nuevamente hacia él. Ash no la hizo esperar y corrió también a su encuentro. Una vez frente a frente, comenzaron el intercambio de golpes. Ash evadía sus golpes y la lanzaba a la vez los suyos pero la chica era rápida y no lograba lastimarla físicamente.

Cambiando de estrategia, empezó a bloquear sus golpes con las palmas de sus manos y la superficie de sus antebrazos para poder tocarla y acceder a sus puntos de aura. Pero de esta forma no iba a lograr cansarla rápidamente. Por lo que dejo su guardia abierta y recibió un poderoso golpe en el estómago que casi lo dejo sin aire. Pero le sirvió para atrapar su brazo (golpear sus puntos rápidamente) y lanzarla hacia el piso.

La chica cayó fuertemente pero aun así se levantó y se puso nuevamente en posición haciéndole una seña para que se acercara.

-Atrevidas y sensuales, justo mi tipo de mujer- dijo Ash, emocionado antes de lanzarse de nuevo al ataque. Calculo que ya había golpeado su pecho y la energía en sus brazos estaría inestable por lo que ahora era el turno de debilitar sus piernas.

Amago un golpe a su pecho para que se distrajera y bajo dispuesto a hacer una barrida para debilitar sus piernas pero la chica vio su estrategia y salto hacia atrás, golpeándolo en el rostro con sus pies en el camino. Ash no se rindió por lo que se lanzó nuevamente hacia ella. Solo que estaba vez, hizo una voltereta y aprovechando el impulso de sus brazos para terminar detrás de ella. Golpeo su espalda (con sus dos tipos de puños) y luego pudo realizar su barrida exitosamente, debilitando sus piernas.

-Eres bueno- concedió Flannery, limpiándose un poco de sangre y sudor del costado de su boca- Podrías unírtenos en vez de pelear contra nosotros.

-Lo lamento, preciosura pero soy uno de los chicos buenos- se disculpó Ash con su sonrisa torcida.

Ambos se lanzaron nuevamente al ataque. Esta vez el chico planeaba cansarla antes de darle el ataque final. La pelirroja era muy buena, sus golpes eran precisos y podía leer bastante bien sus movimientos. Ash no salió indemne porque hubo algunos golpes que lo tomaron por sorpresa. Pero se notaba que sus golpes suaves estaban funcionando porque la chica se venía cada vez más cansada y le costaba cada vez más mantener el ritmo. El moreno aprovecho su oportunidad, para aumentar la velocidad y la fuerza de sus ataques (siempre manteniéndose en el rango de las personas normales)

En un punto, le lanzo un combo de derecha e izquierda seguido de un gancho vertical que mando a la chica a hacia arriba, llegando a alcanzar una altura considerable. Ash no espero hasta que cayera sino que salto y volviendo a cargar una carga considerable de Hadou en sus palmas, la golpeo durante en el pecho. El cuerpo de la chica voló hasta los pies de su compañero. La pelirroja estaba seminconsciente y comenzó a agarrarse el pecho como si no le fuese fácil respirar.

-Yo que tú la llevaría rápido a un médico-aconsejo Ash al chico rubio- Podría sufrir un ataque al corazón en cualquier momento.

-Maldito- le respondió el rubio y tomo a la chica en sus brazos- Pagaras esto muy pronto.

-Cuando quieras- le reto viéndolo correr con su compañera bien sujeta.

Ash se dio la vuelta e indico a sus amigos que era seguro salir de la casa. Todos sus amigos y los pokemon corrieron a ver si el chico estaba bien.

-¡Eso fue increíble!- lo felicito Melanie. No habían podido ver bien la pelea pero distinguieron suficiente para poder las habilidades del chico- ¡No sabía que podías pelear así!

-Me gusta entrenar es uno de mis hobbies- se excusó el chico, avergonzado por tales muestras de admiración.-Fue difícil porque el viento casi me lleva.

-Eres un tonto pero peleaste bien- le dijo May, golpeándolo cariñosamente en el brazo-Me alegro tenerte cerca.

-Siempre me tendrás cerca.

Luego miro a Gary que estaba mirándolo sin decir nada, totalmente tenso y con los puños apretados.

-¡Esos sujetos iban detrás de ti! ¡¿Por qué no dijiste nada?!- le pregunto muy enojado- ¡¿Y que es esa forma de pelear, de cualquier manera?! ¡¿Qué más secretos nos escondes?!

Ash recordó que esta era la primera vez que Gary lo veía pelear. Desde que se había unido al grupo, el chico había sido cuidadoso sobre mostrar sus habilidades al castaño por temor a preguntas que no podría responder. Tal vez ahora, el ya no querría ser más su amigo. Quizás en su búsqueda de querer proteger sus secretos, había perdido algo más, algo más importante. Lo mejor era contarle un poco de la verdad.

-Entreno desde que tengo cinco años más o menos- dijo, contándole más o menos lo mismo que le dijo a May- Es una tradición familiar.

Pero eso no calmo los ánimos de Gary.

-¡¿Y que hay sobre esa organización?! ¡¿Por qué no nos dijiste que iban detrás de ti?! ¡¿Qué buscan contigo?!

-Hace unos meses, evite que robaran en el Centro Pokemon de Ciudad Verde, creo que quieren venganza-explico el entrenador.

-¡¿Por qué no nos dijiste?! ¡Somos tus amigos!

-¡Por eso mismo!- le respondió de forma brusca-¡No quería ponerlos en peligro! ¡Ellos van detrás de mí, no de ustedes! ¡No quería que les pasara algo!

Para sorpresa de todos los presentes, Gary se adelantó hasta donde estaba Ash y lo abofeteo muy fuerte en la cara. El moreno se sobo la mejilla y miro aturdido a su amigo. Y creyó entender lo que el chico quiso transmitir con eso golpe.

-Entiendo si no quieres ser más mi amigo o dejar de viajar conmigo-le dijo quedadamente. Pero Gary lo tomo por los hombros y lo miro seriamente a los ojos.

-Eres el primer amigo real que tengo y si tengo que enfrentarme a raras organizaciones y ver como los vences de vez en cuando, por mi está bien.

Ash sonrió ante las palabras de su amigo. Gary sonrió de igual de forma y el silencio se mantuvo por unos minutos.

-Por favor, no vayan a besarse- les dijo May burlonamente, trayéndolos de vuelta a la realidad-Enamorados, recuerden que aun debemos llegar a Cuidad Carmín.

-¡No soy gay!-dijeron los dos al mismo tiempo, avergonzados y colorados. Lo que hizo que las dos chicas rieran.

-Bueno, Melanie creo que la aldea está muy segura con Scizor cuidándola- dijo Ash, viendo al pokemon de acero.

El pokemon parecía igual de adusto que siempre pero para sorpresa de todos hizo una reverencia en señal de respeto a Ash

-Creo que tienes un nuevo admirador- le dijo Gary burlonamente.

-Ja ja ja, idiota- le respondió sarcásticamente- Ya te gustaría tener fanáticos.

-¿No crees que Scizor sería una excelente adición a tu equipo?- le pregunto Melanie al chico.

-Claro que sí, sería un genial compañero.

-Creo que el debería irse contigo- le dijo Melanie, acariciando al pokemon- Él se ha quedado a proteger la aldea pero es muy pequeña para él y no podrá mejorar nunca. Llévatelo y entrénalo, será un gran compañero.

-¿Pero qué será de la aldea sin Scizor?- pregunto Gary-¿Quién la protegerá?

- Él ha hecho un estupendo trabajo pero estos pokemon no deben permanecer en la aldea para siempre- explico la chica un poco triste-Se supone que una vez que se recuperen deben irse pero como este es un lugar muy seguro nadie quiere partir.

-Melanie-dijo May algo admirada por el tono de la chica.

-Ellos deben volver a donde pertenecen y espero que encuentren un buen entrenador que los cuide como ustedes- siguió-Cuidar a los pokemon heridos siempre será mi trabajo pero el mejor día para mi es verlos irse y regresar a sus hogares.

Se detuvo por un momento viendo cada uno de los pokemon que conformaban la aldea que tanto se había esforzado en cuidar y luego vio a Scizor.

-Por eso es hora de que Scizor se vaya, él tiene mucho que aprender y quiero que lo haga en un lugar donde sea feliz y ese lugar es contigo- Finalizo la chica con una sonrisa.

-Si eso es lo que piensas, podría aceptar- dijo Ash. Scizor asintió y se alejó un poco para ponerse en posición de batalla. Melanie rio un poco al verlo- ¿Qué sucede?

-Creo que él quiere irse contigo pero solo si le ganas en una batalla pokemon- respondió la chica.

-Acepto-dijo el entrenador.

-¡Bélico!-grito May.

Ash se puso en posición y todos los demás se acercaron para ver la pelea. Ash no sabía que pokemon elegir. Pikachu parecía una buena opción pero mejor era optar por la ventaja.

-¡Charmeleon, yo te elijo!-dijo lanzando su pokebola. El pokemon de fuego salió y vio a su oponente, listo para obtener su revancha- ¡Empecemos con Katon: Ryūka no Jutsu!

-Ash tiene un estilo bastante particular- comento Melanie.

-No has visto nada- le dijeron los dos amigos del chico.

El pokemon de fuego soltó su lanzallamas pero de nuevo el pokemon uso su doble equipo para esquivarlo. Scizor salto hacia adelante haciendo un ataque rápido.

-Es rápido pero nosotros lo somos más- pensó el chico y le ordeno a su pokemon- Espera hasta el último momento y salta.

Charmeleon se concentró y cuando tuvo a su rival a centímetros salto en el aire evitando el ataque.

-¡Muy bien ahora usa tu Katon: Hōsenka no Jutsu!- fue la siguiente orden que dio Ash.

Tan pronto Charmeleon toco el suelo se dio la vuelta y varias bolas de fuego salieron disparadas hacia el pokemon de acero. Scizor se dispuso a esquivarlas y al hacerlo cayó en la trampa porque no vio como el pokemon de fuego cargo con todo hacia él, dándole un potente cabezazo.

Él quería demostrar que podía pelear también como Pikachu. En una gran demostración de independencia le dio un tremendo golpe con su cola (potenciándolo con su chakra para darle más fuerza) que derribo a Scizor.

-Termínalo ahora y usa todo lo que tienes-dio su última orden, el entrenador.

Charmeleon volvió a usar su lanzallamas, esta vez concentrado todo su chakra para que saliera lo más potente posible. Un enorme torrente de llamas salió disparado de su boca para alcanzar al aun aturdido pokemon. Este se vio sumergido por el mar de llamas y no pudo escapar quedando bastante debilitado.

-¡Pokebola ve!- dijo lanzando la pokebola hacia el pokemon. Scizor entro en la pokebola sin ninguna resistencia y ahí se quedó. Ash se puso muy feliz e hizo su típica pose- ¡Si, tengo un Scizor!

-Te voy a extrañar Scizor pero es lo mejor para ti, buena suerte- susurro Melanie en tono de plegaria.

Después de eso, Melanie despidió a sus amigos y su guardián agradeciéndole todo lo que habían hecho por ellos.

-Fue una buena aventura- dijo Ash, una vez alejados del lugar-Ahora tengo un nuevo pokemon.

-También encontraste el amor-aporto May, señalando cómicamente a Gary.

-¡Te dijimos que no somos gays!

Continuara…

Ojala les haya gustado, dejenme sus opiniones como siempre.

Glosario de ataques (no pondre los repetidos)

Katon: Ryuka no Jutsu- lanzallamas

Katon: Hosenka no Jutsu, no tiene un equivalente en ataques de pokemon pero basicamente es tirar pequeñas bolas de fuego consecutivamente.

Futon: Tatsu no Oshigoto- Rafaga.

Espero sus reviews como siempre, hasta la proxima