Renuncia: Hetalia no me pertenece
Capitulo 4. Bambalinas
Separaron sus labios mientras jadeaban tratando de normalizar sus respiraciones tumbados en la cama, él encima de ella.
– ¿Y ahora?– preguntó Sadiq con un poco de dificultad
–No… tampoco
– ¿Quieres que lo intentemos de nuevo?– Chiara suspiro pesadamente quitándose de encima al turco
–No tiene caso… ¿o es que realmente sientes algo?– él negó con la cabeza – ¿lo ves? No tiene ni mierda de caso– ella se puso de pie acomodándose la blusa
– ¿Y ahora que se supone que haremos?
–Por lo pronto tú te irás a dormir al sofá y mañana me ayudas a conseguir departamento– Sadiq se incorporó quedando sentado sobre la cama
–¿¡Como que irme al sofá!?
– ¡Claro! ¿O acaso creías que iba a dormir contigo?– el turco rio con ganas
– ¡Pues claro que sí!, digo, ya lo hemos hecho antes y algunas veces sin ropa de por medio
–Tú lo has dicho "antes", ahora no somos nada y no tienes derecho a dormir conmigo… Ahora vete
– ¡No me voy! Es mi casa, es mi cama y eso me da derecho de antigüedad
–Son mis sabanas…
–…Eso no te da derecho… además puede que ya no seamos pareja, pero somos… somos… ¿Qué diablos somos?
– ¿Acaso importa?
– ¡Sí!
–…eh… ¿conocidos?
–No, muy lejano
– ¿Vecinos?
– ¿Estas de broma?
– ¡Claro que no idiota! P-pero eso es tal vez a que vivimos "muy" cerca…– un pequeño rubor apareció en el rostro de la castaña
–No, de todos modos no me convence… quizás ¿amigos?
– ¿Quién quiere ser tú "amigo"? – Sadiq se puso un poco serio
–Chiara… fuimos pareja
– ¡No es lo mismo joder!
–Es similar– concluyó él –entonces, asunto cerrado. Somos amigos, quizás en un pasado fuimos follamigos y no novios precisamente… ¡pero el caso es que a veces los amigos comparten habitación!
– ¡¿Folla qué?!– lo miro molesta –Maldito idiota, mas te vale sacar tu pesada humanidad de aquí, necesito descansar. Mañana salgo de viaje maldición
– ¡No me voy a ir y es mi última palabra!
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–Sigo sin entender el extraño poder de persuasión que tienen las mujeres sobre este tipo de cosas– dijo Sadiq al aire mientras cargaba con las maletas de Chiara, a punto de entrar al aeropuerto.
Chiara reía cínicamente.
– ¡Y no te rías!
–No me rio de ti, me rio contigo… idiota
–Claro, llámalo como quieras… ¿Cuándo regresas?
–En unos quince días… tal vez un poco más, no sé. Después descansare aquí un par de días, y aprovechare para meter todas mis cosas en el piso que tu muy amablemente te ofreciste a conseguirme; y finalmente me vuelvo a ir de viaje no se cuanto tiempo– el turco paró en seco
– ¿Te das cuenta de lo que me estás diciendo?– Chiara también paro y lo miro curiosa – ¿¡cuando carajos me ibas a decir que me abandonarías no se por cuantos días!?
–Oh vamos, no seas tan dramático maldición. Además ya no somos nada.
– ¡Pero lo peor del caso, es que estas diciendo que YO me hare cargo del lugar donde TU vas a vivir!
– ¿Si?
–No lo haré
– ¿Qué?
–Que no voy a conseguir tu maldito piso– la castaña frunció el ceño mientras le empezaba a temblar peligrosamente una ceja
– ¿Por qué?
–Es tu piso, son tus cosas, ¡consíguelo tú!– Chiara respiró profundamente tratando de reprimir las inmensas ganas de meterle un cabezazo en la boca del estomago
–De acuerdo…
– ¿Qué?
–Se lo pediré a Heracles, ya que demostraste ser un INUTIL
–Ah no, no, no, no, ¡eso si que no! ¡Dime en donde quieres el maldito departamento y cuanto piensas pagar por él!– Chiara sonrió
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A pesar de amar lo que hace, muchas veces se siente incompleta.
Adora con el alma dejarse llevar a otro mundo al compas de las melancólicas notas de su violín, acariciar las cuerdas mientras el instrumento le susurra sus lamentos y otros secretos. Pero muchas veces solo toca por qué tiene que hacerlo, no porque lo sienta, y por ello ya no escucha la voz del violín.
Esta es una de esas ocasiones.
Ya lleva aproximadamente una semana viajando por el país en compañía de la sinfónica y es tiempo que no escucha a su violín. Tal vez le afecto lo de Sadiq más de lo que había imaginado… o quizás eso ya venía de desde un poco más atrás. Quién sabe.
Dejo de tocar y se sentó sobre el escenario dejando encandilar por uno de los reflectores; estando de esa manera se sentía un poco más miserable de lo que ya era. Dejaría el ensayo para otro día, solo deseaba descansar un rato para la función de esa noche.
– ¿Ya no vas a seguir tocando?– Chiara se puso de pie de inmediato
– ¿Quién eres tú?– un chico castaño salió de una de las bambalinas [1]
–Lo siento, te asuste… Me llamo Antonio– le sonrió
–Ajá… ¿y eso me importa por? Además ¿Por qué estás aquí?– Antonio la miró un poco confundido
–Bueno… te oía ensayar y…– se rasco la nuca nervioso
– ¿Acaso no sabes que nadie puede estar aquí cuando ensayo?
–Jejeje… la verdad es que no. Soy el nuevo técnico de luces [2], apenas comencé hace una semana y apenas me estoy ambientando, además de que…
–Lárgate…– cortó ella dándole la espalda dirigiéndose hacia los camerinos
– ¿Eh? ¿Por qué?
–No me gusta que me vean ensayar
–Oye no, espera– él la alcanzó y la tomo por el hombro – ¿Cómo te llamas?
–…– Antonio se puso nervioso
–Es que… bueno… estoy conociéndolos a todos y bueno también quería saber si querías algún tipo de luz en especial
–…– Chiara se soltó de un movimiento brusco sin decir nada y retomo su camino hacia los camerinos
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– ¡De verdad le hablaste! Tipo como que estas completamente loco
– ¿Eh? ¿Por qué?– pregunto Antonio confundido
–Ósea, como que esa mujer es totalmente huraña, cero comunicativa. Tú sabes, los artistas y sus excentricidades– respondió Feliks, uno de los ayudantes de vestuario.
–Boh, hasta tú lo dijiste, solo es excéntrica. No creo que sea tan mala– Feliks le sonrió de lado, dándole unas palmaditas en el hombro
–Toni cariño, como se nota que eres el novatito. Ósea corazón, si te digo esto es por el bien de tus regiones vitales…– le agarro de ambos hombros – ¡Esa maldita es una salvaje! Tiene el record de cabezazos en estómagos ajenos más largo que conozco
–…algo le debieron de haber hecho…
–No baby, no la justifiques. A leguas se ve que tiene ciertos– toco su sien con su índice –problemas… ¿tú me entiendes verdad corazón?– el castaño asintió con la cabeza –Aunque no te voy a negar que es una genio tocando el traste ese, pero hasta ahí llega todo.
Antonio se mantuvo en silencio. Si eso era verdad le haría caso a Feliks y se mantendría alejado de la chica. Bastante tiene con la presión del trabajo como para atolondrarse más con la chica rara del violín.
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Llamó insistentemente la puerta y de una manera no muy cortes, y aun así el malnacido aun no abría.
– ¡Abre coño! ¡Necesito entrar al baño maldición!– volvió a llamar a la puerta con más desesperación – ¡SADIQ maldito, ábreme!– dejo caer su frente en la puerta, ya empezaba a considerar la opción de tocar en otro piso para que le permitieran el baño
–Oh, ya estás aquí– escucho una voz atrás de ella, era el turco.
–Joder ¿dónde estabas? ¡¿De prostituto en una calle?! ¡Abre ya la puñetera puerta!– grito Chiara dando brinquitos
–Si hola, a mí también me da gusto verte otra vez, me alegra mucho que te haya ido muy bien, y no te preocupes puedes entrar a MI baño– abrió la puerta –Adelante
Ella le dio un leve empujón entrando a toda velocidad mientras aventaba las maletas donde fuera, eso sí, al violín lo dejo muy bien acomodado en el sofá. Sadiq con toda la calma del mundo empezó a poner las maletas juntas, justo al lado del violín. Terminado eso se recargo junto a la puerta del cuarto de baño.
–Ya moví todas tus cosas a tu nuevo piso
– ¿¡No podías esperar a decirme eso ya que saliera del maldito váter!?
–No… y también lleve tus sabanas
–Se nota que urgía deshacerte de mí
–Simplemente estoy reaccionando a lo que me dijiste
– ¿Y qué diantres dije de ti?
–Que nadie quiere ser mi amigo… así te evito el problema
–No seas nena, no lo decía en serio– ella abrió la puerta –puede que seas un maldito idiota, pero eres agradable– desvió un poco la vista – ¡y siente halagado de que te este diciendo toda esa sarta de chorradas sin sentido!– Sadiq la abrazo por los hombros
–Mafiosa del mal, estas perdonada– ella sonrió de lado
–Idiota… Ahora llévame al pisito desgraciado que compraste. Si no me gusta me quedo con este y tú te vas a aquella mierda.
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–Pudo haber sido mejor, además de que la decoración es horrible
–Jo, vamos Chiarita, admítelo, lo amas y amas mi estilo– ella alzo una ceja y sonrió de forma sarcona
–Nunca– mentira. Algún día se lo reconocería, quizá uno muy lejano. Pero por lo pronto que se joda. –Además eso me demuestra la teoría que como diseñador te morirías de hambre, que bueno que te dedicas a la restauración– volvió a sonreír como hiena, un poco de sufrimiento ajeno le alegra el día –aunque pensándolo detenidamente… ¿seguro que no eres pariente de Cecilia Giménez? [3]
–Serás arpía– él también sonrió
Chiara siguió explorando el piso. Tenía una muy buena vista de gran parte de la ciudad, y las dos habitaciones con las que contaba eran muy espaciosas y además cada una tenía baño propio. Totalmente iluminado, eso le gustó aun más.
– ¿Y siempre cuanto tiempo te vas a ir?– oyó la voz de Sadiq a sus espaldas. Ella suspiro y se dejo caer en la cama. Cerró los ojos.
–Seis meses o un año… no sé. De pendiendo que tanto se les hinchen los cojones a los empresarios– sintió un peso extra sobre la cama. Abrió los ojos y vio al turco acostado a su lado sin su acostumbrada mascara.
Odiaba eso, no le gustaba esa mirada tan intensa capaz de ver más allá de lo que debía.
– ¿Y estas bien con eso?– volvió a suspirar ¿Qué numero de suspiro era ese? Ya había perdido la cuenta.
– ¿Acaso importa?... Me gusta lo que hago y a la gente le gusta lo que hago… así que sí, estoy bien con eso…
–No me convences. Pero si tu lo dices no habrá poder humano, animal o alienígena que te haga cambiar de opinión– Chiara cerro otra vez los ojos
–…No escucho la voz del violín…– ambos se mantuvieron en silencio un par de minutos
– ¿Hace cuanto que no pasaba eso?
–No lo recuerdo…– Hace un par de años
– ¿Recuerdas como lo superaste?
–…no…– Cuando te conocí y peleabas con Heracles, y de alguna forma entraste en mi vida, idiota…
Abrió de nuevo los ojos.
No estaba en su nuevo departamento.
Estaba sobre las frías tablas de la tarima, encandilándose con el reflector, en otro puñetero país y con el violín de lado.
Suspiro otra vez. Eso le empezaba a fastidiar.
A pesar de que su actuación era impecable, su interpretación era fatal, pésima, se daba asco a si misma… estaba perdiendo el toque. Pero si eso no le terminaba de arruinar su vida, había algo peor: un jodido mirón
–Si crees que nací ayer, estas muy equivocado. Sal de las malditas cortinas de una malita vez y dime ¿por qué estás aquí?– dijo Chiara claramente enfadada como hablándole al aire
–Lo siento…– era Antonio quien se escondía –pero es que es la única oportunidad para escucharte con atención
Chiara bufó molesta poniéndose de pie.
–Maldición… si vas a estar escuchándome entonces mueve el maldito trasero y siéntate en una de las butacas de enfrente. Si algo nos molesta sobre manera tanto a Roderich y a mi es que no se disfrute la música como se debe– Antonio sonrió y obedeciendo a lo que dijo la chica se sentó en una de las butacas más cercanas al escenario.
– ¿Quién es Roderich?– preguntó él.
–Era mi tutor– Chiara desvío un poco la vista –era un tacaño malnacido, pero me agradaba… él me enseño a tocar el violín
–Entonces era una buena persona– ella le miró un poco sorprendida –si podía tocar melodías tan bellas y además logro enseñarte, significa que era una buena persona– Chiara sonrió de lado y asintió levemente
–No baby, no la justifiques. A leguas se ve que tiene ciertos– toco su sien con su índice –problemas… ¿tú me entiendes verdad corazón?– el castaño asintió con la cabeza –Aunque no te voy a negar que es una genio tocando el traste ese, pero hasta ahí llega todo.
Recordó ese comentario de repente. Tal vez Feliks exagera; en ocasiones es demasiado dramático para su propio bien. Pero de todas maneras seria precavido, no valla ser que algo se salga de control y su pobre estomago termine pagando las consecuencias.
Pero aun así lo veía poco probable, después de todo tiene cierto don para ver un poco más allá de las maneras de juzgar de las personas. Si es un poco lento leyendo la atmosfera, lo reconocía, pero sabía muy bien como conocer a las personas aparentaran lo que aparentaran y esta chica rara no era la excepción.
–Chiara…– una voz lo saco de sus pensamientos
– ¿Qué?
–Me llamo Chiara, bastardo. No lo olvides. – Antonio sonrió.
[1] Cada una de las tiras de lienzo o papel pintado que cuelgan del telar de un teatro
[2] Técnico de luces: Se encargará de la iluminación en el espectáculo, es decir, con una mesa de mezclas dará más potencia o menos a cada uno de los focos que deban estar iluminados o no.
[3]En Agosto del 2012 en un pueblo al noreste de España, Borja, se solicitó una Restauración de un cuadro de Cristo a una anciana de 80 años de edad, "aficionada a la pintura", llamada Cecilia Giménez.
Y bien, después de las notas interminables por fin puedo contestar reviews sin cuenta (o que no quisieron entrar a su cuenta XD):
Chibi Neko–chan: Wolas~ Jejeje no me fumo nada… o al menos no conscientemente (?) es puro aire, puro aire. *Se sonroja y se pone nerviosa* c-casarnos? Esto… soy muy joven para eso… y… y… ¡no hago limpieza y me despierto muy tarde! Bueno, aquí está el siguiente capítulo, espero te haya gustado. Saludos
Kaitogirl: Wolas~ ¡Kyaaaa! *saca una banderita blanca muy a la italiana* ¡no por favor, soy una buena fujoshi que o le ha hecho mal a nadie salvo a las moscas (?)! ¡No me tortures~! Jejejeje si, es un amor, y no te preocupes por ese detalle, de ahora en adelante hay que referirnos a él/ella como Romano, más fácil ¿no? ¡Kyaaa! No me grites~ aquí está el otro capi. Espero te haya gustado. Saludos
Wolas, bueno… se que esta vez no tengo justificación pero ¡tengo una vida que atender!... Ok, eso no era necesario…
En fin, ¿Qué les pareció este capi? Sé que están ansiosos por ver como se reencuentran nuestra querida pareja tomatosa, pero me pareció necesario poner un capitulo de cómo se conocieron, ¿creen que sea denominado correctamente como "relleno"?
Les diré la verdad, mientras la inspiración me susurraba cosas lascivas al oído (?) me dio la idea de adelantar este capi; porque este iba a ser el 5, pero como no soy capaz de terminar el que iba a ser el 4 –porque está MUY largo (o al menos más que este) – decidí cambiarlos, y poder traerles una nueva actualización. Así que supongo que no tardare tanto para traerles el capi 5 :3
En fin, dejando al lado tanta tarugada les preguntare: ¿merece review?
Recuerden que el amor en forma de review es el amor más grande de un lector hacia el autor. Saludos, bye (^0^)/
