Saludos especiales a: Kaitogirl95, Sigdom, AwesomePrussia94 y GusGuschan

Renuncia: Hetalia no me pertenece.


Capitulo 6. Reencuentros

La gente suele decir que si la vida te da la espalda le agarres el trasero. Pero lo que nunca te van a decir, es que en venganza, la vida te pateara las bolas y luego te mostrara el dedo medio para finalmente escupirte encima mientras te retuerces de dolor...

O simplemente te enseñe el dedo medio.

El caso es que Dios se tomo muy enserio eso de la demanda. ¡Joder que no lo decía enserio! Muy seguramente Dios se está riendo a carcajadas de ella, bueno, él, ¡lo que sea!

Pero lo que realmente le jodía, era ver la sonrisota lasciva de Francis...

–Vee~ mucho gusto Francis– saludo Feliciano con una gran sonrisa, sonrisa que el frachute NO merecía.

–El gusto es mio cheri– la voz del rubio le causo un escalofrío a Lovino; olvidaba lo desagradable que le resultaba la situación.

Discretamente o lo más discreto que sea jalar a alguien del cuello de la camisa, Lovino llevo hacia afuera a Gilbert

–¡¿Me puedes explicar porque de toda la maldita gente de este puto planeta tuviste que contratar ESO?!– señalo con el dedo a Francis

–Kesesese eso fue lo mismo que le pregunte a Emma

–¡Ella lo contrato!– estaba a nada de sufrir algún tipo de daño cardiaco que sabía que probablemente lo mandaría al otro mundo... otra vez. Comenzaba a hiperventilarse.

–Bueno...– Gilbert se rasco la nuca –no exactamente fue ella... Mi genial persona tuvo que ver un poco en su decisión... ¡Pero es que cuenta muy buenos chistes!

En tanto Francis y Feliciano hablaban de todo un poco conociéndose mucho mejor. El ítalo estaba encantado con el "Señor Francis" que era muy simpático y conocía mucho de cocina, definitivamente sería de mucha utilidad. Y Francis estaba más que feliz de trabajar como ayudante en tan cotizado restaurante; además cabe decir que ese chico Gilbert era demasiado peculiar, ¡y contaba muy buenos chistes! Oh~ y el pequeño Feliciano~ es tan mono~ definitivamente seria un placer trabajar ahí... Aunque el hermanito tampoco estaba tan mal. Ya habrá tiempo de conocerlos.

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–Oh Heracles-san, ¡es usted tan fuerte!– suspiró la pequeña japonesa mientras acariciaba de forma discreta los brazos del chico.

Sin decir nada, tomó a la chica de la cintura con toda la intención de besarla.

–¡He-Heracles-san!– el castaño puso su dedo en la boca de la señorita Honda indicándole silencio. Acercó su rostro más al de ella. De repente sintió un pinchazo en la mejilla –Heracles-san– ella le picaba con una ramita –Heracles-san, por favor– otro pinchazo –¡Heracles-san despierte por favor!– otro piquete más fuerte que el anterior –¡Karpusi-san despierta!

Abrió los ojos. Estaba soñando... además de estar en la oficina de la estación.

Que decepción.

No iba a besar a la adorable señorita Sakura Honda [1]... eso era una verdadera lástima.

–Heracles-san evite dormirse en horas de trabajo

–Vale...– bostezo y se estiro cual gato. La corbata le empezaba a molestar, definitivamente usar trajes no era lo suyo... pero que se le va a hacer, es su trabajo. La aflojo un poco.

–Heracles-san aquí tiene el caso de Ravis-kun, necesito que verifique algunas cuantas cosas más para poder cerrarlo y archivarlo.

–¿Y qué paso con Ravis? Ayer lo vi aquí

–Bueno, vera... Ravis-kun tuvo nuevamente un ataque de ansiedad y su médico le receto mucho descanso y por lo tanto mucha tranquilidad; y por lo pronto no sabemos cuánto tiempo este ausente.

–¿Y me elegiste a mí para llevar todos sus casos?

–Solo algunos...– la chica le sonrió de forma amable –pero por lo pronto quiero que se ocupe de este.– El castaño abrió la carpeta que recién le había entregado Sakura –Hace algunos días encontramos al sujeto y necesito que se encargue de algunos detalles extra– levanto las cejas sorprendido

–¿Hace cuanto ocurrió esto?

–Aproximadamente dos meses... ¿conoce usted a esas personas? Si es así le tengo que retirar el caso

–No... Era simple curiosidad. Entonces, hace falta que terminen de dar declaraciones y que identifiquen al sujeto, ¿verdad?– Ella asintió con la cabeza –interesante...

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Si hace algunos días alguien le hubiera preguntado a Chiara acerca de salvar la integridad del prójimo desinteresadamente, muy seguramente se hubiera reído en su cara sintiendo lastima del pobre ingenuo. Pero esta vez es diferente, la mirada lasciva que le enviaba Francis a su herma...eerrr... a Feliciano era todo menos amistosa. Y por muy rastrero que sonase, empezaba a "agradarle" el babotas y no iba a permitir que esa cosa peluda lo toqueteé descaradamente; si lo sabrá él que sufrió tantos manoseos indecentes.

–Vee~ hermanito me estas asfixiando– Lovino estaba decidido; no soltaría a Feliciano hasta correr a esa cosa peluda mal llamado humano de ahí, así tenga que abrazar al babotas cual osito Teddy... oso bastante tierno por cierto.

–Kesesese míralos Francis, esas escenas son muy comunes entre ellos... aunque normalmente son menos posesivos y mas cariñosos

–¡Oh si~! Yo también quiero esparcir mi cariño~– ronroneo el rubio

–¡Cariño tu madre!– soltó Lovino –Acaso crees que no me fije como intentabas tocarle el trasero a este imbécil– Francis rio entre dientes poniéndose en una pose bastante coqueta

–Mon cheri, no lo malinterpretes. No fue un sucio y vulgar "toqueteo", fue una tierna y sensual caricia que demuestra afecto.

–¿Caricia? ¡¿Caricia?! ¡Caricia te voy a meter yo en el trasero que no vas a poder sentarte ni caminar en un mes!

–¿Es una promesa?

–¡Serás...!

–Fratello, sto affogando...– Feliciano se empezaba a poner azul.

–¡Te he dicho que hables bien, maldición!

–A–ahogo...– ¿Ahogo? ¿Qué quiere decir con...? Giro a ver al babotas que ya no estaba azul, ahora estaba amoratado y "el ricito" parecía una flecha. Sintió compasión del pobre idiota y lo soltó. Feliciano comenzó a emitir chillidos y berridos dignos de cualquier establo.

–Ya deja de exagerar– le reclamo Lovino

–Pero es que de verdad me estaba ahogando

–Eso es de nenas... y deja de quejarte, todavía tengo en mi poder la comida de Arthur– y como por arte de magia los berridos y chillidos terminaron

–¿Arthur? ¿Tu enfermero?– preguntó curioso Gilbert. Ambos "hermanos" asintieron. Feliciano aun recordaba con horror ese día.

Estaban practicando en la cocina de la casa y Lovino no daba una cortando vegetales, cabe aclarar que hasta ese momento Feliciano se sintió incapacitado como maestro, nunca en la vida había visto tanta torpeza junta... ignorando el hecho de que él era el más torpe de los dos. Total, igualmente nunca había visto como se quemaba el agua, ese día lo supo.

Y después de casi incendiar la cocina llego Arthur al rescate. Luego de gruñir/reñir con su hermanito, sacó la conclusión de que no era tan difícil cocinar. Feliciano quedó asombrado de la forma en que Arthur se desenvolvía en la cocina, pero el momento de la verdad llego cuando lo que preparo el enfermero estrella estuvo listo.

...Sabia mal... muy mal... exageradamente mal... de hecho podría considerarse radioactivo. Por primera vez su amada comida lo enfermaba.

Lovino metió ese veneno radioactivo en una bolsa de plástico creyendo inocentemente que había sido botada en lo más profundo de la basura... pero no... Al tiempo descubrió que lo utilizaría como futuro chantaje, ¿de dónde habría sacado tan malévola idea?

Terminado de contar hecho tan macabro Francis empezó a reír a carcajada limpia

–¿Y ahora tu de que te ríes?– Lovino empezaba a cabrearse

–Nada... solo una feliz coincidencia

–¿Eh?

–Los angloparlantes tienen nulo sentido del gusto y por lo visto tampoco saben cocinar...– suspiró de forma soñadora –ah~ que buenos tiempos Alice, cheri~

Algo parecido al asco invadió a Lovino

–¿Tenias novia?– el castaño sentía que un extraño tic aparecería en su ojo. No lo podía creer... ¿Quien en su sano juicio podría enrollarse con semejante simio pervertido?

Francis le sonrió y le lanzó un guiño coqueto

–Tenía.– respondió –Por el momento estoy libre y sin compromisos... pero Alice no fue la única; primero fue Jane... oh Jane..., luego fue una chica, creo que era Isabel, luego fue mon petit Alice, le siguió Veronique y finalmente Anya...[2] debo decir que nunca me había encontrado a una chica con semejantes pechos... aunque su hermana los tenía más grandes– he ahí un motivo más para no bajar al frachute de pervertido – Pero realmente la mujer de mi vida siempre será Monique. Pero no te preocupes mon cher, también ha habido chicos así que no te sientas limitado.

Qué asco.

–Ignorando el hecho que prácticamente me estas desnudando con la mirada ¿quién rayos es "Monique", otras de tus novias?

–No, es mi hermana

–¡Tienes una hermana!– 'Asombro' era una palabra pequeña al lado de lo que realmente sentía en ese preciso momento –¡¿Y por qué nunca lo supe?!– Siendo honestos, Chiara nunca ha sido la personificación del recato y discreción, mucho menos cuando la situación realmente lo amerita.

–¿Y por que se supone debes saberlo, cheri?– la duda no solo estaba plasmada en el rostro de Francis, las caras de los otros dos era todo un poema.

–B-bueno, en la hoja que me entrego el desteñido no venia esa información– Gilbert alzo una ceja en mero desconcierto

–Hey Lovi, yo no...– trato de replicar el ojirrojo, más alguien lo impidió salvando la mentira del día

–¡Muchachos~!– saludo Emma acabando de llegar ayudando a Lovino del apuro momentáneo y de una muy mala excusa –¡Hala! que aquí está el chico suplente– el rubio le guiño el ojo –¿y dime que te está pareciendo el lugar?

–Me parece bien... tal vez solo le hace falta un poco mas de amor

–Entonces has tuyo este lugar– le respondió Emma. Tanto ella como Francis empezaron a reír escandalosamente, en ese momento Lovino se pregunto con qué clase de mujer pervertida ha estado conviviendo todo este tiempo, aun mejor, ¡¿qué clase de sujeto era ese tal Lovino para juntarse con semejante gente?! Incluyendo claro está, al par de patateros y al babotas

–¿Cariño, me estas escuchando?– la vocecita de Emma lo saco de sus oscuros descubrimientos

–Eee... no...¿Decías?

–Dije que mi hermano se va a ir un tiempo de la ciudad

–¿Tu herma...? ¡Oh cierto, el tulipán!

–¿Tulipán? Jojojojo Lovi es nuevo... Supongo que si ahora le dices así él te tendrá un nuevo apodo, ¿o no?

Lovino se encogió de hombros, solamente había visto al tulipán una sola vez en todo ese tiempo y fue cuando despertó en el hospital. ¡Que esa es la única forma de identificar a dicho sujeto! Y por la casa de Feliciano nunca se ha parado, ¿él que puede hacer?

–En fin, va a ir a cerrar algunos negocios y le quiero organizar algo así como una cena de despedida, vamos, que todos los chicos del restáurate y nosotros estaremos presentes... y creo que es una buena oportunidad para que Francis nos sorprenda. ¿Qué dicen?

–¿A todos? Emma tu sabes que tu hermano no es de hablar mucho... apenas y conoce a los muchachos– replico Gilbert –valla que Goversito es extremadamente serio. Es más Ludwig a su lado es un vago y eso es mucho decir– Feliciano abrazo por el cuello al albino

–Gil~ no seas aguafiestas. ¡A mí me gusta la idea!– Emma asintió

–A mi hermanito le gustan las fiestas– Gilbert alzo una ceja, realmente dudaba eso –¡Solo hay que avisarle a los demás para que el restaurante vuelva a andar!

A Lovino no le terminaba de hacer de hacer gracia el hecho de adentrarse más en ese mundo, es más, en sus narices estaba el peludo recordatorio que tenía que buscar a Antonio... o por lo menos ubicar su paradero. Aunque tenía que reconocer que muy, pero muy en el fondo le agradable ver nuevamente una cara conocida, y sobre todo, verlo bien y feliz a pesar de lo que había sucedido... Porque le guste o no el frachute cocina muy bien...

–¿Y tu Lovi no dices nada?– Lovino se encogió de hombros y sonrío de lado

–Si la cosa esa va a cocinar por mi está bien... no pienso alimentar vagos

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No pienso alimentar vagos

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°°–¡Chiara! mira, el es mi mejor amigo, Francis

Encantado mon cher

...es un vago... un vago peludo...

¡Jo! Chiarita mía, no le digas así... no es ningún vago. ¡Tiene un gran futuro como chef!

¿Ah sí?... en ese caso mueve tu trasero y prepara algo. No pienso alimentar vagos°°

Extrañamente la actitud y las maneras del pequeño Lovino le resultaban enormemente familiares a Francis, y es que no todos los días te puedes encontrar una réplica casi exacta de Chiara, ¿acaso serian parientes?

El caso es que esas pequeñas similitudes las encontraba fascinantes y sabía de alguien que estaría encantado de conocerlo.

Sonrió de lado.

–¿Q-qué diantres me ves?– tartamudeo Lovino, esa maldita sonrisa no era la común (es decir, la lasciva) esta traía algo oculto, algo mas... eso sí que le daba miedo.

–Nada cher... nada– la sonrisa se volvió más perturbadora a los ojos del castaño. Francis se encogió de hombros –Pero por mí no hay problema... aunque me sentiría más honrado que fueran a mi casa. Ya saben, para estar más en confianza.

–¡No! Me niego a ir al nido del pervertido francés– por muy ingenuos que fueran todos Lovino no iba a permitir que los ahí presentes terminaran peor que en bacanal... Aunque tenía algo de curiosidad ver el lugar donde vivía el pervertido, y si aún conservaba la costosa vajilla que una vez le regalo (obligadamente y muy en contra de su voluntad) porque no era posible que el par de orangutanes, llámense el pervertido y el bastardo, le ofrecieron comer en platos desechables, ¡desechables! y ni siquiera eran de colores para disimular... Pero está bien, conoció al engendro peludo cuando vivía debajo de un puente... bueno, tanto como eso no; pero era más miserable de lo que se ve ahora, ¡y eso no quiere decir que cocine bien!...

¡Mierda! Malditas contradicciones.

–Supongo que a tu novia no le molestara... ¿o es tu hermana la que vive contigo?– pregunto Gil ignorando la histérica respuesta de Lovino, de hecho todos lo ignoraron

–Vee~ ¿no vives solo Francis?– el rubio negó con la cabeza

–Por el momento vivo con alguien, pero no es exactamente una bella mujer... por el contrario es un amigo

–¿Amigo?– pregunto Lovino sopesando que no sería tan "mala" la idea ir a donde Francis para aclarar ciertas dudas

–Sí, vino a quedarse conmigo una pequeña temporada... es algo así como un maestrillo de música bastante cutre

–Linda forma referirse a los amigos– le reprendió el castaño. Emma solo reía y negaba con la cabeza

–Lo siento Fran– ¿Fran? ¿Acaso la insinuosa ya tenía esas confiancitas con el pervertido? –pero somos demasiados, y tengo entendido que tu piso es bastante pequeño... por eso creo que es mejor que hiciéramos la comida aquí

–Pero cheri, no quiero dejar solo a mi amigo... digamos que está pasando por una crisis emocional

–A mi no me molestaría que viniera– intervino Feliciano –¿o tu qué opinas Gil?

–Supongo que está bien...– solo se encogió de hombros dándole a entender a Emma que ella tenía la última palabra. Ella giro a ver a Lovino, este asintió con la cabeza

–Muy bien Fran, puedes traerlo– el rubio sonrío –ahora solo tenemos que aclarar unos asuntos pendientes ¡y oficialmente trabajas aquí!

Llegado un momento Lovino había dejado de escuchar... en su mente solo resonaba un "es músico". Seguramente su bastardo andaría muy lejos... en algún teatro de gira... y tal vez haya encontrado a alguien más y probablemente estuviera casa... ¡NO! ¡No tenia porque lamentarse de los hechos que ahora ya no le deben interesar!

Se abofeteo mentalmente.

No hace mucho lo había visto y parecía feliz. Después de todo había pasado un año y ella no estuvo ahí, Antonio tenía todo el derecho de rehacer su vida, ¿no? Pero solo necesitaba saber que está bien y feliz, nada mas...

Bufó molesto, ese simple pensamiento le había terminado de joder el día más o menos decente que estaba teniendo, aunque no precisamente era el mejor –que haga lo que quiera– mascullo para sí mismo saliendo de la oficina

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Bien, lo había conseguido. ¡Logro impresionar a los altos mandos y conoció gente interesante! Pero lo que le interesaba ahora era Antonio, oh si, el pequeño se llevaría una grata sorpresa que seguramente se lo agradecerá por el resto de su vida.

Abrió le puerta del piso y...

...no había nadie...

–Toni~ cheri~ ya llegue...– silencio –Mon cheri no estés jugando– más silencio –ya me asuste y esto no es gracioso– sepulcral y mortal silencio.

Pánico.

Eso fue lo que precisamente sintió Francis en ese momento. Miles de ideas pasaron por su cabeza.

Se fue. Lo abandonó. Se suicido. Se aventó por la ventana. Se atraganto con tomates y se lo llevaron en una ambulancia. Lo atropellaron. Fue arrestado. Se fue con alguna exótica... bueno, eso último no estaba tan mal

–¡Oh Fran, ya llegaste~!– se oyó la alegra y cantarina voz del desaparecido

–¡ANTONIO~!– y cual madre que ve volver a su hijo de la guerra lo abrazo– Oh Antoine creí que te había sucedido algo, que te habían secuestrado, abducido, ¡qué sé yo! ¡No me vuelvas a meter esos sustos!

–F-Francis cálmate. Solo fui a conseguir trabajo...– otra vez silencio y una cara de circunstancias por parte del rubio

–¿Enserio?– Antonio asintió con la cabeza. Francis lo soltó, se sintió idiota

–De acuerdo... olvidemos todo eso y dile al hermanito mayor como te fue– el castaño suspiró

–No como me hubiera gustado... pero encontré un lindo sitio en el centro de la ciudad

–¿Y piensas tocar ahí?

–No me queda otra solución– Francis negó con la cabeza

–Te dije que yo podía ayudarte– se encogió de hombros –pero si insistes…

Antonio se dejo caer en un sofá tumbando de lado su guitarra

–¿Y a ti como te fue?– Francis sonrío

–Cheri– empezó con tono solemne –vas a tener el honor de verme trabajar y degustar mi deliciosa comida– el español alzo las cejas –estamos invitados a una especie de reinauguración–despedida–convivio que organizan en el restáurate

–¿Estamos?

–Sí, les dije de un pequeño cachorrito que encontré en la lluvia y que quería traerlo conmigo

–Paso. Tengo mucho que reponer de los días que no he hecho nada

–Luego te vas a trabajar a tu esquina. ¡Hay que divertirnos!

Antonio dudaba; y no es que desconfiara de Francis, pero eso de que así, sin más, le dejen llevar personas ajenas al negocio a algo tan 'intimo', se le hacía por demás extraño –Toni por favor

–De acuerdo– realmente esperaba no arrepentirse.

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–Y eso es todo...–murmuro para sí mismo Heracles estirando las piernas y quitándose definitivamente la corbata.

Normlmente hubiera mandado al diablo todo desde temprano y se hubiera ido a cuidar de "Corporales" y "Goro" [3], sus dos gatos.

Aunque temía terminar algún día rodeado de gatos y sin la adorable señorita Honda.

Pero esa es otra historia.

La curiosidad lo había invadido y decidió acabar el papeleo que exigía el caso, por que todo se le hacía tan extraño y al mismo tiempo todo encajaba; mañana o pasado mañana mandaría los citatorios.

–Heracles-san ¿aun sigue ahí?– la voz de Sakura resonó en la oficina

–Necesitaba terminar esto

–Ya veo. Es extraño tenerlo aquí hasta tarde, ¿algún motivo en especial?– Heracles negó con la cabeza

–Solo apetecía terminar esto para no acumular trabajo– Sakura alzo una ceja. ¿A cumular trabajo? ¿Desde cuándo? Miro de reojo las montañas de carpetas y otros folios acumulados en el escritorio y en las estanterías –¿enserio?

Heracles comprendió lo que Sakura le dijo con los ojos.

–Las carpetas no cuentan… solo son cosas imposibles…– la japonesa sonrío levemente, definitivamente ese era el Heracles-kun que ella conocía –¿Qué te parece si te invito un café?– soltó el castaño de la nada poniéndose de pie mientras guardaba la corbata en una bolsa del saco.

–Ya es tarde…– contesto ella con algo de torpeza

–…mmm… creo que entonces un té será mejor– definitivamente no se daría por vencido.

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Lo miro. Se miraron, y definitivamente se desagradaron. Las primeras impresiones no son las más correctas.

Ahora, el mejor conocido como Lovino Vargas lo entendía bien.

Cuando pensó que el hermano de la insinuosa era un sujeto "normalito", por llamarlo de algún modo, erro.

¡Era otro maldito engendro puntiagudo subnormal! Y valla que lo está tratando con cariño.

Se dio cuenta de que la cara de estreñido era normal en él, porque vamos, creyó que el sujeto había tenido un muy mal día y había llegado enfadado. Pero no.

Ese tipo nació molesto, creció molesto y morirá molesto… ¡hasta el patatero tenía una amplia gama de expresiones en su insípida cara! (y eso era mucho decir) Pero más que mirarlo con molestia, parecía que lo miraba con odio mal contenido; pero, ¿por qué?

–Pensé que te abandonarían en algún loquero...– hay que admitirlo, es un dulce sujeto lleno de buenos deseos... ¡Ja! sí, como no –Pero no; estas aquí dando lastima

–Serás...

–Govi, no seas borde con Lovi; esta vez no te ha dicho nada para que estés de pesado– intervino Emma. Esa mujer realmente era oportuna.

–Si Govi~ deja de ser TAN BORDE– oh venganza, dulce venganza

–Maldito enano

–Peleando de esa manera, se parecen a los niños del parvulario donde trabajaba– les riño de manera suave la chica terminando de arreglarse, lista para tomar su bolso

–Ya... ¿pero enserio es tu hermano?– Lovino aún parecía reacio a creerse eso de que el tulipancio gigante fuera hermano de Emma... ella era rara... ¡pero el hermano era subnormal! La única explicación era una mutación en los genes de ambos.

Goversito gruño en respuesta.

Un claxon se oyó desde afuera, era Gilbert para llevarlos al "Fratelli Maccheroni". Feliciano y Ludwig se habían adelantado por que el ítalo quería ayudar en la cocina y el rubio para vigilar que no se hiciera daño con el rayador de queso.

Salieron.

Gilbert estaba justo al lado de su carro, parecía embelesado y sonreía de manera suave. Lovino lo miró como quien ve una mosca en la ventana, sentándose en el asiento del copiloto.

Había pasado por alto un detalle que los demás no; siempre se subía en el asiento trasero con Emma para darse arrumacos. Esta vez paso de la chica y de la mala mirada de Gilbert, quien giró a ver a la rubia, ella bajo la vista y sonrió de manera triste ¡Que ganas de patear a Lovino por ser tan bestia con la chica! Aunque viéndolo de esta manera, Govert se encargaría de ello. También subió al auto.

Emma mantenía los puños cerrados y trataba de controlar su respiración para no echarse a llorar ahí mismo.

–Y dices que yo soy el borde... anda súbete ya; tengo hambre– habló Govert tratando de sonar rudo, no lo logró

–No...no es borde. Es que aún está enfermo– defendió Emma. Su hermano solo negó con la cabeza, le indico con un movimiento de la mano que subiera al vehículo.

El trayecto fue relativamente más corto de lo normal gracias a la plática amena de Gilbert y Emma. Cuando llegaron, se alcanzaba a oír desde afuera todo el alboroto que se traían los chicos.

Los primeros en salir fueron Emma y Govert; Lovino estuvo a punto de bajarse pero Gilbert lo detuvo de la muñeca. Parecía inusitadamente serio.

–¿Qué tanto has podido recordar?

–¿Qué?– el albino apretó un poco más el agarre

–¿Cuánto has recordado desde el incidente?

–C-casi nada…– claro sin contar aquella vez que "soñó" esa rara escena con Feliciano. El ojirrojo lo soltó y suspiró de manera pesada.

–Procura tratarla bien… es… es una buena chica.– Gilbert bajó del carro. ¿Qué demonios habrá querido decir el desteñido con toda esa sarta de chorradas?

Lo ignoraba.

Él también salió del vehículo, entrando con cierto recelo al restaurante. No estaba del todo seguro de cómo tenía que tratar a todas esas personas… con su "familia" se podía permitir el lujo de ser un poco él mismo, pero ahí las cosas cambiaban.

Inhalo profundo y caminó decidido. Abrió la puerta y un fuerte olor a orégano y ajo le dio de lleno, eso definitivamente era agradable y le trajo recuerdos.

–Señor Lovino, que gusto verle por aquí de nuevo, ¿cómo se encuentra?– le abordo una chica asiática de cabello castaño largo con un broche de flor que le sostenía el flequillo.

–Bien… gracias– ¿y qué más le decía? La tipa parecía agradable, bueno, de hecho todos los de ahí lo parecían, y lo trataban bien, como si realmente lo hubieran extrañado… bueno… a decir verdad extrañaban al otro sujeto.

Maldito sentimiento de culpa.

Conforme avanzaba a la cocina podía escuchar unas cuantas voces y de fondo alguna opera que no alcanzaba a identificar en ese momento; muy seguramente eso era obra de Feliciano, siempre le gustaba cocinar escuchando esa música.

De verdad espero no incomodar– esa voz…

Boh, como dices eso… ¡además ahora sé porque Francis te quería traer!– aparte de la voz de Emma podía alcanzar a escuchar esa risa…

¿Y cuanto piensas quedarte?– esa indiscutiblemente era la voz del hermano del patatero

Hasta que acabe el mes

Entonces Fran tienes que aprovechar y seguir trayéndolo– Emma reía otra vez

Quería moverse e ir a abrir la puerta que daba a la cocina… ¡No! Necesitaba moverse y abrir la puerta, pero no podía, estaba totalmente petrificado.

Necesitaba verificar que no estaba alucinando y que realmente era SU voz, pero al mismo tiempo quería echarse a correr de nuevo hacia la puerta y perderse en cualquier lugar.

Definitivamente la última opción parecía jodidamente tentadora.

–Vee~ ¡Fratello!– Feliciano…invoca al diablo y aparecerá. ¡¿Qué diantres hacia allí afuera?! –Ven, hermano. ¡Tienes que conocerlo!– el ítalo más joven lo tomo de la mano jalándolo hacia dentro.

–Oh Feli, ¿dónde estabas? No te vimos cuando llegamos– le saludo Emma

–Estaba en la bodega, y me encontré a mi fratellino aquí afuera vee~– Lovino quería huir –¡Antonio, mira! Él es mi hermano, Lovino…

El mencionado giro a verlos.

Definitivamente era él, el bastardo… su Antonio

–Un gusto en conocerte Lovino.


[1] Nombre que encontré para Nyo Japón

[2] Nyo España, Nyo Inglaterra, Seychelles, Nyo Rusia y Mónaco respectivamente

[3] Chistes de Hetalia, aunque buscándole un poco ese "Goro" seria algo así como "merodeador" raros nombres para unos gatos…


lorena12: Wolas, :3 De verdad? Gracias. Pues sí, ya era tiempo que esto empezara a tomar forma, ¿o no? Y déjame decirte que eres a la que mas consentida tengo o eres la mente maestra que puede predecir lo que voy a hacer, porque si ya te diste cuenta Heracles empieza a entrar de forma más activa en la trama.
Boh, por eso no te preocupes, ya habrá tiempo de continuar con el fic. De todos modos ya sabes que cuando me lo mandes de te lo corrijo. ¡No problem! Hahahaha. En fin, entonces nos leemos luego ;D

Mizuki: Tocaya, wolas! ñaa~ con que comentes no le hace que aun no te hagas una cuenta XD Si! Francis hará su buena obra del día jajaja
Tu sí que me entendiste bien, Emma aquí es la más afectada, mira que de repente te cambien al novio es como para darte de topes contra la pared!
Mmm… ya me lo suponía, y tienes razón no me golpeare yo sola ;D y bueno, aquí está la conti. Gracias por comentar y nos leemos después.

Chibi Neko–chan: Wolas~ Calma, calma, no te me histeriques (?) esto… después de tres meses aquí está la actualización! Ok, eso no es para nada rápido. Hay~ de verdad? XD siempre me haces sentir bien… (eso se oyó muy mal)
jajaja la ardilla, seee~ fue un momento de inspiración divina XD jajajaja
ya esta, yo consigo la caja y tu el puente y nomas dices pa' cuando :3 Nos leemos lueguito. Saludos.


Wolas... ¿hay alguien aquí? *Le contesta el eco de su voz, cuando de repente salen todas las lectoras enfurecidas con trinches y antorchas reclamando la muerte de la autora* ¡waaa~! lo siento mucho (orz) pero ya sé que no hay escusa; yo quede muy formalita en actualizar en agosto y ya estamos a mediados de octubre y eso no es de dios. Pero vamos, les podría dar un mil razones por las cuales me tarde, inventándoles una historia llena de drama, intriga y suspenso, pero nada más lejos de la verdad... soy una maldita holgazana. Así, con esas palabras... me excuse que tenía mucho trabajo, mucho que estudiar, además de sacar a flote un poco de mi vida social que se estaba yendo por el sumidero... en fin, el chiste es que si me hubiera aplicado hubiera actualizado hace semanas. Aun así espero de vuestras mercedes su venia y que me sigáis leyendo... aunque todos sepamos qué muy en el fondo no me lo merezca. Total; esta vez no sé cuando volveré a actualizar, no quiero prometerles una cosa que luego no vaya a cumplir, pero recuerden que aunque tarde meses no voy a abandonar el fic, vale?

Y en vista que esta vez hable de mas, les preguntare con toda la humildad del mundo, merece review?

Recuerden que un review es el amor más grande del lector hacia el autor. Saludos, bye (^0^)/