Renuncia: Hetalia no me pertenece
Capítulo 11. Conversar
¿Alguna vez han sentido esa desagradable sensación de que, cuando menos te lo esperas, algo horrible, casi espeluznante puede pasar?
Algo así como que das por hecho que te va a pasar a ti, aun trates por todos los medios de evitarlo, y sabes que será todo menos agradable.
Bueno, algo similar sentía Antonio, y es que había que aceptarlo, jamás en su vida había sentido tanto miedo de andar en la calle. El solo hecho de pensar que en cualquier momento podría encontrarse al sujeto raruno del restaurante donde trabajaba Francis le ponía de un humor bastante agrio.
Varias veces en todo ese año, había estado tentado a dejar la guitarra e irse nuevamente a cualquier teatro a trabajar… pero algo o más bien alguien le impedían esa idea. Pero definitivamente era en esos momentos donde se replanteaba la idea de que no era tan descabellado volver a ser técnico de luces.
Posiblemente fueran paranoias suyas, y tal vez la probabilidad de encontrarse con dicho sujeto fueran de una entre un millón… ¡claro! ¿A qué clase de repugnante ser se le ocurriría la malévola idea de hacer que se encontraran en una calle cualquiera, con nulas probabilidades de que se encuentren?
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Si bien es cierto que Heracles puede ser medio lento y quizás un tanto crédulo, empezaba a plantearse la idea que ese tal Lovinito y el pseudo ex ángel de la guarda, lo estaban timando.
Chira era subnormal pero no a esos extremos.
Esa era la tercera vez en una semana que se juntaban para tratar de encontrar algún tipo de error por parte del castaño y así desenmascararlo como un vil y cruel sujeto jugador de sentimientos…
De acuerdo, eso ni siquiera en las novelas policiacas. Cuanto drama.
Pero todo hay que decirlo, el tipo tenía la escalofriante manía de verlo a los ojos y decirle con toda la seguridad de que "él" era "Chiara".
Perturbador.
Perturbado y Asombroso
–Y entonces, tu cacho de subnormal, fuiste lo suficiente mente idiota para correr con el bastardo de Roderich y decirle que si Eli no lo dejaba salir solo, es porque era lo bastante tonto como para perderse dos calles mas adelante… Y así tu y yo terminamos sin postre por un mes y una extraña pelea entre ese par que termino con sonidos raros saliendo de la habitación del piano, que arruino nuestra infancia… o por lo menos la mía.
–Ya no recordaba eso…
–¡¿Qué?! ¿Y me lo dices así de fresco? Joder que de haber sabido te lo recordaba cada que te viera para recordarte la cara de idiota que pusiste ese día.
–No es mi culpa que seas tan susceptible para ese tipo de temas… siempre te ponías rojita cuando alguien mencionaba algo relacionado al sexo… y que decir cuando Roderich te dio la charla…
–No me recuerdes ese tipo de cosas, es por eso mismo que Eli procuraba que no se hablara muy seguido de eso… y menos a la hora de comer.– a ambos les recorrió un escalofrío
–Era necesario recordar ese día– pregunto Heracles con una cara entre desagradable y divertida
–Tú me recordaste lo de la charla… era justo– Oh si, Lovino sonrió cual hiena.
Ambos sonreían metiéndose más y más a sus propios recuerdos, la verdad es que su infancia había sido bastante buena a pesar del incidente de sus respectivos padres, jamás se podrían quejar de Eli y de Rode…
–O–oye…– hablo tímidamente Lovino –¿Cómo se encuentran los viejos?– Heracles lo vio a los ojos… los viejos… solo así les llamaba ella…
–Bien… extrañan a Chiara…– aun le costaba cierto trabajo creer en el tipo italiano, pero al mismo tiempo era como verla a ella en los ojos de el –aunque…– Lovino le vio dudoso –aunque Rode prefirió cambiar el piano por un par de maracas– de haber estado bebiendo algo el semi-italiano lo huera escupido
–¿Qué? El todo refinado señor austriaco-quítate-de-mi-piano-indecente cambiar el… ¿estás jugando?– una risa mal contenida por parte de Heracles le delato
–Perdón, tenía que ver tu cara… pero ya en serio, a Rode le detectaron Parkinson… no es nada del otro mundo, pero siempre me gusta molestarle de esa forma
–Ya… me siento un poco mal por él, me imagino lo que debe de estar sintiendo
–mmm… ¿lo dices por lo del violín?– dijo un tanto distraído moviendo la cucharita dentro de su café
–Si… es raro ya no sentir la presión de los conciertos. De alguna manera podría decir que extraño todo eso.
Heracles pensaba en todo lo que le estaba diciendo Lovino, la posibilidad de que no le estuviera mintiendo estaba siendo descartada cada que al sujeto frente a él se le ocurría abrir la boca y soltar todo aquello
–Deberías buscar a Antonio…– un momento, ¿por qué de la nada Tontocles soltó eso? Cierto, el apodo lo dice todo
–¿Eres retrasado? Está bien que el entomatado se lleve el premio al más idiota de los idiotas que me rodean, pero, JAMAS se va a creer esto –dijo señalándose a el mismo –es más, por casualidades del puto destino el bastardo fue a dar en el restaurante de Feliciano… y prácticamente me dijo "aléjate" con la mirada– suspiro pesadamente, la verdad es que con él estaba perdiendo todas las esperanzas
–Y seguramente tu eres más idiota– él le vio mal, ¿Cómo osaba ese idiota decirle idiota? –Y antes de que digas cualquier taradez "Lovinito", piensa en una cosa –dijo resaltando su nombre en diminutivo –¿Qué fue lo que le hiciste para que te viera de esa forma?
–¡¿Qué?! ¿Y por qué cojones yo le tuve que hacer algo a él y no él a mí?– Heracles levanto una ceja
–¿Enserio quieres te responda eso?– Lovino se removió incomodo en su lugar, ok era cierto que la bestia violenta siempre fue ella
–B-bueno, eso no importa… p-pero esta vez no le hice algo, es mas a lo más que llegamos fue un soso apretón de manos y una conversación del tipo "me caga el clima ¿a ti no?" ¡Y ya!
–A veces eres igual de lenta que tu entomatado… bueno, lento… desde que paso eso, Antonio ha estado como perro sin dueño y no deja de verte en cualquier cosa que hace… y de repente llegas tú. Para él eres alguien completamente distinto, pero te sigues comportando como Chiara… tu dimes como quieres que te trate. Se siente dolido.
Tontocles tenía razón, jamás había tomado en cuenta esa pequeña y casi inexistente posibilidad.
¡Pero que estúpido y egoísta se sentía! Solo estaba pensando en sí mismo y no veía que tal vez inconscientemente lastimaba a Antonio
–¿Y según tu qué puedo hacer?
–Búscalo como Lovino, no como Chiara
Una pequeña sonrisilla apareció en el rostro de Lovi
–Eres consiente que no puedo cambiar el jodido cambio de humor que me cargo ¿verdad?
–Entonces eso será lo interesante… por cierto ¿dónde dejaste a tu nana con cejas?
–Digamos que… está gozando de su humanidad…
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Jamás. Pero JAMAS, Arthur hubiera imaginado que terminaría así… que terminaría AHÍ. Dios lo odia y eso es un hecho.
Se sentía un poco desplazado por culpa de Heracles, desde que se queda de ver con Lovino para saber Dios que cosas, se siente un poco solo.
Si, sabe que está siendo un tanto egoísta, pero de alguna manera ya estaba acostumbrado a estar tras él como una sombra… como jocosamente diría Feliciano, como si fuera "Pepito Grillo". No acaba de entender como los humanos pueden ser tan bizarros de comparar la voz consiente del ángel de la guarda con un grillo deforme que le habla y canta a un mas bizarro muñeco de madera. Inaudito.
Pero no estaba ahí para criticar una cutre película de niños, no. Estaba ahí, justo en frente de Feliciano para tratar un asunto que jamás en la vida pensó que estaría: su empleo.
No supo ni cómo ni cuándo, Lovino se había dado el tiempo de hablar con su hermano acerca de su situación, era cierto que cuando les comento que había perdido su "otro" trabajo, tanto Gilbert como Feliciano pegaron el grito en el cielo y empezaron a decir la primera tontería que se les venía a la cabeza. Pero cuando se logró estabilizar la situación –y después de que lo vieron feo vario días– simplemente dieron a entender que lo ayudarían, Lovino les dijo que por ayudar a un familiar de un paciente este Arthur les mostro el expediente clínico, las autoridades del hospital se dieron cuenta y no le dejaron pasar el error y pagó caro [1].
Y ahora, helos ahí, uno sonriendo, ocultado sepa que pensamiento impuro y el otro muriéndose de los nervios.
–Vee~ Arthur ¿y que más sabes hacer?– Arthur miraba para todos lados, buscando la respuesta tal y como siempre lo hacia el bastardillo… bueno, al menos a él le funcionaba.
La respuesta jamás llego. Suspiro.
–Feliciano… ¿se puede ser sincero contigo?– El castaño asintió con la cabeza, y Arthie suspiro pesadamente –además de cuidar gente… nada.
Cuidar gente en un plano extraterrenal, claro.
–Olvídalo Feli, no hace falta que te esfuerces demasiado, ya encontrare yo algo
–Vee~ no. Yo le prometí a mi hermanito que encontraría la forma de ayudarte y lo hare…– Arthur le vio con algo de asombro… ¿de verdad Lovino le habrá dicho algo como eso? –Arthur… ¿alguna vez has ayudado en una cocina?
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El hecho de estar solo no le disgustaba en lo absoluto a Gilbert, es más, de esa manera podía disfrutar del hecho de que su magnificencia y gloriosidad eran inmensas… y no necesitaba de nadie para darse cuenta de todo aquello, ni de su hermano, ni del pequeño Feli, y mucho menos de ese despreciable ser que se auto denominaba amigo suyo… jodido enano amnésico…
Aun no acababa de entender que pasaba en la cabeza del taradillo de Lovino, mira que por más idiota que se pueda ser en esta vida no es posible despreciar a una personilla tan mona como lo era Emma.
Ok, tal vez era cierto que debía ser un poco más comprensible y ponerse en los zapatos de Lovi… despertar un día y darte cuenta que tienes de novia a una tía que se cae de buena… de acuerdo, era cierto que él reaccionaria de otra manera.
Y siendo sinceros, la verdad le aterraba un poco que Lovino siempre fuera asi de borde con la chica, y con él, ¡y con todo el mundo!
Pero no lo sentía tanto por el que era su amigo, sino porque un día Emma le diera la razón al adoptado de su hermano y mandara al diablo a Lovi, ella no se merece pasar por algo así.
Claro está que él, siendo amigo del bastardillo y de Emma podía intervenir por ambos, y tratar de alguna manera que ambos terminaran juntos y felices y así todos comerían perdices… pero, ¿eso es lo que realmente quería?
Una parte de él, seguramente la menos genial y magnifica, le decía que no fuera tan soquete y aprovechara la situación, ¡esa era su valiosa oportunidad! Tanto tiempo aguantando los arrumacos de ese par, tragándose todo con una valentía digna de admirar.
Mira que NADIE aguanta ver como la chica que tanto te gusta se va con tu mejor amigo.
Pero, ahora Lovino pasa de ella… esta amnésico… ella está sola… y él siempre estuvo atrás de ella…
¡Definitivamente que rastrero es todo eso! Su gloriosa y omnipotente persona nunca se aprovecha de las desgracias de sus amigos, aun así de eso dependa su propia felicidad… ¿o no?
¡ARHG! ¡Maldita moral de mierda que no sirve para nada!
De acurdo, solo le daría una semana más al enano amnésico para decidir qué hacer… No más buen amigo…
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Solo en ciertas ocasiones Lovino cree que es la única persona cuerda en este mundo… eso o todos son normales y el único subnormal es el.
Era obvio que la primera razón era la correcta.
Pero si lo plantea de esa forma es porque de un par de días a la fecha todos se comportan de una manera extraña… ¡hasta el patateirtor se comporta raro!, y eso ya es decir.
Empezando por el desteñido, de verdad no son necesarias esas miradas… pero aun así es necesario poner en claro un par de cosas con el capullo ese, y además tenía que hablar con la insinuosa.
La insinuosa… hacía ya un buen tiempo que no la veía rondando por ahí, desde que el tulipancio se fue. Y la verdad, será lo que sea a chica esa, pero no es motivo como para ponerle semejante apodo… bueno, a lo mejor sí, igual ese es otro tema que lo dejaría a parte. La cosa es que tenía que poner un alto, o por lo menos una explicación que lo justificara de por vida para que Emma dejara de atormentarse con algo que obviamente ya no se volverá a dar… y también para que su adorable hermanito no le fuera a partir la cara.
En cuanto a la parejita de sodomitas no dejaban de atosigarlo, sobre todo el babotas, y el macho patatas le seguía el juego de alguna manera; no entendía que es lo que buscaba lograr con tanta atención innecesaria… aunque todo eso había desencadenado una serie de sueños bastantes extraños en los que se veía a si mismo jugando con Feliciano en un jardín muy grande, otras ocasiones escuchaba voces que lejanamente se le hacían familiares y una sola vez vio a un hombre ya entrado en años que perfectamente podría ser una versión más grande de él mismo o de Feliciano… le llamaba nonno.
Y sinceramente le daba un poco de miedo contarle algo al babotas o al cejotas, al primero porque no sabe cómo va a reaccionar ni que le valla a decir. Y al segundo porque perfectamente sabe que le va a empezar a gritar y decirle que eso es el precio por pagar… o al menos eso fue lo que le dijo cuándo ingenuamente le conto sobre lo que "recordó" el día que trato de cocinar.
Aunque al cejotas le ha llovido desde entonces. No paro de reír desde que se enteró de todas las idioteces que hizo cuando termino su primer día de trabajo. Sus enormes cejas no paraban de juntarse y moverse de un modo divertido y asqueroso, (por qué hay que aceptarlo, esas cejas dan grima) mientras gritaba que nadie nace sabiendo y que un poco de paciencia y comprensión no le vendrían mal.
Y a pesar de eso, todos ya habían tomado su rutina diaria, el patatas se iba a su trabajo, el babotas, el cejotas y el desteñido se la vivían en el restaurante. Y Tontocles trabajaba.
Sinceramente se sentía un poco abandonado.
Pero era algo que perfectamente podía solucionar. Últimamente había adquirido el hábito de salirse a dar largos paseos a donde quiera que lo llevaran sus pies, siempre procuraba volver antes que el armario alemán. Por solo una vez que llego después que ese, se le armo todo un DRAMA por parte de Feliciano, y no era para menos, resulta que el dulce Ludwig es todo un cotilla exagerado… un defecto más a la lista…
Pero bueno, dejando a los chismosos, era más entretenido salir y ver qué pasaba en la calle que quedarse como ostra en la casa del babotas, mejor conocido de ahora en adelante como "heranito-no-te-preocupes-por-el-trabajo-y-relájate-en-casa-y-procura-no-fugarte-como-aquella-vez-en-la-que-te-encontró-Luddy"
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Alguien debía de decirle a Antonio que era una persona demasiado bondadosa.
Bondadosa y estúpida.
Y es que el drama que le aplicaron hace casi dos semanas (cortesía de Francis) en el cual se le arrodillo, le suplico y lloriqueo cual madre posesiva que no quería que se fuera de su casa, a lo que acabo cediendo, y eso se puede agregar a la lista de las malas muchas decisiones de su vida, justo al lado del hecho de ponerle alcohol en vez de gasolina al auto de su papá… tenía 12 años y jamás le dijeron que había algunas diferencias… igual esa es otra historia.
De alguna forma Francis había comenzado a trabajar en el restaurante, ganándose a la mayoría de los empleados, y decía la mayoría por que según el rubio había quien lo miraba raro.
Y es que bueno, era un hecho que cada que Francis regresaba del trabajo, llegaba gritándole, contándole, o llorándole todo lo que le pasaba en el día. Dios. Planteándolo de esa forma parecían un viejo matrimonio rutinario.
Y es vez no fue la excepción.
El rubio llego a grito pelado, otra vez, anunciando a los cuatro vientos que era un mártir, y que merecía ir al cielo por aguantar a semejante gente tan desastrosa que no sabía ni como diantres había llegado a tener ese empleo.
Y por supuesto que Antonio tenía una paciencia infinita ¡bien por el!
–¡No puedo creerlo! Lo único que ESE sabe hacer es gritar y estorbar… ¡debería estar en la calle!
–Francis, primero cálmate y dime de quien estás hablando y que fue lo que te hicieron– dijo el castaño mientras afinaba su guitarra. Francis solo gruño ¿por qué nadie lo entendía?
–Tonio…– le dijo con una voz bastante sosegada que realmente empezaba a ser aterradora –si un sujeto que atenta contra todo lo que es bello, llega y te dice TODO lo que tienes que hacer, y además ese idiota es tan torpe que no tiene ningún derecho a no decirte nada… ¿qué harías?
De acuerdo, solo por esta vez le daría la razón.
–Bien, entiendo el punto– pero eso no quitaba que tuviera otras ideas en mente – ¿y cuando se supone que puedo volver a mi casa sin que hagas dramas innecesarios?– oh si, a veces podía ser muy mala gente.
–¡¿Es que ya me quieres abandonar?! ¿Tan mal te trato?– Antonio suspiro de forma pesada
–No es eso Fran, pero de verdad quisiera volver a mi casa. Ya ha pasado más del mes y siento que no voy a ningún lado.
–Por eso mismo cher, no espero que vayas a algún lado, solo disfruta del momento viviendo con tu dulce hermano mayor y…
–NO…– interrumpió el moreno
–Yo no he dicho nada d…
–No…
–Pero…
–No pienso pagarte con mi cuerpo
Francis y su cara de póker eran épicos.
–Antonie… ¿eres consciente de que el de la mente sucia eres tú?... yo simplemente te iba a decir que disfrutaras que no pagas renta…– la cara de póker ahora le pertenecía a alguien más –honhonhon aunque no te negare que eso suena tentador
–Olvídalo– que bochorno… jamás podrá adivinar qué es lo que exactamente pasa por la mente de Francis –Me voy, solo estaba esperando a que llegaras
–¿¡Lo ves!?– lloriqueo el rubio tirándose al piso de la forma más dramática posible y tan digna como un hombre de 26 años puede hacerlo – ¡siempre me abandonas!
–Tranquila, madre Pancha, regresare temprano– apenas iba saliendo del piso del rubio cuando se oyó el grito desgarrador del dueño
–¡No me digas Pancha!
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Antonio caminaba realmente sin mucha prisa, la verdad es que por ahora le daba igual donde ponerse a tocar para la gente.
Se detuvo en una pequeña plazoleta, había gente y muchas madres que jugaban con sus retoños, si algo había aprendido es que si coqueteas con ellas te dejan buenas propinas. Como le hubiera gustado verla así…
Antonio no podía negar que así haya pasado un año, aún sigue queriendo demasiado a Chiara… alguien le dijo una vez que la distancia mantiene el recuerdo o aviva el olvido, en su particular caso el recuerdo y los sentimientos siguen vigentes, tanto o más que la primera vez que se dio cuenta de lo que sentía por la violinista.
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Si bien es cierto que alguien dijo alguna vez que las casualidades no existen, es porque o jamás le paso algo relévate en su vida o era un puto gilipollas.
Lovino se decantó por lo del gilipollas.
Y es que ni en sus más locos sueños pensó que le pasaría algo como eso… apenas a una cuadra de distancia estaba el bastardo con su guitarra.
Maldito vago, ¿Por qué no hace algo más productivo?
Decidió acercarse de poco en poco, la verdad no creía que correr cual niñita hormonada a su encuentro fuera a tener un lindo desenlace.
Conforme se iba acercando la letra de la canción se iba haciendo cada vez más clara
Era una canción muy triste, alguna vez la había escuchado en la voz de una mujer de voz un tanto gruesa, pero ahora entendía por que era necesario casi desgarrase la voz. [2]
"No puedo estar sin ti… si tú no estás aquí me quema el aire…
…Si tú no estás aquí sabrás, que dios no va a entender por qué te vas…"
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A la gente que lo rodeaba le gusto la canción, eso era bueno… De hecho se podría decir que hasta ahora todo parecía ir muy bien.
Pero, existía un algo… un alguien más bien, que de alguna manera le impedía sentirse cómodo con la idea de permanecer solo… y no, no es Francis que le insiste cada media hora que lleve algún tipo de ligue al piso que están compartiendo, no , eso ya es historia vieja y hasta cierto punto es normal.
No, el sujeto que lo hacía sentirse de tan extraña/bizarra/escalofriante manera era el sujeto que estaba justamente frente a él en ese mismísimo instante.
¿Por qué Dios, el destino, cosmos, universo o hijo de puta que rigiera el universo tenía que ponérselo justo AHÍ?
¿¡POR QUE!?
Y bueno, ciertamente era una vil casualidad, porque Lovino pocas veces en la vida pensó que se lo encontraría en esa calle. Aunque sinceramente se sentía afortunado.
–Que sorpresa, jamás pensé que te encontraría por aquí…– apenas y musito Lovino. Más que gesto de sorpresa se lo dijo como un saludo.
–mmm… claro… sorpresa…
Si algo descoloca y sobretodo pone de malas a "Lovino" es que le contestaran feo… ok, si es hasta cierto punto irónico, pero el hecho de que él les conteste "feo" a los demás, no significa que tolere que los demás hieran de forma mordaz sus volubles sentimientos.
Pero lo peor del caso no es que le molestara del todo el tonito de la contestación, sino más bien quien se lo dijo y el contexto de "me molesta que me hables, es más, me molesta tu existencia"
Era más que obvio.
–Ok, de acuerdo…– bufo molesto Lovino –sabes trato de ser agradable, pero ante esto solo puedo decirte que te vayas a la mierda.
Bien, debía de admitir que nada salió como lo había imaginado… o idealizado, sería la palabra correcta. Cuando lo vio tocando de lejos pensó que si se le acercaba con relativa calma tal vez, solo tal vez no le vería como aquel día en el restaurante.
Antonio estaba seguro de que ese maldito gesto de decepción no era de ese tal Lovino… ¡claro que no! Chiara… ¡ese maldito gesto era de Chira!
Y es que el solo hecho de ver esa cara, lo hacía sentir más miserable de lo que normalmente se sentía… ¡arhg!
–Oye, no es para tanto– el italiano ya iba muy lejos. He ahí la pregunta del millón, seguirlo y disculparse por ser tan malditamente borde o mandarlo directamente al diablo y seguir con lo suyo. Maldita moral.
–Tu, italiano, espera… ¡joder, espera un poco!– Lovino apenas giro un poco la cabeza y lo vio trotando acercándose a él. ¡Mierda! No se supone que esto debería de estar pasando, al menos no de esa forma
–¿Ahora qué?
–Yo...– exacto, ¿y ahora que le decía? –de acuerdo, lo siento… no he tenido un buen día– desvió un poco la vista mientras se rascaba distraídamente la nuca
Es por eso que nunca se puede enojar más de 15 minutos con el maldito bastardo
–Ya… pues hay que ser muy subnormal para espantar al público… o me vas a decir que no estabas disfrutando de tanta atención
Una ligera risilla salió de los labios de Antonio. Una tímida sonrisa apareció en la cara de Lovino.
–Tienes razón, pero sobre todo estaba disfrutando la aportación voluntaria del público– Lovino solo asintió con la cabeza, ya no sabía que más decirle –¿Sabes?– continuo Antonio –Creo que la primera vez que nos vimos, no… no tuvimos la impresión correcta… o al menos yo no Jejeje– reía de manera boba… como siempre que se ponía nervioso –Y… bueno… yo… Jejeje creo que, no sé, tal vez sería correcto comenzar otra vez. ¿No crees?
–¿Esta vez no piensas verme como si estuviera apestado?
–¿Qué? No, no, no– Antonio movía las manos de forma frenética como tratando de negarlo –yo no te veía de esa manera, es solo que…– dudo –no sé, me recordaste a otra persona
–Pues por la cara al parecer la detestas– la verdad es que Lovino lo que menos quería era ser borde con el entomatado, pero ese idiota le sabe buscar las cosquillas, y obviamente no se puede quedar callado
–N-no, no es eso…– nuevamente Antonio desvió la vista
–Da igual…– Lovino bufo un tanto exasperado. No se sentía capaz de verlo a los ojos y soltarle algo medianamente coherente sin que se pusiera nervioso o sus traidoras mejillas se pusieran rojas –no es que realmente me importe, pero pareces ocupado… y ¡maldición!– se rasco el cabello frenéticamente, tan solo por no arrancárselo de un tirón. Suspiro derrotado –Cando quieras dile al frachure ese que te tiene de mascota que te lleve al restaurante… lo que comas ira por mi cuenta.
Antonio le veía de manera extraña, como si de la nada le hubieran crecido tres cabezas al italiano, y una de las cabezas le hablara en chino. ¿De dónde salió tanta palabrería sin sentido?
Primero le dice que le da igual lo que le está diciendo, luego lo medio corre y ahora, ¿le invita a comer? Definitiva, ese chico está totalmente chalado
–¿Eso quiere decir que de alguna manera nos vamos a seguir viendo?
–No idiota, simplemente me apetece alimentar vagos…– bufo molesto. Otra risilla cantarina por parte de Antonio
–De acuerdo, lo considerare… pero que quede claro que ni soy un vago ni tampoco la mascota de Francis… ¡que soy un artista!
–No, solo eres un bastardo medio idiota…
Ni siquiera le dio tiempo al español de contestarle algo cuando el chico del rizo ya había echado a correr. Sonrió de manera triste, como extrañaba esas charlas absurdas.
Tal vez, solo tal vez, no sería tan mala idea ir a comer a ese lugar.
La verdad es que por más que Lovino le daba vueltas al asunto no sabía ni como había terminado de decir todo eso, sentía las mejillas rojas por la vergüenza, y ¿¡qué clase de escusa barata tan mas solapada para pedirle volverlo a ver era eso!?
Aunque, si se detenía solo por un puñetero minuto para meditarlo, no había estado tan mal… existía la oportunidad de reconocerse.
Sonrió.
[1] Básicamente esto es real… por lo menos en mi país. Está terminantemente prohibido que el personal médico, autorizado o no, maneje los archivos médicos con otro fin que no sea agregar más papeles al historial o revisar algún antecedente a nivel hospitalario. Y sobre todo esta penadísimo que el personal le deje a la mano dichos documentos a los pacientes o gente externa… así de drásticos.
[2] La interprete original se llama Rosana Arabelo (si mal no recuerdo) la canción se llama "si tú no estás aquí" en lo personal me gusta más con el grupo "sin bandera" pero es recomendable que la busquen si no conocen esta rolita, muy emotiva la verdad, y si la oyen con los chicos de sin bandera se darán una idea de lo que quise plasmar
Reviews anónimos:
Guest: Yay! Eres su hermana! Jejeje pues muchas gracias a las dos por seguir el fic y claro que si, actualizare mas seguido. Gracias por decir que les gusta y nos leemos después. Saludos. (n0n)/
Chibi Neko–chan: *Llora cual nena* Kyaaaa no, no me mates, y menos de esa manera, esta vez solo fue medio año (?) Bueno, de acuerdo creo que eso es un trato muy justo viniendo de ti, estoy conforme… por eso tu sabes que te hamo 3 (si, con h) Awww ¿verdad que si? A mí también me gusto, muchos recuerdos y mucha emotividad LOL eso de la ardilla pasara a la posteridad. Ya pues, prometo actualizar más seguido. Claro que sí, saluditos.
Alex Makenshi: Wolas, me alegra mucho que te guste el fic XD y en cuanto tu duda… pues, por aquí no puedo decir mucho porque me haría yo sola spoiler, pero si lees con cuidado el capi 5 parte de tu duda quedara resuelta. Y obviamente Lovino buscara hacer lo propio para que "algo" vuelva a surgir… ¿o quizás no? Espero poder haberte despejado un poquito tu duda y de verdad, muchas gracias por leer. Saludos (n0n)/
Hola mis pequeños irkens, quiero creer que esta vez no me tarde taaaaaanto como suelo acostumbrar, pero si quieren leer un poco los motivos y/o escusas que pondré esta vez aquí están, si no sáltense toda esta basura y sean libres de dejar un sensual comentario ;)
La verdad no fue tan complicado sacar este capítulo, lo difícil fue encontrar un pedacito de tiempo entre exámenes y prácticas para escribirlo, redactarlo y corregirlo. ¡Pero aquí esta!
Aunque siendo un poco más sinceros, me sentía un poco mal anímicamente… llego un punto en el que ya no sabía ni porque estaba escribiendo, y todo esto se lo debo a una maldita materia llamada psicología que me hizo sacar todos mis demonios que estaban ocultos en la parte más recóndita de mi cabeza… y entre la escuela, los exámenes, el hecho de que me descolocaron a nivel emocional bastante feo y me debatía internamente en dejar en hiatus indefinido este fic, llego un comentario que me hizo replantearme un par de cosas, y me dije "pero qué diablos!" así que me compre una caja de chocolate amargo, una soda de a litro y mucha comida basura y me tienen como posesa escribiendo. La verdad es que aun dudo un poco de la calidad del capítulo pero tenía que hacer el esfuerzo por salir de mi drama personal y escribir, tanto para ustedes como para mí. Así que llegado a este punto, solo les puedo decir gracias. Gracias por ser tan tolerantes conmigo y seguir el fic a pesar de que lo actualizo cada año bisiesto. De verdad los quiero, tanto a las personitas que siempre me comentan, a los que se atreven a comentar de vez en cuando, a los que me ponen en favorito o alerta y a los lectores fantasma (porque si chicos, yo sé que están ahí, los stat no mienten)
De igual manera les digo que así me esté muriendo, antes de que acabe el año llegaremos a la mitad del fic, porque no es justo que llevemos años (literalmente) y esta cosa no avance. Promesa de ficker.
Y para quien no creía que la parejita tomatosa fuera a relacionarse, déjenme decirles que de aquí en adelante empieza lo dramático (?) ok, no, pero si lo interesante.
En fin les preguntare, Merece review? Recuerden que un review es el amor más grande del lector hacia el autor.
Saludos, bye (^0^)/
