Un saludo cordial para todos ustedes! Cómo les ha ido?
Los dejo con el quinto capítulo de este fic. Espero que sea de su agrado.
Capítulo 5: promesa.
Ranma empezaba a recobrar el sentido. Se incorporó a medias y notó que se encontraba en una enorme habitación, recostado en una cómoda y suave cama. Su torso estaba desnudo, pues le habían quitado su camisa china y le habían cambiado las vendas.
— Dónde rayos estoy? Qué habrá sido de los demás? — se preguntó un tanto preocupado y lleno de desconcierto al verse en aquel lugar. Tenía que averiguar que es lo que estaba sucediendo, así que se puso de pie y caminó hacia la puerta. Estaba a punto de girar la perilla cuando de pronto, la puerta se abrió.
— Vaya, ya despertaste — comentó Megumi, mientras cerraba la puerta.
— Tu! — dijo Ranma — mirándola de forma despectiva — dónde estamos? Qué pasó con Akane y los demás?
— Ellos están muy lejos, y ya olvídate de eso ... mejor hablemos de nosotros — dijo Megumi acariciando la mejilla del joven, quien se tensó al sentir la mano de la chica en su rostro y cómo acto reflejo rápidamente dio unos cuantos pasos hacia atrás.
— Qué... qué rayos te pasa? — preguntó Ranma confundido ante el extraño comportamiento de la muchacha.
— Vamos, hay que continuar con lo que empezamos, recuerdas en qué nos quedamos? — preguntó divertida.
Esto hizo que a la mente de Ranma llegara aquel apasionado beso que le dio Megumi en casa de los Tendo. El sonrojo se apoderó del rostro del joven y de inmediato desvió la mirada y sacudió la cabeza para apartar esas imágenes de su cerebro.
— No sé a qué te refieres — mintió Ranma nervioso. Cuando alzó la vista se encontró con la mirada sensual de Megumi; la chica estaba otra vez muy cerca de él.
Megumi observó la boca del chico y recordó el sabor y las poderosas sensaciones que había despertado en ella cuando lo besó. El recuerdo de aquel beso aún abrasaba sus labios y la hacía estremecerse. Cómo lo hacía? ¿Qué tenía Ranma, que despertaba su deseo hasta extremos casi dolorosos? Tendría algo que ver con la timidez que mostraba? se preguntaba.
— Eres un mentiroso — le susurró Megumi en el oído. Los ojos le brillaron perversamente, y sin previo aviso, lo besó. Ranma no se esperaba algo así, por lo que en un principio no pudo reaccionar y quedó paralizado.
Megumi primero lo besó despacio. Por un instante le envolvió la boca con suavidad, pero no pudo contenerse por mucho tiempo. Pasó los brazos alrededor del cuello de Ranma para aferrarlo más hacia ella y profundizar aquel beso. El joven Saotome intentó apartarse, pero Megumi se rehusaba a dejarlo y en cambio presionaba aún más sus labios, besándolo cada vez con mayor intensidad. Así estuvieron un buen rato, hasta que el joven finalmente consiguió separarse. Le costó bastante, debido a la fuerza con que ella lo aferraba. Ambos respiraban agitados, casi sin aliento después de aquel apasionado beso.
A continuación, la chica empezó a desabotonarse la chaqueta ante la mirada de un aturdido Ranma.
— E...e...es... espera..qué... queé haces?! — exclamó Ranma al ver lo que la chica pretendía hacer.
— Qué? Te gusta hacerlo con ropa? Yo prefiero hacerlo sin ella, es mucho mejor — le aseguró Megumi con tranquilidad. Tardó un par de segundos en despojarse de aquella chaqueta. El joven abrió los ojos impresionado al ver los pechos de Megumi. Él nunca imaginó que debajo no llevara puesto nada. El sonrojo subió a las mejillas de Ranma en una rápida oleada.
Intentó voltearse, pero la chica se lo impidió rodeando nuevamente el cuello con sus brazos. Éll sintió el cuerpo escultural de Megumi contra el suyo, los pechos de la joven presionando su pecho. Lo aferraba fuerte, muy fuerte. Ranma tragó saliva. Si hubiera sido físicamente posible sonrojarse más, él lo habría hecho. Sinceramente, no sabía cómo manejar esta situación. Habría preferido mil veces enfrentarse a cientos de ninjas, en lugar de tener que lidiar con ella.
— Por qué estás tan avergonzado? También te noto muy nervioso...que acaso tu nunca... — Megumi sonrió, y en sus ojos brilló una chispa diabólica.
La chica liberó el cuello del muchacho, para con sus manos acariciarle el pecho. Al mismo tiempo, pasó su lengua por el cuello de Ranma. Luego, empezó a darle pequeños besitos alrededor de todo el cuello y a descender lentamente, haciendo que el corazón del muchacho latiera desbocado. El joven estaba paralizado, nunca antes se había sentido así. Era como si de repente, su cuerpo se hubiese convertido en una antorcha. El roce de la boca de Megumi sobre su cuello le hacía estremecerse y sus dedos eran como un fuego que le enviaba descargas eléctricas por todo el cuerpo.
Qué me está pasando?: se preguntó. Intentó controlar los latidos de su corazón, y la reacción natural de su masculinidad ante tales caricias. Cerró los ojos y comenzó a contar desde el cien hacia atrás. Cuando llegó a menos cincuenta, se dio cuenta de que era inútil.
La chica se separó un poco para contemplarlo de pies a cabeza, sin dejar de acariciar el pecho del joven. Los ojos azules siempre habían sido su debilidad. Sus hombros, los músculos de su bien trabajado cuerpo hablaban de su fuerza, rapidez y agilidad. Sus pectorales, sus brazos estaban bastante desarrollados y definidos. Y su vientre… de solo imaginarse depositando un reguero de besos húmedos sobre ellos, se enloquecía. La mirada de Megumi descendió y una sonrisa lasciva se dibujó en sus labios. Por el tamaño del bulto que empezaba a apreciarse en los pantalones, podía afirmar que estaba generosamente dotado. Eso avivó aún más su deseo. Ranma por su parte, permanecía quieto, a merced de las caricias de Megumi.
— Esta será tu primera vez, no? — dijo Megumi con un tono de voz meloso. Levantó una mano y pasó los dedos por el cabello azabache del muchacho mientras que con la otra le acariciaba el abdomen— tranquilo, yo te voy a guiar, hoy te convertirás en un hombre, y yo seré la primera mujer a la que darás placer.
Pero Ranma no escuchaba las palabras de la chica. Estaba muy ocupado con sus pensamientos.
Calma, has visto muchas veces el cuerpo desnudo de una mujer, no es nada nuevo, esto no significa nada: se daba ánimos mentalmente el joven Saotome, tratando de que la calma volviera y que disminuyera la reacción fisiológica de su cuerpo. Pero parecía imposible. Por más que dijera eso, no conseguía controlarse. Las sensaciones que le había provocado Megumi nunca antes las había sentido, y habían despertado en él sentimientos que no conocía.
No, no, no, en qué rayos estás pensando idiota! Está mujer no es Akane! Eso es todo en lo que debo pensar, ella no es Akane!: dijo Ranma en su mente. A pesar de lo bien que estaba al sentir aquellas sensaciones tan placenteras, no podía evitar sentirse un traidor al estar así con otra chica. Para él, la única chica en su vida era Akane. Lo que le unía a ella no solo era un compromiso impuesto por sus padres, sino también el profundo amor que sentía por ella. Estaba casi convencido de que su amor no era correspondido, pero aun así, no podía traicionar ese sentimiento que albergaba en su corazón desde hace tiempo.
Sin embargo, aunque pensara en el amor que sentía por su prometida, su cuerpo se negaba a obedecerlo. Su mente estaba consciente de que lo que hacía estaba mal y de que si continuaba, terminaría haciendo algo de lo cual posteriormente se arrepentiría. Pero su cuerpo estaba complacido y deseaba más.
Esto no puede continuar! No puedo traicionar este amor! Además, ella fue quien trató de matar a Akane, incluso pretendía eliminar a nuestras familias: se dijo Ranma y con ello, finalmente pudo recuperar la voluntad de su cuerpo. Aunque no de forma inmediata, poco a poco logró calmarse y apartar los otros pensamientos que se estaban apoderando de él en respuesta a las insinuaciones y acciones de Megumi.
Mientras, Megumi se había agachado, quedando así a la altura del vientre de Ranma para recorrer con sus labios aquellos abdominales fuertes y duros. Con su boca y lengua los recorría horizontalmente y verticalmente, dando esporádicamente unos pequeños mordiscos o succionándolos ligeramente. Luego, la atrevida joven intentó bajarle los pantalones, pero Ranma la detuvo.
— Qué te pasa? —le pregunto desconcertada, pues estaba convencida de que el muchacho estaba disfrutando de todo lo que ella le hacía.
Parece que realmente es bastante tímido: pensó Megumi. Por el momento, dejó los pantalones en paz y más bien intentó besarlo de nuevo, pero Ranma volvió la cabeza hacia un lado con la intención de evitar sus besos.
— Qué sucede?! — El rostro de Megumi se volvió iracundo, pero también el de Ranma había cambiado. La expresión en su rostro ya no reflejaba tensión, nerviosismo, ni ansiedad. Tampoco se lo veía intimidado. Ahora su rostro era serio y su mirada penetrante.
Cómo se atrevía a despreciarla de esa manera? Nadie, ningún hombre se le había resistido. El rechazo de Ranma fue un duro golpe al orgullo de Megumi. Ella estaba muy molesta, como pocas veces lo había estado. Nunca hubo hombre que no cayera a sus pies. Todos los que había conocido estaban dispuestos a lo que sea con tal de obtener una caricia suya. Por uno solo de sus besos habrían hecho lo que sea. Siempre estaban dispuestos a hacer lo que fuera por una noche más de pasión. Pero ahora, veía que a Ranma no parecía importarle eso en lo absoluto. Justo cuando creía que el caería como los otros, Ranma se había atrevido a rechazarla.
Por qué cambió de repente?: se preguntó Megumi muy desconcertada, pero no menos molesta. Aunque no importaba el motivo, lo cierto era que estaba afrenta no se lo iba a perdonar.
Lo siento Akane, por un momento me perdí, pero no sucederá de nuevo: se prometió el joven Saotome.
— No entiendo... qué rayos quieres? Por qué me trajiste aquí? — le reclamó Ranma. Parecía bastante molesto. Pero no solo estaba enfadado con la chica, sino con él mismo por ese momento de debilidad. Había estado a un paso de cometer un grave error.
— Cierra la boca! Tú no estás aquí para hacer preguntas, tan solo limítate a complacerme, eso es todo, para eso estás aquí, entendido?
— No sé por qué motivo odias tanto a Akane, pero si intentas lastimarla de nuevo, olvidaré que eres una mujer...— le advirtió Ranma.
— Y qué? Qué vas a hacer, eh? Estúpido virgen! — lo desafió Megumi.
Ranma guardó silencio. No quería perder más tiempo. Tan solo la miró con el ceño fruncido, dedicándole una de sus peores miradas. Luego caminó hacia la puerta dispuesto a salir. En eso, siete ninjas al servicio de Megumi aparecieron de la nada.
— No lo dejen pasar... pero no lo maten, lo necesito con vida — ordenó Megumi.
Los siete sujetos obedecieron enseguida y guardaron sus katanas. Con puños y patadas trataron de someterlo. Ranma esquivó e interceptó todos los ataques frontales. Sin embargo, varios de los golpes que venían por detrás lograron impactarlo, pues a causa de su espalda lesionada le resultaba difícil girar con la velocidad y agilidad que lo caracterizaban.
Al final, alguien se colocó detrás de él y lo golpeó con fuerza en las rodillas. Un dolor intenso lo hizo caer. De pronto, sintió un pinchazo en el cuello. Nuevamente Megumi le había inyectado alguna sustancia que lo puso a dormir de inmediato.
— Vas a ser mío, no importa lo que tenga que hacer... te lo aseguro... vas a terminar suplicando que te deje poseerme — señaló Megumi, sujetando de la coleta a un inconsciente Ranma — es una promesa...
Parece que estuvo algo subido de tono, así que mejor dejemos hasta aquí este capítulo.
Sinceramente, espero que les haya gustado. Gracias por leer.
Gracias a todos quienes se toman la molestia de dejar sus reviews con sus impresiones y reacciones después de leer cada capítulo:
Znta: Primero que nada, gracias por comentar. Sin duda, Megumi está siendo bastante despiadada, con tal de hacer sufrir a Akane se valdrá de cualquier cosa, usará a cualquier persona para lastimarla. Cuídate mucho y que la pases bien. Nos vemos en el siguiente capítulo!
Elena 79: Muchas gracias por dejar tu opinión. Me pareció gracioso eso de "porno casero" y a la vez escalofriante. Ranma jamás a tratado con una mujer como Megumi. Incluso Shampoo se queda corta si la comparamos con Megumi.. En fin, ya veremos como le va al muchacho. Y en cuanto a Akane, no les será fácil encontrarlo, pues no tienen ni una sola pista de su paradero. Sin duda la tienen difícil nuestros protagonistas...Bueno, ojalá te siga gustando la historia. Saludos!
Ranmaa- k: Eso de cambiar lugares con Ranma...jajajaja... me causó mucha gracia. Más adelante se sabrá que pasó entre las chicas, para que ahora Megumi la odie tanto. Gracias por leer y comentar. Nos leemos en la próxima actualización. Saludos!
CS-Daishi: Me alegra que te haya gustado este fic. De todo corazón, espero no desilusionarte. Gracias por comentar, y gracias también por tus palabras de apoyo! Y también te agradezco enormemente por haber agregado este fic a tu lista de historias favoritas... Te envío un fuerte abrazo. Cuídate mucho!
Nancyricoleon: Tienes toda la razón. Akane está destrozada, pues se culpa por lo ocurrido, y lo peor de todo es que por ahora no puede hacer nada para ayudarlo, ya que no sabe a dónde se lo llevó Megumi. Gracias por leer y por dejar tu review. Me gustaría saber las impresiones que te dejaron este nuevo capítulo. Saludos!
Un agradecimiento especial también para AmySaotome y LiSa 2307. Me da gusto que les haya agradado este fic. Gracias por la confianza. Me esforzaré y espero no defraudarlas en el transcurso del mismo.
Y agradezco también a quienes no comentan, pero siguen este fic. Sinceramente espero que les siga gustando y continúen enganchados con esta historia.
Bueno, sin más que decir, amigos, amigas, me despido de ustedes, y nos vemos en el siguiente capítulo.
