Un gusto saludarles a todos ustedes: amigos, amigas. Cómo han estado? Espero que se encuentren muy bien.


Capítulo 10: el plan de Toffu.

Un enorme dolor y una ira infinita se habían apoderado del joven Saotome al enterarse de que había traicionado a Akane mientras estaba bajo los efectos del suero inhibidor que Megumi le había inyectado poco después de sedarlo. Ranma estaba destrozado y sentía que se había convertido en el ser más miserable y traidor sobre la faz de la tierra. No conforme con eso, Megumi intentaba nuevamente seducirlo, quería estar otra vez entre sus brazos, pero esta vez él estaba totalmente consciente. Ranma se negó rotundamente, e intentó por todos los medios evitar que siguiera tocándolo, pero ella insistía y se aferraba a él con gran fuerza al tiempo que lo acariciaba con febril pasión y esperaba ansiosa a que le correspondiera con la misma intensidad. Todos los esfuerzos del chico por quitársela de encima eran inútiles y al ver que estaba a punto de traicionar a Akane nuevamente, tomó una terrible decisión. Reuniendo energía en una de sus manos, pretendía crear una explosión lo suficientemente fuerte como para terminar con su vida y la de Megumi. La joven se aterró al darse cuenta de las intenciones del chico, lo tomó de los hombros y lo sacudió mientras gritaba desesperadamente:

— Detente! Detente Ranma!

Pero él ni siquiera la veía, mucho menos la escuchaba. Su atención seguía enfocada únicamente en su mano derecha. Miraba complacido, como la energía continuaba reuniéndose, tanto que la esfera ya no era del tamaño de una bola de billar, en pocos segundos había casi duplicado ese tamaño y seguía creciendo. La luz y el calor que emitía también se habían vuelto más potentes.

Una sonrisa de triunfo escapó de los labios de Ranma. Ya faltaba poco para que todo ese poder reunido hiciera explosión y terminara con su vida y la de Megumi. El nombre de su prometida fue la última palabra que pronunció. Luego, todo a su alrededor se le volvió negro. El cuerpo de Ranma se desplomó y cayó pesadamente al suelo junto con Megumi quien llena de una enorme sorpresa y desconcierto miraba como la energía que el chico había acumulado se reabsorbía. La esfera de poder rápidamente se redujo de tamaño y desapareció en la palma de la mano del joven Saotome.

— Estás bien Megumi? — preguntaba Kanori con voz agitada. La anciana había irrumpido de golpe en la habitación. Desde otro cuarto, a través de una de una cámara había visto todo lo que pasaba, así que de inmediato había tomado unos cuantos dardos somníferos y se había dirigido hacia la alcoba de Megumi.

— Ssssi — contestó la chica mirándola boquiabierta, pasmada. No entendía que es lo que había ocurrido — qué sucedió?

— Tuve que sedarlo... no sabía que más hacer... parece que lo hice a tiempo.

Megumi volteó a ver a Ranma, quien permanecía debajo de ella totalmente inconsciente. Los ojos de la chica escudriñaron el cuerpo del muchacho por unos segundos hasta que finalmente vio siete pequeños dardos clavados en el costado derecho de su cuello.

— No tenías que exagerar... pudiste haberlo matado! — le reclamó a Kanori mirándola furiosa — con uno o dos era más que suficiente.

— Suficiente para alguien normal, no para él — rebatió Kanori señalando con la mirada al joven Saotome.

— Aun así no debiste...

— Al menos podrías darme las gracias, no? Si yo no hubiese intervenido ahora tú y él estarían por todas partes — la interrumpió Kanori. En su tono de voz se notaba que estaba dolida con la actitud de la chica que aparte de no agradecerle, incluso le reclamaba.

— Gracias y largo de aquí — dijo Megumi con voz fría y mirando fijamente a la anciana.

— De nada — contestó Kanori y abandonó la habitación azotando la puerta violentamente.

La chica dirigió nuevamente su mirada a Ranma. Lo miró durante un buen rato con un deje de tristeza. Luego, se dejó caer sobre el pecho del joven y entre suspiros musitó:

—Por qué? por qué Ranma? Qué tiene esa maldita, que no tenga yo?

Las horas se le pasaron volando junto al joven Saotome. Cuando se dio cuenta, la tarde estaba a punto de dar paso a la noche. Rápidamente se levantó, y lo primero que hizo fue retirar con extrema delicadeza cada uno de los dardos que estaban alojados en el cuello del muchacho. A continuación, se dispuso a vestirse, pero tanto su ropa como la de Ranma estaban hecha jirones después de la "salvaje noche" que habían tenido. Así que mandó a que trajeran ropa nueva para ambos.

Ella se puso una blusa gris manga larga con cuello en V, y una minifalda blanca sobre mallas negras. A Ranma lo vistió con un pantalón tipo licra negro y una sudadera del mismo color y material. Finalmente le curó la quemadura que tenía en la palma de la mano derecha causada por el calor generado por aquella esfera de energía.

Un par de horas más tarde, el joven Saotome despertaba y veía con decepción que se encontraba nuevamente en su celda. El costado derecho del cuello le quemaba y punzaba aunque no demasiado. Antes de caer inconsciente, lo último que había sentido era que algo se le clavaba en el cuello y no tenía que ser un genio para concluir que alguien le había inyectado algún tipo de narcótico muy poderoso que lo había puesto fuera de combate instantáneamente. De nuevo había fracasado, pero no se iba a detener, de alguna forma tenía que traer a Megumi de nuevo hacia él, para terminar lo que había quedado inconcluso. No sabía como, pero mientras lo pensaba quiso ponerse de pie y con mucho desconcierto vio que hacerlo era imposible. Todo su cuerpo estaba muy débil, le parecía como si aquella celda le estuviese absorbiendo casi toda su energía. Y en efecto, los pensamientos del muchacho no eran erróneos. Después de que Megumi lo había llevado de regreso a la celda, había ordenado a uno de sus lacayos que aumentara el grado de absorción de energía del material de las paredes, de tal manera que Ranma no tuviese energía ni para moverse por sí mismo, mucho menos para intentar ejecutar de nuevo aquella técnica tan peligrosa.

A pesar de eso, en repetidas ocasiones trató de reincorporarse, pero todos sus intentos fueron vanos. Esta vez su determinación y su persistencia no fueron suficientes. Sentía que sus fuerzas lo habían abandonado. Sin energía, su cuerpo no respondía como era debido.

Mientras tanto, en Nerima, consciente de que cuando fuera por Ranma se vería nuevamente también con Megumi, Akane había decidido ponerse a entrenar arduamente hasta que Cologne regresara de China. Sin embargo su padre, Genma y el maestro Happosai continuaban en el hospital, así que tendría que entrenar sola o pedirle ayuda al doctor Toffu. Optó por lo segundo y de inmediato fue hacia donde su amigo. Toffu no podía dejar desatendidos a sus pacientes así que acordaron que la ayudaría en la noche, después de cerrar el consultorio.

Akane tenía cinco días para mejorar su nivel de pelea, y estaba dispuesta a aprovecharlos al máximo. El primer día, entrenó la tarde después de clases. Hizo una pausa para terminar las tareas que le habían dejado en la escuela y en la noche nuevamente reanudó su entrenamiento, esta vez con la ayuda de Toffu. Al ver esto, p-chan tomó la decisión de ayudarla y al siguiente día, bajo su forma humana se presentó en el dojo mientras Akane entrenaba y le propuso ayudarla con su entrenamiento. La chica aceptó gustosa. Al caer la noche Toffu se les unió. Una vez que concluyeron la jornada de aquel día, Akane le sugirió a Ryoga que se quedara a dormir en la casa, pero el chico se puso demasiado nervioso al pensar que estaría solo con las hermanas Tendo (Nodoka iba a pasar la noche en el hospital) y prefirió ir a dormir "cerca" (según él), donde había levantado una carpa. Al día siguiente no apareció, seguramente el joven se había perdido, así que nuevamente Akane contaba solo con Toffu.

De esa forma, transcurrieron los cinco días dentro de los cuales Cologne había prometido regresar con el mapa. Akane estaba muy ansiosa, esperando a la anciana, pero ésta no llegó. Ese día, lo único que llegó a casa de los Tendo fue una carta. Cuando las chicas y Nodoka la abrieron, vieron que esa carta les había escrito la abuela de Shampoo desde China, para explicarles que se le habían presentado algunos contratiempos y que debido a eso necesitaba dos semanas más para conseguir el mapa.

Akane se enfureció y se impacientó más de lo que ya estaba. Tenía ganas de ir ella personalmente a China y conseguir ese bendito mapa, pero ya pensándolo con más calma se dio cuenta de que era una locura pretender viajar a ese país. Si a Cologne se la había complicado, peor le pasaría a ella.

Solo dos semanas más, solo dos: se dijo la chica. No le quedaba más que esperar. Mientras, seguiría con su entrenamiento. Y efectivamente, así lo hizo. Amablemente el doctor continuaba entrenándola en las noches, mientras ella en las tardes lo hacía sola. Así pasó la primera semana. Un día, cuando estaba de visita en el hospital, y les platicaba a los patriarcas de su progreso, Genma comentó:

— Akane, según nos has contado y me lo ha confirmado mi esposa, todo este tiempo has estado entrenando prácticamente sola.

— Sí, aunque en las noches el doctor Toffu me ayuda — contestó la joven.

— Lo sé, pero si quieres ganarle a Megumi, necesitarás mucho más que conocer puntos de presión.

— Pero el doctor no solo me ha enseñado eso, también conoce algunas katas y movimientos de combate bastante útiles... además, me ha ayudado a corregir muchos de los errores y aperturas que dejaba al momento de atacar.

— Y tu velocidad, eh? Qué me dices de tu velocidad? Qué tan rápida eres?

— Bueno, yo...no sé, creo que en eso solo he mejorado un poco, pero...

— Yo no la he visto pelear, pero tengo entendido que Megumi posee una gran velocidad — la interrumpió Genma — crees que ahora, con el entrenamiento que has tenido, eres tan veloz como ella?

— Pues, la verdad... no.

— A pesar de tu progreso en el combate cuerpo a cuerpo, si ahora te enfrentaras a Megumi, seguramente serías derrotada, pues como debes saber, la velocidad es un punto crítico en las batallas... tu fuerza o tu destreza en la ejecución de las técnicas de combate no serán suficientes... debes volverte más rápida y yo tengo la técnica perfecta para que lo logres, de hecho la conoces.

— La conozco? — preguntó Akane intrigada.

— Sí, aunque más correcto sería decir que la has visto en acción un par de veces — Genma sonrió confiado. Llamó a Nodoka y le habló al oído. Luego, dirigiéndose nuevamente a la menor de las Tendo añadió:

— Bien, Nodoka te dará el pergamino con dicha técnica... cualquier duda, vienes y yo te explico... espero que consigas dominarla

Al escuchar estas palabras el rostro de Akane se iluminó y agradeció de todo corazón al padre de Ranma. Estaba muy entrigada y emocionada. Quería saber ya a qué técnica se refería Genma, pero éste no se lo dijo, pues quería mantener el suspenso.

Luego de esta charla, Nodoka y Akane se despidieron de los patriarcas y cuando estuvieron fuera del hospital, la señora le pidió que se adelantara a la casa, pues ella debía ir por el pergamino al lugar donde Genma le había indicado (cuando le habló al oído). La chica obedeció y una vez en casa, esperó ansiosa el regreso de la señora. Cuando ésta volvió, traía en sus manos un pergamino y de inmediato se lo entregó diciendo:

— Akane, aquí está la técnica de la que Genma te habló... por desgracia yo no puedo ayudarte, pero confío en tu determinación y en tu fortaleza y con la ayuda de mi esposo estoy segura que lograrás aprenderla y dominarla completamente.

— Muchas gracias tía... gracias por todo, por darme esta técnica, por su confianza, juro que no voy a defraudarlos — contestó sonriente la joven. Estaba decidida a dominarla y la próxima vez que se viera con Megumi, las cosas serían muy diferentes. Esta vez la derrotaría.

De esa manera, los próximos cuatro días, durante las tardes se dedicaba a estudiar la técnica de Genma y en la noche Toffu continuaba ayudándola a mejorar sus movimientos de pelea.

Faltando ya solo tres días para el regreso de la abuela de Shampoo, Akane ya había dominado casi al cien por ciento la técnica de Genma, además su nivel de pelea había mejorado enormemente. Los errores que Toffu había notado en su postura, los movimientos innecesarios que a veces hacía al momento de atacar, las muchas aperturas que dejaba en su defensa cuando se lanzaba al ataque, la pérdida de balance que sufría cuando sus golpes fallaban, en fin prácticamente la mayoría de sus falencias ya las había corregido y superado. Ahora tenía un control absoluto de su cuerpo y por ende, de sus movimientos. También había aprendido a regular su fuerza y a administrar su energía para incrementar su resistencia hasta límites que ella ni siquiera en sus sueños había alcanzado. No obstante, solamente cuando se enfrentara a Megumi podría comprobar si verdaderamente había mejorado tanto y si todo el esfuerzo y tiempo que dedicó a entrenar sirvieron de algo.

Así finalmente llegó el día en que Cologne debía regresar a Japón. Arribó a Nerima justo cuando empezaba a anochecer y lo primero que hizo fue ir donde Shampoo, para juntas dirigirse a casa de los Tendo. De camino, la joven china discutía con su abuela:

— No entiendo por qué tenemos que mostrarles a ellos, bien podemos ir nosotras, rescatarlo y llevarlo directo a China — protestaba Shampoo pues no estaba de acuerdo en compartir esa información con Akane ni con nadie.

— Pronto entenderás por qué lo hago — le contestó Cologne, mientras tocaba la puerta. Como siempre Kasumi la abrió y las invitó a pasar. Luego llamó a los demás y se reunieron en la sala. Se encontraban las hermanas Tendo, p-chan (Kasumi lo había encontrado en la puerta de la casa muy temprano en la mañana, por fin había vuelto de quién sabe dónde!) recostado cómodamente sobre el regazo de su amada, Nodoka y el doctor Toffu (hace unos minutos había llegado para entrenar con Akane). Cabe destacar, que a la menor de las Tendo, no le hizo mucha gracia la presencia de la joven china, pero no dijo nada. Ahora lo importante era hablar con la abuela. Ambas guardaron silencio, pero se fulminaron con la mirada.

Por su parte, a Cologne le extrañó la ausencia de los patriarcas. Ella esperaba que en todo este tiempo ya se hubieran recuperado y salido del hospital:

— Y qué hay de los demás... por qué no están aquí?

— Es que Genma, Soun y el maestro Happosai aún no han sido dados de alta del hospital, creo que aún les falta una semana más — explicó Toffu.

— Rayos, eso complica las cosas — dijo Cologne, mientras que con la ayuda de su nieta extendía un enorme pergamino sobre el piso. En él, estaba dibujado un mapa de Japón.

— Por qué lo dice? — quiso saber Nabiki.

— Pronto lo sabrán... en fin ...miren, aquí es donde se encuentra la casa principal de los Asakawa — dijo la anciana, señalando una pequeña mancha, que representaba una isla.

— Qué? En una de las islas Ogasawara? — peguntó Akane al ver el sitio en donde Cologne había puesto su dedo.

— Y para eso viajó hasta China? — inquirió Nabiki desconcertada. No comprendía por qué la anciana había ido hasta China por un mapa que fácilmente podría haber adquirido en cualquier papelería de la cuidad, o en un libro que tratara la geografía local. Incluso cualquier estudiante japonés de nivel escolar conocía la ubicación de las Islas Ogasawara.

— Se equivocan —les aseguró Cologne — la isla de los Asakawa no forma parte de las islas Ogasawara... está al norte de dichas islas.

Todos se acercaron más al mapa para ver mejor el sitio que Cologne señalaba.

— Además, la isla a la que vamos no aparece en ningún mapa actual — agregó la abuela de Shampoo, como si hubiese leído el pensamiento de Nabiki.

— Diablos, y como vamos a llegar allá? — dijo Shampoo.

— Ese no es el problema...— intervino nuevamente Cologne— verán, ese lugar es una fortaleza enorme, con guardias por todos lados, siempre vigilando. Aunque planifiquemos el viaje de tal forma que lleguemos en la noche, nos verán venir a kilómetros de distancia... de cualquier forma estamos obligados a realizar un ataque frontal, ya que no será posible entrar secretamente.

— Es una locura! Cómo pretende hacer un ataque frontal a un cuartel? Acaso perdió la razón? — exclamó Nodoka. Aunque se tratara de su hijo, no podía ser tan egoísta y arriesgar la vida de quienes estuvieran dispuestos a ir a rescatarlo. Para ella, esa no era una buena idea. Así que intentó pensar en otra alternativa.

Ya entiendo, por esa razón no fuimos nosotras solas: concluyó en su mente Shampoo.

— Maldición! — se lamentó Akane, golpeando el suelo con su puño. Si antes de saber esto pensaba que las cosas estaban complicadas, ahora llegar hasta donde Ranma parecía imposible.

— Me parece demasiado arriesgado... y quien sabe, tomen semejante riesgo para nada, pues no tienen la certeza de que Ranma haya sido llevado allá — acotó Nabiki moviendo la cabeza negativamente.

Todos empezaron a hablar al mismo tiempo. Cada quien opinaba en voz alta y nadie se entendía. Solo hacían escándalo.

— Esperen! Esperen un momento! — pidió Toffu levantando la voz y su mano para tratar de calmar los ánimos— no nos precipitemos, tal vez, haya una forma más sutil de entrar a esa fortaleza.

—A qué se refiere? — preguntó Shampoo muy intrigada por lo que el doctor acababa de decir. Pero no solo era ella, también el resto de los presentes lo miraron expectantes, pues a nadie se le ocurría un mejor plan que el de la abuela. Parecía que sería imposible llegar a aquella isla.

— El padre de un buen amigo mío es dueño de un circo y tiene un barco, en el cual cada dos semanas viaja a las islas Ogasawara, donde monta el circo un par de días y luego regresa a uno de los puertos de Tokio... mi plan consiste en usar esa embarcación para llegar a la isla de los Asakawa. Una vez ahí, diremos que nuestra intención era llegar a Ogasawara pero que perdimos el rumbo debido a una falla del barco y que a cambio de que nos dejen pasar la noche ahí mientras lo solucionamos, les daremos una función totalmente gratis. Si nos dejan entrar, nos mezclaremos con el personal del circo y tendremos toda la noche para buscar a Ranma...eso sí, tenemos que ser muy convincentes, pues si no logramos entrar, el viaje será en vano.

Todos se quedaron mirando por un momento. Luego, asintieron. El plan del doctor tal vez no era perfecto, pero era mucho mejor que el de Cologne.

— Respecto a lo que dijo Nabiki, estoy casi cien por ciento seguro de que Ranma está allí — agregó el doctor — investigué a Megumi, y finalmente recordé por qué su nombre me sonaba, sabía que lo había escuchado antes, pero no lo recordaba... me puse a investigar, hasta que di con una noticia.

— A qué se refiere doctor? Qué noticia? — preguntó Nodoka.

— Busqué el nombre Asakawa Megumi y me encontré con una noticia titulada "Megumi, la niña milagro" — señaló Toffu.

— La niña milagro?! — exclamaron todos.

— Sí, la nota decía que una adolescente y sus padres habían sufrido un terrible accidente automovilístico en una de las principales vías de Tokio. A pesar del mortal accidente, la muchacha sobrevivió y salió totalmente ilesa... sin embargo sus padres no corrieron con la misma suerte y quedó huérfana ... afortunadamente tenía un familiar que la recogió... su abuelo: Asakawa Showtaro.

— Entonces... Ranma si está allí — el rostro de Akane se iluminó y una sonrisa se dibujó en sus labios. Era como si hubiese estado caminando por un túnel oscuro y ahora por fin veía una luz al final de éste, una luz con un brillo de esperanza.

— Ahora mismo iré a hablar con mi amigo para que me ponga en contacto con su padre — afirmó Toffu.

— De acuerdo, avísenos cuanto antes, y cuente conmigo, traeré a mi hijo a como de lugar — dijo Nodoka.

— Yo también iré, él debe regresar a mi... — dijo Akane de golpe sin medir sus palabras, pero se detuvo a tiempo y enseguida aclaró para evitar que empezaran a especular, especialmente su hermana Nabiki — a miii...a mi...a mi casa...lo que quiero decir es que debe volver al lado de sus padres, y bueno... yo estoy obligada a ir, pues Ranma siempre ha estado allí cuando lo he necesitado, el jamás me ha abandonado, así que yo tampoco puedo darle la espalda, además se lo llevaron por culpa mía.

— Sí, sí, ya conoces tus razones — comentó Nabiki divertida al ver el nerviosismo reflejado en el rostro de su hermana, junto con un leve rubor en sus mejillas.

— También vamos mi nieta y yo — dijo Cologne.

— Un momento Shampoo, no puedo permitir que vayas sola, así que yo también iré — exclamó Mousse, que aparecía repentinamente en la sala.

De pronto, una risa demente retumbó por toda la casa.

— No pensarán dejar fuera de esto a la futura esposa de Ranma — exclamó Kodachi para luego echarse a reir nuevamente.

— Mi querida Akane, de ninguna manera dejaré que tomes un riesgo así tu sola, cuenta con el poder del magnífico rayo azul de la escuela Furinkan — exclamó Kuno haciendo una pose de batalla junto con su boken.

— Es obvio que yo también iré, pues se trata de mi Ran-chan — espetó Ukyo quien también se unía a la "fiesta".

Una vez que terminaron de hacer sus respectivas entradas, las chicas cruzaron miradas. Una de ellas dijo algo que a las otras no les agradó y en un instante, la sala se volvió un campo de batalla. Como siempre, no faltaban razones para ponerse a pelear. Ukyo contra Shampoo y Kodachi, por otro lado Kuno contra Mousse. Gritos, golpes, objetos volando de un lado a otro y más escándalo. Así terminó aquella reunión en casa de los Tendo. Akane los ingoró y subió a su cuarto junto con p-chan. No iba a dejar que nada empañara la felicidad que ahora sentía, ya su hermana Nabiki se encargaría de cobrarles con creses todo lo que dañaran.

Una vez dentro, en la intimidad de su habitación, levantó al cerdito negro por encima de su cabeza y dio varias vueltas con él. Estaba muy contenta. Pronto estaría camino al lugar donde tenían cautivo a su prometido. Ya una vez allí haría hasta lo imposible por encontrarlo y traerlo de vuelta.

— No te da gusto p-chan? Después de tantos días de espera, al fin sabemos donde está Ranma...— dijo mirando fijamente a su mascota. Pero el rostro de p-chan no reflejaba ni un ápice de felicidad. Al contrario, tenía una expresión sombría, pero ella no notó esto. Estaba tan contenta. Por más que lo había negado, en verdad extrañaba a Ranma y ansiaba que regresara a su lado pronto.

— Eh? Qué pasó? p-chan! p-chan!— la joven quedó desconcertada por la actitud del cerdito que corrió a esconderse bajo la cama.

Entretanto, Ranma seguía encerrado en la celda, que desde que Megumi lo había secuestrado, prácticamente se había convertido en su nuevo hogar. Permanecía recostado de lado, sobre el suelo duro y frío, con la mirada perdida. Su ánimo y su orgullo también estaban por los suelos. Sin embargo, la ira que sentía no había disminuido en lo absoluto. Al contrario, con el pasar de los días había aumentado junto con su frustración e impotencia. Cabe mencionar que no solo estaba furioso con Megumi y consigo mismo, sino también con la vida, con su destino. Las cosas nunca habían sido color de rosa para él. Desde pequeño tuvo que pasar por muchas penurias y malos ratos, la mayoría a causa de su padre. Sin embargo, en contraste con todo eso, conocer a Akane había sido para él como un oasis en el desierto de su vida, a pesar de que al inicio no se llevaban bien.

Poco a poco un sentimiento que nunca antes había conocido se había ido apoderando de su corazón y fue hasta después de la batalla con Saffron, que finalmente se dio cuenta de que era amor lo que sentia por su prometida. Pero a causa de sus inseguridades y el miedo a ser rechazado no se había atrevido a confesarle sus sentimientos. Sin embargo, luego de dos semanas de haber estado lejos de su prometida a causa de Megumi, Ranma se había dado cuenta de que no podría hacer su vida al lado de otra que no fuera Akane. Había decidido que apenas lograra salir, le confesaría lo que sentía y si no era correspondido, lucharía hasta conseguir el amor de su prometida, pero después de haberse acostado con Megumi, todo esto se vino abajo.

— Por qué...por qué tuvo que pasar esto... — murmuraba el joven indignado, para luego recriminarse por haber permitido que Megumi se saliera con la suya. Siempre había sido fuerte y nunca nadie había sido capaz de controlarlo u obligarle a hacer algo contra su voluntad. Sin embargo, esta vez, cuando más requería de su fortaleza, se había mostrado débil e incapaz de revelarse contra su captora. Aunque sabía que Megumi habían usado drogas para controlarlo, Ranma sentía que eso no cambiaba nada, había cometido una traición en contra de Akane, se había acostado con la peor enemiga de su prometida, con quien quiso matarla. No, definitivamente, eso no tenía perdón, ni el mismo se perdonaría por ello y probablemente, ni siquiera los dioses estaban dispuestos a otorgarle su perdón.

Así pasaron dos días y el doctor Toffu no daba ninguna noticia con respecto al barco del padre de su amigo. Akane se encontraba en su habitación, cuando el teléfono sonó. La chica bajó de inmediato, pues el doctor había prometido llamar para avisar lo del asunto del barco, pero Kasumi ya había tomado la llamada. Cuando colgó, miró sonriente a su hermana:

— Qué crees, Akane! el doctor Toffu dice que ya arregló todo... partirán mañana a las diez, desde la bahía de Tokio, en el muelle de Takeshiba... también dijo que iba a alquilar una buseta con la cual podrían ir todos juntos desde aquí al muelle...

— En serio? Genial! — exclamó Akane abrazando fuertemente a Kasumi. Aunque no estaba muy de acuerdo en que vayan también las otras chicas, sabía que no tenía derecho a impedirles que viajaran, pues el doctor Toffu había arreglado todo lo del asunto del barco y era él quien debía decidir quien iba y quien no, y al final había consentido que fueran todos los que quisieran siempre y cuando prometieran que se iban a apegar al plan que había trazado y cuyos detalles los daría a conocer cuando estuvieran a bordo de la embarcación.

— Vaya vaya, te ves muy contenta hermanita — dijo Nabiki con un tono de voz divertido — luces muy emocionada, te mueres por verlo, verdad?

— Ash! Nabiki.. ya vas a empezar... no es que muera por verlo, solo quiero que vuelva al lado de Tía Nodoka y Tío Genma, están muy angustiados y bueno, así también dejaré de sentirme culpable— explicó Akane.

Lo echo de menos, sí, pero es solo porque me he acostumbrado a su presencia, como ya lleva bastante tiempo en esta casa...sí, es solo por eso: pensó Akane, pero aunque se repitiera lo mismo una y otra vez, aunque lo negara miles de veces, muy en el fondo sabía que eso no era verdad. Lo cierto era que lo extrañaba mucho, y su ausencia le hacía sentir un gran vacío en su corazón.

— Akane — la llamó Kasumi. En su tono de voz se podía notar algo de preocupación — no quería tocar ese tema nuevamente, pero no puedo más, estoy preocupada por ti... seguramente el regreso de Megumi te ha traído a la mente aquel suceso...

— Descuida Kasumi, estoy bien, no te voy a negar que al inicio si me afectó un poco, pero ya estoy bien, además en lo único en que debo pensar ahora es en traer a Ranma — le aseguró Akane. Kasumi sonrió aliviada.

Muy lejos de allí, desde en un enorme cuarto con monitores y teclados por todos lados, Megumi vigilaba a Ranma a través de la cámara que había instalado en la celda. No quitaba los ojos de la pantalla en donde aparecía el chico que tanto deseaba, aquel que había despertado en ella una pasión que nunca antes había sentido por nadie. Dejó escapar un profundo suspiro y después, como si hablara consigo misma dijo:

— Es inútil tratar de convencer a Ranma, mientras esté consciente nunca va a querer probarme como mujer, sin embargo no puedo inyectarle el suero inhibidor, pues debido al estado emocional en que ahora se encuentra sería demasiado peligroso...rayos, tengo que hacer algo, debo pensar y encontrar la forma de convencerlo... no importa lo que tenga que hacer, tu eres mío Ranma, yo soy tu dueña y quieras o no vas a tener que cumplir todas y cada una de mis fantasías... tienes que hacerlo, sí, lo vas a hacer.

La joven lo pensó detenidamente durante unos minutos, hasta que por fin parecía que se la había ocurrido algo. A continuación, chasqueó los dedos y de inmediato uno de los ninjas a su servicio apareció frente a ella y se inclinó, esperando recibir sus órdenes.

— Quiero que le envíes un mensaje a Masaru...dile que hay un cambio de planes y que no haga nada hasta nueva orden, entendido?

— Entendido señorita Megumi, enseguida le enviaré su mensaje con el ave más rápida que tenemos, pues no se llevó su intercomunicador y ya sabe como es, odia los celulares — contestó el ninja. Espero unos segundos por si Megumi quería agregar algo más, pero no lo hizo, así que rápido se puso de pie y se marchó dispuesto a cumplir la orden de la chica.

Las horas pasaron, y la noche hizo acto de presencia. Después de cenar y darle las buenas noches a sus hermanas y a Nodoka, Akane subió a su habitación. El reloj estaba a punto de marcar las diez. La chica iba a quitarse la ropa para ponerse la pijama, cuando algo alertó sus sentidos. La ventana de su recámara se había sacudido ligeramente, como si alguien la hubiese golpeado suavemente desde afuera. Con paso lento, se dirigió hacia la ventana y la abrió completamente. Miró en todas direcciones pero no vio lo que su corazón tanto ansiaba ver. No había nadie. El ruido que había escuchado simplemente lo había provocado el viento.

Al mirar aquella ventana, no pudo evitar recordar las veces en que su tonto prometido la visitaba y entraba a su cuarto por dicha ventana. Una sonrisa de añorante felicidad se dibujó en los hermosos labios de la joven. En eso, una sombra se acercó sigilosa por detrás de la chica. Akane estaba tan absorta en sus pensamientos, que cuando se percató de ello ya fue demasiado tarde. Justo cuando iba a voltear para ver de quien se trataba sintió un golpe en la nuca. Perdió el sentido instantáneamente, pero antes de que cayera al suelo, aquella persona la tomó en sus brazos y saltó por la ventana alejándose de allí rápidamente.


A pocas horas de que los chicos de Nerima partan rumbo a la isla de los Asakawa, Akane es raptada. Qué suerte le espera a la joven Tendo? Que nuevos planes tiene Megumi? Quién es Masaru?

Les agradezco enormemente por continuar leyendo este fic. Espero que este capítulo haya sido de su agrado. Perdón si no hubo mucha emoción, pero es que había que explicar algunas de las cosas que sucedieron en Nerima mientras Cologne estaba en China buscando el mapa.

Agradecimientos a los reviews:

Znta: Hola! En efecto, Ranma está destrozado, su corazón lleno de culpa y su orgullo por los suelos. Consciente de su traición, decidió terminar con su vida y la de su captora, pero para bien o para mal Kanori lo detuvo. Ahora está privado de casi toda su energía, de tal forma que nada puede hacer ya.
Gracias por dedicar tu tiempo a leer este fic y por tus reviews. Hasta el siguiente capítulo. Pásala bien y cuídate mucho!

Astrid Saotome: Un afectuoso saludo para ti! Muchas gracias por seguir pendiente de este fic. Bueno, tal como mencionaste en tu review, dejar la escena en ese punto, fue solo para mantener el interés y el suspenso. Ciertamente cabía la posibilidad de que los dos perdieran la vida y todo apuntaba a que por nada de este mundo Ranma se iba a detener o a arrepentir, era muy poco probable que los dos perdieran la vida. Con ello el fic se hubiese venido abajo también y el siguiente capítulo podría haber sido: "Akane va en busca de las esferas del dragón" :-)
Al final, para suerte o infortunio del joven Saotome, Kanori lo detuvo a tiempo. En Nerima ahora ya tienen el mapa y están listos para partir, pero como van las cosas, parece que Akane será la gran ausente en ese viaje.
Por cierto, todavía no he explicado muy bien qué clase de técnica es la que Ranma mostró, pero más adelante hablaré más de ella y de cuan peligrosa y mortal es.
Nuevamente gracias por continuar leyendo este fic y gracias por tus buenos deseos. Espero que tu también te encuentres bien y estés teniendo una excelente semana. Hasta el próximo capítulo!

Serena Tsukinoo: Hola amiga! Me alegra mucho saber que este fic te está resultando interesante. Sinceramente espero que la trama te siga gustando hasta el final y pases un momento agradable y que no te regañen en casa n_n
Como habrás descubierto con la lectura de este capítulo, para suerte o infortunio de Ranma, Kanori lo detuvo. En Nerima están ya a pocas horas de partir hacia donde lo tienen cautivo, pero tal parece que Akane no podrá ir en su ayuda.

Nancyricoleon: Hola Nancy! Sin duda que Ranma ha demostrado ser un hombre ejemplar. Fiel a su prometida y al amor que siente por ella, siempre rechazó a Megumi, quien solo drogándolo pudo obtener lo que tanto deseaba. Después creyó que cuando él se enterara de que bajo los efectos del suero había traicionado a su prometida, se resignaría y conseguiría doblegarlo para que nuevamente se acostara con ella, pero a pesar de su estado de ánimo y de lo destrozado que quedó sentimental y moralmente, volvió a rechazarla.
Por otra parte, Akane estaba impaciente esperando el regreso de Cologne con el mapa y ahora que están a solo horas de partir rumbo al sitio donde tienen cautivo a Ranma, la chica es raptada. Tal parece que ella no podrá participar en el rescate de su prometido.
Me despido, deseando que tú y tu familia se encuentren muy bien! Nos leemos en el siguiente capítulo.

Own son: Hola mi estimado amigo! Primero que nada, muchas gracias por hacerme notar el error que cometí con lo de: "la abuela de Cologne". Con la edad que tiene Cologne, imagínate, su pobre abuela seguramente hace décadas que ha de ver partido al otro mundo y yo la resucito y hago que aparezca de la nada! De nuevo gracias. Lo corregí apenas leí tu review. Aunque siempre le hecho una última revisión antes de publicar cada capítulo, siempre se me pasa algo. En el anterior capítulo también me equivoqué y puse: "Ranma sintió que un balde de agua helada lo bañaba de pies a cabeza". Dónde se ha visto que las cosas caigan hacia arriba? O es que Ranma vive en otro planeta donde la gravedad actúa al revés?
En fin, respecto a lo que dices al inicio de tu review, coincido totalmente con ello. Seguramente si Akane lo ve así, lo perdona y más si le da la oportunidad de explicarle bien los medios de los que se valió Megumi para conseguir que pasara la noche con ella.
En cuanto a lo de Ranko, si Megumi lo viera así no sabría que hacer, pues no conoce nada sobre su maldición, así que no podría hacer nada para volverlo a su forma masculina. Sin duda, habría sido una buena forma de protegerse de las manos de Megumi, pero desgraciadamente Ranma nunca se imaginó todo lo que Megumi le iba a hacer. El estaba concentrado en tratar de escapar y para ello necesitaba su forma masculina. Ahora, ya es demasiado tarde.
Respecto a lo de la maestra Hinako, yo tengo entendido que la técnica para absorber energía, el Happo-ataque de los cinco yenes sólo lo puede efectuar Hinako, que tiene un cuerpo con capacidad para absorber energía. Según sé, Happosai lo que le mostró a Ranma fue un diagrama con la ubicación de los puntos vitales que inhiben esa capacidad, para que los presione y Hinako vuelva a ser normal.
Lo del Neko-ken, bueno, ciertamente Ranma tendría más fuerza, pero necesita estar cerca de al menos un gato para entrar a ese modo y desgraciadamente no ha aparecido ninguno.
Ahora está encerrado en la celda nuevamente y sin energía, ni siquiera puede ponerse de pie. Está totalmente indefenso y por el momento no puede hacer ya nada más.
Por cierto, muchas gracias también por agregar este fic a tus historias favoritas.
Espero que te encuentres bien. Nos leemos la próxima semana! Cuídate mucho!

Amigo: Hola! Cómo has estado?
Justamente como mencionaste en tu review, era prácticamente imposible que murieran, si sucedía eso, era el fin de este fic también, y como le mencionaba a Astrid, para continuar con la historia, probablemente el próximo capítulo hubiera sido: "vamos en busca de las esferas del dragón" :-)
En fin, con el pasar de los capítulos podrás confirmar o no tus sospechas. Varias de las interrogantes que han surgido se resolverán e irán apareciendo otras.
Bueno, muchas gracias por tus comentarios y por continuar pendiente de este fic. Nos leemos la próxima semana! Cuídate mucho!

GNRxd: Hola! Muchas gracias leer y por dejar tu comentario! Cuídate! Hasta la próxima semana!

Euridice Hibiki: Hola mi estimada amiga! Cómo has estado? Espero que te encuentres muy bien.
Esta vez Megumi no pudo hacer nada para detener a Ranma, y si Kanori no hubiese intervenido, con suerte habrían terminado al menos gravemente heridos. Ahora el pobre chico está de nuevo cautivo en la celda y privado de casi toda su energía, pues Megumi teme que vuelva a ejecutar esa técnica tan peligrosa.
Muchas gracias por dedicar parte de tu tiempo a leer este fic y por permitirme conocer tu valiosa opinión. Hasta el próximo capítulo. Pásala bien!

También un especial agradecimiento para Sjofnj por seguir este fic y por agregarlo a su lista de historias favoritas. Muchas gracias y de todo corazón, espero no defraudarte.

Me despido, no sin antes agradecer también a quienes no comentan, pero siguen pendientes de este fic. Ojalá este capítulo les haya gustado.

Pásenla bien! Nos vemos en el próximo capítulo!