Hola! Amigas, amigos, espero que hayan tenido una muy buena semana. Los dejo con un nuevo capítulo de este fic.
Capítulo 12: más que amigos.
A las nueve y treinta de la mañana Toffu había pasado al dojo para recoger a los chicos que viajarían con él a la isla de los Asakawa. En una buseta alquilada pretendía dirigirse al muelle Takeshiba y abordar el barco del padre de su amigo. Sin embargo, Akane no aparecía por ningún lado, había sido raptada por Ryoga, quien pensando en los peligros que la aguardaban, no quería que ella viajara a dicha isla. Por fortuna, Ryoga recapacitó a tiempo e incluso decidió acompañarla y ayudarla a rescatar a Ranma. Cuando llegaron con Toffu, éste, sin perder más tiempo, encendió la buseta y condujo tan rápido como le fue posible. Arribaron al muelle con cinco minutos de retraso, pero Hirayama no se molestó en lo absoluto. Él ya tenía todo listo para partir, y una vez que terminaron de subir al barco, Hirayama preguntó:
— Todos a bordo?
— Sííí ! — respondieron en coro la tripulación, Toffu y sus acompañantes.
— Bien, entonces eleven anclas y fijen rumbo a la isla de los Asakawa!
Así empezó su travesía por el océano Pacífico a bordo de aquella embarcación.
Durante las primeras horas del viaje, Ryoga permaneció por su lado, un tanto aislado de los demás, pues no estaba acostumbrado a viajar con compañía. Ukyo bromeaba con él de vez en cuando. Por otro parte, Akane y Toffu conversaban amenamente:
— Muchas gracias doctor, sin usted nada de esto hubiese sido posible y en cuanto vea a Ranma, le haré saber de toda la ayuda que nos dio para rescatarlo.
— No tienes nada que agradecer, tu sabes que te aprecio mucho, te quiero como si fueras mi hermana pequeña— le aseguró Toffu con un tono de voz suave y lleno de amabilidad — además, eres la hermana de la mujer que amo con todo mi corazón.
Cuando dijo esto último, el rostro del doctor adquirió un semblante de tristeza. Siempre que pensaba en su amor por Kasumi, se sentía el más cobarde de los hombres, pues hasta ahora nunca había logrado reunir el suficiente valor para confesarle sus sentimientos a la mayor de las Tendo. Tenía miedo también de que para cuando el se armara del valor suficiente, ya fuera demasiado tarde. Akane notó esta aflicción en Toffu y pensó en algo para quitarle ese pesar.
— Vaya doctor, quien lo diría, usted, enamorado... de Nabiki! — comentó la joven fingiendo sorpresa, pues bien sabía que cuando él dijo eres la hermana de la mujer que amo con todo mi corazón, se refería a Kasumi.
— Eeeeh! Que yo quéeé?!— Toffu abrió mucho los ojos impresionado por lo que acababa de escuchar. Tragó saliva al pensar en qué sería de él si estuviese enamorado de la mediana de las Tendo. Akane sonrió divertida al ver la expresión que tenía el rostro del doctor y luego dijo:
— Es broma doctor, sé que a quien ama es a Kasumi.
— De verdad Akane, cuando te lo propones, puedes llegar a ser tan tremenda como Nabiki — comentó sonriente al tiempo que con su dedo índice golpeaba suavemente la frente del chica.
— Pues bien doctor Toffu, si quiere que lo ayude a conquistar a mi hermana, va a tener que pagar, dos mil yenes para empezar — señaló Akane, fingiendo perfectamente la voz de Nabiki y poniendo una expresión similar a la que ponía la mediana de las Tendo cuando pedía dinero a cambio de algún "favor". Esto hizo que Toffu nuevamente estallara en risa. Akane también rió junto a él.
Un par de horas después, Akane se encontraba en cubierta, con la vista puesta en el lejano horizonte. Ryoga iba pelando distraídamente la corteza de una manzana, y mientras sus dedos trabajaban, escudriñaba el perfil de la joven, admirando la línea de su mentón, la curva de su cuello hasta llegar al hombro. Se preguntaba cómo era posible que fuera tan hermosa? No conocía la apariencia de los ángeles, pero si alguna vez alguien le preguntara como serían, sin duda él describiría el rostro de Akane. En medio de sus cavilaciones, la chica giró la cabeza y lo sorprendió mirándola. Lo notó bastante pensativo, así que se acercó a él.
—En qué piensas?—le preguntó apartándose un mechón de pelo de la cara.
— Ah, eh...no, nada, no pensaba en nada en particular —contestó Ryoga, y durante unos segundos permanecieron en silencio, hasta que el joven Hibiki intervino:
— Aún sigues enojada por lo ocurrido en el bosque, que más bien resultó ser el parque de Nerima?
— No, ya no lo estoy... entiendo que lo hiciste pensando en mi bienestar — ella sonrió y le sostuvo la mirada — eres un buen amigo.
Para no ruborizarse, él se encogió y bajó la mirada. Iba a preguntarle algo cuando la señora Nodoka la llamó. Ryoga sintió una extraña desilusión.
Al siguiente día, Ryoga empezó con un breve y torpe cortejo. Ansioso, pero procurando que no se notara que lo estaba, realizó una lenta danza alrededor de Akane hasta que al final encontró alguna excusa para pasar un rato con ella. La chica por su parte, parecía muy tranquila. Pasaron el resto de la mañana conversando de cosas triviales. Bromearon y después Ryoga le contó algunas de sus historias y aventuras que tuvo durante sus numerosos viajes. Luego señaló las diferentes clases de nubes y le explicó qué tiempo anunciaban. Ella en cambio, le mostró las formas que encerraban: una rosa, un dragón, un conejo.
Pasaron horas hablando, hasta muy entrada la noche. Hablaron de sus esperanzas y de sueños para el futuro. Ryoga apuntaba al cielo y le decía los nombres de las estrellas y las constelaciones. No se cansaba de mirar a Akane. Ella estaba sentada a su lado, abrazándose las rodillas. Su piel era más luminosa que la luna, y sus ojos, más enormes que el cielo, más profundos que el agua.
Poco a poco reparó en que llevaba largo rato mirándola fijamente sin hablar. Quería cogerle una mano, acariciarle la mejilla con las yemas de los dedos, decirle que era la mujer más hermosa del mundo, y quién sabe, tal vez hasta la más hermosa del universo. Quería decirle que tan solo de verla bostezar tapándose la boca con el dorso de la mano bastaba para que se le cortara la respiración. Quería decirle que si ella estuviera con él, nunca volvería a perderse, qué nada le gustaría más que viajar junto a ella, así como estaban uno al lado del otro, por el resto de sus vidas.
Estaba a punto decírselo. Ryoga notaba las palabras burbujeando en su pecho. Tomé aliento pero en el último instante se detuvo. Tal vez no era el mejor momento para hacerlo, eso pensó. Cerró la boca y miró más allá del agua. Akane, a solo unos centímetros de él hizo lo mismo. Ryoga cerró los ojos. La proximidad de Akane era lo más dulce y lo más intenso que había sentido, después de aquel beso en la carpa que más bien fue un ligero rose con los labios de la chica, pero que había enervado cada una de las células de su cuerpo.
— Prepárense, que pronto llegaremos a la isla — anunció Hirayama. Todo el mundo se reunió en el centro de la cubierta. Ryoga le extendió su mano a Akane para ayudarla a ponerse de pie.
— Gracias Ryoga.
El chico no dijo nada, o más bien, no fue capaz de decir nada, pues había quedado perdido en la profundidad de los ojos de la chica de sus sueños. Tan solo atinó a sonreír.
— Gracias a ti este viaje no fue una tortura — agregó Akane con sinceridad, pues gracias al joven el viaje no le había resultado largo y no había pasado contando los segundos hasta llegar a la isla. No se había torturado con la ansiedad de llegar cuanto antes para rescatar a Ranma.
— Me alegra haber sido de ayuda — dijo al fin el joven enamorado.
Juntos caminaron hasta llegar con el resto. Todos habían formado un círculo, alrededor de Toffu y Hirayama.
— Escuchen atentamente — pidió el doctor — no podemos arriesgarnos a que Megumi nos reconozca, así que todos debemos cambiarnos de ropa.
Toffu pensaba que tal vez a la única a la que Megumi podría reconocer era a Akane. Sin embargo, no sabía si ella había estado vigilando los movimientos en casa de los Tendo días antes de quemar el dojo y atacar a Akane con la flecha. Si así lo había hecho, entonces había la posibilidad de que Megumi los haya visto a todos: a Toffu, a las otras prometidas de Ranma, Kuno, Mousse, Ryoga, Cologne, en fin, no podían arriesgarse a ser descubiertos, así que debían tomar todas las precauciones. Pero si había dejado a alguien espiándolos luego de que secuestró a Ranma, entonces sí de nada serviría todo esto. Seguramente, a estas alturas ya le habrían informado de que estaban camino a la isla y al llegar, probablemente serían apresados.
— Abajo hay dos camarotes listos, uno para las mujeres y otro para los hombres allí encontraran vestimentas que usan mis camaradas del circo, también les dejé unas máscaras plásticas para ocultar sus rostros y pelucas— añadió Hirayama.
Todos obedecieron y una vez que terminaron de cambiarse, subieron nuevamente a cubierta. Allí los esperaba Hirayama.
Ryoga no podía dejar de ver a Akane, quien al igual que las demás chicas usaba un leotardo, y a pesar de que estaba usando una peluca y tenía el rostro cubierto por una máscara, él sabía bien que se trataba de su amada. Aquella prenda resaltaba el escultural cuerpo de Akane. Sus caderas, sus pechos perfectos, sus piernas tan esbeltas, no podía dejar de recorrerle con la mirada una y otra vez.
Cómo amaba a esa chica! Se había enamorado de ella desde el primer momento, y desde que probó el néctar de sus labios aquel día en su carpa, no había podido dejar de pensar en ello, deseaba explorar con más profundidad esa boca, esos finos labios. Ya no resistía más estar lejos de ella. Ese día había resultado ser uno de los mejores de su vida, no solo por aquel casi beso, sino porque ella le había dejado en claro que no estaba enamorada de Ranma. Ahora ya nada se interponía. Tenía que hacerla su novia. Sabía que ahora no era el momento adecuado para proponérselo, pero en cuanto esta travesía terminara, estaba resuelto a confesarle su amor. No importaba si rescataban o no a Ranma, no se detendría por nada ni por nadie. Ahora que sabía que Akane no amaba a su prometido, haría hasta lo imposible para acabar con aquel famoso compromiso.
Hemos sido amigos durante mucho tiempo mi amada Akane...pero pronto, pronto seremos más que amigos, no importa si tengo que enfrentar al mundo entero...juro que te haré mi novia, lo juro: dijo Ryoga para sí.
— Ahora procederemos a formar grupos para el rescate del chico Ranma — apenas Hirayama dijo esto, se armó un nuevo escándalo. Kuno quería ir solo con Akane, al igual que Ryoga. Shampoo no deseaba ir con Ukyo, Kodachi, o Akane, tampoco con Mousse. Este último en cambio, quería estar junto a su adorada Shampoo.
— Silencioooo! — gritó Hirayama. Luego les dirigió una mirada siniestra y agregó — Toffu y yo vamos a organizar los grupos y a quienes no estén de acuerdo con eso, los echaré por la borda...entendido?
— E...en...entendido — tartamudearon. Al parecer hablaba en serio, así que era mejor hacerle caso al dueño del barco, porque de lo contrario terminarían convirtiéndose en la cena de algún animal marino.
Los grupos quedaron de la siguiente manera:
- Primer grupo: Shampoo, Ukyo y Kodachi.
- Segundo grupo: Ryoga, Mousse y Kuno.
- Tercer grupo: Akane, Nodoka y Toffu.
- Cuarto grupo: Cologne junto a Masaru (en cuanto supo que la abuela de Shampoo estaría sola, se ofreció para participar en el rescate y apoyar a la anciana. Insistió mucho diciendo que no podía dejarla sola. Al final, Hirayama y Toffu aceptaron su ayuda muy agradecidos por el buen corazón y por la gran predisposición para ayudar que había mostrado el muchacho).
— Trajo lo que le pedí? — preguntó Toffu a la madre de Ranma.
—Por supuesto doctor — contestó Nodoka.
— Bien, escuchen atentamente por favor — señaló el doctor — el primer y segundo grupo se encargarán de la distracción, tendrán que captar la atención de los guardias que seguramente estarán vigilando cada rincón de la isla, deben distraerlos y además cubrir el avance y la retirada del tercer grupo, que deberá llegar hasta el sitio donde se encuentre Ranma, liberarlo y llevarlo rápidamente hasta el borde costero de la isla, donde el cuarto grupo lo estará esperando, para subirlo a un bote y traerlo a esta embarcación.
— Y como se supone que vamos a localizar a Ranma? Mi abuela dice que esa fortaleza es enorme, no nos va a alcanzar la noche para recorrerla — acotó Shampoo.
— Cuando desembarquemos les diré cómo — contestó el doctor.
— Me alegra que hayas pensado en todo, Toffu — le dijo Hirayama — espero que también hayas preparado un buen discurso para apoyarme cuando trate de convencerlos de que nos dejen desembarcar en la isla... si no lo logramos, nada de esto habrá servido y quien sabe, nos maten a todos.
El doctor lo miró con preocupación, pero enseguida recuperó la confianza:
— Descuida, todo saldrá bien, ya lo verás.
Cuando estuvieron a trescientos metros de la isla, los ninjas que vigilaban los alrededores de la misma, ordenaron que los interceptaran de inmediato. Ya los habían detectado hace rato, pero habían esperado a ver si cambiaban de rumbo. Como no lo hicieron, entonces debían proceder con el abordaje para obligarlos a dar vuelta y marcharse. Rápidamente ocho ninjas subieron a dos pequeños pero veloces botes (impulsados por motor) y en menos de un minuto llegaron al barco de Hirayama.
— Bien, llegó la hora de la verdad — susurró Hirayama, al tiempo que los ninjas abordaban su embarcación de un ágil e impresionante salto desde sus botes.
— Ustedes! Si en algo valoran sus vidas, den vuelta ahora mismo y márchense! — dijo uno de los ellos.
— Hey! Calma, calma, por favor! Desde cuando está prohibido desembarcar en las islas Ogasawara? — replicó Hirayama tratando de sonar lo más calmado posible, a pesar de que las piernas le temblaban como gelatina.
— Qué clase de imbécil eres! Esta isla no forma parte de las islas Ogasawara...no se como llegaron aquí, pero será mejor que se larguen ya!
— Pero qué dices! Eso no puede ser! Hemos viajado cientos de veces desde Tokio hasta Ogasawara, conocemos la ruta perfectamente, así que es imposible que nos hayamos equivocado — dijo Hirayama fingiendo desconcierto.
— Capitán! Al parecer nuestro sistema de navegación se averió — informó Toffu mientras caminaba hacia donde estaban Hirayama y los ocho ninjas. Fingía estar muy apenado y mantenía la cabeza gacha.
— Rayos! Todos ustedes son unos inútiles! En especial tú! Inútil! — vociferó Hirayama apuntando al doctor con su dedo índice, fingiendo estar muy molesto y furioso — Y ahora? Cómo vamos a llegar a Ogasawara?!
— Por ahora es imposible, hay que repararlo para poder continuar, y me temo que nos tomará toda la noche hacerlo — contestó Toffu acongojado.
— Lamento mucho todo esto, y perdone la ineptitud de mis hombres — dijo Hirayama volviéndose hacia los ninjas — amigos, de la manera más atenta, les pido que nos permitan anclar aquí, solo hasta arreglar el desperfecto y a cambio les daremos una función gratis...como verán somos cirqueros y siempre damos funciones en Ogasawara...no quiero parecer presumido, pero somos realmente buenos... si aceptan, les alegraremos la noche, créanme! Se van a divertir en grande, se los aseguró... con nosotros la diversión está garantizada ... vamos, qué dicen? Se animan?
Hirayama los miró expectante, ansioso, nervioso, esperando que aceptaran su propuesta. El doctor Toffu cruzó los dedos. Aquellos segundos de espera le parecieron horas. El silencio se hizo presente, hasta que la voz de uno de los ninjas rompió aquella calma:
— No...
Ha fracasado el plan de Toffu? Serán apresados y llevados ante la presencia de Megumi? Qué destino les espera ahora?
Muchas gracias por continuar leyendo este fic. Gracias por su apoyo, por dedicar su valioso tiempo a leer esta historia. Espero que este capítulo les haya gustado, aunque quedó bastante corto.
Agradecimientos a los reviews:
Tsukino: Hola! Gracias por tu review. Infortunadamente no dispongo de mucho tiempo para actualizar con más frecuencia. Sin embargo, hoy, por cosas del destino, tuve el suficiente tiempo para subir un capítulo más, aunque claro, no muy extenso. Sinceramente, espero haya sido de tu agrado. Y bueno, mi plan es concluir el fic antes de que termine este año, y de verdad, trataré de que así sea, y espero no dejar otra semana más sin subir un nuevo capítulo. Hasta pronto! Cuídate mucho!
Znta: Un gusto saludarte!
Sin duda que la tienen complicada. Por desgracia, parece que las cosas no están saliendo como Toffu y los demás esperaban. Si los ninjas se mantienen firmes en negarles la entrada a la isla, tendrán que buscar otra forma de hacerlo, eso si es que no son apresados por acercarse demasiado a la isla. Esperemos que nada malo les suceda y puedan llegar con Ranma, quien está realmente mal tanto física como psicológicamente.
Muchas gracias por tu review. Pásala muy bien! Hasta el próximo capítulo!
Serena Tsukinoo: Saludos cordiales amiga! Me alegra que te haya gustado el capítulo anterior.
Definitivamente habría sido terrible si Akane hubiese sido secuestrada por alguno de los lacayos de Megumi. Quién sabe lo que le hubieran hecho, aunque tal vez no les hubiese sido tan sencillo, pues la joven Tendo ha entrenado muy duro y se ha vuelto mucho más fuerte, mejorando grandemente su nivel de combate.
Y bueno, lo que dices sobre aparecer y poner en su lugar a Megumi, pues sí, estoy totalmente de acuerdo contigo, hay veces en las que da mucho coraje ver como prácticamente hace lo que quiere, y nadie aparece para detenerla, sí, dan ganas de estar allí para ponerle un alto, pero bueno, pongamos nuestras esperanzas en Akane y los demás y esperemos que logren su objetivo: rescatar a Ranma, y ya luego, se encarguen de cobrarle a Megumi por todo lo que ha hecho.
Espero este capítulo también haya sido de tu agrado, aunque resultó algo corto n_n.
Muchas gracias por tu comentario y también por tu comprensión. Pásala muy bien! Hasta el próximo capítulo.
Own son: Un atento saludo para ti, amigo! Cómo están las cosas por allá? Espero que te encuentres bien.
Qué bueno que te siga gustando esta historia.
Respecto a lo de Akane, tienes toda la razón; parece que todos de una u otra forma, quieren tomar decisiones por ella. Ahora fue el turno de Ryoga.
Akane por su parte, no se cansa de negar que ama a Ranma, y cuando Ryoga se lo preguntó, ella le dijo que no siente nada por su prometido y bueno, esto le dio esperanzas a Ryoga, quien después de que todo esto pase, planea hacerla su novia y ahora sí, parece que no se va a rendir hasta lograrlo.
Muchas gracias por continuar pendiente de este fic. Hasta el próximo capítulo. Pásala bien!
Amigo: Hola!
Entiendo tu sentir, y lo comparto completamente. Dice amarla, pero no se atreve a confesarle que él es p-chan, ciertamente algo muy deshonesto de su parte. Ahora, Akane en su afán de seguir negando sus sentimientos por Ranma, le dijo a Ryoga que no siente nada por su prometido; esto le dio esperanzas al joven Hibiki y está resuelto a luchar por el corazón de la chica y convertirla en su novia y está dispuesto a todo para liberarla del compromiso que según él, es lo único que la une a Ranma.
En fin, por suerte Masaru no saboteó el viaje (parece que Megumi le ordenó algo muy diferente) y han llegado a la isla, pero todo apunta a que no les permitirán desembarcar allí. Esperemos que puedan convencer a los ninjas. Sin embargo, el que logren entrar no garantiza nada. Como dijo Shampoo, el lugar es bastante grande. Cómo saber dónde está Ranma?
Bueno, muchas gracias por tu review. Hasta el siguiente capítulo. Cuídate Mucho!
Guest: Saludos cordiales!
Gracias a ti, por continuar pendiente de este fic. Sí, la verdad a mí también me ha pasado muchas veces; me he encontrado con fics bastante buenos, y los he seguido capítulo a capítulo y de pronto... por alguna razón dejan de publicar, y por lo general ya nunca lo retoman dejando la historia inconclusa. Por mi parte, no pienso dejarla sin terminar. Si todo sale tal como tengo planeado, hemos de llegar al capítulo final antes de que termine este año.
En cuanto a Ryoga, ciertamente que fue sorpresivo lo que hizo, pues siempre se ha mostrado algo tímido y en cuanto a personalidad, como un joven honorable, incapaz de comportarse como un aprovechado; sin embargo ahora que tenía a Akane tan cerca de él, y de cierta forma, indefensa, se dejó llevar por los sentimientos que tiene hacia ella y bueno, quiso aprovecharse de la situación y robarle un beso.
Muchas gracias por tu review. Pásala muy bien! Nos leemos en el siguiente capítulo.
Astrid Saotome: Hola!
Sí, la verdad es que esta vez Ryoga se portó muy egoísta, y no contento con haberla raptado, quiso aprovechar la situación para robarle un beso.
Ahora, finalmente llegaron ya a su destino; el viaje afortunadamente fue tranquilo, no hubo problemas, Masaru no hizo nada para sabotearlo, ni atentó contra Akane o alguno de los tripulantes. Esperemos que logren convencer a los ninjas de que les permitan desembarcar en la isla, o todo habrá sido inútil y no tendrán más opción que regresar, claro, si es que no son apresados.
Muchas gracias por continuar leyendo este fic. Sinceramente, espero este capítulo haya sido de tu agrado.
Te envío un fuerte abrazo. Cuídate y que estés bien! Hasta la próxima semana!
Euridice Hibiki: Hola mi estimada amiga!
Aún no se sabe que mismo es lo que planea Megumi, pero parece que no le importa si llegan a la isla, pues habría sido fácil sabotear el viaje, simplemente le ordenaba a Masaru y listo, él se hubiera encargado de que no llegaran nunca. Quién sabe lo que realmente se trae entre manos!
En cuanto a Masaru, sin duda que sería bueno que la traicionara, así al menos algo le saliera mal a Megumi, pues hasta ahora casi todo le ha ido como ella esperaba, pero, difícilmente él la traicionaría, pues la aprecia mucho. En el próximo capítulo, se develará por qué, y también, el motivo por el cual Ryoga ya no considera a Ranma como su amigo, al menos no como antes.
Ojalá te haya gustado este capítulo también. Hasta la próxima actualización. Pásala muy bien!
Finalmente, muchas gracias también a todos quienes continúan leyendo este fic y que a pesar de que no comentan, aún están pendientes de cada capítulo.
Bueno, nos vemos en el siguiente capítulo.
Pásenla muy bien y cuídense mucho!
