Un saludo cordial para ustedes, amigos amigas! Espero que todo les esté yendo de maravilla.


Capítulo 13: culpable.

Cuando el barco de Hirayama estaba a solo trescientos metros de la isla, fue interceptado y luego abordado por ocho ninjas, quienes los obligaron a dar vuelta y retirarse. Sin embargo, Toffu salió con la excusa de que el sistema de navegación se había descompuesto, y que tardarían toda la noche en repararlo. Hirayama, fingiendo estar molesto y furioso con la "ineptitud" de sus hombres, regañó duramente al doctor. Luego, les propuso a los ninjas una función gratis a cambio de que les permitieran anclar junto a la isla para reparar el desperfecto. Hirayama miró a los ninjas expectante, ansioso, nervioso, esperando que aceptaran su propuesta. El doctor Toffu cruzó los dedos. Aquellos segundos de espera, parecieron horas. El silencio se hizo presente, hasta que la voz de uno de los ninjas rompió aquella calma:

— No... no sé... es que debemos consultarlo primero — dijo uno de ellos.

Los chicos de Nerima, y Hirayama casi sufrieron un colapso al escuchar la primera palabra de aquel tipo. Después, respiraron aliviados al ver que aún había esperanza. Nada estaba dicho todavía.

— Hay hermosas chicas, especialmente las nuevas — intervino Toffu, señalando en dirección a donde estaban las chicas de Nerima, todas vistiendo leotardos.

— Y hay chicos guapos también? — preguntó otro ninja.

— Eh? — esto tomó por sorpresa a Toffu y Hirayama. No esperaban a que uno de esos ninjas tuviera esas preferencias, pero luego, el dueño del barco se encogió de hombros; al fin y al cabo todos somos libres de elegir, pensó y mirando a los chicos de Nerima dijo — ah...eh...sí por supuesto, solo que no están usando leotardos, pero si usted quiere...

Mousse, Kuno y Ryoga se tensaron al escuchar eso. De ninguna manera se pondrían tal cosa. Preferían mil veces pelear a muerte con centenares de ninjas a vestir leotardos, y peor que los vieran así las chicas a las que amaban.

— No, no es por mí que pregunto esto — lo interrumpió aquel sujeto, luego se volvió hacia su compañero y dijo en voz baja — mira esas chicas en leotardo... están de infarto...hace tiempo que no vemos mujeres así por aquí... debemos convencer a la señorita Asakawa de que los deje pasar... dile que hay cualquier cantidad de hombres atractivos, tipos musculosos...no sé, convéncela.

El otro hombre asintió, tomó una especie de intercomunicador y se apartó de allí un momento.

Seguramente la señorita Asakawa de la que hablan, es Megumi y ahora debe estar hablando con ella a través de ese aparato: pensó Toffu.

Al cabo de unos segundos, los cuales resultaron muy tensos para todos, incluso para los ninjas, quienes también esperaban expectantes la respuesta de la señorita Asakawa, el sujeto del intercomunicador se acercó y dijo:

— Nuestra superior lo ha aprobado, y está de acuerdo, pueden desembarcar, pero antes debemos registrarlos a todos.

— No hay problema, adelante! — contestó Hirayama aun temblando por la tensión de hace un momento.

— Genial! — celebraron los ninjas. Estaban ansiosos porque la función empezara y quien sabe, tal vez y tenían la oportunidad de "conocer" más a fondo a las chicas.

Una vez que la embarcación y sus tripulantes fueron registrados, finalmente pudieron acercarse a la isla y anclar. A continuación, desembarcaron junto con las cosas necesarias para la función que iban a dar y se dirigieron a la casa de los Asakawa que estaba en el centro de aquella isla.

Cuando llegaron, todos quedaron boquiabiertos al ver aquella "casa", que más bien resultaba ser algo así como un palacio imperial antiguo. Era un enorme complejo con decenas de edificios. Ocupaba aproximadamente un área rectangular de ochocientos mil metros cuadrados. Toda la construcción, estaba rodeada por un muro de diez metros de alto y cinco de espesor.

Mientras caminaban, todos miraban a su alrededor, como si no quisieran perder detalle de aquella majestuosa edificación. Los ninjas los llevaron al centro de la fortaleza donde había un gran patio, ideal para realizar la función. Allí, una hermosa joven los recibió cordialmente.

— Bienvenidos a mi humilde casa, y espero que sean tan buenos como dicen — quien los saludaba de forma atenta y les daba la bienvenida, era nada más y nada menos que Megumi. Justo como Toffu lo había pensado, era ella a quien pedían autorización aquellos ninjas que los abordaron.

— Lo somos, ya lo verá — le aseguró Hirayama.

— Seguro que sí, porque de lo contrario todos ustedes morirán — contestó la chica sonriente, como si lo que decía fuera de lo más natural.

Hirayama y el resto del personal del circo sintieron que un sudor frío resbalaba de sus frentes cuando escucharon esa amenaza.

— Megumi — musitó Akane al tiempo que apretaba los dientes y los puños con gran fuerza en un gesto de furia contenida. Shampoo, Ukyo y Kodachi alcanzaron a escuchar a la joven Tendo y entendieron que la chica que les saludaba era quien había secuestrado a Ranma. De inmediato una enorme rabia se apoderó de las jóvenes y le lanzaron miradas asesinas a su anfitriona. Por más que quiso, Shampoo no pudo contenerse y quiso lanzarse sobre Megumi, pero por fortuna Toffu la detuvo a tiempo sujetándola del brazo.

— Suélteme! — chilló Shampoo forcejeando.

— La única condición que puse para permitirles venir, fue que se limitaran a seguir el plan y si mal no recuerdo, todos prometieron hacerlo... qué? En China no les enseñan a cumplir sus promesas? — agregó Toffu con voz seria.

— Entiendo como te sientes, pero ya después ajustaremos cuentas con ella, ahora lo importante es rescatar a mi hijo — Nodoka la miró suplicante — no hagas que nos descubran, por favor.

—Pero es que... — Shampoo miró hacia donde estaba Megumi y suspiró resignada. La madre de Ranma tenía razón, si ella atacaba, serían descubiertos y todo el plan se vendría abajo. Al ver que la joven china ya no tenía intenciones de enfrentarse a Megumi, Toffu la soltó y Akane relajó su cuerpo, pues estaba lista por si era necesario golpearla para evitar que cometiera semejante locura y los pusiera a todos en evidencia.

Media hora después, ya todo estaba a punto. El personal del circo se había apresurado en montar el escenario para iniciar con el espectáculo que habían prometido. Entretanto, Toffu miraba los alrededores. Aquel gran patio estaba iluminado por un sinnúmero de antorchas colocadas en lo alto de las torres que lo rodeaban. También, en cada una de las cuatro esquinas del patio había una luminaria solar (un panel solar para captar la luz del sol junto con una lámpara LED, colocados sobre un poste de seis metros de alto). Sin embargo, permanecían apagadas, seguramente para no desentonar con el ambiente y el estilo antiguo de la fortaleza. Probablemente solo las encendían en caso de emergencia o cuando por alguna razón requerían tener una mejor visión del lugar durante la noche.

— Que comience la función! — gritó Hirayama dirigiéndose a sus compañeros. Luego se giró hacia Megumi y dijo— disfrútelo señorita.

— Lo haré, téngalo por seguro — contestó riendo de forma maliciosa.

Mientras, Toffu y los demás, aprovechando que Megumi y sus ninjas tenían toda su atención puesta en los fuegos artificiales y en los bailarines que aparecían en escena iniciando así el primero de dieciocho actos que pretendían mostrar esa noche, con mucho sigilo se apartaron de allí y caminaron hasta un sitio poco iluminado, lejos del patio, pues solo éste estaba con luz. El resto de la fortaleza permanecía en penumbras. Prácticamente, la única luz que alumbraba los otros sitios de aquella enorme construcción, venía de las estrellas y de la luna llena que brillaba en lo alto como un gran círculo de plata.

Toffu miró en todas direcciones, para cerciorarse de que nadie los haya seguido. El resto de chicos lo imitaron. Todos movían sus ojos inquietos, tratando de descubrir algo o alguien en las sombras que envolvían el lugar, pero nada pudieron divisar. Cuando se sintieron seguros de que estaban allí solos, Toffu se llevó a la boca una especie de silbato y lo usó, produciendo un sonido bastante agudo, casi imperceptible para el oído humano. De pronto, un perro de tamaño mediano apareció y se paró junto a él agitando la cola alegremente, en señal de saludo. A continuación, Nodoka le entregó al doctor una muñequera azul, que a veces Ranma usaba para entrenar.

— Eh? De dónde salió este perro? — preguntó Ryoga.

— Ah! Este amiguito es de Hirayama, casualmente es un perro ninja, jejeje — rio el doctor — el será quien nos guíe a donde se encuentre Ranma... su olfato es mucho más sensible que el de un perro común.

— Aaaah! Ya entiendo — exclamó Kuno y al instante recibió unos cuantos coscorrones de parte de las cuatro chicas, por hacer escándalo. Adolorido, continuó hablando pero esta vez en voz baja — solo tenemos que seguirlo y listo.

— No exactamente — manifestó Toffu — no sabemos si hay gente vigilando la fortaleza... cometeríamos un grave error al ir todos detrás del can, pues si nos descubren, seguramente seríamos apresados inmediatamente.

— Y entonces, qué sugiere? — inquirió Nodoka. Presentía que el doctor tenía algún plan, y en efecto, así era. Toffu metió una mano en la maleta que traía colgando de su hombro y extrajo una botella con agua. Todos lo miraron desconcertados por un instante, hasta que dijo:

— Solo Mousse y Shampoo van a seguir al can, pero bajo su forma maldita de Jusenkyo... de esta manera si hay guardias y los descubren, pensarán que son simplemente animales que escaparon del circo y a lo mucho los llevarán de vuelta al patio o quizá ni siquiera les presten atención.

— Bien, y qué es lo que debemos hacer exactamente? — preguntó la joven amazona.

— Escuchen bien — les pidió Toffu a los jóvenes chinos — tu Mousse, seguirás al can desde el aire, fíjate bien si hay ninjas vigilando... pon especial atención en las torres que no tienen techo, la abuela de Shampoo me dijo que la persona que le entregó el mapa, le advirtió que en la terraza de dichas torres siempre hay ninjas vigilando... Shampoo, tu obviamente lo seguirás por tierra, y una vez que ubiquen a Ranma, usa este silbato para producir tres silbidos cortos, inmediatamente el perro volverá a este punto... por favor, memoricen bien la ruta que siga el can, pues una vez que regresen y con la información que me entreguen, elaboraremos una buena estrategia para todos juntos ir hasta donde Ranma y rescatarlo.

— Pero... ese perro... no atacará a mi Shampoo? — preguntó Mousse preocupado.

— Descuida, el can está bien entrenado, no la va a atacar, tan solo se limitará a olfatear.

— Vaya doctor! Sin duda que usted es un gran estratega — lo elogió Nodoka.

— No, no es para tanto, además el crédito no es solamente mío, también Hirayama colaboró con varias ideas, al igual que el joven Masaru... de toda la tripulación, él es quien se ha mostrado más interesado en ayudarnos, mire que hasta se ofreció voluntariamente para apoyar a la señora Cologne y ahora mismo debe estar junto a ella en el borde costero de la isla, esperando a que llevemos a Ranma, para transportarlo al barco.

— Sí, en cuanto esto termine, personalmente le agradeceré por toda la ayuda que nos ha brindado — afirmó la esposa de Genma.

Sin perder más tiempo, los jóvenes chinos se mojaron con el agua fría que Toffu les proporcionó y al instante cambiaron. El doctor se agachó y colocó el silbato en la pequeña boca de la gatita en la que Shampoo se había convertido. Luego, hizo que el can olfateara la muñequera del joven Saotome. El animal la olfateó durante unos segundos y enseguida se puso en marcha. La joven amazona y Mousse lo siguieron, los demás se quedaron esperando a que regresaran.

Mientras tanto, no lejos de allí, Ranma despertaba por segunda vez en lo que iba de la noche. Le resultaba difícil mantener un sueño continuo, recostado sobre el suelo áspero, frío y duro de la celda. Megumi no se había dignado en ponerle ni un simple futón. El joven Saotome aspiró profundo, reuniendo fuerza para intentar cambiar de posición. Estaba boca arriba y deseaba ponerse de lado, pero debido a su debilidad, sabía que en un movimiento tan simple como ese le significaría un gran esfuerzo. Sin embargo, contrario a lo que esperaba, consiguió moverse sin mucha dificultad, cosa que lo dejó muy sorprendido. Durante unos instantes permaneció inmóvil, tratando de procesar lo que estaba sucediendo, buscando una explicación a esto, hasta que una idea llegó a su mente. Pero no estaba seguro, aquella idea le pareció absurda, así que otra vez cambió de posición, y de nuevo lo hizo sin esforzarse mucho. A continuación, trató de levantar su brazo, y para su sorpresa, lo pudo hacer e incluso logró mantenerlo levantado por unos cuantos segundos. Ahora sí estaba convencido, no cabía duda, por alguna razón ya no le drenaban energía. No pudo evitar sentirse emocionado con lo que acababa de descubrir. En seguida, quiso ponerse de pie, pero le fue imposible; aún era demasiado pronto para hacerlo. No obstante, si las cosas seguían así, con un par de horas de sueño, seguramente repondría algo más de energía, la suficiente al menos para poder levantarse. Sus labios dibujaron una media sonrisa, pero ésta se esfumó inmediatamente, cuando se puso a pensar en la razón por la que ya no le extraían energía. Él estaba convencido de que Megumi lo mantenía así, con su nivel de energía lo más bajo posible, para limitar sus movimientos y evitar que atentara contra su vida… entonces, por qué ahora dejaba que recuperara su poder? Qué será lo que está tramando? Se preguntaba el chico, con una mezcla entre desconcierto y preocupación. Después de todo lo que había pasado, de esa chica solo podía esperar lo peor.

La noche siguió avanzando, y habían transcurrido ya tres horas desde que el can y los jóvenes chinos habían partido en busca de Ranma. Toffu y compañía se mostraban muy preocupados al ver que no regresaban, pero infortunadamente, nada podían hacer. No podían salir a buscarlos, pues el lugar era demasiado grande y peligroso como para aventurarse a caminar por aquel sitio. Si lo hacían, sin duda terminarían perdidos o capturados, complicando aún más la situación. No importaba como lo vieran, no era para nada conveniente separarse. Debían esperar y confiar en los chicos, además, todavía tenían un par de horas más, antes de que la función del circo concluyera.
Así, con los nervios de punta, se vieron obligados a esperar cuarenta minutos más, hasta que por fin, los vieron llegar. Los tres se veían muy agotados. Inmediatamente Toffu les proporcionó agua caliente a Shampoo y a Mousse para que regresaran a su forma humana.

—Y bien, consiguieron ubicar a Ranma? — preguntó el doctor muy ansioso, al igual que Akane, Nodoka, Ukyo y Kodachi. A Kuno no parecía importarle si Ranma aparecía o no, pues confiaba en que cuando quisiera, sería capaz de derrotarlo y así poder quedarse al lado de Akane. Ryoga y Mousse en cambio, no pensaban igual que el relámpago azul. Ellos esperaban a que el joven Saotome no apareciera. No eran malas personas, pero ambos pensaban en el bien de las chicas a las que amaban. Ryoga sabía que si Ranma seguía presente en la vida de Akane, ella seguiría atada a él en un compromiso que no deseaba. Por su parte, Mousse estaba consciente de que si el hijo de Nodoka volvía, Shampoo continuaría obligada a casarse con él, según mandaban las leyes amazonas.

— No pudimos ubicarlo, fue imposible avanzar más, pues llegamos hasta una puerta metálica custodiada por dos guardias — aseveró Shampoo. — pero memoricé el camino que debemos seguir para llegar hasta allí.

— Diablos! — masculló Mousse. Al igual que la joven amazona, lucía bastante cansado y estaba empapado en sudor — está seguro de que es un perro ninja?

— Por qué lo dices? — preguntó Toffu.

— Porque su estúpido perro se paseó inútilmente por casi toda la fortaleza, estuvo casi dos horas dando vueltas de un lado para el otro.

— Sí, o es tan desorientado como Ryoga o su olfato es tan malo como la vista de Mousse — rio Shampoo. El joven chino se entristeció con aquel comentario. Ryoga frunció el ceño e iba a contestarle a la amazona, cuando Toffu intervino:

— No hay nada malo con el can, si se comportó así fue seguramente porque el rastro de Ranma estaba muy disperso en el aire, tal vez por causa del viento, o quizá Ranma trató de escapar y al huir, corrió en varias direcciones buscando una salida.

— Mmmm — Mousse se llevó una mano al mentón, con gesto pensativo — sí, tal vez ese tonto quiso escapar... ahora que lo pienso, en los sitios en los que el perro se detenía a olfatear, el piso estaba agrietado o quemado, o había montículos de concreto, como si algunas torres hubieran sido derrumbadas.

— Claro, seguramente Ranma se enfrentó a los ninjas en esos sitios, y por eso el suelo estaba así, y las torres destruidas — concluyó Nodoka.

— Pero obviamente fue derrotado— señaló Ryoga.

— Solo espero que mi hijo se encuentre bien, que no lo hayan lastimado — dijo Nodoka con voz temblorosa. Se notaba la tristeza y preocupación en su mirada.

— Tranquila tía, Ranma es muy fuerte, seguro está bien — le aseguró Akane, con voz firme, para tratar de reconfortarla.

— Sí, seguro está bien, pero no gracias a ti — señaló Ukyo, mirando con desdén a la joven Tendo.

— Es cierto lo que dice la chica espátula, si secuestraron a Ranma fue para vengarse de ti, así que todo esto es tu culpa! — vociferó Shampoo.

— Sí algo le pasó a Ranma, lo cargarás en tu conciencia por el resto de tu vida — dijo Kodachi.

— Ya basta! Dejen de decir estupideces! Y si no cierran la boca, yo mismo se las cerraré — Ryoga explotó finalmente. Sus ojos brillaban como dos carbones encendidos. Se notaba a leguas que estaba enormemente molesto con la actitud de las chicas. De ninguna manera iba a permitirles que siguieran hablándole así a Akane.

Mousse por su parte, encaró al joven Hibiki, pues él no iba a dejar que tocara a su adorada Shampoo. Kuno en cambio, se encontraba en medio de un predicamento, no sabía si defendar a su hermana o reprenderla por haber acusado a Akane de la situación actual de Ranma.

Ryoga miró retadoramente al joven chino, respirando agitado por la creciente furia que se estaba apoderando de él. No solo estaba enfadado con las chicas, también lo estaba con el joven Saotome y lo maldecía en su interior, pues casi siempre que Akane resultaba lastimada física o emocionalmente era por causa de él o de sus dichosas auto proclamadas prometidas.

Maldito seas Ranma! Por qué fuiste tan inútil y te dejaste atrapar fácilmente por una bola de ninjas incompetentes, además, si desde un principio hubieras actuado correctamente y no hubieras estado jugando al prometido de todas, ninguna de ellas estuviera aquí fastidiando a Akane: pensaba Ryoga furibundo. Esta había sido la gota que derramó el vaso. Si Ranma quería jugar con las chicas, que lo haga entonces, pero no con Akane. Ella misma le había dicho claramente que no amaba a Ranma, así que ya no podía mantenerse más al margen, ya no continuaría siendo un simple espectador en la vida de la peli azul. En cuanto regresara a Nerima, lo primero que haría, sería buscar la manera de acabar con aquel absurdo compromiso que la mantenía atada a una persona que no amaba y que no la merecía en lo absoluto, que la obligaba a estar al lado de alguien que solo le traía problemas y sinsabores a su vida.

Toffu notó que el ambiente se estaba volviendo bastante tenso; parecía que en cualquier momento empezarían a pelear, así que se vio obligado a intervenir para calmar los ánimos antes de que fuera demasiado tarde.

— No recorrieron más de mil kilómetros para pelear entre ustedes, verdad? — les preguntó Toffu con voz severa, mirándolos intensamente. Luego agregó— si pelean ahora, seremos descubiertos y con suerte terminaremos haciéndole compañía a Ranma o tal vez muertos... es eso lo que quieren?

Nadie le respondió nada. Todos sabían que las palabras del doctor encerraban gran verdad. No era el momento ni el lugar para un enfrentamiento entre ellos. No obstante, aún seguían fulminándose con la mirada. Ryoga no dejaba de mirar con furia a Ukyo, Shampoo y Kodachi. Akane en cambio, permanecía ajena a todo esto, con el rostro sombrío. Verla así es lo que había causado un gran dolor en Ryoga, y había desatado su furia. Él nunca la había visto bajar la cabeza ante nadie y sin embargo ahora, la joven no había replicado nada. Simplemente se había quedado callada, con la vista en el piso y la mirada perdida en lo más profundo de su mente.

Sí, yo soy la responsable de todo, yo soy la única culpable: pensaba Akane, con un profundo pesar y llena de amargura, pues sabía que era cierto lo que le habían dicho, estaba consciente de eso. Es más, aquel día, cuando Cologne llegó con el mapa, ella misma, frente a las otras prometidas del joven Saotome había manifestado que viajaría a la isla de los Asakawa para rescatar a Ranma, porque por culpa suya Megumi lo había raptado. En ese momento, ellas no le habían reclamado porque se habían enfrascado en una pelea, pero ahora finalmente habí surgido la "oportunidad" de decírselo.

El doctor Toffu se acercó a donde se encontraba la joven Tendo y con sus manos la tomó suavemente del rostro, obligándola a que lo mirara a los ojos.

— Pronto verás de nuevo a Ranma... estás segura de que quieres que te vea así?

Akane no respondió nada. Tan solo negó con la cabeza. Kuno y Ryoga se acercaron también para apoyarla.

— La única culpable es la tal Megumi... ya luego de rescatar al cabeza hueca de Saotome, tal vez volvamos para darle su merecido a ella y a sus sirvientes — dijo Kuno.

Ryoga la tomó de la mano y la acarició suavemente. La joven fijó su mirada en él y trató de esbozar una sonrisa, en agradecimiento por su apoyo, pero sus labios solo se curvaron levemente, y por un instante nada más. Sin embargo, fue suficiente para apaciguar la furia del joven Hibiki, quien se perdió en la profundidad de los hermosos ojos chocolate de la chica.

— Ya, no perdamos más el tiempo, vamos hasta esa puerta metálica de una vez — dijo Ukyo en tono cortante seco, sacando a Ryoga de su trance. Shampoo y Kodachi asintieron.

— Esperen un poco — pidió Toffu — antes, debo preguntarle a Mousse qué es lo que vio.

— Con esta oscuridad fue muy difícil ver desde el aire, pero puse mucha atención a cada sitio por donde pasaba y le aseguro que aparte de los dos ninjas que custodian la puerta, yo no pude ver ni un solo guardia más en todo el trayecto, quizá todos están viendo el espectáculo — comentó Mousse.

— Yo tampoco vi a nadie más, tal vez estaban muy bien escondidos en la sombras de la noche o se encontraban en el interior de las torres.

— Sí, es probable, porque no creo que todos estén viendo la función, sería absurdo... Cologne me dijo que nunca descuidaban la vigilancia, pues a pesar de que han pasado ya más de tres siglos desde el período de las guerras civiles, aún mantienen enemistad con algunas familias... No sé! Todo esto luce bastante extraño y me da muy mala espina — comentó Toffu desconcertado, pues no esperaba que esto sucediera. Tan solo un par de guardias en aquella puerta, parecía muy sospechoso.

— Usted cree que esto pueda ser una trampa? — preguntó Nodoka en voz baja.

— Es posible...pero hemos avanzado mucho como para detenernos ahora, hay que seguir... sin embargo debemos permanecer muy atentos y no bajar la guardia.

Los chicos asintieron y por orden del doctor, se colocaron en fila, uno tras de otro, con Shampoo a la cabeza (quien había vuelto a su forma de gata pues así tenía una mejor visión nocturna). Penúltima, se encontraba Nodoka seguida finalmente por Akane. El doctor la había puesto allí para que protegiera a la señora en caso de que surgieran problemas. Mousse, bajo su forma de pato, los cubría y vigilaba desde el aire.

De esa manera, se pusieron en marcha, avanzando con mucho sigilo, tratando de ocultarse de la luz de la luna. De rato en rato, Nodoka volteaba a ver a Akane, quien caminaba con los movimientos de una autómata. Su bello rostro aún tenía una expresión sombría y en su mente, todavía rondaban las palabras de las otras chicas. Por primera vez, Akane sintió miedo de ver a su prometido. Sintió que el corazón se le estremecía. Seguramente Ranma estaba molesto con ella y la culpaba por todo lo que le había pasado. En eso, sintió que alguien la tomaba del brazo. La joven se sobresaltó y se detuvo de golpe, pero al instante se tranquilizó al ver que se trataba de Nodoka, quien había disminuido la marcha hasta quedar junto a ella.

— Ya hija! Deja de atormentarte con eso — le dijo la señora, como si le hubiese leído la mente — esta situación nos tiene alterados a todos, y ellas simplemente se dejaron llevar por esa tensión, seguramente lo dijeron sin sentirlo... créeme Akane, nadie te culpa de nada y te aseguro que Ranma tampoco lo hará.

— Pero yo sí — bramó Akane.

— Pues no deberías querida... ese sentimiento de culpa no cambiará el pasado ni lo borrará… deja de mirar atrás y ve conmigo hacia adelante, rescatemos juntas a Ranma y llevémoslo de vuelta a casa, sano y salvo.

En seguida Akane comprendió lo que Nodoka le decía. Pensar así, sin duda que no la llevarían a ningún lado. Además, no debía olvidar el motivo por el cual había hecho este viaje. Si bien la culpa que sentía era muy grande, también era grande el deseo de salvar a su prometido, así que resolvió no dejarse abrumar más por la culpa. En lo único en lo que ahora debía pensar era en rescatarlo y si Megumi o sus lacayos se habían atrevido a lastimarlo los haría pagar por eso. Pagarían con creces por cada herida, por cada golpe que tuviera Ranma.

Poco a poco, la expresión en el rostro de la joven cambió. Ya no se la veía triste ni desmoralizada, ahora tenía una expresión serena y una mirada llena de determinación. Por fin, gracias a las palabras de Nodoka, había entendido que éste no era el momento para lamentaciones. Estaban en terreno enemigo, y si no permanecía atenta y en guardia, pondría en peligro no solo su vida, sino la de la madre de Ranma, pues Toffu le había confiado su protección. No podía traicionar esa confianza ni darse el lujo de cometer algún error por estar enfrascada en pensamientos inútiles. No podía permitir que un error suyo, hiciera inútiles los esfuerzos de mucha gente que había colaborado para que ella pudiera llegar hasta donde ahora mismo se encontraba. Estaba tan cerca de lograr algo que hace semanas parecía imposible. Había esperado ansiosa este viaje, así que no podía retroceder por nada ni por nadie.

Akane apretó la mandíbula, en un gesto de decisión y mirando con gratitud a la madre de su prometido, dijo:

— Gracias tía…gracias por sus palabras y perdón… se supone que yo debo protegerla y en lugar de eso, estaba distraída, tan absorta en mis pensamientos que…

Nodoka la hizo callar con un gesto y luego, dijo sonriente:

— No te preocupes, lo importante es que la Akane de siempre ha vuelto.

— Ey! Akane, señora Nodoka, no se separen! — les dijo Toffu en voz baja. Había abandonado su posición y caminado hacia donde ellas se habían detenido a hablar. Desde el aire, Mousse le había hecho una seña, avisándole que alguien se había apartado del grupo.

Inmediatamente ambas obedecieron y con Toffu, caminaron hacia donde los demás los esperaban. Una vez que estuvieron juntos, reiniciaron la marcha. Y finalmente, al cabo de unos minutos, llegaron a la puerta de la que Shampoo les había hablado, pero se detuvieron a prudente distancia y se escondieron de la vista de los dos guardias que la vigilaban. Uno de ellos permanecía de pie recargado en la puerta. El otro en cambio, estaba sentado en posición de loto (con las piernas cruzadas y cada pie asentado sobre el muslo opuesto). Los de vestían idéntico: ropas negras, guantes y máscaras de cuero que cubrían totalmente sus rostros. Hasta los ojos estaban cubiertos por unas gafas extrañas, que el doctor Toffu supuso eran gafas de visión nocturna.

— Bien… Ryoga, Kuno, encárguense de ellos… por favor, sean cuidadosos y háganlo rápido, para que no den la voz de alarma — dijo Toffu quedamente.

— Entendido, yo pondré a dormir al tipo que está de pie — susurró Kuno.

Ryoga y el relámpago azul cruzaron miradas, asintieron con la cabeza un par de veces y sin esperar más, corrieron a gran velocidad dispuestos a dejar fuera de combate a los guardias. En tan solo unos segundos llegaron hasta la puerta y no les dieron tiempo a nada. En un abrir y cerrar de ojos, los dos ninjas cayeron al piso inconscientes.

Al ver que los guardias habían sido neutralizados, Toffu y los demás avanzaron hacia la puerta. A continuación, el doctor les pidió a Kuno y Ryoga que registraran a los sujetos que habían noqueado, pues uno de ellos debía tener la llave que abría la puerta metálica. Los chicos obedecieron inmediatamente. En eso, algo llamó la atención de Ryoga. Mientras buscaba la llave había notado algo extraño. Si bien, todo el cuerpo del ninja estaba cubierto por las prendas que usaba, entre la máscara y la camisa, había una porción del cuello que quedaba al descubierto. Allí, el joven Hibiki vio que la piel lucía extraña, demasiado blanca y muy lisa como para ser de un ser humano. Pensó en que tal vez debajo llevaba algún tipo de armadura, pues hace unos momentos cuando lo había golpeado, había sentido una dureza más alta que la del cuerpo humano, así que trató de no darle importancia a eso y seguir buscando la llave, sin embargo, su curiosidad pudo más y finalmente decidió quitarle la máscara, para ver de que mismo se trataba. Cuando lo hizo, y vio lo que se ocultaba debajo, su sorpresa fue tan grande, que sus ojos se abrieron desmesurados y exclamó:

— Pero qué rayos!

— Qué pasa? — le increpó Toffu un tanto molesto con el chico porque había levantado demasiado la voz. Ryoga no contestó. Solamente atinó a señalar con su dedo índice al sujeto que yacía junto a él.

El doctor y los demás, se acercaron al joven Hibiki. Cuando vieron al ninja, quedaron igual de sorprendidos que Ryoga y muy desconcertados. Kuno, quien aún permanecía junto al otro ninja también le retiró la máscara y al ver su rostro, profirió:

— Pero qué broma es esta!

Todos los presentes estaban anonadados. Los "guardias" que custodiaban la puerta, no eran más que maniquíes, como los que se usan para exhibir ropa en las tiendas.

— Pero qué rayos les pasa! Acaso están locos? A quién se lo ocurre poner a dos maniquiés como guardias! — añadió Kuno sin entender lo que sucedía. Toffu iba a decirle algo, cuando de pronto, una docena de ninjas aparecieron de la nada y los rodearon completamente.

— Maldición, ingenuamente, caminamos directo hacia una trampa — musitó el doctor apretando los puños con rabia. Akane, se colocó frente a Nodoka y extendió los brazos en gesto protector. Ryoga, Kuno, Ukyo y Kodachi miraron a su alrededor, solo para constatar que no había escapatoria.

Los doce ninjas, en perfecta sincronía desenfundaron sus katanas al mismo tiempo y se colocaron en guardia, listos para atacar a los intrusos.


Qué suerte les espera a Toffu y compañía? Podrán salir triunfantes de esta emboscada y sin sufrir ninguna baja? Lograrán alcanzar su objetivo: rescatar a Ranma?

Agradecimientos a los reviews:

Znta: Hola!
Tal parece que tu sospecha fue muy acertada. Los ninjas los estaban esperando y ahora los han rodeado dejándolos sin posibilidad alguna de escapar. Y en cuanto a lo que mencionaste de Ryoga, pues también tuviste mucha razón, ciertamente que va a complicar las cosas, pues después de lo que Akane le dijo, siente que ya no puede quedarse más al margen en la vida de la joven Tendo y está dispuesto a defenderla de todo e incluso terminar de cualquier forma su compromiso con Ranma. Las palabras de la chica, le dieron esperanza a su amor, sus sentimientos están al límite y preuba de ello es como ahora se dejó llevar por la ira al ver como le hablaban las chicas a Akane y por poco desata una pelea que los hubiese puesto en evidencia mucho antes. Aunque bueno, de todas formas cayeron en una emboscada.
Te agradezco enormemente por seguir leyendo este fic y por tus valiosos comentarios. Cuídate mucho! Nos leemos en el siguiente capítulo.

Serena Tsukinoo: Un afectuoso saludo para ti!
Ciertamente que en el capítulo anterior no aparecieron en escena, pero bueno, hoy, como habrás leído, Ranma sigue cautivo en la celda, aunque extrañamente parece que ya no le están drenando la energía de su cuerpo. Y Megumi, pues está divertida mirando el espectáculo que Hirayama y su gente están ofreciéndole. Ojalá no se aburra, si no, ya lo dijo, los va a sacrificar a los pobres. Vaya con esta chica!
Ahora, respecto a la formación de los grupos, tienes mucha razón. Indudablemente que si Akane hubiesen terminado con Shampoo o Kodachi, todo se hubiese vuelto un caos. Aunque de todas formas, casi que se arma la grande. Por fortuna Toffu logró calmarlos a tiempo.
Muchas gracias por tus comentarios y por continuar pendiente de esta historia. Que estés bien y cuídate mucho!

Amigo: Qué tal mi estimado!
Te entiendo, aunque el chico es una buena persona, hay veces en las que se comporta como todo un aprovechado y termina sacándonos de quicio.
Ahora, Masaru todavía no ha hecho nada, pero pronto seguramente entrará en acción, siguiendo las órdenes de Megumi.
En cuanto a la forma femenina de Ranma, pues, más adelante se dará a conocer si ella sabe o no de esto.
Por otra parte, lo que dices de Akane, pues es muy cierto y comparto completamente tu opinión. Akane sigue negando sus sentimientos por Ranma, y le ha dado falsas esperanzas a Ryoga, y ahora él quiere acabar con el compromiso que le une a Ranma, sin importar lo que tenga que hacer. Y bueno, que Akane acepte lo que siente por su prometido pues si que va a estar difícil, y más si es que logran rescatar al joven Saotome y éste le confiesa que pasó la noche con Megumi.
Finalmente, respecto a tu duda, bueno, no quiero adelantarte nada, pues te arruinaría el final y es mejor que lo descubras con la lectura. Lo que si te puedo decir, es que personalmente me encanta la pareja que hacen Ranma y Akane; no obstante, que terminen juntos dependerá de como se vayan dando las cosas. Recuerda que aunque logren salvar al chico y llevarlo de vuelta a Nerima, todavía quedan un par de cosas por resolver: la traición de Ranma y el plan que tiene Megumi. Aunque Akane perdone al chico, seguro Megumi hará todo lo posible por separarlos nuevamente.
Muchas gracias por tu review y por continuar pendiente de este fic. Que pases bien! Cuídate!

Guest: Saludos cordiales!
No te puedo creer! De veras dan miedo? Bueno, sí, quizá un poco, tal vez porque ciertos capítulos tienen algún tinte dramático, o suspenso, pero sin ellos, las cosas no serían muy interesantes. De todo corazón, espero que le des una oportunidad a este fic y te animes a leerlo. Muchas gracias por tu comentario. Que estés bien! Cuídate!

Euridice Hibiki: Hola!
Yo siempre estaré gustoso de responder tus preguntas y las de todos quienes dedican su tiempo no solo a leer, sino que además dejan un review. Sinceramente muchas gracias por seguir este fic y por permitirme conocer tu opinión. Y bueno, aquí estaré presto a responder cualquier inquietud.
El beso ocurrió en la carpa después de que Ryoga la raptó (capítulo 11). Mientras ella dormía, él la besó, aunque más que un beso, fue un roce con los labios de la chica, pues justo ella empezó a despertarse y el chico se apartó de inmediato.
Akane a quien ama es a Ranma, pese a que lo niegue una y otra vez. Aunque, tal vez eso pueda cambiar cuando se entere de la tración de Ranma. En fin, ya veremos que sucede.
En cuanto a lo de quedarse en la isla, bueno, lograron convencer a los ninjas, pero parece que solo caminaron directo a una trampa.
Respecto a la amistad entre Ranma y Ryoga, luego de leer este capítulo seguramente ya tendrás una idea de por qué esa amistad ya no es la misma y peor después de que Akane le dijo al joven Hibiki que no siente nada por su prometido, dándole así falsas esperanzas al chico.
Muchas gracias por tu review, amiga hermosa. Te envío un fuerte abrazo. Cuídate Mucho!

Nancyricoleon: Un gusto saludarte! Espero que todo les esté yendo de maravilla, a ti y a tu familia.
Ciertamente que da pena que el amor que Ryoga siente por Akane no sea correspondido. Es una buena chico y se ve que quiere mucho a la joven Tendo, pero tal como tu dices, es el corazón el que elige y el corazón de Akane ya eligió, y eligió a Ranma.
Muchas gracias por tu review. Pásala bien. Nos leemos en la siguiente actualización!

Vivi: Saludos cordiales!
Me alegra mucho saber que este fic te parece interesante. Espero seguir cubriendo tus espectativas y no defraudarte. Mil gracias por tu review y también por animarme a continuar. Te aseguro que no voy a dejar inconclusa esta historia. Aunque me demore un poco en subir los capítulos, ya sea por falta de tiempo o porque surge algún imprevisto, no la voy a dejar sin terminar.
Espero este capítulo te haya gustado y sea merecedor de otro review tuyo n_n.

Bueno, mis más sinceros agradecimientos también para quienes no dejan comentarios, pero siguen leyendo este fic.

Amigos, amigas, nos leemos en el próximo capítulo! Que tengan una excelente semana.