Capítulo 4: Sentimientos.

¿Dónde rayos estaba? Esa no era su habitación y sobre todo ¿Por qué estaba solo en ropa interior? Examino el lugar cuidadosamente pero nada se le hacía conocido y eso incrementaba su dolor de cabeza. Busco alrededor de la cama si encontraba su ropa y así poder irse, pero no había rastro de ella ¡Mierda! Que desesperante era no lograr recordar nada.

Vaya por fin te despiertas —

¿Pero qué mierdas sucedió anoche? — Le preguntó furiosa. Tomó como pudo la sabana de la cama y se enrollo en ella mientras en su mente soltaba más de una grosería dirigida a aquel chico — ¿Cómo es que eh terminado en ropa interior? ¡Me podrías explicar eso de una puta vez!

¡Te enlagunaste! Hahaha— El chico estaba muerto de la risa, no podía creer que ella no recordase todo lo que había sucedido la noche anterior. Fue entonces cuando recibió un almohadazo en la cara que lo dejo un poco aturdido — Venga ya Sakura ¿Me estás hablando enserio?

¿Pero qué coños tienes en la mente Gaara? ¿Piensas que estoy para bromear en este momento? — Gritó ella con la cara roja de la rabia que acumulaba, era realmente increíble ese chico, que ni en una situación así se comportara seriamente. Se sentó en el borde de la cama un poco mareada, sentía su estómago revuelto probablemente de todo el licor que había ingerido. — ¿Dónde está el baño? — Realmente se sentía mal, y justos antes de que el le respondiese se vio inclinada al suelo vomitando sobre los zapatos del pelirrojo que observaba la escena atónito y con asco.

Ash ¡Idiota! !Sakura pudiste haberte esperado hasta ir al baño! — Exclamó muy enojado aun viendo a su amiga seguir vomitándole encima. Por un momento pensó si era que lo había hecho a propósito como venganza por haberla traído hasta su casa y no darle ninguna explicación de lo ocurrido anoche, no la creía capaz de hacerle algo así, ella podía ser una cabeza hueca a veces, irritante, tonta y un tanto chistosa, pero no llegaba hasta ese punto. Soltó un gran suspiro al verla sentada en el borde de la cama con una mano en la cabeza y los ojos cerrados — Te traeré una aspirina y un vaso de agua…Espérame acá y procura no vomitarme más la habitación.

Gomen Gaara-Kun — Susurro en un tono de voz casi inaudible mientras se recostaba nuevamente en la cama aún con sus ojos cerrados.

Sentía que todo a su alrededor daba vueltas, su estómago era un torbellino lo escucho rugir más de una vez pero no era por hambre, tal vez era reclamándole por todo el alcohol que ingirió; y su cabeza…Su cabeza era un nido de recuerdos borrosos, lo único que alcanzaba a ver en ellos era a ella bailando con un chico, luego una pelea en la que ella se vio involucrada y al final siendo cargada por alguien, pero dado que termino en casa de Gaara supuso que era él.

Todo era culpa de Sasuke, del imbécil, engreído y tempano de hielo del Sasuke.

¿Por qué demonios tenía que ser tan sexy? Si el solo fuese algo más amable con ella las cosas serían diferentes, pero ya había llegado a un punto en el que se sentía cansada física y mentalmente.

Aquí tienes, esta pastilla te quitara esa resaca de una vez — Tomó entre sus manos el vaso y la pastilla, colocándola en su boca y pasándosela con un gran sorbo de agua. No podía decir que de una la hizo sentir bien porque aún era muy rápido para que hiciera efecto, pero esperaba con positivismo que si le aliviase un poco.

Te lo agradezco tanto y te prometo que apenas me sienta mejor te limpiare el cuarto —

No te preocupes, yo lo hare — Le dijo mientras comenzaba a limpiar — Mientras recuéstate y escucha con atención porque te voy a contar lo que sucedió anoche.

El rostro de la chica se ilumino ante esas palabras, de verdad deseaba saber que había hecho, así que se recostó de tal manera que aun pudiese ver a la cara a Gaara, lista para escuchar con atención y con la expectativa de si había hecho algo de lo que podía arrepentirse.

Bien, cuando Ino y tú comenzaron con el juego de la pecera yo me fui porque Shikamaru estaba furioso con tu amiga, así que estuve con él fuera de la discoteca todo el rato tratando de persuadirlo y así evitar una pelea tonta. Luego de conseguirlo entramos de nuevo y ustedes dos estaban bailando con dos tipos, tu parecías muy cómoda con él, incluso estuvieron a punto de besarse.— El pelirrojo la miro de reojo y vio su cara de asombro y a su vez de bochorno, quiso soltar una risa y burlarse de ella por ser tan cabezota pero prefirió seguir narrándole lo sucedido — Pero en ese momento llego Sasuke y golpeo a aquel imbécil en la cara, debo de admitir que fue un gran golpe emitiendo claro la parte en donde te empujaron y terminaste inconsciente tirada en el suelo — Soltó otro suspiro al ver que había terminado de limpiar el vomitó de la pelirosa y se sentó en la cama junto a ella — Y si, si estoy seguro que fue Sasuke el que golpeo a tu novio de una noche, y no sé porque lo hizo. — Se apresuró a decir al verla abrir la boca con intenciones de preguntarle algo, algo a lo que el ya sabía las respuestas.

— ¿Y qué paso después? —

Nada, Shikamaru se llevó a Ino y yo hice lo mismo contigo, te traje a mi casa y escucha con atención tonta…Yo en ningún momento te quite la ropa, fuiste tú sola porque alegabas tener calor — Le dijo mientras le daba una ligera palmada en la frente — Luego me fui a dormir al cuarto de huéspedes y fin de la historia.

La chica quiso replicarle por eso último pero estaba tan sumida en sus pensamientos que decidió dejarlo para otra ocasión. Aun no lograba entender porque Sasuke había golpeado a aquel muchacho ¿Acaso había sentido celos y por eso lo hizo? Una leve sonrisa se formó en sus labios, eso sonaba demasiado bueno para ser cierto, siempre había soñado que el le demostrase aunque sea un poco de interés y en más de una ocasión trato de colocarlo celoso pero nunca daba resultado.

Así que descarto esa opción de una vez, sintiendo un poco de decepción en su interior. Y a pesar de que pensó y se idealizo miles de razones ninguna le convencía, solo le quedaba algo por hacer…— Gaara me tengo que ir, te llamo más tarde y gracias por todo enserio — Le dijo levantándose como el rayo de la cama y comenzó a buscar su ropa, a lo cual segundos después él se la entrego dirigiéndose velozmente al baño a cambiarse.

No tenía tiempo para perder, debía solucionar esa gran duda que tenía en su cabeza si no, no sería capaz de dormir en días y tal vez semanas.

Sakura…— La voz del pelirrojo llamarla antes de que saliera de su casa la detuvo — Lo que sea que estés tramando hacer, si incluye a Sasuke detente…Lo único que lograras es dañarte más.

¡Diablos! Por su puesto que sabía eso muy bien, llevaba tanto tiempo recordándoselo y ella volvía hacer lo mismo de siempre, para al final terminar llorando. Pero esta vez debía hacerlo, sentía esa necesidad urgente de saber el porqué de lo sucedido, con sus ojos le dio a entender a su amigo que nada de lo que dijera en ese momento la haría recapacitar, así que este simplemente la dejo marcharse.

Habían tantos sentimientos implicados, los de aquel bastardo, los de la pelirosa…Y los de él. Poco a poco sentía que ya no lograba retenerlos, cada día con cada cosa que él le hacía a ella su furia incrementaba ¿Cómo era posible que Sakura no viese que junto a Sasuke no conseguía nada bueno? Siendo Gaara siempre su apoyo, teniéndose que aguantar toda esa situación sin ella saber que su mejor amigo sentía algo tan fuerte como lo de ella por el Uchiha.

¿Qué haces acá? — Preguntó el pelinegro con desinterés al ver a una pelirosa con su cabello y ropa un tanto mojados.

Si, más decepcionante no podía verse. Cuando salió de la casa de Gaara no contaba con que se soltara a llover, pero aun así eso no le importó y siguió caminando hacia la casa del azabache.

Sentía su corazón a mil, pum,pum,pum palpitando cada vez más rápido. Coloco una de sus manos en su pecho — Cálmate — Susurró para sí misma pensando que tal vez así se calmaría, pero tenía tantos nervios que juraba que en cualquier instante sus piernas flaquearían. Toco la puerta dos veces y enseguida unos pasos se escucharon atreves de ella, era el pero solo basto ver su rostro y sus palabras para que todos sus ánimos y nervios se fueran abajo.

Tengo que hablar contigo…— Le dijo intentando ocultar su decepción. Sasuke por su parte la observo unos segundos, su aspecto era terrible; le pareció verla temblar, estaba un poco pálida y unas ligeras ojeras adornaban su rostro. Se hizo a un lado para dejarla entrar, traía la misma ropa de anoche lo que le dio a entender que no durmió en su casa y eso lo hizo enojar.

Sakura — la vio detenerse ante su llamado. No iba a negarlo a veces disfrutaba de ver las reacciones de ella cuando él estaba cerca suyo, eran un tanto…adorables. — Ve a bañarte con agua caliente, te dejare algo de ropa encima de mi cama.

Sin esperar una respuesta por parte de la ojiverde se dirigió a su habitación dejándola sorprendida ante su actitud. No sabía porque había dicho eso, pero el solo verla en ese estado hizo que su mente se desordenara.

Saco de su armario una sudadera y una camisa, tal vez esa ropa le quedara grande pero la abrigarían lo suficiente para evitar que pescara un resfriado. Junto a las prendas dejo unas bragas blancas, eran las que ella había olvidado el otro día.

No se sintió extraño ante el hecho de que ella se estuviese bañando en su casa, después de todo en más de una ocasión habían pasado la noche juntos y una que otra compartido un desayuno. La vio salir envuelta en una toalla con el cabello más húmedo que antes, se sentó en el bore de la cama esperando tal vez que él se marchara para ella cambiarse, pero al ver que no tenía intenciones de hacerlo ella se quitó aquella tela blanca que la cubría quedando totalmente desnuda y expuesta ante él.

Sasuke era consiente que Sakura no venía con intenciones de acostarse con él, pero aun así no podía evitar quitarle la mirada de encima. Su piel era tan blanca y suave que lo incitaba a acariciarla y así fue.

Sin darse cuenta estaba detrás de ella acariciando con la yema de sus dedos su espalda. La sintió estremecerse ante su contacto y eso le agito el corazón, examinó con su mirada y manos su cuerpo haciendo figuritas, provocando en ella miles de sensaciones placenteras. La pelirosa inclino su cabeza hacia adelante al sentir la boca del azabache recorrerla, delicadamente el retiro su cabello rosa de la nuca, pero el se detuvo al ver un moretón en ese lugar.

¿Qué te paso aquí? — Su voz detonaba furia. Rabia de pensar que alguien le puso las manos encima y la hirió, pero el rostro de ella no cambio ante su pregunta, seguía tranquila y eso lo estresaba.

¿No lo recuerdas?

Solo contesta — Le dijo mientras la giraba para quedar frente a frente — Y no me contestes con otra pregunta, sabes que odio eso.

Fuiste tú…— La miro incrédulo, el jamás le haría algo así — Cuando golpeaste a Itachi me empujaron y me golpee contra una mesa.

Hmp…Lo siento — No la miro a los ojos de la vergüenza que sentía ¿Cómo no pudo ser más cuidadoso? Se recrimino eso una y otra vez mentalmente. Para luego recordar a Sakura casi besarse con otro.

¿Por qué lo hiciste Sasuke? — Su voz nunca había sonado tan decidida a encararlo. Estaba harta de que todo parecía ser un juego para él, cuando para ella no lo era.

¡Si, si! Sabía muy bien que la primera regla para este tipo de relación que ellos tenían era no colocar de por medio tus sentimientos y ella era una de las tantas que habían cometido ese grave error. Pero es que ¡Diablos! Nunca se imaginó que fuese tan difícil, se estaba quemando en este juego y el no hacía nada por ayudarla, simplemente con cada acción o cada palabra déspota la acercaba más al infierno.

No es de tu incumbencia — Le dijo con un tono de voz que enfriaba cualquier cosa que estuviese frente a el. Se giró dispuesto a marcharse de la habitación, ya nada era divertido.

¡No! No te vas a ir — Sakura se lanzó contra el aun desnuda — ¡Maldita sea Sasuke! ¿Por qué coños hiciste eso? ¿Te molesto verme con otro acaso? O ¿Te crees tan superior para pensar que nunca podre estar con otro? — Quiso taparse la boca cuando se dio cuenta de lo que le había dicho, lo más seguro era que él se riera en su cara ahora, pero era lo que sentía en esos momentos y ya no estaba dispuesta a seguírselo guardando.

¿De qué coños estás hablando? ¡Deja de decir que me creo superior que los demás! — De un rápido movimiento la tomo de las muñecas y la arrincono contra la pared pero siendo cuidadoso de que no se golpeara fuerte. — ¡Tu no me conoces! No tienes derecho de decir cosas sobre mi Sakura…Te recuerdo que lo nuestro es solo de sexo.

¿Crees que no soy consciente de eso? — Ya no aguantaba, se iba a desmoronar ahí mismo frente a el, sentía sus ojos aguarse y su respiración más agitada — Sé que no te conozco lo suficiente, ¿Pero no te has detenido a pensar que eh hecho hasta lo imposible por hacerlo? Y siempre pones una maldita barrera llena de ofensas y malos tratos.

El Uchiha se quedó de piedra ante el comentario de Sakura. La observo llorar como si el alma se tratara de escapar y poco a poco la fue soltando de su agarrar y al hacerlo ella se deslizo quedando en el suelo de rodillas.

— ¡Maldita sea! También sé muy bien que lo nuestro es solo sexo…! Lo sé muy bien! — Atrajo sus piernas hacia ella y hundió su cabeza, se sentía tan vacía y tan sola desde hacía tanto tiempo, estar con Sasuke la destruía poco a poco, la dejaba indefensa, sin armas y sin con que defenderse.

—Creo que lo mejor para los dos es que dejemos de vernos— Soltó el azabache fría y calculadoramente.


Bueno este capitulo quedo mas largo que los anteriores, quiero decir que esta vez no recibi nada de comentarios y estoy muy molesta, porque hay muchas personas que lo leen y lo colocan en favoritos o en alerta pero no se toman la molestia de comentar, asi que si no recibo un minimo de 7 comentarios una de dos, o dejare el fic o me tomare mi tiempo para subir los capis porque tiempo casi no tengo para escribir y bastante empeño coloco cada vez que escribo.

Gracias y espero hayan disfrutado del capitulo.