—Creo que lo mejor para los dos es que dejemos de vernos— Soltó el azabache fría y calculadoramente. Pero por alguna razón no le gusto lo que había dicho ¿Era lo correcto? ¡Por supuesto que lo era! No podía seguir viendo a Sakura así, nada volvería a ser como antes hasta que ella no aclarase sus sentimientos.
Salió de su habitación para dejar a solas a la pelirosa. Lograba escuchar sus sollozos hasta la sala, un gran nudo en la garganta se le formo evitando que pasara saliva tranquilamente. Tenía una extraña sensación de querer volver y acabar de una vez con su sufrimiento, pero era consciente que él era el que lo provocaba. No era ningún hombre de piedra como Sakura lo pintaba, a pesar de no demostrarlo toda esta situación era incómoda para el también y lo que había hecho anoche al pegarle a aquel idiota fue por un ligero impulso.
Si en algo la pelirosa tuvo razón en su confrontación era que se sintió realmente molesto cuando la vio apunto de besarse con otro. No eran celos, solo le molesto que ella no demoro ni media hora en buscarse otro, solo eso.
Sería bastante ridículo ¿El? ¿Sasuke Uchiha celoso? Una leve carcajada se escapó de su boca ante esa absurda idea… para el poder estarlo tendría que amar a Sakura y el NO la amaba. Ni ella a él, esto era simplemente uno de sus caprichos que tal vez en unos días superaría, por eso trataba de no darle tanta importancia a su pequeño teatro.
Gracias por la ropa…Pero me iré con la que vine — Dijo ella a lo que apareció en la sala. Su rostro no detonaba ningún sentimiento a excepción de sus ojos y nariz que estaban rojos debido al llanto.
¿Quieres que te llame un taxi? — Preguntó el con el mismo tono de voz de siempre: Indiferente.
No— Tomó entre sus manos el pequeño bolso que había dejado encima del sillón y saco de el un cigarrillo — Me voy caminando.
Está haciendo mucho viento afuera y lo más probable es que vuelva a llover…— Le dijo intentando hacerla entrar en razón, aunque sabía que era en vano ya que ella era muy terca…Igual que el — ¿Y desde cuándo fumas?
¿Y desde cuando te importa lo que yo hago o lo que me pase? — Le respondió tajante. Estaba harta de su falsa preocupación, primero la desecha como si fuese un juguete ya desgastado y ahora la ofuscaba con cosas como pescaras un resfriado o está haciendo mucho viento ¡Que le den!
Sabes muy bien que esto es por tu bien — Le dijo levantándose del sillón y acercándose lentamente hacia ella — Cuando ya tengas claro que lo único que quieres conmigo es pasarla bien teniendo sexo todo volverá a ser como antes.
Lo que parecía ser una despedida ahora se tornaba en otra pelea. El Uchiha se tocó la mejilla, Sakura le había golpeado ¿Pero qué coños había dicho para que hiciera eso? Toda su mente se nublo de la ira que sentía.
De un momento a otro él se abalanzo contra ella lanzándola al sillón ferozmente. Lo que solía ser una simple riña ahora estaba pasando a mayores, los dos estaban cegados por el odio, se odiaban mutuamente y eso era algo inevitable. Forcejearon unos minutos ella en más de una ocasión le araño el rostro y la espalda, el por su lado trataba de esquivarlos y hacia presión sobre sus muñecas hasta el punto de dejarle la marca de sus manos.
¡Eres un hijo de puta! ¡Te odio! — Gritaba ella a todo pulmón tratando de zafarse de su agarre, le estaba haciendo daño y a él no le importaba, era un salvaje que solo se preocupaba por el y nadie más— ¿Nadie te enseño alguna vez a tratar a una mujer? ¡Eres un bastardo Sasuke! ¿Cómo puedes tratarme como si fuese una cualquiera cuando te he dado todo?
Tanto su voz como su corazón volvían a quebrarse. No soportaba más esta situación, se habían perdido el respeto y parecía ser como un círculo vicioso que una vez entras no encuentras la salida. Si esas eran las palabras para describir lo que tenían ahora, nunca antes le había replicado nada a el siempre fue sumisa agachando la cabeza y recibiendo abiertamente sus palabras.
Yo nunca eh insinuado que eres una cualquiera ¿Estás loca? — Le dijo mientras la giraba quedando el encima suyo y así evitando que ella se siguiera moviendo — Sakura… ¿Podemos parar esto de una vez por todas? Ya estoy harto.
Por favor…— Soltó ella entre sollozos dejando escapar más de un suspiro. Las manos del chico soltaron el agarre, se sentía culpable de haberla lastimado, observo sus muñecas totalmente rojas lo más seguro es que se le formara algún moretón luego — Llama a Gaara…Dile que venga por mi…Por favor…
Verla en ese estado le hizo cuestionarse ¿Tan malo era el con ella? Se sentía poco hombre al no saberla tratar. Tal vez ella tenía razón sobre él, nunca media la magnitud de sus palabras ni las consecuencias que podían llegar a traer, simplemente las soltaba y ya sin importarle a quien hiriese en el camino.
Se levantó nuevamente y busco entre el bolso de la chica su celular para llamar a aquel imbécil. Simplemente se limitó a decirle lo que ella le había pedido, no le dio ninguna explicación ni respondió a las preguntas que este hizo.
Luego de eso se sentó a su lado mirándola de reojo, se había quedado dormida pero su rostro no se veía del todo bien, parecía enferma y cansada. Lentamente se acercó a ella y retiro los cabellos rebeldes que cubrían uno de sus ojos, se mantuvo unos segundos acariciando sus mejillas y secando la humedad que habían dejado sus lágrimas.
Vio su rostro relajarse ante esa acción y decidió seguir, instintivamente el también sintió su cuerpo soltar todas las tenciones que tenía. Aún estaba molesto, cuando se despertó esa mañana fue con el propósito de estar tranquilo todo el día viendo futbol o leyendo algún libro, pero con Sakura era así, como una montaña rusa. Era tan frágil y a la vez tan fuerte, quizás eso fue lo que le atrajo de ella, o simplemente el hecho de conocerse desde pequeños.
¡Sakura! — El pelirrojo había llegado más rápido de lo que él pensó. Abrió la puerta con fastidio, odiaba la presencia de el en su casa, en general odiaba todo lo que tuviese que ver con él.
Cállate que la despertaras — Sentenció en un tono de voz nada agradable. Gaara por su parte ignoro su comentario lo único que le importaba en ese momento era ella, no estaba al tanto de lo que había sucedido pero debió ser una gran pelea para que el Uchiha lo llamase. Sintió su corazón oprimirse al ver a la pelirosa tendida en el sofá con el rostro demacrado, la tomo entre sus brazos delicadamente para no despertarla.
¿Le pegaste? — Articulo furioso al ver las muñecas de Sakura totalmente rojas, no podía creer que fuese tan poco hombre y le haya puesto las manos encima a ella…A una mujer — ¡Responde bastardo! ¿Le pegaste?
No, no lo hice —
Mas te vale que no te vuelvas a acercar a ella — Dijo antes de salir de la casa de Sasuke. No podía creerlo ¿Qué le veía Sakura que él no tuviera? Físicamente el pelinegro era más atractivo para las mujeres, pero a diferencia del Uchiha el si era un caballero y sabía cómo tratarla. Siempre estuvo para ella tanto en las buenas como en las malas apoyándola, dándole ánimos cuando ella no tenía fuerzas para continuar, escuchándola hablar de los malos tratos que recibía de aquel idiota y a su vez del porque le gustaba ¿Qué más debía hacer el para que ella abriese los ojos y se diera cuenta que su futuro estaba con el? ¿Tratarla como a una basura? ¡Nunca! Ni porque ella le hiciera la cosa más terrible sería capaz de hacerlo.
La recostó con cuidado en el asiento del copiloto y manejo hasta su casa aún furioso. Cuando detuvo su auto la vio despertarse pero su semblante era serio, ya no estaba aquel brillo en sus ojos que siempre la caracterizaron ahora eran apagados, oscuros y llenos de tristeza.
Abrió su puerta y nuevamente la tomo entre sus brazos cargándola hasta el interior de su departamento. A pesar de que ella ya estaba consciente él no la dejo caminar, deseaba tenerla lo más cerca posible, cuidándola y haciéndola sentir segura.
¿Cómo sigues pequeña? — Le preguntó luego de recostarla en el sofá y la vio colocar sus manos en su pecho, se veía indefensa, vulnerable como si durante mucho tiempo hubiese cargado con algo grande en su espalda. Pero no era la única, él también lo hacía desde muchos años atrás cuando descubrió sus verdaderos sentimientos.
Tenías razón…Siempre la tuviste — Dijo entre sollozos. Odiaba esas palabras eran como un "Te lo dije" en su cabeza y aun que sabía a la perfección que Gaara nunca le diría algo así, lo pensaría. Miro sus muñecas adoloridas formándose moradas, todavía lograba sentir la presión que el ejerció en ellas ¿Desde cuándo habían llegado a ese punto?
Todo era su maldita culpa…Si tan solo ella no se hubiese enamorado todo seguiría igual que antes y tal vez más adelante el lograse sentir algo por ella. Una sonrisa torcida se formó en su rostro ¿Cómo era posible que después de todo aun siguiera pensando en un futuro con el? Tonta, tonta y mil veces tonta.
Déjate de bobadas Saku — Se sentó a su lado y ella recostó su cabeza en sus piernas. Acto seguido el comenzó a acariciarle su cabeza lenta y tiernamente, era una sensación demasiado relajante. Miro a Gaara fijamente encontrándose con sus ojos verdes casi idénticos a los suyos.
Él había cambiado mucho y hasta ahora se detenía a observarlo bien. Sus rasgos de niño ya no estaban habían sido reemplazados por los de un hombre con aspecto serio e interesante. Si lo pensaba bien el pelirrojo y Sasuke eran muy parecidos, ambos eran serios, no les gustaba hablar de sus emociones y muchas mujeres están detrás de ellos.
Pero Gaara tiene muchas más cosas que el Uchiha no. El si se preocupa por ella, siempre ha estado cuando más lo ha necesitado, nunca le ha faltado el respeto…Ni una mala palabra le ha dicho.
— ¿Alguna vez te has enamorado? — Su pregunta lo agarro desprevenido. Trato de disimularlo pero los nervios se apoderaron de el ¿Qué le diría? ¿Si Sakura y es de ti? Estaba acorralado, no había forma de evadir esa pregunta ni de responderla.
Si…— Le contestó incomodo mientras seguía con su labor de acariciar la cabeza de la muchacha. La vio quedarse pensativa y luego se sentó de golpe acercándose peligrosamente a él, tal vez ella no lo hacía a propósito pero para el era difícil mantener la compostura cuando estaban así de cerca, era doloroso.
¿Enserio? ¿De quién? ¿Cómo es que nunca supe? — Continuó ella con su interrogatorio ahora más curiosa que antes.
Amm…— Rascó su cabeza con un poco de desespero tratando de pensar bien en que le diría— Fue hace mucho tiempo…Y nunca tuvimos nada porque yo nunca le interese a ella…siempre me vio cómo su amigo— Decirle eso no se sintió nada bien, deseaba decirle que era ella de quien hablaba. Que la quería tanto que sería capaz de hacer cualquier cosa por ella, pero aún no era el momento.
Umm ¡Vaya! — Lentamente Sakura se fue acercando a él. Acaricio la mejilla del pelirrojo delicadamente y deposito un beso en ella.
Después de aquello Gaara posó sus manos en la pequeña cintura de ella. Se quedaron un buen rato abrazados escuchando su respiración entre sí, un inocente pensamiento paso fugazmente por la mente de la ojiverde ¿Quién habrá sido aquella chica que nunca se dio cuenta de lo valioso que era el?
¡Maldita sea! — Gritó furioso arrojando el vaso contra la pared el vaso de Whiskey que tenía en sus manos. Aún seguía recordando lo sucedido hacia una hora como si fuese una película o disco rayado en su mente.
¿Por qué había permitido que todo llegara hasta ese punto? Se suponía que no habrían sentimiento de por medio y ella tenía que complicar las cosas como siempre ¿Era muy difícil eso? ¡Por supuesto que no! Él lo había hecho ya muchas veces y nunca se cometió ese error.
Sus ojos, sus lágrimas y sus palabras...Recordarla en ese estado lo hacía sentir como a una basura ¡El nunca quiso herirla de esa forma! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¿Y si se disculpaba? No, estaba seguro que terminaría por insultarla en el intento.
Pedir disculpas era algo imposible para Sasuke, aunque de verdad lo sintiera con el corazón esas palabras nunca lograban salir de su boca. Tomó entre sus manos su cabello y lo jalo, se sentía desesperado al no saber qué hacer o cómo actuar.
¡Sasuke-Teme! Abre la puerta — Y para completar con su mala suerte ahora el escandaloso de Naruto hacia presencia en su casa ¿Qué más debía soportar hoy? Con fastidio se dirigió hacia la puerta y en un abrir y cerrar de ojos el rubio hiperactivo había entrado pasando directamente a la cocina a robar su comida.
¿Qué quieres aparte de mi comida? —
Nee ¿Qué ya no puedo venir a visitar a mi mejor amigo? — Dijo con medio sándwich en su boca. Sasuke simplemente soltó un gran suspiro y se sentó nuevamente en el sofá seguido por el rubio — Sasuke…Sé que tu no compartes mucho con Sakura-Chan pero es que anoche no fue a dormir a nuestra casa y no contesta su celular ¿Tu sabes dónde podría estar?
No ¿Ya intentaste llamar al imbécil de Gaara o ir a su casa? — Estaba más que seguro que ella estaba con el pelirrojo. Siempre estaba detrás de ella como un sucio y fastidioso chicle ¿Quién se creía el para prohibirle acercarse a Sakura? Simplemente un idiota enamorado solo. El azabache no era ningún bobo y era consciente desde hacía mucho tiempo de los sentimientos del "supuesto mejor amigo" Solo bastaba con ver la forma en que la miraba y la trataba…Tan diferente a el.
Si pero cuando fui a su casa el recepcionista me dijo que no se encontraba y tampoco responde su celular — Dijo confuso Naruto mientras se disponía a entrar al baño.
Sasuke se sentía al limité, lo único en lo que lograba pensar era en la pelirosa y no tenía idea del porqué. Tal vez simplemente sentía culpa, si eso debía ser.
¡Teme! ¿Me quieres explicar que hace el celular de Sakura-Chan en tu baño?
Bueno antes que nada quiero agradecerles a todos por sus lindos comentarios :D me han hecho tan feliz! y debido a eso eh terminado el capitulo 5 rapidito y lo eh hecho largo como les gusta. Así que espero y lo hayan disfrutado, nos leemos en unos días :)
