Fue la noche más larga en la vida de Phineas, después de desquitarse con su hermano y salir corriendo de su propia casa estuvo vagando por casi todo Danville pensando en todo lo que había ocurrido en tan poco tiempo, después de todo lo que habían pasado juntos, Ferb se iba... era algo tan increíble que sencillamente era imposible de creer, Phineas no podía dejar de pensar en la conversación que Ferb tuvo con sus padres, no podía creer que ellos decidieran que su hermano se fuera, ¿Por qué se quería ir?... no lo entendía...
No tenía idea por cuánto tiempo estuvo caminando pero sentía como sus pies le dolían con cada paso, la hermosa luna estaba oculta detrás de una enorme nube, caminaba en medio de una noche en tinieblas, las luces de la calle no eran suficiente para iluminar nada, el pelirrojo no sabía cuántas veces termino llorando en esa noche, con cada pensamiento de esto incitaba a las lagrimas a correr por sus mejillas, lloro tanto que sus ojos quedaron rojos y hinchados, no deseaba que Ferb se fuera la idea lo lastimaba demasiado
Con el tiempo transcurriendo Phineas no tuvo más remedio que regresar a casa a pesar que él no quería, el camino a casa le pareció una eternidad, con la carrera que hizo seguido por esa caminata tan larga se sintió terriblemente cansado, sus piernas le gritaban descansar al igual que sus ojos, todo ese llanto fue lo que más lo agotó de todo
En cuanto llego a su casa vio a su alrededor, cada lugar le ponía a pensar en cada proyecto que habían hecho juntos, era la primera vez en su vida que se sentía tan melancólico, nuevamente sus ojos se humedecieron, las lagrimas le quemaban las mejillas, de pronto sentía que todo le lastimaba, no quería entrar, si viera a Ferb después de golpearlo no lo soportaría y se fue al patio trasero. Esa noche la paso en su casa del árbol, gracias a los muebles que él y Ferb habían construido era un lugar muy acogedor y cómodo, su cansancio lo llevo a un sueño profundo, esperaba que a la mañana siguiente despertara de esta pesadilla...
Cuando amaneció lo primero que hizo Ferb fue darse una ducha para quitarse el sueño que tenia. Cuando Phineas lo golpeo... no pudo evitar que su corazón lo torturara por toda la noche; no pudo dormir, durante la noche el vio a Phineas entrando a la casa del árbol, se notaba que él no quería verlo, trato de no mostrar el dolor que tenia ante sus padres, si lo hacía seguramente provocaría que sus padres se retractasen de su decisión
Perry salió a buscar a Phineas en el patio, lo encontró durmiendo en uno de los sofás que pusieron en la casa del árbol, simplemente lo despertó con su clásico ruido, en cuanto Phineas despertó sintió una gran decepción al ver que lo de ayer fue real, suspiro desde el fondo de su corazón y trato de sonreírle a Perry
-Buenos días Perry ¿Dormiste bien?-Perry pudo ver mas allá de lo forzosa sonrisa de su dueño, el pobre estaba sufriendo tanto. Al ornitorrinco le encetaría poder hacer algo por él... ¿Pero qué?; se froto los ojos, el pelirrojo aun estaba un poco cansado, pero decidió entrar para desayunar con el resto, si sus padres no lo vieran en la mesa con ellos se preocuparían, tomo a Perry entre sus brazos y se dirigió a la casa, al entrar lo primero que vio fue a Candace entrando a la cocina mientras bostezaba
-¿Oh?... Hola Phineas, buenos días- Tomando en cuenta la pelea que su hermano tuvo con Ferb estaba completamente segura que el pelirrojo estaba en un estado de depresión total, solo pudo sonreírle para tratar de animarlo aun que sea un poco
-Buenos días Candace- simplemente camino hacia la mesa para servirse un plato de cereal, dejo a su ornitorrinco en el piso antes de servirse el desayuno; pronto aparecieron sus padres, trataron de no tocar el tema del viaje de Ferb, sabían que su pequeño hijo estaba muy triste con la sola mención de ello
Ferb no sabía si bajar, sabía que se encontraría con Phineas si lo hacía, lo último que necesitaba era estar cerca de su amado hermano, decidió utilizar ese tiempo de la mañana para empezar a empacar, guardo sus libros, ropa, herramientas y demás, se llevo todo lo que pudo. Pasó una hora y Phineas no había subido a su habitación, de hecho el pelirrojo se fue a bañar, necesitaba que el agua caliente lo relajara de todo lo que estaba pasando y de lo que estaba a punto de pasar
El agua mojándolo por completo logro milagrosamente que sus dolorosos pensamientos se borrasen por un tiempo, por un momento se sintió tranquilo, no quería pensar, no quería que esa calma terminase para que luego enfrentar la cruel realidad
"Ferb..."
Pronto sonó el timbre de la puerta, Linda fue a abrirla, al hacerlo se encontró a unas cuantas de las amigas de Isabella de la tropa de exploradoras
-Hola niñas, buenos días, ¿Que las trae por aquí?
-Venimos... a ver a Ferb, ¿Podemos?-
La madre de los chicos no estaban muy segura si dejarlas pasar o no, su hijo tenía mucho que a ser pero supuso que la visita de unas amigas no sería un problema -Esta bien niñas, pasen- las chicas entraron una por una, cuando se enteraron que el joven británico se iba ella tenían que ir a hablar con él, ¿Era eso verdad? o ¿Eran rumores?
Cuando llegaron al cuarto de los chicos encontraron al peli verde empacando sus herramientas en una mochila de color azul oscuro
- ¿Que hacen aquí?- Ferb las vio con unos ojos que reflejaban su cansancio, tenía mucho que llevarse con sigo como para tener de visita a las chicas de la tropa de Isabella
- Escuchamos que te ibas- Todas las chicas mostraban la misma mirada que los demás... Tristeza y confusión
- Escucharon bien, ¿a qué vienen?- Seguía poniendo sus cosas en la mochila, ni si quiera quería verlas
- Es que... nosotras...-
- ¡no puedes irte!- Lo dijo una chica llamada Madison, sabía que todas hablaron con rodeaos pero ella no era así, fue directo al grano
- Claro que puedo- Su voz sonaba tan tranquila y serena como siempre, las chicas no podían creer esa calma en el británico
- No lo entendemos, ¿por qué?- Esta vez hablo una niña llamada Gretchen, todas conocían a los hermanos Flyn Fletcher, que uno de ellos quisiera a ser algo como esto sería una imposibilidad total
- Es MI decisión, por favor, les pido que la respeten- lleno la mochila completamente, puso su mochila en la cama y de bajo de la misma saco una maleta de cuero y fue a si armario
- Por favor Ferb, todas sabemos que no quieres irte-
- Por contrario... quiero irme...- No se detenía para verlas, solo ponía su ropa en la maleta una y otra vez
- Te lo pido Ferb, escúchanos-
- Chicas... - el peli verde se detuvo solo un momento, quería hablarles con calma, no quería preocuparlas o que se enfadaran con el - Es complicado de explicar... pero la razón por la que me voy es por cosas que no puedo cambiar... por favor- la voz de Ferb se hacía cada vez mas débil, no quería tocar este tema con ellas
Las chicas no sabían porque pero sintieron que nada podrían decir para que Ferb les dijera sus razones, alguna de ellas querían persistir pero... Sabían que Ferb mantendría su silencio, unas pocas empezaron a retroceder cuando se encontraron con Baljeet y Buford
- ¿Y ustedes?- pregunto Madison
- El señor Fletcher nos dejo pasar... solo queríamos ver a Ferb- Baljeet entro al cuarto seguido por Buford
- Esta bien... suerte con el- Las chicas decidieron ir con Phineas a ver si el sabría mejor que ellas de todo esto
- ¿Que quieren ustedes?- su maleta estaba casi llena pero aun tenía mucho que guardar aun
-Creo que es MUY obvio por que estaos aquí amigo- Como siempre Buford estaba agresivo, esto de que los famosos hermanos se separaban por dios sabe cuánto tiempo lo enfurecía
-Tranquilo Buford, antes de seguir, suspiro pesadamente - Ferb se... que probablemente no quieras hablar de esto pero-
- Tienes razón, no quiero- les dio la espalda y cerro su maleta
Enfadado, Buford se acerco peligrosamente a Ferb, le dio la vuela y lo agarro del cuello de su camiseta - ¡Muy bien! ¡Habla! ¿¡Por qué estas siendo algo tan idiota!
- ¿Idiota?- Pregunto Ferb
- Vimos a Phineas en el patio antes de venir, TU le hiciste llorar, estúpido- Aun que nunca lo demuestre la verdad es que Buford siempre ha querido mucho a los hermanos genios pero ver uno de ellos tan destrozado aun que sea por el otro es algo que él no puede perdonar fácilmente - ¿No se supone que son un equipo? ¿Cómo puedes dejarlo solo?-
Ferb estaba tentado en usar la llave del sueño para que lo bajara pero no quería llegar a esos extremos
- No quiero que Phineas se sienta así, pero aun que me digas eso o que me golpes no cambiara nada, me iré- no le parecía que le importara el hecho de que este bravucón lo golpeara
- ¡Te voy a...!- hizo un ademan de golpearlo pero Baljeet agarro su brazo lo más fuerte que pudo para impedírselo
-¡Buford no- Grito Baljeet!
El chico solo miro enfurecido al británico, no quería que Phineas sufriera y que Ferb se fuera... Soltó a Ferb
- Creí que eras más listo que esto- sin querer sus ojos se humedecieron, para evitar que lo vieran se fue de la habitación pero Baljeet se quedo
- Ferb ¿Estás bien?-
- Lo estoy, escucha Baljeet, entiendo lo que tú, Buford y los demás quieren hacer pero... no hay caso- puso una mano en el hombro de su amigo -Los extrañare a todos y... espero que me perdonen...- Trato de darle una pequeña sonrisa
- Ferb... Te extrañaremos mucho amigo- Esto... era imposible e inevitable...
Paso unas horas, Phineas paso todo el día con sus amigos tratando de sentirse mejor con su compañía mientras Ferb terminaba de empacar finalmente, todo lo que faltaba era su diario, un pequeño libro de color celeste, la palabra "Diario" escrito en dorado, ahí había escrito todo lo que había vivido junto a Phineas todo el verano, era uno de sus más preciados tesoros. Pero entonces escucho como la puerta se abría y cerraba, alguien acababa de entrar
Suspiro, sus amigos eran más persistentes de lo que imagino, ¿Quien era esta vez? ¿Stacy? ¿Jeremy? ¿O Baljeet y Buford otra vez?
Cuando miro hacia atrás sintió como se le helaba la sangre, hubiera preferido a cualquiera pero no ella... Por favor cualquiera menos ella...
- ¿Podemos hablar Ferb?- Isabella era la última que faltaba para hablar con él, ella no quería irse de esa habitación antes de saber que estaba pasando aquí -Ferb, por favor-
Que su rival le pidiera que no se fuera era lo último que necesitaba en ese momento, no sabía que decir o cómo reaccionar
- No entiendo porque guardaste silencio en algo como esto Ferb pero... por favor, permíteme saberlo- Su voz sonaba dulce y amable, Isabella deseaba que Ferb se quedara con ellos - Es que... Por favor-
Si no se lo dijo a los demás, mucho menos a ella, no quería hablar con ella, ¿Que le podrá decir de todas formas? Apretó las manos que sujetaban el libro, espera que hablara y que por favor se fuera con los demás
- Se que no quieras hablar pero si esto es por un problema... Por favor permítenos ayudarte, haremos lo posible para ayudarte- Camino un poco más cerca de el
Esas palabras tan amables, llenas de amabilidad, solo hicieron que Ferb se sintiera aun peor de lo que había hecho, además... ¡¿Cómo diablos podría ella ayudar en algo como esto?
- Ferb por favor háblame, somos amigos, quiero ayudarte- estaba justo al frente él, lo miraba a los ojos, esperando, deseando que le diera sus razones de este viaje
Esto sin duda era el colmo de la ironía, la persona que le estaba entregando en bandeja de plata al amor de su vida, ¡Le estaba pidiendo que se quedara! deseo tanto gritar en ese momento pero ahogo el grito en su garganta
- ¡Ferb! Te lo pido amigo, quédate aquí, Phineas esta destrozado por la idea de que te vas... no soporto verlo así... Te lo ruego- Lo tomo de los hombros y sus ojos rápidamente se humedecieron y las lágrimas corrieron rápidamente por sus mejillas
Esto era demasiado para el chico, la culpa, su corazón haciéndose polvo y ahora esto... Las palabras de Isabella le cortaban más profundamente que cualquier cosa, se mordió el labio inferior con fuerza, luego trato de respirar profundamente
Tomo las manos de Isabella para quitarlas de sus hombros, las tomo suavemente y luego trato de hablar
- Lo siento Isabella... Lo siento mucho, perdona- Esto era un mero intento de buscar el perdón de su amiga por el desastre que provoco en el cine a pesar de que ella no tenía idea de ello
Ella solo siguió llorando, sabiendo que lo que estaba a punto de suceder destrozaría al pelirrojo como nunca antes
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Era el día mas opaco que habían tenido la familia Flyn Fletcher, el sol brillaba lo mas que se podía como si quisiera que el ultimo día del joven Fletcher en Danville fuera lleno de luz, ese día Ferb la paso caminando por el parque junto a su familia, dando simplemente una vuelta en familia, descansaron, sentándose en el césped, Perry estaba recostado en las piernas de Ferb, disfrutando del poco tiempo que tenían antes del viaje de esta tarde
En cuanto a Phineas, aun estaba enfadado con Ferb, no le había hablado desde que se entero del viaje de su hermano, no entendía por que su tristeza era tan inmensa que sus ojos no paran de llorar, su corazón lo sentía muy extraño, que se sintiera mal lo entendía pero... ¿Por qué sentía como si su vida fuera a terminar con la partida de Ferb? ocultó su rostro entre sus rodillas mientras que Candace le acariciaba la espalda para calmarlo
Ya habían comido, en las pocas veces que trataron la familia de hablar no duraba más de un par de minutos, no había nada que hablar...
El sol lentamente se ocultaba, el día se terminaría muy pronto y todos se iban al aeropuerto, el tiempo desapareció mientras viajaban por la carretera, esto aun le parecía una pesadilla a Phineas, mentalmente gritaba que se detuviera, que despertara de una vez y olvidara que esto, sus ojos amenazaban otra vez con las lagrimas, paso su brazo por sus ojos secándolos, le dolía hasta llorar
Ferb solo miraba por la ventana, miraba como el paisaje cambiaba a medida que avanzaban, así era su vida, de un momento su padre si había enamorado y casado, luego tenía un par de hermanos nuevos, un nuevo lugar para vivir, amigos y experiencias nuevas, con el tiempo todo fue cambiando... Así su amor fraternal se convirtió en un cariño aun más grande del que jamás había sentido por nadie antes y sabia que jamás volvería a sentir nada así por alguien más que no fuera él, eso era lo único que jamás iba a cambiar
Tardaron una hora y media en llegar al aeropuerto, dejaron sus maletas a los encargados para que pudieran subirlo al avión, pasaron por el detector de metales y ahora solo faltaba esperar el llamado para abordar...
Linda: hijo, te quiero mucho- Su madre le dio un fuerte abrazo - Cuídate mucho y recuerda que no debes hablar con los extraños- El peli verde solo asintió con una pequeña sonrisa
- Ten cuidado hijo mío, se bueno con tu abuelos- Su padre también lo abrazo con fuerza, estaba muy preocupado de este viaje al igual que su esposa pero confiaban en su hijo y en sus abuelos
- Suerte hermanito y trata de no hacer las mismas locuras que aquí- Candace le dio un rápido abrazo con los ojos húmedos, sonriéndole dulcemente
- Si Candace, suerte con Jeremy-
- Gracias- Ella lo soltó lentamente, mientas que Perry se le acercaba a su dueño, esta vez ni siquiera hizo su clásico ruido para presentarse
- Adiós Perry, te extrañare... - También le dio un abrazo a su pequeña mascota, Perry quería llorar pero como agente de la O.S.B.A no podía demostrar esa clase de sentimientos en frente de su familia, solo pedía que este viaje terminara pronto para poder volver a la normalidad
Dejo al ornitorrinco en el suelo, solo faltaba una última persona de quien despedirse... Phineas solo estaba hay parado, mirando en suelo, solo para no mirar los ojos del británico
Ferb deseo tanto abrazarlo, demostrarle al menos un poco sus sentimientos por el pero sabía que si lo hacía ya no abriera vuelta atrás... solo extendió su mano
- Te... extrañare mucho Phineas- es todo lo que pudo decirle... Las únicas palabras que puede decirle...
El pelirrojo solo apretó los ojos para luego mirar la mano al frente de el, lo destrozaba pensar que esta sería la última vez que miraba a su hermano, lentamente levanto la mano y sujeto la de Ferb, en ese momento Phineas deseo que el tiempo se congelara para que pudieran estar así por siempre, unidos como siempre lo habían estado
Todos los pasajeros con destino a Londres, Inglaterra, por favor, aborden de inmediato
Después de escuchar la vos en los alta voces, las puertas del avión se abrieron y las personas entraron rápidamente, Phineas y Ferb solo se miraban a los ojos, la mirada de Phineas le gritaba suplicante que no se fuera, los ojos de Ferb se veían con una enorme tristeza y angustia pero no podía retroceder ahora, encontrar de lo que le dictaba el corazón, el joven ojiazul fue soltando la mano de su hermano lentamente mientras se dirigía a la puerta
Phineas se sintió morir con cada paso que Ferb daba hacia la puerta, quería correr tras él pero la cantidad de personas que había se lo impidieron, cuando finalmente el lugar estaba despejado... No había nadie, las puertas se habían cerrado, Ferb estaba abordo
El avión empezó a moverse lentamente hacia la pista, Phineas corrió hacia la ventana y miraba con atención el avión mientras que sus ojos lloraban más fuerte que nunca antes, sintió como si su corazón ya no estuviera en su pecho y cuando el avión se elevaba ese vacio creció rápidamente
Las lágrimas quemaban su rostro terriblemente, apretaba los dientes con fuerza mientras que la azafata pasa por el pasillo revisando a los pasajeros, Ferb ya no sentía el palpitar de su adolorido corazón... finalmente, después de tanto sufrir... Había desaparecido
