El día era opaco, no sentía el calor del sol, el hermoso color azul del cielo se volvió gris, se sentía tan solo... todo en lo que podía pensar era en Ferb y lo mucho que lo extrañaba, solo llevaban un día separados pero lo sentía como una eternidad, se preguntaba si había llegado bien a Inglaterra, si estaría bien con sus abuelos y más que nada... ¿Cuánto tendría que esperar para volverlo a ver?
Esa mañana la paso sentado bajo el árbol del patio, se sentía raro estar hay sin nadie a su lado, sin el aquí... Sacudió su cabeza tratando de dejar de pensar en el pero sin importar que, si trataba de concentrarse en algo más su mente volvía a pensar en su querido hermano
Como por esta hora ellos ya tenían una gran idea, un gran proyecto que haría un día común y corriente en algo fabuloso, pero... Su mente solo se encontraba recordando los ojos azules de Ferb y lo mucho que le dolió el ya no poder verlos. Aunque tratara de pensar que hacer hoy... No lograba nada
De pronto sintió la presencia de tres personas caminando hacia él, eran Isabella, Buford y Baljeet, cuando Phineas los vio ellos se detuvieron y solo lo miraban, era obvio que se sentían decaídos
-Buenos días Phineas... Y ¿Que estás haciendo?- La joven chica trato de entablar una conversación para cortar la tención en el aire - ¿Te podemos ayudar con el proyecto?-
-No es necesario... Porque no he pensado en nada- El pelirrojo miraba el suelo, intentaba pensar en qué hacer, que clase de invento crear pero sin Ferb, ¿Que chiste tenia?
- Quizás... ¿Y si construimos una maquina gigante de helado?- Baljeet trato de dar una idea pero Phineas ni si quiera lo escuchaba, estaba demasiado decaído como para escuchar a los demás
Isabella noto esa tristeza en sus ojos, se le acerco y puso su mano en la espalda del ojiazul, trato de consolarlo -Phineas... el querría que siguieras adelante-
-No lo entiendes Isabella... Desde que Ferb se fue... no sé porque pero todo lo siento raro-
- ¿A qué te refieres con raro?- Pregunto Buford acercándose un poco mas
- Es que... Ferb es mi mejor amigo, hacer estas cosas sin él... no sería lo mismo- Sabia que esos sentimientos que tenia era por la ausencia del británico pero... ¿Por qué ese sentimiento era tan doloroso? ya no poder ver a Ferb era terrible pero por que sentía como si su corazón ya no estuviera, extrañarlo era normal pero... estos sentimientos tan fuertes... ¿Qué serán?
- Phineas, entiendo tus sentimientos, todos extrañamos terriblemente a Ferb pero esto solo es temporal - Isabella le sonrió tiernamente, no sabía cuanto había que esperar pero estaba segura que Ferb regresaría, solo había que esperar - Pronto regresara y volverán a divertirse juntos, eso tenlo por seguro -
El pelirrojo la miro a la cara, trato de sonreírle pero fue inútil, ese creciente vacio en su pecho le impedía sentir cualquier cosa que no fuera ese dolor
-Gracias Isabella pero... Quisiera estar solo hoy- Se abrazo las pierna y hundió su rostro entre sus rodillas
Los demás no sabían que decir para levantarle el ánimo, decidieron respetar el deseo de su amigo, caminaron hacia la calle, iban a volver de nuevo en la tarde para ver a Phineas pero... ¿Que podrían hacer ellos?
- Ferb... - Se sentía horrible y aun mas porque ni siquiera le dijo adiós, todo el tiempo en el que Ferb estuvo aquí antes del viaje todo lo que le dijo fue en esa discusión que tuvieron, no quería que él se fuera con ese terrible recuerdo... se sentía tan idiota al recordar esa frase "Te odio"
- Jamás te odiaría... Lo siento - le ardían sus ojos, el llanto se volvió insoportable pero no podía detenerse, era extraño... aun que su corazón ya no lo sienta en su pecho, siente un agudo dolor...
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Era de mañana y el sol no estaba, el cielo estaba enteramente blanco por las nubes pero el sol detrás de ellas hacían que brillaran intensamente, un chico de cabello verde recién se despertó y miro por la ventana, era un tranquilo día en la gran Bretaña pero... el solo miraba todo como si mirara la nada
Camino directamente al baño a darse una ducha rápida, su mente lo torturaba con imágenes de su amado Phineas pero el recuerdo del cine esfumaba todo deseo de arrepentimiento de este viaje
En cuanto termino de secarse y vestirse bajo a la cocina para comer con sus abuelos
- Buenos días, querido, ¿dormiste bien?- Pregunto la abuela Fletcher
- Dormí bien, gracias- se sentó a lado de su abuela mientras su abuelo cocinaba el desayuno
- Aquí tienes Ferb, unos huevos revueltos, jamón y un jugo de naranja - Le sonrió cariñosamente a su nieto, son pocas las veces que los abuelos podían ver a uno de sus nietos y que ahora lo tendrían a su lado por un tiempo les alegraba el corazón aun que les extrañase que Ferb no viniera acompañado de Phineas, saben perfectamente lo unidos que son los dos hermanos
- Muchas gracias abuelo... se ve delicioso-
La mirada de Ferb se veía vacía, sin sentimientos, era algo que les extrañaba enormemente, desde que lo fueron a recoger al aéreo-puerto su nieto se veía extraño, no era el mismo, parecía casi como si le faltara algo... y en efecto algo le faltaba... desde que despego el avión sintió como desaparecía lenta y dolorosamente su corazón pero ahora... ya no siente nada
- Gracias por la comida- dejo su plato en el fregadero y salió al patio, solo quería respirar aire fresco
Una vez que estuvo a fuera miro a su alrededor, todo lo que veía era un hermoso campo lleno de árboles, arbustos y unas cuantas flores, no muy lejos de ahí se podían ver unos animales como vacas y unas ovejas siendo pastoreadas por unos perros
Camino un poco por el pasto hasta que se detuvo debajo de un árbol y se recostó en el suelo, era húmedo por el roció de la mañana y hacia bastante frio pero a el no le importaba eso, solo observaba el cielo, miraba cualquier signo de que las nubes dieran paso a la hermosa luz del sol
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Phineas se recostó en el césped mirando a unos pájaros volar por los cielos, como deseaba poder tener alas y salir volando directamente a Inglaterra
Estaban tan separados, todo un mar los separaba, solo lograban pensar el uno del otro, en sus pechos el vacio crecía y sabían que entre más tiempo estén separados el vacio crecerá aun más... entre los labios de los dos escaparon unas palabras, que venían directamente de ese mismo vacio
- Te extraño -
